ENTRE MAGNITUDES

Las pensiones en su encrucijada
FERNANDO GEIJO
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En España la tasa de natalidad se situó en mínimos del 6,61% en 2023, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sin olvidar que en 2023 hubo más personas que accedieron a una pensión que bebés nacidos. Asimismo, contamos con una de las mayores esperanzas de vida de la Unión Europea, con una edad promedio de 84 años. A todo ello hay que sumar que una generación, la del baby boom nacida entre 1958 y 1975, compuesta por unos cuatro millones de personas, está a las puertas de la jubilación. De hecho, sus primeras cohortes ya disfrutan de su merecido descanso.
Pero, además de algunos efectos positivos de las reformas acometidas en 2011, 2021 y 2023, se aprecian otros signos de esperanza. Por ejemplo, que se ha alcanzado una población que acaba de superar por primera vez los 49 millones de habitantes, gracias a la inmigración desde Colombia, Venezuela y Marruecos, principalmente, a lo que hay que unir el incremento del número de ocupados, cifrado en un récord de 21,86 millones de trabajadores a finales de 2024. Esto ha elevado la ratio de dependencia, número de cotizantes por jubilado, al 2,32.
Por último, se observa también una cierta tendencia a la demora en el acceso a la jubilación, lo que en 2024 situó la tasa real de retiro en 65,2 años, cada vez más cercana a la edad legal establecida para 2025 en 66 años y 8 meses (salvo que se haya cotizado 38 años y 3 meses, o más). Esto es debido al endurecimiento de las condiciones para acogerse a la prejubilación, con penalizaciones para poder cobrar el 100% de la pensión, y a las ventajas inherentes si se opta por el retraso voluntario de la misma.
AL CIERRE DE 2024 EL COSTE DE PAGAR LAS
PENSIONES SE SITUÓ EN EL ENTORNO DE LOS 200.000 MILLONES DE EUROS
Magro ahorro, máximo gasto
En este contexto, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), organismo intergubernamental que agrupa a los 38 Estados más prósperos del mundo, ha presentado recientemente el informe Pension Markets in Focus 2024. En el mismo se pone en evidencia, entre otras cuestiones, la escasez del Fondo de Reserva de las pensiones en España frente a la situación financiera que presentan sus homólogos internacionales, salvo México que comparte dato.
LA SITUACIÓN FINANCIERA DE LA SEGURIDAD SOCIAL EVIDENCIA LA NECESIDAD DE SEGUIR ADOPTANDO MEDIDAS CORRECTORAS QUE APUNTALEN EL FUTURO DE LAS PENSIONES
La conocida popularmente como ‘hucha de las pensiones’ sólo representa en nuestro país un escaso 0,4% del PIB, unos 6.000 millones de dólares (5.672 millones de euros), cifra que nos coloca a la cola de la clasificación de la OCDE no sólo frente a los países de nuestro entorno -Luxemburgo (33,1%), Finlandia (32,2%), Suecia (31,4%), Portugal (11,2%), Francia (7%) y Noruega (6,9%)-, sino incluso con aquellos más alejados como Corea del Sur (46,3%) y Japón (38,3%).
Sin embargo, aún hay espacio para el optimismo, dado que, desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, avanzan que este fondo alcanzará en 2024 cerca de 9.300 millones de euros. Y esto será posible gracias, en parte, a la implantación de componentes correctores como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI); la previsible subida en 2025 de un 4% de la base máxima de cotización, hasta rozar los 5.000 euros mensuales (60.000 euros al año), y al abono de la cuota de solidaridad que afecta ya a las nóminas situadas por encima de los 59.000 euros brutos al año.
A pesar de ello, no hay que olvidar que, a día de hoy, la ‘hucha’ no llegaría ni siquiera a cubrir un mes de gasto en pensiones, puesto que en enero pasado superó por primera vez los 13.000 millones de euros, alcanzando 13.432,4 millones, un 6,17% más que el año anterior. De hecho, al cierre de 2024 el coste de pagar las pensiones se situó en el entorno de los 200.000 millones de euros, con un ritmo de aumento que supera el 7% interanual.
La situación financiera de la Seguridad Social evidencia la necesidad de seguir adoptando medidas correctoras que apuntalen el futuro de las pensiones en España.
En este sentido, la OCDE recomienda en su informe adoptar nuevas iniciativas para estrechar la brecha de cobertura y respaldar las pensiones con activos más innovadores e inclusivos. Entre ellos destaca la mutualización de riesgos y la posibilidad de disponer del valor de la vivienda propia, con un porcentaje de propietarios en España que en 2023 aún suponía más del 75%. Además, recomienda utilizar fórmulas recurrentes y menos populares como elevar la edad legal de jubilación por encima de los 67 años, para ajustarla a la esperanza de vida, y recortar la generosidad de las pensiones, por medio de una reducción de la tasa de reemplazo de la pensión, situada en torno al 80% del último salario.