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FUNDACIÓN NOTARIADO

De izda. a dcha.: María Teresa Revilla y Concepción Pilar Barrio Del Olmo.

II Premio Consuelo Mendizábal

JAIME PÉREZ DE MIGUEL

La Comisión Notariado, Mujer y Sociedad de Fundación Notariado otorgó el II Premio Consuelo Mendizábal a María Teresa Revilla, única diputada integrante de la Comisión Constitucional encargada de redactar la Constitución Española de 1978. Su trayectoria, vinculada a la defensa de la igualdad en un momento clave de la Transición, sitúa su figura en uno de los episodios más relevantes de la historia democrática reciente.

El galardón, que toma el nombre de Consuelo Mendizábal, la primera mujer notaria, tiene como objeto reconocer la labor de quienes han vivido y trabajado para conseguir una sociedad igualitaria en todos los ámbitos de la vida y para todas las personas, con especial énfasis en los derechos y oportunidades de las mujeres.

Un gesto decisivo

En 1977, al inicio de la legislatura constituyente, la Comisión encargada de elaborar el texto de la futura Constitución Española se configuró sin la presencia de ninguna mujer, en un contexto en el que la representación femenina en las instituciones era todavía limitada. Diputada por Valladolid en las primeras elecciones democráticas, María Teresa Revilla solicitó su incorporación a la Comisión Constitucional -que hasta entonces estaba compuesta por 38 diputados- pasando a formar parte de un órgano clave en la definición del nuevo marco jurídico y político del país.

En este ámbito se debatieron los principios que darían forma a la Constitución de 1978. Entre ellos, el artículo 14, que consagra la igualdad ante la Ley, constituye uno de los pilares del sistema de derechos. En la sesión celebrada el 18 de mayo de 1978, durante la votación de este artículo, Revilla pidió la palabra para intervenir en un momento especialmente significativo del proceso constituyente. Su voz representó a todas las mujeres en un instante decisivo para la democracia española. “Las mujeres no vamos a dar las gracias por ello, tampoco vamos a mirar hacia el pasado con amargura o con rencor; ahora buscamos el futuro”, aseguró Revilla.

Su participación se inscribe así en un contexto más amplio de reconocimiento progresivo de derechos y de adaptación del ordenamiento jurídico a una sociedad en transformación, contribuyendo a incorporar la perspectiva de las mujeres para la consolidación de la democracia española.

Reconocimiento a una trayectoria

El acto de entrega de la II Edición del Premio Consuelo Mendizábal se celebró el pasado 9 de marzo, en una jornada en la que se puso en valor la trayectoria de María Teresa Revilla y su participación en los trabajos constituyentes. En su intervención, la premiada recordó su compromiso con la democracia en los años de la Transición y destacó la importancia de su preservación en el tiempo: “Yo luché por traer la democracia a España. Pero la democracia no es algo que se pueda dar por hecho: hay que cuidarla, protegerla y trabajar cada día para fortalecer nuestras instituciones”, señaló.

Asimismo, evocó con humor algunos episodios de su trayectoria parlamentaria y recordó cómo finalizó su etapa política tras un incidente cuando presidía la Comisión de Cultura del Congreso. “Un día un ministro comenzó a intervenir sin que yo le hubiera dado la palabra y tuve que decirle que se callara. Aquello causó bastante revuelo y después de eso mi carrera política prácticamente terminó”, relató.

Durante el acto, la presidenta del Consejo General del Notariado y de Fundación Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, destacó el papel de las primeras mujeres notarias como referentes en la evolución de la profesión. En sus palabras, “Consuelo Mendizábal y las primeras mujeres notarias fueron auténticas precursoras que abrieron camino en una profesión en la que, durante mucho tiempo, la presencia femenina fue excepcional”.

Barrio Del Olmo quiso subrayar también el papel que jugó Revilla al solicitar formar parte de la Comisión Constitucional: “En una época en la que las mujeres no tenían plena capacidad de obrar, María Teresa quiso alzar la voz en un momento decisivo para nuestra democracia. Por todo ello y por ser un referente, la Comisión Notariado, Mujer y Sociedad votó unánimemente para darte este premio”.

Por su parte, el director general de Fundación Notariado, Raimundo Fortuñy Marqués, subrayó igualmente el significado de este reconocimiento y el valor de la figura de Revilla en la historia democrática reciente, afirmando que “María Teresa Revilla vio lo que todos habían visto —que la Comisión Constitucional estaba formada solo por hombres—, pero pensó lo que nadie había pensado y decidió actuar para que también hubiera una mujer. Ese gesto de audacia sigue teniendo hoy un profundo significado, porque la igualdad ante la Ley constituye uno de los pilares de nuestras democracias y también uno de los valores que inspiran el Premio Consuelo Mendizábal”.

Este galardón concedido a Revilla supone un reconocimiento no solo a una carrera, sino a un compromiso con los valores que sustentan nuestro sistema constitucional.

Consuelo Mendizábal, una pionera

El Premio toma el nombre de María Consuelo Mendizábal Álvarez, figura destacada en la historia del Notariado español. En 1942 fue la única mujer que concurrió a las oposiciones a notario entre 1.100 aspirantes y una de las 205 personas que las aprobaron. Su primer destino fue Portillo, pueblo de Valladolid. A ella se sumarían posteriormente Margarita Baudín, que aprobó en 1944, y Carolina Bono, en 1947, configurando así las tres primeras mujeres notarias en la década de los cuarenta. Hasta 1961 no se permitió a las mujeres participar nuevamente en oposiciones a la Administración Pública.

Consuelo Mendizábal se jubiló como notaria en Madrid en 1983, y falleció en 1992. Su figura constituye un hito en la historia del Notariado español y simboliza el esfuerzo y la capacidad de las primeras mujeres que abrieron camino en el ámbito jurídico, y a pesar de no tener plena capacidad de obrar reconocida hasta la reforma del Código Civil español en mayo de 1975.

El trofeo

El galardón entregado en el Premio Consuelo Mendizábal es una escultura creada por la artista madrileña Cristina Almodóvar (1970), cuya obra explora la relación entre el ser humano y la naturaleza desde un lenguaje escultórico de gran carga poética. Para este premio ha concebido una pieza inspirada en los pliegos de las escrituras notariales, que se elevan y se transforman en formas orgánicas. La obra evoca simbólicamente la labor notarial al ordenar jurídicamente la realidad y transmitir la sensación de claridad y liberación que acompaña a los momentos en que las personas formalizan decisiones importantes de su vida.

María Teresa Revilla con el trofeo.

El acto de entrega

Está disponible el video del acto de entrega de la II Edición del Premio Consuelo Mendizábal. Acceso a través de este enlace

Trofeo del Premio Consuelo Mendizábal, elaborado por la escultora Cristina Almodóvar.

Un café con…

Nuestra presidenta, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, entrevistó a María Teresa Revilla en la sección Un café con… de Escritura Pública. Una entrañable y enriquecedora charla en la que Revilla nos deja conocer mejor su historia y la de nuestro país, recordando cómo vivió aquel momento histórico. Disponible aquí.

El público asistente.

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