ÁMBITO EUROPEO
NEXT GENERATION
¿ESTÁN SIENDO EFICACES LOS FONDOS EUROPEOS?
En julio de 2020, el Consejo Europeo acordó unas ayudas, los fondos Next Generation, con el objetivo de lograr la rápida recuperación de las maltrechas economías comunitarias, financiando áreas estratégicas como la transición energética o la transformación digital. Cinco años después, y asignados ya muchos de los fondos por Bruselas más la Adenda de 2023, ha llegado el momento de empezar a hacer balance.
GONZALO TOCA
- Linkedin: Gonzalo Toca
Y para eso, hay que recordar primero que las alarmas no dejaban de sonar en 2020. Se avecinaba una fortísima recesión mundial y muchos europeos todavía recordaban el desastre que había desatado la gran crisis financiera de 2008, en la que habían peligrado la moneda única y la permanencia de algunos miembros como Grecia dentro de la propia UE.
Los políticos sabían que, esta vez, la reacción tenía que ser rápida y contundente y debía materializarse sobre todo a través de ayudas directas (transferencias y préstamos), porque la política monetaria comunitaria tenía poco margen de maniobra con unos tipos de interés que llevaban años clavados en el 0%. Y así es como se llegó a un acuerdo sin precedentes en julio 2020 que, con la conocida Adenda de 2023, ascendió a unos 750.000 millones de euros en ayudas para Europa, que ha tenido a España e Italia como sus beneficiarios principales.
SEGÚN LA COMISIÓN EUROPEA, AL CIERRE DE 2024, SE HABÍAN ASIGNADO A ESPAÑA MÁS DEL 95% DE LAS SUBVENCIONES Y MÁS DEL 60% DE LOS PRÉSTAMOS
Fondos para España. De esas ayudas europeas, que muy pronto empezamos a llamar fondos Next Generation, España podría movilizar hasta 2026 algo más de 160.000 millones de euros, repartidos casi a la mitad entre préstamos y transferencias no reembolsables, a cambio del cumplimiento de una serie de hitos y reformas en cuatro grandes partidas de gasto: movilidad sostenible, transición energética, pymes & emprendimiento y transformación digital.
Según la Comisión Europea, al cierre de 2024, se habían asignado a España más del 95% del presupuesto de las subvenciones y más del 60% del importe de los préstamos, unas cantidades que, en total, rebasan el 10% del PIB Español y que van a seguir aumentando. A finales de este año, si todo sale bien, habría que añadir los 23.900 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez pidió a Bruselas hace pocos meses.
El PIB español, gracias a la temprana recuperación pospandémica que vivieron sus principales socios comerciales, al rugido del turismo y a la llegada de las ayudas a nuestro país, pasó de hundirse casi un 11% en 2020 a galopar más del 6% en 2021 y 2022; casi el 3% en 2023 y más del 3% en 2024. El año pasado, nuestro país aportó el 40% del crecimiento de la eurozona y se convirtió en su gran locomotora económica.
Así las cosas, en un primer balance de los fondos Next Generation hay que destacar que han permitido mitigar un cataclismo económico, devolvernos rápidamente a cifras positivas de crecimiento y poner en marcha grandes transformaciones. Sin embargo, como sucede con todas las grandes medidas políticas, no solo han tenido luces, sino también sombras.
EN JULIO DE 2020 LA UE ACORDÓ DESTINAR 750.000 MILLONES DE EUROS EN AYUDAS PARA EUROPA, CON ESPAÑA E ITALIA COMO SUS BENEFICIARIOS PRINCIPALES
¿Esperábamos demasiado? Otra fuente de discusión que planea sobre los fondos es que, como advierte el economista de BBVA Research, Rafael Doménech, en un análisis reciente, “el gran motor del crecimiento ha sido el consumo público, que ha contribuido en un 60,7% a la recuperación del PIB desde 2019 hasta finales de 2024”. Lo que debería haber sucedido, según Doménech, es que “el consumo privado y, sobre todo, la inversión” hubieran liderado el crecimiento a partir de 2022 y más teniendo en cuenta que coincidían con la fuerte expansión del turismo y de las exportaciones de servicios no turísticos.
Según un documento de trabajo publicado por el BCE, las expectativas sobre los Next Generation en la eurozona en general y España en particular tampoco se han cumplido por culpa de la inflación, que ha reducido el valor y con ello el impacto esperado de los fondos iniciales. En nuestro país, 160.000 millones de euros de 2021 no eran 160.000 millones de 2024, después de una subida del nivel de precios que se correspondió con el 3% en 2021, el 8,4% en 2022, el 3,5% en 2023 y casi el 3% en 2024.
También es cierto, según el documento de trabajo del BCE, que el ascenso fulminante de los tipos de interés ha influido en la eficacia y la aceptación de la mitad de los fondos Next Generation que eran préstamos. Los tipos de referencia en la eurozona se multiplicaron por más de cuatro entre 2022 y 2023 (pasando del 0% al 4,5%) y, a principios de este año, casi rozaban el 3%. La financiación se encareció rotundamente y sigue mucho más cara que antes del zarpazo pandémico.
LA PRINCIPAL ‘SOMBRA’ DEL DESEMBOLSO
DE LOS FONDOS ENTRE 2021 Y 2026 ES QUE
PARECE QUE VAN A IMPULSAR LA ECONOMÍA MENOS DE LO ESPERADO
Primer balance. Los Next Generation tampoco han funcionado exactamente como se esperaba en España, porque, según Rafael Doménech, el crecimiento se ha concentrado en sectores y empleos de bajo valor añadido. Además, el Tribunal de Cuentas Europeo se ha quejado de la excesiva flexibilidad de las condiciones que la Comisión Europea ha exigido a nuestro país a cambio de los fondos, y esto podría haber influido en que no se distribuyeran después con más eficiencia.
El otro origen de las quejas del Tribunal de Cuentas Europeo han sido los fuertes retrasos en la llegada de la financiación a sus destinatarios finales, algo que el documento de trabajo del BCE identifica también como una de las causas principales de que los fondos hayan aportado menos de lo esperado al PIB. Según datos de la Intervención General del Estado, dependiente del Ministerio de Hacienda, el porcentaje de fondos efectivamente desembolsados por el Gobierno se situó, el pasado mes de diciembre, en el 22% del total presupuestado para el ejercicio 2024.
Dicho esto, y a pesar de que, cinco años después de su aprobación, ya se puede hacer un primer balance sobre el impacto de los Fondos Next Generation, también hay que reconocer las notables limitaciones de cualquier análisis ahora mismo.
Al fin y al cabo, a las administraciones públicas españolas les faltan por ejecutar buena parte de la financiación de 2024, la que ya han solicitado para 2025 y la que pedirán, muy probablemente, para 2026. Además, como colofón, el retraso de la llegada de los Next Generation a sus beneficiarios finales también puede estar retardando su impacto en el PIB y haciendo que las últimas proyecciones del BCE hayan subestimado el crecimiento que son capaces de generar los fondos en países como España. ¿Y si lo mejor está por llegar?
Europa opina
Según un documento de trabajo del BCE, todavía faltan “bastantes años” para hacer un balance deffondos Next Generation en la eurozona, porque alrededor de la mitad del presupuesto no ha llegado a sus destinatarios finales y “muchos países aún tienen que implementar más de la mitad de las medidas de reforma” comprometidas a cambio del dinero. El economista Rafael Doménech matiza, en un análisis de BBVA Research, que el impacto de los fondos en nuestro país “ha sido menor al esperado en inversión y productividad, pero con consensos amplios y reformas estructurales, España puede aprovechar su potencial”.
Esperábamos mas
La principal sombra del desembolso de los fondos entre 2021 y 2026 es que parece que van a impulsar la economía menos de lo esperado. En sus proyecciones iniciales, el Banco Central Europeo creía que los Next Generation elevarían más de un 2% el PIB de España y sus proyecciones más recientes, del pasado mes de diciembre, sitúan el incremento entre un 1,2% y un 1,7% entre 2021 y 2026. Este escenario resulta aún más sorprendente si recordamos que en los primeros cálculos no se incluyeron miles de millones en ayudas que se aprobaron después.Colaboración del Notariado
En el marco de los programas de digitalización impulsados por Red.es, la entidad ha formalizado varios convenios de colaboración con el Consejo General del Notariado con el fin de mejorar la eficiencia y seguridad en la tramitación de ayudas a medianas empresas, pequeñas empresas, microempresas y autónomos. Esta colaboración se centra en la automatización de procesos de verificación, optimizando la comprobación de la representación de beneficiarios, representantes voluntarios y la titularidad real de las entidades solicitantes.
Desde la puesta en marcha del primer convenio hasta finales de febrero se habían realizado más de 1.800.000 consultas a los sistemas del Consejo General del Notariado para verificar la representación legal de los beneficiarios y representantes voluntarios, incluyendo las consultas que se han realizado mediante bastanteo. Adicionalmente, se han efectuado casi 600.000 consultas con motivo de verificar la titularidad real de las entidades.
Estas verificaciones han permitido agilizar la tramitación de ayudas y mejorar la detección de posibles irregularidades, reduciendo significativamente la necesidad de documentación adicional y mejorando la eficiencia en la gestión del programa.
Estos convenios representan un paso adelante en la digitalización de los procesos administrativos y refuerza el compromiso de Red.es con la eficiencia y la transparencia en la gestión de ayudas públicas.