El largo camino del acuerdo UE-Mercosur

EN PLENO DEBATE

Algunos gobiernos se oponen a la eliminación de aranceles.

EL LARGO CAMINO DEL ACUERDO UE-MERCOSUR

MARTA RUIZ-CASTILLO

La Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) firmaron el 17 de enero un acuerdo comercial calificado de «histórico» por los firmantes. Días después, la Eurocámara aprobó, en una ajustada votación, enviar el pacto al Tribunal Superior de Justicia Europeo para que dictamine si se ajusta al Derecho comunitario, causando incertidumbre sobre la entrada en vigor del acuerdo hasta que el tribunal se pronuncie.

Más que un acuerdo comercial

En un mundo cada vez más globalizado en el que la geopolítica está en permanente cambio, la UE busca aumentar su influencia a través de acuerdos como el suscrito con los países del Mercosur. «La Unión Europea y Mercosur han firmado hoy un Acuerdo de Asociación, que combina los pilares de diálogo político, cooperación y comercio, y un Acuerdo Interino de Comercio, que contiene los compromisos en materia de comercio e inversiones, concebido para aplicarse antes de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación», informó la Comisión Europea (CE). Ambos «representan un hito histórico entre las dos regiones y una ambiciosa plataforma para reforzar sus relaciones económicas, diplomáticas y geopolíticas».

Más allá de la importancia comercial esta nueva alianza «también envía una fuerte señal geopolítica que demuestra el compromiso compartido de la UE y el Mercosur con el multilateralismo y el orden internacional basado en normas». La Comisión subraya que, en un momento actual de «incertidumbre mundial y creciente fragmentación», el acuerdo supone un valor añadido a la «cooperación, el diálogo y las asociaciones internacionales», y «ofrece grandes oportunidades en beneficio de todas las partes a través del refuerzo de la cooperación económica y geopolítica, y en materia de sostenibilidad y de seguridad».

 


LA UE BUSCA AUMENTAR SU INFLUENCIA A TRAVÉS DE ACUERDOS COMO EL SUSCRITO CON LOS PAÍSES DEL MERCOSUR


 

A la firma del acuerdo, celebrada en Asunción, asistieron la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y los presidentes de Argentina, Paraguay, Uruguay, así como de Bolivia y Panamá, además del comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, y sus homólogos del Mercosur. Santiago Peña, presidente de Paraguay, país que ejerce la presidencia temporal del Mercosur, calificó el acuerdo de «logro de la diplomacia regional y una reafirmación de la vocación integradora sudamericana», mientras que Von der Leyen destacó que «la UE y el Mercosur eligen la cooperación frente a la competencia y la asociación frente a la polarización».

Efectos en la UE

La creación de esta zona de libre comercio, con más de 700 millones de consumidores, supondrá para la UE la reducción de aranceles y el aumento de las exportaciones económicas. «Eliminará los aranceles sobre las exportaciones de la UE, incluidos los productos agroalimentarios e industriales clave como los automóviles, la maquinaria y los productos farmacéuticos, ahorrando a las empresas de la UE 4.000 millones euros en derechos al año», asegura la CE. Además, «la inversión en cadenas de suministro clave, incluidas las materias primas fundamentales y los bienes conexos» será «más fácil, rápida y segura», explica la institución. El acuerdo también permitirá «reforzar la seguridad económica y apoyar las transiciones digital y ecológica de ambas partes», al tiempo que «ayudará a la UE y a Mercosur a configurar las normas comerciales mundiales en consonancia con las normas más estrictas de la UE».

 


PARA EL SECTOR AGRARIO, EL MÁS CRÍTICO CON EL ACUERDO, SE ESPERA QUE AUMENTE LAS EXPORTACIONES AGROALIMENTARIAS DE LA UE AL MERCOSUR HASTA EN UN 50%


 

La Comisión estima que las exportaciones anuales al Mercosur aumentarán en un 39% por un valor aproximado de 49.000 millones de euros y «respaldará cientos de miles de puestos de trabajo en la UE».

Para el sector agrario, el más crítico con el acuerdo, se espera que aumenten las exportaciones agroalimentarias de la UE al Mercosur hasta en un 50%. Von der Leyen aseguró que se «ha puesto gran empeño» en garantizar todas las protecciones necesarias a través de medidas concretas, como «la reducción de los aranceles sobre productos agroalimentarios clave de la UE (vino, bebidas espirituosas, productos lácteos y aceite de oliva)». Se ha añadido también «un mecanismo de salvaguardias jurídicamente vinculantes que protejan los productos europeos sensibles en caso de aumento de las importaciones procedentes de los países del Mercosur». Habrá «controles reforzados para impedir la entrada en el mercado de la Unión de productos no conformes, incluidas más auditorías y controles en terceros países y controles reforzados en las fronteras de la UE». Se pondrá en práctica «el compromiso de la Unión, recogido en la Visión para la agricultura y la alimentación, de una mayor armonización de las normas de producción, entre las que se incluyen aspectos como los plaguicidas y el bienestar animal, aplicadas a los productos importados». Se prevé «un fondo de 6.300 millones euros» y «la Red de Seguridad para la Unidad a partir de 2028, que actuará como nivel adicional de protección para nuestros agricultores en caso de perturbaciones del mercado».

 


LA COMISIÓN SUBRAYA QUE EL ACUERDO SUPONE UN VALOR AÑADIDO A LA «COOPERACIÓN, EL DIÁLOGO Y LAS ASOCIACIONES INTERNACIONALES”


 

Críticas

Desde hace años, agricultores y ganaderos se oponen al acuerdo con protestas periódicas en diferentes países de la UE, como España, donde ASAJA, COAG y UPA lideran las manifestaciones.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) denuncia el acuerdo «por su falta de reciprocidad sanitaria, medioambiental y sociolaboral». Para la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos en España (COAG), el acuerdo «es dañino para el sector agrario europeo» y un «engaño», porque supone «abrir la puerta a la entrada de productos que no cumplen los mismos estándares de calidad, sanitarios y medioambientales exigidos a los productores europeos». La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), por su parte, exige medidas de protección «absolutamente necesarias” y que «las cláusulas de salvaguardia, los controles en frontera y la reciprocidad a la hora de producir, y las auditorías en países terceros para verificar que lo que se firma se cumple sean una realidad más pronto que tarde”.

Estas organizaciones coinciden también en denunciar los efectos del acuerdo en la Política Agraria Común (PAC), «que ponen en riesgo la rentabilidad, la soberanía alimentaria y el futuro del medio rural».

 


DESDE HACE AÑOS, AGRICULTORES Y GANADEROS SE OPONEN AL ACUERDO CON PROTESTAS PERIÓDICAS EN DIFERENTES PAÍSES DE LA UE


 

Von der Layen aseguró en Asunción que «hemos escuchado las preocupaciones de nuestro sector agrícola y hemos actuado en consecuencia», subrayando que el acuerdo «contiene salvaguardias sólidas para proteger sus medios de vida». «También estamos intensificando nuestras acciones en relación con los controles de las importaciones, porque las normas deben ser respetadas, también por los importadores» y «aprovecharemos las oportunidades que ofrece el acuerdo para nuestros agricultores; por ejemplo, incluye 350 indicaciones geográficas europeas, más que cualquier otro acuerdo comercial de la UE», añadió.

A las críticas del sector agroalimentario, se suman también los gobiernos de Francia, Hungría, Irlanda o Polonia, que se oponen a la futura eliminación de aranceles para productos clave en sus países. En este sentido, la presidenta de la Comisión prometió que los agricultores europeos contarán con 45.000 millones de euros más a partir de 2028, con cargo al próximo presupuesto de la PAC.

Impacto en España

«Las exportaciones de España a Mercosur crecerán un 37% cuando el acuerdo se ponga en marcha, lo que dará lugar a una mayor producción (0,23% del PIB) y empleo (0,11%, equivalente a más de 22.000 puestos de trabajo) en la mayoría de sectores productivos españoles», según un estudio encargado por la Secretaría de Estado de Comercio. Desde el punto de vista sectorial, el estudio indica que «las exportaciones de manufacturas serían las más beneficiadas, con un crecimiento del 0,35% al final del período de aplicación del acuerdo».

En sus conclusiones, el estudio destaca que «los mayores impactos para España derivarían de la supresión de los aranceles, ya que los niveles arancelarios de partida son relativamente elevados, seguida de la inversión directa que es especialmente relevante debido a la importante implantación de empresas españolas en Mercosur».

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores denuncia el acuerdo por su falta de reciprocidad sanitaria y medioambiental.

25 años de negociaciones

Los inicios del proceso que llevarán a la creación de esta nueva zona de libre comercio se remontan a 1995 con la firma del Acuerdo Marco Interregional de Cooperación UE-Mercosur. Cuatro años después entró en vigor el Acuerdo Marco y se constituyó el Comité de Negociación Birregional. En el año 2000 empezaron las negociaciones entre los dos bloques.

Durante el periodo 2000 a 2024 se celebraron reuniones anuales del Comité de Negociaciones, pero en 2004 se interrumpieron las negociaciones por diferencias entre los bloques. Las negociaciones no se retomaron hasta 2010, y al año siguiente, en 2011, el Parlamento Europeo aprobó un informe crítico.

Durante la I Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac)-UE, celebrada en 2013, Argentina y Brasil manifestaron diferencias sobre la negociación entre la UE y Mercosur. Tres años después se produjo un importante intercambio de ofertas por parte de los dos bloques. En junio de 2024 concluyeron las negociaciones comerciales, y al mes siguiente las relativas a cuestiones políticas y de cooperación. El 6 de diciembre de 2024 se anunció el cierre del acuerdo, que finalmente, se firmó el 17 de enero de 2026 en la capital de Paraguay.

Mercosur cuenta con 700 millones de consumidores.

Incertidumbre

La aplicación del acuerdo de Mercosur, que requiere la ratificación previa de los parlamentos de los países de ambos bloques, sufrió el 21 de enero un revés en una ajustada votación. El Parlamento Europeo (PE) aprobó, con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, una resolución solicitando un dictamen jurídico del Tribunal de Justicia Europeo sobre el acuerdo. «La Eurocámara continuará examinando los textos, a la espera del dictamen del Tribunal. Después, deberá decidir si da su aprobación o no al acuerdo», informó el PE.

Ante la incertidumbre creada, Von der Leyen aseguró que los servicios jurídicos de la CE «están preparados» para poner en marcha la «aplicación provisional del tratado sin esperar a la Eurocámara «en cuanto uno de los países del Mercosur lo ratifique en su parlamento nacional».

Otros enfoques

REAL INSTITUTO ELCANO: Analiza el acuerdo UE-Mercosur y sus efectos más allá del puramente comercial en un mundo cada vez más globalizado.

REVISTA MERCADOS: Amplio repaso a los efectos que el acuerdo puede tener en España.

THE CONVERSATION: El reportaje se centra en el sector agrícola y su rechazo al acuerdo UE-Mercosur.

ECONOMÍA DIGITAL: El texto recoge las posiciones de los grupos parlamentarios de la Eurocámara después de la votación que paraliza, por el momento, el acuerdo UE-Mercosur.

Regresos Inesperados, por Gonzalo Gómez Bengoechea

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ESPACIO ÆQUITAS

GONZALO GÓMEZ BENGOECHEA,

profesor del Departamento de Economía de la Universidad Pontificia Comillas.

El acuerdo de la UE con el Mercosur debe ser explicado como una actualización de un modelo de éxito, no como un refrito de ideas viejas y en desuso"

Regresos Inesperados

En su canción Regresos inesperados, el grupo Señor Mostaza repasa los casos de deportistas y artistas que estiraron sus carreras artificialmente con retiradas y retornos constantes; el paso del tiempo erosiona la pasión y debilita la conexión con el público. El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur parece sufrir un problema análogo. Tras más de 25 años de negociaciones, su firma en enero de 2026 parece llegar tarde, en un mundo muy distinto al del año 2000, y con los consensos sociales, económicos y políticos en torno al libre comercio en duda.

Es legítimo preguntarse si, en la actual coyuntura, un acuerdo de libre comercio de esta magnitud tiene sentido y si sus efectos serán los previstos inicialmente. Para ello, es necesario observar las tres dimensiones del pacto: económica, política y estratégica.

La motivación económica

Fue la que dio origen a las negociaciones en el año 99. En el ocaso del llamado Consenso de Washington, se buscaba dar un impulso al comercio interregional y favorecer el crecimiento económico compartido. Casi 30 años después, y tras muchos idas y venidas, la mayoría de las estimaciones prevén un impacto moderado. El comercio agrícola cubierto por el acuerdo es pequeño y las cuotas para productos sensibles, como la carne de vacuno, siguen siendo limitadas.

Los productores se beneficiarán de la apertura mutua de los mercados industriales y de servicios, que afectará a cerca del 90 % de los bienes y que beneficiará a sectores europeos como el automovilístico, el químico o la maquinaria. Al mismo tiempo, la UE se está moviendo para proteger a las empresas agrarias con subvenciones y garantías abundantes para reducir el riesgo de competencia desleal.

Para los consumidores los productos importados serán más baratos y variados. Cualquier importación tendrá que cumplir íntegramente la normativa de la UE en materia de seguridad alimentaria, sanidad animal y vegetal y trazabilidad. También se prevén inspecciones, auditorías y suspensiones temporales del acuerdo en aquellos productos que pudieran suponer un riesgo para la calidad o la estabilidad del mercado agrario europeo.

Punto de vista político

La firma del acuerdo envía un mensaje claro del compromiso de la UE con uno de sus principios fundacionales irrenunciables: el comercio como espacio para el crecimiento compartido, el conocimiento mutuo y el intercambio mutuamente beneficioso. El pacto subraya la voluntad europea de mantener abiertas las relaciones comerciales en un contexto global cada vez más dominado por el proteccionismo y la rivalidad entre potencias.

Pero lo más importante del acuerdo es su dimensión geopolítica. En un mundo en el que los Estados Unidos (EE.UU.) son crecientemente proteccionistas y China gana presencia económica y militar en América Latina y África, la UE tiene que buscar su propio espacio. El pacto debe contribuir a la diversificación de socios comerciales y a asegurar el acceso a materias primas críticas. No firmar el acuerdo habría empujado a los países latinoamericanos más cerca de Pekín y reducido el espacio de crecimiento futuro de la Unión. Si el “vínculo transatlántico” con EE.UU. se debilita, Europa tiene el deber -económico, histórico, social- de seguir explorándolo hacia el suroeste.

Como en la novela de McCarthy, el mundo que se dibuja frente a nosotros “no es país para viejos”. La agenda de la UE corre el riesgo de quedarse desactualizada y obsoleta frente al individualismo americano y la visión expansionista China. Europa necesita recuperar su lugar en el mundo con un enfoque económico ambicioso coherente con su contexto, pero basado en las creencias y valores que le son propios: libertad económica, acuerdos comerciales, cooperación… Sin caer en una visión excesivamente naif en la que la productividad y los efectos negativos derivados de las políticas aprobadas queden comprometidos o no adecuadamente atendidos. No hay margen para la inacción dado el creciente peso de los populismos antieuropeos en nuestras democracias.

Nuestros objetivos

Si hace 25 años las negociaciones entre la UE y Mercosur arrancaron con un objetivo marcadamente comercial y económico, en 2026 el acuerdo final debe entenderse desde la óptica de las ganancias políticas y estratégicas. La globalización liderada por Estados Unidos está herida de muerte, pero Asia sigue integrándose y cooperando para afianzarse como el motor del crecimiento mundial. Europa tiene ante sí la oportunidad de demostrar que la globalización no está muerta en occidente, y que puede seguir compitiendo en aquellas áreas en las que históricamente ha sido un referente global.

Los regresos artísticos o deportivos buscan repetir un éxito o recuperar una sensación perdida con fórmulas caducas. Para su ratificación definitiva en Europa, el acuerdo de la UE con el Mercosur debe ser difundido y explicado como una actualización y una modernización de un modelo de éxito, no como un refrito de ideas viejas y en desuso. Si no se entiende así, la renovada apuesta europea por el libre comercio será percibida como un retorno sin renovación, condenado al fracaso antes siquiera de ser definitivamente ratificado.

Las nuevas tecnologías y su impacto en la educación

EN PLENO DEBATE

Suecia ha eliminado la digitalización obligatoria en menores de seis años.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y SU IMPACTO EN LA EDUCACIÓN

MARTA RUIZ-CASTILLO

Las nuevas tecnologías (TIC) y la Inteligencia Artificial (IA) han transformado la sociedad, en general, y el sistema educativo, en particular. En el caso de España, como en otros países de nuestro entorno, cada vez más voces se preguntan si su implantación está teniendo efectos no deseados en el aprendizaje. 

Es un hecho que vivimos en una sociedad marcada por el uso cotidiano de la TIC y la IA. Un uso que, desde la pandemia, se ha incrementado en las aulas. El 89% de los colegios en España cuenta con conexión a internet de alta velocidad en las aulas, según el informe GoStudent 2025 sobre el futuro de la educación con datos del Instituto Nacional de Estadística de 2024, del Ministerio de Educación y de Infocop. Además, según el estudio, el 92% de los adolescentes españoles posee un smartphone propio y lo utiliza a diario con fines educativos y de ocio; el 61% de los estudiantes en España ha tenido clases híbridas (presenciales + online) en el último año académico».

 


UNO DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE LA DIGITALIZACIÓN EXCESIVA ES LA DISMINUCIÓN DE LA COMPRENSIÓN LECTORA Y LA ATENCIÓN SOSTENIDA


 

En la décima feria SIMO Educación celebrada en 2024 bajo el lema Tecnología que inspira la transformación educativa, los expertos analizaron este tema desde perspectivas como la seguridad digital, la alfabetización tecnológica, la salud mental y el papel de la educación emocional, destacando un enfoque equilibrado entre el componente tecnológico y el humano.

Miguel Ángel Savall, doctor en Tecnología Educativa y director general de Foredu, y Adelardo Camacho, especialista en sistemas digitales en Globeducate, coincidieron en que «es esencial garantizar entornos tecnológicos seguros en las escuelas, considerando que la digitalización acelerada, especialmente tras la pandemia ha expuesto vulnerabilidades significativas». Durante las conferencias quedó claro que «la tecnología tiene un potencial transformador, pero su implementación debe estar acompañada de un enfoque reflexivo y equilibrado». Para los expertos «la tecnología no debe verse como un fin en sí mismo, sino como un medio para enriquecer la experiencia educativa y humana, siempre con un enfoque centrado en las personas».

 


SOLAMENTE EL 9% DE LOS PADRES ESTABLECE REGLAS CLARAS SOBRE EL USO DE LA IA PARA AYUDAR EN LOS ESTUDIOS


 

¿Positivo o negativo?

 El debate está servido, como reflejan las encuestas y las distintas opiniones de expertos. «El 62% de los padres en España afirma que la tecnología ha tenido un impacto positivo en el aprendizaje de sus hijos», y para el «54% de las familias, el aprendizaje online aumenta la motivación de los estudiantes». Son datos del Informe GoStudent 2025 sobre el futuro de la educación, con información de Infobae España y El País.

Entre los detractores, el informe recoge que hay un «74% de padres que teme un uso excesivo de las pantallas y de la IA en el entorno escolar»; el «83% de las familias españolas manifiesta preocupación por la privacidad y el uso de datos personales en aplicaciones educativas», y «el 53% de los padres no considera adecuado que los alumnos usen IA para hacer los deberes». Destaca también el hecho de que «sólo el 9% de los padres establece reglas claras sobre el uso de la IA para ayudar en los estudios».

Restricciones

Suecia, pionera en su día de la digitalización de las aulas, anunció en 2023 un cambio de rumbo en su estrategia para la educación, eliminando la digitalización obligatoria en menores de seis años para volver a la enseñanza tradicional en los primeros grados, centrándose en habilidades fundamentales como lectura, escritura y cálculo. El motivo de este cambio fueron los malos datos obtenidos por los alumnos suecos en el Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora (PIRLS).

 


EL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID APROBÓ UN DECRETO QUE ELIMINA EL USO DE DISPOSITIVOS DIGITALES EN ALUMNOS DE EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS


 

Medidas similares se están tomando en España. En concreto, el Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó en julio de 2025 un decreto que elimina desde este curso 2025/26 el uso individual de dispositivos digitales en alumnos de Educación Infantil y Primaria de los centros educativos públicos de la región y concertados y restringe el uso en cursos superiores. «El Consejo de Gobierno ha autorizado esta normativa autonómica para reducir los riesgos derivados del uso temprano, intensivo o inadecuado de las tecnologías de la información, una medida pionera que beneficiará a más de 550.000 estudiantes», cita un comunicado de la Comunidad de Madrid al respecto. Otras comunidades que han limitado el uso de dispositivos en las aulas son Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Galicia, Asturias y Cataluña. En todas ellas se promueve un equilibrio entre lo digital y lo tradicional.

Desde E-tic, un programa educativo dirigido a niños, niñas y adolescentes y cuyo objetivo es fomentar un uso responsable, ético y con criterio de las tecnologías, se hace hincapié en lo que apuntan los expertos: «Más allá de la prohibición del acceso, el trabajo debe centrarse en la regulación, la educación y el acompañamiento. Esto permitirá que los y las estudiantes no sólo aprendan a usar la tecnología de manera segura y responsable, sino que también desarrollen las competencias necesarias para aprovechar su potencial en beneficio de su aprendizaje y desarrollo personal».

Rendimiento escolar

Cataluña, País Vasco y Navarra, donde el uso diario de dispositivos alcanza hasta el 75%, son las que peores resultados obtienen en matemáticas, lectura y ciencias durante la última década, según el último Informe PISA. Por el contrario, en comunidades como Castilla León, Asturias y Cantabria, donde el uso diario de TIC se sitúa en torno al 37%, los alumnos tienen de media mejores resultados. En este sentido, cada vez más expertos coinciden en que una digitalización excesiva en las aulas no siempre tiene efectos positivos en el aprendizaje. «Uno de los principales problemas es la disminución de la comprensión lectora, la memoria de trabajo, la atención sostenida y el pensamiento abstracto cuando el soporte es digital», explica Telmo Lazcano, experto en Educación Digital. En su artículo Retos de la digitalización en el sistema educativo, publicado en octubre de 2025, subraya que «a diferencia del libro impreso y la escritura manuscrita, que facilita una lectura lineal, profunda y reflexiva, la pantalla tiende a promover una navegación fragmentada, hipertextual y superficial. Esta fragmentación no sólo afecta a la retención de información, sino también a la capacidad de análisis y síntesis, elementos clave en el aprendizaje significativo». Para Lezcano la principal conclusión es que «la digitalización educativa será una oportunidad sólo si logramos que esté al servicio del desarrollo integral del alumnado y no al revés».

Docentes en la era digital

Uno de los aspectos analizados en la citada feria SIMO Educación incidía en la importancia que, según los expertos, tiene actualizar infraestructuras tecnológicas y formar a docentes en competencias digitales, ya que en muchos casos, la falta de personal especializado compromete la protección de datos sensibles de estudiantes.

El Informe GoStudent 2025 pone de manifiesto que «el 75% del profesorado español declara no haber recibido formación específica sobre el uso de IA en la educación», mientras que «el 63% de los estudiantes españoles opina que sus profesores deberían tener más conocimientos sobre IA para poder guiarles mejor». En cuanto a los retos y actitudes del profesorado, «el 71% de los docentes españoles defiende que el acceso a la IA debe estar supervisado, pero no prohibido en las aulas» y un «60% teme que el uso excesivo de tecnología reduzca el esfuerzo y la autonomía de los alumnos». Entre las recomendaciones del informe se destaca la necesidad de «reafirmar la función insustituible de los y las docentes en la educación» y «promover y proteger las competencias profesionales  docentes» con objeto de contrarrestar los «riesgos de desprofesionalización».

La implementación de la tecnología debe estar acompañada de un enfoque reflexivo.

Cómo liquidar las cuentas cuando la pareja se rompe

Si llega el momento de cancelar una cuenta bancaria conjunta, hay varias cosas que debes considerar, especialmente cuando la cuenta se cierra por el fallecimiento de alguno de los titulares. Los principales inconvenientes se relacionan con la sucesión de los bienes, la fiscalidad y los posibles conflictos entre herederos. Aunque la cuenta sea compartida, al notificarse el fallecimiento, el banco suele bloquear o limitar la disposición de la parte del saldo que corresponde al fallecido. En las cuentas de titularidad indistinta, el cotitular superviviente generalmente puede seguir disponiendo de su parte del saldo (la mitad, salvo prueba de lo contrario) pero no de la parte del fallecido, la cual pasa a ser parte de la herencia. En las cuentas mancomunadas, la cuenta puede quedar bloqueada hasta que los herederos se acrediten y se realice el reparto.  Además, hay que tener en cuenta las implicaciones fiscales porque la parte del saldo del fallecido se integra en el importe de la herencia y debe tributar en el Impuesto de Sucesiones. Si la cuenta se cancela de forma precipitada, pueden quedar domiciliaciones o recibos esenciales (suministros, seguros, hipoteca, pensión) pendientes de pago, lo que provocaría cortes de servicio, cargos por impago o problemas contractuales, ya que no habría una cuenta donde cargar o recibir esos pagos.

El 89% de los colegios en España cuenta con conexión a internet de alta velocidad en las aulas.

Otros enfoques

La Vanguardia: Se centra en el debate que hay con argumentos a favor y en contra del uso de ta-bletas en los centros educativos. 

ABC: El reportaje da voz a padres contrarios a la digitalización en las aulas. 

Extraconfidencial.com: El reportaje analiza la transformación de la educación tras la llegada de las nuevas tecnologías. 

Cómo prepararse para las catástrofes

EN PLENO DEBATE
España cuenta con una amplia legislación en materia de prevención y gestión de incendios.

Cómo prepararse para las catástrofes

Los desastres naturales son cada vez más frecuentes y virulentos debido al cambio climático. El riesgo de inundaciones e incendios se ha incrementado considerablemente en el mundo y España no es ajena a esta situación.

MARTA RUIZ-CASTILLO

«Los recientes incendios han arrasado casi 400.000 hectáreas y más de 160.000 hectáreas de espacios naturales protegidos, ocho personas han fallecido y más de 35.000 han sido evacuadas. El fuego ha provocado la pérdida de patrimonio natural y cultural, afecciones a la fauna, además de cortes de carreteras y daños en vías ferroviarias e infraestructuras», denunciaba Greenpeace este verano. Para la organización ecologista «el cambio climático hizo 40 veces más probable la ola de mega incendios vivida en España y Portugal». De hecho, 2025 está considerado como el peor año en las últimas tres décadas en cuanto a superficie quemada.

El Consejo de Ministros propuso el 26 de agosto la declaración de “121 zonas catastróficas” como consecuencia de los incendios e inundaciones ocurridas entre el 23 de junio y el 25 de agosto de este año para que los damnificados pudieran solicitar las ayudas previstas en la legislación del Sistema Nacional de Protección Civil. 114 correspondían a incendios forestales en situación operativa 1 o 2, registrados en las comunidades de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Catalunya, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Islas Balears, La Rioja, Navarra y la Región de Murcia. Los siete avisos restantes correspondían a riadas e inundaciones provocadas por episodios de lluvia intensa registrados el pasado mes de junio en las comunidades de Aragón, Castilla y León, La Rioja y la Región de Murcia, según informó el Gobierno.

 


2025 ESTÁ CONSIDERADO COMO EL PEOR AÑO EN LAS ÚLTIMAS TRES DÉCADAS EN CUANTO A SUPERFICIE QUEMADA


 

Coordinación y prevención
Cada vez más voces piden acciones coordinadas y dejar a un lado los intereses políticos ante los desastres naturales. Es el caso de Greenpeace que reclama «con urgencia una reacción desde todas las Administraciones para adaptar nuestro país y minimizar los impactos futuros para la sociedad” siendo la prevención un factor fundamental.

España cuenta con una amplia legislación en materia de prevención y gestión de incendios. El artículo 148 de la Constitución establece que las comunidades autónomas «podrán asumir» las competencias de los montes y aprovechamientos forestales y la gestión en materia de protección del medio ambiente a través de sus estatutos de autonomía.

La Ley de Montes es más explícita al indicar las competencias de las tres Administraciones, la central, la autonómica y la local y señala que «corresponde a las administraciones públicas competentes la responsabilidad de la organización de la defensa contra los incendios forestales. A tal fin, deberán adoptar, de modo coordinado, medidas conducentes a la prevención, detección y extinción de los incendios forestales, cualquiera que sea la titularidad de los montes».

En definitiva, las tres administraciones territoriales tienen competencias, de un modo u otro, en la prevención y gestión de incendios y exigen una acción coordinada. En el caso de la administración estatal, los departamentos afectados son el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el de Defensa con la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el del Interior, encargado de activar el Plan General de Emergencias.

 


ESPAÑA HA REDUCIDO LA INVERSIÓN EN PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS UN 51% ENTRE 2009 Y 2022


 

Prevención e inversión
Los incendios del verano pusieron de manifiesto la necesidad de mejorar la política contra incendios a través de los planes anuales, tal y como establece la Ley de Montes en su artículo 48 que señala que «las Comunidades Autónomas ante el riesgo general de incendios forestales, elaborarán y aprobarán planes anuales para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales. Los referidos planes, que deberán ser objeto de publicidad previa a su desarrollo, comprenderán la totalidad de las actuaciones a desarrollar y abarcarán la totalidad del territorio de la Comunidad Autónoma correspondiente».

Ante las denuncias de bomberos forestales, asociaciones vecinales y organizaciones como Greenpeace; la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo envió el pasado agosto un escrito interno a los fiscales provinciales para comprobar los planes de prevención en las localidades más afectadas, según Europa Press y El País, que tuvieron acceso al informe del fiscal de Sala, Antonio Vercher.

En el caso concreto del incendio en la localidad madrileña de Tres Cantos, que arrasó 2.000 hectáreas y provocó la muerte de una persona, Greenpeace y los bomberos denunciaron que el plan contra incendios del Gobierno autonómico de Madrid excluía a este municipio como zona de riesgo, al tiempo que criticaron la falta de medios e inversión para la extinción de fuegos cada vez más intensos y descontrolados.

En este sentido, cabe destacar que España ha reducido la inversión en prevención y extinción de incendios un 51% entre 2009 y 2022, últimos datos disponibles, según los estudios anuales de la Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO). En el citado periodo el gasto ha pasado de 364,17 millones de euros a 175,8 millones.

Solidaridad del Notariado

Como ya es habitual cuando se produce una catástrofe, los notarios fieles a su vocación de servicio público y en solidaridad con todas las personas que han resultado damnificadas ofrecen asesoramiento gratuito. Y, tanto tras los incendios de este verano, como en anteriores ocasiones, como el incendio del Campanar (Valencia), la erupción del volcán de La Palma, o tras la Dana, por citar algunos ejemplos, los notarios pusieron en marcha “un servicio de localización y expedición de copias de las escrituras públicas que se pudieran requerir” así como dieron acceso a las personas afectadas a su Sede Electrónica Notarial www.portalnotarial.es para que pudiesen obtener de una forma rápida y sencilla, las actas notariales que necesitasen para gestionar las reclamaciones o ayudas por los daños causados en sus viviendas, vehículos, etc. El pasado 27 de octubre presentaron en el Colegio Notarial de Valencia el Plan Notarial de Emergencias. Más información en la página 4 y en las páginas 28 a 31 de esta revista.

Los incendios del verano pusieron de manifiesto la necesidad de mejorar la política contra incendios.
Agencia Estatal para coordinación de emergencias

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propuso el 1 de septiembre la creación de una Agencia Estatal de Protección Civil. El objetivo principal es «mejorar la coordinación y la decisión compartida en situaciones de crisis» para «potenciar y garantizar el buen funcionamiento del sistema».

El anuncio se enmarcó dentro de su propuesta más ambiciosa de alcanzar un Pacto de Estado frente a la emergencia climática. En él se incluyen otras medidas como la creación de fondos con recursos permanentes, tanto a nivel estatal como también a nivel autonómico, para la reconstrucción y prevención; aumentar y mantener a lo largo de los 365 días del año todos los medios técnicos y humanos necesarios para prevenir y para combatir los eventos climáticos extremos; avanzar hacia un modelo de gestión forestal adaptado a las realidades sociales, económicas y climáticas del siglo XXI; reconocer y potenciar el papel esencial que el mundo rural desempeña en la protección medioambiental y en la lucha contra los eventos climáticos extremos; y adaptar la legislación y el territorio a unas temperaturas y a unas olas de calor que cada año van a ser, por desgracia, mucho más severas y mucho más prolongadas.

Para lograr el máximo consenso en torno al pacto, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) organizó en octubre dos sesiones de trabajo con la participación de expertos, movimientos socioambientales, voluntarios y colaboradores de Protección Civil y otros colectivos de la sociedad civil. En relación con la gestión, los expertos coincidieron en la necesidad de un modelo que combine conservación, prevención y aprovechamiento sostenible, integrando la bioeconomía, los pagos por servicios ambientales y las nuevas tecnologías.

PARA SABER MÁS

The Conversation. Reportaje que aborda las causas de los incendios centrándose en los factores de riesgo.

El Confidencial. Estudio que analiza la tragedia de los incendios de este verano. 

BBC: Reportaje que explica los incendios ocurridos en España durante el verano a partir de cuatro claves.  

“Después de cuatrocientas mil hectáreas quemadas”, por José Manuel Benéitez

EN PLENO DEBATE
JOSÉ MANUEL BENÉITEZ BERNABÉ,

notario

“Es imprescindible que todo lo relativo a lo forestal sea objeto de política de Estado, no de política de Gobierno”

Después de cuatrocientas mil hectáreas quemadas

Hace unos años se popularizó un anuncio en el que se hacía la pregunta acerca de a qué olían las nubes. Comprendo su impacto publicitario, pero yo, en mi fuero interno, siempre me respondía que a nada. Porque las nubes pueden tener las características que sean, pero no huelen a nada.

Viene esto a cuento porque muchas veces la realidad es la gran olvidada. Nos gusta formular teorías y que la realidad entre con fórceps al esquema que hemos planteado. No funciona. Las cosas, sencillamente, son como son y la acción tiene que acomodarse a la realidad y no al contrario.

Pues bien. Cuatrocientas mil hectáreas quemadas, con varios fallecidos. Un sistema de prevención y de actuación contra incendios insuficiente, descoordinado y que reacciona demasiado tarde a pesar de todo el esfuerzo humano desarrollado. Y un país que, queramos o no, tiene capacidad de albergar bosque, de tener monte como una riqueza excepcional. Pero no de regenerarlo a un plazo razonable.

¿Es el cambio climático el responsable o es la consecuencia de este escenario? Da igual. Vamos a lo que vamos. A qué hacemos. Porque lo previsible es que el próximo año suceda lo mismo. Y así año tras año.

La base de la solución es que el monte, y en general el medio rural, tenga la rentabilidad y el beneficio económico de explotación mínimos para poder vivir o para que merezca la pena su explotación. Póngase en valor aquello que lo ha perdido, y no para unos pocos, y ya se verá cómo el territorio se capilariza de nuevo con población. Que compense la ganadería extensiva, y eso será un factor de fijación de gente y de limpieza del monte. Y un territorio vivido, no con casas rurales de turismo, que están muy bien, sino con vecinos, con niños, con tiendas, es un territorio que va a cuidar su propio medio, porque le va, nunca mejor dicho, la vida en ello.

¿Qué soluciones cabe proponer? Para mí, las siguientes. Por un lado, es imprescindible que todo lo relativo a lo forestal sea objeto de política de Estado, no de política de Gobierno, con medidas de prevención a corto plazo, y objetivos a medio y largo plazo. No puede depender lo sustancial de vaivenes políticos o de cambios. Y si ha de ser política de Estado, lo ha de ser, al menos, con ámbito nacional.

Por otro lado, desde un punto de vista legislativo, hay que revisar unas Leyes de Montes de 2003 y de 2015, y legislación autonómica, que no han servido para proteger el monte, quizá y paradójicamente, por un mal entendido conservacionismo. Un monte sucio, sin cortafuegos cuidados, sin entresacas y sin limpias, muchas veces con sobrerregulación que hace que no sea rentable, es un monte perdido.  Reducir la excesiva densidad dentro de la masa forestal y la materia seca por hectárea es básico.  Y no puede tener en ningún caso la legislación sobre montes carácter ideológico, sino técnico. En España hay magníficos ingenieros de montes. Acudamos a su criterio y no a otros. No eres experto en montes porque te guste pasear por azagones o por haber visto Bambi a los seis años. Es otra cosa. Y, por cierto, y por si acaso, convendría también extender la prohibición de recalificación de montes quemados de treinta años a otros usos, como son su utilización para instalaciones de energía alternativa. Sin excepciones autonómicas. Solo por si acaso.

Es imprescindible además aprobar la Ley de Montes de Socios, que supondría la recuperación de la propiedad colectiva y de la rentabilidad del siete por ciento de los montes españoles. Conviene recordar que, sobre este tema, en el Senado, se aprobó una proposición de ley sin un solo voto en contra. Tanto los votos favorables como las abstenciones fueron perfectamente legítimas y justificadas, y las diferencias de los puntos de vista distintos de los diferentes grupos políticos son mínimas. Es necesario un esfuerzo político colectivo para desbloquear la situación existente. Sin hacer oídos a estrafalarios proyectos alternativos que obligan a convertir los montes de socios en sociedades mercantiles, haciendo desaparecer a aquellos. Me resulta extraño imaginar a un fondo de inversión que dedique el monte a explotación de energías alternativas cuidando además de las suertes de leñas, de las limpias, de la explotación micológica, y de los aprovechamientos cinegéticos. Muy extraño.

Y es también imprescindible desarrollar y regular los modelos de gestión de territorio y de recuperación de propiedades rurales abandonadas. En esto supone un avance el Proyecto Reconecta, en el que participa el Consejo General del Notariado.

Además, en la lucha contra el fuego, no cabe otra cosa que dignificar la profesión de bombero forestal, completando su función con tareas silvícolas de prevención y limpia fuera de temporada de incendios, y sobre todo crear un mando operativo unificado con capacidad de respuesta inmediata y con los medios suficientes. Parece mentira que, veinte años después del incendio del Alto Tajo, siga habiendo descoordinación entre Administraciones y no hayamos aprendido nada. Voy más allá, porque los desastres no entienden de competencias territoriales ni de rayas. ¿Por qué no hacer ese mando único a nivel ibérico, con Portugal? La idea no es nueva. Los Estados Unidos y el Canadá tienen algo parecido. Y la idea es válida, desde luego, para el resto de catástrofes naturales.

Por último, hay que repoblar zonas en proceso de desertificación, con las especies arbóreas adecuadas a cada zona. Contamos hoy con medios informáticos de vigilancia y de gestión forestal, de vigilancia y de plantación por drones, con los que no se contaba hace años. Y se las arreglaron para reforestar tres millones de hectáreas.

Son solo unas ideas a vuelapluma puestas encima de la mesa, recordando las palabras de Rodríguez de la Fuente: “Dios perdona siempre. El hombre, algunas veces. La naturaleza, nunca”.

La sanidad digital

EN PLENO DEBATE
La Inteligencia Artificial comienza a incorporarse en pruebas radiológicas o dermatológicas.

LA SANIDAD DIGITAL

La sanidad española ha experimentado una transformación significativa. La digitalización ha impulsado grandes avances, como la receta electrónica y la historia clínica digital, beneficiando a más del 90% de la población. Sin embargo, persisten retos acuciantes: el envejecimiento demográfico, la escasez de profesionales y la brecha digital en los mayores. La sanidad privada crece, pero su capacidad está bajo presión. La inteligencia artificial emerge como una posible solución, aunque debe superar importantes desafíos éticos y legales. Reforzar la atención primaria, avanzar en una digitalización inclusiva y destinar más financiación son claves para el futuro del sistema.
CARLOS CAPA

La evolución de la sanidad en España, desde la aprobación de la Ley General de Sanidad en 1986, marca un antes y un después en el tratamiento institucional de la sanidad de los españoles.

Esta norma, pionera en los países avanzados, desarrolló el art.43 de la Constitución que reconoce el derecho a la protección de la salud y encomienda a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública mediante medidas preventivas, servicios y prestaciones necesarias, creando el Sistema Nacional de Salud, basado en la universalización, equidad y financiación pública. El gran cambio fue la descentralización: las competencias pasaron a las comunidades autónomas, permitiendo una gestión territorial y una adecuación más eficiente a las necesidades locales.

Gestión de los datos

En los últimos años, la digitalización ha revolucionado el panorama sanitario nacional. España es hoy un país líder en la implantación de la receta electrónica y la historia clínica digital, servicios de los que ya dispone más del 90% de la población.

La interoperabilidad entre comunidades autónomas y servicios en la nube han permitido la gestión eficiente de datos sanitarios e imágenes médicas, facilitando el acceso y la continuidad asistencial. Además, la Estrategia de Salud Digital 2021 y La Estrategia Española de Salud Global 2025-2030 ya proyectan los nuevos desafíos de la sanidad con el objetivo de avanzar en la inclusividad y sostenibilidad.

 


LA SANIDAD DIGITAL EN ESPAÑA NO ES SOLO UNA CUESTIÓN DE MODERNIZACIÓN. ES UN PROYECTO INTEGRAL QUE CONECTA DERECHOS, ÉTICA, ECONOMÍA Y SOCIEDAD


 

Esta estrategia busca crear sistemas sanitarios robustos que garanticen el acceso universal para todos, independientemente de su situación administrativa, haciendo efectiva la desvinculación del aseguramiento sanitario de la cotización social y vinculándolo a la residencia en el país. Sin embargo, el triple reto de afrontar una modernización tecnológica acelerada, el déficit de profesionales y la realidad de una población crecientemente envejecida que, en muchos casos, se enfrenta a la brecha digital, debe ser afrontado.

Nuevos retos

Aplicaciones como La Meva Salut (Cataluña), SaludInforma (Aragón) o SaludMadrid entre otras permiten hoy obtener citas, informes clínicos o resultados diagnósticos. Y la IA comienza a incorporarse en pruebas radiológicas o dermatológicas.

Estos avances no deberían convertirse en una nueva brecha de desigualdad. En España más de nueve millones de personas superan los 65 años (el 20% de la población) y muchas de ellas tienen dificultades para manejar aplicaciones informáticas. Los profesionales sanitarios coinciden en que obligar a un paciente de 82 años a renovar su receta en un teléfono inteligente, del que probablemente ni siquiera dispone, es un absurdo y una pérdida de tiempo para el paciente y para el profesional que acabará, finalmente, haciendo la gestión.

 


LA INTEROPERABILIDAD ENTRE COMUNIDADES
AUTÓNOMAS Y LOS SERVICIOS EN ‘LA NUBE’ HAN PERMITIDO LA GESTIÓN EFICIENTE DE DATOS SANITARIOS E IMÁGENES MÉDICAS


 

Una mirada especial es obligada para la atención primaria, concebida como puerta de entrada del sistema, y que todos los estudios sitúan bajo mínimos. Las proyecciones de las autoridades sanitarias prevén que el déficit de médicos de familia en 2029 llegará a más de 5.600 profesionales.

Esta situación ha empujado a muchos ciudadanos a la sanidad privada, que mantiene un crecimiento de usuarios sostenido en los últimos años con más de 12 millones de asegurados en este momento. Pero, ¿está preparada para absorber este incremento?

Las aseguradoras manifiestan preocupación por la saturación de sus redes y una demanda disparada que ha provocado que, al menos en las grandes ciudades, ya existan agendas de profesionales o especialidades bloqueadas o citando a meses vista ante la imposibilidad de absorber la demanda.

El sistema sanitario español se juega mucho en los próximos años. Tres palancas serán decisivas: reforzar la atención primaria, digitalizar de forma inclusiva y aumentar la financiación pública (España es el décimo país de la UE en porcentaje del PIB dedicado a la Sanidad).

Desafíos de la digitalización

Según el barómetro Sanitario del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) cerca del 60% de los ciudadanos admite esperar más de diez días por una cita en atención primaria. Al mismo tiempo, cuatro de cada diez valoran positivamente las aplicaciones sanitarias. La digitalización genera ilusión, pero no sustituye la falta de médicos. El barómetro refleja esta realidad cuando señala que 45,1% de la población opina que la sanidad pública necesita cambios importantes o profundos.

Además de los retos ya mencionados, la digitalización plantea un desafío adicional en la gestión ética y legal de los datos sanitarios. La creciente recopilación y procesamiento masivo de información personal con tecnologías avanzadas requiere una regulación rigurosa que garantice la privacidad, protección y uso adecuado de los datos. En España, las normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), imponen estándares estrictos, pero la implementación práctica provoca nuevas discusiones sobre el consentimiento informado y la responsabilidad en caso de brechas de seguridad o uso indebido. Extender la confianza ciudadana en los sistemas digitales es fundamental para que el avance tecnológico sea efectivo y socialmente aceptado.

El profesional sanitario también enfrenta una transformación en su rol. La automatización y la inteligencia artificial no solo optimizan recursos, sino que cambian las formas de diagnóstico y toma de decisiones médicas. Esto exige una formación continua y adaptativa para médicos, enfermeros y técnicos, que deben aprender a convivir con estas herramientas sin perder el criterio humano indispensable. La resistencia a la digitalización, especialmente en colectivos menos familiarizados con la tecnología, es otro desafío interno que el sistema debe abordar mediante programas de capacitación y motivación.

 


LA ESTRATEGIA DE SALUD DIGITAL 2021 Y LA
ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE SALUD GLOBAL 2025-2030 YA PROYECTAN LOS NUEVOS DESAFÍOS DE LA SANIDAD


 

La inclusión digital

En cuanto a las personas mayores, la brecha digital no sólo afecta a la gestión de recetas o citas, sino que también limita el acceso a modelos innovadores de telemedicina, que podrían beneficiar en gran medida a quienes tienen movilidad reducida o viven en zonas rurales. Por ello, la inclusión digital debería acompañarse de iniciativas orientadas a facilitar la alfabetización tecnológica, mayor accesibilidad y apoyo personalizado. El sistema sanitario debe garantizar que nadie quede excluido por razones tecnológicas, evitando así agravar las desigualdades que por razón de edad u otras existan.

Asimismo, la sanidad privada, aunque en crecimiento, ve sus límites a la vista. La saturación de consultas, la presión sobre la atención pública y el alza en los costes de los seguros sanitarios plantean la posibilidad de repensar un modelo mixto que sea sostenible y eficaz. La colaboración público-privada, con estrategias compartidas e intercambio de información digital, podría ser una vía para aliviar esta tensión y optimizar la atención a la población.

En definitiva, la visión a largo plazo que propone la Estrategia Española de Salud Global apuntala un sistema más resiliente que responda a los cambios demográficos y tecnológicos sin dejar atrás a los más vulnerables.

La sanidad digital en España no es solo una cuestión de modernización técnica; es un proyecto integral que conecta derechos, ética, economía y sociedad. El equilibrio entre innovación y equidad será la clave para que los avances en salud digital beneficien a todos los españoles sin disparar desigualdades ni sobrecargar recursos limitados.

Estrategia europea

La telemedicina, la inteligencia artificial y las aplicaciones móviles de servicios de salud forman parte de la estrategia de transformación digital de la Unión Europea, impulsada por la experiencia de la pandemia de COVID-19 que actuó como catalizador de un cambio digital en el sistema sanitario, al igual que en la empresa o la Justicia que, de manera natural, hubiera tardado lustros en alcanzarse.

La esperanza se llama Inteligencia Artificial
La IA es una de las grandes apuestas para intentar cerrar ese círculo virtuoso que integra una prolongada longevidad, la carencia — al menos en los próximos años — de suficientes profesionales y la obligación de ofrecer un servicio sanitario universal. Esta herramienta permite prever brotes epidémicos, analizar radiografías y optimizar quirófanos. Pero no está exenta de dilemas éticos en asuntos como el consentimiento o la programación algorítmica y tiene pendiente resolver las dificultades de acceso, en especial para las personas mayores.
PARA SABER MÁS

En este enlace se puede consultar la Estrategia de Salud Digital del Reino de España (2021-2026) 

El Baremo Sanitario del CIS esta accesible aquí

“La medicina y la IA: ¿una historia de amor o de odio?”, por Salvador Macip

EN PLENO DEBATE
SALVADOR MACIP,

Médico e investigador, director de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya y catedrático de medicina molecular de la Universidad de Leicester

“Si pretendemos usar la IA como un suplente del médico, vamos a dañar la calidad del sistema, exagerando aún más la dualidad público/privado”

La medicina y la IA: ¿una historia de amor o de odio?

A finales del 2022, la compañía OpenAI publicaba la primera versión de un chatbot que utilizaba lo que se ha venido a llamar inteligencia artificial generativa, y en dos meses ya tenía cien millones de usuarios. Era el nacimiento del ChatGPT y el inicio de una revolución que llevaba años gestándose. Aunque ChatGPT no era el primer chatbot de la historia (desde finales de los 60 que existen programas que pueden mantener conversaciones más o menos “inteligentes”), ni el primer ejemplo de aplicación que utiliza la inteligencia artificial para producir contenido en principio “nuevo”, sí que inició el boom de la IA accesible a todo el mundo que estamos viviendo.

Igual que pasó originalmente con internet, que antes de explotar solo estaba disponible en el entorno universitario, la Inteligencia Artificial no apareció de golpe con el chatGPT. En entornos profesionales ya se venía usando de varias formas, algunas bastante revolucionarias. Por ejemplo, hace años que existe AlphaFold, un programa que predice la forma de las proteínas. Esto, entre muchas otras cosas, es uno de los primeros pasos para diseñar fármacos, y antes del aterrizaje de AlphaFold requería experimentos largos y complejos. Podemos decir que la IA ya está acelerando el descubrimiento de nuevos tratamientos.

Con la popularización de la IA era cuestión de tiempo que se planteara implementarla también en la atención médica. Existen algoritmos que pueden diagnosticar ciertos cánceres igual o mejor que un oncólogo experto. Y no es descabellado pensar que las habilidades de la IA a la hora de reconocer patrones podrían ser útiles en prácticamente cualquier tipo de diagnóstico. ¿Quiere decir esto que los ordenadores acabaran sustituyendo a los médicos en las consultas? El planteamiento no tendría que ser este.

AlphaFold es de nuevo un buen ejemplo. La primera reacción cuando se publicaron los estudios que demostraban su gran poder fue creer que los biólogos estructurales se habían quedado sin trabajo. La IA hacía lo mismo que ellos, pero más rápido y más barato: los días de la profesión parecían contados. Pero no fue así, ni mucho menos. AphaFold no ha substituido a nadie, sino que se utiliza como lo que es: una herramienta. Se ha incorporado al arsenal de los profesionales, facilitándoles el trabajo y permitiéndoles avanzar con más eficacia.

Así tiene que ser también la incorporación de la IA en el entorno sanitario. Si pretendemos usarla como un suplente del médico, vamos a dañar la calidad del sistema, exagerando aún más la dualidad público/privado, cuando el objetivo sería precisamente el contrario: cerrar el abismo que se abre entre los dos tipos de asistencia, resultado de haber recortado y sobrecargado una seguridad social que era la envidia de muchos países. No podemos aceptar un futuro en el cual los que acudan a la sanidad pública serán atendidos principalmente por máquinas mientras que solo los que paguen un premium tendrán acceso al trato humano.

La medicina del futuro tiene que recuperar su vertiente más humanista, perdida después de años de recortes y presiones que han limitado el tiempo de contacto entre médico y paciente a mínimos insostenibles. Aunque suene paradójico, la IA puede ser la manera de conseguirlo. Un ordenador puede encargarse de la burocracia, por ejemplo, transcribiendo el diálogo con el paciente hasta convertirlo en una historia clínica más detallada y exacta que las actuales: Puede ayudar al diagnóstico, ahorrando consultas adicionales, pruebas innecesarias y búsquedas en bases de datos. Puede, también, corroborar decisiones para reducir errores. Todo esto nos ahorrará un tiempo precioso.

La IA nunca sustituirá al profesional. No puede. Le falta la intuición y la humanidad tan esenciales en la profesión, y que tienen que volver al primer plano del proceso. Los médicos tienen que poder destinar tiempo a hablar con sus pacientes. Mi padre, médico generalista de la vieja escuela, siempre decía que la mayoría de los diagnósticos, y una buena parte del tratamiento, los hacía sentado delante de los enfermos y dejando que se explicaran. Esta imagen es impensable tal como está diseñado el sistema hoy en día, pero quizás la podremos recuperar, por lo menos en parte, si dejamos entrar la IA en las consultas. Eso sí: hay que hacerlo bien para evitar que el resultado sea justo el contrario de lo que buscamos.

La generación X no somos nativos digitales, pero somos los primeros que hemos pasado la mayor parte de nuestra vida rodeados de ordenadores. Estos “inmigrantes digitales”, como se nos llama a veces, estamos acercándonos a la edad de la jubilación, y volveremos a ser, una vez, más pioneros, porque seremos la primera población de ancianos que vivirá una medicina plenamente tecnificada y asistida por la IA. Será inevitable en países como España, donde coincidimos con el baby boom. Se calcula que una cuarta parte de la población tendrá más de 65 años en el 2030. Si no cambiamos el modelo, no podremos hacer frente a las necesidades de salud de tanta gente mayor. Quizás la solución sea un uso racional de la IA en la atención médica.

Aprovechemos pues para diseñar una asistencia a la tercera edad (y, claro está, al resto de la población) más completa y personalizada con la ayuda de la IA, con el objetivo prioritario de poner otra vez en el centro al enfermo, que es la única manera de hacer una medicina de calidad. Que el miedo que le tenemos a la IA se acabe convirtiendo en una historia de amor.

El gran apagón: la tormenta perfecta

EN PLENO DEBATE

El gran apagón: la tormenta perfecta

El Colegio Notarial de Madrid celebró a finales de abril un coloquio sobre el futuro de la energía nuclear. Los expertos advirtieron en el foro Lunes de Actualidad sobre la importancia de prolongar la vida útil de las centrales nucleares para garantizar el suministro eléctrico en España. Fue una seria advertencia sobre las consecuencias del cierre nuclear. Sólo siete días después se produjo el ´gran apagón´.

Marta Matute
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La frecuencia marca las pulsaciones del sistema eléctrico. A menos de 50 hercios (HZ) el sistema “se desmaya”.

En la sede de Red Eléctrica (REE), en Alcobendas, hay un lugar sagrado. Tiene las hechuras de un centro aeroespacial y en sus entrañas guarda el conocimiento industrial de cuatro décadas, los cuarenta años que REE lleva operando el sistema eléctrico español. Es Centro de Control Eléctrico (CECOEL), el sancta sanctorum de la compañía.

Allí trabajan algunos de los mejores ingenieros de nuestro país y allí se acopla todos los días, segundo a segundo, la oferta y la demanda de energía eléctrica. Sólo entonces -tras este ajuste- es posible encender el interruptor. Porque recordémoslo: la luz no se almacena. Al menos, por ahora.

La gran pantalla del CECOEL, llena de líneas de alta tensión y de sus respectivos colores, muestra en tiempo real la operación del sistema y el avance de las energías renovables en nuestro país, la electricidad que generan nuestros parques fotovoltaicos y eólicos. La Joya de la Corona de una nueva era industrial.

Este mercado acumula inversión, innovación y empleo a partes iguales. O casi. Y su despegue en España tiene el respaldo incondicional del Gobierno y de Bruselas. Su aportación al PIB supera el 1% y ronda los 20.000 millones de euros anuales y el empleo alcanza los 127.000 puestos de trabajo.

A pesar de este auge renovable, tanto los gobernantes como los fabricantes y los ingenieros saben que esta tecnología adolece de falta de madurez, de la robustez que caracteriza a las centrales hidroeléctricas, las centrales de carbón, las centrales nucleares y las centrales de ciclo combinado. Ni eólica ni fotovoltaica son comparables a las energías clásicas.

Leyes inmutables.

Que la luz ´funcione´ no es magia, es física en estado puro, y la física, como bien saben los operadores de Red Eléctrica, responde a leyes inmutables. Leyes que la tecnología renovable no puede cumplir y que simula a través de la llamada electrónica de potencia. Pero, aunque es posible imitar a la naturaleza, no es fácil: las simulaciones casi siempre son imperfectas.

Estas leyes de la física se sostienen sobre tres palabras, los tres pilares del sistema eléctrico: sincronía, inercia y tensión.

Los generadores renovables no son síncronos ni tienen inercia ni regulan bien la tensión -sólo hay que leer el informe publicado por el Ministerio de Transición Ecológica a propósito del ´gran apagón´ para saber de qué estamos hablando- y por eso necesitan irremediablemente de las energías síncronas, de las energías tradicionales.

 


QUE LA LUZ FUNCIONE NO ES MAGIA, ES FÍSICA EN ESTADO PURO, Y LA FÍSICA, COMO BIEN SABEN LOS OPERADORES DE RED ELÉCTRICA, RESPONDE A LEYES INMUTABLES


 

Gracias a ellas, a lo que en el argot eléctrico se conoce como respaldo, el sistema eléctrico alcanza la estabilidad que necesita, un equilibrio que viene expresado por otro parámetro: la frecuencia.

En el CECOEL una gran pantalla muestra en tiempo real las oscilaciones de la frecuencia. Esta variable marca las pulsaciones del sistema eléctrico. A menos de 50 hercios (HZ) el sistema se desmaya.

Hasta el día del ‘gran apagón’ la cautela había sido una máxima en Red Eléctrica. Lo que los ingenieros de la empresa denominan con cierta sorna “operar con tirantes y paracaídas”. Garantizar el suministro eléctrico ha sido y es un mandato legal, pero también el orgullo histórico de esta compañía pública.

En REE nunca desoyeron las consignas del Gobierno, nunca recelaron de las directrices del PNIEC (Plan Nacional de Energía y Clima), pero siempre -desde que las renovables se incorporaron al sistema hace ya más de dos décadas con toda su inestabilidad- los ingenieros de Operación trabajaron con “tirantes y paracaídas” para evitar los temidos apagones. Hasta ese fatídico 28 de abril.

El día D.

El Gobierno ha concluido que el Operador del sistema eléctrico programó para el día 28 de abril -siempre un día antes y a tenor de las previsiones de oferta y demanda de la jornada- que diez centrales convencionales estuvieran disponibles para poder amortiguar las oscilaciones de tensión que acompañan habitualmente, como ya hemos explicado, a las tecnologías renovables.

Sin embargo, la noche de antes la empresa propietaria de una de esas centrales comunicó que no estaría operativa al día siguiente. Red Eléctrica, entonces, preguntó al oráculo del CECOEL si era necesario activar una central extra y el súper ordenador de la empresa -que hace los cálculos matemáticos para saber hasta dónde debe llegar el respaldo- dijo que no era necesario.

En otro tiempo, los técnicos de Red Eléctrica hubiesen tirado de prudencia, lo que ellos denominan el N-2, pero el equipo de ingenieros que hoy dirige el Centro de Control Eléctrico se confió, olvidando que las leyes de la física son inmutables, pero las matemáticas no lo son.

De manera que los problemas de tensión asociados al uso de las renovables no encontraron ese día el suficiente contrapeso de las tecnologías clásicas y terminaron por tumbar todo el sistema.

 


AQUEL 28 DE ABRIL UN GRAVE PROBLEMA DE SOBRETENSIÓN PROVOCÓ EN CUESTIÓN DE SEGUNDOS LA DESCONEXIÓN AUTOMÁTICA, Y EN CADENA, DE LOS GENERADORES


 

Aquí podríamos situar el error de planificación de Red Eléctrica. Pero, al parecer, la historia no terminó en Alcobendas. A la hora de frenar los picos de tensión que acabaron por noquear la red, las nueve centrales que sí estaban disponibles no operaron según lo previsto. Al menos esto es lo que dice el informe del Gobierno. “Todas y cada una de ellas”, señaló en su comparecencia la vicepresidenta Sara Aagesen, tuvieron “algún grado de incumplimiento” y no absorbieron la tensión como se esperaba.

Respuesta tardía.

La jornada fue un cúmulo de desgracias. Durante la mañana de aquel 28 de abril se detectaron fuertes oscilaciones de tensión -por cierto, habituales en los últimos meses. Y ante esta situación, y minutos antes de que España se fuera a negro, Red Eléctrica mandó que se activara una nueva planta —un ciclo combinado de gas, la tecnología de más rápida respuesta en situaciones como ésta—. Pero ya fue tarde: esta planta no pudo estar operativa hasta las 14 horas, cuando el sistema había perdido el pulso.

 


LOS PROBLEMAS DE TENSIÓN ASOCIADOS AL USO DE LAS RENOVABLES NO PUDIERON SER AMORTIGUADOS ESE DÍA POR LAS TECNOLOGÍAS CLÁSICAS


 

En medio del caos, y a medida que pasaban los minutos, las oscilaciones aumentaron y entonces se produjo la temida sobretensión. Esto fue lo que provocó en cuestión de segundos la desconexión automática, y en cadena, de los generadores. Un mecanismo de autodefensa habitual: para evitar que se quemaran.

Empezaron desconectando Granada, Badajoz, Segovia, Huelva y Cáceres. Muchos de estos disparos -palabra de argot- fueron por seguridad, pero algunas plantas saltaron de manera indebida, según recalcó la ministra Aagesen, apuntando a un segundo foco de responsabilidad de las eléctricas. “Las desconexiones, algunas de ellas aparentemente indebidas, aumentan la tensión”, ha remachado el ministerio.

En cualquier caso, estas desconexiones, automáticas o a la desesperada para evitar que las máquinas quedaran inservibles, fueron un fenómeno en cadena, imparable, que hizo imposible evitar el apagón.

En estas circunstancias, los habituales cortafuegos con los que se trata de circunscribir este tipo de fenómenos a áreas o zonas concretas —se intentaron hasta seis maniobras de deslastre de cargas, todas ellas fallidas— fueron del todo insuficientes. En definitiva, España y su sistema eléctrico se dieron de bruces con la tormenta perfecta.

Red Eléctrica alertó al Gobierno

A raíz del apagón, el Gobierno ha identificado varias vulnerabilidades en la operación del sistema, brechas que habría que corregir si se quiere evitar que en el futuro una nueva ofensiva provoque otro fundido a negro.

Estas vulnerabilidades ya las conocía Red Eléctrica, pero ni el Gobierno ni la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tomaron en serio las alertas.

Consciente de los problemas que acarreaban las renovables, Red Eléctrica elaboró hace algunos años -no meses, años- dos documentos que tanto el Gobierno como la CNMC aparcaron en un cajón.

El primero de estos documentos lleva el nombre de Criterios Generales de Protección, y es una actualización del Plan de Protección que comenzó a elaborarse hace varias décadas.

Se trata de un programa actualizado que determina cómo deben protegerse los elementos del sistema eléctrico de manera que si se produce una avería en una zona no arrastre a todas las demás.

El segundo documento indica cómo deben regular la tensión los generadores y distribuidores. Para ello Red Eléctrica propuso a la CNMC que los generadores renovables incorporaran la electrónica de potencia necesaria para estabilizar la tensión cada vez que ésta se desvía del rango asignado.

Tres años después de su elaboración, la ministra de Transición Ecológica anunció en su comparecencia que tanto los criterios generales de protección como el nuevo procedimiento de operación verán la luz en breve. De hecho el segundo documento, el procedimiento de operación, ya se aprobó.

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Centro de Control de REE.
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El vicedecano, Eduardo Hijas, durante la presentación del coloquio de Lunes de Actualidad.
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Un momento del debate nuclear que moderó Laura Ojea.
España, en la encrucijada nuclear

El martes 22 de abril de 2025, antes del apagón, el Colegio Notarial de Madrid celebró una nueva sesión de Lunes de Actualidad. Un debate al margen de la confrontación ideológica sobre la transición energética en España y las posibles consecuencias del apagón nuclear en nuestro país. Todo ello teniendo como marco de referencia el contexto energético internacional.

Participaron Claudio Aranzadi, ex ministro de Industria y Energía; Jorge Sanz, director de NERA Consulting; Luis Enrique Herranz, director de Seguridad Nuclear de CIEMAT; y Óscar Barrero, socio del área de Energía de PwC.

Los expertos fueron taxativos: si se cierran las nucleares, el riesgo de apagones se incrementará. Ahora, las compañías eléctricas quieren revisar el calendario de cierre de las plantas que firmaron con el Gobierno en 2019 y extender su vida útil más allá de los 40 años. La cuenta atrás para un posible acuerdo ha comenzado.

 

Tras el apagón

En medio de un cruce de acusaciones entre el Gobierno, Red Eléctrica y las empresas generadoras de electricidad sobre quién fue realmente responsable del ‘gran apagón,’ el Ejecutivo el Ejecutivo ha aprobado un Real Decreto que supone da un impulso decidido al sector de las renovables.

El texto plantea una batería de medidas como incentivar el almacenamiento, una flexibilización de los plazos para la instalación de nuevos proyectos eólicos y fotovoltaicos, un impulso a la electrificación, y que estas tecnologías puedan también participar en el control de la tensión y el respaldo del sistema (y cobrar por ello).

La norma también activa de nuevo los pagos por capacidad y pone en marcha el agregador de demanda, para que los consumidores puedan participar en dar flexibilidad al sistema y cobrar por evitar apagones.

Por último, anuncia nuevos requerimientos de información a la CNMC y propone revisar la planificación de redes cada tres años, en el ecuador de cada plan de inversión.

El paro de larga duración: ¿un problema estructural?

EN PLENO DEBATE

EL PARO DE LARGA DURACIÓN:

¿UN PROBLEMA ESTRUCTURAL?

El desempleo de larga duración en España es uno de los más altos de la Unión Europea. Si bien ha descendido el número de personas que lleva más de un año sin trabajar, sigue siendo un problema pendiente.
MARTA RUIZ-CASTILLO
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La interrupción de las trayectorias laborales para ocuparse de los hijos o de familiares dependientes es una de las causas del paro de larga duración.

Los desempleados que llevan más de un año sin trabajar representan el 38,5% del total de parados (999.700 personas), aunque eran un 43% hace 5 años y un 46% en 2010, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2024. Con todo, son cifras altas y «constituye uno de los grandes disparadores de pobreza y exclusión social en España», apunta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Desigualdades estructurales. El perfil del desempleado de larga duración evidencia la existencia de desigualdades estructurales que afectan en mayor medida a mujeres y a mayores de 50 años, tanto hombres como mujeres.

El colectivo más castigado es el de las mujeres, que representan el 55,8% de los parados de larga duración frente al 44,2% de hombres. La interrupción de las trayectorias laborales para ocuparse de los hijos o de familiares dependientes es una de las causas, al afrontar muchas dificultades para reincorporarse después al mercado laboral, de acuerdo con el análisis del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco publicado en febrero. También influye que haya más mujeres trabajando en sectores afectados por las crisis económicas como el comercio o la hostelería.

 


LA LUCHA CONTRA EL DESEMPLEO DE LARGA DURACIÓN ES UN PROBLEMA EN MUCHOS ESTADOS MIEMBROS DE LA UE, ENTRE LOS QUE DESTACA ESPAÑA


 

Además, el mercado laboral español penaliza, en general, a las personas mayores de 50 años, según el análisis de Fundación Adecco. Constituyen el 30,82% del total de parados y suponen el 45% entre los de larga duración. «Se trata de una generación especialmente vulnerable, teniendo en cuenta que suelen perder su empleo tras muchos años en la misma empresa o se incorporan al mercado laboral tras largos periodos de inactividad», indica la Fundación. “Existe una percepción anacrónica que asocia al mayor de 50 años con profesional obsoleto, olvidando sus atributos habitualmente presentes como la experiencia, la madurez, el pensamiento crítico o las habilidades interpersonales. Estas creencias estereotipadas son un completo contrasentido, en un contexto de envejecimiento sin precedentes», explica Francisco Mesonero, director general de la entidad, quien subraya cómo esta situación de desempleo prolongado «puede impactar severamente en su salud emocional y en su identidad, generando una sensación de vacío y pérdida de propósito”.

Causas y efectos. Entre los factores que explican este fenómeno, la Fundación Adecco apunta a las crisis económicas que España ha sufrido en los últimos años y que han evidenciado la «dependencia de sectores cíclicos como el turismo o la construcción que, cuando caen, provocan grandes oleadas de despidos, con dificultad para recolocar a sus profesionales en otras áreas de actividad». También influyen los avances de las nuevas tecnologías y la creciente automatización del mercado, que deja fuera a personas sin estas habilidades. Generalmente son mayores de 50 años y mujeres, pero también los más jóvenes debido a los elevados índices de abandono escolar que tiene España, «que no prepara a los profesionales para el mercado laboral real, perpetuando el desempleo y haciendo que pueda convertirse en estructural», denuncia el análisis. Hay un tercer factor destacado por la Fundación que tiene que ver con la discriminación y las barreras que afectan a las personas con discapacidad. «Prejuicios, desconocimiento, ausencia de accesibilidad, dificultando en gran medida su incorporación al empleo en el corto plazo».

Por su parte, el Observatorio Estatal de Desempleo de Larga Duración (OEDLD) revela en su último informe de febrero los efectos negativos en los parados de larga duración y cómo afecta a las relaciones de pareja, paternofiliales y sociales, al tiempo que disminuye la percepción del apoyo social y aumentan los sentimientos de soledad y de exclusión entre los afectados. El 37,3% percibe menos armonía en sus relaciones de pareja, y presentan dificultades para proporcionar a sus hijos menores acceso a chequeos médicos regulares (15,4%), alimentación nutritiva (15,4%) y ropa adecuada (23,1%). El 41,4% de los que llevan dos años o más desempleados ha percibido un deterioro ligero o sustancial en sus relaciones sociales.

Formación continua. Para combatir el paro de larga duración «es esencial fortalecer las políticas activas de empleo, poniendo el foco en la formación y la recualificación en sectores emergentes», propone Mesonero. «Esto es especialmente importante para las personas más vulnerables y con mayor riesgo de cronificación en el desempleo». También considera necesario que este colectivo asuma «un papel activo en su inclusión laboral, evitando quedar a merced de un mercado cada vez más competitivo y cambiante». «Es crucial que apuesten por el aprendizaje permanente, manteniendo una actitud proactiva para actualizar sus competencias y alinearse con los sectores que generan más empleo», concluye. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ofrece cursos gratuitos de formación para desempleados que suponen oportunidades de aprendizaje, además de aumentar la autoestima de quienes participan.

 


PARA COMBATIR EL PARO DE LARGA DURACIÓN ES ESENCIAL FORTALECER LAS POLÍTICAS ACTIVAS DE EMPLEO, PONIENDO EL FOCO EN LA FORMACIÓN Y LA RECUALIFICACIÓN


 

El estudio del OEDLD subraya, por su parte, la necesidad de un «enfoque sistémico desde los programas de empleo, donde se aborde la problemática que representa el desempleo desde una perspectiva laboral, social y familiar». Pone a disposición de profesionales y entidades una guía de indicadores para la evaluación de programas de empleo, «facilitando la medición del impacto del desempleo en el entorno y, de esta manera, mejorar la intervención que se realiza con esta población».

La lucha contra el desempleo de larga duración es un problema en muchos Estados miembros entre los que destaca España. La tasa, como porcentaje de la fuerza laboral, fue del 2,1% en la UE en 2023. Marca, así, un mínimo histórico desde el comienzo de la serie temporal en 2009, según datos de Eurostat. Dinamarca y los Países Bajos se sitúan con el 0,5%, por delante de República Checa, Malta y Polonia (todos con el 0,8%). En el otro lado, Grecia tiene la tasa más alta, alcanzando el 6,2%, seguido de España (4,3%) e Italia (4,2%).

Medidas de la UE

Un informe de 2024, financiado por la Unión Europea (UE), titulado Hacia el desempleo cero, de larga duración, en la UE: garantías de empleo y otros enfoques innovadores, destaca medidas para encontrar o crear puestos de trabajo que se ajusten a los perfiles de las personas, al tiempo que aborden las necesidades de sus comunidades locales. «Gracias a estas iniciativas, los desempleados de larga duración pueden empezar a desarrollar su independencia financiera, su crecimiento profesional y su confianza en sí mismos. Esto mejora sus perspectivas de empleo en un mercado laboral más amplio y favorece su inclusión social y económica», señala el informe.

Para integrar mejor a los desempleados de larga duración en el mercado laboral, los países de la UE disponen desde 2016 de recomendaciones que incluyen medidas concretas y cuentan con el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), principal instrumento destinado a invertir en las personas y respaldar la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales. Con un presupuesto total de 142.700 millones de euros para el período 2021-2027, el FSE+ continúa contribuyendo significativamente a las políticas laborales, sociales, educativas y de formación de la UE.

OTROS ENFOQUES

20minutos. Claves sobre las causas del descenso del número de desempleados de larga duración.

Huffington Post. Una guía de 2024, en plena vigencia, ofrece información útil sobre los cursos del SEPE.

“Más y mejor empleo, también para los parados de larga duración”, por Gerardo Gutiérrez Ardoy

EN PLENO DEBATE
GERARDO GUTIÉRREZ ARDOY,

director general Servicio Público de Empleo Estatal-SEPE

“Hay que seguir reforzando la coordinación entre las políticas activas de empleo y las de protección por desempleo”

Más y mejor empleo, también para los parados de larga duración

Hace dos años se aprobó la Ley 3/2023 de 28 de febrero, de Empleo, una norma que establece el marco de ordenación de la política de empleo, integrando tanto las políticas activas de empleo como las políticas de protección por desempleo.

El valor añadido del nuevo diseño de las políticas activas de empleo, es la definición y configuración de determinados servicios garantizados en favor de personas (auténticos derechos subjetivos) y de las pequeñas y medianas empresas. Además, de prever su financiación estable y flexible y el establecimiento de una red público-privada para asegurar su implementación, con el objeto de reforzar el estado del bienestar.

Entre los diez servicios garantizados a las personas, se incorporó a la ley, entre otros, la elaboración de un perfil individualizado, la tutorización individual, el itinerario adecuado a su perfil, o la formación.

Entre los seis servicios garantizados en favor del tejido empresarial se definieron, entre otros, la gestión de las ofertas de empleo, la información y asesoramiento sobre la contratación y las medidas de apoyo a la misma o la identificación de las necesidades de las personas, tanto en lo que se refiere a puestos vacantes como a perfiles profesionales requeridos que faciliten una adecuada planificación formativa.

En España, según la Encuesta de Población Activa, tenemos una tasa de desempleo del 10,61%, que es la más baja desde hace diecisiete años. En nueve comunidades autónomas, la tasa es inferior a la nacional y algunas provincias tienen una tasa de desempleo análoga a países como Francia o Italia. Estamos teniendo el mayor crecimiento de empleo de la Unión Europea. Con más del 8,7% superamos a los grandes países europeos que, como Francia o Alemania, lo están creando al 1,9% y al 1,6% respectivamente, calculado desde finales del año 2021.

En los últimos tres años se ha creado proporcionalmente más empleo en actividades económicas con mayor valor añadido, como en información y comunicaciones y científico-técnicas, con crecimientos superiores al 15%, seis puntos por encima de la media, que es del 8,9% y con el máximo histórico de mujeres afiliadas a la Seguridad Social, con más de 10,1 millones.

Destacar adicionalmente que el empleo creado es de más calidad, con más de 3,8 millones de personas con nuevos contratos indefinidos, sumando casi quince millones de personas trabajadoras por cuenta ajena con una relación laboral indefinida.

Dicho todo lo anterior, España arrastra un desequilibrio estructural relacionado con las personas en desempleo de larga duración. Se considera tal, la persona que lleva más de doce meses inscrita como desempleada.

En este artículo, voy a centrarme en los datos que tenemos en el Observatorio Ocupacional del SEPE, de las personas inscritas en los servicios públicos de empleo. Este registro administrativo con una relación de personas, es el que nos permite diseñar medidas, servicios o programas en favor de ellas de forma personalizada.

En el último año 2024, el paro registrado disminuyó en todos los tramos de edad, excepto las personas demandantes de empleo que llevan más de dos años inscritas, que se incrementaron en un 1,22%, cuando, por ejemplo, en el tramo de las personas que llevan entre seis y doce meses, el descenso interanual fue del 9,98%. Una primera conclusión: conforme va aumentando el periodo de inscripción como demandante de empleo, mayores son las dificultades de encontrarlo.

Por antigüedad de la demanda, el grupo más numeroso es el formado por las personas en desempleo que llevan inscritas más de 24 meses, que alcanza los 798.681 y representa el 31,19% del total del paro registrado. Si a este colectivo se le suman las 387.922 que llevaban entre 12 y 24 meses inscritas, da como resultado 1.183.603 personas en desempleo de larga duración y que suponen el 46,34% del total del paro registrado.

En la distribución por sexo, en todos los intervalos de la duración del desempleo, hay más mujeres que hombres y la diferencia entre géneros se va acentuando según se incrementa la antigüedad, llegando a representar las mujeres el 64,95% cuando el desempleo es de más de 24 meses de duración.

En cuanto a la edad, el 47% de estas personas en desempleo, tienen 55 o más años. Respecto al sector y actividad económica desde el que proceden la mayor parte de las personas en desempleo, es el de servicios. La anterior, es la sucinta radiografía del desempleo de larga duración.

La política de empleo es la política pública más evaluada en los últimos años. Contamos con la publicación en la web del SEPE de tres evaluaciones de los planes anuales de empleo de los años 2021, 2022 y 2023 y la intermedia de la Estrategia Española de Apoyo Activo al Empleo 2021/2024.

 


“LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE EMPLEO NOS TENEMOS QUE SEGUIR DOTANDO DE HERRAMIENTAS TECNOLÓGICAS QUE NOS
PERMITAN DETECTAR LAS NECESIDADES FORMATIVAS”


 

Con las conclusiones de estas evaluaciones, estamos trabajando en el refuerzo de alguna de las siguientes soluciones para revertir la situación del desempleo, y particularmente, del desempleo de larga duración: En primer lugar, hay que seguir reforzando y consolidando la red del personal orientador profesional, para realizar el acompañamiento personalizado y diseñar la implementación de los servicios que se han de garantizar en favor de las personas atendidas.

Además, los servicios públicos de empleo nos tenemos que seguir dotando de herramientas tecnológicas que nos permitan detectar las necesidades formativas y realizar perfilados más ajustados a la realidad de la situación de las personas y del mercado de trabajo tan cambiante, pero siempre sin perder de vista el punto anterior, es decir, que lo más importante es el factor humano de atención.

Por otro lado, seguiremos impulsando determinadas combinaciones de servicios garantizados implementados en favor de las personas que más impactan en la mejora de su empleabilidad. El itinerario y la tutorización acompañadas siempre de la formación, son las combinaciones de servicios que normalmente mejor resultado tienen, sobre todo, cuando la persona atendida lleva más tiempo en desempleo.

Por último, hay que seguir reforzando la coordinación entre las políticas activas de empleo y las de protección por desempleo. La posibilidad que existe, desde el 1 de noviembre pasado, de compatibilizar el cobro de la prestación por desempleo con el salario del contrato que saca a la persona del desempleo, va en esa línea.

En este momento se está tramitando la Estrategia Española de Apoyo Activo al Empleo 2025/2028, que incluye una estrategia global en favor de las personas en desempleo de larga duración y más edad, que tendrá que ser negociada en una mesa de diálogo social y que nos permitirá seguir diseñando medidas, programas y servicios ajustados a sus necesidades, en las que tienen que tener una especial preponderancia, los programas mixtos de empleo y formación, en los que al tiempo de cualificarse o recualificarse profesionalmente una persona, lo hace en un entorno laboral, con un contrato de trabajo, que posibilita que tenga unos ingresos mínimos además de seguir completando su carrera de cotizaciones a la Seguridad Social.

También es necesaria una campaña de información y sensibilización efectiva en el tejido empresarial para que incorpore talento senior, además de no desprenderse de él.

En el nuevo contrato social que se está gestando en Europa, que la formación y el resto de servicios garantizados de empleo lleguen a todas las personas y durante toda su vida laboral, es otro de los pilares del estado del bienestar.