Entrevista a Carmen Quintanilla, presidenta AFAMMER

EN ESTE PAÍS

Los notarios realizan una función pública esencial que aporta paz social y protección legal a los ciudadanos, de un valor incalculable en nuestros pueblos”

Carmen Quintanilla,

presidenta AFAMMER (Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural)

JOSÉ M. CARRASCOSA

El pasado febrero, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta de la Fundación Notariado (en nombre de su Comisión de Igualdad) suscribió un convenio de colaboración con la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER), representada por su presidenta nacional Carmen Quintanilla. La fundadora de esta entidad pionera en nuestro país, con una dilatada trayectoria política, nos revela en Escritura Pública las principales líneas de actuación de su asociación.

-¿Cómo surgió la idea de esta colaboración con el Notariado?

– Esta colaboración nace de una necesidad urgente y de una profunda sintonía de valores entre ambas instituciones. En AFAMMER llevamos 44 años trabajando para que las mujeres del medio rural rompan barreras, alcancen la igualdad real y tengan las herramientas necesarias para ser dueñas de su propio destino. En ese camino, nos encontramos constantemente con situaciones de vulnerabilidad que requieren no solo apoyo social, sino una sólida seguridad jurídica.

La idea surge, por tanto, al constatar que la Comisión de Igualdad de la Fundación Notariado comparte nuestro compromiso inquebrantable con la protección de las personas más vulnerables. Los notarios y notarias realizan una función pública esencial que aporta paz social y protección legal a los ciudadanos, algo que cobra un valor incalculable en nuestros pueblos, donde el acceso a la información y el asesoramiento especializado a veces es más complejo.

 


“EN AFAMMER LLEVAMOS 44 AÑOS TRABAJANDO PARA QUE LAS MUJERES DEL MEDIO RURAL ROMPAN BARRERAS, ALCANCEN LA IGUALDAD REAL Y TENGAN LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS”


 

Tuvimos la inmensa suerte de conectar con Concepción Pilar Barrio Del Olmo, cuya sensibilidad hacia los problemas de desigualdad y el entorno rural fue inmediata. Ambas partes entendimos que, uniendo nuestra presencia en cada rincón del territorio y el profundo conocimiento del terreno que tiene AFAMMER con el rigor jurídico y el compromiso social de la Fundación Notariado, podíamos crear un escudo de protección real para las familias y mujeres rurales.

Este convenio no es solo una firma en un papel: es una alianza estratégica para llevar talleres, formación y asesoramiento directo a nuestros municipios, asegurando que ninguna mujer rural se quede atrás por falta de herramientas legales para defender sus derechos.

-El principal objetivo de este acuerdo es ofrecer asesoramiento jurídico a familias y mujeres del medio rural. ¿Cuáles son las principales demandas en materia de formación de sus asociadas?

– Las demandas de nuestras asociadas reflejan perfectamente las realidades y las incertidumbres a las que se enfrentan diariamente las mujeres y las familias en los pueblos. El medio rural tiene unas dinámicas propias, y la falta de información jurídica a veces genera una gran desprotección.

Entre las principales peticiones de formación y asesoramiento que nos transmiten, destacan tres grandes bloques:

Protección patrimonial y herencias: Hay un interés enorme por comprender los procesos de sucesión, testamentos y donaciones. En el entorno rural, la transmisión de tierras, viviendas y explotaciones familiares genera muchas dudas. Las mujeres quieren saber cómo proteger su patrimonio, asegurar el futuro de sus hijos y evitar conflictos familiares debido a la falta de previsión jurídica.

La Ley de titularidad compartida de las explotaciones agrarias: Aunque ha sido un gran avance histórico por el que tanto hemos luchado desde AFAMMER, todavía queda mucho camino por recorrer en su aplicación práctica. Muchas mujeres demandan formación específica para conocer sus derechos económicos y de cotización, y saber exactamente cómo dar el paso para coprotagonizar la gestión legal de las tierras que trabajan.

Vulnerabilidad, discapacidad y dependencia: El envejecimiento de la población rural es un hecho. A nuestras mujeres les preocupa enormemente el cuidado de sus mayores y de los hijos con discapacidad. Demandan muchísima información sobre figuras jurídicas de protección, voluntades anticipadas, poderes preventivos y cómo gestionar la dependencia desde el punto de vista legal para garantizar la dignidad y el bienestar de sus seres queridos.

 


“LA COMISIÓN DE IGUALDAD DE LA FUNDACIÓN NOTARIADO COMPARTE CON AFAMMER UN COMPROMISO INQUEBRANTABLE CON LA PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS MÁS VULNERABLES”


 

En definitiva, lo que nuestras asociadas nos piden es claridad y cercanía. No quieren tecnicismos jurídicos complejos; necesitan herramientas prácticas para tomar decisiones informadas y seguras que afecten a sus vidas y a sus familias.

-El notario es un profesional muy presente en la conocida como España vaciada, con más de 660 notarías prestando servicio en municipios de menos de 15.000 habitantes. ¿Cuál es la relación de los ciudadanos de ese tipo de poblaciones con estos profesionales?

– La relación del ciudadano del medio rural con el notario es de una confianza absoluta y de una enorme cercanía. En los municipios pequeños, el notario no es solo un funcionario que firma un documento público; es una figura de referencia, un asesor de cabecera y, en muchos casos, un pilar fundamental para la tranquilidad de las familias.

En la España rural, el acceso a los servicios no siempre es fácil, y el hecho de que existan más de 660 notarías en pueblos pequeños es un auténtico salvavidas contra la exclusión. Para una persona mayor o para una mujer que gestiona su explotación en un pueblo, tener la posibilidad de acudir a la notaría sin necesidad de realizar largos desplazamientos a las grandes ciudades marca una diferencia abismal.

Es una relación basada en la seguridad que da el saberse escuchado. El ciudadano rural valora enormemente que el notario le explique las cosas con un lenguaje sencillo, directo y humano, traduciendo la complejidad de las leyes a su realidad cotidiana. El notario en nuestros pueblos ejerce una labor social imprescindible: garantiza que, independientemente de los recursos o del nivel formativo de cada persona, todos los ciudadanos tengan las mismas garantías jurídicas y la misma protección ante la ley. Es un elemento de cohesión territorial y de igualdad en mayúsculas.

-¿Qué tipo de acciones conjuntas han puesto en marcha o están previstas ente ambas instituciones?

– Desde el momento en que formalizamos esta alianza tuvimos claro que este convenio debía traducirse en acciones útiles, palpables y con un impacto directo en el territorio. Por ello, la hoja de ruta que hemos diseñado se centra en la formación, la divulgación y el asesoramiento a pie de campo.

La acción principal en la que estamos volcando nuestros esfuerzos es la organización de un ciclo de jornadas y talleres informativos en diferentes municipios rurales de toda España. Estos encuentros están pensados para que notarios y notarias se desplacen directamente a nuestros pueblos y, en un formato muy cercano y participativo, resuelvan las dudas reales de las mujeres y las familias rurales.

 


“EL PROFUNDO CONOCIMIENTO DEL TERRENO QUE TIENE AFAMMER, UNIDO AL RIGOR JURÍDICO Y EL COMPROMISO SOCIAL DE LA FUNDACIÓN NOTARIADO, PERMITIRÁN CREAR UN ESCUDO DE PROTECCIÓN”


 

Las primeras pruebas piloto realizadas en varios municipios de Ciudad Real y Madrid han concluido con un rotundo éxito de asistencia. Las ponencias sobre herencias y testamentos organizadas por AFAMMER y la Fundación Notariado se convirtieron en el principal foco de interés, registrando una altísima participación de vecinos decididos a resolver sus dudas legales de forma sencilla y directa.

Durante estas sesiones se abordan de manera prioritaria aquellos temas que más preocupan a nuestras asociadas, como la planificación de las herencias y testamentos para evitar conflictos familiares; las ventajas de la titularidad compartida en el campo, y las herramientas jurídicas disponibles para proteger a las personas mayores, dependientes o con discapacidad.

-¿Cuál es el perfil de las cerca de 180.000 asociadas a AFAMMER?

– Hablar del perfil de nuestras cerca de 180.000 asociadas es hablar de la evolución, la diversidad y el corazón mismo de la España rural. Si algo define a las mujeres de AFAMMER es que formamos un colectivo intergeneracional, sumamente heterogéneo y con una fuerza transformadora inmensa.

Por un lado, contamos con un pilar fundamental de mujeres mayores y de mediana edad. Son la memoria viva de nuestros pueblos, mujeres que han trabajado incansablemente, muchas veces a la sombra, sacando adelante a sus familias y sus hogares sin ningún tipo de reconocimiento jurídico o económico. Hoy en día, son mujeres activas, con un enorme deseo de seguir formándose, de romper el aislamiento y de asegurar su bienestar y el de sus entornos.

A pesar de sus diferentes edades, profesiones o situaciones geográficas, todas ellas comparten un nexo común: el orgullo de pertenecer al medio rural, una resiliencia admirable y una firme determinación por defender la igualdad de oportunidades. Las mujeres de AFAMMER no son sujetos pasivos del cambio; son las auténticas protagonistas del desarrollo sostenible, la fijación de población y el futuro de nuestros pueblos.

-¿Cómo surgió la idea de poner en marcha esta asociación pionera en nuestro país?

– Para entender el nacimiento de AFAMMER tenemos que viajar en el tiempo a la España de 1982. En aquellos años las mujeres del medio rural eran las grandes invisibles de nuestra sociedad. Trabajaban de sol a sol en el campo, en las explotaciones familiares y en los hogares, pero legalmente no existían: no tenían derechos laborales, ni cotizaciones propias, ni voz en los espacios de toma de decisiones.

 


“EL HECHO DE QUE EXISTAN MÁS DE 660 NOTARÍAS EN PUEBLOS PEQUEÑOS ES UN AUTÉNTICO SALVAVIDAS CONTRA LA EXCLUSIÓN”


 

Ante esa injusticia, un grupo de mujeres valientes y decididas entendimos que no podíamos quedarnos de brazos cruzados. Sentíamos la necesidad urgente de romper ese silencio sepulcral, de agruparnos y de crear una plataforma que fuera la voz de todas aquellas que no la tenían. Queríamos demostrar que las mujeres rurales éramos el verdadero motor de los pueblos y que sin nosotras no habría futuro para el territorio.

La idea surgió, por tanto, como un acto de rebeldía pacífica, de justicia social y de pura necesidad democrática. Fuimos pioneras porque en ese momento nadie hablaba de las mujeres rurales en la agenda política ni mediática. Empezamos recorriendo los pueblos, hablando de mujer a mujer, explicando que juntas éramos más fuertes y que teníamos derecho a la formación, al empleo, a la corresponsabilidad y a la titularidad de nuestras tierras.

Nacimos con el firme propósito de alcanzar la igualdad real y de llevar la voz de la España rural a los parlamentos nacionales e internacionales. Lo que empezó como un pequeño grupo de ilusión hoy somos cerca de 180.000 asociadas que ha cambiado, para siempre, la historia del medio rural en nuestro país.

-Han conseguido promover iniciativas legislativas de calado, como una Carta de Igualdad, la modificación del sistema de becas, el acceso a la Seguridad Social o la Ley de Desarrollo Rural. ¿Están satisfechos con estas iniciativas legislativas o queda camino por recorrer?

– Estamos profundamente orgullosas de todo lo que hemos logrado conquistar a lo largo de estos 44 años. Cada uno de esos avances legislativos lleva el sello, el esfuerzo y la voz de las miles de mujeres que forman AFAMMER. Mirar atrás y ver que hoy las mujeres del campo tienen derecho a su propia cotización a la Seguridad Social, que logramos impulsar la Ley de Titularidad Compartida o que la perspectiva de género se introdujo en la Ley de Desarrollo Rural, nos produce una enorme satisfacción. Hemos demostrado que la sociedad civil organizada puede cambiar las leyes de un país.

Sin embargo, en el diccionario de AFAMMER no existe la palabra conformismo. ¿Estamos satisfechas? Sí, con el trabajo hecho, pero somos plenamente conscientes de que queda muchísimo camino por recorrer. Las leyes son un paso imprescindible, pero el verdadero reto es conseguir que se cumplan de manera efectiva y real en el día a día de cada pueblo.

Por ejemplo, la Ley de Titularidad Compartida supuso un hito histórico, pero su implantación sigue siendo lenta y minoritaria; necesitamos que las Administraciones agilicen los trámites y eliminen las trabas burocráticas que frenan a las mujeres. Además, la brecha salarial, la falta de corresponsabilidad en los cuidados y la escasa presencia de mujeres en los consejos rectores de las cooperativas agrarias siguen siendo asignaturas pendientes muy graves.

A esto se le suman los nuevos desafíos del siglo XXI: la necesidad de garantizar una conectividad digital plena para que nuestras emprendedoras no compitan en desventaja, el mantenimiento de servicios públicos esenciales como la sanidad y la educación frente al reto demográfico, y la urgencia de erradicar la violencia de género, que en el medio rural es aún más invisible y silenciosa debido a la falta de recursos y al aislamiento.

Por lo tanto, la satisfacción por los logros conseguidos es el motor que nos impulsa a seguir reivindicando. Hemos avanzado mucho, pero la igualdad real no llegará hasta que una mujer que decida vivir y emprender en el medio rural tenga exactamente las mismas oportunidades, derechos y libertades que quien elige vivir en una gran ciudad. Y por eso vamos a seguir luchando.

Huella Digital

Quintanilla cuenta con una actividad incesante en sus perfiles de las diferentes redes sociales, donde expone sus opiniones y publica sus intervenciones en medios de comunicación: X (@QuintanillaCarm, con cerca de 5.000 seguidores); Instagram (@quintanillacarm, más de 2.000); Facebook (QuintanillaCarm, con 7.000) o Linkedin (Carmen Quintanilla Barba, más de 3.000).

Entrevista a Teresa López, presidenta de FADEMUR

EN ESTE PAÍS

Para una mujer rural, tener una notaría cerca puede ser la diferencia entre tomar una decisión bien informada o no tomarla”

Teresa López,

presidenta de FADEMUR (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales)

JOSÉ M. CARRASCOSA

Numerosas integrantes de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales padecieron en primera persona las consecuencias de los catastróficos incendios sufridos este verano en diferentes rincones de nuestro país. A pesar de tener que atender las acuciantes necesidades de una situación de emergencia nacional, Teresa López -presidenta de FADEMUR– encontró un hueco para contestar a esta entrevista y poner en común con los lectores de Escritura Pública las principales líneas de trabajo de su entidad.

-El mes pasado suscribió un convenio con la Comisión de Igualdad de la Fundación Notariado, representada por su presidenta Concepción Pilar Barrio Del Olmo. ¿Puede adelantarnos las principales líneas maestras de esta colaboración?

– Este convenio nace de la convicción compartida entre FADEMUR y la Comisión de Igualdad de la Fundación Notariado de que ninguna mujer rural debería tomar decisiones que afectan a su patrimonio, su negocio o su familia sin contar antes con información jurídica clara, gratuita y de confianza, aportada por una persona independiente.

Nuestra prioridad es que todas las mujeres rurales de todo el territorio lo conozcan y puedan beneficiase de este asesoramiento, por lo que ya estamos organizando jornadas informativas sobre los temas que despiertan más interés, agrupados en tres grandes bloques. Por un lado, con las emprendedoras, agricultoras y ganaderas, despejando dudas sobre la titularidad y la sucesión de explotaciones y negocios familiares. Por otro lado, abordando las herramientas de protección para los colectivos vulnerables (mujeres con discapacidad, mayores o víctimas de violencia machista). Y, finalmente, explicando figuras jurídicas que en muchos casos desconocemos o sobre las que tenemos dudas, como los pactos sucesorios o los testamentos.

 


“NINGUNA MUJER RURAL DEBERÍA TOMAR DECISIONES QUE AFECTAN A SU PATRIMONIO, SU NEGOCIO O SU FAMILIA SIN CONTAR ANTES CON INFORMACIÓN JURÍDICA CLARA, GRATUITA Y DE CONFIANZA”


 

En FADEMUR valoramos especialmente que este asesoramiento llega de la mano de una institución independiente e imparcial como el Notariado, que da fe pública y no tiene más interés que el de garantizar la seguridad jurídica de la persona que tiene delante, sea cual sea su patrimonio o el tamaño de su explotación.

– En poco más de veinte años de historia, FADEMUR cuenta con 56.000 asociadas, muchas de ellas dedicadas al emprendimiento en diferentes sectores (agricultura, ganadería, turismo, artesanía, alimentación…). ¿Es sencillo poner en marcha un negocio en el entorno rural?

– No es nada sencillo, pero cada vez son más las mujeres rurales que emprenden. Mujeres que se enfrentan a múltiples dificultades para poner su negocio en marcha. Porque emprender en un pueblo significa, muchas veces, hacerlo desde zonas aisladas y con iniciativas que se salen de lo ordinario. Eso significa afrontar dos problemas: la lejanía física de las entidades financieras, y la dificultad de superar la evaluación de los departamentos de riesgos que están muy encorsetados, por lo que el acceso a la financiación es más complicado (y con el añadido del sesgo de género, como bien explica el informe del Banco de España). Además, significa que cuentas con menos servicios públicos, y nos preocupan especialmente los que tienen que ver con los cuidados de menores, mayores y personas dependientes, porque en esta sociedad patriarcal, siguen recayendo sobre las mujeres. El acceso a la financiación y el sobreesfuerzo que supone el ocuparse de los cuidados ante la escasez de servicios públicos son dos de los problemas que afrontan las emprendedoras rurales. A eso hay que añadir la dificultad para acceder al asesoramiento, y el sentimiento de soledad que sienten durante todo el proceso.

 

 


“TENEMOS UN PROBLEMA DE RELEVO GENERACIONAL EN EL MEDIO RURAL, ESPECIALMENTE EN LAS EXPLOTACIONES AGRARIAS”


 

Por eso en FADEMUR acompañamos a nuestras asociadas desde el primer momento: formación, mentoría, redes de trabajo conjuntas, y ahora también, asesoramiento jurídico independiente a través de este convenio con Fundación Notariado. Muchas emprendedoras rurales toman decisiones importantes, como constituir una sociedad, comprar una nave, formalizar una herencia, sin haber podido consultar antes a un profesional del Derecho simplemente porque no tienen uno cerca o porque piensan que ese servicio es caro o no es para ellas. Acercar esa figura, de forma gratuita y cercana, es tan importante como la propia financiación del negocio.

-En la firma del convenio puso de manifiesto que muchas mujeres suelen encargarse de los negocios familiares cuando llega el momento. ¿Qué se precisa para asegurar la pervivencia de una empresa rural a lo largo de generaciones?

– Sobre todo, anticiparnos. Hoy, tenemos un problema de relevo generacional en el medio rural, especialmente en las explotaciones agrarias. Tenemos que hacer de ellas negocios atractivos y, en muchas ocasiones, la visión de las mujeres es determinante para hacerlos sostenibles. Y su papel tiene que estar reconocido.

Ahí es donde el notario o notaria resulta imprescindible: capitulaciones matrimoniales, pactos sucesorios, testamentos o la escritura de titularidad compartida de la explotación son herramientas que dan seguridad jurídica a toda la familia y, muy especialmente, a las mujeres que han trabajado codo con codo en el negocio y que, sin esos instrumentos, corren el riesgo de quedar invisibilizadas. Uno de los objetivos de este convenio es, precisamente, que estas figuras se conozcan antes de que llegue el momento del relevo, no después.

-En comparación con otros países, ¿cuál es el peso del sector rural en términos macroeconómicos en nuestro país?

– España es uno de los países europeos con mayor superficie rural y, a la vez, con mayores desequilibrios demográficos: buena parte de nuestro territorio está en riesgo de despoblación, aunque sigue concentrando un peso relevante en agroalimentación, uno de los sectores exportadores más sólidos de la economía española. Ese contraste —mucho territorio y mucha actividad económica, pero cada vez menos población y menos servicios— es precisamente lo que hace tan urgente invertir en oportunidades para quienes deciden quedarse o volver, y muy especialmente para las mujeres, que son las que sostienen la vida en los pueblos. Proteger a la agricultura familiar, en la que estamos las mujeres, debe ser un objetivo de país.

 


“LA DIGITALIZACIÓN ES IMPRESCINDIBLE, PERO NO SUSTITUYE A LA INFORMACIÓN JURÍDICA PRESENCIAL. AMBAS COSAS, COMPETENCIA DIGITAL Y ASESORAMIENTO JURÍDICO, TIENEN QUE IR DE LA MANO”


 

Hoy, la tendencia nos permite albergar esperanzas sobre el futuro: desde 2018, más de 140.000 mujeres han decidido irse a vivir a pueblos de menos de 5.000 habitantes, los que tienen mayor riesgo de despoblación. Además, se está revirtiendo el conocido como “éxodo ilustrado”, porque se están creando las condiciones para que las mujeres más formadas también puedan encontrar una oportunidad de futuro en sus pueblos.

-¿Cuáles son las principales fuentes de información jurídica y empresarial de agricultoras y ganaderas (por ejemplo) que viven lejos de una ciudad? ¿Qué papel juegan los notarios en poblaciones más pequeñas?

– Hoy por hoy, muchas agricultoras y ganaderas se informan a través de asociaciones como FADEMUR, de las organizaciones profesionales agrarias, las cooperativas, las oficinas comarcales y, cada vez más, por internet. Es una información valiosa, pero en ocasiones fragmentada, muy enfocada en lo profesional, y no siempre resuelve la duda jurídica concreta que necesitan.

Ahí el Notariado cumple un papel todavía desconocido, pero sin duda importante, por su función de servicio público, imparcial y accesible. No depende de que la mujer compre o venda algo para asesorarla; su obligación es informar con independencia del tamaño de la operación, e incluso del tipo de duda, empresarial o de decisión personal. Para una mujer rural que en ocasiones tiene problemas de accesibilidad a los servicios jurídicos, tener una notaría cerca —y ahora también, gracias a este convenio, con jornadas específicas para ella— puede ser la diferencia entre tomar una decisión bien informada o no tomarla nunca.

-Las condiciones de las ciudades son cada vez más hostiles para los jóvenes a la hora de adquirir una vivienda o encontrar un empleo estable. ¿Qué consejo daría a los que deciden apostar por la migración interior e irse a un municipio más pequeño?

– Les diría que los pueblos son lugares con una calidad de vida distinta y, en muchos sectores, verdaderas oportunidades de negocio y trabajo que no encontrarán en la ciudad, pero a los que también ha llegado el problema de la vivienda. Nos estamos encontrando con una demanda creciente y poca oferta, sobre todo de alquiler, lo que dificulta la toma de decisiones de quienes no tienen un lugar al que volver y quieren instalarse sin vínculo previo.

 


“SE ESTÁN CREANDO LAS CONDICIONES PARA QUE LAS MUJERES MÁS FORMADAS TAMBIÉN PUEDAN ENCONTRAR UNA OPORTUNIDAD DE FUTURO EN SUS PUEBLOS”


 

Ese es otro de los mensajes de nuestro convenio con Fundación Notariado: acudir al notario no es solo el trámite final de una compraventa, es también el lugar donde te explican, sin coste añadido por la consulta y sin ningún interés comercial, qué opciones tienes y qué riesgos conviene evitar. Empezar un proyecto de vida en un pueblo con esa seguridad jurídica desde el principio ahorra muchos disgustos más adelante.

-Otro de los aspectos que contempla el convenio es aportar soluciones jurídicas a mujeres en situación de vulnerabilidad (personas con discapacidad, mayores o afectadas por violencia de género). ¿Cómo es el día a día de esos colectivos en el campo? ¿Cómo pueden mejorar su calidad de vida?

El día a día de las personas en situación de vulnerabilidad es difícil siempre, y sobre todo en zonas rurales en las que los servicios están más alejados o son más escasos: servicios sociales, especialistas médicos, puntos de atención a víctimas de violencia machista, a los recursos de dependencia… Esa distancia física se convierte muchas veces en distancia también respecto a sus derechos, porque no siempre saben a quién acudir o porque el trámite les parece inalcanzable.

En FADEMUR estamos especialmente preocupadas por llegar a todas las mujeres y a todos los lugares en los que se precisa ese asesoramiento específico para mujeres con discapacidad, mayores o afectadas por violencia machista: instrumentos como los poderes preventivos, la autotutela o las medidas de protección patrimonial pueden mejorar de forma muy concreta su calidad de vida y su autonomía. Acercarles esa información, a través de este convenio, de forma gratuita y en su propio territorio, es una manera muy directa de reducir la desigualdad que sufren por el simple hecho de vivir lejos de los grandes núcleos urbanos.

Uno de los objetivos de FADEMUR es la denuncia de situaciones de discriminación y dependencia. ¿Qué tipo de acciones llevan a cabo para luchar contra esa lacra?

Trabajamos en varios frentes a la vez. Hacemos incidencia política para que la legislación reconozca el trabajo de las mujeres en las explotaciones familiares —ahí la Ley de Titularidad Compartida sigue siendo, veinte años después, una asignatura pendiente en su aplicación real; elaboramos informes y estudios que visibilizan la brecha de género en el medio rural; y desarrollamos programas de acompañamiento y formación para mujeres en situación de dependencia o violencia machista.

Pero también creemos en las alianzas como esta con Fundación Notariado: la denuncia es necesaria, pero no basta si no va acompañada de herramientas concretas que las mujeres puedan usar ya, hoy mismo, para proteger su patrimonio, su negocio o su seguridad. Combinar incidencia política con el asesoramiento jurídico directo es, para nosotras, la fórmula más eficaz.

-Uno de sus principales proyectos es Pueblos en Clave Digital para reducir la brecha tecnológica en el entorno agrario. ¿Puede explicarnos en qué consiste y cómo es la situación actual de las comunicaciones en el sector?

Pueblos en Clave Digital nació para que la brecha digital no se sume a todas las demás brechas que ya sufre el medio rural. Formamos a mujeres en competencias digitales aplicadas a su actividad —comercio electrónico, redes sociales, gestión digital de la explotación, trámites telemáticos, inteligencia artificial— y llegamos a donde nadie lo hace, a los pueblos más pequeños, porque los derechos no pueden depender del tamaño de tu municipio.

La conectividad ha mejorado en los últimos años, especialmente con la gran inversión que se ha hecho con los Fondos de Recuperación. El reto es que la disminución en la brecha de acceso se acompañe de la erradicación de la brecha de género. Y aquí conecto con el convenio de Fundación Notariado: la digitalización es imprescindible, pero no sustituye a la información jurídica presencial. Ambas cosas, competencia digital y asesoramiento jurídico, tienen que ir de la mano.

-El 8M siempre aparecen las manifestaciones realizadas en las grandes ciudades. ¿Cómo vive la mujer del medio rural su empoderamiento y visibilización?

– Las mujeres rurales también salimos a la calle el 8M, aunque las cámaras rara vez lleguen hasta nuestros pueblos. El empoderamiento tiene caras cada vez más visibles, las mujeres que se ponen al frente de la explotación familiar; las que emprenden negocios de turismo rural o de agroalimentación; las que se forman en digitalización o como pilotas de drones; las que reclaman sus derechos como titulares y no solo como “ayuda familiar” …

Nuestro trabajo en FADEMUR se dirige a que las mujeres cuenten con todas las herramientas —jurídicas, digitales, formativas— para que su desarrollo personal y profesional pueda ser pleno, seguro y con las mismas oportunidades que cualquier otra mujer, independientemente de dónde viva. Mujeres con derechos que aprovechan sus oportunidades y que fortalecen una red cada vez más tupida, que mejora la vida de todas.

Huella Digital

La actividad de Teresa López en redes sociales se puede seguir desde los perfiles de Fademur en X (@fademur 6.500 seguidores), Linkedin  (3.000 seguidores) e Instagram (@fademur 8.000).

Asesoramiento jurídico a las mujeres del ámbito rural

FUNDACIÓN NOTARIADO

Firma del convenio: De izda. a dcha: Concepción Pilar Barrio Del Olmo y Teresa López López.

Asesoramiento jurídico a las mujeres del ámbito rural

Redacción

La Fundación Notariado y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) han firmado un convenio de colaboración para impulsar acciones de formación y asesoramiento jurídico a mujeres del medio rural con el objetivo de facilitar el acceso a información clara y comprensible sobre cuestiones jurídicas que afectan a su vida personal, familiar y profesional y así reforzar su autonomía.

El acuerdo fue suscrito por Teresa López López, presidenta de FADEMUR, y Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta de Fundación Notariado y del Consejo General del Notariado.

A través de esta colaboración, ambas entidades pondrán en marcha charlas, conferencias y actividades divulgativas impartidas por diferentes notarias y notarios de toda España para ahondar en una variedad de temas de interés para FADEMUR como el emprendimiento y sus distintas fórmulas jurídicas;  la estructura patrimonial de las sociedades; la representación y/o titularidad compartida de las explotaciones agrarias; además de otros como las cuestiones sucesorias, tanto testamentos como herencias; o las dudas referidas a las personas con discapacidad, la violencia de género o la violencia en todas sus formas contra las mujeres.

 


EL ACUERDO PERMITIRÁ REFORZAR LA AUTONOMÍA PERSONAL Y ECONÓMICA DE LAS MUJERES RURALES


 

Iniciativas emprendedoras

FADEMUR, con 56.000 mujeres asociadas, trabaja desde hace años en el impulso y apoyo de iniciativas emprendedoras de las mujeres rurales, especialmente en ámbitos vinculados a la actividad agrícola, ganadera, agroalimentaria, artesanal y a los servicios desarrollados en el entorno rural. Este convenio permitirá incorporar también el asesoramiento jurídico preventivo como una herramienta útil para reforzar la autonomía y el desarrollo personal y profesional de las mujeres y familias rurales.

Por su parte, Fundación Notariado desarrollará esta iniciativa a través de su Comisión de Igualdad, reforzando el compromiso del Notariado con la igualdad de oportunidades y con el acompañamiento jurídico cercano a las personas que viven en el entorno rural. El Notariado cuenta con más de 660 notarías en municipios de menos de 15.000 habitantes, una presencia territorial que permite garantizar el acceso al mismo nivel de seguridad jurídica y asesoramiento en toda España, también en los pequeños municipios.

 


LAS FUTURAS CHALAS ABORDARÁN ASPECTOS DE SU VIDA PERSONAL, FAMILIAR Y PATRIMONIAL


 

En palabras de Concepción Pilar Barrio Del Olmo “este convenio da un paso más en esa cercanía. No se trata solo de estar presentes en el territorio, sino de mantener una relación activa, efectiva y directa con las personas; explicar y resolver dudas antes de que surjan los problemas. Hacer el Derecho más práctico y comprensible es fundamental para que las mujeres y familias rurales puedan tomar decisiones con libertad, seguridad y tranquilidad”.

Teresa López López destacó que “en los pueblos, muchas veces, las mujeres tienen que resolver cuestiones importantes sin disponer de información clara o acompañamiento especializado. Gracias a esta colaboración podremos acercar recursos muy útiles a mujeres que los necesitan en su día a día”.

 


UN LUGAR DESTACADO DE LA ASESORÍA NOTARIAL LO OCUPARÁN TODO LO RELACIONADO CON LAS EXPLOTACIONES AGRARIAS


 

La colaboración tendrá una duración inicial de cuatro años. Las directoras territoriales de FADEMUR propondrán los temas en los que sus asociadas tienen mayor interés o necesidad y la Comisión de Igualdad de Fundación Notariado identificará a los notarios y notarias que vayan a impartir dichas conferencias. Todo en aras de ofrecer herramientas a las mujeres rurales que les ayuden a tomar determinadas decisiones jurídicas y económicas con mayor conocimiento y afrontarlas con mayor seguridad.

Para Barrio Del Olmo, “la seguridad jurídica preventiva cobra una especial importancia en el medio rural, donde determinadas situaciones pueden requerir una mayor información o acompañamiento. Este tipo de iniciativas permiten orientar mejor el asesoramiento notarial, anticipar posibles dificultades y ofrecer soluciones adaptadas a la realidad de cada caso”.

La presidenta de FADEMUR aseguró que “muchas mujeres rurales sostienen proyectos familiares, explotaciones agrarias y pequeños negocios, pero a menudo afrontan situaciones complejas sin información suficiente. Contar con asesoramiento cercano y comprensible es fundamental para fortalecer sus derechos, impulsar su independencia económica y garantizar oportunidades en igualdad”.

¿Qué es FADEMUR?

La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales FADEMUR es una entidad de ámbito estatal declarada de utilidad pública, que lucha por alcanzar la igualdad y el progreso de las mujeres que viven y trabajan en el medio rural. Actualmente está constituida por más de ciento cincuenta organizaciones de mujeres rurales con implantación en 16 comunidades autónomas, y representa a unas 56.000 mujeres que viven y trabajan en el medio rural español. Se constituyó como Federación Estatal en el año 2004, conscientes de la necesidad de respuestas de las mujeres rurales ante las políticas puestas en marcha por las distintas Administraciones.

Teresa López, presidenta de FADEMUR

Teresa López, natural de Cabanas (A Coruña), estudió Ingeniería Agrónoma en la Universidad Politécnica de Madrid. Tras acabar la carrera se incorporó al gabinete técnico de Unión Agrarias-UPA Galicia como responsable de ganadería en un momento tan crítico como la crisis de las “vacas locas”. En 2002 se incorporó a la Ejecutiva de UPA Federal y desde 2009 es la secretaria de Igualdad. En 2004, después de mucho trabajo con las mujeres de los pueblos de toda España, preocupadas por la falta de servicios básicos, el aislamiento y la desigualdad, lideró la creación de FADEMUR junto con otras compañeras de la organización, cuyo lema Igualdad y progreso para las mujeres rurales dejó claro desde un principio cuáles eran sus objetivos.

Concepción Pilar Barrio del Olmo y Teresa Lopez López tras la firma del convenio.

El acuerdo de colaboración

En este breve vídeo se puede ver distintos momentos de la firma del convenio. Aquí

II Premio Consuelo Mendizábal

FUNDACIÓN NOTARIADO

De izda. a dcha.: María Teresa Revilla y Concepción Pilar Barrio Del Olmo.

II Premio Consuelo Mendizábal

JAIME PÉREZ DE MIGUEL

La Comisión Notariado, Mujer y Sociedad de Fundación Notariado otorgó el II Premio Consuelo Mendizábal a María Teresa Revilla, única diputada integrante de la Comisión Constitucional encargada de redactar la Constitución Española de 1978. Su trayectoria, vinculada a la defensa de la igualdad en un momento clave de la Transición, sitúa su figura en uno de los episodios más relevantes de la historia democrática reciente.

El galardón, que toma el nombre de Consuelo Mendizábal, la primera mujer notaria, tiene como objeto reconocer la labor de quienes han vivido y trabajado para conseguir una sociedad igualitaria en todos los ámbitos de la vida y para todas las personas, con especial énfasis en los derechos y oportunidades de las mujeres.

Un gesto decisivo

En 1977, al inicio de la legislatura constituyente, la Comisión encargada de elaborar el texto de la futura Constitución Española se configuró sin la presencia de ninguna mujer, en un contexto en el que la representación femenina en las instituciones era todavía limitada. Diputada por Valladolid en las primeras elecciones democráticas, María Teresa Revilla solicitó su incorporación a la Comisión Constitucional -que hasta entonces estaba compuesta por 38 diputados- pasando a formar parte de un órgano clave en la definición del nuevo marco jurídico y político del país.

En este ámbito se debatieron los principios que darían forma a la Constitución de 1978. Entre ellos, el artículo 14, que consagra la igualdad ante la Ley, constituye uno de los pilares del sistema de derechos. En la sesión celebrada el 18 de mayo de 1978, durante la votación de este artículo, Revilla pidió la palabra para intervenir en un momento especialmente significativo del proceso constituyente. Su voz representó a todas las mujeres en un instante decisivo para la democracia española. “Las mujeres no vamos a dar las gracias por ello, tampoco vamos a mirar hacia el pasado con amargura o con rencor; ahora buscamos el futuro”, aseguró Revilla.

Su participación se inscribe así en un contexto más amplio de reconocimiento progresivo de derechos y de adaptación del ordenamiento jurídico a una sociedad en transformación, contribuyendo a incorporar la perspectiva de las mujeres para la consolidación de la democracia española.

Reconocimiento a una trayectoria

El acto de entrega de la II Edición del Premio Consuelo Mendizábal se celebró el pasado 9 de marzo, en una jornada en la que se puso en valor la trayectoria de María Teresa Revilla y su participación en los trabajos constituyentes. En su intervención, la premiada recordó su compromiso con la democracia en los años de la Transición y destacó la importancia de su preservación en el tiempo: “Yo luché por traer la democracia a España. Pero la democracia no es algo que se pueda dar por hecho: hay que cuidarla, protegerla y trabajar cada día para fortalecer nuestras instituciones”, señaló.

Asimismo, evocó con humor algunos episodios de su trayectoria parlamentaria y recordó cómo finalizó su etapa política tras un incidente cuando presidía la Comisión de Cultura del Congreso. “Un día un ministro comenzó a intervenir sin que yo le hubiera dado la palabra y tuve que decirle que se callara. Aquello causó bastante revuelo y después de eso mi carrera política prácticamente terminó”, relató.

Durante el acto, la presidenta del Consejo General del Notariado y de Fundación Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, destacó el papel de las primeras mujeres notarias como referentes en la evolución de la profesión. En sus palabras, “Consuelo Mendizábal y las primeras mujeres notarias fueron auténticas precursoras que abrieron camino en una profesión en la que, durante mucho tiempo, la presencia femenina fue excepcional”.

Barrio Del Olmo quiso subrayar también el papel que jugó Revilla al solicitar formar parte de la Comisión Constitucional: “En una época en la que las mujeres no tenían plena capacidad de obrar, María Teresa quiso alzar la voz en un momento decisivo para nuestra democracia. Por todo ello y por ser un referente, la Comisión Notariado, Mujer y Sociedad votó unánimemente para darte este premio”.

Por su parte, el director general de Fundación Notariado, Raimundo Fortuñy Marqués, subrayó igualmente el significado de este reconocimiento y el valor de la figura de Revilla en la historia democrática reciente, afirmando que “María Teresa Revilla vio lo que todos habían visto —que la Comisión Constitucional estaba formada solo por hombres—, pero pensó lo que nadie había pensado y decidió actuar para que también hubiera una mujer. Ese gesto de audacia sigue teniendo hoy un profundo significado, porque la igualdad ante la Ley constituye uno de los pilares de nuestras democracias y también uno de los valores que inspiran el Premio Consuelo Mendizábal”.

Este galardón concedido a Revilla supone un reconocimiento no solo a una carrera, sino a un compromiso con los valores que sustentan nuestro sistema constitucional.

Consuelo Mendizábal, una pionera

El Premio toma el nombre de María Consuelo Mendizábal Álvarez, figura destacada en la historia del Notariado español. En 1942 fue la única mujer que concurrió a las oposiciones a notario entre 1.100 aspirantes y una de las 205 personas que las aprobaron. Su primer destino fue Portillo, pueblo de Valladolid. A ella se sumarían posteriormente Margarita Baudín, que aprobó en 1944, y Carolina Bono, en 1947, configurando así las tres primeras mujeres notarias en la década de los cuarenta. Hasta 1961 no se permitió a las mujeres participar nuevamente en oposiciones a la Administración Pública.

Consuelo Mendizábal se jubiló como notaria en Madrid en 1983, y falleció en 1992. Su figura constituye un hito en la historia del Notariado español y simboliza el esfuerzo y la capacidad de las primeras mujeres que abrieron camino en el ámbito jurídico, y a pesar de no tener plena capacidad de obrar reconocida hasta la reforma del Código Civil español en mayo de 1975.

El trofeo

El galardón entregado en el Premio Consuelo Mendizábal es una escultura creada por la artista madrileña Cristina Almodóvar (1970), cuya obra explora la relación entre el ser humano y la naturaleza desde un lenguaje escultórico de gran carga poética. Para este premio ha concebido una pieza inspirada en los pliegos de las escrituras notariales, que se elevan y se transforman en formas orgánicas. La obra evoca simbólicamente la labor notarial al ordenar jurídicamente la realidad y transmitir la sensación de claridad y liberación que acompaña a los momentos en que las personas formalizan decisiones importantes de su vida.

María Teresa Revilla con el trofeo.

El acto de entrega

Está disponible el video del acto de entrega de la II Edición del Premio Consuelo Mendizábal. Acceso a través de este enlace

Trofeo del Premio Consuelo Mendizábal, elaborado por la escultora Cristina Almodóvar.

Un café con…

Nuestra presidenta, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, entrevistó a María Teresa Revilla en la sección Un café con… de Escritura Pública. Una entrañable y enriquecedora charla en la que Revilla nos deja conocer mejor su historia y la de nuestro país, recordando cómo vivió aquel momento histórico.

El público asistente.

Más cerca de las mujeres y familias rurales

FUNDACIÓN NOTARIADO

Firma del convenio entre FN y FADEMUR. De izda. a dcha.: Concepción Pilar Barrio Del Olmo y Carmen Quintanilla Barba.

Más cerca de las mujeres y familias rurales

JAIME PÉREZ DE MIGUEL

La Fundación Notariado está impulsando acuerdos de colaboración con organizaciones rurales para el asesoramiento jurídico a familias y mujeres en todo el territorio. A través de su Comisión Notariado, Mujer y Sociedad, la institución refuerza la función social de los notarios mediante iniciativas formativas desarrolladas junto a la Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER) y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR).

La realidad del medio rural español sitúa la cercanía y la confianza como elementos esenciales para garantizar los derechos de sus habitantes. En este contexto, los notarios desempeñan un papel singular al garantizar que cualquier ciudadano, viva donde viva, pueda contar con asesoramiento jurídico cualificado e imparcial para tomar decisiones personales, familiares o profesionales con confianza y seguridad. En el ámbito rural, esta labor adquiere además una dimensión especialmente cercana: cuestiones como la vivienda, las herencias o la continuidad de negocios familiares encuentran en la seguridad jurídica preventiva una herramienta clave para la estabilidad familiar y la cohesión social.

 


EL ACUERDO PREVÉ LA ORGANIZACIÓN DE SESIONES DIVULGATIVAS Y CHARLAS FORMATIVAS IMPARTIDAS POR NOTARIAS Y NOTARIOS DE TODA ESPAÑA


 

Acción social

Consciente de esta realidad, la Fundación Notariado continúa su acción social orientada al mundo rural, poniendo el foco especialmente en las mujeres para reforzar su seguridad jurídica, la autonomía personal y el desarrollo familiar y profesional. A través de su Comisión Notariado, Mujer y Sociedad, la Fundación impulsa proyectos de colaboración con asociaciones de mujeres rurales dirigidos a acercar información jurídica clara y accesible, llevando el asesoramiento notarial allí donde resulta más necesario.

Este enfoque conecta también con la evolución interna del propio Notariado. La presencia femenina ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas y hoy las mujeres representan una parte cada vez más significativa del cuerpo notarial, superando el 50% en las promociones más recientes.

Como señala la presidenta del Consejo General del Notariado y de la Fundación Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, “el Notariado está profundamente arraigado en el medio rural: más de 660 notarías prestan servicio en municipios de menos de 15.000 habitantes, ofreciendo cercanía, confianza y seguridad jurídica preventiva allí donde más se necesita”.

 


PILAR BARRIO DEL OLMO: “EL NOTARIADO ESTÁ PROFUNDAMENTE ARRAIGADO EN EL MEDIO RURAL. MÁS DE 660 NOTARÍAS PRESTAN SERVICIO EN MUNICIPIOS DE MENOS DE 15.000 HABITANTES”


 

Alianza con AFAMMER

El pasado 19 de febrero, la Fundación Notariado y AFAMMER suscribieron un convenio de colaboración orientado a la formación y asesoramiento jurídico para los habitantes del entorno rural, especialmente las mujeres. El acuerdo prevé la organización de sesiones divulgativas y charlas formativas impartidas por notarias y notarios de toda España, tanto en formato presencial como online. Estas actividades abordarán cuestiones habituales—como herencias, vivienda, contratos o desarrollo de actividades profesionales— desde un enfoque práctico y comprensible.

La iniciativa, impulsada a través de la Comisión Notariado, Mujer y Sociedad, tendrá una duración inicial de cuatro años y comenzará como proyecto piloto en Castilla-La Mancha, con vocación de extenderse progresivamente a otros territorios.

Como destacó Concepción Pilar Barrio Del Olmo, “con este convenio queremos estar aún más cerca de las mujeres y familias rurales, con información clara y asesoramiento profesional que les ayude a proteger su patrimonio, planificar su futuro y tomar decisiones con tranquilidad y autonomía”.

Por su parte, la presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla Barba, señaló que “este acuerdo cobra especial relevancia en el mundo rural, porque el acceso a este tipo de información no siempre es sencillo y contar con asesoramiento jurídico fiable puede marcar la diferencia para prevenir conflictos, proteger a las familias y reforzar su autonomía”.

En este sentido, la presidenta de AFAMMER destacó también que la intención de este acuerdo es que “ninguna mujer rural se sienta desprotegida”.

 


CARMEN QUINTANILLA BARBA: “CONTAR CON ASESORAMIENTO JURÍDICO FIABLE PUEDE MARCAR LA DIFERENCIA PARA PREVENIR CONFLICTOS, PROTEGER A LAS FAMILIAS Y REFORZAR SU AUTONOMÍA”


 

El valor de acompañar

Más allá de los acuerdos concretos, estas iniciativas reflejan una línea estratégica sostenida: reforzar el papel social del Notariado mediante el acompañamiento a las personas allí donde viven y desarrollan sus proyectos vitales.

El acceso a información jurídica comprensible no solo previene conflictos, sino que genera confianza, favorece la planificación y contribuye al desarrollo equilibrado del territorio. En el medio rural, donde las decisiones patrimoniales y familiares suelen tener un fuerte arraigo generacional, este acompañamiento adquiere un valor especialmente relevante.

A través de la colaboración con organizaciones como AFAMMER y FADEMUR, la Fundación Notariado impulsa un modelo de actuación basado en la cercanía, la igualdad de oportunidades y la seguridad jurídica preventiva, consolidando el papel del Notariado como aliado activo del desarrollo social y económico de las personas, independientemente del tamaño de la población en la que residan.

Reunión de trabajo mantenida entre FADEMUR y la Fundación Notariado.

Construyendo junto a FADEMUR

La Fundación Notariado avanza también en una línea de colaboración con la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) orientada a desarrollar un programa de encuentros informativos y charlas jurídicas adaptadas a las necesidades detectadas por la organización entre sus asociadas.

El trabajo conjunto, para el que ya se han celebrado diferentes reuniones, parte del interés compartido por reforzar el asesoramiento en ámbitos como el emprendimiento femenino, la empresa familiar, las sucesiones, la vivienda o la protección patrimonial. Las sesiones estarán impartidas por notarias y notarios y podrán celebrarse en formato presencial, online o mixto, facilitando así su alcance en distintos territorios rurales.

Esta colaboración busca acercar el conocimiento jurídico a mujeres emprendedoras y familias rurales, proporcionando herramientas que contribuyan a la toma de decisiones informadas y seguras en todas las etapas de la vida personal y empresarial.

Notarías en el mundo rural: Un balón de seguridad jurídica, desarrollo y apoyo social, por Carmen Boulet Alonso

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

FUNDACIÓN NOTARIADO

CARMEN BOULET ALONSO,

notaria y miembro de la Comisión Notariado, Mujer y Sociedad, de la Fundación Notariado.

En un momento en que el medio rural recupera protagonismo en la agenda social y política, el notario reafirma su rol como colaborador activo en el progreso de estas tierras y de su gente"

Notarías en el mundo rural: Un balón de seguridad jurídica, desarrollo y apoyo social

En España tenemos más de 660 notarías en pueblos de menos de 15.000 habitantes. De estas, más de la mitad, 366, tiene al frente una notaria.

 Estas notarías tienen, además de las características comunes a todas las notarías, algunas que las diferencian. Mucha gente puede pensar que somos solo una oficina donde se firman documentos, pero somos mucho más que eso; somos un espacio de confianza, cercanía y asesoramiento que contribuye de forma decisiva al bienestar personal, familiar y empresarial de las personas, de las familias, de las empresas, de la comunidad… Lejos de la imagen fría que a veces se asocia a la función notarial, la labor del notario, especialmente en el mundo rural, tiene un componente social profundo y dinámico, adaptado a las necesidades particulares de su entorno.

Integrad@s en la comunidad

Los pueblos pequeños tienen características que los diferencian claramente de los entornos urbanos: relaciones personales más frecuentes y estrechas, economías basadas en la agricultura, ganadería y pequeñas empresas, y, en muchos casos, una población envejecida. Los notarios no solo conocemos la Ley, también comprendemos las realidades locales: la importancia de una finca familiar, las particularidades de las explotaciones agrarias, la transmisión de negocios, o los retos de fijar población y dinamizar la economía local.

Nuestra presencia fortalece la seguridad jurídica preventiva, aspecto fundamental para evitar conflictos y litigios futuros mediante la adecuada planificación y formalización de actos y contratos. En entornos donde los recursos jurídicos y judiciales quizá son más limitados, la prevención se convierte, aun mas, en un instrumento de paz social y de reducción de incertidumbres.

Son varios los ámbitos en que desarrollamos nuestra actuación. Podemos destacar los siguientes:

Con las personas y familias

Todos los notarios asistimos a las personas en los momentos más relevantes de su vida. En el mundo rural, estos servicios adquieren una dimensión humana singular. Desde la actuación con mayores, personas con discapacidad o en situaciones de soledad no deseada, el notario proporciona información clara y adaptada. También orienta sobre mecanismos como tutelas, curatelas o poderes preventivos, especialmente relevantes en poblaciones con una alta proporción de mayores.

 Testamentos y planificación sucesoria. En un entorno donde el patrimonio familiar está a menudo ligado a tierras y bienes productivos, planificar adecuadamente la sucesión es clave para evitar conflictos entre herederos. El notario asesora sobre testamentos, pactos sucesorios, instituciones de heredero y legítimas, siempre buscando equilibrar la voluntad del testador y la protección de los derechos de los beneficiarios.

 Protocolización de acuerdos familiares. Las familias rurales, al igual que cualquier familia, pueden enfrentarse a situaciones complejas: separación de bienes, renuncias a herencias, donaciones entre parientes o acuerdos sobre el uso de bienes comunes. Formalizar estos acuerdos ante notario garantiza claridad y fuerza jurídica, reduciendo la posibilidad de malentendidos en el futuro.

Con el tejido empresarial rural

El mundo rural se caracteriza por un tejido productivo fundamentalmente compuesto por autónomos, cooperativas, pymes agrarias, pequeños negocios locales y proyectos emprendedores. El notario ofrece asesoramiento y formalización en todos estos ámbitos:

Constitución y transformación de empresas. La creación de cooperativas agrarias, sociedades limitadas o comunidades de bienes pasa por decisiones cruciales: estatutos, aportaciones, distribución de beneficios, representación legal, etc. El notario no solo da fe pública de los acuerdos, sino que orienta para que la sociedad se configure de forma adecuada y adaptada a cada necesidad y a cada persona desde el inicio.

Contratos y actos mercantiles varios. En la actividad rural hay múltiples contratos que requieren seguridad jurídica: arrendamientos de tierras, compraventa de maquinarias, contratos de suministro, franquicias o acuerdos de colaboración. La formalización ante notario dota a estas transacciones de claridad, trazabilidad y protección frente a conflictos.

Garantías y financiación. Cuando una explotación necesita financiación, los notarios intervenimos en la formalización de garantías reales como hipotecas o prendas sin desplazamiento de la posesión, así como en las pólizas de contratos bancarios varios. Además, podemos informar sobre las implicaciones de cada tipo y sus efectos sobre el patrimonio del productor o empresario.

Ayuda a la mujer en el mundo rural

Uno de los aspectos más sensibles y socialmente relevantes de la actividad notarial en el medio rural es el apoyo a la mujer, especialmente en contextos donde la igualdad de oportunidades aún enfrenta barreras estructurales.

Especialmente en la ayuda a la mujer rural, los notarios desempeñamos un papel de guía y apoyo, promoviendo la igualdad de oportunidades, la titularidad de derechos y la participación plena en la vida económica y social de su comunidad.

Puedo señalar algunos de las funciones más importantes que podemos desempeñar como son:

Asesoramiento jurídico y empoderamiento. Muchas mujeres rurales desempeñan un papel clave en sus explotaciones y familias, aunque no siempre figuren como titulares oficiales. Podemos asesorar sobre cómo formalizar derechos sobre tierras, negocios o viviendas, asegurando que las mujeres accedan a los mismos derechos patrimoniales que sus parejas o familiares varones.

 Protección frente a la violencia de género. En situaciones de maltrato, el notario ofrece información sobre medidas legales de protección, mecanismos de separación de bienes o administración de recursos de forma segura y planificada. También puede dirigir a la interesada a los recursos públicos existentes, garantizando un enfoque integral.

Fomento del emprendimiento femenino. Cada vez son más las mujeres rurales que emprenden proyectos empresariales propios, desde turismo rural hasta productos artesanales o iniciativas agroecológicas. El notario actúa como interlocutor jurídico que facilita la constitución de proyectos, la elección de la forma societaria adecuada, la redacción de estatutos y la formalización de acuerdos entre socias.

En un momento en que el medio rural recupera protagonismo en la agenda social y política, el notario reafirma su rol como colaborador activo en el progreso de estas tierras y de su gente.

Nuestra presencia en el medio rural no es un lujo burocrático, sino un pilar esencial del desarrollo sostenible, la justicia preventiva y la cohesión social. Aporta seguridad jurídica, asesoramiento integral y proximidad humana, adaptándose a las necesidades personales, familiares y empresariales de quienes viven y trabajan en el entorno rural.

Vivir en el hogar y cuidar a quien cuida

FUNDACIÓN NOTARIADO

Premiados de la IV Edición de los Premios Cerca de los que están cerca.

Vivir en el hogar y cuidar a quien cuida

JAIME PÉREZ DE MIGUEL

La IV Edición de los Premios Cerca de los que están cerca celebró su gala de entrega el 18 de noviembre en el Colegio Notarial de Madrid. Un acto que puso de relieve una vez más el compromiso del Notariado con las personas mayores. Estos galardones, promovidos por Fundación Notariado y Fundación Aequitas, en colaboración con la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), han puesto el foco en esta edición en dos retos esenciales del envejecimiento: facilitar que los mayores puedan seguir viviendo en su hogar y ofrecer apoyo emocional a quienes cuidan de familiares con Alzheimer.

Así, los proyectos Vivir en compañía (INTRESS) y Vivir en casa (ASDECOBA) -premio ex aequo en la categoría ‘Mayores’- y Aprende a cuidar y a cuidarte (Fundación Pasqual Maragall) -en Mayores con discapacidad– han sido los ganadores entre las 61 candidaturas presentadas. Junto a ellos, Mensajeros de la Paz y Fundación Atena han recibido el Premio Honorífico por su trayectoria.

 


LOS PROYECTOS VIVIR EN COMPAÑÍA (INTRESS) Y VIVIR EN CASA (ASDECOBA) HAN RECIBIDO EL PREMIO EX AEQUO EN LA CATEGORÍA ‘MAYORES’


 

Espacio de vida

Los proyectos premiados este año en la categoría Mayores comparten un punto de partida común: la convicción de que las personas mayores deben poder permanecer en su entorno habitual con dignidad, autonomía y apoyo comunitario. Tanto Vivir en compañía como Vivir en casa buscan dar respuesta a una realidad creciente: la soledad no deseada y la dificultad para mantener la vida en el hogar cuando aparecen fragilidades.

En el caso de INTRESS, su iniciativa en Palma de Mallorca se ha convertido en un modelo de vivienda compartida que permite que personas mayores en situación de vulnerabilidad rehagan sus proyectos vitales en un entorno seguro. El enfoque del cohousing, combinado con acompañamiento profesional los 365 días del año, facilita que quienes viven allí recuperen vínculos y participación social. “Vivir en compañía demuestra que envejecer no significa aislarse, sino seguir construyendo una vida digna basada en la autonomía y la ayuda mutua”, señaló Elia Riche, Responsable de Proyectos de INTRESS, durante la gala.

 


APRENDE A CUIDAR Y A CUIDARTE (FUNDACIÓN PASQUAL MARAGALL) RECIBIÓ EL GALARDÓN MAYORES CON DISCAPACIDAD


 

ASDECOBA, por su parte, ha logrado que personas mayores de zonas rurales despobladas de Salamanca puedan seguir viviendo en sus casas mediante un modelo integral de servicios de proximidad. Alimentación, cuidados básicos, lavandería o peluquería se integran en un sistema flexible que se adapta a cada hogar. “El cuidado del alma de quienes acompañamos nos anima a seguir tejiendo comunidad y defendiendo su derecho a vivir con dignidad en sus pueblos”, afirmó el padre Emiliano de Tapia, Coordinador de ASDECOBA.

 


EL PREMIO HONORÍFICO SE HA OTORGADO A MENSAJEROS DE LA PAZ, POR SU TRAYECTORIA EN EL TRABAJO CON LAS PERSONAS MAYORES


 

Cuidar a los cuidadores

El proyecto premiado en la categoría Mayores con discapacidad fue Aprende a cuidar y a cuidarte, de la Fundación Pasqual Maragall, una iniciativa que aborda una dimensión esencial del envejecimiento: la carga emocional y física que soportan los cuidadores de personas con Alzheimer. “En España, casi un millón de familias conviven con esta realidad, y el 86% de los cuidados recaen en familiares directos, mayoritariamente mujeres entre 55 y 60 años”, explicó Elena Luchetti, Responsable de Alianzas Estratégicas de la Fundación Pasqual Maragall.

 


LOS PROYECTOS PREMIADOS COMPARTEN LA CONVICCIÓN DE QUE LAS PERSONAS MAYORES DEBEN PODER PERMANECER EN SU ENTORNO HABITUAL CON DIGNIDAD, AUTONOMÍA Y APOYO COMUNITARIO.


 

El programa ofrece acompañamiento psicológico, formación práctica y un espacio seguro para compartir experiencias. La modalidad online permite llegar a zonas rurales o a personas que no pueden dejar a su familiar para asistir a sesiones presenciales. “Este premio reconoce la realidad de miles de familias que cuidan en solitario. Gracias a este impulso podremos seguir apoyando a quienes sostienen, día a día, a las personas con Alzheimer”, aseguró Luchetti.

 


EL MODELO DE VIVIENDA COMPARTIDA PERMITE QUE PERSONAS MAYORES EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD REHAGAN SUS PROYECTOS VITALES EN UN ENTORNO SEGURO.


 

Trayectorias que inspiran

Además de las tres iniciativas reconocidas, el Premio Honorífico se ha otorgado a Mensajeros de la Paz, por su trayectoria en el trabajo con las personas mayores, y Fundación Atena, por su labor con los mayores con discapacidad a lo largo de los años. El padre Ángel García, fundador y presidente de Mensajeros de la Paz, subrayó “la verdadera riqueza de la cercanía y la escucha” tras una trayectoria que ha acompañado a más de 31.000 personas mayores. Por su parte, Arantxa Garatea, Gerente de Fundación Atena, reivindicó el potencial transformador del arte para acompañar el envejecimiento de personas con discapacidad intelectual.

 


ALIMENTACIÓN, CUIDADOS BÁSICOS, LAVANDERÍA O PELUQUERÍA SE INTEGRAN EN UN SISTEMA FLEXIBLE QUE SE ADAPTA A CADA HOGAR.


 

Las intervenciones institucionales que acompañaron la entrega de premios destacaron el compromiso del Notariado con las personas mayores. “Los mayores de 65 años representan el 20,1% de la población; no podemos dejarlos de lado”, afirmó Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado, de Fundación Notariado y de Fundación Aequitas.

Cercanía y cooperación

La dimensión social de los Premios Cerca de los que están cerca quedó especialmente subrayada en las intervenciones de Jesús Norberto Fernández, presidente de la PMP, y de Matilde Fernández Sanz, presidenta del Observatorio Estatal de Soledad No Deseada (SoledadES). Ambos coincidieron en destacar el papel decisivo de la comunidad, la cooperación y la confianza que representan los notarios como pilares para construir entornos inclusivos y protectores para las personas mayores.

Jesús Norberto Fernández recordó que, para quienes representan a millones de personas mayores y pensionistas, la cercanía “no es un concepto abstracto: es una necesidad, y el Notariado es un actor clave para garantizarla”. Subrayó que la diferencia entre un sistema que acompaña y otro que excluye se encuentra precisamente en esa proximidad humana e institucional que asegura que la dignidad esté siempre en el centro. Destacó además el papel del Notariado como un aliado imprescindible: profesionales que facilitan herramientas para proteger el patrimonio, asegurar la voluntad futura y orientar en momentos complejos. “Nuestra sociedad necesita instituciones que generen confianza, y los notarios y notarias lo demuestran cada día”, afirmó.

Por su parte, Matilde Fernández situó los premios en una perspectiva más amplia, la de los proyectos que “dan poder a otros” para transformar su entorno y construir redes de apoyo mutuo. Reivindicó que la cooperación y la solidaridad son “un modo de vivir y de estar en el mundo”, recordando que estas iniciativas convierten el miedo individual en un “nosotros” cohesionado capaz de crear comunidad allí donde antes había vulnerabilidad. Subrayó también que el compromiso del Notariado con la responsabilidad social “contribuye a sostener y fortalecer estas redes de apoyo en todo el país”.

Matilde Fernández Sanz, presidenta del Observatorio Estatal de Soledad No Deseada.
Jesús Norberto Fernández, presidente de la PMP.

XIV Cátedra del Prado: un viaje por el tiempo

FUNDACIÓN NOTARIADO

www.fundacionnotariado.org

El Museo Nacional del Prado celebró en noviembre la XIV Cátedra del Prado bajo el título Tiempo, la fuerza invisible. Conceptos imaginales en el curso de la historia, dirigida por Astrit Schmidt-Burkhardt, profesora de Historia del Arte e Historia de la Imagen en la Freie Universität de Berlín, y patrocinada por la Fundación Notariado. A través de cuatro conferencias abiertas al público y un seminario exclusivo para 25 alumnos becados, la cátedra propuso un viaje intelectual para explorar cómo el tiempo se manifiesta, se representa y condiciona la creación artística.

 

XIV CÁTEDRA DEL PRADO: UN VIAJE POR EL TIEMPO

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
Portada de la cátedra.

La XIV Cátedra del Prado abordó el tiempo como categoría estética e histórica: aquello que no vemos, pero que estructura nuestras experiencias y nuestra memoria visual. Desde ese enfoque, se exploraron sus metáforas fundacionales -el círculo y la línea-, la dialéctica entre repetición y acontecimiento, y la manera en que el ritmo de trabajo o la materia misma de las obras registran su paso.

Cada jueves de noviembre Astrit Schmidt-Burkhard articuló en cada sesión miradas complementarias, pero siempre con el tiempo como hilo conductor. Así, la primera conferencia, Ser y tiempo: la forma revisó las figuras del tiempo —ciclo y flecha— como modelos de pensamiento histórico. Tiempo y obra: el tempo examinó la velocidad de la ejecución artística y sus cambiantes valoraciones a lo largo de los siglos. Obra y transitoriedad: el material contrapuso permanencias y fugacidades a través del mármol, el papel y la nieve. Y Transitoriedad e historia: el acontecimiento tomó las obras El 2 de mayo y El 3 de mayo de Goya para indagar cuánto dura el presente y cómo el arte convierte lo abstracto en historia concreta. El coloquio final permitió cruzar perspectivas filosóficas, historiográficas y técnicas, reforzando el carácter transversal del programa.

25 alumnos becados

Además de las conferencias, la XIV Cátedra del Prado se completó con un ciclo de seminarios exclusivos para 25 alumnos de Historia del Arte o materias afines, becados por Fundación Notariado y seleccionados por el Museo Nacional del Prado tras analizar el expediente académico, el perfil formativo y el interés por el curso de todos los solicitantes. Esta iniciativa ofreció a los jóvenes investigadores una oportunidad única de aprendizaje en un contexto de excelencia académica y de contacto directo con el Museo.

 


EL COLOQUIO FINAL PERMITIÓ CRUZAR PERSPECTIVAS FILOSÓFICAS, HISTORIOGRÁFICAS Y TÉCNICAS, REFORZANDO EL CARÁCTER TRANSVERSAL DEL PROGRAMA


 

En cuatro sesiones temáticas (Imagen del tiempo: Forma, Velocidad, Materia e Intensidad), celebradas cada viernes de noviembre, los estudiantes ejercitaron métodos de análisis historiográfico, confrontando fuentes, objetos y marcos interpretativos. La combinación de estas clases magistrales y el trabajo guiado favoreció una comprensión operativa de los conceptos, con resultados que los alumnos podrán transferir a sus futuras investigaciones y a la esfera cultural. El seminario no solo reforzó sus conocimientos teóricos, sino que también estimuló su capacidad crítica y su aproximación práctica a un tema tan complejo como el tiempo en el arte, consolidando un espacio de formación altamente valorado en el ámbito universitario.

Una gran alianza

La Cátedra del Prado es fruto del convenio suscrito en 2019 entre el Museo Nacional del Prado y Fundación Notariado. Desde entonces, cada edición ha consolidado un modelo de divulgación abierto y de prestigio.

Además, en los últimos años ambas entidades han llevado a cabo otros proyectos culturales como Acoger es un bien para todos, La vejez como experiencia humana o Los jóvenes y el arte: el atrevimiento de mirar, los cuales han contribuido a acercar el patrimonio del Prado a la sociedad, ofreciendo nuevas perspectivas sobre distintos colectivos y promoviendo iniciativas de interés cultural y social con una mirada inclusiva y enriquecedora. 

Francisco de Goya, El 2 de mayo de 1808 en Madrid o La lucha con los mamelucos, 1814.
Taller de Leonardo da Vinci, Mona Lisa, 1507-1516.
 
Premios Cerca de los que están cerca

La Fundación Aequitas y la Fundación Notariado, con la colaboración de la Plataforma de Mayores y Pensionistas, han celebrado la IV edición de los Premios Cerca de los que están cerca. Unos galardones que reconocen la labor de asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que trabajan por mejorar el bienestar de las personas mayores y de las personas mayores con discapacidad.

La convocatoria ha tenido una gran acogida, con 56 candidaturas recibidas, frente a las 13 de la primera edición. En la categoría Mayores se otorgó el premio ex aqeuo a INTRESS, por su proyecto Vivir en compañía: Promoción de la autonomía de personas mayores en situación de vulnerabilidad, y a ASDECOBA, por la iniciativa Vivir en casa. El proyecto Aprende a cuidar y a cuidarte de la Fundación Pasqual Maragall se alzó con el galardón de la categoría Mayores con discapacidad.

En el apartado de Premio Honorífico se reconoció la trayectoria de Mensajeros de la Paz por su trabajo para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y de Fundación Atena en su dedicación a las personas mayores con discapacidad a lo largo de los años.

Justicia para la paz

FUNDACIÓN NOTARIADO

www.fundacionnotariado.org

JUSTICIA PARA LA PAZ

En la búsqueda de la paz no puede haber justicia sin verdad, ni garantía de no repetición sin una verdadera reparación a las víctimas, los cuatro pilares que definen la justicia transicional. Este fue el eje central del acto organizado por COMJIB y el Notariado español en las Naciones Unidas con motivo de la presentación del libro Pasado, presente y futuro de la Justicia Transicional: la experiencia latinoamericana en la construcción de la paz mundial.

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
De izda. a dcha.: Alfonso Cavallé, Manuel Seda, Héctor Gómez, Digna Isabel Durán, Joseph Weiler, Enrique Gil Botero, José Ramón Antón, Diego García- Sayán y el Padre Javier.

Ante miembros del cuerpo diplomático de cuatro continentes -África, Asia, América y Europa- en el acto se apostó por una justicia transicional imperfecta frente a una guerra perfecta; se reafirmó el papel de América Latina como inventora de las Comisiones de la Verdad, y se subrayó la necesidad de una auténtica justicia de reparación hacia las víctimas.

La sesión comenzó con el testimonio de Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia y Premio Nobel de la Paz, quien afirmó que la transición de la justicia no es una fórmula matemática, sino un mecanismo valioso que ofrece herramientas fundamentales para abordar violaciones graves de los derechos humanos que resultan de los conflictos armados. “Los cuatro pilares que sostienen este enfoque -la Verdad, la Justicia, la Reparación y la Garantía de No Repetición- constituyen el fundamento en torno al que hemos construido los procesos de paz sostenibles, como en el caso que vivimos en Colombia en 2016”, aseguró.

 


LA JUSTICIA TRANSICIONAL NO ES UNA FÓRMULA EXACTA, SINO UN MECANISMO VALIOSO


 

Forjar la paz
La ponencia principal corrió a cargo del profesor Joseph Weiler, catedrático de Derecho de la Universidad de Nueva York y Premio Ratzinger 2022, quien resaltó que en la resolución de los conflictos la clave es conocer cuáles son los procedimientos que hay que llevar a cabo para alcanzar una paz duradera, y los cuatro pilares en los que se basa la llamada Justicia Transicional lo son.

Weiler señaló que las peores guerras de la historia fueron la Primera y la Segunda Guerra Mundial, que acabaron con la vida de millones de personas. La primera finalizó con el acuerdo de Versalles que, según el profesor, “buscó someter al enemigo para que nunca más pudiera ser una amenaza. No se siguieron los principios que se han plasmado en esta obra, por lo que se convirtió en una garantía de que la guerra se repetiría”.

Sin embargo, para el profesor, Weiler, tras la Segunda Guerra Mundial sucedió lo contrario: “Con el Plan de Schuman y el Tratado de París, el objetivo fue dar al enemigo un ´gran abrazo´ para crear una estructura de convivencia. Estos acuerdos trajeron consigo el periodo de paz más largo en Europa occidental, desde 1952 a la actualidad”. “No es sorprendente que, después, la UE recibiera el Premio Nobel de la Paz. Es como si hubieran podido leer esta obra tan importante para alcanzar un periodo de paz tan prometedor”, añadió Weiler.

 


LA LABOR NOTARIAL TRATA DE CONSTRUIR LA PAZ EN EL DÍA A DÍA CREANDO RELACIONES JURÍDICAS DE LAS QUE SE DERIVE CONFIANZA


 

Espacio para la reflexión
A continuación, tuvo lugar una mesa redonda moderada por Jorge P. López, patrono de Fundación Notariado, y en la que participaron el exministro de Justicia y Asuntos Exteriores de Perú, Diego García-Sayán; Alfonso Cavallé, delegado para América del Consejo General del Notariado y decano del Colegio Notarial de Islas Canarias; el Padre Javier Prades, miembro de la Comisión Teológica Internacional (Santa Sede); y la fiscal ante el Tribunal de la Jurisdicción Especial para la Paz de la Unidad de Investigación y Acusación, Digna Isabel Durán.

Al acto asistieron también en representación del Notariado español, su vicepresidente, Manuel Seda (decano del Colegio Notarial de Andalucía), y los decanos de los colegios notariales José María Graíño (Galicia), Ignacio Ferrer (Extremadura), Carmen Rodríguez Pérez (Murcia), Marcos Prieto (La Rioja) y José Carmelo Llopis (Valencia).

Construir la paz

El coloquio abordó la justicia transicional como vía para la construcción de la paz en América Latina. Diego García-Sayán abrió destacando la creación de Comisiones de la Verdad en países como Argentina, Chile y Colombia como señales positivas, pese a las dificultades de la región. Por su parte, Alfonso Cavallé subrayó el papel del Notariado en la justicia preventiva, al fomentar relaciones jurídicas basadas en la confianza y el derecho a la verdad, elementos que previenen conflictos.

El Padre Javier Prades aportó la visión del Papa Francisco, centrada en la dignidad humana y el respeto a los derechos humanos como base del desarrollo y la reconciliación.

Digna Isabel Durán destacó que la reparación a las víctimas debe partir de ellas mismas, desde su experiencia y voz, rechazando modelos protocolarios impuestos desde el Estado. Finalmente, Enrique Gil Botero, secretario general de COMJIB, cerró el acto reflexionando sobre el origen del libro que motivó el encuentro, nacido de la preocupación por un mundo marcado por conflictos y guerras. Señaló que la justicia transicional representa una esperanza frente al caos global y una vía ética para la paz y la convivencia. Reivindicó además que “es mejor una justicia imperfecta que una guerra perfecta”.

Imagen de la sala durante el evento. FOTOGRAFÍA DE MERCEDES LAVIÑA
Pasado, presente y futuro
de la Justicia Transicional

El libro Pasado, presente y futuro de la Justicia Transicional: la experiencia latinoamericana en la construcción de la paz mundial ha sido promovida conjuntamente por la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB), el Consejo General del Notariado y Fundación Notariado. En él participan una veintena de ponentes, entre ellos filósofos, humanistas y profesores universitarios iberoamericanos, así como ministros, ex ministros y altos cargos de los gobiernos de diferentes países latinoamericanos y organismos internacionales.

Nuevas formas de convivencia

FUNDACIÓN NOTARIADO

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NUEVAS FORMAS DE CONVIVENCIA

La Fundación Notariado y el Colegio Notarial de Madrid han organizado varios encuentros para analizar las reformas legales e incentivos fiscales necesarios para impulsar en España los llamados pactos asistenciales de ayuda mutua, orientados a dar respuesta a los retos que plantean las nuevas realidades sociales.
JAIME PÉREZ DE MIGUEL

Los llamados pactos asistenciales son contratos de ayuda mutua que pretenden dar una respuesta económica y asistencial a los retos y problemas asociados a las nuevas realidades vitales y a los cambios demográficos y sociológicos. En este sentido, la evolución del mercado de la vivienda, los nuevos modelos de convivencia, el envejecimiento de la población y la creciente soledad no deseada están reclamando nuevas respuestas desde el Derecho.

De izquierda a derecha: Jorge Prades (Patrono de la Fundación Notariado); Concepción Pilar Barrio Del Olmo (presidenta del Consejo General del Notariado y Fundación Notariado); José Ángel Martínez Sanchiz (expresidente del Consejo General del Notariado y Fundación Notariado); Alicia Calaza (notaria de A Estrada, Pontevedra); Albert Domingo (notario de Vilassar de Mar, Barcelona), e Ignacio Gomá (director general de Fundación Notariado).

DESDE EL NOTARIADO SE DEFIENDE LA NECESIDAD DE FORMALIZAR ESTOS ACUERDOS EN ESCRITURA PÚBLICA Y DOTARLOS DE UN MARCO LEGAL QUE FIJE DERECHOS Y OBLIGACIONES


 

El Notariado ha dado un paso al frente promoviendo soluciones y reclamando reformas legales e incentivos fiscales para impulsar este tipo de pactos. Un proyecto que dio el pistoletazo de salida con la jornada Desafíos jurídicos ante las nuevas realidades asistenciales y acuerdos de ayuda mutua, organizada por la Fundación Notariado, y que ha tenido continuidad en los últimos meses a través de diversas iniciativas, como el primer encuentro de los Desayunos notariales promovidos por el Colegio Notarial de Madrid.

De izquierda a derecha: Concepción Pilar Barrio Del Olmo y María José Segarra (Fiscal de la unidad coordinadora para la Protección de Personas con Discapacidad y Mayores).

Promover soluciones. Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado y decana del Colegio Notarial de Madrid, subrayó durante estos encuentros la responsabilidad de los notarios como garantes de seguridad jurídica en estos nuevos entornos: “El Notariado está en una posición idónea para asumir un papel destacado en la respuesta a problemas como el desamparo, la soledad o la falta de vivienda”.

Durante ambas jornadas se abordaron figuras como el contrato de alimentos vitalicio, el acogimiento familiar y los pactos convivenciales de ayuda mutua, acuerdos aún poco conocidos, pero con gran potencial social. Estas fórmulas permiten organizar, de forma privada y flexible, relaciones de convivencia y asistencia entre personas mayores, jóvenes o familias vulnerables.

Desde el Notariado se defiende la necesidad de formalizar estos acuerdos en escritura pública; dotarlos de un marco legal que fije derechos y obligaciones, e incentivar su uso mediante mejoras fiscales y una regulación adaptada en el Código Civil.

IV Edición de los Premios ‘Cerca de los que están cerca’

La Fundación Aequitas y la Fundación Notariado, con la colaboración de la Plataforma de Mayores y Pensionistas, han convocado una nueva edición de los Premios Cerca de los que están cerca. Unos galardones que reconocen a las asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que trabajan para mejorar el bienestar de las personas mayores. En sus tres años de existencia ya han congregado a más de 70 organizaciones, de las cuales siete han resultado premiadas.

Los ganadores de las tres primeras ediciones de los premios.

Los premios han recaído en proyectos desarrollados en la España rural, como Langa Dinámica, con el que la Federación de Jubilados y Pensionistas de Soria y su asociación de mayores San Miguel de Langa de Duero resultaron ganadores en la I Edición. También en iniciativas que se apoyan en las nuevas tecnologías, como Beyond the GuardiansShip, con la que la Fundación TU i NOS resultó ganadora en la categoría ‘Mayores con discapacidad’ en la II Edición. Igualmente han resultado premiados proyectos dirigidos a personas mayores que padecen una discapacidad psicosocial, como Egunon Etxea: La casa de los buenos días, con el que fue galardonada Cáritas Diocesana de Bilbao en la última edición.

Desde 2024, estos galardones se complementan con un Premio Honorífico (sin cuantía económica) otorgado a sendas instituciones de reconocida trayectoria en ambos ámbitos -mayores y mayores con discapacidad- gracias al impacto logrado por su actividad. Los ganadores son elegidos de entre las candidaturas que se hayan presentado tanto con un proyecto concreto o solamente al galardón honorífico. El jurado puede igualmente elegir por unanimidad a una institución externa de probada trayectoria, aunque no haya concurrido.

ALICIA CALAZA,
notaria

“Al notario incumbe la protección de la parte más débil, en los contratos celebrados por alimentistas de edad avanzada”

La protección de la parte más débil

El contrato de alimentos está llamado a dar respuesta a las necesidades de un amplio sector poblacional: los menores con algún tipo discapacidad cuyos progenitores planifican su cuidado para cuando ellos ya no puedan hacerlo personalmente y, los mayores que carecen de una red de apoyo familiar, y aspiran a vivir en compañía, participar e integrarse en un hogar, recibir afecto, sorteando una soledad no deseada.

Se avecina la jubilación de los baby boomers y, ante la inseguridad del modelo público de pensiones, emerge con gran preocupación la falta de liquidez de los recursos disponibles para afrontar esa ansiada fase vital. Los españoles, a diferencia de los países nórdicos, hemos destinado buena parte del ahorro a la compra de vivienda. En un escenario socioeconómico con altas tasas de precariedad laboral, elevado coste de la vida y correlativa imposibilidad de ahorro familiar, así como un parque de viviendas con un valor inalcanzable para buena parte de la población, la convivencia parece una solución provechosa para todos los implicados. Para el alimentista, la reiteración de hábitos es beneficiosa para su salud física y emocional, se encuentra protegido en su domicilio habitual. Por su parte, se facilita el acceso a la propiedad de los alimentantes.

Al notario incumbe la protección de la parte más débil, en los contratos celebrados por alimentistas de edad avanzada o en situación de vulnerabilidad se impone una particular diligencia, para apreciar sus inquietudes y preocupaciones, informar de modo claro y detallado acerca de las consecuencias jurídicas del contrato, las obligaciones asumidas, las garantías legales y aquellas otras convencionales para defender su posición jurídica.