Los productos milagro, una epidemia mundial

Seducen a los consumidores con falsas promesas y pueden hacer mucho daño, desde físico a psicológico. Productos que dicen curar el cáncer, adelgazar con solo tomarlos o que te hacen dejar de fumar. Son los productos milagro, un mercado lleno de defraudadores que mueve miles de millones de euros en todo el mundo y que con internet se ha vuelto incontrolable.

En los últimos años se han lanzado al mercado una gran cantidad de productos de distinta naturaleza que, sin estar legalmente autorizados como medicamentos, cosméticos o productos sanitarios, se anuncian para prevenir y curar de todo tipo de enfermedades (algunas de ellas incurables) y mejorar el aspecto físico. La mayoría de estos productos milagro son suplementos alimenticios elaborados a base de plantas o nutrientes a los que se atribuyen cualidades terapéuticas diferentes a las originales (por ejemplo, la jalea real como tratamiento del cáncer).

Sin embargo, la realidad es que no tienen los efectos prometidos. “Ciertos productos originan una mejoría inicial de carácter relativo y transitorio, que está motivada fundamentalmente por un estado de ánimo favorable, carente de bases científicas objetivas; por un simple efecto placebo. Se produce un engaño al consumidor, ya que la utilización de estos productos se traduce en una pérdida de dinero, sin la obtención de los resultados anunciados”, señalan desde el Consejo General de Farmacéuticos. La legislación española no prohíbe su comercialización, pero limita su publicidad prohibiendo mensajes que anuncien, por ejemplo, “un vientre plano en un mes”. Esto no impide que se sigan comercializando con mensajes ambiguos e imágenes confusas que enganchan a consumidores con baja autoestima o que buscan desesperadamente un remedio para su enfermedad.

Acción coordinada. Los países europeos han incorporado a sus legislaciones la Directiva 2011/62/UE, que se establece un código comunitario sobre medicamentos de uso humano para prevenir la entrada de medicamentos falsificados. La OMS considera fundamental ahondar en este tipo de iniciativas para hacer retroceder la creciente ola de falsificaciones, aumentar los estándares de calidad y garantizar que los consumidores de todo el mundo pueden acceder a medicamentos seguros. Sin embargo, pese al incremento de actuaciones a nivel nacional e internacional contra las páginas web ilegales, la eficacia no siempre es la deseada, dada la complejidad de internet. Por ello, la AEMPS insiste en la necesidad de concienciar a los consumidores sobre los riesgos asociados al consumo de medicamentos falsificados y otros productos milagro.

Por Elvira Arroyo