Un año para celebrar la luz de Sorolla

ESFERA CULTURAL

UN AÑO PARA CELEBRAR LA LUZ DE SOROLLA

Paseo a la orilla del mar. Pintado durante el verano de 1909 en la playa de Valencia.

JULIÁN DÍEZ

Mail: [email protected]

Colores cálidos, mar azul, luz omnipresente… La imagen del Mediterráneo como territorio de felicidad primigenia, de lugar donde los anhelos de la humanidad encuentran un acomodo sencillo y natural, progresó a lo largo de siglos, pero se consolidó iconográficamente en la modernidad con la obra del valenciano Joaquín Sorolla.

El centenario del fallecimiento del pintor del luminismo coincide con una cierta reivindicación de su obra como cristalización del renovado amor por el Mediterráneo como símbolo, ahora en peligro.

El reconocimiento a Sorolla en España es un fenómeno sostenido. Su museo, por ejemplo, es uno de los más visitados de los que dependen del Estado, y en términos absolutos, de los monográficos consagrados a la obra de un solo artista, el tercero, después de la Casa Museo de Dalí en Figueras y el Museo Picasso de Barcelona.

Sin aristas

Una de las tareas pendientes es la de conseguir un reconocimiento similar a escala internacional, como de hecho lo tuvo en vida. Quizá lo que ha pesado en contra de Sorolla haya sido precisamente que fue un personaje sin demasiadas aristas, que triunfó social y artísticamente. A diferencia de los grandes maestros cuya figura se ha visto engrandecida por la lucha contra dificultades personales y profesionales, Sorolla fue un caballero bastante apacible que llevó una vida confortable, reconocido por su talento: en 1908, una exposición suya en Londres fue saludada como la del «más grande de los pintores vivos». Aunque se sobrepuso a una infancia compleja (perdió a sus padres siendo muy niño) y falleció muy joven (apenas con sesenta años), tras afrontar las dificultades comunes a cualquier artista en sus comienzos, tuvo una carrera profesional brillante.

Estuvo felizmente casado, se dedicó a la jardinería, retrató a grandes figuras de la época (Galdós, Machado, Ramón y Cajal, Alfonso XIII, el presidente estadounidense Taft…), se construyó a su gusto una gran casa en Madrid (que hoy alberga el museo estatal consagrado a su figura) y falleció en su amplia residencia veraniega en la sierra de Guadarrama. En 1901, con apenas 38 años, una estatua suya presidía el salón principal del Círculo de Bellas Artes de Valencia, y en la misma época ya dio nombre a una calle en la ciudad.

El luminismo

Por el camino, conoció también el éxito en exposiciones internacionales en varios de los principales centros del arte mundial de la época, como París, Viena, Buenos Aires, Chicago o Nueva York. De hecho, en esta última ciudad se encuentra, en la Hispanic Society, una de sus obras más impresionantes: el conjunto de catorce lienzos Visión de España, que le ocupó prácticamente siete años y le dejó completamente agotado; la hemiplejia que terminó por costarle la vida se produjo a los pocos meses, y le impidió viajar para ver esa obra magna expuesta en la sala para la que había sido concebida. Sin embargo, en un resumen de cuál es la situación de Sorolla en el panorama artístico mundial, esa sala permanece hoy gran parte del año cerrada y casi nunca se destaca entre los atractivos culturales de la ciudad de los rascacielos.


EL PALACIO REAL DE MADRID ACOGERÁ LA PRINCIPAL MUESTRA CONMEMORATIVA: «SOROLLA A TRAVÉS DE LA LUZ»


El luminismo, el movimiento de vanguardia que Sorolla quiso impulsar tras beber directamente de las fuentes del impresionismo, ha quedado hoy en un olvido que el centenario pretende superar. El Ministerio de Cultura ha concedido a este aniversario la consideración de Acontecimiento de Excepcional Interés Público y ha anunciado la creación de una comisión para organizar los actos, en la que estarán presentes tanto miembros de la Administración como descendientes del pintor (entre los que destacan por su actividad su bisnieta, Blanca Pons Sorolla), y representantes de la estructura de la Casa-Museo de Madrid.

El plato fuerte probablemente sea la exposición multidisciplinar Sorolla a través de la luz, una muestra inmersiva que acogerá el Palacio Real de Madrid. A ella acudirán obras de Sorolla que no están habitualmente al alcance del gran público, por encontrarse en manos privadas o en museos internacionales. También distintas recreaciones digitales y contenidos multimedia serán protagonistas en el Salón de Génova del Palacio, incidiendo como es habitual en la importancia de la luz en la obra de Sorolla.

Entre otros recintos donde Sorolla tendrá protagonismo puede citarse al Museo Goya de Zaragoza, que ha programado una exposición para el próximo mes de febrero. La evidente influencia sobre el valenciano de las primeras obras del aragonés a su llegada a Madrid, sus retratos de fiestas y juegos populares al aire libre, será uno de los temas tocados. Además, como no podría ser de otra forma, el Museo de Bellas Artes de Valencia tendrá su propia muestra con material no visto en España desde hace décadas, ya que la exposición Sorolla. Orígenes acogerá 32 obras del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba correspondientes a los primeros años en activo del pintor.

Aunque todavía se espera la confirmación oficial de otras actividades, sería injusto no mencionar que 2022 ha sido un año también con una intensa actividad para mostrar su obra. En el Museo Sorolla de Madrid se presentó hasta noviembre la exposición Sorolla en negro, que pretendía incidir justamente en la parte hoy quizá menos recordada de su obra (una etapa no breve de cuadros tenebristas, o los que dedicó a temáticas sociales como el célebre ¡Aún dicen que el pescado es caro!, de 1894, de la colección del Prado).

Mientras, el Museo Esteban Vicente de Segovia contrapuso obras de este importante artista local con otras de Sorolla, que le precedió algunas décadas y le influyó decisivamente en el gusto compartido de ambos por los jardines y la naturaleza. Ha sido la exposición más visitada en la historia del museo segoviano. Además, también hasta noviembre fue posible visitar La edad dichosa. La infancia en la pintura de Sorolla, en la Fundación Bancaja de Valencia, con 86 cuadros dedicados a ese tema, muy querido por el pintor.

Protagonista en Milán

La escasez de presencia internacional de la obra de Sorolla tuvo en 2022 un feliz contrapunto en la primera exposición a gran escala de su obra en Italia, que tuvo lugar en el Palazzo Reale de Milán. Con sesenta obras cedidas en su mayoría por el Estado español, Pittore di Luce atrajo a más de 70.000 visitantes para cerrar un círculo que seguramente faltaba en el reconocimiento de Sorolla, puesto que el pintor visitó durante largas temporadas Italia para conocer de primera mano la obra de los maestros transalpinos, y estuvo presente incluso en la primera Bienal de Venecia, pese a lo cual nunca ha sido del todo bien conocido en ese país. La misma muestra había pasado un par de años por la National Gallery de Londres con resultados igualmente sobresalientes.

Otras fuentes:

Los datos de visitas del Museo Sorolla confirmaron en 2021, al atraer a casi 200.000 visitantes, la popularidad de la obra del pintor 

Poco después de la gran exposición que albergó, la National Gallery de Londres adquirió su primer Sorolla, reforzando su presencia en los grandes museos europeos

Arquitecturas pintadas: A propósito de la FLAGELACIÓN de Alejo Fernández

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CONVENIO EL PRADO-FUNDACIÓN NOTARIADO

CLAVES DE LA OBRA

Autor: Fernández, Alejo
Fecha de creación: 1500-1505
Material: Óleo sobre tabla
Ubicación: Expuesto en la sala 57
Medidas: 48 x 35 cm.

ARQUITECTURAS PINTADAS: A PROPÓSITO DE LA “FLAGELACIÓN” DE ALEJO FERNÁNDEZ
Cuando el Museo del Prado me hizo el gran honor de encargarme el desempeño de su Cátedra para 2022 decidí de inmediato que el tema que articularía mis conferencias y seminarios sería el de la presencia de la arquitectura en la pintura, apasionante objeto de investigación que me atrae desde hace años.
Juan Calatrava

Director de la Cátedra Museo del Prado 2022

El estudio de las arquitecturas pintadas posee toda la riqueza de las situaciones fronterizas: puede ser, ciertamente, un campo independiente en la historia de la pintura o en la de la arquitectura, pero sin duda su mayor atractivo lo encuentra en el fecundo territorio de cruce entre ambas disciplinas. Constituye, así, para el historiador del arte y de la arquitectura, un llamamiento a cuestionar la separación tradicional entre las llamadas “bellas artes” y a desarrollar un tipo de reflexión histórica más fundamentada en las hibridaciones, contactos y articulaciones entre los diferentes ámbitos artísticos.

Icono de la Cátedra

En esta tarea, he recurrido a cientos de imágenes de obras pictóricas en las que la arquitectura representada desempeña un papel esencial. Para esta breve nota quisiera comentar tan solo una de ellas, tan reveladora que fue la elegida como icono para todas las actividades de la Cátedra: la Flagelación, de Alejo Fernández, pintada entre 1500 y 1505 y que puede contemplarse en la sala 57 del Museo.

 


EL ESTUDIO DE LAS ARQUITECTURAS PINTADAS CONSTITUYE UN LLAMAMIENTO A CUESTIONAR LA SEPARACIÓN TRADICIONAL ENTRE LAS LLAMADAS «BELLAS ARTES»


 

Alejo Fernández, cuya actividad está documentada entre los años finales del siglo XV y 1545, primero en Córdoba y después en Sevilla, es un artista fuertemente influido por la pintura flamenca, pero que se muestra buen conocedor, al mismo tiempo, de la pintura renacentista del norte de Italia y de la obra de ciertos artistas alemanes como Martin Schongauer.

Es precisamente la sabia mezcla de estas referencias lo que otorga su interés a la Flagelación del Prado. La tortura de Cristo –realizada por unos verdugos que derivan de los representados por Schongauer en su grabado de la Flagelación (h. 1475)- tiene lugar en un escenario abierto circundado por un pórtico abovedado, en una composición de personajes y arquitecturas bastante compleja. Toda la zona derecha del cuadro se enmarca en una arquitectura directamente inspirada en un célebre grabado a partir de Bramante, conocido como la “Incisione Prevedari” (1481), aunque Alejo no lo copia directamente, sino que lo reelabora simplificándolo. A la izquierda, Pilatos contempla la escena desde un elaborado trono, más arquitectura que mueble. Al fondo, arcos de medio punto sostienen una terraza con otros espectadores y un plano más lejano permite vislumbrar una perspectiva con un muro y puerta y un bello paisaje lejano.

La coherencia entre arquitectura y personajes humanos es absoluta. Estos se distribuyen ordenadamente por el espacio, con actitudes que van desde el esfuerzo de los sayones a los distintos modos de contemplación de los espectadores, pasando por el soldado con las vestiduras y el cetro de escarnio de Cristo y el mendigo de primer plano, con su metafórica ceguera. Al mismo tiempo, tanto la ligazón de Cristo a la espléndida columna clásica como los despojos que aparecen en primer plano, no son sino prefiguraciones arquitectónicas de la futura ruina del paganismo ante el triunfo del cristianismo.

Entrevista a María Pujalte, actriz

ESFERA CULTURAL

MARÍA PUJALTE,

ACTRIZ

“Verte enrolada en series televisivas te parece una bendición, porque vivir del teatro no es nada fácil”

Aunque la televisión haya familiarizado su imagen, María Pujalte partió del teatro. Y a él regresa, al reclamo de Oscar Wilde. Su amor por el arte de Talía podríamos rastrearlo en la vinculación con la escena de sus antepasados de Aspe (Alicante), donde nació su padre.
JUAN ANTONIO LLORENTE

MARÍA PUJALTE.

ACTRIZ

“Verte enrolada en series televisivas te parece una bendición, porque vivir del teatro no es nada fácil”

Aunque la televisión haya familiarizado su imagen, María Pujalte partió del teatro. Y a él regresa, al reclamo de Oscar Wilde. Su amor por el arte de Talía podríamos rastrearlo en la vinculación con la escena de sus antepasados de Aspe (Alicante), donde nació su padre.
JUAN ANTONIO LLORENTE

-El Viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez ejemplifica la pasión que mueve al actor. ¿Se emprende ese viaje a ciegas? ¿Hasta dónde le ha llevado el suyo?

Todo el mundo emprende su camino a ciegas, tampoco hay que mitificar. Pero es verdad que el actor siempre está como empezando. Dependes de un mercado que te llame; de que suene el teléfono, de que te elijan… Supeditado a algo muy subjetivo y caprichoso, por lo que debe labrarse bien su equilibrio mental: ese espacio interior en el que resguardarte y no venirte abajo cuando las cosas no funcionan. No es bueno mirarnos demasiado el ombligo. Debes estar siempre en ese camino a ninguna parte, con un miedo constante. Hasta que de repente te llaman para cualquier cosita, y ya estamos contentísimos. Nos ilusionamos, y nos ponemos a estudiar pensando que esta profesión te trae momentos preciosos. Pero al no tener ni idea de cuándo, vas haciendo. Es verdad que hay cosas maravillosas y otras que de maravillosas no tienen nada. Que son muy duras. Pero eso está en la vida de cualquiera. En nuestro caso con las características de los faranduleros, en ese equilibrio de hacer lo artístico, lo que quiero, lo que deseo, lo que me gusta, lo que sueño… y la realidad, que es otra historia, y has de trabajar, tanto si te gusta como si no.

-Después de una década de puro teatro, como diría La Lupe, le abduce la televisión. ¿Puede simultanearlo?

Cuando te empieza a salir trabajo en Madrid y vas de esa manera privilegiada a trabajar porque te llaman, surgen las primeras ofertas en televisión y también en teatro. Lo más sorprendente para mí en aquel momento era poder ejercer mi profesión cada día de lunes a viernes. Yo venía de hacer teatro en Galicia, donde con una función teníamos como mucho cuatro bolos al mes. En esos años, en los que di mis primeros pasos, ocurrieron cosas maravillosas, y encontré a personas fundamentales para mi formación. Pero pagaba mi piso haciendo doblaje, actividad en la que comencé muy jovencita. Teatro quería hacer más y cuantos más días mejor, pero era muy difícil. Así que verte enrolada en series televisivas te parece una bendición del cielo, porque vivir del teatro no es nada fácil. Con Periodistas paramos dos o tres meses la primera temporada; las cuatro siguientes descansábamos un mes al año. Además, en televisión, ejerciendo el oficio día tras día, aprendes mucho. Para empezar, a hacer televisión; que también hay que aprenderlo. O a estar en un rodaje de cine, donde la base es la misma, pero las dinámicas distintas. Y piensas lo estupendo que es darte a conocer, porque al haber una tele en todos los hogares, se multiplica el número de personas que te ven. Ese salto es descomunal. No entiendes lo que está pasando. Yo, por lo menos, ignoraba la parte esa de la fama.


«TODO EL MUNDO EMPRENDE SU CAMINO A CIEGAS, TAMPOCO HAY QUE MITIFICAR. PERO ES VERDAD QUE EL ACTOR SIEMPRE ESTÁ COMO EMPEZANDO»


-Su madre ha comentado en alguna ocasión: “nunca he entendido la admiración que despiertan los actores. Son seres humanos que trabajan en algo”.

En casa siempre ha sido así. Mi madre estaba diciendo de verdad lo que sentía. Y eso además tiene un doble recado: son personas que están saliendo adelante esforzándose y ya está. Mis hermanos y yo en casa hemos mamado muchas ganas de libertad, mucho humor y mucho amor en la contemplación de la belleza. Pero poca mitomanía. Ni mi padre ni mi madre eran muy mitómanos.

-Mencionaba de pasada el cine, que no parece haberle atraído tanto, aun estando en el fiel de la balanza entre televisión y teatro.

Es verdad que hasta el día de hoy me siento más actriz de teatro y televisión. Pero no porque el cine no me haya atraído, sino porque no me han llamado. He hecho películas muy bonitas con las que he disfrutado mucho, integrándome en equipo con actores y directores, pero digamos que es un aspecto menos potente de mi carrera. Al final, no eliges tu. Yo no puedo decir de repente: “pues ahora no voy a hacer cine”. Nadie se mueve de esa manera. A los actores, cuando les sale trabajo, sea el que sea, es una maravilla. Y si puede llegarle desde distintos flancos, mejor. Todo es bienvenido. Pero es cierto que mi actividad ha sido más patente en los otros dos medios.

¿Le habría gustado ser una Chica Almodóvar?

¿Qué actor no habría querido trabajar con Almodóvar? Claro que me hubiera gustado ser chica Almodóvar; haber estado ahí. ¡Figúrate el petardazo! Primero, formar parte del universo que él se ha inventado, con una forma de contar tan personal. Todo eso, cuando irrumpió, era maravilloso. Cada vez que estrenaba una película era una gozada. Hablo en pasado porque siempre pienso en Chicas Almodóvar jóvenes. Yo, que en 1995 estaba trabajando por Madrid, pensaba ¡Ojalá! Pero no se dio la oportunidad y no pasa nada.

-Hace un año estaba haciendo el monólogo de Max Aub en el Teatro Español. ¿Ha hecho más teatro en estos meses?

No, no. No he tenido tiempo. Después de aquello estuve rodando una serie en Barcelona. Tiene gracia que vuelva por la misma época a un teatro tan maravilloso. Pero si entonces fue en la sala Margarita Xirgu, ahora es en la grande.

-A alguien que encaja tan bien el plano corto en la pantalla, ¿le da seguridad un monólogo?

Tal vez esté equivocada, pero creo que casi todos los actores que venimos del teatro, en algún momento empezamos a fantasear con el monólogo. Yo llevaba muchos años pensando que me apetecería ese formato, por lo que tiene de reto: ¿me atrevería a…? ¿sería capaz de…? ¿Tendré el aplomo, el talento, la capacidad de trabajo…? Fantaseaba con un monólogo, y llegó. Cuando me lo ofrecieron, me pareció algo mágico. No podía dar crédito a que me estuvieran brindando aquello que me había sacudido tanto desde que se lo vi a Carmen Conesa. Me dije: ¿qué está pasando, además en este momento tan trascendental de mi vida? Fue un desafío enorme, que me supuso la entrega absoluta a un trabajo que, por momentos, me producía un miedo atroz. La memorización misma fue una cosa terrorífica, pero no podía parar. Era como una droga. Algo bestial. No consistía en salir y hacer una escenita, o un guiño a la vida cotidiana. En un monólogo siempre tienes que ir de la mano de alguien, y el proceso de ensayos con Maite Pérez Astorga fue precioso. No olvidaré ninguna de aquellas tardes ¡y mira que ya llevo funciones en mi cuerpo!

-¡Vengan monólogos!

Es el único que he hecho, y si me dicen: ¿repetirías? ¡Con los ojos cerrados! Es una maravilla, pero también un currazo. Tienes que salir a full. Vives pensando desde que te levantas: a las seis de la tarde tengo que enfrentarme a “eso”.

-Ahora le toca trabajar en equipo. ¿Cómo se siente?

Siempre me apetece estar con otros. Además, en un montaje como este, que dirigió David Selvas para el Teatro Nacional de Cataluña y ahora se remonta para hacerlo en Madrid. Cuando me envió el vídeo de la función para que me hiciese una idea, aunque el teatro grabado no tiene nada que ver, me pareció una delicia. Un precioso montaje, chispeante, gracioso, bonito, divertido, juguetón. Entonces, claro, digo: ¡Yo me quiero subir a este carro! Encantadísima, con unos actores maravillosos, que cantan, tocan instrumentos… Otra de las cosas bonitas que me ha traído ese camino al que estamos haciendo tantas referencias es estar constantemente diciendo hola y adiós. Continuamente conociendo gente nueva y reencontrándome con actores con los que había trabajado. Y las despedidas son muy bonitas. Mi primera ilusión al empezar los ensayos en Barcelona fue integrarme en un grupo de gente con la que nunca había trabajado.


«¿QUÉ ACTOR NO HABRÍA QUERIDO TRABAJAR CON ALMODÓVAR? CLARO QUE ME HUBIERA GUSTADO SER CHICA ALMODÓVAR; HABER ESTADO AHÍ»


-¿Se ciñe a lo que le marcan, o pujaltiza los personajes que le caen en suerte?

(Grandes risas) Creo que soy bastante obediente. A veces incluso pienso que es un poco aburrido y debería serlo menos. Con todo, me parece que de un tiempo a esta parte pienso que estoy siendo algo más libre. Pero le tengo mucho respeto a este oficio que, según me voy haciendo mayor me doy cuenta de que es más difícil de lo que pensaba. Debes desligarte de muchas cosas, actuar con libertad sin permitirte una equivocación, reírte de ti mismo, todo eso… Respeto mucho el trabajo de quien nos dirige, y me da mucha seguridad cuando confío en él. Nos sucede a todos los actores. Ocurre como con el director de orquesta, ves que sabe, y piensas: esto va bien. Pero a veces debes hacer las cosas según te pide la intuición. Los ensayos en teatro son un momentazo que no existe en televisión ni en cine. En ese aspecto el teatro es maravilloso. Tienes dos meses o el tiempo que sea para equivocarte. Para cometer errores o encontrar aciertos. Eso a veces tiene que ver con lo que te está pidiendo el director y a veces no. Igual habría que preguntarle a David Selvas si he pujaltizado mucho. Yo no sabría decirlo.

-En qué registro se siente más usted: ¿el cómico, satírico, dramático…?

Jo. … Hablando del Max Aub, decía que fue algo maravilloso. Siendo un drama tremendo de una mujer a la que le está pasando todo lo que le está pasando, entras ahí y lo disfrutas mucho. ¿Ahora qué pasa? Estoy centrada en una comedia, y eso es una maravilla, porque ya se sabe que el humor es la mejor arma para descompresurizar y cargar de energía a los demás. Trabajar en una comedia es un regalo. Como medicina; porque es bueno para la salud. Además de lo bien que te lo pasas… Lo ideal es estar en proyectos que te fascinen, a los que te quieres entregar en cuerpo y alma, ya sean drama, comedia, tragedia; aunque tragedia no he hecho nunca. Lo mejor es que te apasione.

-Ya que está metida en Wilde, piense en su Salomé.

No me lo había planteado nunca, pero tomo nota…

-Nuria Espert la paseó por el mundo.

Pero Nuria Espert es Nuria Espert. Estamos hablando de otro mundo.

-¿Qué tiene pendiente? ¿Algo que le apetezca y no le han ofrecido?

Siempre lo que más te apetece es en lo que estás metido, y ahora es La importancia de llamarse Ernesto. Y seguir trabajando. El año pasado rodamos en Barcelona Las Kellys, una serie estupendísima que está pendiente de estreno. Me encantaría que hubiese segunda temporada, porque ha sido un trabajo maravilloso. Espero que tenga mucho éxito y nos la confirmen.


«TRABAJAR EN UNA COMEDIA ES UN REGALO. COMO MEDICINA; PORQUE ES BUENO PARA LA SALUD»


-No diga que no le apetecería hacer un musical…

Claro que me apetecería. Eso sí. con una partitura sencillita que pudiera cantar, para no hacer el ridículo, porque no soy cantante. Hay musicales muy exigentes, que requieren cantantes profesionales, pero también los hay sin mucha exigencia vocal, en los que pesa la carga actoral. Alguna de esas obras escritas para actores, me encantaría.

DÓNDE ENCONTRARLA

Esperando que con el estreno de la nueva serie María Pujalte vuelva a reinar en las televisiones, hasta el 19 de febrero podremos verla en el Teatro Español de Madrid. Pero siempre se podrán recuperar en las distintas plataformas series que la encumbraron, desde Periodistas a Merli o la saga Juánica, encarnando a Macarena Lombardo,

El Gran Museo Egipcio

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El Gran
Museo Egipcio

Este museo agrupará las principales piezas de la antigua civilización conservadas en el país y cierra un año de conmemoraciones.

JULIÁN DÍEZ

Mail: [email protected]

El interés inmarcesible por la antigua civilización egipcia queda demostrado porque las piezas más visitadas en varios de los principales museos del mundo proceden de allí: la Piedra Rosetta en el British Museum londinense; el busto de Nefertiti en la Isla de los Museos berlinesa; o el Escriba Sentado en el Louvre parisino. Pero disfrutar de piezas valiosas en el propio Egipto siempre ha sido complicado, algo que quiere remediar la apertura del Gran Museo Egipcio prevista para este fin de año, unificando las mejores colecciones que seguían próximas a sus lugares de hallazgo originales.

Situado a un paseo de la explanada donde se encuentran las tres grandes pirámides (Keops, Kefrén y Micerinos) y la Esfinge de Gizá, entre otras maravillas, se espera que el Gran Museo se convierta en el espaldarazo que Egipto necesita para recuperar las cifras del turismo anteriores a la pandemia. No se han escatimado recursos para ello: será el museo más extenso del mundo (sobre las cincuenta hectáreas), tras una inversión superior a los mil millones de euros.

El proyecto dio comienzo hacia el año 2000, y en 2002 arrancó el concurso para el diseño del edificio. Su inauguración se ha ido retrasando por numerosas razones: la búsqueda de los ingentes fondos necesarios (que en buena medida han llegado de bancos de inversión japoneses); retrasos en las obras; un pequeño incendio; y finalmente, el periodo de pandemia. Pero la inauguración en este año es una feliz circunstancia, dado que es una fecha significativa para los amantes de la civilización egipcia. Este año se cumplen 200 años de la traducción de la Piedra Rosetta (encontrada en 1799) a cargo de Jean-François Champolion, que abrió la puerta a descifrar los jeroglíficos. Y también es el centenario del hallazgo por parte de Howard Carter de la tumba intacta del faraón Tutankhamon, sin duda el mayor logro de la egiptología contemporánea.

 


SE ESPERA QUE SE CONVIERTA EN EL ESPALDARAZO QUE EGIPTO NECESITA PARA RECUPERAR LAS CIFRAS DEL TURISMO ANTERIORES A LA PANDEMIA


 

Precisamente la exhibición, por primera vez íntegra, del extraordinario tesoro de Tutankhamon es quizá el principal atractivo del Gran Museo, con toda esa magnificencia que además oculta enormes interrogantes. Dado que Tutankhamon fue un faraón relativamente secundario, que gobernó apenas diez años y del que no quedan grandes rastros en términos puramente historiográficos, ¿cómo serían las últimas moradas de otros faraones más relevantes o que fallecieron en períodos más prósperos, saqueadas siglos atrás o tal vez todavía en algún caso intactas? Porque la egiptología sigue ofreciendo sorpresas como la de abril del año pasado, con el hallazgo de la llamada Ciudad Dorada Perdida, que llegó a ser el principal asentamiento junto al sur del Nilo hacia el siglo XIV antes de Cristo, pero había desaparecido de la historia desde entonces.

El otro polo museístico

Si bien se han abierto otros museos regionales de menor importancia, dado el ingente caudal de piezas legadas por el Antiguo Egipto, todo hace indicar que el otro polo museístico que complementará al Gran Museo será el Museo Nacional de la Civilización Egipcia, inaugurado oficialmente el pasado mes de abril, y que recoge toda la riqueza del país desde la prehistoria hasta nuestros días pasando no sólo por cierta presencia del periodo clásico, sino por las etapas de dominio árabe, turco o británico. En ese centro, también de enorme extensión y situado en Fustat (a unos veinte kilómetros al sur de El Cairo), se exhibe ya una colección de momias que será la más relevante del país.

Aunque no hay fecha oficial para la inauguración del Gran Museo en el momento de escribir estas líneas, todo hace indicar que se hará todo lo posible para que sea antes del final de este año. Puesto que 2022 es también el centenario de la constitución del Reino de Egipto, la primera entidad independiente que se corresponde con la nación actual. Un estado que depende en gran medida de los ingresos que genera su riquísimo pasado, y que el Gran Museo puede contribuir a recuperar.

¿Qué podremos ver?

La colección del Gran Museo de Egipto reúne 50.000 piezas que estaban desperdigadas por media docena de localizaciones a lo largo del país, incluyendo 20.000 de ellas nunca expuestas al público.

Además de los restos de Tutankhamon, otras obras destacadas serán la estatua de Ramsés II, de once metros de altura y 83 toneladas, que domina el hall de entrada principal tras algunos años de descuido en una transitada plaza de El Cairo, o la llamada Barca Funeraria de Keops, descubierta en 1954 y totalmente restaurada. Una pieza magnífica que, como tantas de la antigua civilización egipcia, despierta numerosas preguntas a los expertos, ya que pese a su teórico uso ceremonial en el Nilo, tiene un diseño que la hace adecuada para navegación marítima.

La parte sustancial del resto de la colección llega del antiguo Museo Egipcio situado en el corazón de El Cairo, fundado en 1902 y que los visitantes recordarán por su interior abigarrado y caótico. El nuevo edificio, concebido por los arquitectos Róisin Heneghan (irlandés) y Shih-Fu Peng (taiwanés), es todo un contraste, con su fachada traslúcida de alabastro de 60 metros de longitud, amplias salas y escaleras, y enorme terraza que promete ofrecer una vista única de la explanada de las grandes pirámides.

PARA SABER MÁS

Información recogida por Wikipedia
Reportaje sobre el hallazgo de una metrópolis al sur de Egipto en el “El País”
Vídeo sobre el museo realizado por Euronews
“La primera barca de Keops ya descansa en el Gran Museo”, por Historia National Geographic

Leer un cuadro: De barbero a banquero: Ferdinando Brandani

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LEER CUADROS

CONVENIO EL PRADO-FUNDACIÓN NOTARIADO

CLAVES DE LA OBRA

Autor: Velázquez, Diego Rodríguez de Silva y
Fecha de creación: 1650
Material: Óleo sobre lienzo
Ubicación: Expuesto en la sala 15
Medidas: 50,5 x 47 cm.

De barbero a banquero: Ferdinando Brandani
La escasez de obras de Velázquez en manos particulares, y los precios tan altos que alcanzan en el mercado internacional, hicieron que durante décadas las posibilidades de crecimiento de esta parte de la colección del Prado se limitaran a los poquísimos cuadros que quedaban dentro de nuestras fronteras.
JAVIER PORTÚS

Jefe de Conservación del Área de Pintura Española

Sin embargo, a principios de este siglo ocurrió el milagro: una serie de circunstancias personales provocaron que una de las familias más prestigiosas del comercio del arte se desprendiera del retrato más importante de Velázquez que quedaba en manos privadas, y lo ofreciera a uno de los museos norteamericanos con mayar capacidad de compra. Esta institución rechazó su adquisición, y la obra fue ofrecida al Museo del Prado.

El pintor en Roma

En 2003, cuando se materializó la compra, el contexto económico y político facilitó el desembolso de veintitrés millones de euros por esta pintura. No solo se trataba de aprovechar una de las pocas oportunidades que ofrece el mercado de enriquecer en general la colección de Velázquez, sino que, de una manera más concreta, la incorporación de esta obra vino a llenar una de las lagunas más importantes de la misma. Con sus cerca de cincuenta obras, el Museo del Prado podía exponer hasta entonces piezas representativas de todas las etapas de la trayectoria vital y artística del pintor, pero había una excepción: el segundo viaje que realizó a Italia, entre 1649 y 1651, y en el que consiguió triunfar en la corte papal. Este cuadro ha permitido desde su compra que esta etapa también esté representada en el Prado, con una obra de gran calidad, que demuestra hasta qué punto en Roma el pintor desarrolló un concepto de retrato diferente al que practicó en la corte española.


ESTA OBRA DEMUESTRA HASTA QUÉ PUNTO EN ROMA EL PINTOR DESARROLLÓ UN CONCEPTO DE RETRATO DIFERENTE AL QUE PRACTICÓ EN LA CORTE ESPAÑOLA


El cuadro llegó al museo con su título tradicional, El barbero del Papa, pues a través de fuentes antiguas se sabía que entre los personajes que Velázquez había retratado en Roma figuraba ese servidor del pontífice, y a la mayor parte de los historiadores les pareció plausible la identificación entre los rasgos y la indumentaria del retratado y su supuesto oficio. Sin embargo, la publicidad que envolvió la compra de la obra, y la visibilidad que ofreció a esta su exposición en un museo público, estimularon nuevas investigaciones sobre la personalidad del modelo. En 2011, dos historiadoras italianas, Marta Rossetti y Francesca Curti, desvelaron el misterio, cuando advirtieron la similitud de sus rasgos con los que aparecen en un retrato de Ferdinando Brandani, de quien las mismas fuentes antiguas también afirmaban que había posado para Velázquez.

Brandani procedía de una familia portuguesa dedicada al comercio y a la banca, y en la época en la que lo retrató Velázquez era Prefecto de las Componendas de la Dataría Apostólica, un cargo con importantes responsabilidades económicas. En la década de 1960 el historiador del arte José López-Rey escribió que el retratado transmitía una impresión poco fiable; y prueba tanto de su intuición como de la perspicacia de Velázquez a la hora de transmitir los rasgos psicológicos de su modelo, es que apenas un año después de acabado este retrato, Brandani fue condenado a galeras por participar en la expedición de bulas falsas.

Entrevista a Luis Morera, artista plástico y cantante canario

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LUIS MORERA

Artista plural

“La canción que canté en el Concierto Solidario por La Palma se ha convertido en un himno a la naturaleza”

Embajador de Buena Voluntad de la Reserva de la Biosfera de La Palma, Hijo adoptivo de Gran Canaria, pero nacido en Santa Cruz de La Palma en 1946, Luis Morera tiene alma de artista del Renacimiento a quien ninguna disciplina le es ajena. Pero si alguna le ha hecho más popular es ser la voz, desde su creación, del grupo musical Taburiente, perfecta tribuna para cantar a su isla natal, reivindicando sus derechos y denunciando los atropellos de la contaminación y la especulación de su suelo.
JUAN ANTONIO LLORENTE

Dónde encontrarle

La extensa discografía con Taburiente y los CDs en solitario a la que pronto se unirán dos trabajos más (Identidad y Amor infinito) dan fe de la actividad musical de este creador palmero. Quedaría el pintor exponiendo su obra dentro y fuera de España o el escultor, presente en obras singulares de su isla, como El enano, Santa Cruz o San Miguel en Tazacorte.

Se cumplen 30 años de la muerte de su amigo César Manrique. ¿Lo recuerda como ejemplo a seguir?

Caminamos por las mismas veredas: de sentimientos, del amor a la vida, al paisanaje, al ADN de nuestra tierra, a la defensa del paisaje. En todo eso me identifico con él, sin ser una copia uno del otro. A mí la vida me ha dotado de voz para cantar. Él tuvo la suya para denunciar, con la valentía que le caracterizó. Yo me subo al escenario, y puedo decirlo con la misma fuerza apoyado en la poética de la música. O, sin hacer mítines, comentando lo que pienso, porque mi parte guerrera no la he perdido nunca.

Fue el creador en Santa Cruz de la Palma del primer grupo ecologista de la isla.

Lo llamamos La Quinta Verde, como el lugar que queríamos salvar. Logré que se incluya como Bien de Interés Cultural y no puedan edificar. Falta comprarlo y hacerlo público, pero a mis 75 años no sé si tendré la suerte de ver el sueño realizado, porque temo que los políticos de turno que anden por ahí puedan hacer cualquier barbaridad.

 


“MI MENTE ESTÁ LLENA DE IDEAS PARA LA PALMA, QUE SE QUEDAN EN CARPETAS, PORQUE NO HAY POR AQUÍ UN JOSÉ RAMÍREZ QUE ME ABRA LAS PUERTAS”


 

Ser embajador de Buena Voluntad de la Biosfera en La Palma, ¿a qué obliga?

La respuesta está en el nombre. Cosas para colgar en la pared. Tramas que se crean con la idea de que uno sea más sumiso. Alguien de buena voluntad es un buen tío, que no se mete con nadie. Lo premiamos y ahí está. Pero yo no soy de esa casta. César tuvo a su favor la amistad de José Ramírez que, cuando le hicieron presidente del Cabildo, le convenció para que volviese de Nueva York, donde estaba triunfando, para poner en pie aquello que habían soñado juntos desde la infancia. Mi mente está llena de ideas para La Palma, que se quedan en carpetas, porque no hay por aquí un José Ramírez que me abra las puertas.

Es hijo adoptivo de Gran Canaria…

¡Qué cosa tan increíble! En Gran Canaria me adoran y me nombran hijo adoptivo de la isla. Aquí no quiero que me nombren nada: lo que necesito es ejercer mi trabajo y dejar constancia de mi paso por la vida. El ser humano no puede pasar de largo sin dejar semilla: debe afirmar su huella, No sólo en el arte, sino en su buen hacer. Que le recuerden como ciudadano y no muera su nombre olvidado en el polvo.

¿Su evolución personal se reconoce más en la plástica o en la música?

La vida me ha dotado de esas cualidades, creo que por ser necesarias. Si me levanto y digo: “me apetece pintar”, me siento y lo hago; si tengo ganas de cantar, interpreto mis temas con la guitarra. Mi vida es toda creatividad. A veces me señalan como despistado, y no lo soy, aunque debo de estar en un vuelo galáctico diferente: no camino en la misma dirección. Mi mundo no es tan terrenal como el de los demás. Contemplo las cosas con un espíritu más crítico. Las calles, cuando veo las caras de la gente, con sus inquietudes, su amargura, no me provocan el mismo interés que cuando me meto en un barranco. Ahí está el ser que se encuentra con la Naturaleza.

¿Todo eso se refleja en su obra?

En los años setenta empecé a crear el boceto para el tríptico que estoy haciendo, Entonces lo utilizamos como portada de nuestro segundo LP, pero con el tiempo he ido desarrollándolo hasta el formato actual. Un cuadro con tanta información, que obliga a sentarse para visualizar todo lo que en él se expone: un Jardín de las Delicias, salvando las distancias, en el que reflejo toda la cultura de mi tierra.

Debía ir al Gobierno de Canarias, pero después de toda una vida yendo yo a la gente, en este momento necesito que la gente venga a mí. Que me valoren y me respeten. No que me halaguen, porque eso no me interesa para nada. Así es que el cuadro irá a mi museo, que albergará todos los cuadros que tengo en casa. No sé si lo llegaré a ver abierto, pero tengo la suerte de que Julia, mi hija, se encargará de llevarlo a cabo.

¿Qué recuerdos guarda de Taburiente?

¿Recuerdos? Taburiente está más fuerte y mejor cada día. La pena es carecer en Canarias de una política que nos lleve a recorrer mundo, demostrando que la música de hoy es la misma que hacíamos antes, con un interés adicional después de haber vivido aventuras de fusión, pasando por el jazz o el flamenco. Una de las cosas que le agradezco a la vida es que hoy tenga la voz como nunca. Por mi parte, no he parado de crear temas. Hoy son más poéticos que al principio, pero sin perder la parte guerrera, de denuncia.

También canta en solitario, como pudo verse este mismo año en el Concierto Solidario por La Palma, invitado por RTVE.

La canción que allí canté se ha convertido en cierta medida en un himno a la Naturaleza. Como la banda sonora de una generación, que al escucharlo lagrimea, porque lo que digo son cosas que salen del corazón.

Entrevista a Ramón Betancor, escritor, músico y periodista

ESFERA CULTURAL

RAMÓN BETANCOR

Escritor, músico y periodista

«La música es mi verdadera pasión»

Bautizar a sus perros Rima y Lennon anuncia la personalidad de este agitador cultural palmero, que en diciembre celebra el medio siglo de vida. Nacido en Santa Cruz de La Palma en 1972 e instalado en Las Palmas como editor jefe en Televisión Canaria, donde además dirige su propio programa, tocó la gloria de las letras con la trilogía con rango de fenómeno El reino de los suelos. En la actualidad ultima Brocante, un ambicioso espectáculo que da rienda suelta a sus dos grandes destrezas: música y literatura.
JUAN ANTONIO LLORENTE

Hoy no tenemos nada que contarles: ¡disfruten!

Los informativos de los que usted es responsable de edición fueron reconocidos entre otros permios con el Ondas y el Nacional de Televisión por la cobertura a la erupción del volcán en 2021. En su larga trayectoria en el medio, ¿qué noticia le hubiera gustado dar y no ha dado?

Es algo en lo que he pensado a veces y no he pensado nunca. Esas cosas de las que no tienes una idea clara, pero -aunque lo que se me acaba de ocurrir sea la mayor tontería que he dicho en mi vida- podría consistir en contar un día que todo está tan bien, tan equilibrado, con tanta armonía en el mundo, que no hay noticias. Abriría diciendo “hoy no tenemos nada que contarles: ¡disfruten!”

– Escritor, músico y periodista. ¿En ese orden?

– Suelo decir que soy periodista para poder vivir, escritor para evitar la muerte y músico por defecto. El periodismo, en el que llevo ya 27 años, es como una rutina, que me permite desarrollar las otras pasiones. La de escritor es quizás, por decirlo de alguna manera, la faceta en la que más se me conoce al haber tenido más repercusión. Pero la música es mi verdadera pasión: como mi cigarrillo. No puedo estar dos días seguidos sin una guitarra para tocar algo o grabar.

– ¿Fue la primera en manifestarse?

– Si. Aunque en los noventa empecé a tocar en directo, subiéndome a un escenario y grabando, con trece años ya tocaba con amigos del instituto en bandas de rock. Toda una vida que, por distintas razones, interrumpí. Hasta llegué a vender mis guitarras. De hecho, hay un antes y un después cuando, trece años más tarde, la retomé con una pasión más frenética que la de entonces.


SOY PERIODISTA PARA PODER VIVIR, ESCRITOR PARA EVITAR LA MUERTE Y MÚSICO POR DEFECTO


– ¿Echamos la culpa a la literatura?

– Siempre había escrito, poesía y cosas así, para mis adentros y para mis afueras. Al contrario que con la música, no lo hacía para exponer, ni con idea de publicar. Pero en ese lapsus sin tocar fue cuando salieron todas las novelas. Dice un amigo que la creatividad tiene que explotar por algún lado, y lo hizo por la narrativa de modo completamente espontáneo.

– Y mira por donde, una crítica elogia Caídos del suelo como un “fenómeno literario emergido en Canarias”.

– La primera novela, que apareció en 2013, funcionó tan bien que acabó convirtiéndose en una trilogía con mucho seguimiento en redes, donde una legión de incondicionales, comentando lo que les iba pareciendo, creó una especie de familia. La segunda vio la luz en 2015 y la tercera en 2017. Hasta que, después de 1.500 páginas, de un montón de presentaciones y de estar siempre pendiente del feedback, necesitaba un periodo de desintoxicación. Al no haber formado parte nunca parte del ambiente literario, todo eso me agotó, hasta tal punto, que decidí no publicar más.

– Después de editar con una cadencia de dos años y de cinco en barbecho, ¿tiene alguna obra en gestación?

– Tengo una novela a medias que, de momento, voy a dejar en reposo. Pero como un día me di cuenta de que no me iba a dar tiempo a escribir todas las novelas que tengo en la cabeza, lo mejor es simplificar. Recopilando cosas escritas en todos estos años, para, con las que vayan surgiendo a día de hoy, publicar un libro de relatos donde un código QR escaneado con el móvil, dirige a Spotify para escuchar las canciones de un disco que estoy produciendo para editar simultáneamente con el libro. Quería fusionar en un mismo soporte el rock and roll y la literatura, dos cosas que hago todos los días.

– ¿Le han pedido otros sus músicas?

– Escribo para artistas locales, creo bandas sonoras para teatro y cosas de ese tipo, pero siempre en el ámbito insular. Es cierto que me encantaría ampliar el radio de acción, pero no tengo los contactos, ni me he molestado en buscarlos. Si pudiera dedicarme a escribir canciones para otros artistas, sería posiblemente la persona más feliz del mundo. Lo que más me gusta de la música es el proceso creativo en un pequeño estudio de casa, rodeado de teclados, batería… ¡hasta un violoncello!

– A ver si le abre esas puertas Brocante, donde tanto apuesta.

– Da la impresión de que vivo entre dos mundos: si me relaciono con músicos parece que solo lo hago con ellos; si es con escritores, se diría que mi único mundo es ese… Y en realidad son dos disciplinas que, en mi vida, van siempre juntas. Brocante, como en francés se llama al rastrillo de antigüedades, es el anagrama de mi apellido. Me pareció curioso bautizar así al espectáculo que estamos montando un grupo de músicos y dos narradores. La idea es resumir en hora y media todo lo que hago.

El notario, presencia viva de nuestra historia

ESFERA CULTURAL

EL NOTARIO, PRESENCIA VIVA DE NUESTRA HISTORIA

De izquierda a derecha: Andrés M. Urrutia Badiola, Diego Mª Granados de Asensio, Iñaki Subijana, Bakartxo Tejeria, José Ángel Martínez Sanchiz y Plácido Barrios.

El pasado mes de julio tuvo lugar en el Palacio Miramar de San Sebastián el curso de verano Persona, Empresa y Tecnología, organizado por el Consejo General del Notariado y el Colegio Notarial del País Vasco. El curso sirvió de escenario a la exposición El documento notarial: del siglo XII a la Inteligencia Artificial, en la que se pudieron admirar más de una treintena de documentos notariales de alto valor histórico.

Álex Oviedo

Mail: [email protected]
Twitter@ajoviedo
Fotos: Miguel San Cristóbal

El acto inaugural contó con la presencia de la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria; el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana; y la presidenta de la Fundación Sabino Arana, Mireia Zarate. Ejercieron de anfitriones el presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz; el decano del Colegio Notarial del País Vasco, Diego Mª Granados de Asensio; y los dos coordinadores de la muestra: Plácido Barrios Fernández, notario de Alcalá de Henares, y Andrés M. Urrutia Badiola, notario de Bilbao y presidente de la Academia Vasca de Derecho (AVD-ZEA).
Tras el éxito obtenido en el XII Congreso Notarial Español celebrado en Málaga en el mes de mayo, la exposición viajaba por primera vez, con el propósito de convertirse en un acontecimiento itinerante que permita ver la relación existente entre el Notariado y la Sociedad.


POR PRIMERA VEZ SE MOSTRÓ AL PÚBLICO UN ACTA NOTARIAL EN FRANCÉS DEL BOMBARDEO DE GERNIKA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EUZKO DEYA.


La muestra organizada en el donostiarra Palacio Miramar estaba dividida en dos bloques: en el primero se recogían más de una treintena de documentos notariales, que iban desde el testamento de Isabel la Católica hasta el del anarquista Ferrer Guardia, pasando por un poder de Miguel de Cervantes para querellarse contra quienes imprimieran o fueran a imprimir El Quijote en España o Portugal. En el segundo, y mediante cuatro grandes paneles, se narraba la breve historia del Colegio Notarial del País Vasco (cuya constitución tuvo lugar en enero de 2009), así como la importancia de contar con un sistema de Derecho civil propio, con figuras como el testamento hil buruko o el alkar poderoso. Pese a la juventud del colegio vasco, en 1936, tras la formación del Gobierno Vasco, se constituiría el primer Colegio Notarial de Euzkadi, lo que permitió traer a la exposición el Decreto de Constitución de este. También un acta notarial en francés publicada en el periódico Euzko Deya sobre el bombardeo de Gernika.

Valor histórico

Durante la inauguración, el presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz, subrayó el siglo XII como “la fecha en la que surge la fe pública notarial parecida a la que hoy conocemos, con un precedente en el Fuero de Teruel, que data de 1177, y que reconoce al notario la condición de persona pública”. Antes de la Ley del Notariado de 1862, convivían en España muchos tipos de escribanos: los del número, los reales, concejiles, señoriales… Uno de los documentos de la exposición muestra, por ejemplo, una escritura de concordia firmada entre los escribanos del número y de Cabildo de la ciudad de Granada en la que se fijan sus respectivas competencias. A partir de la citada ley se establece “una única clase de notarios” de nombramiento real y sirve, asimismo, “para separar la fe pública judicial de la extrajudicial, además de cortar de raíz la venalidad de un cargo que se había patrimonializado, fuente por ello de toda clase de corruptelas”, en palabras de Plácido Barrios.

De entre los documentos expuestos, Martínez Sanchiz hizo hincapié en la importancia de un testamento como el de Juan Sebastián Elcano, dictado a Andrés de Urdaneta el 26 de julio de 1526 ante la enfermedad del marino de Getaria —quien fallecería sólo nueve días después—, homenaje del Notariado español al quinto centenario de la primera circunnavegación de Fernando de Magallanes y el propio Elcano, que completaría este último tras la muerte del primero en Filipinas. También señaló testamentos como el de Lope de Vega, así como un contrato de aprendizaje de Diego de Velázquez a Andrés de Briçuela firmado por el escribano madrileño Simón Leonero en 1626.


ISABEL LA CATÓLICA, LOPE DE VEGA, CERVANTES O HERNÁN CORTÉS SON ALGUNOS DE LOS PERSONAJES HISTÓRICOS CUYOS DOCUMENTOS NOTARIALES PUDIERON ADMIRARSE


En este sentido, el decano del País Vasco, Diego Granados de Asensio, recalcó que la exposición había permitido “aunar esfuerzos y dar a conocer la importancia que ha tenido y tiene el fedatario público en la sociedad española”. Granados apuntó la cercanía de los notarios a la vida más íntima de las personas, “lo que les convierte en testigos de primera mano de muchos de los últimos momentos de la mayor parte de la sociedad: testamentos, contratos nupciales, poderes…”


TESTAMENTOS, COMPROMISOS DE MATRIMONIO SOMETIDOS A LA CONDICIÓN DE VIRGINIDAD O FIGURAS COMO EL “ALKAR PODEROSO” MUESTRAN LA RELACIÓN DEL NOTARIADO CON LA SOCIEDAD.


Los notarios Plácido Barrios y Andrés M. Urrutia Badiola mostraron la trascendencia de los documentos expuestos en San Sebastián. Barrios destacó, precisamente, que “el notario se debe a la sociedad”, y que una exposición que recoge la historia notarial sirve para mostrar que el notario “siempre ha estado ahí, tanto el escribano en el siglo XVI como el notario actual, en los momentos más comprometidos de la persona. La exposición habla de testamentos —fuente inagotable de información de la sociedad de la época-, de la actitud ante la muerte, de inventarios domésticos y uno de los pocos documentos que la mujer firmaba sin la agraviante licencia marital—, de cartas de parto o de un conjunto de actas notariales como la de Joaquín Costa, notario de Madrid, acta de gran relevancia política… Un recorrido histórico desde el siglo XII a la actualidad en el que se quiere mostrar la labor de servicio del notario a la sociedad española”.

La publicación Código Civil Ilustrado, del notario Alberto Rodero García, contiene el texto legal completo, pero comentado con ilustraciones «pensadas para la sonrisa del lector». El propósito del libro es hacer más agradable el manejo del Código Civil a todos los operadores jurídicos, en especial a los que están preparando oposiciones.

Aportación vasca

La aportación del Colegio Notarial vasco estaba formada, según Andrés Urrutia, por “cuatro pinceladas que conectan directamente con la labor del Notariado dentro del País Vasco, con su pasado, presente y futuro”. Estas aportaciones se centran en primer lugar, en su propia labor institucional; y en segundo, en su labor histórica, “empezando con los escribanos forales, aquellos que debían tener unas circunstancias concretas para poder serlo y terminando con los que hoy somos notarios dentro del País Vasco”.

Los notarios son, señaló Urrutia, el centro de la aplicación de “ese Derecho civil vasco que regula las relaciones jurídicas entre los ciudadanos en la Comunidad Autónoma Vasca; la norma que rige sus sucesiones, testamentos, su régimen económico matrimonial y otras muchas facetas de la vida jurídica que afectan al día a día de todos los ciudadanos vascos”.
Como nota histórica Urrutia presentó el acta notarial del bombardeo de Gernika el 26 de abril de 1937. “No se trata de un acta de presencia sino de testigos, autorizada por Celestino del Arenal, decano del Ilustre Colegio Notarial de Euzkadi, con la intervención de tres testigos, una intérprete y el requiriente, Geoffrey Henry Cecil Bing, “que muestra la importancia del Notariado a la hora de autentificar unos hechos que ocurren en la realidad y que luego tienen efectos jurídicos, y que convierten este documento en uno de los más relevantes de la breve historia del Colegio Notarial vasco”. Para Urrutia sólo “conociendo nuestro pasado podremos enfrentarnos a nuestro presente, pero sobre todo a nuestro futuro”.

Documento notarial de 1461, de Francisco de Encalada, en el que solicita que se haga la información pertinente sobre su limpieza de sangre, mayoría de edad y habilidad para usar el oficio de escribano
Pago por los gastos de limpieza en Málaga, por la enfermedad de la peste (1564)
Testamentos de Isabel la Católica (1504) (izda.) y de María Alonso (1422) (dcha.).

PARA SABER MÁS

Declaraciones del presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz:

Declaraciones del presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz:

Declaraciones de Plácido Barrios, comisario de la exposición
Declaraciones de Andrés M. Urrutia Badiola, comisario de la exposición:

Leer un cuadro: Autorretrato

ESFERA CULTURAL

LEER CUADROS

CONVENIO EL PRADO-FUNDACIÓN NOTARIADO

CLAVES DE LA OBRA

Autor: Cecilio Pla Gallardo
Fecha de creación: 1892
Material: Óleo sobre lienzo
Ubicación: Expuesto en la sala 62
Medidas: 75 x 100 cm.

Las familias de los artistas se convierten a menudo en los mejores custodios del legado de su antepasado, pues muchos herederos han conservado no solo sus obras sino también la documentación generada a lo largo de su actividad profesional.
Autorretrato

Pedro J. Martínez Plaza,

conservador de pintura del siglo XIX

Estos archivos son, por ello, una fuente de memoria para el conocimiento tanto de su compilador como de los círculos culturales en los que se movió. Así sucedió con el archivo de Cecilio Pla Gallardo, guardado por una de sus hijas –Josefa- y después por su nieta, Ana María Delgado Pla, a quien tuve la dicha de conocer en 2010, en la primera de las investigaciones que llevaba a cabo para el Museo del Prado y que estaba centrada en este pintor.

Tras su muerte en 2016, sus hijos (los hermanos Ellacuria Delgado) decidieron que aquello que sus parientes habían guardado celosamente debía acabar en el Prado y realizaron dos donaciones en 2018. Su generosidad ha permitido incorporar a las colecciones un nutrido conjunto epistolar y una excelente colección de fotografía, que han permitido estudiar mejor el catálogo de este artista. Como muestra de ello, he elegido este Autorretrato, que es también la primera pintura de Pla que cuelga en los muros de este museo, cumpliendo así con el deseo que Ana María me manifestó en varias ocasiones.

Un carácter singular

Además, esta obra tiene un carácter singular dentro de las colecciones de pintura del siglo XIX, y de forma más específica, entre los 37 autorretratos conservados de entre 1800 y 1950. En la mayoría, el artista se muestra a sí mismo ante un fondo neutro e incluso sin manos, despojado de cualquier útil alusivo a su profesión. Sin embargo, aquí Pla aparece en su estudio y se rodea de retratos familiares y de una copia de un Velázquez, cuya presencia, en ambos casos, difícilmente se encuentra en otros autorretratos. El joven pintor se muestra así orgulloso de su doble pasado.

 


EL JOVEN SE MUESTRA AGRADECIDO A SUS PROGENITORES Y A SU TÍA, CUYA AYUDA RESULTÓ INDISPENSABLE TRAS SU LLEGADA A MADRID DESDE VALENCIA


 

Por un lado, el carnal, al cual alude mediante tres efigies: su tía Josefa Pla, en una imagen coloreada debajo del cuadro; su madre María Gallardo en una fotografía; y, sobre una mesa, un busto en barro de su padre Sebastián. Algunas fotografías de su estudio que ingresaron con la donación demuestran que Pla gustaba de colocar imágenes de sus familiares y amigos sobre un mueble y apoyadas en la pared o en los propios cuadros, como sucede aquí con las de su madre y su tía. De esta forma, el joven se muestra agradecido a sus progenitores y a su tía, cuya ayuda resultó indispensable tras su llegada a Madrid desde Valencia.
Por otro lado, el pintor se reafirma aquí como seguidor y admirador de Velázquez, de quien incluye una copia de El príncipe Baltasar Carlos a caballo (que se conserva también en el museo). De nuevo, las fotografías del archivo del artista nos muestran que esta copia tenía un lugar preferente en su taller y el testimonio de la familia nos ayuda en su conocimiento. Ana María me contaba que los colegas de Pla ponderaban esta obra como una de las mejores copias del célebre retrato ecuestre, y quizá por eso el pintor la incluyó como homenaje, también, a sus propios orígenes artísticos.

Entrevista a David Serrano, director y guionista

ESFERA CULTURAL

DAVID
SERRANO.

Director y guionista

De poco le sirvieron sus estudios de ciencias de la información a David Serrano abducido por las artes escénicas desde que, con quince años, como prueba de amor por el cine, rodó su primer cortometraje. Director, productor, guionista y adaptador, en julio estrenaba su última película. Desde finales de agosto dirige en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid el multipremiado musical Matilda.

JUAN ANTONIO LLORENTE,

Dónde encontrarle

Superada la tensión de un estreno de tanto peso como Matilda, a David Serrano  podríamos localizarlo barajando una nuevo desafío con SOM, la agencia en la que está involucrado, o descansando mientras decide los exteriores para su próxima película, que espera acometer en 2023.

“Es difícil encontrar buenos textos de teatro musical”

Un adaptador, ¿cómo lleva que otros revisen sus textos?

Muy bien. No tengo ningún tipo de miedo ni la sensación de que es algo que me pertenece y pueden destrozar. Lo que intento es no tener relación con el resultado. Cuando han dicho que mandaban la adaptación, he contestado que no quiero leerla; que hagan lo que quieran. De Argentina donde El otro lado de la cama tuvo más de trescientos mil espectadores, me mandaron un pen-drive con el musical, y casi he preferido no verlo. Empecé a ver la película francesa que hicieron de esa misma obra con el título On va s’aimer, pero no me interesó mucho y tampoco he visto las versiones teatrales. Estuve a punto de ir a la de Francia, y al final, no sé por qué, pero no fui. No tengo mucho amor por las cosas que hago. Procuro disfrutar de los procesos de trabajo y, una vez terminados, intentar olvidarlos y pensar en lo siguiente. Película estrenada, película olvidada, y obra de teatro estrenada o escrita, olvidada también

En su currículo, el apartado teatro diversifica el de prosa y el musical. ¿Son tan distintos?

Hay mucha diferencia en cuanto a la cantidad de trabajo que implica un musical y una obra de texto. Y también en el modo de trabajar. La obra de teatro es algo muy íntimo, que he llegado a trabajar sin ayudante de dirección, a solas con los actores. Las obras de teatro las solemos ensayar en mi casa las dos o tres primeras semanas. Como quien queda con amigos para tomar café, y quizá trabajar. El teatro musical requiere un trabajo inmenso, con un gran equipo alrededor centrado en labores que a veces llevan años. Ahora tengo gente trabajando en cuatro espacios distintos. Arriba, ensayando un grupo de niños; en la entreplanta los adultos; en la planta de abajo otro grupo de niños, y uno más en la escuela que ha montado la productora SOM con este propósito. Para mí, el trabajo de texto es la intimidad, la tranquilidad; el musical, la aventura, la adrenalina.

A la hora de aceptar un ofrecimiento ¿Cuál le atrae más?

¿Entre el musical y el de texto? Disfruto con ambos. Pero es difícil encontrar buenos textos de teatro musical. Yo he tenido la suerte de poder trabajar con dos de los mejores que se han escrito: Billy Elliot y Matilda, que no son inferiores a los que se estrenan en el National Theater de Londres o en cualquier teatro público español. No es fácil encontrarlos de tanta calidad. Si lo consigues, lo mejor para un director, al menos para mí, es el teatro musical, que engloba todo.

La música: ¿favorece o limita al director?

Favorece. Tanto en teatro como en cine, la música es uno de tus principales aliados. Incluso su ausencia. En una obra de teatro, no tener nada de música es una decisión casi musical. Equivale a decir: estoy apostando por el silencio; por una forma más oscura, más cerrada. He hecho muchas obras de teatro en las que, tras una decisión muy pensada, no he utilizado ni una sola nota de música.

Madrid es hoy referente en producción de musicales. Eso implica una gran cantera de profesionales. ¿Existe?

Y cada vez es mayor. Cuando hace quince años me asomé por primera vez al teatro musical, el nivel de los elencos era muy inferior a los que hoy encontramos. Los bailarines de Matilda, que evidentemente bailan muy bien, son además cantantes de verdad. En España hay gente extraordinariamente completa. Al nivel de los que puedes encontrar en Londres o Nueva York.

 


“EL TRABAJO DE TEXTO ES LA INTIMIDAD, LA TRANQUILIDAD; EL MUSICAL: LA AVENTURA, LA ADRENALINA”


 

¿Para Matilda, cuenta también con un vivero de niños?

En este caso, en lugar de hablar de una cantera, puedo decir que estamos creándola. Lo que hicimos para Billy Elliot y ahora con Matilda es crear una escuela para formar a los niños. Los de Matilda llevan año y medio preparándose en clases de canto, baile, interpretación, acrobacias… todo lo que requiere un musical. De modo que el talento de estos niños es espectacular.

Los de Matilda, ¿son más y con menos años que los de Billy Elliot?

En Billy Elliot estaban Billy, Michael y otro amiguito, además de ocho niñas en la escuela de danza. Pero mientras estas no tenían mucha participación, los compañeros de Matilda, que es una propuesta infinitamente más compleja, tienen muchísima.

¿Cuántos se presentaron a la selección, y cuántos han reclutado?

Me bailan las cifras, pero si entre adultos y niños vimos más de dos mil, seguro que más de setecientos eran niños. En la escuela de Matilda tengo 62 de los que cada día salen nueve. Necesitamos seis elencos distintos para que no hagan más de dos funciones a la semana. Que sigan siendo niños y no trabajadores de repente, con doce años. Para mantener una vida normal, vienen una o, como mucho, dos veces por semana, Eso hace que este trabajo sea tan complejo y tan duro, porque cada escena hay que ensayarla seis veces.

 


“LO QUE HICIMOS PARA BILLY ELLIOT Y AHORA CON MATILDA ES CREAR UNA ESCUELA PARA FORMAR A LOS NIÑOS”


 

Al decir duro, ¿le gusta más trabajar con adultos o con niños?

Con niños. Me manejo muy bien con ellos. Digo que es duro por el tiempo que necesitan para aprender lo que tienen que transmitir. Porque carecen de la técnica como bailarines y de los recursos como actores para enseñarles en una tarde algo que deben aprender.

A cambio, son más dúctiles.

Por supuesto. Además, si tenemos 60 de más de 700, la selección es muy brillante. Son niños con muchísimo talento. Da gusto trabajar con ellos, pero no deja de ser duro el proceso durante año y medio.

¿En qué franja de edad se mueven los de Matilda?

Creo que los más pequeños tienen 8 y los mayores 11 o 12.

Aún desconocen los problemas de ego…

Por mi experiencia diría que no lo tienen hasta los 15, 16 o 17 años, cuando empiezan a fijarse en qué le pasa al otro. Hasta ese momento todo va más o menos bien.

La producción de Billy Elliot que usted dirigió tuvo muchos elogios internacionales por las innovaciones escénicas. ¿Le valió alguna invitación de fuera?

Tuvimos una oferta en SOM para coproducir un musical con una productora inglesa. Estuve trabajando en Londres con el guionista de la película Kinki boots, de la que salió el musical. El mismo que escribió Las chicas del calendario… Pero como a los pocos días vimos que el proyecto que estábamos manejando conjuntamente no resultaba interesante para el mercado español, lo dejamos caer.

 


“EL TEATRO MUSICAL REQUIERE UN TRABAJO INMENSO, CON UN GRAN EQUIPO ALREDEDOR CENTRADO EN LABORES QUE A VECES LLEVAN AÑOS”


 

De una invitación de Broadway o del West End, ¿qué le atraería más y qué le daría más miedo?

¿Miedo? El reto de trabajar en una lengua que no es la mía. Ante todo, por el inconveniente que supondría a la hora de dirigir, cuando mi manera de hacerlo parte en gran medida de cómo me expreso. Pero sería un sueño. Ante todo, por trabajar con los presupuestos que se manejan en esos países.

¿Qué garantiza el éxito de un musical?

Alguien dijo que, si el teatro fuera un negocio rentable, lo manejarían los bancos. El éxito no está asegurado con nada. Cuanto más lo buscas, menos lo encuentras. La mejor manera de no conseguir un éxito es obsesionarse con tenerlo.