Aprendiendo a reciclar

Cada vez somos más conscientes de la necesidad de reducir nuestros desperdicios y reciclar la basura. Sin embargo, parece que aún no lo hacemos bien. Mientras la UE fija en un 45% la recuperación de los desechos para el año 2020, en España el porcentaje de basuras recuperadas se encuentra en el 29%, muy por debajo de nuestros vecinos más cercanos, Portugal y Francia, con un 34% y un 41% respectivamente y, a mayor distancia del 66,1% de Alemania, según Eurostat, la oficina de estadística europea.

Hemos avanzado mucho, pero la gestión eficaz de los desechos tiene que seguir siendo un asunto prioritario. El Gobierno cuenta con diversos planes al respecto, desde la prevención en origen a la recuperación y el tratamiento.

Qué hacer. Para los expertos, una cosa es que hayamos logrado grandes hitos desde la aprobación hace ya veinte años de la primera Ley de Envases y Residuos de Envases y otra que estemos cumpliendo con las necesidades medioambientales y protegiendo el entorno de nuestros excesos. Así, pese a esos avances aún queda mucho camino por recorrer si queremos alcanzar los estándares fijados por la Unión Europea para convertir el reciclaje en una de las soluciones de la llamada economía circular. Es decir, conseguir que casi la mitad de los desechos municipales e industriales vuelvan a la cadena de producción y no terminen contaminando suelos, océanos y bosques. Se trata de huir del modelo de consumo basado en ‘usar y tirar’ y apostar por otro basado en la prevención, la reutilización, la reparación y el reciclaje que permiten dotar a los materiales de una segunda vida. Para eso se necesita también que las empresas fabriquen productos reutilizables y con posibilidades de reparación, porque no siempre es así.

Por otro lado, las dimensiones de las familias de hoy día y, en definitiva, las demandas de los consumidores, no dejan de crear este tipo de productos que terminan, la mayoría de las veces, en el contenedor equivocado porque aún son muchas las dudas que los ciudadanos tenemos a la hora de depositar las basuras. ¿Sabemos dónde hay que poner el papel de aluminio o las toallitas desechables? En este sentido, según los expertos, las campañas de educación y de sensibilización son muy importantes, especialmente si se hacen desde la infancia porque ese hábito temprano tiende a calar mejor en los consumidores.

Por Marián Lezaun