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PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ÁMBITO EUROPEO

FERNANDO SERRANO ANTÓN,

Catedrático de Derecho Financiero y Tributario. Jean Monnet Chair “EU FairTax”. Universidad Complutense de Madrid

La motivación principal es recobrar el control europeo de los flujos de pago y reducir la dependencia de las grandes redes de tarjetas extranjeras"

El nuevo horizonte de las transferencias instantáneas en la UE: el Bizum a la europea

La transformación digital de los pagos se ha convertido en un eje crítico de la agenda económica de la Unión Europea. La Comisión Europea y el Banco Central Europeo, junto con los principales bancos, impulsan la creación de una infraestructura paneuropea de transferencias instantáneas inspirada en Bizum y basada en las normas SEPA Instant Credit Transfer (SCT Inst). El objetivo es combinar exigencias regulatorias con innovación para proporcionar a todos los ciudadanos un servicio de pagos soberano, interoperable y disponible 24/7.

Modalidad instantánea

En marzo de 2024, el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron el Reglamento (UE) 2024/886, que obliga a cualquier proveedor que ofrezca transferencias ordinarias a prestar también la modalidad instantánea, con abono en la cuenta del beneficiario en menos de diez segundos y disponibilidad continua. Las comisiones no pueden superar las de las transferencias convencionales y los bancos deben estar preparados para recibir pagos inmediatos el 9 de enero de 2025 y enviarlos el 9 de octubre de 2025. El Reglamento también incorpora un servicio de verificación que exige comprobar que el IBAN del destinatario corresponde con su nombre antes de ejecutar la operación, con la finalidad de evitar pagos a beneficiarios equivocados.

El marco normativo se ha visto modificado con el acuerdo político, con fecha 27 de noviembre de 2025, para la aprobación de la PSD3 (Directiva 3 de servicios de pago) y el Reglamento de Servicios de Pago (PSR). Estas normas refuerzan la lucha contra el fraude, conceden más derechos a los usuarios en casos de fraude y permiten que proveedores no bancarios accedan directamente a los sistemas de pago. Además, amplían las bases para la banca abierta y la futura open finance.

El monedero Wero

La European Payments Initiative (EPI), respaldada por grandes bancos europeos, lanzó en 2024 el monedero Wero. Este sistema, ya operativo en Francia, Alemania, Bélgica y Países Bajos, permite enviar o solicitar dinero y realizar compras en línea mediante transferencias SCT Inst en menos de diez segundos. Wero planea sustituir métodos locales como iDEAL en los Países Bajos y se expandirá en 2026 para admitir pagos en comercios físicos.

Por otro lado, la European Payments Alliance (EuroPA) agrupa a Bizum (España), Bancomat (Italia), SIBS–MB Way (Portugal), Vipps MobilePay (países nórdicos) y la propia EPI. A principios de 2026, firmaron un memorando de entendimiento para interconectar sus soluciones. La fase técnica está en marcha y se espera que las transferencias personales transfronterizas comiencen en 2026 y los pagos en comercios en 2027. Los socios crearán una entidad central de interoperabilidad que respetará las marcas y aplicaciones existentes; los usuarios seguirán usando su app habitual, pero verán un distintivo que indicará la aceptación en otros países. La alianza cubrirá inicialmente 13 países y llegará a unos 130 millones de usuarios.

Reducir la dependencia

La motivación principal es recobrar el control europeo de los flujos de pago y reducir la dependencia de las grandes redes de tarjetas extranjeras (VISA y Mastercard). La infraestructura conjunta de Wero y EuroPA, junto con el posible euro digital, es la respuesta europea al dilema entre soberanía y conveniencia. Los beneficios previstos incluyen la autonomía estratégica de la UE al disponer de una red de pagos propia que limita la dependencia de proveedores extracomunitarios. Además, los costes deben mantenerse reducidos, ya que las normas prohíben cobrar más por una transferencia instantánea que por una ordinaria. Asimismo, se garantiza la rapidez y la eficiencia al procederse al abono en menos de diez segundos. Otro beneficio consiste en la inclusión y dinamismo, dado que la interoperabilidad fomentará el comercio transfronterizo y la movilidad dentro de la UE. Por último, la extensión a pagos en comercios físicos y electrónicos, así como la integración con servicios de identidad digital, podría impulsar nuevos servicios digitales.  

Retos pendientes

Obviamente esta transformación debe afrontar algunos retos pendientes: el primero, la propia coordinación técnica y regulatoria, ya que la creación de un hub paneuropeo exige armonizar sistemas antifraude, verificación de titulares y vigilancia de ciberseguridad, todo ello bajo la supervisión del RGPD y de la Autoridad Bancaria Europea. El segundo, consiste en el reparto de costes y gobernanza, o lo que es lo mismo se precisa definir la participación accionarial y la responsabilidad de cada entidad en la nueva sociedad central; en tercer lugar, el reto consiste en la adopción por los usuarios y comercios, porque, aunque Bizum tiene una alta penetración en España, otros mercados pueden presentar barreras culturales o regulatorias, por ello la experiencia de usuario y la confianza serán claves. Y, por último, tenemos el reto de la competencia de otras iniciativas como, por ejemplo, el desarrollo del euro digital, la llegada de la PSD3 y la presencia de grandes plataformas globales que obligan a diseñar un servicio de valor añadido y conforme a la regulación.

El “Bizum a la europea” resulta de la confluencia entre regulación (Reglamento 2024/886, la Directiva de servicios de pagos 3 y el Reglamento de servicios de pago), infraestructura (SEPA Instant y TIPS) e innovación (Wero y EuroPA). Si los desafíos se gestionan bien, esta iniciativa consolidará la soberanía digital de la UE, reforzará el mercado interior y ofrecerá a usuarios y empresas un sistema de pagos rápido, seguro y asequible. Más que replicar el éxito de Bizum en España, aspira a crear un mercado de pagos verdaderamente unificado y adaptado a la era digital en Europa.

FERNANDO SERRANO ANTÓN,

Professor of Financial and Tax Law. Jean Monnet, “EU FairTax” Chair. Complutense University of Madrid

The main motivation is to regain European control of payment flows and reduce dependence on large foreign card schemes"

The new horizon of instant transfers in the EU: European-style Bizum

The digital transformation of payments has become a critical part of the European Union’s economic agenda. The European Commission and the European Central Bank, together with major banks, are pushing for the creation of a pan-European instant credit transfer infrastructure inspired by Bizum and based on SEPA Instant Credit Transfer (SCT Inst) standards. The aim is to combine regulatory requirements with innovation in order to provide all citizens with a sovereign, interoperable and 24/7 payments service.

Instant mode

In March 2024, the European Parliament and the Council adopted Regulation (EU) 2024/886, which obliges any provider offering ordinary credit transfers to also provide the instant transfers option, with the beneficiary’s account being credited in under ten seconds and continuous availability. Fees cannot exceed those for conventional transfers and banks must be prepared to receive immediate payments on 9 January 2025 and send them on 9 October 2025. The Regulation also incorporates a verification service that requires checking that the recipient’s IBAN corresponds to their name before executing the transaction, in order to avoid payments going to the wrong beneficiaries.

The regulatory framework has been modified with the political agreement, dated 27 November 2025, for the adoption of PSD3 (Payment Services Directive 3) and the Payment Services Regulation (PSR). These rules strengthen the fight against fraud, grant users more rights in cases of fraud and allow non-bank providers direct access to the payment systems. In addition, they broaden the bases for open banking and the future of open finance.

The Wero wallet

Backed by major European banks, the European Payments Initiative (EPI) launched the Wero wallet in 2024. This system is already operational in France, Germany, Belgium and the Netherlands, allows money to be sent or requested and online purchases to be made via SCT Inst transfers in less than ten seconds. Wero plans to replace local methods such as iDEAL in the Netherlands and will expand in 2026 to support payments in physical stores.

On the other hand, the European Payments Alliance (EuroPA) brings together Bizum (Spain), Bancomat (Italy), SIBS–MB Way (Portugal), Vipps MobilePay (Nordic countries) and EPI itself. In early 2026, they signed a memorandum of understanding in order to interconnect their solutions. The technical phase is underway and cross-border personal transfers are expected to start in 2026 and merchant payments in 2027. The partners will create a central interoperability entity that will respect existing brands and applications; users will continue to use their usual app, but will see a badge indicating acceptance in other countries. The alliance will initially cover 13 countries and reach some 130 million users.

Reducing dependency

The main motivation is to regain European control of payment flows and reduce dependence on large foreign card schemes (VISA and Mastercard). The joint infrastructure of Wero and EuroPA, together with the possible digital Euro, is Europe’s answer to the dilemma between sovereignty and convenience. The expected benefits include the EU’s strategic autonomy by having its own payment network that limits dependence on non-EU suppliers. In addition, costs must be kept low, as the rules prohibit charging more for an instant transfer than for an ordinary transfer. Speed and efficiency are also ensured, as the payment is made in less than ten seconds. Another benefit is inclusiveness and dynamism, as interoperability will encourage cross-border trade and mobility within the EU. Finally, the extension to payments in physical and e-commerce stores, as well as integration with digital identity services, could drive new services. 

Pending challenges

Obviously, this transformation must face some upcoming challenges: first, the technical and regulatory coordination itself, as the creation of a pan-European hub requires harmonisation of anti-fraud systems, verification of holders and cybersecurity monitoring, all under the supervision of the GDPR and the European Banking Authority. The second challenge is the distribution of costs and governance, i.e., the shareholding and responsibility of each entity in the new central company must be defined; thirdly, the challenge is the adoption by users and merchants, because, although Bizum has a high penetration in Spain, other markets may present cultural or regulatory barriers, so the user experience and trust will be key. Finally, there is the challenge of competition from other initiatives, such as the development of the digital euro, the arrival of PSD3 and the presence of large global platforms, which shall require a value-added and compliant service to be designed.

The «European-style Bizum» is a result of the confluence of regulation (Regulation 2024/886, the Payment Services Directive 3 and the Payment Services Regulation), infrastructure (SEPA Instant and TIPS) and innovation (Wero and EuroPA). If the challenges are well managed, this initiative will strengthen the EU’s digital sovereignty, strengthen the internal market and offer users and businesses a fast, secure and affordable payment system. Rather than replicating the success of Bizum in Spain, it aims to create a truly unified and digitally adapted payments market in Europe.