ÁMBITO EUROPEO

La confianza, la usabilidad y la credibilidad van a ser ingredientes fundamentales para el éxito de la identidad digital europea.

La cartera digital europea

Avanzamos al galope hacia un horizonte donde ciudadanos y empresas podrán acceder a servicios públicos y privados en toda la UE utilizando una cartera digital oficial.
GONZALO TOCA

El Parlamento Europeo aprobó en febrero con el apoyo abrumador de sus miembros un reglamento crucial que entró en vigor a finales de mayo. Este reglamento, que contó con 335 votos a favor y tan solo 190 en contra, es un paso clave hacia la creación de una aplicación móvil con forma de cartera digital (wallet) que emitirán para cada usuario las autoridades de los Estados miembros y que será reconocida en toda la UE. Las primeras versiones estarán disponibles en distintos países comunitarios a partir de 2026.

El enorme peso geopolítico europeo y la creciente necesidad de fórmulas parecidas en otras grandes potencias sugieren que los estándares del Viejo Continente acabarán aceptándose en otras circunscripciones. Thierry Breton, comisario europeo de Mercado Interior, ya anunció el pasado 30 de abril en su cuenta de la red social X (antigua Twitter) que había firmado un memorándum con su homólogo japonés para que la identidad digital europea fuese interoperable con la nipona.

Aplicación móvil

Esta cartera europea se descargará voluntariamente en un dispositivo electrónico (un teléfono, una tableta…) con la forma de una aplicación móvil. El gran objetivo comunitario es que sirva para almacenar y compartir credenciales verificadas oficialmente, como pueden ser, en el caso de los ciudadanos, la edad, el carné de conducir, el pasaporte, las cualificaciones educativas o las recetas médicas. La app también podrá utilizarse como firma electrónica o repositorio de tarjetas bancarias. Las administraciones públicas quieren utilizar estas aplicaciones también para prevenir el fraude.

Los usuarios, tanto empresas como personas, podrán o no instalarse la aplicación, aunque ciertamente será más difícil resistirse si la adopción se vuelve masiva. Según la firma de análisis ABI Research, las apps ‘en circulación’ podrían pasar de casi 170 millones en 2026 a más de 300 millones tan solo cinco años después. Y aquí es donde pueden presentarse importantes desafíos.

 


LA CARTERA DIGITAL EUROPEA SE DESCARGARÁ VOLUNTARIAMENTE EN UN DISPOSITIVO ELECTRÓNICO(UN TELÉFONO, UNA TABLETA…) CON LA FORMA DE UNA APLICACIÓN MÓVIL


 

Carrera de obstáculos

Para empezar, muchas de las apps se concentrarán durante algún tiempo en los Estados más avanzados tecnológicamente (Bulgaria, Croacia o Rumanía se encuentran bastante menos digitalizados que Francia o Estonia, por ejemplo), por lo que existirán disparidades nacionales considerables que afectarán a viajeros y empresas transnacionales.

En segundo lugar, a principios de la próxima década, la Comisión Europea espera una cobertura del 80% del mercado, algo que puede poner en dificultades a las poblaciones envejecidas y vulnerables del interior de los propios países. Según un informe reciente de UGT, más de 14 millones de españoles ni siquiera saben en qué consiste la banca online.

El perfil de la población o el ritmo de adopción pueden animar a los Estados a emitir wallets con distintas funcionalidades, y sus características se diversificarán aún más con las propias preferencias de los negocios, los ciudadanos y los residentes comunitarios, que son los que deberán elegir no solo las credenciales que quieren llevar en su aplicación, sino también las que prefieren revelar cada vez. Por ejemplo, podremos acreditar la edad, pero no la identidad en algunos sitios web o podremos compartir los datos que nos avalen como buenos inquilinos ante caseros o plataformas de alquiler, sin que tengamos que proporcionar en ese mismo momento el número del DNI o la tarjeta de crédito.

Otro gran desafío será la seguridad que blinde la privacidad y protección de unos datos tan sensibles para los usuarios y negocios no solo frente a las grandes tecnológicas o los hackers, sino también ante el posible abuso de las instituciones.

 


HAY 4 PROYECTOS PILOTO EN MARCHA EN LOS QUE COLABORAN MÁS DE 250 EMPRESAS Y ADMINISTRACIONES DE NORUEGA, ISLANDIA, UCRANIA Y 25 ESTADOS EUROPEOS


 

Confianza y usabilidad

Las autoridades comunitarias prometen que, a través del panel de privacidad de las carteras, “los usuarios podrán tener el control total de sus datos y podrán solicitar su eliminación”. En paralelo, la app será de código abierto para “fomentar la transparencia, la innovación y mejorar la seguridad” y “también se establecen normas estrictas para el registro y la supervisión de las empresas implicadas con el fin de garantizar la rendición de cuentas y la trazabilidad”.

La confianza, la usabilidad y la credibilidad van a ser ingredientes fundamentales para el éxito de la nueva identidad digital europea. Y aquí el diseño y la reputación de la app comunitaria, que recordemos que será de descarga voluntaria, tendrán que medirse con rivales tan poderosos, experimentados y populares como Google. La UE lanzó en abril del año pasado cuatro proyectos piloto de 45 millones de euros. Y ahí están probando, desde entonces, las wallets en escenarios de la vida real con la participación de más de 250 empresas privadas y autoridades públicas de 25 Estados miembros, así como Noruega, Islandia y Ucrania.

 


EL GRAN OBJETIVO COMUNITARIO ES QUE SIRVA PARA ALMACENAR Y COMPARTIR CREDENCIALES VERIFICADAS OFICIALMENTE


 

Como se ve, quedan muchas incógnitas por despejar para la identidad digital europea y algunas, como la reacción de las grandes tecnológicas estadounidenses que vean amenazado el acceso gratuito a los datos de sus usuarios, ni siquiera dependen totalmente de ella. Por eso, nos esperan años interesantes en los que personas y empresas deberán tomar muchas decisiones sobre lo que quieren guardar, compartir y proteger.

Europa opina

Para Thierry Breton, Comisario europeo de Mercado Interior, “la cartera de identidad digital de la UE revolucionará la forma en que los ciudadanos y los negocios europeos interactúan con los servicios en la Red”. Según Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva para Una Europa Adaptada a la Era Digital, “todos los europeos podrán gestionar de forma segura sus documentos digitales personales y acceder online a los servicios públicos y privados con pleno control de los datos desde una aplicación móvil ofrecida de forma voluntaria a los ciudadanos y residentes”.

La cartera digital podrá utilizarse como firma electrónica o repositorio de tarjetas bancarias.
Límites a las diferencias nacionales

Ivette Marell, abogada senior de Protección de Datos de Écija Abogados, subraya que la UE impone “con detalle un marco armonizado de arquitectura técnica de las carteras de identidad digital y un marco de referencia; un conjunto de normas y referencias técnicas comunes y un paquete de directrices y descripciones de las mejores prácticas que abordan, como mínimo, todas las funcionalidades y la interoperabilidad de las carteras europeas de identidad digital y de los prestadores cualificados de servicios de confianza para la declaración electrónica de atributos”.

Europa no es China

A pesar del alarmismo en las redes sociales que ha querido relacionar la iniciativa europea con el precedente chino, lo cierto es que, para empezar, la cartera de identidad digital europea será de descarga y uso voluntario. Además, tampoco será la única forma de identificarnos digitalmente. Podrán existir tantas carteras digitales como Estados miembros de la UE. Un Estado podrá notificar más de una y, por si esto fuera poco, existirán otros mecanismos alternativos de identificación digital para ciudadanos y empresas.

Cartera notarial

El Consejo General del Notariado español, a través de su Centro Tecnológico, está desarrollando una cartera notarial que permitirá guardar credenciales, atributos y documentos notariales de manera segura y accesible. Los documentos no notariales se almacenarán en la cartera general que emitirá el Estado. Serán compatibles para permitir a los ciudadanos exportar credenciales entre su cartera notarial y la estatal.

Para Luis Fernández-Bravo, decano del Colegio Notarial de Castilla-La Mancha y consejero del Centro Tecnológico del Notariado “la futura cartera digital aportará rapidez al trabajo diario de los notarios e incrementará la gestión de la identificación en línea”. En su opinión «las carteras de identificación digital del reglamento europeo serán un avance enorme en cuanto a la seguridad, a la identificación en línea y al funcionamiento general de todas las aplicaciones en las que necesitamos proporcionar datos a terceros o identificación online; por tanto, se va a generar una mayor fluidez en cuanto a las comunicaciones y también más seguridad en línea”.