EN CURSO LEGAL
FERNANDO FRÍAS Y HÉCTOR ALONSO,
NÚMEROS UNO DE LOS DOS TRIBUNALES DE LAS ÚLTIMAS OPOSICIONES A NOTARIO
JOSÉ M. CARRASCOSA
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¿Por qué decidiste opositar a notarías?
Héctor Alonso: Mis padres son funcionarios, por lo que siempre me había planteado opositar. La vocación notarial me viene de familia porque mi madre es notaria y siempre ha sido mi ejemplo a seguir. Aun así, no siempre tuve claro por qué oposición decantarme y por eso estudié el doble grado de Derecho y ADE. Lo que me hizo decidirme por ser notario fue porque el trabajo se centra en el Derecho Privado, en especial el Civil, que me resultó apasionante cuando comencé a estudiarlo en la carrera; aunque, fundamentalmente, por el trato tan cercano que tiene con el ciudadano.
Fernando Frías: Todo empezó cuando tenía unos 13 o 14 años. El novio de mi madre es notario, y me gustaba mucho cómo organizaba su trabajo. Cuando estudié Derecho, confirmé que la rama que más me gustaba era la del Derecho Privado, porque es el que mira directamente a la cara de las personas y a sus problemas. Pensaba, y pienso, que esta profesión era la que reunía todo lo que quería: un enorme dinamismo en su ejercicio – pues no hay dos casos idénticos-; pone el foco en ayudar decididamente a las personas, y se aleja del clásico trabajo “de oficina”. También aporta una perspectiva empresarial en la organización del despacho y en la toma de decisiones, lo que te proporciona mayor libertad en algunas cuestiones, pero también mayores obligaciones y responsabilidades en otras. Y proporciona una favorable conciliación familiar. Todas estas características son igual de importantes para mí.
HÉCTOR ALONSO: “LA RAZÓN QUE ME HIZO DECIDIRME POR SER NOTARIO FUE EL TRATO TAN CERCANO QUE TIENE CON EL CIUDADANO”
¿Cuánto tiempo duró tu preparación? ¿Cómo era tu día a día? ¿Acudiste a alguna academia o estudiaste por libre?
H.A: Comencé a opositar en 2022, por lo que mi preparación duró aproximadamente dos años y tres meses hasta que aprobé el último examen. Me preparé en mi pueblo, excepto el dictamen que lo preparé en Madrid. Mí día a día se estructuraba en torno al estudio, desde las 8:00 hasta las 21:15. En total estudiaba unas diez horas y media, partidas en bloques de algo más de dos horas haciendo pequeños descansos entre los mismos donde aprovechaba para comer, hablar con mi familia o hacer ejercicio. Siempre estuve en una academia, primero en la cordobesa donde me preparó Javier de la Torre. Este después se trasladó a Cataluña, pero me puso en contacto con la de Madrid para continuar mi preparación con Isabel Cruz, aunque también cantaba telemáticamente con Javier con cierta frecuencia. El dictamen lo preparé en Madrid gracias a la dirección de Pablo de la Esperanza y Galo Rodríguez de Tejada, que nos ayudaron mucho.
F.F: Mi preparación duró un año y nueve meses. Empecé a opositar en 2022, con 22 años. Durante la oposición tuve distintas etapas. Durante los primeros nueve meses di mi primera vuelta a los temas de Derecho Civil, y llevaba un ritmo de estudio de nueve horas al día. Luego, salía a cenar o a hacer deporte la mayoría de los días, y, por supuesto, descansaba un día a la semana. Cuando salió la convocatoria del examen, a finales de junio de 2023, vi que me había tocado de los últimos en examinarme. Entonces, hablé con mis preparadores, que fueron los que me alentaron a intentarlo. A partir de ahí, mi vida dio un vuelco. La única manera de llegar al examen era aumentar el ritmo de estudio y empezar a renunciar a los descansos. Entonces, empecé a estudiar entre catorce y quince horas al día los siete días de la semana. En cuanto a la organización, preparé con Jesús Lleonart y Rafael Toledo, dos notarios adscritos a la Academia Matritense del Notariado. A día de hoy, tengo el privilegio de ser preparador con Jesús. Y creo que, ahora que nos toca a nosotros ser preparadores. No debemos olvidar nunca que también hemos pasado por la silla del opositor y que nos gustaba que nos trataran con empatía y con respeto.
HÉCTOR ALONSO: “EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES ES CUANDO SE HACE MÁS VISIBLE LA VOCACIÓN DE SERVICIO PÚBLICO DEL NOTARIADO”
A finales de enero, los 92 nuevos notarios participasteis en unas jornadas organizadas en Sabadell centradas en aspectos prácticos de la profesión. ¿Cómo valoras el contenido de este encuentro?
H.A: Las jornadas de Sabadell fueron muy enriquecedoras. Las ponencias nos enseñaron aspectos prácticos para la profesión de los que no se trata en la oposición pero que son cruciales, y además pudimos recibir valiosos consejos de muchos notarios con años de experiencia. También fueron unos días muy positivos a nivel personal porque los nuevos notarios pudimos conocernos mejor y estrechar lazos. Por todo esto, agradezco mucho al Consejo General del Notariado y al Colegio Notarial de Cataluña la organización de estas jornadas.
F.F: Lo disfruté mucho. Creo que estuvo muy bien organizado, porque el evento tuvo distintos enfoques, todos muy buenos para nosotros. En cuanto a las conferencias, me gustó mucho cómo se gestionó la dualidad entre el valor de la institución y la práctica notarial del despacho, y que tuviéramos ponencias en estos dos sentidos. Por otra parte, quedé asombrado por la sabiduría de los ponentes, que no sólo sabían de notarías, sino que eran personas interesadas también en otras ciencias, y en la cultura en general. Además, pienso que las jornadas nos vinieron muy bien como una oportunidad para pegarse a notarios más mayores, como Honorio Romero, que tanto nos pueden enseñar desde otra perspectiva.
FERNANDO FRÍAS: “ESTA PROFESIÓN REÚNE UN ENORME DINAMISMO EN SU EJERCICIO Y PONE EL FOCO EN AYUDAR DECIDIDAMENTE A LAS PERSONAS”
Concepción Barrio. presidenta del CGN, manifestó en dichas jornadas que «la labor de los notarios debe estar guiada por la vocación de servicio público», aspecto que ha quedado puesto de manifiesto en catástrofes como la de la DANA o la erupción del volcán de La Palma. ¿Conocías esta faceta de la profesión?
H.A: Lo descubrí cuando ocurrió la erupción de La Palma, pero en estas jornadas conocí con mayor profundidad dicha faceta del Notariado. Me pareció un aspecto maravilloso de la profesión notarial porque, si bien el Notariado en su día a día está al servicio de los ciudadanos, en estos momentos difíciles es cuando se hace más visible la vocación de servicio público que le orienta, como señaló la presidenta. Estas actuaciones notariales me hacen reafirmarme en mi decisión de ser notario porque ponen de manifiesto que el notario no sólo trabaja con documentos, sino que siempre está en contacto con las personas.
F.F: Realmente, es uno de los principales motivos por los que fui llamado a esta profesión y no a otras de la misma área, que quizá pueden ofrecer mayor comodidad. Es innegable que el notario es el que debe y tiene que ‘bajar al barro’; el que pone cara a las personas y a sus historias. Precisamente, es este trato directo el motivo principal de por qué la sociedad reconoce tanto nuestra profesión. Ya desde tiempos inmemoriales se destacaba la función del notario como servus publicus. Y es que, si no hemos sido llamados a prestar nuestra atención y mejor dedicación al que nos requiere en nuestro despacho, ¿a qué hemos sido llamados? ¿Qué sentido tendría ser notario entonces?
FERNANDO FRÍAS: “ES EL TRATO DIRECTO EL MOTIVO PRINCIPAL POR EL QUE LA SOCIEDAD RECONOCE TANTO NUESTRA PROFESIÓN”
A pesar de ser la primera vez que os presentabais, ambos habéis superado holgadamente las pruebas de acceso. Desde vuestra experiencia, ¿qué consejos dais a los futuros estudiantes que desean enfrentarse a una oposición?
H.A: En primer lugar, recomendaría paciencia, porque la oposición es un proceso largo en el que existen mejores y peores momentos. Esto es algo natural por lo que todos pasamos y, aunque es difícil, hay que intentar no estresarse. Además, me parece muy importante respetar la planificación semanal, tanto en el estudio como en el descanso, y centrarse en cumplir los objetivos semanales o a corto plazo y no agobiarse con los objetivos a largo plazo porque la extensión del temario, sobre todo al principio, puede asustar. En cualquier caso, yo animo a todos los estudiantes que quieran ser notarios a intentarlo porque si bien el camino es duro la recompensa merece la pena.
F.F: El primer consejo que daría es que se tomen en serio la universidad. Al final, una de las causas por las que la media de esta oposición es tan alta, es porque se llega a la oposición de cero, y es muy difícil interiorizar el entendimiento de las instituciones en tan poco tiempo si no tienes unas bases ya sentadas. Por mucho esfuerzo que haya hecho en mi año de preparación, si no hubiera llegado con esa base universitaria, no habría podido aprobar tan rápido. Otra cosa importante me parece entender todo lo que te estudias. El dictamen resulta mucho más sencillo si desde el principio comprendes la materia.