La paradoja del empleo en España, por Unai Sordo

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ENTRE MAGNITUDES

UNAI SORDO,

secretario general de Comisiones Obreras

La gran mayoría de las personas desempleadas con más de 55 años lo es de larga duración. Más de 210.000 personas llevan más de dos años en búsqueda de empleo"

La paradoja del empleo en España

En la sociedad española están convergiendo tres dinámicas que afectan de forma notable a nuestro modelo laboral. Una tiene que ver con la intensa generación de empleo hasta llevarnos al récord de personas trabajando y cotizando a la Seguridad Social. La segunda es le evolución demográfica de nuestro marco laboral, con un crecimiento lento pero sostenido de la edad media de la población ocupada y asalariada. Y la tercera, es el disruptivo efecto de la revolución digital sobre la producción de bienes y servicios, por tanto, sobre el empleo, y de una forma más holística, sobre las formas de organizar el trabajo, comunicarnos, relacionarnos, etc.

Expulsados del mercado laboral

Estas tres dinámicas tienen y tendrán efectos múltiples, y a veces aparentemente contradictorios. Por ejemplo, en España varias comunidades autónomas se aproximan a situaciones de pleno empleo teniendo a la vez más población ocupada que nunca. No es una quimera que ese escenario se alcance en los próximos años a nivel de país, si se cumplen algunas variables por despejar (por ejemplo, el despliegue de la energía renovable y la electrificación de buena parte de nuestra economía, reduciendo dependencias y déficits externos, y constituyéndose como el gran factor de atracción de inversión productiva).

No es nada descabellado que esa evolución positiva del empleo, acompañada del citado envejecimiento de la población, más las dificultades de movilidad interna en nuestro país -en gran parte asociadas al precio de la vivienda-, incremente el número de vacantes en las empresas. Es decir, que existan verdaderas dificultades para encontrar trabajadores en determinados perfiles profesionales, y no solo en cualificaciones altas.

Pues bien, estas situaciones pueden ser compatibles con la paradoja de que personas en edades laborales avanzadas sean expulsadas del mercado de trabajo, con altas probabilidades de cronificar situaciones de paro de larga duración. No podemos resignarnos a ese escenario.

La razón de esta posibilidad tiene que ver con el fuerte impacto de la revolución digital y la Inteligencia Artificial en puestos de trabajo que se suponían más blindados a la amenaza de ser sustituidos por tecnología. También con la aceleración de los cambios, que hace que en numerosas ocasiones no sea sencillo anticiparse a las nuevas exigencias de competencias profesionales, nuevos perfiles formativos, etc. Y, por supuesto, con la visión extendida en muchas empresas de que a partir de los 50 años las personas trabajadoras no son empleables. No podemos asumir con normalidad que las personas a partir de los 55 años, o incluso antes, sean expulsadas de un mercado laboral al que no estén en condiciones de volver a acceder. Las transiciones justas de empleo, un fuerte impulso cualitativo a las políticas activas (formación, orientación…), y una política social que proteja rentas son vértices de un triángulo necesario.

Sesgo de género

En primer lugar, hay que aclarar algunas cuestiones para dimensionar bien la cuestión. En el primer trimestre de 2026, el 21,9% de la población activa tiene 55 o más años. El porcentaje de personas paradas en este tramo de edad se está incrementando sobre el total de personas desempleadas, sí. Pero la razón es que aumenta el peso de personas mayores de 55 años en el conjunto de la población activa, no que la tasa de desempleo de los “seniors” sea mayor que la general. De hecho, no lo es. Las personas mayores de 55 años desempleadas son el 10,27%, un porcentaje inferior a la media que es del 10,83%. Se mantiene un sesgo de género, ya que las mujeres mayores de 55 años arrojan una tasa de desempleo del 12,13%, un 3,55% superior a los hombres en ese tramo de edad.

Por otro lado, los salarios de las personas con 55 años o más son superiores a los de la media de la población trabajadora, y en general, la calidad de los empleos, también.  

Sin embargo, esta realidad contrastable no puede obviar aspectos cualitativamente muy relevantes. La gran mayoría de las personas desempleadas con más de 55 años lo es de larga duración. Más de 210.000 personas llevan un tiempo superior a dos años en búsqueda de empleo. Es decir, tenemos un problema y un riesgo cierto de cronificación del desempleo en las personas que pierden su puesto de trabajo en edades avanzadas, con lo que ello supone respecto a la cuantía de la pensión que percibirán cuando concluya su vida laboral.

Como señalaba al principio, hay que afrontar esto desde un fuerte impulso a la calidad de las políticas activas de empleo y a su accesibilidad, con especial énfasis en los colectivos que tienen más dificultad de reinserción laboral. Hablamos del acceso a los planes de formación permanente o la adecuación de competencias para enfrentar los retos que trae la digitalización aplicada cuando modifica el desempeño requerido en numerosos puestos de trabajo. De igual manera, hay que prever la posible desaparición de actividades, incluso algunas cualificadas, que la introducción de la IA acarrea en empresas muy diversas. Los procesos de adquisición y renovación de conocimientos y competencias que antes se vinculaban a la formación inicial y reglada, más la propia experiencia profesional, hoy requieren de sistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida. Y es necesaria una fuerte acción pública para que estos procesos lleguen con equidad a todas las personas, y no solo a quienes trabajan en grandes empresas o en sectores con tradiciones formativas asentadas. Los agentes sociales debemos jugar ahí un papel determinante.

Protección de rentas

Por último, hay que actualizar nuestros sistemas de protección de rentas, y de herramientas para facilitar el acceso a la jubilación con fórmulas como los contratos de relevo, que procuren una renovación no traumática de las plantillas, y no solo para las grandes empresas con gran músculo financiero. De igual manera el envejecimiento de la población trabajadora está teniendo consecuencias en la salud de numerosas personas. Los coeficientes reductores para profesiones donde el trabajo tiene especial incidencia en la salud deben actualizarse.

En definitiva, España debe afrontar la aparente paradoja de ser un país que avance en la generación de empleo, incluso de empleo de más calidad, pero que a la vez contemple como se cronifica en el desempleo una parte de las personas trabajadoras de mayor edad. El enorme caudal de conocimiento, de saber hacer, y la propia dignidad laboral y vital de estas personas requieren una visión específica dentro de las políticas públicas.

Justicia para todos

CONSUMO

Los casos de violencia de género figuran entre los asuntos más habituales.

Justicia para todos

Marián Lezaun

El 12 de julio se celebra el día de la justicia gratuita, cuya ley acaba de cumplir 30 años. La asistencia jurídica gratuita, conocida como Turno de Oficio, es un servicio público que garantiza el acceso a la justicia en condiciones de igualdad a quienes carecen de recursos económicos para litigar.

La asistencia jurídica gratuita posibilita que cualquier persona, independientemente de su situación económica y personal, pueda defenderse en un proceso y que sus derechos queden garantizados. Las solicitudes van en aumento y los abogados reclaman mejoras y cambios legislativos para poder atender mejor a todos sus clientes.

 


EL AÑO PASADO SE REGISTRARON 1.155.285 SOLICITUDES DE ABOGADOS DE OFICIO, LO QUE SUPONE UN AUMENTO DEL 1,7 % RESPECTO A 2024


 

Cifras

Las peticiones del llamado Turno de Oficio no dejan de crecer en España. El año pasado se registraron 1.155.285 solicitudes, que suponen un aumento del 1,7 % respecto a 2024, según el último Informe del Observatorio de la Justicia Gratuita, elaborado por el Consejo General de la Abogacía Española. Este crecimiento se ha dado en todas las comunidades, pero Andalucía y Canarias acaparan el mayor número de expedientes, al igual que en el informe anterior. Los motivos de este aumento son varios, según datos del sector, aunque los casos de violencia doméstica son los que suponen una mayor actividad. “Los procesos más habituales actualmente son los relacionados con violencia de género, la familia, problemas de extranjería y reclamaciones de cantidad. Pero no hay ningún proceso que quede al margen de este tipo de justicia”, explica Ángel Méndez, presidente de la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita y Función Social del Consejo General de la Abogacía Española. Porque de lo que se trata es de asegurar el cumplimiento del derecho de defensa en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos que residen en España. “Así queda establecido en la reciente Ley Orgánica del Derecho de Defensa y en el artículo 119 de la Constitución española”, explica Méndez. “La justicia será gratuita cuando así lo disponga la Ley y, en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar”, recoge el texto.

Cómo funciona

Por eso, los profesionales reclaman más recursos y cambios en la normativa que garantice sus condiciones laborales y, sobre todo, que evite las desigualdades territoriales que se producen con el aumento de la demanda. Actualmente hay más de 46.000 abogados adscritos al Turno de Oficio, que son gestionados por los ochenta y tres colegios de la Abogacía que existen en España. Cuando una persona solicita el servicio, son esos colegios quienes designan a los profesionales conforme a las listas creadas al efecto, normalmente por turno riguroso. También en los casos de procedimientos penales, cuando un letrado de oficio asiste a algún detenido asume la defensa en ese procedimiento.

 


LOS ABOGADOS QUE QUIEREN ENTRAR EN EL TURNO DE OFICIO TIENEN QUE TENER EL GRADO EN DERECHO Y EL MASTER DE ACCESO Y ACREDITAR TRES AÑOS DE EXPERIENCIA


 

Requisitos

Pero, ¿cualquier persona puede acceder a un abogado de oficio? Según la normativa, la situación económica es el primer factor a tener en cuenta. Pero no el único. El reconocimiento del derecho al beneficio está referido a la situación patrimonial, personal y familiar del ciudadano. “Se trata de un conjunto de circunstancias económicas a valorar, no exclusivamente del IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), que buscan determinar la insuficiencia de recursos para litigar”, explica Ángel Méndez. Para valorar la existencia de patrimonio suficiente, por ejemplo, se tienen en cuenta la titularidad de bienes inmuebles, siempre que no constituyan la vivienda habitual del solicitante, así como los rendimientos del capital mobiliario.

Quién puede solicitarlo

No existe un perfil predeterminado de demandante. Cualquier persona que cumpla con los requisitos económicos de acceso tiene derecho al beneficio de justicia gratuita. Además de esas variables económicas, también existen supuestos en los que este beneficio se extiende a personas en situaciones de especial vulnerabilidad y en otras situaciones reconocidas legalmente. Por ejemplo, el caso de las víctimas de violencia de género.  “Nos encontramos ante un modelo de justicia garantista, sólido e inclusivo que, cada vez más, se concede teniendo en cuenta la especial vulnerabilidad en la que pueden encontrarse las personas”, explican en el Consejo. Ante esta situación, el principal problema ahora es la financiación, que parece siempre correr a costa de la abogacía de oficio y de los colegios de abogados. Por eso, los abogados reclaman cambios en la normativa que ayuden a compensar las posibles deficiencias.  

Además, en los últimos meses, con la regularización masiva de migrantes, hemos podido comprobar que no es un requisito necesario estar regularmente en España para solicitar un abogado de oficio. La Ley alude a que tendrán derecho a la asistencia jurídica gratuita los extranjeros que se encuentren en España, cuando acrediten insuficiencia de recursos para litigar. En el orden contencioso-administrativo, así como en la vía administrativa previa, los ciudadanos extranjeros que acrediten insuficiencia de recursos para litigar tendrán derecho a la asistencia letrada y a la defensa y representación gratuita en los procedimientos que puedan llevar a la denegación de su entrada en España, a su devolución o expulsión del territorio español, y en todos los procedimientos en materia de asilo.

 


LOS ABOGADOS DEL TURNO DE OFICIO RECLAMAN MÁS RECURSOS PARA AFRONTAR EL AUMENTO DE LA DEMANDA


 

¿Quién será mi abogado?

Pero, la pregunta que se hacen muchos de los usuarios, a los que el desconocimiento del sistema les hace dudar de la calidad del servicio, es si tendrán un buen abogado. Lo que no saben es que cualquier abogado, sin experiencia, no puede formar parte de la abogacía de oficio. “Los profesionales, para poder prestar este servicio, para poder adscribirse al Turno de Oficio, además de los requisitos genéricos para el ejercicio de la profesión como son estar en posesión del título de Grado en Derecho y el del Master de acceso, han de acreditar tres años de ejercicio efectivo en la profesión. También, para determinados turnos como violencia de género, extranjería, laboral y otros, los colegios exigen la realización de determinados cursos de especialización”, dice Ángel Méndez.   

En el caso de las ventajas que ofrece el servicio, lo importante es conocer todo lo que el demandante puede ahorrar. El beneficio principal es la protección en caso de perder el juicio. Si el juez te condena a pagar las costas (los gastos procesales de la parte contraria), al tener reconocida la justicia gratuita no se te podrán cobrar, a menos que tu situación económica mejore notablemente en los tres años siguientes.

Más de 46.000 abogados prestan servicio en el turno de oficio a través de los 83 colegios de la Abogacía.

Casos en los que pueden cobrar los abogados

Existen algunos casos en los que los abogados de oficio pueden solicitar una retribución económica por su actuación profesional. Por ejemplo, si el beneficiario de la justicia gratuita gana el juicio y gracias a eso obtiene una compensación económica, siempre que no se haya hecho en la sentencia expreso pronunciamiento del pago de las costas (los gastos de todo el proceso). El abogado también puede reclamar su pago cuando la Comisión de Justicia Gratuita rechace la solicitud del solicitante y se haya nombrado provisionalmente a un abogado. En ese caso, el nombramiento provisional se anula, y el abogado está en su derecho de solicitar que le paguen por el trabajo realizado hasta que se haya rechazado definitivamente la solicitud.

La asistencia jurídica gratuita cumple 30 años como servicio público esencial.

Los beneficios

Los beneficios de la justicia gratuita van desde el acceso a un abogado y procurador sin coste, hasta la exención de las costas, pasando por el asesoramiento previo. Ese asesoramiento es crucial ya que incluye toda la orientación antes de que empiece formalmente el juicio, para saber, en los casos en que sea posible, si realmente te conviene o no iniciar el proceso. Tampoco hay que pagar las tasas judiciales que correspondan, ni los depósitos obligatorios que se exigen para poder interponer ciertos recursos si no estás de acuerdo con una sentencia.

Si el caso requiere que un experto (un médico, un arquitecto, un psicólogo, etc.) haga un informe técnico o declare en el juicio, el coste de este perito corre a cargo del Estado. También hay descuentos y gratuidad en notarías y registros, para obtener copias, actas notariales y testimonios de forma gratuita. Además, se aplica una reducción del 80% en los aranceles de los notarios (para escrituras públicas) y de los Registros de la Propiedad o Mercantil cuando los documentos se necesiten para el juicio.

Andalucía y Canarias concentran el mayor volumen de expedientes de justicia gratuita en España.

PARA SABER MÁS

BOE.es: se cumplen 30 años de la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, cuyo texto se puede consultar en la web del Boletín Oficial del Estado.

Consejo General de la Abogacía Española: en la web del Consejo está disponible la información referente a la justicia gratuita, requisitos y servicios que se pueden solicitar.

ElDerecho.com: en este medio se ofrecen las claves y beneficios que supone contar con la posibilidad de recibir asistencia jurídica gratuita en España.

El Turno de Oficio: la justicia cuando nadie puede quedarse atrás, por Eugenio Ribón

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

CONSUMO

EUGENIO RIBÓN,

decano del ICAM

La justicia gratuita no protege únicamente al beneficiario directo, protege la credibilidad del sistema”

El Turno de Oficio: la justicia cuando nadie puede quedarse atrás

A las tres de la madrugada, en un pasillo frío de un juzgado de guardia, una persona espera sin saber muy bien qué va a ocurrir. Tal vez ha sido detenida. Tal vez no entiende el lenguaje jurídico que acaba de irrumpir en su vida. Tal vez tiene miedo, vergüenza o simplemente no tiene recursos para pagar un abogado. En ese momento, antes de cualquier sentencia, antes incluso de que el procedimiento avance, aparece una figura que muchas veces pasa desapercibida para la sociedad: el abogado o la abogada del Turno de Oficio. No llega allí como un gesto de caridad, sino como expresión concreta de una promesa democrática: que nadie debe enfrentarse solo al poder del Estado ni quedar privado de defensa por falta de dinero.

Este 2026 se cumplen treinta años de la Ley 1/1996, de Asistencia Jurídica Gratuita, la norma que consolidó un modelo estable para hacer efectivo este derecho. Tres décadas después, las cifras del Turno de Oficio en Madrid dan la medida de su importancia: más de 6,5 millones de designaciones y solicitudes de asistencia jurídica gratuita gestionadas; más de 2,55 millones de asistencias letradas al detenido; una demanda que se ha multiplicado por más de tres desde 1996; 37.125 guardias de veinticuatro horas en 2025, el valor más alto de la serie histórica; y una tasa de quejas que nunca ha superado el 1,3 % de las designaciones poniendo en evidencia su calidad incuestionable. Detrás de esos datos hay miles de profesionales sosteniendo con profesionalidad y entrega, día y noche, el derecho de defensa de quienes más lo necesitan.

Qué es el Turno de Oficio

El turno de oficio es uno de esos servicios públicos que solo se valoran de verdad cuando se necesitan. Para muchas personas, la justicia gratuita puede sonar a una institución lejana, reservada a situaciones excepcionales. Sin embargo, forma parte de la arquitectura cotidiana del Estado de Derecho. Está presente en asuntos penales, civiles, laborales, administrativos, de extranjería, de violencia de género, de familia o de menores. Acompaña a quienes atraviesan momentos especialmente delicados: una detención, un desahucio, una ruptura familiar, una reclamación frente a la Administración, una situación de vulnerabilidad o una acusación penal.

Su valor es sencillo de explicar y enorme en sus consecuencias: convierte un derecho escrito en la Constitución en una realidad práctica. El derecho de defensa no puede depender del saldo de una cuenta corriente. Tampoco la igualdad ante la Ley puede quedarse en una declaración solemne si, llegado el momento, solo algunos pueden pagar asesoramiento jurídico.

Tipo de profesionales

Conviene recordarlo: los abogados de oficio no son abogados de segunda. Son profesionales sometidos a rigurosos requisitos de acceso, formación, experiencia y control colegial. Atienden guardias, preparan escritos, estudian expedientes, acuden a declaraciones, juicios y recursos, y asumen la responsabilidad técnica y humana de defender intereses muy concretos. Detrás de cada expediente hay una persona, una familia, un patrimonio, una libertad, una oportunidad de empezar de nuevo o de evitar una injusticia.

El Turno de Oficio tiene una dimensión humana que no siempre aparece en las estadísticas. Cada guardia implica disponibilidad. Cada asunto exige estudio. Cada juicio requiere preparación. Cada recurso supone tiempo y responsabilidad. Y cada cliente atendido desde el Turno de Oficio merece la misma calidad de defensa que cualquier otro ciudadano. La justicia gratuita no es una justicia menor; es, precisamente, la prueba de calidad de la justicia de un país.

Por eso resulta tan importante hablar del Turno de Oficio no solo como un servicio para quienes carecen de recursos, sino como una garantía para toda la sociedad. Incluso quien nunca lo utilice se beneficia de su existencia. Una comunidad en la que todos tienen defensa es una comunidad más segura jurídicamente, más equilibrada y más confiada en sus instituciones. La justicia gratuita no protege únicamente al beneficiario directo; protege la credibilidad del sistema.

Su verdadero alcance

A veces, además, detrás de un expediente aparentemente pequeño se esconde una cuestión capaz de cambiar muchas vidas. La historia reciente ofrece ejemplos elocuentes. Un letrado del Turno de Oficio de Madrid consiguió que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos paralizara el desalojo de una mujer joven, con dos hijos menores y en situación de extrema vulnerabilidad. El mismo abogado protagonizó años después otro caso de enorme trascendencia pública, cuando llevó hasta los tribunales la venta de miles de viviendas públicas a un fondo de inversión. Aquella batalla judicial, nacida de la reclamación de una persona concreta, terminó contribuyendo a que se cuestionara la legalidad de una operación que afectaba a casi 3.000 viviendas.

Estos casos explican mejor que cualquier definición el verdadero alcance del Turno de Oficio. La justicia gratuita no solo resuelve conflictos individuales. También puede revelar fallos del sistema, corregir abusos, hacer evolucionar la interpretación de los derechos y obligar a las instituciones a mirar donde antes no miraban. Un profesional de la abogacía de oficio puede activar garantías, abrir caminos jurisprudenciales y recordar que el Derecho existe precisamente para proteger a quien se encuentra en una posición más débil.

Por eso conviene recordarlo con claridad: cuando un abogado de oficio entra en una comisaría, en un juzgado o en una sala de vistas, no solo está defendiendo a una persona. Está defendiendo la idea misma de Justicia.

En una democracia madura, la justicia no puede ser un territorio reservado a quienes pueden pagarla. Debe ser un espacio común, accesible y garantista. El Turno de Oficio hace posible esa aspiración todos los días, muchas veces lejos de los focos y casi siempre sin reconocimiento suficiente.

La vivienda en alquiler: cómo protegerse

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

La reducción de la oferta de vivienda ha intensificado la competencia entre quienes buscan alquilar.

La vivienda en alquiler: cómo protegerse

PATRICIA ANDÚJAR

Nuestro país arrastra un grave problema ante la escasez de vivienda, tanto en venta como en alquiler. Este problema se incrementa si no hay la suficiente transparencia o si el contrato de alquiler no ofrece la necesaria seguridad jurídica.

El artículo 47 de la Constitución Española establece que «todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada» y encomienda a los poderes públicos a promover «las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”.

 


LA LEY POR EL DERECHO A LA VIVIENDA, POPULARMENTE CONOCIDA COMO ‘LEY DE ALQUILERES’, ASPIRABA A SER UN BÁLSAMO PARA LA SITUACIÓN DE LOS INQUILINOS


 

Menos oferta y más competencia

Sin embargo, España arrastra desde hace años un problema estructural en lo relativo a la vivienda y las políticas llevadas a cabo en los últimos tiempos no parecen haber dado con la solución. La última, la Ley por el derecho a la vivienda, popularmente conocida como ‘ley de alquileres’, y que recientemente ha cumplido tres años de andadura, aspiraba a ser un bálsamo para la situación de los inquilinos. “La norma nació con el objetivo de contener el precio del alquiler y mejorar el acceso a la vivienda, sin embargo, la evolución del mercado desde 2023 deja un escenario marcado por tres grandes tendencias: subida de precios, desplome de la oferta y un aumento sin precedentes de la competencia entre inquilinos”, explica Francisco Iñareta, portavoz de Idealista.

Por su parte, Helena Beunza, presidenta de la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (ASVAL), camina por la misma senda al señalar que “en el sector existe un amplio consenso crítico con la norma”, ya que, si bien es cierto que esta “partía de un diagnóstico correcto (que la vivienda en alquiler en España es cara y escasa) aplicó la solución equivocada”. Para la presidenta de ASVAL, la clave está en que no se ha solucionado el problema de fondo, que es la falta de oferta, ya que “la ley se centró en intervenir los precios y ampliar las cargas sobre los propietarios”, y eso ha tenido un efecto indeseado, que en el caso de José María Alfaro, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), se ha traducido, entre otras cuestiones, en “una drástica reducción de hasta un 50% o más de la oferta de vivienda disponible”, motivada por el cambio en la modalidad del alquiler o porque los propietarios han optado, directamente, por no arrendarlos.

 


LA DECLARACIÓN DE ZONAS TENSIONADAS HA PROVOCADO UNA REDUCCIÓN DE LA OFERTA Y EL INCREMENTO DE LA COMPETENCIA


 

Zonas tensionadas

Uno de los aspectos que más ha contribuido a ese cambio en la tendencia de los alquileres ha sido la declaración de zonas tensionadas en algunas comunidades autónomas. Una medida que consiste en poner un límite al precio de las rentas. Defiende Beunza que «es el ejemplo más claro de cómo una medida bien intencionada puede producir exactamente el efecto contrario» porque «cuando se limitan las rentas por debajo del mercado, los propietarios no bajan los alquileres; los retiran, destinándolos al alquiler turístico, a la venta, o simplemente los dejan vacíos». La primera consecuencia es la reducción de la oferta y la segunda es el incremento de la competencia para conseguir las pocas viviendas que salen disponibles. Dice el portavoz de Idealista que «este último aspecto es el más crítico y dañino, ya que está provocando una clara elitización del mercado», que se traduce en «perfiles con mayores ingresos y estabilidad económica», lo que deja fuera de juego a otros como jóvenes, familias vulnerables y rentas medias. Pero, además, tiene otro efecto añadido: «Obliga a miles de ciudadanos a desplazarse hacia segundos y terceros anillos periféricos, lo que traslada de inmediato la presión de los precios y la escasez a municipios colindantes que antes eran asequibles», sentencia José María Alfaro.

Existe una última consecuencia, y es que se produce un conflicto entre inquilinos actuales y futuros. Iñareta señala que “los que ya se encuentran viviendo de alquiler están más protegidos, pero los que necesitan acceder, ven cómo son expulsados del mercado y tienen casi imposible conseguir una vivienda”.

 


EL MERCADO DE LA VIVIENDA ESTÁ MARCADO POR UN AUMENTO DE LA REGULACIÓN Y DE LA INSEGURIDAD JURÍDICA DEL ALQUILER QUE GENERA INTRANQUILIDAD TANTO A PROPIETARIOS COMO A INQUILINOS


 

Respaldo notarial

El día a día del mercado de la vivienda está marcado por un aumento de la regulación y de la inseguridad jurídica del alquiler que genera intranquilidad tanto a propietarios como a inquilinos.

En este punto, toca preguntarse: ¿cómo protegerse en el mercado de la vivienda?

Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado, ha señalado en diversos foros que la falta de seguridad jurídica se manifiesta de forma clara en dos ámbitos: en el proceso precontractual, previo a la compra de vivienda, y en el mercado del alquiler. En el primero, es frecuente la firma de contratos de arras sin asesoramiento ni control, con consecuencias relevantes una vez entregadas cantidades de dinero que, en muchos casos, son elevadas.

En segundo lugar, Barrio Del Olmo señala que “la falta de seguridad jurídica se aprecia también de manera evidente en el mercado del alquiler que no garantiza, hoy, la seguridad jurídica ni del propietario ni del inquilino”. En su opinión, “si se quiere profesionalizar este mercado será imprescindible profesionalizar también la redacción de los contratos y contar con un asesoramiento notarial imparcial y gratuito”.

 


AUNQUE EN ESPAÑA NO EXISTE UNA TRADICIÓN CONSOLIDADA DE FORMALIZAR LOS CONTRATOS DE ALQUILER EN ESCRITURA PÚBLICA, LA INTERVENCIÓN NOTARIAL APORTARÍA SEGURIDAD JURÍDICA


 

Y es que, aunque en España no existe una tradición consolidada de formalizar los contratos de alquiler en escritura pública, la intervención notarial aportaría seguridad jurídica. Permitiría controlar el título del arrendador, confirmando la titularidad del inmueble. Además, aportaría información al arrendatario sobre la situación jurídica de la vivienda, controlaría la legalidad del contrato e, incluso, permitiría incorporar un inventario del estado de la vivienda y de los bienes arrendados. Asimismo, ayudaría a prever la utilización de medios adecuados de solución de controversias, de conformidad con la Ley Orgánica 1/2025 de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia. Pero no acaba aquí. La intervención notarial ayudaría también a controlar el depósito de la fianza en los órganos correspondientes de las comunidades autónomas, así como el cumplimiento de las obligaciones fiscales y la capacidad de detectar prácticas fraudulentas, como la celebración de contratos de temporada que tratan de eludir la regulación más protectora del arrendamiento de la vivienda. Todo ello fomentaría el mercado del alquiler aportando transparencia e información.

Portal estadístico de la vivienda

El Notariado ha puesto a disposición de la Administración y la ciudadanía el Portal estadístico de la vivienda. En él se recoge información anonimizada contenida en el Índice Único Informatizado Notarial. A partir de datos extraídos de las escrituras de compraventas autorizadas ante notario, esta plataforma digital ofrece los precios reales de la vivienda, no los de oferta, y lo hace de manera visual e interactiva, con acceso gratuito y al alcance de todos. El objetivo es contribuir con información fiable, detallada y actual a la toma de una decisión tan vital como la compraventa de una vivienda. Así, responder a preguntas como por cuánto se puede vender una casa, cuánto cuesta un piso en un barrio determinado o qué esfuerzo se debe hacer para comprarlo.

Los propietarios han optado por retirar inmuebles del mercado o destinarlos a otros usos.

¿Qué es una escritura pública?

Es un documento público otorgado ante notario que ofrece la máxima seguridad jurídica, ya que tanto la Administración, como los jueces y la sociedad en general, le otorgan total credibilidad. Se sustenta sobre una normativa precisa y reúne condiciones de autenticidad, porque lo que en ella se recoge es cierto; de ejecutividad porque el acuerdo se lleva a la práctica sin necesidad de más pruebas; y de legalidad porque se ajusta a lo que dicen las leyes. Además, la escritura solo circula mediante copias, ya sean en papel o electrónicas. La matriz en su versión papel se guarda formando protocolo en el despacho del notario que la autoriza, posteriormente pasa a los archivos notariales de cada colegio y luego al Archivo Histórico. La matriz en formato electrónico es custodiada por el Consejo General del Notariado. Por lo tanto, la escritura pública es para siempre.

Miles de ciudadanos se están viendo obligados a desplazarse hacia segundos y terceros anillos periféricos.

PARA SABER MÁS

Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda

Esta normativa introdujo novedades en el mercado inmobiliario, como la regulación y contención de los precios de los alquileres en las zonas denominadas ‘tensionadas’.

Tres años de Ley de Vivienda: el alquiler se encarece, la oferta cae y la competencia se dispara.

Informe realizado por Idealista a propósito del tercer aniversario de la Ley de Vivienda. Se pueden consultar otros informes en el apartado de prensa de la web del portal inmobiliario.

Los jóvenes, las familias vulnerables y las rentas medias encuentran cada vez más dificultades para acceder a una vivienda.

Alquilar… ¿seguro?, por César Sanz

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

CÉSAR SANZ PÉREZ,

vicesecretario del Consejo General del Notariado

Nadie se plantearía en la actualidad comprar una vivienda sin acudir a una notaría”

Alquilar… ¿seguro?

Hay un dicho popular según el cual un contrato son dos desconfiados y un notario. Esto vale para cualquier contrato y por eso la práctica diaria notarial, desde hace siglos, como bien sabe y mejor escribe mi compañero Plácido Barrios, está trufada de elementos y objetos curiosos que los ciudadanos quieren transmitirse delante de un fedatario público.

De entre las cosas sobre las que está permitido contratar, la que suele tener más valor son los bienes inmuebles, por su relevancia para la actividad económica de las personas y por servirles de cobijo y residencia. El derecho español, heredero en este punto de la tradición romana clásica y la canónica, acoge un principio de libertad de forma según el cual, en lo que ahora nos interesa, usted puede vender, comprar o alquilar una vivienda con un simple apretón de manos o firmando una servilleta en una cafetería. Cuestión distinta, y no menor, es qué sucede si la servilleta se moja o el dueño de la mano no recuerda haber apretado la suya.

Preguntas e inquietudes

Por esta y otras razones, nadie se plantearía en la actualidad comprar una vivienda sin acudir a una notaría, en la que verificarán que el inmueble pertenece a quien le pide el pago del precio, que puede legalmente vender, que no tiene cargas que comprometan su tranquilidad futura, que no intenta engañarle con ninguna cláusula ilegal o abusiva y que usted, antes de firmar, entiende perfectamente el contenido y consecuencias del contrato.

Pero si esto es así para la propiedad: ¿por qué resulta hoy tan extraño que el acceso a una vivienda en alquiler se haga ante notario? Dejando aparte el comprensible ahorro de costes, una de las razones puede ser la menor percepción del riesgo que un potencial inquilino tiene, respecto de su vivienda habitual, con relación a un potencial propietario. Si no puedo pagar el alquiler, no me acaba gustando el barrio o me molestan los vecinos, en cuanto acabe la permanencia mínima me busco otra casa. Pero si he firmado una hipoteca, la cosa es bastante más compleja de deshacer.

Ahora bien, mientras el inquilino habita su vivienda con normalidad, puede tener una serie de preguntas e inquietudes legales que, por desgracia para todos, aumentan año a año proporcionalmente al incremento de leyes y reglamentos. Usted, que está ahora leyendo estas líneas y que vive en régimen de alquiler: ¿sabe qué derechos tiene si el propietario decide vender la vivienda? ¿Sabe si usted tiene preferencia para comprarla o si ha renunciado a ello en el contrato que en su día firmó? ¿Conoce cuántos años, como mínimo, tiene derecho a ocupar la misma casa? Y ahora me dirijo a usted, que también está leyendo esto y que con su esfuerzo y ahorro ha podido comprar alguna vivienda para alquilar y complementar su pensión de jubilación. ¿Puede recuperar la vivienda si alguno de sus hijos la necesita porque no ha podido pagar su propia hipoteca? ¿Qué puede hacer si su inquilino dice que es vulnerable? ¿Cómo le afecta la declaración de zona tensionada de su barrio?

Consulte al notario

Sin duda, la labor de asesoramiento notarial, que no eliminaría sino complementaría la que pueden realizar otros operadores como abogados o agentes de la propiedad inmobiliaria, podría dar mayor claridad contractual, eliminar incertidumbres y, en definitiva, mejorar la seguridad jurídica en un mercado cada vez más convulso. Por otra parte, la digitalización del Notariado español, consolidada desde hace años, pero en continua evolución, aportaría muchas herramientas de simplificación y seguridad, tanto en el otorgamiento de los contratos como en la conservación y circulación de los documentos.

Y a partir de aquí, bottom up, como dicen las nuevas tendencias, es decir, de lo particular a lo universal. De las andanzas de un hidalgo manchego o de un agente de publicidad irlandés, a don Quijote o Ulises. La formalización en escritura pública de las compraventas de vivienda, desde la más humilde de la España vaciada hasta la más lujosa en urbanizaciones premium, ha permitido al Notariado crear una base de datos inmensa, en cantidad y calidad, el Índice Único Informatizado, que nutre de información valiosísima a organismos y Administraciones públicas.

El ejemplo más reciente es el Portal Estadístico del Notariado (www.penotariado.com), una potente herramienta en la que cualquier persona puede consultar, gratuitamente, los precios medios de viviendas en cualquier calle de España, superficie media, edad y nacionalidad de los adquirentes y otros datos relevantes. Además del interés que pueda tener para cualquier potencial vendedor o comprador, pensemos en la información que aporta a las Administraciones encargadas de diseñar y ejecutar políticas de vivienda.

Ahora imagine que pudiéramos contar con una herramienta similar para el mercado de arrendamientos; que los operadores económicos, ayuntamientos, comunidades autónomas, el Ministerio de Vivienda y la Comisión Europea pudieran tener datos fiables para actuar en el mercado; o que la Agencia Tributaria pudiera tener un control mayor del dinero que deja de ingresarse por alquileres no declarados. En una época en la que el exceso de información conduce muchas veces a la desinformación, es fundamental contar con datos bien estructurados y fiables, basados en la calidad y seguridad de la fuente que los proporciona. Y esa seguridad comienza por cada contrato individual, para que los dos desconfiados dejen de serlo.

Vulnerabilidad económica y jurídica de los jóvenes, por Andrea González

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ANDREA GONZÁLEZ HENRY,

presidenta del Consejo de la Juventud de España

La mayoría de los contratos de alquiler se firman como documentos privados, sin ningún tipo de intervención que garantice que ambas partes entienden lo que están firmando”

Vulnerabilidad económica y jurídica de los jóvenes

Al hablar de democracia es algo común escuchar que en España todas las personas somos ciudadanas de pleno derecho y que nos encontramos en igualdad de condiciones. Pero nada más lejos de la realidad cuando hablamos de juventud. Porque si no podemos vivir con dignidad, no podemos ejercer una ciudadanía plena. Y vivir con dignidad, en 2026, requiere algo que se ha convertido en un privilegio: tener un lugar donde vivir. Un lugar donde sentirte segura, donde saber que el día de mañana seguirás estando, donde poder construir algo parecido a una vida.

El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España confirma lo que muchas ya sabíamos: emanciparse en España se ha convertido en un lujo generacional. Solo el 14,5% de las personas jóvenes vive de forma independiente, el peor dato desde que existen registros. Y eso ocurre, conviene subrayarlo, mientras el empleo mejora y los salarios crecen. El problema no es que la juventud no trabaje. El problema es que el mercado de la vivienda ha dejado de ser accesible para una generación entera, y que cuando por fin conseguimos entrar en él, lo hacemos en condiciones de enorme vulnerabilidad. Una enorme vulnerabilidad que no solo es económica, sino que es jurídica, porque existe una realidad que los datos de emancipación no terminan de capturar: la de quienes técnicamente tienen dónde vivir, pero en condiciones que no les protegen.

Inseguridad jurídica

Hablamos, por ejemplo, de la persona que encontró su habitación en Instagram o TikTok porque no había otra opción; de la que comparte piso con cuatro desconocidos y cuyo nombre no aparece en ningún contrato, o de la que vive en una habitación alquilada por una cantidad que paga en Bizum a su compañera de piso, sin recibo, sin registro, sin ningún documento que acredite que ese espacio es, de alguna manera, suyo. Son situaciones que se han normalizado por pura necesidad, y que dejan a quienes las viven completamente desprotegidas ante cualquier conflicto: una subida arbitraria del precio, un aviso de que hay que marcharse en dos semanas, una retención de fianza sin justificación, una cuota de basura nueva que tienes que pagar…

Pero la inseguridad jurídica no afecta solo a quienes viven al margen de cualquier formalidad. Afecta también a quienes sí tienen un contrato, porque la mayoría de los contratos de alquiler en España se firman como documentos privados, sin ningún tipo de intervención que garantice que ambas partes entienden lo que están firmando y que el contenido es legal. Hay cláusulas que son nulas aunque estén por escrito (por ejemplo que obligan a la persona inquilina a hacerse cargo de reparaciones que corresponden al propietario, que imponen penalizaciones desproporcionadas, que limitan derechos que la ley reconoce expresamente) y que sin embargo se firman cada día porque quien alquila no siempre sabe que puede negarse, o porque la necesidad de conseguir ese piso es más urgente que cualquier otra consideración, sobre todo cuando sabes que para conseguir un piso tendrás que caerle mejor al propietario que las 40 personas que lo han visitado antes que tú. También nos encontramos con mucha gente con un contrato en regla, sin trampas y sin letra pequeña sospechosa y que aun así no sabe si mañana su contrato seguirá siendo válido. La derogación del Real Decreto ley 8/2026 (aprobado en marzo para responder a las consecuencias de la guerra de Irán y derogado semanas después) dejó a miles de personas inquilinas sin saber si su prórroga extraordinaria seguía en pie o no. La respuesta, en muchos casos, llegó a través de un telediario, no de una carta de su arrendador ni de ningún servicio de orientación jurídica. Esa es también una forma de vulnerabilidad: la de vivir pendiente de si el BOE de hoy te cambia las condiciones de tu vivienda, sin tener a nadie que te explique qué significa eso para tu contrato concreto, para tu situación concreta.

¿Qué hacer?

Lo que pocos inquilinos saben es que existen instrumentos para cambiar eso. Elevar un contrato de arrendamiento a escritura pública ante notario aporta algo que un documento privado no puede dar: fecha cierta, fuerza ejecutiva, y la garantía de que alguien ha verificado que el contenido del contrato respeta la Ley y que ambas partes saben lo que están firmando. No elimina la asimetría de poder entre quien necesita urgentemente una vivienda y quien la ofrece en un mercado con escasísima oferta (para eso necesitamos política pública, y sigue haciendo falta), pero sí introduce un nivel de protección real para quien está en la posición más débil, que en la mayoría de los casos es la persona inquilina.

Nada de esto sustituye a lo que sigue siendo urgente y necesario: más vivienda pública, más oferta de alquiler asequible, una intervención decidida del Estado en un mercado que ha fallado sistemáticamente a las personas jóvenes. Decía Ricardo Piglia que cuando quería tranquilizarse se refugiaba en el futuro: «Dentro de diez años me voy a reír de todo esto». Esa opción, la de esperar a que el tiempo solucione las cosas, no está disponible para nuestra generación, pero a veces no queda otra, y mientras esas políticas llegan, hay personas jóvenes que hoy buscan piso en Instagram, que hoy firman contratos que no comprenden del todo, que hoy viven en situaciones que no las protegen. Y esas personas merecen conocer los instrumentos jurídicos que existen para protegerlas. No como sustituto de la lucha política, sino como parte del mismo compromiso: el de construir condiciones en las que la juventud pueda vivir con dignidad, con seguridad y con derechos reales. Eso también es política de vivienda.

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Manuel de Falla: pionero y compositor de talla mundial

ESFERA CULTURAL

Manuel de Falla con Conchita Badía (de espaldas) y Zulema Núñez durante una entrevista concedida a la revista Atlántida. Buenos Aires, diciembre de 1939.

Manuel de Falla:

pionero y compositor de talla mundial

Julián Díez

Fotos de la galería de imágenes del Archivo Manuel de Falla

Es frecuente lamentarse de que la cultura española ha dado a veces la espalda a sus tradiciones. En el caso del flamenco, felizmente normalizado y valorado hoy, el camino lo arrancó hace un siglo un pionero y compositor de talla mundial: Manuel de Falla, del que este año se conmemora el 150 aniversario de su nacimiento y el 80 de su muerte.

Falla es una figura de primerísimo orden por su enorme influencia también en otros sentidos: por su amistad inspiradora con miembros de la generación del 27; por la vigencia de sus composiciones interpretadas hasta hoy; y por la pertinencia de su figura serena, que buscó incluso mantenerse al margen de las controversias políticas que desgarraron España al final de su vida sin renunciar por ello a su independencia y opiniones.

Todo ello en el marco de una vida exitosa en lo profesional y muy discreta en lo personal, dos características poco frecuentes en la trayectoria de los grandes genios españoles. Nacido en Cádiz el 23 de noviembre de 1876, tuvo una infancia relativamente inquieta por los vaivenes económicos de su padre, el comerciante José María Falla, pero en la que encontró inmediato refugio en la afición musical de su madre, María Jesús Matheu, y el apoyo que le acompañaría hasta el fin de su vida de su hermana María del Carmen.

 


A DIFERENCIA DE OTROS GENIOS ESPAÑOLES, CONOCIÓ EL ÉXITO EN VIDA Y OPTÓ POR UNA TRAYECTORIA PERSONAL DISCRETA


 

Raíces nacionales

Ya embebido de la música tradicional andaluza, se trasladó a Madrid para estudiar en el conservatorio en 1896.  Poco después empezó a estrenar obras y en 1904 ganó su primer premio importante por una obra todavía hoy interpretada: La vida breve.

Uno de sus profesores, Felipe Pedrell, le influyó de forma decisiva con su defensa de la idea de que los compositores españoles debían crear música culta basada en las raíces nacionales, a imagen de la senda emprendida entonces en Rusia, Chequia, Noruega o Finlandia. Con ese impulso se trasladó a París en 1907.

En esa época trabó amistad con los principales compositores del mundo: Isaac Albéniz, que falleció un par de años después, pero también con Maurice Ravel, Igor Stravinsky o Claude Debussy.

Aunque ya entonces Falla manifestaba su interés por las tradiciones populares, es significativo que este último escribiera en público sobre la «ausencia de españolismo superficial» en las composiciones del gaditano.

La guerra mundial le llevó a volver a Madrid en 1914, y en ese retorno se sucederían los estrenos de sus grandes obras: El amor brujo en su primera versión de ese mismo año; Noches en los jardines de España, El sombrero de tres picos… El estreno parisino de esta última corrió a cargo de la mítica compañía Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev, con decorados y vestuario de Pablo Picasso.

 


SU AMISTAD CON LORCA ES LA MÁS CONOCIDA, PERO SU RELACIÓN CON LA GENERACIÓN DEL 27 FUE MUY ESTRECHA


 

Su amistad con Lorca

Tras ser invitado a Granada para un homenaje, Falla decidió fijar su residencia allí. Trabó amistad con una serie de intelectuales locales entre los que pronto destacó un joven poeta 22 años más joven que él: Federico García Lorca. La amistad entre ambos los llevó a numerosos recorridos juntos en busca de tonadas populares, navidades compartidas en las que el compositor tocaba el piano en casa del poeta, o a la organización de actividades como un célebre concurso de cante jondo en 1922.  Gracias a Lorca Falla se relacionó con amigos de la generación del 27 que le presentó el poeta, caso de Rafael Alberti o Jorge Guillén.

 


EN 1904 GANÓ SU PRIMER PREMIO IMPORTANTE POR UNA OBRA TODAVÍA HOY INTERPRETADA: LA VIDA BREVE


 

Sin embargo, la amistad entre Falla y Lorca se distanció cuando este último le dedicó el poema Oda al Santísimo Sacramento del Altar, que, a Falla, católico practicante, le incomodó por su combinación de elementos sensuales con el sacramento de la comunión. Con todo, la simpatía se mantuvo y Falla intentó interceder ante las autoridades franquistas cuando Lorca fue detenido.

Aunque en principio se mostró favorable a la idea de la república, Falla desaprobó las acciones en contra de la iglesia y optó por apartarse progresivamente de la vida pública, algo que la victoria franquista no remedió en absoluto. Incómodo igualmente con el franquismo, meses después del final de la guerra civil optó por exiliarse y pasó sus últimos años en una pequeña localidad argentina, Alta Gracia, donde optó por centrarse en los interminables retoques y añadidos de la que debía ser su obra magna, la cantata La Atlántida.

 


ENTRE 1915 Y 1919 SE SUCEDERÍAN LOS ESTRENOS DE SUS OBRAS EL AMOR BRUJO EN SU PRIMERA VERSIÓN; NOCHES EN LOS JARDINES DE ESPAÑA Y EL SOMBRERO DE TRES PICOS


 

Era la adaptación de un extenso poema en catalán de Jacint Verdaguer que adoraba, y en el que veía reflejo de muchas de sus ideas religiosas y filosóficas, así como su empeño por tender un puente cultural entre América y el Mediterráneo. Habría sido la culminación de un segundo periodo de la carrera de Falla, iniciado en los años veinte, más academicista y neoclásico, que hoy comienza a valorarse, pero quedó en el olvido durante décadas. La Atlántida fue culminada por uno de los discípulos de Falla, Ernesto Halffter, en dos versiones de 1961 y 1976. La escénica raramente se representa, aunque sí una más reducida para orquesta.

Falla murió el 14 de noviembre de 1946, tras años de salud delicada. Aunque había dejado escrito que quería ser enterrado en suelo americano, el gobierno franquista insistió en que se le trajera a España. Algo que no había conseguido antes en vida pese a ofrecerle una pensión vitalicia que contrastaba con los apuros económicos que sufrió en Argentina.

 


TRABÓ AMISTAD CON LOS PRINCIPALES COMPOSITORES DEL MUNDO: ISAAC ALBÉNIZ, MAURICE RAVEL, IGOR STRAVINSKY O CLAUDE DEBUSSY


 

Hoy descansa en la catedral de Cádiz.  Su hermana María del Carmen, eterna compañera, le sobrevivió 25 años que empleó en gran medida en la recopilación del formidable Archivo Manuel de Falla de Granada, una parte del cual se expone hasta el 25 de octubre en la capital nazarí y desde el 12 de noviembre en la Fundación SGAE de Madrid. Aunque con vaivenes en su popularidad, la obra de Falla es hoy un referente indiscutible, aunque él quizá disfrutaría más de saber que se le considera el pionero en la aceptación por parte del público culto de la música tradicional andaluza.

Manuel de Falla en diciembre de 1942 dirigiendo para Radio El Mundo de Buenos Aires.

El fin del aislamiento de la música española

Una de las razones por la que la obra de Falla fue apreciada en España en vida del propio compositor es sin duda el reconocimiento internacional que obtuvo de forma inmediata, y que se mantiene hasta hoy. En los tres siglos transcurridos entre la obra de Tomás Luis de Victoria en el siglo XVI hasta la de Isaac Albéniz (1860-1909) y Falla, ningún otro compositor español tuvo una proyección similar. Sólo estos tres nombres, y obras puntuales de Francisco Tárrega (1852-1909) con sus Recuerdos de la Alhambra y Joaquín Rodrigo (1901-1999) con su Concierto de Aranjuez, consiguen interpretaciones regulares hasta hoy en los grandes auditorios de todo el planeta. Un contraste que en la época en que la figura de Falla ascendió tras la prematura muerte de Albéniz, resultaba chocante en comparación con el respeto internacional existente por las creaciones españolas en otras ramas como la pintura y la literatura.

Miguel Salvador, Joaquín Turina, Manuel de Falla y Luisa Vela tras el homenaje a Falla y Turina celebrado en el Ateneo de Madrid el 15 de enero de 1915.

El centenario de El amor brujo

Como casi toda la obra de Falla, su trabajo más popular, El amor brujo, conoció sucesivas versiones y retoques, pero justo también en 2025 se cumplió el centenario de la versión definitiva que el compositor ya no retocó. Este dato, sumado a la celebridad de la obra, ha hecho que sea la más representada en las actuales conmemoraciones. El amor brujo nació en 1914 como un ballet con partes recitadas en el que Falla unificaba y daba continuidad a una serie de composiciones populares que bailaba la mítica Pastora Imperio, que por entonces apenas superaba la veintena. Tras una serie de versiones para ballet o instrumentales, la que Falla dio finalmente por buena, con la célebre Danza ritual del fuego y arreglos para gran orquesta, se estrenó en mayo de 1925 en París.

Paco Aguilar, Manuel de Falla y Rafael Alberti en Los Espinillos, Alta Gracia, Argentina, 1945.

Las versiones ideales

A la hora de hacer una pequeña colección musical de las obras clave de Falla, los expertos parecen coincidir en el valor histórico de la interpretación de El amor brujo a cargo de L’Orchestre de la Suisse Romande con la dirección de Ernest Ansermet. Aunque un enfoque suizo parezca extraño para una obra española, lo cierto es que Ansermet trabajó en su juventud parisina con los Ballets Rusos, con lo que dirigió la obra en su propio estreno de 1919, décadas antes de esta grabación. Respecto a Noches en los jardines de España, las versiones de Alicia de Larrocha de los años setenta se consideran no superadas. Del Concierto para clave que Falla compuso para su amiga Wanda Landowska no se han reeditado las grabaciones de la propia pianista polaca, aunque puede destacarse la interpretación del vasco Joaquín Achúcarro con la London Symphony Orchestra. Partes escogidas de algunas de estas versiones se pueden encontrar en el doble CD de la casa Decca The Essential Falla. También cabe citar Falla Collection, de la casa Brilliant, con cinco CD interpretados por la Sinfónica Simón Bolívar venezolana dirigida por Gustavo Dudamel.

Otras fuentes

La exhaustiva web oficial del sesquicentenario, falla150.manueldefalla.com, recoge todos los conciertos conmemorativos que se celebran en distintas partes del mundo.

La revista Encuentros Manuel de Falla recordó hace unos años el centenario del famoso concurso de Cante Jondo de Granada, una acción decisiva en la reivindicación del flamenco que emprendieron Falla y García Lorca.

En los Anales de la Real Academia de Bellas Artes encontramos uno de los estudios más detallados sobre la amistad de Falla con los mucho más jóvenes miembros de la generación del 27.

Entrevista a Darío Urzay, artista

ESFERA CULTURAL

Intento partir de unos vestigios para crear una verdad emocional”

Darío Urzay,

artista

Álex Oviedo

Fotos de Miguel San Cristóbal

Dos exposiciones, planteadas a partir de la memoria y la herencia, ha inaugurado el pintor, fotógrafo y artista plástico bilbaíno Darío Urzay. La primera, en el Museo Marítimo-Itsasmuseum de Bilbao, Alpha y Omega de un vapor; la segunda, en el Museo Vasco de Fotografía-Photomuseum de Zarautz, Una fracción. Darío Urzay por Darío Urzay.

Nacido en Bilbao en 1958, estudió Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, donde obtuvo la licenciatura en 1982. En 1983 obtuvo el Gure Artea —el reconocimiento más importante que se concede en Euskadi en el ámbito de las artes plásticas y visuales—, a raíz de su primera exposición en París, premio que volvió a ganar en 2001 a su labor artística.  En 1987 residió en Londres invitado por la Fundación Delfina Studios, y posteriormente en Nueva York, ciudad en la que vivió durante nueve años. En 2005 su trabajo fue reconocido con el Premio Nacional de Arte Gráfico y el Excellence Work Award en la Bienal de Beijing. A lo largo del mes de junio, Urzay ha presentado dos exposiciones relacionadas con la memoria y la herencia: Alpha y Omega de un vapor, en el Itsasmuseum de Bilbao; y Una fracción. Darío Urzay por Darío Urzay, en el Photomuseum de Zarautz.

 


“UN MUSEO CREA MEMORIA, PERO TAMBIÉN PRODUCE OLVIDO, ALGO QUE SE HACE DE FORMA CONSCIENTE”


 

-¿Estamos ante dos exposiciones y un solo tema?

– El detonante fue localizar en casa de mi madre, que acaba de cumplir cien años, alrededor de 2.500 negativos de fotografías sacadas por mi padre. Pero entre esos negativos, que abarcaban hasta 1985, no había ni una foto de mi abuelo. Se da la circunstancia de que mi abuelo, mi padre y yo compartimos una herencia que es el nombre: Darío Urzay. Un mismo nombre pero en diferentes cuerpos. De mi abuelo sólo había fotos sacadas por su hijo tras la jubilación. Eso me hizo preguntarme sobre la ausencia. Es decir, las exposiciones parten de la ausencia de los dos Daríos, mi padre y mi abuelo. Porque mi padre también vivió la falta del suyo, que era marino y se pasaba seis meses en alta mar.

-Eso le llevó a investigar sobre la vida de su abuelo…

– En junio de 2025 me puse a trastear en las hemerotecas. Una amiga que trabaja en el Guggenheim me ayudó en la búsqueda, me dio las claves, me dijo “busca por aquí, por allá”. Mi abuelo era marino de cabotaje, es decir, dibujaba con el barco continuamente la península: Pasajes, Santander, Vigo, Portugal… y así hacia Huelva, Sevilla, Barcelona, Marsella… Navegó fundamentalmente en la naviera Ybarra, que era vasco-andaluza. La exposición del Itsasmuseum parte del Cabo Blanco, un vapor construido en 1908 en el Astillero Euskalduna, hundido en la costa portuguesa el 13 de julio de 1936. Naufragó a la misma hora en que en Madrid mataron a Calvo Sotelo. Eso me reafirmó en la búsqueda. ¿Cómo sería el naufragio? ¿Y ese último viaje? Al principio mi investigación sólo me llevó a escribir. Pero al enterarme del naufragio me surgió la necesidad de viajar a la costa noroeste de Portugal. Convencí a mi familia y una mañana, cerca del faro de Montedor, descubrí restos de lo que parecía un naufragio: planchas con remaches, una barra longitudinal propia de los vapores del siglo XX. Los restos del Cabo Blanco…  

 


“MIS DOS ÚLTIMAS EXPOSICIONES HAN SIDO COMO TRABAJAR CON LA HEMEROTECA, CON LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y CON EL PASADO DE MI FAMILIA”


 

-¿Surgió entonces la idea de la exposición?

– Y al confirmar que eran del Cabo Blanco. Había comenzado a sacar fotos del hallazgo y a encontrar multitud de noticias sobre el barco. Comencé a jugar con la Inteligencia Artificial, retocando fotos en blanco y negro y en color. La exposición se acabó convirtiendo en un trabajo documental, por un lado, en el que ejercía de historiador, y en otro emocional, que tiene que ver con el hecho de que mi abuelo era el capitán del barco. Y se llamaba Darío Urzay. Y me comienzo a plantear una exposición en la que me camufle como artista de arte contemporáneo que va a exponer en un museo marítimo. Y eso me lleva a plantearme cosas, como el posterior uso de la IA me genera dudas y resuelve posibles variables de caminos a seguir. Incluso técnicamente. 

-¿Cómo artista cuál ha sido su relación con ese gran monstruo que llamamos IA? 


– De acoplamiento. Porque para mí la IA no es una herramienta, no tiene nada que ver con utilizar una cosa para conseguir un fin. Lo que hice fue plantearle dudas, hipótesis, construyendo una exposición por estima. ¿Sabes lo que es navegar por estima? Es como navegaban cuando no había GPS ni cosas de esas y se calculaba la ruta a partir de la posición inicial, el rumbo, la velocidad y el tiempo. Imagínate lo difícil que sería navegar por la costa gallega o portuguesa.

-La exposición se subtitula La última estela del Cabo Blanco. ¿Por qué estela?

– Porque no quería que apareciera el barco, quería que el visitante construyera su propio barco en la cabeza. ¿Y cómo hacerlo? Pues a partir de fragmentos: los restos del naufragio, los planos de los viajes, los recortes de prensa. Mis propios fragmentos emocionales. Algunos de los pequeños cuadros en color se basan en antiguos óleos de naufragios que conservan esos colores negruzcos, verdosos… Una especie de interacción entre el artista y el museo, un intercambio tan interesante como el que se mantuvo con la IA… El concepto de estela se me ocurrió a bote pronto. La estela es esa imagen que deja el barco al navegar, que depende de la velocidad, del estado del mar, del tamaño del barco. Y me pareció un elemento muy plástico: el batir del agua, la espuma… Y la sensación de que sólo ves el mar. No ves la popa del barco porque te vas, es ausencia. Precisamente la ausencia del abuelo. Del padre frente a sus hijos.

 


“SI PERDEMOS LO EMOCIONAL, EN EL FUTURO VAMOS A SER INCAPACES DE DISCERNIR ENTRE LO QUE ES VERDAD Y ES MENTIRA”


 

-En muchas de sus fotografías juega con el movimiento y el resultado parece mostrar las imágenes creadas por un electrocardiograma.

– Como si fuesen los latidos del corazón de un nieto pensando en su abuelo. Un juego, consciente o no. Una forma de recuperar la historia familiar que muchas veces son historias desaparecidas. Cuando hago camerastrokes, el movimiento del cuerpo que sostiene la cámara se superpone al de fotografías realizadas décadas atrás por otro cuerpo ausente. Fotografío desde el punto de vista del que fotografiaba. Como una huella de quien estuvo a partir de quien vuelve a mirar. Me sitúo en el mismo lugar, muevo la cámara durante dos segundos después del anochecer y lo que aparece es el rastro de mi cuerpo mediante las luces frente al objetivo, que recogen el registro de la acción. Es decir, este Darío ha estado ahí como lo estuvo aquel otro Darío.

–La herencia está presente en ambas exposiciones, la de Bilbao y Zarautz…

– Porque ambas surgen de un mismo tronco. Mi padre era químico, trabajaba en una fábrica alavesa en el límite con Burgos. En ella se hacían unos pigmentos de cadmio que vendía la fábrica Titán de Barcelona. Unos óleos muy caros. Yo no tenía ni idea de su trabajo, pero un día, mientras estaba estudiando Bellas Artes, me trajo cien gramos de cadmio que había recogido del suelo, de un rojo muy fuerte, brillante. En Zarautz parto de las fotografías de los negativos que he encontrado de mi padre, pero sólo los que tienen que ver con el mar y el agua, un tiempo en que su propio padre estaba ausente: camarotes, horizontes ocultos por la niebla…, espacios vacíos muchos de ellos sobre imprimaciones de rojo cadmio. De nuevo ese territorio en el que se relacionan fotografía, memoria e imaginación. A partir de esas fotos, soy yo quien se sitúa en su lugar para cambiar el punto de vista e imaginar cómo sería ese tiempo después de que mi padre se hubiera ido.

-El intento de reconstruir su historia personal.

– Una construcción afectiva hecha a partir de suposiciones, en el caso de Zarautz, y como indica el título, a través de una fracción. Nuestra vida es sólo una fracción. Lo de Darío Urzay por Darío Urzay tiene que ver con un libro de Roland Barthes titulado Roland Barthes por Roland Barthes, en el que pretende explicarse a sí mismo a través de pequeños fragmentos sobre su vida y su obra. Yo hablo de recuerdos, de memoria que puede haberme contado mi padre, de rastros reconstruidos, de una herencia. El notario ha de documentar la verdad; en mi caso, intento a partir de unos vestigios para crear una verdad emocional. Que en el fondo es lo que vamos a tener que recurrir para en un futuro saber si nos están mintiendo. Frente a la mentira, será la verdad emocional lo que importe. Si perdemos lo emocional, vamos a ser incapaces de saber lo que es verdad.

-¿Cómo se define Darío Urzay?

– Nunca me he considerado buen pintor, sino un artista que ha utilizado la pintura, la fotografía u otras técnicas. Pero soy un ser curioso, y eso me lleva a generar obras. Me he intentado adecuar a lo que me ha tocado vivir, lo que me ha llevado a ser un artista multidisciplinar. O multitarea. Que en inglés queda muy bonito: multitask.

-¿Qué le atrapa del arte?

– Lo que se produce entre la obra y el yo, lo inmaterial.

-Sus obras se han visto en algunos de los mejores museos del mundo…

– En el Museo Pushkin de Moscú, en el Bellas Artes o en el Guggenheim de Bilbao, en la Galería Eastman en Bélgica, en el Palacio Real dentro de una exposición Obras contemporáneas de las Colecciones Reales, o en el Reina Sofía, que entre 1992 y 2007 incorporó para su colección seis de mis piezas con cuatro directores distintos. Alguna de ellas no se llegaron a exponer; sí, en cambio, en exposiciones exteriores producidas por el Reina Sofía, como en el Rufino Tamayo de México. Pero a partir de 2007 desaparecí del Reina Sofía. Un museo crea memoria pero también produce olvido, algo que se hace de forma consciente. He expuesto en Nueva York, París, Oslo… Ahora no hago demasiadas exposiciones porque me tengo que buscar un sentido. Quizás algunas de corte más institucional. Digamos que no necesito exponer tanto y sí crear para que algo quede cuando muera. Suelo decirles a mis hijos que me gustaría que perpetuaran el legado de su padre. Habré hecho alrededor de dos mil obras durante toda mi vida. Y aun así sigo pensando que soy un gran desconocido.

DONDE ENCONTRARLE

Darío Urzay participa en redes sociales, principalmente a través de Instagram con el nombre @dariourzay, en cuyo perfil suele colgar obras o el proceso creativo. También dispone de espacio propio en LinkedIn, con el nombre del propio artista. Tiene web en inglés y castellano con la siguiente dirección:

Partida de Carlos de Borbón a España, vista desde la dársena

ESFERA CULTURAL

LEER CUADROS

CONVENIO EL PRADO-FUNDACIÓN NOTARIADO

La obra del Prado es la versión primera de al menos otras diez pintadas por Joli, lo que prueba que la partida del Rey fue muy sentida en Nápoles

CLAVES DE LA OBRA

Autor: Antonio Joli (Módena 1700 – Nápoles 1777)
Fecha: 1759
Material: óleo sobre lienzo
Ubicación: sala 89
Medidas: alto: 127,5 cm; ancho: 204,8 cm

Partida de Carlos de Borbón a España, vista desde la dársena

El Museo del Prado ha dedicado recientemente una serie de actividades al estudio de la figura coleccionista de Isabel de Farnesio y al papel que desempeñó en la promoción de las artes. De la colección que reunió procede esta Vista de Nápoles desde el puerto, pareja de otro cuadro que representa la misma escena desde un encuadre distinto: Partida de Carlos de Borbón a España, vista desde el mar.

Itziar Arana Cobos,

doctora en Historia del Arte. Centro de Estudios del Museo del Prado

Ambas obras poseían para la reina madre un alto valor biográfico, puesto que representan el momento en el que su primogénito parte rumbo a España para suceder en el trono a su hermanastro, Fernando VI, fallecido sin descendencia. Bajo las órdenes del marqués de la Victoria, una escuadra de naves engalanadas recogió al futuro Carlos III. Con la subida al trono español de su hijo, Isabel de Farnesio culminaba, mejor de lo que habría podido imaginar, sus ambiciosas aspiraciones dinásticas.

Cómo surgió

Quizá la obra fue un encargo directo de la propia Isabel a Antonio Joli, afamado pintor de escenografías teatrales y paisajes urbanos (vedute) que en 1754 regresó a Italia tras una estancia de varios años en Madrid al servicio, precisamente, de la corte de Isabel de Farnesio y Felipe V. El pintor da muestra de su habilidad en la captación de panorámicas al combinar el detalle descriptivo de la topografía con la multiplicidad de puntos de vista tomados desde angulaciones diversas, un aspecto que incorporó a sus lienzos desde su estancia veneciana, donde estuvo en contacto con las más altas cotas en la representación de este género.

Bajo un límpido cielo lleno de matices cromáticos, también de tradición veneciana, Joli presenta una panorámica horizontal enmarcada entre los muros del muelle y la mole del castillo a la izquierda, espacio que aprovecha para estampar su firma y la fecha del acontecimiento: “Imbarco di S. M. C. / in Napoli il 6 Ot.e / Joli de. depi. 1759”. De este modo, proporciona una vista completa del puerto de Nápoles, con el faro y el Vesubio humeante al fondo, enfatizando la dirección de la escuadra con la nave que trasladaba a la pareja real, La Fenice, la cual aparece completamente rodeada de pequeñas embarcaciones en las que los napolitanos se acercaron a despedir a su rey. En el muelle también se agolpa la multitud, llegada a pie o en carroza para aclamar a Carlos.

En su representación, Joli aprovecha su capacidad descriptiva y narrativa para animar la escena, de brillante colorido, con una gran proliferación de detalles anecdóticos, entre los que destaca la carroza central, en ella se ha querido identificar al ministro Bernardo Tanucci (quien asumió la regencia durante la minoría de edad del sucesor de Carlos en Nápoles) en la figura que agacha la cabeza y parece secarse las lágrimas.

La obra del Prado es la versión primera de al menos otras diez pintadas por Joli, lo que prueba que la partida del rey fue muy sentida en Nápoles y también que el pintor pudo hacer estas vistas celebrativas para destinarlas a la venta, sin necesidad de que mediara encargo previo.

Entrevista a María del Mar Pageo, presidenta de Cruz Roja Española

EN SOCIEDAD

La vulnerabilidad es hoy más compleja, diversa y, en muchos casos, cronificada”

María del Mar Pageo,

presidenta de Cruz Roja Española

Carlos Capa

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada y especialista en Geriatría y Gerontología, María del Mar Pageo, lleva más de tres décadas vinculada a Cruz Roja Española como voluntaria y, desde 2023, preside la organización y su Fundación. En esta entrevista analiza los principales retos sociales a los que se enfrenta la organización humanitaria en un contexto marcado por el aumento de la vulnerabilidad, el envejecimiento, la soledad no deseada y la brecha digital.

-En el actual contexto social y económico: ¿Cuál es la principal misión hoy de Cruz Roja?

– No ha cambiado desde su creación. Nuestro fin viene muy claramente definido en el Principio de Humanidad que establece que el Movimiento, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todas las personas heridas en los campos de batalla, se esfuerza, con su capacidad internacional y nacional, por prevenir y aliviar el sufrimiento de los seres humanos en todas las circunstancias. Tendemos a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. Favorecemos la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos. 

El actual contexto social y económico ciertamente tiene fuentes de sufrimiento que son diferentes a las que podíamos abordar como organización en el momento de nuestro surgimiento. Fenómenos como la soledad no deseada, el incremento de la vulnerabilidad frente a fenómenos meteorológicos extremos incentivado por el cambio climático o el riesgo de exclusión vinculado a la brecha digital, son muy característicos del momento actual.

Sin embargo, hay otros escenarios que lamentablemente permanecen como el de prestar auxilio, sin discriminación, a todas las personas heridas en los campos de batalla.

 


REFORZAR LA PROTECCIÓN SOCIAL PASA POR GARANTIZAR QUE SEA ACCESIBLE, ÁGIL Y CENTRADA EN LAS PERSONAS


 

-Trabajan en primera línea con personas en situación de vulnerabilidad. ¿Qué retos enfrenta la organización en materia de protección social y humanitaria?

– Uno de los principales retos es que la vulnerabilidad es hoy más compleja, diversa y, en muchos casos, cronificada. Ya no se limita a situaciones de exclusión extrema, sino que alcanza a un número creciente de personas y familias que, aun teniendo empleo, no logran cubrir sus necesidades básicas en un contexto de aumento del coste de la vida, dificultades de acceso y mantenimiento de la vivienda y precariedad laboral.

Además, los desafíos no se presentan de forma aislada, sino interconectados. El envejecimiento de la población, la soledad no deseada, los problemas de salud mental, especialmente entre jóvenes, o la brecha digital configuran realidades cada vez más complejas. Ante ello, el reto es avanzar hacia respuestas integrales, centradas en la persona y sostenidas en el tiempo, adaptándose además a un contexto de emergencias más frecuentes. Y hacer todo ello garantizando la sostenibilidad del sistema de asistencia a las personas y el cuidado de los equipos.

-La seguridad jurídica es un pilar fundamental para el funcionamiento de las instituciones y la protección de los derechos. ¿Echa en falta alguna ley o reforma?

– Sin duda, la seguridad jurídica resulta un soporte esencial para poder acometer nuestra actividad cotidiana dentro de un marco y un entorno adecuados.

 En mi opinión, resultaría positivo el que se aprobara el reglamento de la Ley de Voluntariado, previsto en la propia ley, que sirviera de delimitación, encaje y desarrollo de la actividad voluntaria que muchas personas desarrollan en el seno de nuestra Institución.

 


LA COLABORACIÓN ENTRE EL ÁMBITO SOCIAL Y EL JURÍDICO PERMITE OFRECER RESPUESTAS MÁS INTEGRALES Y PREVENTIVAS


 

-En abril firmaron un acuerdo de colaboración con el Consejo General del Notariado, ¿con qué objetivos?

– Este acuerdo de colaboración surgió de la necesidad de lograr una mayor colaboración entre ambas partes para el intercambio recíproco de información y experiencias, con la finalidad de mejorar y coordinar la actuación en situaciones de emergencia y articular el trabajo conjunto de ambas instituciones en situaciones especiales.

No obstante, el documento suscrito es más ambicioso y prevé ampliar a otros ámbitos la colaboración en el futuro; asunto en el que ya se está trabajando.

-En un momento de creciente precariedad y desigualdad, ¿qué medidas considera necesarias para reforzar la red de protección social en España?

– Reforzar la red de protección social pasa, en primer lugar, por garantizar que esta sea accesible, ágil y centrada en las personas, eliminando barreras administrativas, digitales o de información que dificultan el acceso efectivo a los derechos. No se trata solo de disponer de recursos, sino de asegurar que las personas puedan utilizarlos de manera sencilla y en el momento adecuado.

Además, es fundamental consolidar un sistema basado en derechos, suficiente y estable, que proporcione seguridad y evite situaciones de incertidumbre. Junto a ello, resulta clave apostar por la prevención, con servicios sociales bien dotados, coordinados y capaces de anticiparse. Todo ello debe ir acompañado de medidas que refuercen el empleo digno, el acceso a la vivienda y la protección de colectivos especialmente vulnerables, así como de un impulso decidido a las redes comunitarias y al acompañamiento cercano y humano.

 


EL COMPROMISO DEL VOLUNTARIADO SE SOSTIENE COMBINANDO NUESTROS PRINCIPIOS Y VALORES CON UNA GESTIÓN MÁS CERCANA, FLEXIBLE Y CENTRADA EN CADA PERSONA


 

-Cruz Roja desarrolla programas en ámbitos tan diversos como la inclusión laboral, la salud, la infancia, la migración y las emergencias. ¿Qué programas le parece que tienen mayor impacto transformador y por qué?

– Como bien dices, Cruz Roja trabaja en programas muy diversos, con los que se cubre un espectro muy amplio de necesidades sociales. Para nosotros uno de los aprendizajes de todos estos años de trabajo es que la capacidad transformadora reside en la interacción de los diferentes programas juntos.

Las personas somos seres multidimensionales y muy a menudo, cuando alguien requiere nuestro apoyo en un aspecto, al abordar de manera personalizada la situación de la persona que necesita ayuda, afloran otras necesidades que se relacionan con la primera como causas de ella o como consecuencias.

Que el impacto de la intervención tenga capacidad transformadora depende más de la capacidad de entender a la persona en esas múltiples dimensiones y ser capaces de ofrecerle apoyo en tantas como necesite y, cuando se requiera, de manera sostenida.

-La colaboración entre el sector público, el privado y el tercer sector es clave para abordar los desafíos sociales. ¿Qué tipo de alianzas considera prioritarias para el futuro de Cruz Roja?

– Para Cruz Roja el futuro pasa por reforzar alianzas que sumen capacidades y generen un impacto real y sostenido. Son prioritarias las colaboraciones con las administraciones públicas, que permiten dar respuestas estructurales, y con el sector privado, que aporta innovación, recursos y compromiso social. Del mismo modo, las alianzas con instituciones cercanas a la ciudadanía, como el Notariado, resultan especialmente valiosas por su capacidad de generar confianza y acompañar a las personas en momentos clave.

Además, creemos firmemente en el papel de la sociedad en su conjunto. La implicación individual —a través de donaciones, voluntariado, o fórmulas como las herencias y legados solidarios— es esencial para sostener y ampliar nuestra labor. Esta corresponsabilidad, junto con una colaboración sólida entre sectores, es la base para construir una sociedad más inclusiva y resiliente.

 


LAS ALIANZAS CON INSTITUCIONES CERCANAS A LA CIUDADANÍA, COMO EL NOTARIADO, RESULTAN ESPECIALMENTE VALIOSAS


 

-La imagen de Cruz Roja es universal, pero su trabajo se basa en la proximidad y el voluntariado. ¿Cómo se mantiene vivo el compromiso de miles de voluntarias y voluntarios en un contexto social y económico tan cambiante?

– Creo que el compromiso del voluntariado se mantiene vivo cuando las personas sienten que su acción tiene sentido, que aporta valor y que forma parte de una causa compartida.

En Cruz Roja la proximidad es clave: cada persona voluntaria convierte una organización universal en una respuesta cercana, humana y adaptada a cada territorio. De hecho, son las personas voluntarias las primeras en responder en caso de emergencia.

En un contexto cambiante, debemos ofrecer formas de participación más flexibles, compatibles con la vida personal, familiar y laboral de cada persona.

También es fundamental cuidar la experiencia voluntaria desde el inicio, con una buena acogida, orientación, formación, acompañamiento y comunicación clara.

El reconocimiento cotidiano, la escucha activa y la posibilidad de participar en la mejora de la organización refuerzan el sentido de pertenencia.

En definitiva, el compromiso se sostiene combinando nuestros principios y valores con una gestión del voluntariado más cercana, flexible, cuidadosa y centrada en cada persona.

-¿Qué mensaje le gustaría transmitir a la comunidad notarial, a los profesionales del derecho y a la sociedad?

– Transmitiría el mensaje de la capacidad que nuestra colaboración conjunta tiene para consolidar espacios de protección para las personas. Pienso en el ejemplo de Henry Dunant y cómo su labor de sensibilización respecto al derecho que debían tener los soldados a ser asistidos si resultaban heridos en la guerra, unida al apoyo de juristas para dotar a esta idea de una fórmula jurídica, fueron el germen del primer Convenio de ginebra de 1864, elemento clave en el surgimiento del Derecho Internacional Humanitario contemporáneo, base en la actualidad de la protección de millones de personas en situaciones de conflicto.

Adicionalmente, pediría a la comunidad notarial y a los profesionales del derecho que sirvan de soporte y vehículo de comunicación de lo que la Institución realiza, y que cuando se acuda a ellos para resolver actividades particulares, se pueda aprovechar la ocasión para difundir la labor que Cruz Roja Española desarrolla diariamente.

¿Cómo valora el papel del Notariado y en particular su Fundación Aequitas, en la protección de las personas con discapacidad, mayores o en situación de riesgo de exclusión?

Valoramos muy positivamente el papel del Notariado y de la Fundación Aequitas, especialmente por su contribución a garantizar la seguridad jurídica como pilar esencial de la inclusión social.

El papel del Notariado resulta esencial para acreditar las diversas situaciones que concurran, ya que nos encontramos ante un fedatario público que atestigua lo sucedido realmente y cuya fe pública no admite contradicción.

Asimismo, sirve para vehicular muchas situaciones especiales en el trabajo que Cruz Roja desarrolla habitualmente, para dar soporte y rigor a la actividad.

La colaboración entre el ámbito social y el jurídico, como la que desarrollamos conjuntamente, permite ofrecer respuestas más integrales y preventivas, especialmente en ámbitos como el de las personas mayores. Asimismo, el enfoque en la autonomía, la toma de decisiones con apoyos y el respeto a la voluntad de las personas refuerza una protección más humana, cercana y centrada en la persona.

Huella digital

Su presencia digital se canaliza principalmente a través de los canales oficiales de Cruz Roja Española, donde pueden verse entrevistas, vídeos, comunicados e intervenciones institucionales.