EN EL ESCAPARATE

JOSÉ CARMELO LLOPIS,

decano del Colegio Notarial de Valencia

"El Colegio Notarial de Valencia, como corporación de derecho público, reaccionó de manera inmediata para garantizar la continuidad de la función notarial"

El Notariado ante la DANA: respuesta institucional y consolidación de nuevas herramientas telemáticas

El 29 de octubre de 2024, la provincia de Valencia sufrió el que puede calificarse como el mayor desastre natural de la historia reciente de España. Una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) de intensidad excepcional descargó lluvias torrenciales en gran parte de la Comunidad Valenciana, especialmente en las comarcas de la Ribera Alta y l’Horta Sud. En pocas horas, se superaron acumulados de 400 litros por metro cuadrado, desbordando barrancos, ríos y acequias, provocando una destrucción generalizada en núcleos urbanos y zonas rurales.

Municipios como Algemesí, Guadassuar, Benetússer, Paiporta o Catarroja, entre otros muchos de la provincia de Valencia, quedaron parcialmente sumergidos. Miles de viviendas, locales comerciales y explotaciones agrarias sufrieron daños irreparables. La red viaria colapsó y los servicios esenciales, como el suministro eléctrico y las telecomunicaciones, quedaron fuera de servicio durante días. Gran cantidad de escrituras, títulos de propiedad y documentos públicos quedaron destruidos, desaparecidos o severamente dañados.

En este contexto de emergencia absoluta, el Colegio Notarial de Valencia, como corporación de derecho público, reaccionó de manera inmediata para garantizar la continuidad de la función notarial en las zonas afectadas, preservar la documentación pública notarial y, al mismo tiempo, ofrecer una respuesta ágil y eficaz a los ciudadanos y empresas damnificados.

Actuación de emergencia. Consciente de la magnitud de la situación, al día siguiente, el 30 de octubre de 2024, la Junta Directiva del Colegio Notarial de Valencia convocó una reunión extraordinaria por videoconferencia con todos los notarios cuyas oficinas estaban ubicadas en las localidades más afectadas, poniéndose de manifiesto un escenario desolador.

En el conjunto de poblaciones afectadas por la DANA, se encuentran demarcadas un total de 64 notarías. Si bien actualmente todas las notarías de las zonas afectadas han recuperado su operatividad técnica, en el momento inicial, 33 notarías sufrieron al principio una caída de la red Signo, en su mayoría como consecuencia de interrupciones en el suministro eléctrico y de las comunicaciones, y no tanto por daños materiales provocados directamente por la DANA. Durante los días posteriores al fenómeno, el Centro Tecnológico del Notariado desplegó los recursos necesarios para dotar a las notarías afectadas de los medios informáticos y telemáticos imprescindibles para retomar su actividad. Gracias a estos trabajos y a la progresiva restauración del suministro eléctrico y la reconexión de servidores, solo 10 notarías mantenían incidencias de conexión pasados los primeros días. De esas 10 notarías, 6 quedaron completamente devastadas, sin posibilidad de reanudar la atención presencial de manera inmediata, mientras que 4 notarías, aunque afectadas, sí pudieron prestar servicio al público con ciertas limitaciones.

Esta situación, unida a las interrupciones eléctricas y de telecomunicaciones, junto con la incógnita sobre la situación física de los protocolos notariales, exigían la toma de decisiones inmediatas por parte de la junta directiva para poner en marcha una actuación de emergencia y ayuda a los afectados, que dio comienzo el mismo 31 de octubre de 2024.

En esta actuación, el colegio no estuvo solo. Contó en todo momento con el apoyo del Consejo General del Notariado en su conjunto y con la solidaridad de todos los colegios Notariales quienes, a través de sus juntas directivas, canalizaron entre otras las solicitudes de ayuda, por ejemplo, para la autorización de actas telemáticas. Por supuesto, los notarios de toda España se apresuraron a preguntar qué podían hacer y colaboraron activamente con el Colegio en todo lo que se les solicitó. Todo ello, contando con la inestimable colaboración de nuestro Centro Tecnológico, sin el cual, y sin la profesionalidad y solidaridad de su equipo, no hubiera sido posible dar una respuesta tan inmediata a necesidades básicas, como el suministro de equipos informáticos, y complejas, como la habilitación, en tiempo récord, de la Sede Electrónica Notarial para la autorización telemática de las actas de protocolización.

Vaya por delante mi agradecimiento a todos y cada uno de los que, cada cual en su ámbito, han contribuido a esta respuesta notarial y a ayudar a los ciudadanos y notarios afectados.

Podemos afirmar, sin lugar a dudas, que la respuesta unificada de todo el Notariado, el conjunto de medidas adoptadas y la adaptación tecnológica implementada han supuesto un ejemplo de la consolidación de la capacidad de respuesta institucional del Notariado ante situaciones de emergencia que ya se manifestó en La Palma.

No obstante, lo cierto es que cada catástrofe natural es distinta a las demás. En el caso de Valencia, la actuación presencial era prácticamente imposible y la cantidad y la tipología de bienes afectados diferente, siendo por tanto necesario que la respuesta fuera diferente y descansara más en soluciones tecnológicas.

Ayuda general. La primera cuestión que se identificó fue la de que las actuaciones debían cubrir toda la ayuda y apoyo posible que pudiera darse, tanto a los ciudadanos y empresas afectadas, como a los notarios directamente perjudicados: entre otras, y sin ánimo de ser exhaustivo, se habilitó a todos los notarios de la Comunidad Valenciana para actuar en cualquier municipio afectado; se aprobaron ayudas económicas y materiales a las notarías afectadas; se suministró a quien fue necesario equipamiento informático, y se activó un plan de rescate documental para apoyar a los compañeros afectados. Este plan consiste en la retirada, previa autorización del acta establecida en el artículo 280 del Reglamento Notarial, a cargo del Colegio Notarial y depósito temporal en el Archivo del Distrito, de los tomos de protocolo alcanzados por las aguas, para su recuperación, en la medida de lo posible y siempre que dicha recuperación física sea razonable por su estado. Actualmente están siendo sometidos a procesos de secado, limpieza y estabilización.

No puedo dejar pasar la ocasión de poner de manifiesto que, gracias a la existencia del protocolo electrónico, los documentos notariales autorizados desde la entrada en vigor de la Ley 11/2023 y cuyo reflejo informático estuviera depositado en el Consejo General del Notariado están perfectamente conservados y van a poder ser recuperados sin mayores problemas.

Se procedió al refuerzo tanto de la comunicación de las decisiones adoptadas, tratando de tener una presencia constante que permitiera a los ciudadanos conocer las medidas que estaban aplicándose, como de la atención telefónica y por correo electrónico, para ayudar a los ciudadanos y notarios afectados, siendo en estos puntos inestimable la colaboración de los empleados del Colegio Notarial de Valencia, a los que no puedo sino agradecer su dedicación, incluso habiendo sido algunos de ellos afectados directamente por la DANA. El correo electrónico [email protected] ha recibido más de 3.500 mensajes, incrementándose la solicitud de atención telefónica en un 48,86% (por poner un ejemplo, el día 14 de noviembre se registraron un total de 1.967 llamadas).

 


LOS NOTARIOS DE TODA ESPAÑA SE APRESURARON A PREGUNTAR QUÉ PODÍAN HACER Y COLABORARON ACTIVAMENTE CON EL COLEGIO EN TODO LO QUE SE LES SOLICITÓ


 

El Colegio Notarial de Valencia también habilitó un servicio de atención presencial a los afectados, que fue atendido por el ya existente SAU (Servicio de Atención al Usuario) dirigido por dos notarios jubilados de Valencia y que se reforzó con tres notarios más voluntarios, quienes han prestado una inestimable e impagable ayuda presencial a las personas afectadas.

Otra medida fue aprobar la puesta en marcha de un servicio notarial gratuito de ayuda a los ciudadanos afectados por la DANA de búsqueda, expedición y entrega de copias simples de las escrituras públicas de sus propiedades perdidas como consecuencia de dichas inundaciones. Este servicio tiene su antecedente inmediato en otra iniciativa solidaria reciente del Colegio Notarial de Valencia, pues se habilitó inicialmente para los afectados del incendio de Campanar que asoló un edificio de viviendas en Valencia el 22 de febrero de 2024.

Quizás la medida más innovadora fue la implantación de un sistema especial de actas telemáticas de protocolización, que permitió a los ciudadanos documentar fehacientemente los daños sufridos sin necesidad de desplazarse a la notaría: debido a la envergadura del territorio afectado, a la cantidad de bienes anegados, a las restricciones físicas y legales para circular y entrar en las zonas inundadas y la situación de insalubridad y peligrosidad física, era imposible pensar que la solución podía venir por realizar actas presenciales.

Canal telemático. Gracias a la infraestructura tecnológica del Notariado español y al esquema introducido por la Ley 11/2023, a los pocos días, concretamente el 4 de noviembre de 2024, estaba operativo un canal telemático gratuito para que se solicitaran por los interesados actas de protocolización, sin intervención presencial y sin presencia física, que quedaron consagradas en el artículo 43 del Real Decreto-ley 6/2024, que regula el apoyo notarial, recuperación de documentación destruida y facilitación de pruebas documentales de derechos existentes, y cuyo procedimiento básico es el siguiente:

-El ciudadano accede al Portal Notarial del Ciudadano por un enlace específico y dedicado, completa un sencillo formulario y adjunta imágenes que documenten los daños.

-Con esa información, desde la Sede Electrónica Notarial se genera un documento en formato pdf, que incluye el requerimiento de protocolización. En caso de que se hayan aportado datos de ubicación catastral y el sistema Copernicus de Catastro los haya podido procesar correctamente, las actas llevan acompañada una certificación catastral que indica que la parcela informada está dentro del perímetro delimitado por la afectación de la DANA.

-El notario que se asigna el acta revisa únicamente ese documento, verifica el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios y lo incorpora al acta de protocolización.

-El notario expide de manera gratuita e inmediata una copia autorizada electrónica, con CSV y un código QR, enviándose al correo electrónico del afectado para que pueda acceder a ella, descargarla o imprimirla desde la Sede Electrónica Notarial.

Su finalidad es constatar hechos relacionados con la DANA, por lo que no se expiden para, ni se dirigen contra, entidades concretas, ya sea Administraciones Públicas, aseguradoras o el Consorcio de Compensación de Seguros, sino que, al documentar hechos objetivos, pueden tener utilidad tanto judicial como extrajudicial, actual o futura.

Actualmente, se han atendido unas 12.000 solicitudes por notarios de toda España. Pese a que la mayor cantidad de actas se procesaron efectivamente durante las primeras semanas posteriores a la DANA (por ejemplo, el 6 de noviembre se llegaron a recibir 1.297 solicitudes de actas en un solo día), lo cierto es que siguen entrando solicitudes todos los días y, gracias a la labor de todos los notarios de España que siguen autorizándolas, suelen procesarse el mismo día, disponiendo el afectado de su copia de manera inmediata.

La respuesta del Notariado ante la DANA ha puesto de manifiesto la capacidad de adaptación y modernización del cuerpo notarial ante situaciones de emergencia, combinando el rigor jurídico con la agilidad tecnológica. El Notariado ha demostrado ser un pilar esencial de la seguridad jurídica, no solo en el ámbito de la contratación ordinaria, sino también en la protección de derechos y la documentación de hechos en contextos de especial vulnerabilidad. La colaboración de todos ha permitido articular un modelo de actuación que, sin duda, debe constituir una referencia para futuras situaciones similares.