Actualidad de los Colegios Notariales – Murcia

COLEGIOS NOTARIALES

Murcia

Cátedra de Derecho Notarial

Participantes en la reunión.

El 4 de marzo se celebró una reunión de seguimiento del Consejo Rector de la Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad de Murcia y el Colegio Notarial de Murcia para hacer balance del trabajo realizado y planificar las actividades del próximo año.

Al encuentro asistieron José Antonio Cobacho, en representación del rector de la Universidad de Murcia; Juan Ignacio Cerdá, en representación de la decana de la Facultad de Derecho; y los directores de la Cátedra, Juan Antonio Fernández Campos y María Ángeles Sánchez Jiménez. Por parte del colegio notarial participaron la decana, Carmen Rodríguez Pérez; el vicedecano, Luis Barnés; el director de la Comisión de Cultura, Salvador Montesinos; y el director de la Academia Murciana de Oposiciones a Notarías, Carlos Castaño.

La reunión sirvió para repasar los seminarios, jornadas y premios organizados en el año 2025, y para debatir sobre las actividades que se desarrollarán a lo largo de 2026, con el objetivo de seguir promoviendo el estudio, la investigación y la divulgación del Derecho Notarial, fortaleciendo la conexión entre la universidad y la práctica jurídica.

Reunión con Cáritas Murcia

De izda. a dcha.: Juan Antonio Campillo, Carmen Rodríguez, José Antonio Planes y Pilar Berral.

En el mes de marzo, representantes del Colegio Notarial de Murcia y de la asociación Cáritas Murcia mantuvieron un encuentro con el objetivo de analizar posibles líneas de colaboración entre ambas entidades y avanzar hacia la futura firma de un convenio conjunto. Por parte del colegio notarial participaron la decana, Carmen Rodríguez Pérez, y la notaria Pilar Berral; y por parte de la ONG, el voluntario de Relaciones Institucionales, Juan Antonio Campillo; y el subdirector, José Antonio Planes.

El encuentro permitió poner en común inquietudes y detectar posibles ámbitos de cooperación, con el propósito de aunar esfuerzos y contribuir al desarrollo de acciones que generen un impacto positivo en la sociedad murciana. Así, Cáritas presentó al Notariado murciano su estructura organizativa, sus principales fines y líneas de actuación en la Región, así como los distintos proyectos e iniciativas de carácter social que desarrolla actualmente, orientadas a la atención de personas en situación de vulnerabilidad.

La IA y su impacto en el Derecho

De izda. a dcha.: Carlos Marín, Carmen Rodríguez y Margarita Orozco.

El Colegio Notarial de Murcia acogió una nueva jornada de la Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad de Murcia (UMU), a principios de mayo, centrada en la inteligencia artificial y su impacto en el ejercicio del Derecho y la actividad notarial fue el tema a tratar en este encuentro.

La sesión, moderada por la decana del colegio notarial, Carmen Rodríguez Pérez, reunió a especialistas que abordaron esta cuestión desde diferentes perspectivas jurídicas y profesionales. La profesora de la UMU y coinvestigadora principal del proyecto Equidad, Responsabilidad y Transparencia en la Inteligencia Artificial, Margarita Orozco, ofreció la ponencia titulada Derechos de autor e inteligencia artificial generativa: un debate abierto en el derecho contemporáneo.

Por su parte, el notario Carlos Marín intervino con la conferencia La creación de un Derecho más inteligente, en la que expuso cómo las herramientas de IA pueden contribuir a mejorar la actividad notarial y optimizar la atención y el servicio que se presta al ciudadano. Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la relación entre inteligencia artificial y derechos de autor, los límites de la creación propia en un contexto tecnológico o las aplicaciones prácticas de estas herramientas en el ámbito notarial.

Actualidad de los Colegios Notariales – Navarra

COLEGIOS NOTARIALES

Navarra

Convenio con la Universidad de Navarra

De izda. a dcha.: Eugenio de Vicente, Mercedes Galán y Concepción Barrio.

El Consejo General del Notariado, el Colegio Notarial de Navarra y la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra (UNAV) firmaron el pasado 29 de marzo la renovación de su convenio de colaboración para impulsar la promoción y difusión de obras de investigación en el ámbito del Derecho Civil.

Mediante este acuerdo, el Notariado colaborará con la Universidad en las próximas tres convocatorias del Premio ‘Francisco de Asís Sancho Rebullida’, otorgado a la mejor tesis doctoral en este ámbito del Derecho.

El acuerdo fue rubricado por la presidenta del CGN, Concepción Pilar Barrio Del Olmo; el decano del colegio notarial navarro, Eugenio de Vicente; y la decana de la Facultad de Derecho de la UNAV, Mercedes Galán.

Actualidad de los Colegios Notariales – País Vasco

COLEGIOS NOTARIALES

País Vasco

Diez años de Derecho Civil vasco

De izda. a dcha.: Ángel Nanclares, Andrés Urrutia, Maite Morillo y Leire Corrales.

El Colegio Notarial del País Vasco organizó el pasado 21 de abril, en colaboración con la Academia Vasca de Derecho (AVD), el Instituto Vasco de la Administración Pública (IVAP) y el Colegio de la Abogacía de Bizkaia (ICAB), la jornada Diez años de aplicación del Derecho Civil Vasco: evolución y futuro.

El encuentro reunió a juristas, notarios, registradores, magistrados y especialistas para analizar la evolución de la norma durante su primera década de vigencia y reflexionar sobre sus perspectivas de futuro. La sesión fue inaugurada por el decano del colegio notarial vasco, Ángel Nanclares; la decana del ICAB, Maite Morillo; la directora del IVAP, Leire Corrales; y el presidente de la AVD, Andrés Urrutia.

El primer panel estuvo dedicado a las sucesiones y abordó cuestiones como la vecindad civil vasca, la sucesión mortis causa, el testamento “hilburuko” y mancomunado o la legítima vasca. En este panel participaron el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Francisco de Borja Iriarte; los notarios Mario Martínez de Butrón y Andrés Urrutia; y los abogados Jesús Javier Fernández de Bilbao y Alkain Oribe -moderador-.

El segundo bloque se centró en los pactos sucesorios, el derecho transitorio y la fiscalidad del Derecho Civil Vasco, con las intervenciones de Diego Granados de Asensio, exdecano del Colegio Notarial del País Vasco; Miren Larrabeiti, oficial de notaría; el registrador José Blas Pau; y los abogados José Javier García Ross y Javier Muguruza como moderador.

La sesión concluyó con una mesa redonda dedicada al matrimonio, las parejas de hecho y otras situaciones convivenciales en el Derecho Civil Vasco. La mesa estuvo integrada por los agobados Elixabete Piñol, Óscar Monje y Nerea Sologaistua, y el magistrado del Tribunal de Instancia de Bilbao, Francisco Javier Osa. 

Academia Vasca de Derecho

Imagen de la mesa.

El 24 de marzo, la Academia Vasca de Derecho (AVD) organizó, en colaboración con el Colegio de la Abogacía Alavesa, una mesa redonda sobre el décimo aniversario de la Ley de Derecho Civil Vasco. En la sesión, moderada por la decana de los abogados alaveses, Susana Sucunza, participó la notaria María Concepción Granado, junto a Jaime Tapia Parreño -en representación de las Juntas Generales de Álava en la Comisión de Derecho Civil Vasco- y el registrador José Blas Pau.

Carmen Velasco.

Prevención del maltrato financiero a personas mayores

La vicedecana del Colegio Notarial del País Vasco y delegada autonómica de la Fundación Aequitas, Carmen Velasco, intervino en el mes de marzo en la presentación de la Guía informativa sobre prevención del maltrato financiero a personas mayores del Gobierno Vasco, disponible en castellano, euskera y en versión en lectura fácil. La publicación -editada por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico- fue presentada en una jornada celebrada en el Itsasmuseum de Bilbao.

En la apertura institucional del acto, junto a la notaria, participaron Iván Larraza, viceconsejero de Bienestar de Euskadi; Aída Lozano Pascual, fiscal delegada de Civil y coordinadora de la Sección de Discapacidad y Mayores de la Fiscalía Provincial de Álava.

Actualidad de los Colegios Notariales – Valencia

COLEGIOS NOTARIALES

Valencia

Presentación del Portal Estadístico del Notariado

Representantes institucionales en el acto.
José Carmelo Llopis en su exposición.
Alberto Martínez Lacambra durante la presentación.

El Colegio Notarial de Valencia, el Consejo General del Notariado y el Centro Tecnológico del Notariado presentaron en el mes de abril el Portal Estadístico del Notariado en Valencia, la nueva plataforma de acceso público y gratuito que permite consultar información real, actualizada y completa sobre el mercado inmobiliario a partir de los datos contenidos en las escrituras públicas notariales.

La sesión fue inaugurada por el decano del colegio notarial valenciano, José Carmelo Llopis, quien destacó el valor de esta herramienta como fuente de información fiable y transparente sobre la realidad inmobiliaria. Llopis señaló que el Portal “pone a disposición de ciudadanos, profesionales e instituciones datos oficiales procedentes de la actividad notarial, facilitando un mejor conocimiento de la evolución del mercado de la vivienda”.

La presentación técnica corrió a cargo del director general del Centro Tecnológico del Notariado, Alberto Martínez Lacambra, quien mostró las posibilidades de consulta y análisis que ofrece la plataforma. Durante su intervención expuso algunos indicadores de la evolución del mercado relativos a la Comunitat Valenciana, entre ellos datos de compraventas, la demanda extranjera y las dificultades de acceso por parte de los jóvenes.

La clausura del acto corrió a cargo del secretario autonómico de Vivienda de la Generalitat Valenciana, Sebastián Fernández Miralles. La jornada reunió a más de un centenar de profesionales y expertos de los ámbitos inmobiliario, financiero y académico, así como a representantes de la Generalitat Valenciana, Les Corts, colegios profesionales y miembros del Notariado. Entre las autoridades asistentes se encontraban también el secretario autonómico de Justicia y Autogobierno, José Luis Font, y la secretaria autonómica de Transparencia y Participación, Carmen Uriol.

Reunión de la Comisión Permanente en Valencia

El 16 de marzo, la Comisión Permanente del Consejo General del Notariado y el Consejo de Administración del Centro Tecnológico del Notariado se reunieron en la sede del Colegio Notarial de Valencia.

Previo a las reuniones, los integrantes de estos organismos desplazados hasta Valencia, acompañados por los miembros de la junta directiva del colegio notarial valenciano, pudieron vivir de cerca la “nit de la planta” de las Fallas 2026 junto a la Comisión de la Falla del Pilar.

Miembros de la Comisión Permanente del CGN y del Consejo de Administración del CTNotariado en la reunión.
Visita a la Falla del Pilar.

Colaboración con Casa Caridad

El Colegio Notarial de Valencia suscribió en el mes de abril un convenio de colaboración con la Asociación Valenciana de Caridad para apoyar la labor que desarrolla Casa Caridad en la atención a personas sin hogar y en riesgo de exclusión social. El acuerdo fue firmado por el decano del colegio notarial, José Carmelo Llopis, y la presidenta de la entidad, Elena Sánchez Calvo, en la sede de la institución benéfica.

A través de este convenio, ambas entidades reforzarán su colaboración en apoyo de los distintos servicios que Casa Caridad ofrece a las personas más vulnerables, entre ellos comedor social, reparto de alimentos, albergue, escuela infantil, centros de recuperación, así como programas de formación, asesoramiento e inserción laboral.

Empresas con Valor. La colaboración entre ambas instituciones tuvo también reflejo en la participación del Colegio Notarial de Valencia en el encuentro Empresas con Valor, organizado por Casa Caridad para reconocer el compromiso de las entidades que contribuyen a sostener su actividad asistencial y que reunió a representantes del tejido empresarial y social valenciano. Al acto asistió el decano José Carmelo Llopis Belloch, acompañado por la notaria Elia Giner y por el notario jubilado responsable del Servicio de Atención al Usuario del colegio, Salvador Alborch.

Elena Sánchez Calvo y José Carmelo Llopis.
De izda. a dcha.: Guadalupe Ferrer -gerente de Casa Caridad-, José Carmelo Llopis, Elia Giner y Salvador Alborch.
De izda. a dcha.: José Carmelo Llopis, Antonio Fernández de Buján y Ubaldo Nieto.

Conferencia Antonio Fernández de Buján

En el marco de la Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad Católica de Valencia «Rafael Gómez-Ferrer», el Colegio Notarial de Valencia acogió una conferencia impartida por el vicepresidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y catedrático de Derecho Romano de la Universidad Autónoma de Madrid, Antonio Fernández de Buján y Fernández, dedicada a la acción popular como derecho de participación ciudadana reconocido en la Constitución Española.

El ponente estuvo acompañado por el decano del Colegio Notarial de Valencia, José Carmelo Llopis, y por el notario director de la Cátedra, Ubaldo Nieto.

Durante su intervención, Fernández de Buján analizó el alcance del artículo 125 de la Constitución Española, que reconoce el ejercicio de la acción popular y la participación de los ciudadanos en la Administración de Justicia a través de las instituciones previstas por el ordenamiento jurídico. En este contexto, defendió que “la razón de ser de la acción popular es la participación de los ciudadanos en la Administración de Justicia como principio democrático”.

La sesión contó con la asistencia de representantes de la Generalitat Valenciana, así como de los ámbitos militar, universitario, jurídico, económico y profesional. También participaron notarios y miembros de la junta directiva del Colegio Notarial de Valencia.

Cátedra de Derecho Notarial

De izda. a dcha.: José Carmelo Llopis, Carmen Alonso y Ubaldo Nieto.

La presidenta de la sección de Derecho Mercantil de la Comisión General de Codificación, Carmen Alonso Ledesma, ofreció el 15 de abril una conferencia organizada por la Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad Católica de Valencia, bajo el título La S.A. del Siglo XXI: Entre la primacía de los accionistas y el valor social de la empresa.

El decano del Colegio Notarial de Valencia, José Carmelo Llopis, y el notario director de la colección de Estudios de Derecho de Sociedades, Ubaldo Nieto, acompañaron a la ponente en un interesante debate de actualidad sobre si el fin y propósito de una sociedad anónimas sigue siendo la rentabilidad de los accionistas y el reparto de beneficios, frente a un cambio de rumbo donde entra en juego también el capitalismo responsable, el propósito social y medioambiental de la empresa.

Sesión sobre la gestión de la DANA

De izda. a dcha.: José Manuel Fuentes, Flavia Rodríguez-Ponga y Ubaldo Nieto.

El Colegio Notarial de Valencia acogió una conferencia de la directora general del Consorcio de Compensación de Seguros, María Flavia Rodríguez-Ponga, dedicada a la gestión de la DANA que afectó a la Comunitat Valenciana en octubre de 2024. La sesión fue organizada conjuntamente por el Colegio Notarial de Valencia y la Cátedra de Derecho Notarial “Rafael Gómez-Ferrer” de la Universidad Católica de Valencia.

La ponente analizó la actuación desarrollada por el Consorcio ante las consecuencias de este episodio meteorológico extraordinario, así como los mecanismos de cobertura y compensación previstos para hacer frente a los daños ocasionados por este tipo de fenómenos. En su ponencia estuvo acompañada por el tesorero de la junta directiva del Colegio Notarial de Valencia, José Manuel Fuertes, y por el notario director de la cátedra, Ubaldo Nieto.

La conferencia contó con la asistencia de representantes del ámbito jurídico, económico y universitario, así como de la Generalitat Valenciana, Les Corts Valencianes, el Ayuntamiento de València y el Notariado valenciano.

I Jornada de ‘Tertulia y Vino’

Imagen de la sesión.

El Colegio Notarial de Valencia celebró la I Jornada de Tertulia y Vino, una nueva iniciativa incluida en su programación sociocultural con la que pretende crear espacios de encuentro en torno a la literatura, el pensamiento y la cultura.

La primera sesión tuvo como protagonista al escritor valenciano Rafael Lahuerta, que conversó con el decano del Colegio Notarial de Valencia, José Carmelo Llopis, sobre su novela La balada del bar Torino. Durante el encuentro, el autor compartió con los asistentes algunos de los principales temas y referencias de una obra ambientada en la ciudad de Valencia y estrechamente vinculada a la memoria, la literatura y el fútbol.

La jornada se desarrolló en formato de tertulia literaria y estuvo acompañada por una cata-maridaje de vinos valencianos, concebida como un espacio para el intercambio de impresiones entre el autor y los asistentes.

Rafael Lahuerta es autor, además, de las novelas Noruega y La promesa dels divendres, obras que le han valido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Lletraferit de Novela y la Medalla al Mérito Cultural concedida por la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València.

ProfesionalInmo 2026

Eduardo García Parra, de pie, durante su exposición

El censor primero de la junta directiva del Colegio Notarial de Valencia, Eduardo García Parra, participó el 27 de marzo en la feria ProfesionalInmo 2026, encuentro de referencia para profesionales del sector inmobiliario, organizado por el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) de Valencia.

García Parra intervino en la mesa de debate sobre georreferenciación y la coordinación de los profesionales jurídicos con el Catastro, junto al registrador Pedro Fandos y al gerente del Catastro en Valencia, Pedro Hernández Miguel, moderada por el asesor jurídico de COAPI Valencia, Víctor Giner.

Premio Cátedra LexTech

De izda. a dcha.: Enric Poch, Carla Requena y Eduardo García Parra.

El Colegio Notarial de Valencia participó en la 22.ª edición del Congreso Internacional de Estudiantes (CIE) de la Universidad CEU Cardenal Herrera, un encuentro académico en el que alumnos de los campus de Valencia, Castellón y Elche presentaron sus trabajos de investigación.

En el marco del congreso se hizo entrega del Premio Cátedra LexTech de Derecho Privado y Transformación Digital, impulsada conjuntamente por el CEU y el colegio notarial. La estudiante Carla Requena Olmos recibió el premio por su trabajo sobre la transmisibilidad mortis causa de los bienes digitales de manos del notario codirector de la cátedra, Eduardo García Parra, y el presidente del congreso, Enric Poch.

Charla sobre discapacidad y testamento vital

La presidenta del Instituto Notarial para la Atención Jurídica a las Personas con Discapacidad (INDISVA) del Colegio Notarial de Valencia y delegada en la Comunitat Valenciana de la Fundación Æquitas, María Consuelo Bombal, impartió a mediados de abril una charla en el Centro de Rehabilitación Biopsicosocial Museo, dependiente de la Unidad de Salud Mental del Hospital La Fe, que atiende a personas con enfermedades mentales graves.

Durante la sesión, los asistentes se interesaron por el testamento vital o declaración de voluntades anticipadas, documento que permite dejar por escrito las instrucciones médicas que una persona desea que se cumplan en caso de no poder expresarlas en el futuro.

Bombal explicó también las medidas previstas en la Ley 8/2021 para que las personas con discapacidad puedan ejercer su capacidad jurídica con los apoyos necesarios, una reforma legal sitúa en el centro la autonomía, la voluntad y las preferencias de las personas con discapacidad. En este contexto, abordó figuras como los poderes preventivos, la guarda de hecho o la curatela.

María Consuelo Bombal durante la charla.

Feria de Empresas de la UJI

El 22 de abril, el Colegio Notarial de Valencia participó en la sexta edición de la Feria de Empresas de la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló con un stand informativo sobre la Academia de Opositores. A lo largo de la mañana, el notario de Castellón y preparador de la Academia, Enrique Montoliu, acercó a los estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UJI en qué consiste el trabajo diario en una notaría y el ejercicio de la profesión.

Enrique Montoliu en la feria.

Charla a los alumnos de Derecho

El notario delegado en Valencia de la Academia de Opositores del Colegio Notarial de Valencia, Manuel Zamora, ofreció una charla sobre la profesión de notario como salida profesional para los alumnos de Derecho de la Universidad Europea de Valencia (UEV). Zamora, que estuvo acompañado en la sesión por la coordinadora del Grado de Derecho de la UEV, Laura López-Almansa, dio a conocer a los estudiantes en qué consiste la oposición y cómo la Academia del colegio notarial puede ayudarles en su preparación en las oposiciones para obtener el título de notario.

Imagen de la sesión.

Cátedra de la Universidad de Alicante

La Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad de Alicante (UA) organizó una nueva sesión el pasado 23 de marzo dedicada a los pactos prematrimoniales en la práctica notarial, impartida por el profesor de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla, Manuel García Mayo. En su intervención, García Mayo subrayó que resulta importante “otorgar los pactos antes del matrimonio por medio de escritura pública ante notario, por razones de seguridad jurídica, equidad y control de legalidad”.

El profesor expuso algunos ejemplos de posibles pactos para prever las consecuencias de una futura ruptura matrimonial, siendo el acuerdo más común en la actualidad el que tiene que ver con la pensión compensatoria, su cuantía, la forma de hacer frente, su duración o causas de extinción. El aula abierta fue moderada por el notario Rafael Ferrer y presentada por el director de la Cátedra de la UA, Javier Barceló.

«El Paraíso de los libros», por Juan Manuel de Prada

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Juan Manuel de Prada,

escritor. Licenciado en Derecho y Doctor en Filología Hispánica. 
Autor de la bilogía Mil ojos esconde la noche: La ciudad sin luz (2024) y Cárcel de tinieblas (2025). Ganador del Premio Planeta (1997) y Premio Nacional de Narrativa (2004).

El Paraíso de los libros

Como Borges, yo también me figuro el Paraíso bajo la especie de una biblioteca. Una biblioteca populosa como la eternidad, que incluya los libros que mi ávida memoria reconoce, los libros que mi ferviente entusiasmo espera leer antes de que la muerte me visite, y también los incontables libros que no podré leer en esta vida. Y en ese Paraíso no podrá faltar mi amado y añorado abuelo, con quien espero reencontrarme. Fue mi abuelo quien me enseñó a leer, cuando todavía no había cumplido los tres años, casi a la vez que aprendía a hablar. Lo hizo con la ayuda de una vetusta cartilla que en su primera página incluía las letras vocales, acompañadas de un dibujo alusivo: la a de abanico, la e de erizo, la i de iglesia, la o de ojo, la u de uvas.

Guardo todavía un ejemplar de aquella cartilla, desvencijado y amarillento; y, mientras lo hojeo, me imagino aupado sobre las rodillas de mi abuelo, arrimados ambos a la camilla que escondía bajo sus faldas el calor hospitalario del brasero, pronunciando al unísono esos sonidos que servían para designar el mundo; y llego a imaginar tan vívidamente esa escena que por momentos creo recordarla. Pero sé bien que se trata de falsos recuerdos, reelaborados a partir de otras impresiones posteriores que me han dejado una huella indeleble, como los besos de buenos días que mi abuelo me daba en las mejillas cada mañana, restregándome su barba picajosa de tres o cuatro días, una barba que le crecía recia y me dejaba las mejillas escocidas. Ahora que esos besos me faltan me despierto muchos días añorando aquel escozor en la piel, y a veces incluso llego a sentirlo en la duermevela como una lija amorosa que frotase todo mi rostro, lavándolo de arrugas y pensamientos sombríos.

Al calor de la poesía de Gabriel y Galán

Mi abuelo, que me enseñó a leer, no era sin embargo hombre de lecturas numerosas. La sabiduría que había atesorado no se la habían proporcionado los libros, sino las asperezas y sinsabores de la vida; sin embargo, guardaba como oro en paño un ejemplar muy magullado de las poesías de José María Gabriel y Galán, que había llegado a aprenderse de memoria allá en su infancia campesina. Sospecho que hoy ya casi nadie frecuenta a Gabriel y Galán, tan alejado de la muy cuestionable sensibilidad contemporánea; pero su poesía rural, candeal, muy delicadamente emotiva me sigue poniendo un amasijo de ortigas en la garganta cada vez que la releo. El poema predilecto de mi abuelo se titulaba El vaquerillo; y me lo recitaba a diario, con una voz que era a un tiempo muy viril y muy melancólica, como si en el niño protagonista estuviese viendo al niño que yo era por entonces, o incluso al niño que él mismo había sido:

“He dormido esta noche en el monte
con el niño que cuida mis vacas.
En el valle tendió para ambos
el rapaz su raquítica manta
y se quiso quitar, ¡pobrecillo!,
su blusilla y hacerme almohada.”

Mientras mi abuelo leía aquellos versos temblorosos, yo sentía crecer dentro de mí el relente de una noche pasada en la intemperie, y me acurrucaba contra él, para sentir el calor de su sangre derramándose por sus venas antiguas, como un río rumoroso y lentísimo, para sentir los latidos de su corazón, como un reloj que midiese la respiración del mundo. Pegados el uno al otro, como la piedra al liquen, sentíamos que se nos hacían de acero los cuerpos y de oro las almas; y la noche que ya se avecindaba a lo lejos ni siquiera nos rozaba: ambos éramos invulnerables y eternos como los dioses.

Mi abuelo y yo solíamos dar largas caminatas en pos del crepúsculo, siguiendo el curso del río o por vericuetos que sólo él conocía, en busca de las hierbas medicinales que le servían para curar sus achaques. Recuerdo que me cantaba canciones de cuando la guerra, o todavía más antiguas, con una voz cascada y agrietada de melancolías, y que me contaba anécdotas de su juventud de vendedor ambulante, anécdotas sobre aquellos años ásperos en que dormía en las posadas de los caminos, y a veces también a la intemperie, escrutado por las estrellas y las lechuzas. En uno de aquellos paseos mi abuelo me llevó hasta la biblioteca de la ciudad en que crecí, allá donde las iglesias románicas guardaban su liturgia anciana y fresquísima. Mi abuelo, como tantos otros jubilados, solía hojear los periódicos en la biblioteca, para ahorrarse las monedillas que costaban en el quiosco; y, mientras lo hacía, me dejaba en la sala de lectura infantil, donde descubrí que los libros eran un tesoro inagotable que podría llenar mis días y mis noches, un tesoro que refulgía como el oro de las mitologías.

Del ‘método’ a la pasión insomne

La visión de aquellas estanterías atestadas de libros, combadas por el peso de cientos de volúmenes que aguardaban expectantes mi curiosidad, me produjo una suerte de arrobo. Extrañamente, pensé que aquella biblioteca era una suerte de templo, protegido de las contingencias y de los vanos afanes de los hombres, donde podría alimentar mi devoción por los siglos de los siglos. Y, como no sabía por dónde empezar, me impuse un método de lectura disparatado: decidí que estaba obligado a leer todos aquellos libros, uno por uno, y para que mi propósito no flaquease, decidí leerlos en estricto orden, empezando por el anaquel más alto de la estantería más próxima a la entrada de la biblioteca; cuando acabé con el primer anaquel, seguí con el siguiente, y así hasta acabar con la primera estantería. Durante años, seguí a rajatabla aquel disparatado método; e, inevitablemente, hice acopio de lecturas absurdas o perfectamente prescindibles; también de lecturas demasiado abstrusas para un niño que apenas había empezado a descifrar los senderos de la vida. Pero también en aquellos libros absurdos o prescindibles o demasiado intrincados hallé motivos de alborozo; y todavía hoy queda en mí algo de aquel niño desprejuiciado que no hacía ascos a nada en su pasión voraz por la lectura, una pasión que pronto anegaría mi vida entera, como un amor insomne que no me concedía tregua. Más de una vez mi madre me pilló robando horas al sueño, con la lámpara de mesilla encendida, absorto en la lectura de un libro; y, aun después de que mi madre me apagara la lámpara de mesilla, yo me las ingeniaba para seguir leyendo, armado de una linterna, acurrucado entre las mantas. Y así me sorprendía el amanecer, calenturiento de palabras que me aturdían con un fragor de enjambre.

Alma y literatura, más allá de la vida

Por supuesto, en aquella época, pensaba que tendría tiempo suficiente para leer todos los libros que me apeteciera. En mis visitas a la biblioteca pública, me paseaba entre los anaqueles atestados con un sentimiento optimista e insensato; como el terrateniente que recorre las lindes de su finca, creía que mi vida sería suficientemente larga como para asomarme a todas aquellas páginas que, en cierto modo, me pertenecían. Pues, en el ímpetu de los pocos años, a falta de otras posesiones más inmediatas y palpables, uno llega a albergar la certeza un tanto megalómana o presuntuosa de que el futuro le pertenece en exclusividad. Ahora ya sé que me moriré sin haber leído muchos libros que deseo leer; y me consuelo pensando que los leeré después de haber muerto, en ese Paraíso soñado por Borges donde no pueden faltar los libros.

Puedo llegar a concebir un mundo lóbrego como el que urdió Ray Bradbury, en el que los libros hayan sufrido persecución y alimentado el fuego, como pájaros asesinados, para sobrevivir instalados en la memoria agradecida de unos pocos hombres libres; pues en la novela de Bradbury, cada hombre libre se aprendía de memoria un libro, se convertía en un hombre-libro, y por las noches, en torno a una fogata, recitaba ese libro a sus compañeros. No puedo concebir, en cambio, la existencia humana sin libros; sería tanto como imaginarla desposeída de alma, extraviada en los pasadizos de un mundo ininteligible.

«Jueces, redes y medios de comunicación», por Pablo de Lora

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Pablo de Lora,
escritor, ensayista y divulgador. Catedrático de Filosofía del Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid.

Jueces, redes y medios de comunicación

Huelga insistir en la importancia que, para la solidez del Estado de Derecho, tiene que los jueces no solo “sean” sino que “parezcan” imparciales, alejados de la pugna política o partidista. Nuestros más altos tribunales no se han cansado de repetirlo en una jurisprudencia que está plenamente consolidada. ¿Hasta qué punto, en aras a la satisfacción de ese requisito, deben manifestar sus opiniones o criterios a través de las redes sociales o los medios de comunicación? Algo se dirá en las líneas que siguen a propósito de ese espinoso y complejo asunto.

El siempre añorado profesor Tomás y Valiente acostumbraba a decir que los jueces hablan en sus providencias, autos y sentencias. Es un criterio de demarcación claro, pero probablemente en exceso estricto. El juez tiene una posición como jurista que es ciertamente privilegiada para transmitir conocimiento, y la sociedad seguramente lamentaría no poder disponer de la divulgación de su sabiduría o experiencia. De hecho, si por jueces entendemos, laxamente, también a los magistrados del propio Tribunal Constitucional del que formó parte, hasta llegar a presidirlo, Tomás y Valiente, sería exagerado que él mismo, o perspicuos juristas de disciplinas diversas que conformaron ese órgano, salvados los casos que estuvieran llamados a resolver, no hubieran podido impartir conferencias, o dar entrevistas en televisión acerca de aquellas materias sobre las que pueden aportar un juicio experto y fundado.

Otros jueces de carrera han llegado a ser excelentes especialistas en su materia y no es ni mucho menos descabellado que dicten clases para provecho de estudiantes o abogados u otros profesionales del Derecho. Yo recibí en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid el magisterio del fiscal, luego magistrado del Tribunal Supremo, Martín Pallín, o del juez de lo contencioso-administrativo José Yusti Bastarreche, por poner dos ejemplos bien cercanos.

De las aulas a los tuits

Desde aquellos años en los que la difusión del Derecho por jueces y magistrados se canalizaba en medios de comunicación escritos o audiovisuales, o en las aulas académicas o salas de conferencias, las cosas han cambiado de manera dramática; en su doble sentido de “intensidad” y “afectación”. Muchos jueces y magistrados se han lanzado, con su mejor intención, a las aguas de las procelosas “redes” y bien está siempre que conserven su apariencia y embriden sus deseos de terciar en lo que no sea aclarar el Derecho, el procedimiento, el funcionamiento de las instituciones. Si cruzan la, a veces, delgada línea roja que separa la lege lata de la lege ferenda, la oportunidad de la política legislativa o directamente la política, correrán el riesgo de acabar cual Ulises que ha logrado desatarse y arrojarse al mar mientras cruza las islas de Eea. Así ha ocurrido en no pocas ocasiones con jueces y magistrados que se creyeron a resguardo por el uso del “nickname” en Twitter, ahora X, y que sufrieron las dentelladas de las sirenas afanadas en desvelar su identidad y partido judicial.

La prudencia ante las cámaras

Hay cierta imprudencia también en algunas expresiones, parlamentos o actitudes de jueces y magistrados que, quizá inadvertidamente, han sido grabados en contextos que invitaban a la familiaridad y a la complicidad con el auditorio. Es el caso reciente del juez David Maman que participaba como ponente en unas jornadas del ICAM sobre violencia de género. Su campechanía y afán anti-academicista se ha revelado inoportuno. Es cierto que sus consideraciones sobre el actual funcionamiento del régimen jurídico en materia de violencia contra la mujer; las dudas y complejidades que la reciente reforma de la organización judicial plantea; los incentivos perversos puestos a disposición de la presunta víctima en el orden civil, todo ello, y más, es vox populi, pero el juez Maman se debió cuidar más dado el actual clima de polarización política y exacerbados ánimos. También los jueces que, sabedores de estar siendo grabados o siendo su vista reproducida en directo, dirigen el debate procesal o interrogan al testigo confundiendo el rigor y la autoridad con el desplante y la ofensa gratuita.

El prestigio del Poder Judicial, en juego

Tampoco ayuda a la imagen de la función judicial que los jueces, por legítima que sea su querella, muestren el caos organizativo de sus juzgados, y no digamos ya que se manifiesten con la toga puesta y proclamen “estar en huelga”. Aunque no se trate expresamente de un juez, las recientes declaraciones del ex Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, a un programa de televisión distinguiendo, de modo muy torpe y sectario, entre fiscales “progresistas” y “conservadores” (los primeros preocupados por respetar los Derechos Humanos y la igualdad, los segundos dispuestos a no proteger a los inmigrantes, al trato desigual y escépticos de la violencia de género y de la existencia del machismo estructural) son también un magnífico ejemplo de lo que no se debe decir públicamente si es que uno tiene el propósito de que la institucionalidad no vuele definitivamente por los aires.

En España el Estado de Derecho está en sus horas más bajas desde el advenimiento de la democracia: a la colonización de las instituciones y órganos constitucionales clave; el estado terminal del Parlamento; el abuso hasta límites nunca sospechables del Decreto-Ley; y la condena de todo un Fiscal General del Estado por la comisión de un gravísimo delito se ha sumado la promulgación de leyes de dudosísima constitucionalidad, si es que no crasa inconstitucionalidad, como ha sido señaladamente el caso de la popularmente conocida como “Ley de Amnistía”. En ese contexto el Poder Judicial se antoja como el último bastión que puede evitar que termine de difuminarse la división de poderes y el control del poder político por el Derecho en nuestro país. Es por ello por lo que, más que nunca, los jueces y magistrados harán bien en extremar el celo a la hora de pronunciarse públicamente más allá de lo que admiten las resoluciones que están encomendados a dictar. Con su prestigio e imagen se juegan, y nos jugamos, mucho.

«Balanza y vocación de la poesía», por Jesús García Calderón

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Jesús García Calderón,
poeta, escritor y jurista. Fiscal de la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Andalucía Académico de número de la Real Academia Extremeña de las Letras y las Artes

Balanza y vocación de la poesía

Las aciagas circunstancias del roñoso ejercicio del poder y la mediocridad reinante en nuestro camino hacia un complicado progreso han conseguido que pensemos que “Derecho” y “Literatura” son términos que deben y merecen ser antagónicos. Se afirma categóricamente, con tan poco rubor como tanta ignorancia, que el mundo de los juristas es casi siempre un árido espacio descreativo. Pero nada más lejos de la realidad: hablar de Derecho y Literatura es una redundancia. Pocas cosas hay tan literarias como algunos preceptos de una sabia ley que conoce a varias generaciones y, olvidando a los legisladores que la crearon, se comporta como esas coplas populares de las que nos hablaba Manuel Machado como máxima aspiración del poeta, para ser únicamente hija del tiempo y no reconocer otra autoría que la cifra del año que la vio nacer.

Ya el 25 de septiembre de 1781, Gaspar Melchor Jovellanos -cuando solo tiene 39 años, pero ya pertenece a la Real Academia de San Fernando y a la Real Academia de la Historia- lee ante don Carlos III su breve Discurso de Ingreso en la Real Academia Española. Lo ha titulado Sobre la necesidad del estudio de la lengua para comprender el espíritu de la legislación y en él se muestra convencido de la verdadera finalidad que inspira su nombramiento. Piensa que la corporación procura con esta designación que se conozca y aplique mejor la lengua por quienes deben interpretar las diversas leyes del Reino. Añade Jovellanos otras enseñanzas que al día de hoy resultan plenamente vigentes y hasta profetizan el grave problema al que nos enfrentamos a diario sobre la mala utilización del lenguaje por los juristas.

Para Jovellanos, están decisivamente equivocados quienes creen que el conocimiento primario de la lengua que nos proporciona nuestra etapa escolar y una cierta inclinación posterior hacia la lectura es más que suficiente bagaje para que el jurista afronte su labor profesional con garantías. No es así porque la lengua modifica sus hábitos y acepciones, amplía sus significados, construye nuevas palabras y descubre nuevos modos de unirlas para alcanzar una mayor eficacia y hasta una considerable belleza. No basta con recordar las reglas básicas de la Gramática. No podemos exigir al jurista la pulcritud del filólogo, pero sí procurar una relación respetuosa con el lenguaje que nos permita conocerlo y comprender su valor y alcanzar la convicción de que no es la lengua la que sirve al Derecho, sino que es el Derecho el que sirve a los intereses quizá más elevados del lenguaje.

El artículo 148 del Reglamento Notarial

En cierta ocasión, hablando justamente de Derecho como Literatura en la Academia Sevillana del Notariado, tuve la ocurrencia de intentar convertir en una silva el vigente artículo 148 del Reglamento Notarial de 1944 que, como es sabido, establece literalmente que “los instrumentos públicos deberán redactarse empleando en ellos estilo claro, puro, preciso, sin frases ni término alguno oscuros ni ambiguos, y observando, de acuerdo con la Ley, como reglas imprescindibles, la verdad en el concepto, la propiedad en el lenguaje y la severidad en la forma”.

Recordemos que la silva es una composición métrica muy frecuente en la poesía española en la que se alternan libremente versos endecasílabos y heptasílabos. Encontró en Góngora y en sus Soledades el cénit de nuestra poesía. Pero también es la silva, como me enseñó Vicente Sabido, aquel poema que se escribe en un elevado impulso, de un solo y certero golpe, casi como un dictado lúcido que se desata por sorpresa dentro de la razón y muchas veces sin que el propio poeta lo presienta o espere.

Después de varios intentos, no conseguí la transformación en silva del precepto porque quise mantenerme fiel al mecánico conteo de las sílabas y no tomarme algunas licencias que podían resultar necesarias y hasta aconsejables para celebrar la exactitud de un texto tan bien logrado. No me di cuenta de que el precepto contaba con la suficiente cadencia interior, con el flujo fonético necesario para ajustar una métrica oculta que mi ignorancia no supo identificar. Tengo pendiente una charla con mi admirado Antonio Carvajal para que me ilustre, como ya hizo con su Metáfora de las huellas, proverbial estudio sobre métrica, para que podamos culminar este firme propósito de llevar el Reglamento Notarial a la poética española contemporánea.

En cualquier caso, métricas aparte, no podemos negar que el redactor anónimo de este luminoso precepto probablemente sucumbió al arrebato lírico más intenso en el momento de rematar su obra. Señalar como reglas imprescindibles la verdad en el concepto, la propiedad en el lenguaje y la severidad en la forma es un tricolon muy afortunado y del mayor nivel retórico que pueda imaginarse en la lengua española. No puede darse mejor consejo o mayor consuelo a cualquier espíritu inquieto que inicie la paradójica (tan penosa y dichosa a la vez) aventura de escribir. Sea cual sea el género finalmente elegido, ya se trate de una novela de aventuras o de redactar instrumentos hipotecarios. Porque esta conjugación de la verdad con la falta de cualquier artificio o mendacidad que ensucie la claridad de nuestro mensaje convierte la tarea de escribir, para el jurista, en una de las empresas humanas con mayor dificultad. Hablamos de la dificultad de trazar esos límites que permitan, con el auxilio de las leyes y algunos nobles principios, una convivencia más segura y el aliento necesario para la buena dirección del progreso.

El arte de trazar límites

Creo que fue Manuel Olivencia quien en su recordado Discurso de Ingreso en la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla elogiaba la dimensión literaria del Derecho Mercantil al recordar el famoso tratado del profesor Joaquín Garrigues. Ya mereció esta magnífica obra elevados elogios de signo puramente literario del gran novelista y académico Miguel Delibes, profesor de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de Valladolid, quien descubrió en las enseñanzas del recordado catedrático, textualmente, “el arte de encadenar palabras con belleza y erudición, la exactitud del adjetivo, el ramalazo metafórico deslumbrante y eficaz […] la forma y la estructura literarias, la precisión de la palabra, el arte de escribir en suma y al margen de lo que se cuenta a los demás con belleza y eficacia en la mera combinación de unos signos”.

Ambos comprendieron que la misión de la norma y de su intérprete no es otra que el arte de trazar límites y este noble cometido es también el que persigue el vate, el rapsoda o el aedo, el peculiar discurso que alumbra con sus versos el hogar de nuestras emociones.

La decisión del poeta y el pesaje de la palabra

Volvieron a preguntarme hace algunas semanas si me resultaba fácil conciliar mi profesión de fiscal con mi aspiración poética. He respondido muchas veces esa misma pregunta, pero esta vez quise reforzar mi respuesta enumerando una heterogénea serie de profesiones. Contable, subdirector de una compañía de seguros, pediatra y ginecólogo, profesor de francés, empleado bancario, agente de cambio y bolsa o portera de fincas urbanas. Estas dispares ocupaciones corresponden a Fernando Pessoa, Wallace Stevens, William Carlos Williams, Antonio Machado, T. S. Eliot, Ricardo Defarges y a mi admirada Begoña Abad. Tan brillante nómina de grandes poetas demuestra que esta condición no se vincula con ninguna traza profesional o académica. Desde muy joven, algunas voces magistrales que tuve la suerte de tratar y de las que tanto aprendí en largas conversaciones, me enseñaron a desconfiar del poeta “profesional”, tanto como del poeta domesticado. Nada mejor que una ocupación distante para conseguir esa discreta ocultación donde germina de forma más exuberante la pulcritud de la inspiración.

Ocurre con el poeta, de otra parte, lo mismo que ocurre con algunas decisiones jurisdiccionales. Creo que fue Saramago quien nos recordó que, en puridad, no siempre somos nosotros los que tomamos las decisiones, sino que a veces son las decisiones las que nos toman a nosotros. Así sucede con muchos dictámenes o sentencias y también con la ocurrencia de escribir poesía, porque si el poeta es verdadero, casi no tiene elección. Lo atrapa una decisión que le viene impuesta desde lo más profundo de su ser y que le aflora al margen de su voluntad. Le aparece como un imperativo ineludible y paradójico, asumiendo ese dulce e ingrato deber al que debe enfrentarse con el escaso bagaje de su posible virtud.

Quizá por esta especie de sentencia de conformidad que suscribimos con la Literatura, señalaba Ernst Jünger en sus famosas memorias que el estilo del escritor, en especial el del buen poeta, se basa precisamente en la Justicia, recordando que solo la persona justa sabe cómo hay que trazar la frase y sopesar la palabra. Por todo esto y por alguna que otra intuición, sabemos que la rectitud y la ambición del Derecho están muchas veces presentes en la balanza y vocación de la poesía.

Actualidad de los Colegios Notariales – Andalucía

COLEGIOS NOTARIALES

Andalucía

Emprendimiento y sostenibilidad

De izda. a dcha.: Víctor Garrido a la izquierda y en la mesa Francisco Aranguren; Álvaro Pimentel; Manuel Seda y Jorge Paradela.

En enero, la Academia Sevillana del Notariado acogió la conferencia titulada El talento emprendedor y la empresa sostenible. Andalucía, tierra de startups, impartida por Víctor Garrido de Palma, notario honorario y experto en startups.

El acto contó con la asistencia de Francisco Aranguren, presidente de la Academia Sevillana del Notariado; Manuel Seda, decano del Colegio Notarial de Andalucía; Álvaro Pimentel, segundo teniente de alcalde y responsable del Área de Gobierno de Cartuja, Parques Innovadores, Movilidad, Economía y Comercio del Ayuntamiento de Sevilla; y Jorge Paradela, consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía.

La sesión se enmarcó en el programa de actividades académicas de la institución y reunió a asistentes interesados en el impulso del talento emprendedor en Andalucía.

El testamento digital

De izda. a dcha.: Francisco Aranguren, presidente de la Academia Sevillana del Notariado, Cristina Marqués y Carlos María García Campuzano, vpdte. de la Academia.

La Academia Sevillana del Notariado celebró el 16 de febrero la conferencia La sucesión mortis causa de los activos y derechos digitales. El testamento digital, impartida por la notaria Cristina Marqués.

Durante su intervención, la ponente analizó qué ocurre tras el fallecimiento de una persona, con sus activos patrimoniales digitales y con su identidad en internet. Abordó cuestiones como el destino de cuentas y perfiles en redes sociales, el acceso a contenidos y archivos almacenados en la nube y la protección de la dignidad del fallecido.

Asimismo, dedicó especial atención a las criptomonedas, recordando que forman parte de la herencia, pero que, sin una adecuada planificación y acceso a las claves correspondientes, pueden resultar inalcanzables para los herederos.

Cristina Marqués explicó también la utilidad del testamento como herramienta para ordenar este legado digital ante las carencias de la normativa vigente, subrayando la importancia de prever en vida la gestión de los activos y derechos digitales.

Efectos del cambio climático en Europa

Antonio Soria.

El pasado 21 de enero, el Aula de Cultura del Colegio Notarial de Andalucía celebró la conferencia Cambio Climático: qué es, cómo nos afecta y qué podemos hacer, impartida por Antonio Soria, investigador del Centro Común de Investigación (JRC).

Soria abordó el fenómeno del cambio climático, sus efectos físicos y económicos en Europa y la relevancia de la electrificación como elemento clave para avanzar en la transición energética. También analizó sus efectos a corto plazo (como sequías o inundaciones) o la paulatina subida del nivel del mar, entre otras cuestiones.

La sesión permitió ofrecer a los asistentes una visión rigurosa y divulgativa sobre las causas, impactos y posibles vías de actuación ante uno de los principales desafíos globales de nuestro tiempo.

La excepción de orden público

Jesús Lleonart.

En el notario Jesús Lleonart impartió en 12 de febrero una conferencia sobre La excepción de orden público en la aplicación notarial del derecho extranjero, en el marco de la Cátedra de Derecho Notarial Internacional y Comparado Profesora María Serrano Fernández, del Colegio Notarial de Andalucía y la Universidad Pablo de Olavide.

Durante su intervención, el ponente destacó su proyección práctica para la función notarial. En este contexto, señaló, que “como la sociedad española ha cambiado y es multicultural, hoy en día en las notarías recibimos a personas de todas las nacionalidades que vienen a exponernos sus problemas e inquietudes. Muchas veces esas inquietudes se plantean conforme al derecho español, pero en otras ocasiones nos encontramos con problemas derivados de situaciones familiares, matrimoniales o sucesorias que están consolidadas o creadas en un derecho extranjero y que pretenden producir ciertos efectos en España”.

Presentación del libro “Manolo Sanlúcar. La eterna huella de un genio”

El 19 de febrero el Aula de Cultura del Colegio Notarial de Andalucía acogió la presentación de libro Manolo Sanlúcar. La eterna huella de un genio”, por Juan Manuel Suárez Japón, profesor universitario y ex diputado del Parlamento de Andalucía. Suárez Japón destacó su grandeza artística, su coherencia y el legado formativo que dejó al flamenco y a Andalucía. En el acto estuvo acompañado por Francisco Aranguren, presidente de la Academia Sevillana del Notariado y el notario José María Sánchez Ros.

De izda. a dcha.: Francisco Infante, Carmen Vela, Manuel Seda, Olga Ruiz y Miguel Ángel Serrano (secretario de FACUA).

Actualidad de los Colegios Notariales – Aragón

COLEGIOS NOTARIALES

Aragón

En la mesa, Fermín Moreno (izda.) y Javier Palazón (dcha.).

Comisión de Cultura

La Comisión de Cultura del Colegio Notarial de Aragón organizó en el mes de febrero una conferencia sobre donaciones, dirigida a los notarios colegiados. Javier Palazón Valentín, notario de Huesca, impartió la sesión, titulada «Donación vs. Pacto de presente». El decano del Colegio Notarial de Aragón, Augusto Ariño, y el presidente de la Comisión de Cultura, Fermín Moreno, acompañaron al ponente en su exposición.

Conferencia de la Real Academia Aragonesa

El 24 de febrero se celebró en el salón de actos del Colegio Notarial de Aragón una conferencia organizada por la Real Academia Aragonesa de Jurisprudencia y Legislación sobre urbanismo accesible, impartida por el magistrado y académico Juan Carlos Zapata Híjar. El acto reunió a miembros de la Real Academia y a personalidades del ámbito jurídico y académico, entre ellos el decano del Colegio de Abogados de Zaragoza, Alfredo Sánchez-Rubio.

En representación de colegio notarial asistió a la sesión Jesús Pérez Espuelas, censor cuarto de la junta directiva, que fue el encargado de presentar el acto. Junto al ponente y el representante de la institución notarial tomaron parte en la mesa Cristina Chárlez Arán y José Luis Merino Hernández, secretaria general y presidente -respectivamente- de la Real Academia Aragonesa de Jurisprudencia y Legislación.

De izda. a dcha.: Cristina Chárlez, Jesús Pérez Espuelas, José Luis Merino y Juan Carlos Zapata.

Actualidad de los Colegios Notariales – Asturias

COLEGIOS NOTARIALES

Asturias

Cátedra de Derecho Notarial

El 21 de enero tuvo lugar la sesión de clausura del III Curso Práctico de Derecho Notarial, que se enmarca dentro de las actividades que desarrolla la Cátedra de Derecho Notarial de la Universidad de Oviedo (UOV).

El acto fue presidido por el secretario general de la UOV, que estuvo acompañado por los codirectores del curso: la catedrática Herminia Campuzano y el notario José Luis Fernández Lozano, presidente de la Comisión de Formación del Colegio Notarial de Asturias. También intervinieron el decano de la Facultad de Derecho, Javier Fernández Teruelo, y la notaria miembro de la junta directiva del colegio notarial, María Dolores Rodríguez Fernández.

Un total de 21 alumnos participaron en este curso, entre los que se encuentran empleados de notarías, abogados y asesores jurídicos, que han recibido formación práctica especializada en el ámbito del Derecho Notarial. Con esta tercera edición, el curso consolida su papel como una iniciativa formativa de referencia, reforzando la colaboración entre la Universidad de Oviedo y el Colegio Notarial de Asturias en la formación de profesionales del ámbito jurídico.

De izda. a dcha.: Herminia Campuzano, Javier Fernández Teruelo, Ángel Espiniella, María Dolores Rodríguez Fernández y José Luis Fernández Lozano.
Participantes en el acto junto a los alumnos del curso.