Internacional

PANORAMA INTERNACIONAL // Reuniones

De izda. a dcha.: Juan Gómez-Riesco, Álvaro Lucini, José Carmelo Llopis, Carmen Rodríguez, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, Bertrand Savouré, Olivier Piquet, Pierre Jean Meyssan y Christine Mertens.

El Notariado español refuerza la cooperación con Francia

El Consejo General del Notariado español (CGN) y el Consejo Superior del Notariado francés mantuvieron en enero una reunión bilateral, celebrada en la sede del CGN de Madrid, destinada a reforzar la colaboración institucional y a abordar cuestiones estratégicas de interés común. Durante el encuentro se analizaron asuntos de especial relevancia como la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, así como los retos asociados a la transformación digital y al desarrollo tecnológico en el ámbito notarial.

Delegaciones. En representación del Notariado español y como anfitriones participaron la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo; los decanos y miembros de la Comisión Permanente del CGN, Carmen Rodríguez y José Carmelo Llopis; el delegado del CGN para el CNUE, Álvaro Lucini; y el notario Juan Gómez-Riesco.

La delegación francesa estuvo encabezada por el presidente del Consejo Superior del Notariado de Francia, Bertrand Savouré, e integrada por el primer vicepresidente y responsable de Asuntos Europeos e Internacionales y de la lucha contra el blanqueo de capitales, Pierre Jean Meyssan; el tercer vicepresidente y responsable de Nuevas Tecnologías, Olivier Piquet; el director de la División Digital, Nicolas Kamiski; y la directora del Departamento de Europa e Internacional, Christine Mertens.

Colaboración entre los Notariados de España y Portugal

De izda. a dcha.: José Carmelo Llopis, Filipa Azevedo Maia, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, Jorge dos Santos Batista da Silva y Alfonso Cavallé.

A mediados de enero tuvo lugar en la sede del Consejo General del Notariado (CGN) un encuentro entre el Notariado español y el portugués con el objetivo de abordar cuestiones de interés común, mostrar a la delegación portuguesa el Órgano Centralizado de Prevención (OCP) de blanqueo de capitales del Notariado, y la labor del Centro Tecnológico del Notariado (CTNotariado).

Por parte del Notariado español asistieron la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo; el decano del Colegio Notarial de Valencia y delegado de la sección Internacional de Nuevas Tecnologías del CGN en el Consejo de los Notariados de la Unión Europea (CNUE), José Carmelo Llopis; y el decano del Colegio Notarial de las Islas Canarias y delegado del Notariado español para América, Alfonso Cavallé.

Por parte del Notariado portugués acudieron al encuentro el presidente y la vicepresidenta de la Ordem dos Notários, Jorge dos Santos Batista da Silva y Filipa Azevedo Maia.

Nuevo presidente del CNUE para 2026

El 16 de enero el notario maltés Roland Wadge asumió oficialmente el cargo de presidente del Consejo de los Notariados de la Unión Europea (CNUE) para 2026, sucediendo a la notaria luxemburguesa, Cosita Delvaux, en una ceremonia de traspaso de poderes celebrada en Naxxar (Malta).

Principales objetivos

En su discurso inaugural, Wadge esbozó las principales prioridades de su mandato, centradas en la digitalización, la lucha contra el blanqueo de capitales, la movilidad transfronteriza y el Derecho de sociedades.

El acto contó con la participación de autoridades y representantes institucionales, entre ellos la presidenta de la República de Malta, Myriam Spiteri Debono, y el ministro de Justicia, Jonathan Attard.

El delegado del Notariado español para el CNUE, Álvaro Lucini, asistió al acto en representación del Consejo General del Notariado para trasladar la felicitación al nuevo presidente, el deseo de éxito en su mandato y el firme compromiso con los objetivos del CNUE y con el fortalecimiento de la función notarial en Europa.

Cosita Delvaux y Roland Wadge.

El Centro Tecnológico del Notariado acoge la visita de Notartel

Instalaciones del Centro Tecnológico del Notariado en Sant Cugat del Vallés (Barcelona).

La sede del Centro Tecnológico del Notariado, en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), fue escenario, en enero, de la visita de una delegación de Notartel, entidad tecnológica del Notariado italiano, en el marco de unas jornadas de trabajo centradas en el intercambio de información sobre aplicaciones y servicios.

La delegación de Notartel estuvo integrada por el presidente, Gustavo Gili; el director ejecutivo, Vincenzo De Lisi; el director general, Pasquale Starace; y el director de Operaciones, Lucio Moriconi.

Por parte del Centro Tecnológico participaron su director general, Alberto Martínez Lacambra; el director de Tecnología, Marcos Ruiz; y el director de Desarrollo de Negocio, Carles Llach; así como el jefe de la Unidad de Análisis y Comunicación del Órgano Centralizado de Prevención (OCP) de blanqueo de capitales del Notaraido, Mariano García Fresno.

Temas abordados. La delegación italiana visitó las instalaciones del CTNotariado y participó en distintas sesiones de trabajo. La primera jornada incluyó la recepción institucional y una introducción a la actividad del Centro. Posteriormente, se presentó una visión general del CTNotariado y de sus diferentes aplicaciones y servicios, junto con sesiones específicas dedicadas al Portal Estadístico del Notariado y al OCP.

Las jornadas permitieron compartir información sobre distintas herramientas y proyectos tecnológicos vinculados al ámbito notarial y reforzar el intercambio técnico entre ambas entidades.

«La importancia de las Humanidades», por Fidel Ángel Cadena Serrano

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Fidel Ángel Cadena Serrano

Fiscal de Sala Jefe de la Sección Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo.

La importancia de las Humanidades

En los planes de Educación subsiste el Bachillerato de Humanidades. En una época que denosta el intangible y se burla de la trascendencia, los tecnicismos y la Inteligencia Artificial quieren desplazar en la hoguera de las vanidades filosóficas a la memoria, bautizada hostilmente como inteligencia de los tontos, y a los valores metafísicos que se desprenden de la Filosofía, el Arte, la Literatura o las llamadas lenguas muertas, denominadas así, curiosa y paradójicamente, porque, pese a no hablarse y escribirse ahora en los territorios geográficos y políticos donde antaño vehiculaban los pensamientos y articulaban la comunicación, permanecen absolutamente vivas en la memoria de todos los que reconocen su influencia capital en la formación de la cultura y la proyección vertical del hombre.

En el principio no fue así. Las humanidades eran básicas. Terencio proclamaba que todo lo que pertenece al hombre interesa vivamente. “Homo sum et nihil humani a me alienum puto”. Para los clásicos tan importante era el tratado geométrico de Euclides como Los Diálogos de Platón, tan necesario el trivium como el cuadrivium. Feliz Arcadia en que convergían las ciencias experimentales con las ciencias del espíritu.

Pero la dicotomía entre las ciencias y las humanidades terminó por surgir en un mundo que equivocadamente creyó entender que la colocación del hombre en el centro del Universo -y también del saber enciclopédico- comportaba la preterición del clasicismo. Ese cisma conceptual tiene su punto de partida en Kant y la Ilustración y posiblemente antes en el Discurso del Método de Descartes. En esos momentos se abrió una brecha entre ambos conocimientos, que tristemente quisieron separarse, reclamando las ciencias empíricas su independencia de la tutela celeste que atribuían a la cultura teocéntrica. Ignoraban los cismáticos, como enseñara Hegel, que incluso los que luchan están abrazados.

En esa querella entre el moderno y el antiguo saber salieron triunfantes las ciencias sobre las letras. María Moliner en su Diccionario enseña que las humanidades enriquecen el espíritu, pero carecen de aplicación inmediata. Tenía razón. Las ciencias empíricas son demostrables, exactas y de aplicación inmediata, pero las humanidades, sin frutos cortoplacistas, son las únicas capaces de dar respuesta a las preguntas últimas que superan la tangibilidad y la inmanencia.

En estas líneas de grueso trazado pretendo expresar que sigue existiendo un ámbito existencial y educativo que solo las humanidades saben cubrir cuando se trata de proyectar la mente y el espíritu. Las ciencias y las letras deberían, pues, complementarse. Como escribe Savater, las humanidades desarrollan la capacidad crítica, el sentido del razonamiento lógico, la búsqueda de la verdad más allá de los dogmas y la capacidad para asimilar las más altas realizaciones del ser humano.

Antígona, Tomás Moro y la condición humana

Recurriremos al ejemplo para explicar la importancia de los principios y valores clásicos y la necesidad de que las Humanidades recuperen su espacio en la academia y la educación. Ya en la antigüedad, el dramaturgo Sófocles, que conforma la triada capitolina de la tragedia griega con Eurípides y Esquilo, presentó el drama de Antígona, que contraviniendo el decreto del rey Creonte, tirano de Tebas, enterró a su hermano Polinices, invocando que sentía su conciencia como un mandato ético de jerarquía axiológica superior a la ley positiva. Ocurrió lo mismo con Tomás Moro quien, en su condición de primer ministro, se negó a rubricar el Acta de Supremacía de 1534 que declaraba al rey como jefe supremo de la Iglesia católica en Inglaterra. Tomás Moro, no obstante, se empeñó en resaltar que su negativa a dar el consentimiento a la preterición del Papado no afectaba a su lealtad institucional con la Corona que permanecía incólume. La coherencia de Moro le costó la vida e idéntica suerte corrió Antígona por haber enterrado a su hermano arrojando tierra sobre su cadáver. Esas actuaciones explican, entre otras cosas, el nacimiento de la objeción de conciencia, que responde al principio constitucional de que los derechos fundamentales de las minorías -como la libertad ideológica y la libertad religiosa- no pueden quedar siempre en manos de la opinión mayoritaria.

Según el principio democrático de Habermas, la democracia sería la afanosa búsqueda del justo equilibrio entre el respeto por los derechos de las minorías y la aceptación universal de la voluntad parlamentaria. Eso nos enseñarían Antígona o Tomás Moro: que, sin prescindirse en absoluto de la vigencia de las normas, que deben existir para afirmar el Derecho, es posible suscitar un conflicto de intereses en temas fundamentales que proteja la libertad de conciencia frente a la imperatividad de la ley. Ese derecho a la objeción de conciencia es hoy reconocido por el legislador, por ejemplo, en el artículo 30.2 CE como alternatividad al servicio militar obligatorio. En otro ámbito, también por el Código Deontológico Médico que en su artículo 32 proclama que el reconocimiento de la objeción de conciencia del médico constituye un presupuesto imprescindible para garantizar la libertad e independencia de su ejercicio profesional, derecho que se ha ejercitado para no realizar actuaciones sanitarias o prácticas médicas contrarias al juramento hipocrático en supuestos de aborto y eutanasia. Antígona y Moro elevan la condición humana proyectándola al infinito de la transcendencia.

Del posthumanismo al wokismo

Urge aquella recuperación de las letras, más si cabe, porque frente a la vuelta a la vida del humanismo, florecen, en sentido opuesto, como espigas del progreso, la manipulación genética, la inteligencia artificial y las corrientes filosóficas del transhumanismo y posthumanismo.

Esas posiciones científicas pueden ser contrarias a la ética. La formación de seres genéticamente enriquecidos por la selección de embriones rompe con los principios de libertad, igualdad y dignidad del ser humano. Por otro lado, se piensa en la creación de criaturas humanas conectadas con máquinas y que serían auténticos avatares que habrían de trascender al hombre. Así, una de las ideas del proyecto CYBORG -Kevin Warwick- es trasladar la mente, la personalidad y la memoria de un ser humano a un robot, androide u ordenador. Se trataría así de crear modelos informáticos de la conciencia humana que permitiesen transferir la inteligencia del ser humano a un soporte informático, con cuyo artificial potenciamiento el hombre se convertiría en inmortal. Utópicamente se enseña que así desaparecerían el dolor, la enfermedad y la muerte. El hombre recuperaría, rebelándose contra el Génesis, los dones preternaturales que Dios le retirara por el mal uso de su libertad. En verdad, esas corrientes, parecen decir que “queremos ya en la tierra alcanzar el cielo, porque el otro se lo dejamos a los ángeles” -Heinrich Heine-.

En el fondo es el hombre que juega a ser Dios -Habermas-, lo que nos permite asistir a una verdadera rebelión de aquel contra su propia existencia -Arendt-, en la que quiere llegarse a un auténtico concepto de deconstrucción de la ontología del ser como denunciara Heidegger en su Carta sobre el humanismo para crear un ser soberano “sin Dios ni amo”.

El wokismo camina en la misma dirección de rechazo liberal de la metafísica clásica, de manera que solo el grupo identitario pueda definir lo que es bueno y en el que el sentimiento prevalezca no solo sobre la ciencia, sino también sobre los valores que conforman las humanidades. Estos peligrosos brotes creativos tan reales como ignorados reclaman la recuperación de las Humanidades que forman el espíritu, la cultura, el rigor, el análisis y la capacidad crítica frente al dogmatismo emocional.

«Trump y el nuevo (des)orden internacional», por Javier Rupérez Rubio

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Javier Rupérez Rubio

Exembajador de España en los Estados Unidos, exdiputado y exsenador de las Cortes Generales, académico de Ciencias Morales y Políticas, diplomático, político y escritor.

Trump y el nuevo (des)orden internacional

Siendo el presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson, y al poco de comenzar la I Guerra Mundial que enfrentaba al imperio alemán contra Francia e Inglaterra, un submarino alemán hundió frente a las costas de Irlanda al transatlántico americano Lusitania, causando la muerte de más de 1.500 personas. Entre ellas el músico español Enrique Granados, que regresaba de Nueva York, donde había estrenado con gran éxito sus Goyescas. Era el año 1915. Dos años después, en una similar maniobra, otro submarino alemán hundió en aguas británicas al transatlántico americano Sussex, provocando lo que el presidente americano había ido contemplando desde 1915: participar junto con franceses y británicos en la guerra contra Alemania. Wilson, que inicialmente había sido partidario de mantener la neutralidad de su país en el conflicto, fue un elemento determinante en la victoria contra Alemania y en la resolución política y legal del conflicto, a través del Tratado de Versalles y de la creación de la Sociedad de Naciones, primer intento de ésta de establecer las bases para una convivencia sentada sobre el respeto a las normas de un incipiente derecho internacional. Pero en 1920, en EEUU, el partido republicano en la contienda electoral contra el partido demócrata, al que pertenecía Wilson, llevó al Senado, y obtuvo, la retirada de los Estados Unidos del Tratado de Versalles, así como su ausencia de la Sociedad de Naciones. Todo ello favoreció la aparición y el crecimiento en Alemania del nazismo hitleriano y la consiguiente erosión de las relaciones internacionales, que desembocaron en 1939, con la invasión de Polonia por parte de Alemania y la URSS, en el comienzo de la II Guerra Mundial. La paz del Tratado de Versalles y de la recortada Sociedad de Naciones había durado apenas 20 años.

De la guerra fría, ¿a la III Guerra Mundial?

Le correspondió al presidente americano Franklin Delano Rooselvet, también inicialmente inclinado a mantener la neutralidad del país en el conflicto entre el Eje germano-italiano y el Reino Unido y Francia, tomar la decisión de participar en el mismo del lado de Londres y París cuando, en diciembre de 1941, una nutrida avalancha de aviones y navíos militares japoneses atacaron la base militar americana de Pearl Harbor, en la isla de Hawai. La victoria resultante, en parte debida al cambio de fila que durante el conflicto experimentó la URSS al pasar de sus fidelidades berlinesas a otras occidentales, no tuvo un explícito tratado de paz, pero sí una nueva y reforzada pauta de comportamiento nacional e internacional: la Organización de las Naciones Unidas, cuya Carta fue firmada en San Francisco en octubre de 1945. Desde entonces, hace 89 años, el mundo en general ha conocido una evolución notable que, sin ser perfecta ni desconocer errores y tropiezos, ha podido garantizar un estado de previsibilidad pacífica rara vez, sí alguna, registrada durante los últimos siglos. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca como presidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 2025, tras ser elegido por segunda vez para el cargo en las elecciones presidenciales del año 2024, ha vuelto a descargar pesada y dolorosamente sobre la comunidad internacional las mismas dudas surgidas por la jerarquía norteamericana antes de la I y la II Guerra Mundial. O, dicho de otra forma, ¿habremos pasado de la Guerra Fría, y la consiguiente y afortunada generalización de la democracia tras la caída de la URSS y el Pacto de Varsovia, a la terrible posibilidad de una III Guerra Mundial?

Veto a las organizaciones globales

Trump no tiene ningún afecto por las instituciones internacionales, precisamente aquellas cuya finalidad esencial, en el ámbito general o regional, es la de mantener cauces de comportamiento que garanticen la paz. Ya durante su primer mandato, entre los años 2017 y 2021, había calificado a la OTAN de “organización obsoleta”. Le ha faltado tiempo en las primeras semanas de su segundo mandato, para proclamar su voluntad de hacerse con el vecino Canadá como estado número 51 de los EE.UU., de reclamar la soberanía sobre el Canal de Panamá, de hacer lo propio, incluso con amenazas de utilizar la fuerza si ello fuera necesario, con la isla danesa de Groenlandia. No hace falta recordar cómo la intervención armada que condujo contra Venezuela para secuestrar a Nicolás Maduro -con independencia de los sentimientos de horror que el sátrapa venezolano suscita en cualquier persona bien ordenada- constituye una flagrante violación de los mandatos internacionales, que consideran ilegal la utilización de la fuerza contra la integridad territorial de los estados. Actitud esta que, como es bien sabido, ha sido y sigue siendo mantenida por el autócrata ruso Vladimir Putin, que mantiene con Trump una indudable vecindad de camaradería, al violar desde 2014, con la ocupación de Crimea, y desde 2022, con la agresión armada contra el territorio continental, la integridad territorial de Ucrania.

Y en la misma longitud de onda cabe registrar el manifiesto desapego que Trump siente hacia las organizaciones internacionales, y en particular hacia la ONU. Acaba de anunciar la creación de una Junta de Paz -curiosamente así denominada por alguien que no descarta la utilización de la violencia para conseguir sus objetivos- que, bajo la parca contribución de mil millones de dólares por cabeza estatal, une a veinte estados próximos a la categoría de satélites de Washington (*) que afirman rendirse ante el derecho al veto que sólo una persona del sistema podrá ejercer: Donald Trump. Sin olvidar la progresiva y brutal retirada de los Estados Unidos de una parte significativa de las agencias de la ONU dedicadas a la mejora existencial de los ciudadanos del mundo en terrenos básicos para la supervivencia: el Acuerdo de París sobre cambio climático, la UNESCO, el Fondo de Población, o el Programa ONU para los Asentamientos Humanos. Otras, más de sesenta organizaciones diversas, han sido también abandonadas por la Casa Blanca trumpiana.

Una respuesta firme y ordenada

Trump, que en su carrera personal y política -fue el organizador del golpe de estado que el 6 de enero de 2021 invadió por la fuerza el edificio del Congreso en Washington para protestar por el resultado electoral que legítimamente le había privado de continuar en la Casa Blanca después de su primer mandato- tiene un amplio y largo historial delictivo, y sólo tiene como aspiración la realización del “negocio” personal y familiar, como demuestran los datos de enriquecimiento que en ese entorno está experimentando en los doce meses que lleva al frente del gobierno americano. Y también, no hay que olvidarlo, su inclinación a considerar la reformulación de sus amenazas si, enfrente, alguien con capacidad y voluntad suficiente para hacer creíblemente frente a las amenazas del (des)gobierno internacional, le planta abierta y claramente cara. Como recientemente ha ocurrido en la reunión de Davos según han dejado sentir con claridad el presidente francés, Macron, y el primer ministro canadiense, Carney. Porque en la peculiar y grave circunstancia que el mandatario americano nos depara cabe la preocupación, pero no la desesperanza: la ciudadanía mundial que ha creído y sigue creyendo en la superioridad de la democracia, de los derechos humanos, del respeto a las normas internacionales de comportamiento, no está sola ni abandonada. A ella, en Europa, en América, en Asia, en Oceanía, le corresponde la respuesta firme y ordenada para poner freno a la barbarie política, económica e ideológica que Trump quiere imponer en la anchura del globo terráqueo. En ello nos va la paz. Y la libertad. Y la vida.

(*) Albania, Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bahréin, Bielorrusia, Bulgaria, Egipto, Hungría, Indonesia Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Kuwait, Mongolia, Marruecos, Pakistán, Paraguay, Catar, Arabia Saudita.

«Obligación y pasión», por José Luis Criado Barragán

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

José Luis Criado Barragán.

Notario y piloto; tricampeón del Rally Dakar en la categoría ‘Mission 1000’

Obligación y pasión

Mi historia con el Dakar es semejante a la expresión: «Cuidado, si deseas algo con mucha intensidad corres el peligro de que se haga realidad». Así fue conmigo. Desde la perspectiva de un adolescente apasionado del motor y la competición, el París-Dakar (así se llamaba originariamente) suponía el mayor reto e ilusión que podría sucederme en la vida. Seguía con atención y auténtica curiosidad las retransmisiones radiofónicas que desde el lejano desierto del Sáhara y las llanuras pedregosas de Marruecos ofrecía noche tras noche José María García, el gran comunicador y pionero de todos los programas de media noche que hoy inundan nuestras radios. Los míticos Juan Porcar, Cañellas, Carlos del Val… auténticos campeones me acompañaban cada noche perdiendo horas de sueño, pero ganando imaginación y sed de aventura.

Fue precisamente Carlos del Val -que era de Andújar y amigo de mi padre- el que me espetó, al manifestarle “algún día yo iré al Paris-Dakar”: “Chico eso es muy difícil”. Nada me ha espoleado más en mi vida que un imposible no fuere posible. Lo mismo me pasó también con la oposición a notario, al manifestarme un profesor de Derecho civil que nunca lo conseguiría.

De la notaría a las dunas

No sé si por llevarle la contraria a ambos o porque ambas cosas las desee muchísimo que… ambas las logre. El París-Dakar apareció en mi vida como un torbellino gracias a dos personas que comparecieron un día en mi despacho de La Roca del Vallès, y que habían participado en la última edición. Al enterarme, me ofrecí por si “algún día les faltaba alguien”. Creo que se rieron de aquel chaval inexperto y recién ingresado al Notariado, pero al cabo de dos meses me ofrecieron la oportunidad y la cogí al vuelo. La emoción se sumó a la responsabilidad de copilotar un camión de 400 caballos y 12 toneladas que estaba preparado para surcar dunas y llanuras llenas de peligros y trampas. ¿Qué me esperaba? ¿Sería capaz de asumir el reto? Era lo que había deseado tanto tiempo y ahora estaba allí para que un chaval ilusionado atrapase el otro sueño de adolescente.

Efectivamente la realidad superó a la ficción. Aquellos paisajes eran mucho más hermosos que los que había imaginado; el desierto era tan inmenso y precioso que producía satisfacción y gozo imposible de describir; el esfuerzo y el sacrificio superaban cualquier predicción que me hubieren comentado. Todo era una amalgama de sensaciones y vivencias que no quería que acabasen nunca. Como en la famosa película, «fue el principio de una gran amistad». Al año siguiente ya me consideraba un veterano. ¡Qué lejos de la realidad! Cuánto me quedaba por aprender. Pero ahí estaba y, con ese bagaje, inicié mi segundo Rallye: el París-Le CAP. Cambié el camión por el coche. Un Nissan Patrol de fibra de vidrio con el que ese año habíamos ganado el campeonato de España de tierra. Aquel rally fue verdadera aventura. Nos pasó de todo. Desde un accidente tremendo, pasando por atravesar toda África y acabar en una cárcel de Nigeria, a alcanzar a nuestros compañeros en Angola -que había estado en guerra-. Todas estas peripecias las habíamos recorrido completamente solos y absolutamente desconectados de la carrera, sin que nadie supiera si estábamos vivos o muertos. Corría el año 1992.

Unas pinceladas ilustrativas de aquellos primeros años. Los vehículos eran auténticos hierros sin ningún tipo de tecnología ni tampoco aparatos de navegación; solo una brújula que yo llevaba con un cordel al cuello y que para que se orientara un poco había que dar varias vueltas hasta que más o menos cogía rumbo. Impresionante. La prehistoria. Era la aventura en su estado más puro. Era el Dakar. Era lo que tanto había anhelado. Se fueron sucediendo los rallies con muchas aventuras, experiencias, amigos, grandes peligros, accidentes mortales, disparos, bombas que explotaban cerca de ti y que causaron víctimas. Siempre cerca del peligro. Siempre con el corazón en un puño, pero, no cejábamos. Podía más la gesta que el miedo. Tardé en acabar mi primer Dakar la friolera de cinco largos años.

Una dupla exitosa y pionera

Al sexto rally conocí al que ha sido, es y será mi compañero inseparable y la otra parte del centauro que formamos: Jordi Juvanteny. Gran piloto, gran persona y alguien con el que me he jugado la vida y, si Dios quiere, me la seguiré jugando. Iniciamos una singladura que ha perdurado durante 32 años, solo interrumpido por el COVID. Siempre juntos y corriendo mil aventuras en África, Mongolia, Rusia, China, Suramérica y actualmente Arabia Saudita. Carreras sin fin, noches eternas, rutas imposibles, arenas difíciles, dunas catedrales… La pasión de dos personas que siempre han buscado lo más difícil, la gran dificultad que es esta carrera con sus múltiples aristas y bellezas sin límites.

Después de hacerlo todo en esta carrera y ser “la extraña pareja”, como nos tilda la prensa; después de haber sido secuestrados en Mauritania y despedirnos con lágrimas porque pensábamos que nos iban a ejecutar; después de haber ganado en 18 ocasiones la categoría 6×6 y otras cuatro la de camiones de serie… Ahora somos los pioneros en nuevas tecnologías y, contra todo y contra todos, hemos abierto un camino a una categoría nueva en el Dakar llamada ‘Mission 1000’ que da cabida al llamado “laboratorio del Dakar”, donde tienen acogida todo tipo de propulsiones alternativas a los combustibles fósiles, ya sea electricidad, híbridos, hidrógeno, gas, etc. En su día recogimos el guante de este nuevo reto y estamos corriendo con hidrógeno combinado con un motor eléctrico, con lo que hemos conseguido ser el primer y único vehículo cero emisiones y, además, haber sido por tres años consecutivos campeones de la categoría.

Es una auténtica satisfacción y orgullo que dos pilotos veteranos, con 35 y 34 rallies -respectivamente-, sean los más novedosos tecnológicamente y hayan iniciado un camino que sirva de guía a la competición más dura del planeta, en aras de una mayor sostenibilidad y ahorro de energía. Esperemos continuar en este proyecto tan innovador y seguir disfrutando de esta pasión que no es otra cosa que la sed de aventura, y tener la sensación de que cuando acabas la carrera, al igual que cuando concluyes una escritura, el premio es el deber cumplido. Doy Fe.

La vivienda: una preocupación que sobrepasa nuestras fronteras

EDITORIAL

La vivienda: una preocupación que sobrepasa nuestras fronteras

No solo los españoles estamos preocupados por la escasez y el encarecimiento de las viviendas. Esta preocupación es una realidad en toda la Unión Europea y en otros muchos países del mundo de los considerados “desarrollados”.

El derecho a disponer de una vivienda digna, que contempla nuestra Constitución, es casi una quimera para los jóvenes y un quebradero de cabeza para los políticos e instituciones que buscan salida a este gravísimo problema social y económico.

 


LOS LÍDERES EUROPEOS HAN ACORDADO ABORDAR EL PROBLEMA CON UNA ESTRATEGIA COMÚN QUE SE HA MATERIALIZADO EN EL PRIMER PLAN EUROPEO DE VIVIENDA ASEQUIBLE


 

Los notarios, presentes en el día a día de ciudadanos y empresas, perciben esta realidad en sus despachos, de la misma manera que son testigos de la creciente solidaridad de abuelos y padres con sus descendientes. Nuestros mayores, preocupados ante la desazón de hijos y nietos que no pueden comprar un inmueble, ni siquiera alquilarlo, tratan de ayudarles donándoles el dinero de la entrada, el apartamento de la playa o cualquier bien disponible.

Como podrán leer en este número (en El escaparate), la vivienda ha entrado en la agenda europea como una prioridad social y económica compartida. De hecho, los líderes europeos han acordado abordar el problema con una estrategia común que se ha materializado en el primer Plan Europeo de Vivienda Asequible, presentado en diciembre, cuyo objetivo es movilizar inversiones, reformar normativas, impulsar la construcción y proteger a los colectivos más vulnerables.

Un mercado que demanda transparencia

Una preocupación debatida y analizada en foros nacionales e internacionales, en los que el Notariado participa activamente. Como muestra sirva de ejemplo la mesa redonda Notariado y Vivienda celebrada dentro del Congreso Nacional de Vivienda organizado por la Facultad de Derecho de Universidad Complutense de Madrid, también comentada en este número (sección Entre magnitudes). En ella se abordó la importancia de disponer de datos reales de compraventa, completos y actualizados, así como la necesidad de una mayor seguridad jurídica preventiva en los contratos de alquiler.

Y si hablamos de transparencia, no podemos dejar de citar la presentación en Canarias del Portal Estadístico del Notariado (www.penotariado.com), la plataforma del Consejo General del Notariado que muestra precios reales de compraventa y estadísticas de vivienda sustentadas en datos notariales. Un portal gratuito que constata el compromiso de servicio público del Notariado, consciente de que la vivienda es la principal preocupación de la ciudadanía.

Apoyo notarial a los mayores

EDITORIAL

Apoyo notarial a los mayores

España se ha convertido en uno de los países del mundo más longevos, con una esperanza de vida cercana a los 84 años. Esta situación es paralela a un estancamiento prolongado de la natalidad, lo cual ha derivado en un envejecimiento progresivo de la población. En la actualidad, en torno a una de cada cinco personas en la UE tiene 65 años o más (21,6% a 1 de enero de 2024), y el patrón es similar en España.

El envejecimiento poblacional dibuja un horizonte de nuevos e insólitos retos para la sociedad, al conformarse una pirámide poblacional invertida, algo inédito históricamente.

Proteger jurídicamente a los mayores es un claro compromiso del Notariado. Los casi 3.000 notarios españoles, repartidos por toda la geografía del país, incluso en pequeños pueblos, asesoran a las personas mayores sobre cuestiones personales y patrimoniales, dando forma jurídica y documental a sus deseos, siempre conforme a la Ley. Se cuentan por millones los documentos notariales, imprescindibles para ellos y sus familias, que los notarios autorizan al año, como testamentos, donaciones, poderes, últimas voluntades y determinadas operaciones patrimoniales y financieras. La intervención notarial garantiza que sus decisiones gocen de validez y eficacia jurídica.

 


LAS DONACIONES Y HERENCIAS SE CONSOLIDAN COMO INSTRUMENTOS DE ACCESO A LA VIVIENDA Y DE REDISTRIBUCIÓN FAMILIAR


 

Solidaridad familiar

Los notarios también están siendo testigos de una mayor solidaridad familiar ante el encarecimiento de la vivienda en España y la limitada capacidad de los jóvenes para poder acceder a la compra de una vivienda. Las donaciones y herencias se están consolidando como instrumentos de redistribución familiar de recursos.

Como puede leerse en este número (páginas de En Sociedad), las estadísticas notariales muestran cómo los actos relativos a donaciones han experimentado un notable crecimiento a lo largo de los últimos años al aumentar un 127,4% entre 2017 (87.736 donaciones) y 2024 (199.749 donaciones). Los grupos de entre 55 a 65 años y de mayores de 65 son los que tienen un mayor peso en este tipo de actos, lo que confirma esa solidaridad familiar.

Plan Europeo de Vivienda Asequible

EN EL ESCAPARATE

El Plan Europeo de Vivienda Asequible reconoce que la escalada de precios de compra y alquiler es una crisis social que amenaza el modelo de vida europeo.

Plan Europeo de Vivienda Asequible

ELVIRA ARROYO

Europa afronta su mayor crisis de vivienda en décadas. La escasez y el encarecimiento han convertido el acceso a un hogar digno en un problema social que exige una respuesta urgente. Por primera vez en su historia, la Unión Europea ha decidido intervenir en uno de los problemas que más inquietan a sus ciudadanos con la presentación del primer Plan Europeo de Vivienda Asequible, una hoja de ruta que se propone corregir los desequilibrios del mercado con más inversión, el control de los alquileres turísticos y el apoyo a los colectivos más desprotegidos.

El acceso a una vivienda segura y estable es una necesidad básica, pero en muchos países europeos ha dejado de estar garantizado. Las grandes ciudades, los destinos turísticos y las zonas con alta demanda sufren un incremento acelerado de los precios que expulsa a los residentes y tensiona el mercado. En gran parte de la Unión Europea (UE), la oferta no cubre la demanda y los precios, tanto de compra como de alquiler, han escalado muy por encima de los salarios.

Los últimos datos del informe El estado de la vivienda en Europa 2025, de Housing Europe, confirman la magnitud del problema: Francia necesitaría construir 518.000 viviendas al año, Alemania 400.000, los Países Bajos cerca de un millón hasta 2031 y Suecia más de 500.000 hasta 2033. Sin embargo, la producción actual apenas alcanza la mitad de esas cifras. A esta falta de oferta se suman las extensas listas de espera para vivienda social: solo en Francia hay casi 2,8 millones de solicitudes pendientes.

Por otro lado, las condiciones de la vivienda también varían considerablemente entre países. Aproximadamente dos tercios de los europeos son propietarios, pero las diferencias nacionales son muy marcadas: más del 90% de la población en Rumanía vive en una vivienda en propiedad, frente al 10% de los neerlandeses.

En España, la escasez de vivienda y su impacto sobre los precios representan un desafío estructural, particularmente para los jóvenes y los hogares con menos ingresos. Según el Banco de España, casi el 40% de los inquilinos destina más del 40% de sus ingresos al alquiler y a los suministros, frente a una media europea del 27%. A ello se suma un déficit estimado de unas 600.000 viviendas en el conjunto de la economía.

En este contexto, el Consejo de la Unión Europea instó a España, en sus recomendaciones de junio de 2025, a revertir los factores que limitan la oferta, impulsar la construcción residencial y ampliar el mercado del alquiler, con especial atención a la provisión rápida de vivienda asequible (la vivienda social en alquiler representa apenas el 1,5% del total, muy por debajo de la media europea, situada en torno al 9%).

Giro histórico

Estamos ante una realidad que afecta de forma simultánea a la mayoría de los Estados miembros. Por ello, los líderes europeos han acordado abordar el problema con una estrategia común que se ha materializado en el primer Plan Europeo de Vivienda Asequible, presentado en diciembre de 2025, cuyo objetivo es movilizar inversiones, reformar normativas, impulsar la construcción y proteger a los colectivos más vulnerables. De este modo, la vivienda, hasta hace poco considerada una competencia nacional, ha entrado en la agenda europea como una prioridad social y económica compartida.

El plan reconoce que la escalada de precios de compra y alquiler ya no es solo una disfunción del mercado inmobiliario, sino una auténtica crisis social que amenaza el modelo de vida europeo y que conlleva pérdida de competitividad. La falta de vivienda limita la movilidad laboral, impide a las empresas cubrir vacantes en sectores clave, dificulta el acceso a la educación, retrasa la formación de familias y agrava la desigualdad territorial entre las grandes ciudades tensionadas y las zonas rurales en declive.

Aunque el Plan Europeo de Vivienda Asequible no cambia el reparto de competencias de los Estados miembros, sí marca un cambio político de fondo, al asumir Bruselas un papel activo de coordinación, impulso financiero y orientación estratégica.

Líneas de actuación

El plan elaborado por la Comisión Europea se articula en torno a cuatro grandes pilares que buscan atacar las causas profundas del problema.

El primer objetivo es aumentar la oferta de viviendas. Los permisos de obra han caído para edificios residenciales un 20% desde 2021, los costes de construcción se han disparado y el sector sufre una fuerte escasez de mano de obra cualificada. La Comisión alerta de que la falta de profesionales en la construcción es hoy tres veces mayor que hace diez años y estima que el sector deberá cubrir más de cuatro millones de vacantes de aquí a 2035 en toda la UE. La falta de relevo generacional, el envejecimiento de la plantilla, las duras condiciones laborales y la escasa atracción del sector para jóvenes y mujeres explican buena parte de este déficit. Además, pese a la libre circulación de trabajadores, la prestación transfronteriza de servicios de construcción sigue siendo muy baja dentro del mercado único.

Para corregir estos desajustes, Bruselas apuesta por impulsar la industrialización, la digitalización y los métodos constructivos innovadores; formar y reciclar a miles de profesionales; reducir la burocracia, especialmente en la planificación urbanística y la concesión de licencias; y priorizar la rehabilitación de edificios existentes frente a demoliciones. Del mismo modo, es fundamental potenciar las zonas infrautilizadas con mejores redes de transporte, conectividad digital y otros servicios que faciliten el derecho a quedarse o que las conviertan en destinos interesantes para personas de fuera.

En segundo lugar, los gobernantes europeos consideran imprescindible dinamizar la inversión porque uno de los cuellos de botella de la vivienda asequible es la financiación. La inversión pública y privada en vivienda ha disminuido en muchos países desde la crisis financiera, mientras la demanda no ha parado de crecer.

Bruselas cifra en 150.000 millones de euros anuales la inversión adicional necesaria para cerrar la brecha de vivienda en la UE. De momento, ya se han movilizado 43.000 millones de euros a través de fondos europeos existentes y se han flexibilizado las normas de los fondos de cohesión para permitir más inversión en vivienda hasta 2030. Sin embargo, hay que crear un modelo estable y atractivo para inversores a largo plazo, evitando la especulación cortoplacista y facilitando proyectos de vivienda social y asequible a gran escala. Para lograrlo, se prepara una Plataforma Paneuropea de Inversión en Vivienda Asequible, en colaboración con el Banco Europeo de Inversiones y los bancos públicos nacionales y regionales.

Además, como novedad, los Estados miembros podrán financiar vivienda asequible para rentas medias sin necesidad de autorización previa de Bruselas, eliminando los límites que existían hasta ahora.

En el punto de mira

El tercer pilar del Plan Europeo de Vivienda Asequible centra su atención en las zonas de vivienda tensionadas, habituales en las grandes ciudades y destinos turísticos. En estos lugares, la rápida expansión de los alquileres turísticos (han crecido un 93% entre 2018 y 2024) ha reducido la oferta residencial y elevado los precios. Para responder a esta situación, la Comisión Europea ha anunciado una nueva iniciativa legislativa sobre alquileres de corta duración, que dará mayor seguridad jurídica a los ayuntamientos para limitar o regular estas actividades cuando afecten a la vivienda habitual. Bruselas aclara que el objetivo no es prohibir el alquiler turístico, sino equilibrar sus beneficios económicos con el derecho a la vivienda de los residentes.

También están en el punto de mira las prácticas especulativas que buscan el beneficio a corto plazo, pero uno de los principales obstáculos para comprender su impacto en el mercado de la vivienda es la falta de datos. Por ejemplo, las fuentes oficiales gubernamentales generalmente no distinguen entre diferentes tipos de inversión o inversores, y existe una transparencia limitada sobre la propiedad y las transacciones inmobiliarias clave. Esta es la razón por la que la Comisión presentará en 2026 un análisis de la dinámica de los precios de la vivienda, los patrones de especulación, la opacidad en la propiedad y las distorsiones del mercado que generan las inversiones orientadas al beneficio a corto plazo. Para contrarrestar estas actuaciones, el plan defiende favorecer a los proveedores sin ánimo de lucro o de beneficio limitado (cooperativas, community land trusts…), reforzando su acceso a la financiación y su reconocimiento legal.

Se propondrán medidas de seguimiento cuando se considere oportuno y se trabajará con las autoridades para aumentar la transparencia en el sector.

Al mismo tiempo, se anima a los Estados miembros a implantar medidas que frenen los comportamientos perjudiciales en el mercado de la vivienda, mediante el diseño de políticas fiscales eficaces y la dedicación de una parte de los nuevos desarrollos urbanísticos a viviendas sociales y asequibles. 

Colectivos más afectados

En cuarto lugar, Bruselas mira a quienes más sufren la crisis: jóvenes y estudiantes, para quienes la vivienda se ha convertido en una barrera de acceso a la educación y la emancipación; trabajadores esenciales —sanitarios, docentes, personal de emergencias— expulsados a menudo de las ciudades donde prestan servicio; hogares vulnerables, atrapados en la pobreza energética; y personas sin hogar, cuyo número sigue aumentando en la UE.
Para ayudar a estos colectivos, se impulsarán las inversiones en vivienda social y para estudiantes, así como otros modelos innovadores como el co-living o la vivienda intergeneracional.

Otro reto decisivo es reducir el gasto energético porque el 75% del parque residencial europeo es energéticamente ineficiente y la pobreza energética afecta al 16% de los europeos, lo que dispara los costes de vida incluso en viviendas en propiedad. La Comisión Europea señala que cada euro invertido en eficiencia energética genera hasta 12 euros de ahorro a lo largo de la vida útil del edificio.

Siguientes pasos

Para que el plan no quede en papel mojado, la Comisión Europea creará una Alianza Europea de la Vivienda, que reunirá a los Estados miembros, ciudades, regiones, instituciones europeas, sector financiero, proveedores de vivienda y sociedad civil.

En 2026 se celebrará la primera Cumbre Europea de la Vivienda, con el objetivo de mantener el impulso político y evaluar los avances.

Casi el 40% de los inquilinos en España destinan más del 40% de sus ingresos al alquiler y a los suministros, frente a una media europea del 27%.

Indicadores clave

  • Los precios de la vivienda en la UE han aumentado un 24% desde 2015 y un 60,5% desde 2010.
  • Entre 2014 y 2023, los alquileres en las principales ciudades europeas han aumentado más del 45% en promedio, siendo el aumento más alto el 125% para un apartamento de 1 dormitorio.
  • La población europea invirtió en 2024 un 6% menos en vivienda de lo que invertía en 2022, una vez descontado el efecto de la inflación.
  • El 17% de la población de la UE vive en viviendas superpobladas.
  • 46 millones de europeos viven en pobreza energética, con hogares incapaces de mantener las temperaturas adecuadas.
  • Cerca del 20% del parque de viviendas europeo está vacío o infrautilizado.

Fuente: Comisión Europea.

En gran parte de la Unión Europea la oferta de vivienda no cubre la demanda y los precios de compra y alquiler han escalado muy por encima de los salarios.

Mitos sobre la vivienda social

Housing Europe identifica algunos de los conceptos erróneos más extendidos sobre la vivienda social y por qué no son ciertos.

La vivienda social es solo para los pobres. La vivienda pública, cooperativa y social da respuesta a familias trabajadoras, funcionarios (profesores, policías…), jóvenes, mayores, personas con discapacidad y otras personas que no pueden acceder al mercado libre de viviendas.

La vivienda social es de baja calidad y crea guetos. Los datos europeos muestran lo contrario. En Francia, el 46% del parque social está en las mejores categorías energéticas (frente al 25% del total), y en Países Bajos más del 50% tiene certificación A o B, superando al alquiler privado. En Finlandia llevan décadas diseñando viviendas sociales que mezclan rentas y favorecen la cohesión social.

Hay suficiente vivienda, la gente solo necesita buscar mejor. Europa sufre una escasez real de vivienda asequible. No es un problema de búsqueda, sino de oferta insuficiente y precios inasumibles. En 2022, 9,6 millones de jóvenes europeos de 25 a 34 años con trabajo a tiempo completo seguían viviendo con sus padres: uno de cada cinco.

Bruselas cifra en 150.000 millones de euros anuales la inversión adicional necesaria para cerrar la brecha de vivienda en la UE

Un esfuerzo salarial desproporcionado para pagar el alquiler

Generalmente, se considera óptimo destinar hasta el 30% del salario para pagar el alquiler de una vivienda, pero las grandes ciudades europeas presentan cifras que llegan a superar el 100%.

Ciudad

% del salario necesario para alquiler *

Lisboa

Barcelona y Madrid

Milán

Roma

Dublín

Atenas

Praga

Budapest

Ámsterdam

Estocolmo

Múnich y París

Copenhague

Oslo

Berlín y Bruselas

Viena

Helsinki

Frankfurt y Luxemburgo

116%

74%

72%

65%

62%

57%

54%

52%

50%

46%

45%

43%

42%

40%

37%

35%

34%

*Proyección 2025. Fuente. Consejo de la Unión Europea
La Comisión Europea ha anunciado una iniciativa sobre alquileres de corta duración o turísticos para regular estas actividades cuando afecten a la vivienda habitual.

Para saber más

Web de la Comisión Europea sobre vivienda.

Comisión especial sobre la crisis de la vivienda en la Unión Europea. Parlamento Europeo. Comenzó a funcionar el 30 de enero de 2025, con la tarea de proponer soluciones para una vivienda de calidad, sostenible y asequible para todos los ciudadanos europeos.

Informe El estado de la vivienda en Europa 2025: resumen de tendencias (en inglés). Housing Europe. Analiza cada año los datos reales de vivienda de los 27 países de la UE.

En 2026 se realizará un análisis europeo sobre la especulación inmobiliaria, la opacidad en la propiedad y las distorsiones del mercado.
Europa impulsará las inversiones en vivienda social y para estudiantes, así como otros modelos como la vivienda intergeneracional.

Garantizar el acceso a una vivienda digna: requisito esencial, por Alberto de Gregorio Merino

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN EL ESCAPARATE

ALBERTO DE GREGORIO MERINO,

director general de los Servicios Jurídicos de la Comisión Europea

Las dificultades para acceder a una vivienda asequible erosionan la cohesión social y afectan negativamente a la competitividad europea"

Garantizar el acceso a una vivienda digna: requisito esencial

Durante la última década, el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales y económicos de la Unión Europea. Entre 2013 y 2024, los precios de la vivienda aumentaron en términos nominales más de un 60% en el conjunto de la Unión, una evolución muy superior al crecimiento de los ingresos de los hogares. Paralelamente, la inversión destinada a ampliar la oferta de vivienda se redujo de forma notable durante la última década y no acompañó el crecimiento de la demanda.

La magnitud del problema supera el ámbito estrictamente residencial y configura una auténtica crisis social. Las dificultades para acceder a una vivienda asequible erosionan la cohesión social y afectan negativamente a la competitividad europea. La falta de vivienda limita la movilidad laboral y educativa, dificulta la atracción de talento y contribuye a agravar la escasez de mano de obra en las regiones con mayor dinamismo económico.

Ante este escenario, la Comisión estima que la Unión necesitará más de dos millones de viviendas al año para atender la demanda actual, lo que implica añadir unas 650.000 viviendas anuales a los 1,6 millones que se construyen en la actualidad, con un coste aproximado de 150.000 millones de euros al año.

Papel más activo

La Unión Europea puede y debe desempeñar un papel más activo de apoyo, coordinación y refuerzo de las actuaciones nacionales y locales, asegurando así una acción coherente y coordinada a todos los niveles. Pero debe tenerse presente que la competencia en materia de vivienda recae fundamentalmente en los Estados miembros, las regiones y las ciudades; la Unión Europea dispone de instrumentos para desempeñar un papel más activo.

En este contexto se presenta el Plan Europeo de Vivienda Asequible, que se articula junto con la revisión de las normas sobre ayudas estatales aplicables a los Servicios de Interés Económico General, una Estrategia Europea para la Construcción de Viviendas y una Comunicación y Propuesta de Recomendación del Consejo sobre la Nueva Bauhaus Europea. Estas iniciativas se verán complementadas en 2026 por un Paquete de Energía Ciudadana orientado a reducir de forma adicional los costes energéticos.

El Plan Europeo se estructura en torno a cuatro pilares: el impulso de la oferta de vivienda, la movilización de inversión, la facilitación de apoyo inmediato, y la protección de los colectivos más afectados por la crisis de la vivienda. Su enfoque se inspira en los principios de la Nueva Bauhaus Europea, integrando asequibilidad, sostenibilidad y calidad en la transformación del sector.

Asimismo, es necesario reforzar la productividad y la capacidad del sector de la construcción mediante una mayor inversión en innovación, el uso de materiales y métodos constructivos modernos, la transición hacia una economía más circular y la aplicación de normas armonizadas que reduzcan plazos y costes y refuercen la resiliencia de las cadenas de suministro.

La Comisión prestará asimismo una atención especial a la detección de posibles prácticas anticompetitivas en los ámbitos de la construcción y la rehabilitación. Paralelamente, se impulsará la reducción de cargas administrativas mediante un paquete de simplificación normativa que exigirá una cooperación estrecha entre los distintos niveles de gobierno, sin menoscabar los objetivos climáticos y medioambientales.

La vivienda social y asequible ocupa un lugar prioritario en esta estrategia y deberá cumplir elevados estándares de calidad, inclusión, seguridad, accesibilidad y adaptabilidad, respondiendo a las necesidades de todas las generaciones. En este sentido, el próximo marco financiero plurianual de la UE para el periodo 2028-2034 ofrecerá nuevas oportunidades, al incorporar la vivienda social y asequible como objetivo específico en los futuros Planes de Asociación Nacionales y Regionales.

Con el fin de facilitar la movilización de inversión pública y privada, la Comisión ha revisado la Decisión sobre los Servicios de Interés General. Esta revisión refuerza el apoyo a la vivienda asequible destinada a hogares con ingresos bajos y medios, incluidos trabajadores esenciales, estudiantes, personas con discapacidad y hogares con circunstancias específicas.

 


LAS DIFICULTADES PARA ACCEDER A UNA VIVIENDA ASEQUIBLE EROSIONAN LA COHESIÓN SOCIAL Y AFECTAN NEGATIVAMENTE A LA COMPETITIVIDAD EUROPEA

Competencias equitativas


Otro de los retos abordados es el crecimiento de los alquileres de corta duración, especialmente en zonas sometidas a una elevada presión habitacional. Por ello, la Comisión propondrá una iniciativa legislativa que permita a las autoridades adoptar medidas proporcionadas y justificadas, reforzando la protección del consumidor y garantizando condiciones de competencia equitativas.

El plan también se orienta a que los Estados miembros adopten medidas, desde la simplificación administrativa hasta el fortalecimiento de la vivienda social. Y se hace pensando especialmente en los jóvenes, así como a las personas en situación de vulnerabilidad y para quienes el acceso a una vivienda adecuada resulta especialmente difícil.

La cooperación europea en materia de vivienda ha sido hasta ahora limitada. Para subsanar esta carencia, se creará una Alianza Europea para la Vivienda que reunirá a todos los niveles de gobierno y a los principales actores del sector. En este marco, la primera Cumbre Europea de la Vivienda, anunciada por la presidenta Von Der Leyen, se celebrará en 2026.

Como recordó la presidenta de la Comisión en su Discurso sobre el Estado de la Unión, un hogar es mucho más que un espacio físico: es seguridad, estabilidad y sentido de pertenencia. Sin embargo, para demasiados europeos la vivienda se ha convertido en una fuente de incertidumbre y ansiedad.

Garantizar el acceso a una vivienda digna no es únicamente una cuestión de equidad social, sino un requisito esencial para la estabilidad, la competitividad y el futuro de Europa.

Entrevista a Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado

CON SELLO PERSONAL

La seguridad jurídica es la piedra angular donde descansa la democracia"

Carmen Calvo,

presidenta del Consejo de Estado

Carlos Capa

Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado desde marzo de 2024, ha impulsado una transformación profunda de la institución más antigua del país. Jurista reconocida, ministra, vicepresidenta del Gobierno y ahora presidenta del Consejo, su trayectoria sintetiza una dedicación constante al servicio público.

-Año y medio en la presidencia. ¿Qué ha quedado de ese programa inicial con el que tomó posesión?

– Bastante más de lo que imaginaba. Cuando llegas a una institución de estas características, con 500 años de historia, descubres que el trabajo es simultáneo: gestionar lo cotidiano y construir futuro. Estamos digitalizando los archivos y la biblioteca del Consejo, que son fondos documentales de enorme valor. Es un trabajo de precisión que la casa no había abordado de esta manera. Estamos a punto de sacar a la luz la doctrina legal puesta al día —la última vez fue en 2011— un esfuerzo considerable. Y luego están los dictámenes que seguimos emitiendo sobre asuntos de primera magnitud: la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el Estatuto del Ministerio Fiscal. Ese es el corazón del Consejo.

-¿Hay algo más que marque este período?

– Sí, desde luego. He iniciado un diálogo sin precedentes con otros órganos. Con la Real Academia Española, por ejemplo, tenemos un compromiso explícito: que el lenguaje jurídico sea claro. Los ciudadanos tienen derecho a comprender las leyes que deben cumplir; es un asunto profundamente democrático. Estoy visitando todos los consejos consultivos territoriales por orden de antigüedad. Aquello no se había hecho antes. Y estamos preparando el quinto centenario de la institución este año 2026. Eso ocupa mucha dedicación, pero lo considero fundamental.

 


SOMOS EL CONTROL PREVIO Y SUAVE DE LA LEGALIDAD Y LA CONSTITUCIONALIDAD DEL ESTADO. NADA MÁS Y NADA MENOS


 

– ¿Cree que la función del Consejo de Estado es suficientemente conocida?

– Hay una imagen fijada en el imaginario colectivo: mucha seriedad, expertos en Derecho, gente que sabe. Todo cierto. Pero después, la mayoría no sabría decir qué hacemos exactamente. Y eso es, en realidad, el precio de garantizar nuestra imparcialidad. Nosotros hablamos una sola vez: en el dictamen. Luego, silencio. Eso es lo que nos permite mantener la confianza en lo que decimos. Somos el control previo y suave de la legalidad y la constitucionalidad del Estado. Nada más y nada menos. Pero ese silencio tiene consecuencias: la gente no ve el trabajo de fondo. El aniversario nos brinda una oportunidad para explicar que cumplimos una función absolutamente democrática e imprescindible.

-En una democracia polarizada como la nuestra, ¿cómo mantiene el Consejo ese clima de diálogo cuando sus miembros provienen de distintas procedencias políticas?

– Con mucha conciencia de lo que representamos. Todos los consejeros —todos— tenemos una gran conciencia y un gran orgullo de pertenecer al Consejo de Estado. Eso nos lleva a una capacidad notable de autocontención respecto a nuestras convicciones políticas. Nos autolimitamos muy prudentemente. Estamos aquí, por ejemplo, dos vicepresidentas del Gobierno que provenimos de contextos políticos distintos. ¿Y eso pesa? Menos de lo que pesa la obligación del rigor jurídico. Nunca le decimos a la autoridad consultante si algo es oportuno o inoportuno políticamente. Le decimos si el proyecto tiene fallas técnicas, si puede mejorarse. La polarización existe, claro, pero aquí ocurre algo singular: durante horas en el Pleno, a veces cinco seguidas, estamos debatiendo párrafos, palabras, puntuaciones. Los ciudadanos no lo ven, pero ocurre. Y en eso hay una cortesía, un rigor admirable.

 


EN UN MUNDO DONDE TODO PARECE DUDOSO, DONDE LA VERACIDAD NO SE VERIFICA Y LOS ACUERDOS NO SE CUMPLEN, EL NOTARIADO OFRECE GARANTÍA


 

-España ha producido más de 400.000 normas desde 1977. En los últimos tres años, 31.000 más. ¿Esto no genera inseguridad?

– Claramente. Tenemos una hiperproducción normativa que afecta a la claridad, a la seguridad jurídica misma. Muchas de esas normas no tienen vigencia real, no tienen oportunidad. Siguen ahí, contaminando el corpus legislativo.  Creo que los Estados modernos tienen demasiadas normas. A veces es preferible modificar una norma existente que crear una nueva. Pero hay densidad, un bosque legal que complica todo. Y cuando todo es tan abundante y técnico, los ciudadanos sienten que es incomprensible. Esto va contra la premisa misma de la democracia de Derecho: la gente debe poder entender las leyes que la vinculan.

– ¿Ha percibido un deterioro en la calidad técnica de la producción legislativa?

– No diría tanto eso. Diría más bien que hay demasiado espacio para el debate político y muy poco para el debate técnico visible. El legislador trabaja sobre cuestiones técnicas muy sólidas, pero eso no se ve. Parece que las leyes emergen de la voluntad del presidente y listo. Los ciudadanos no ven dónde están los parlamentos, dónde el asesoramiento técnico real. El Consejo de Estado, muchas veces, señala un párrafo y dice: esto no clarifica el objetivo. Y a menudo, tras el dictamen, esa ley mejora. Pero eso es invisible para la sociedad.

– Como reconocida defensora de la igualdad, ¿a qué velocidad avanzamos?

– Lentamente. Aunque hace apenas cincuenta años las mujeres estaban excluidas de prácticamente todo. El feminismo, en realidad, trata de desmontar el orden con el que la humanidad funcionó desde que existe. Eso no puede ser ni fácil ni rápido. No es solo legislación; es formación de conciencia, es que los hombres asuman que no pueden pegarle a una mujer, no pueden tratarla como inferior. Eso es una transformación civilizatoria profunda. Vamos en la buena dirección, pero el camino es largo.

 


TENEMOS UNA HIPER PRODUCCIÓN NORMATIVA QUE AFECTA A LA CLARIDAD, A LA SEGURIDAD JURÍDICA MISMA


 

– ¿El feminismo es la democracia del siglo XXI?

– Seguro. Porque ahí se juega la gran premisa de la igualdad: entre hombres y mujeres. Es el corazón de cualquier democracia verdadera. Y nuestras leyes de igualdad —todas ellas— han sido verificadas por el Tribunal Constitucional. Todas. Hasta la última sobre la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Qué significa eso? Que hemos desarrollado la igualdad de manera técnicamente correcta, porque así lo ha dicho el Tribunal Constitucional. Eso es seguridad jurídica.

-La transformación digital llega a todos lados. ¿Cómo afecta al mundo jurídico?

– Esto me inquieta profundamente. El Derecho es uno de los grandes logros civilizatorios: podernos entender y convivir a partir de razones, argumentos coherentes establecidos en leyes. Por primera vez en la historia, los instrumentos que el Derecho necesita no dependen exclusivamente de él. Dependen de apoyaturas tecnológicas privadas. Hay nuevas formas de delito que solo se pueden perseguir si la tecnología lo permite. Pero si esa tecnología es negocio privado y no coopera, el Derecho se encuentra impotente. Eso me preocupa enormemente. Y me preocupa porque las tecnologías, en clave jurídica, determinan si algo es legal o ilegal, permitido o prohibido. Sin eso, no hay convivencia.

– ¿Y la inteligencia artificial en el Consejo?

– Nos ayudará en búsqueda de información, precedentes, jurisprudencia. Hemos mejorado bastante nuestros sistemas. Pero la clave es que los dictámenes son producto de la reflexión de diez personas con cabezas distintas. Eso no se puede hacer con tecnología pura. Somos diez cabezas todos los jueves, treinta en el Pleno mensual, confrontando miradas distintas. Ese elemento humano es irreemplazable. La inteligencia artificial es un instrumento. La inteligencia natural es lo que verdaderamente importa.

 


CON LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA TENEMOS UN COMPROMISO EXPLÍCITO: QUE EL LENGUAJE JURÍDICO SEA CLARO


 

– ¿Goza España de buena salud en seguridad jurídica?

-Sí. Hace 48 años salimos de una dictadura; hoy estamos entre las 24 mejores democracias del mundo. Eso es admirable. Nuestro Estado tiene tres adjetivos: democrático, de Derecho y social. Los tres son dependientes del segundo: de Derecho. En ese sentido, el Consejo de Estado juega un papel capital. El ciudadano puede no gustarle el Gobierno de turno, puede no gustarle sus leyes. Eso es normal. Pero debe saber que técnicamente son acordes al modelo constitucional. Eso tranquiliza. El circuito es largo —comienza aquí, pasa por el Congreso, va a los tribunales, termina en el Tribunal Constitucional— pero en el 98,86% de los casos, los tribunales se pronuncian como el Consejo de Estado había señalado.

-Y el Notariado, ¿cuál es su papel en todo esto?

– Fundamental. En un mundo donde todo parece dudoso, donde la veracidad no se verifica y los acuerdos no se cumplen, el Notariado ofrece garantía. Certeza de que lo acordado es verdad, de que se verifica, de que existe documentalmente. La seguridad jurídica que yo he descrito —la de arriba, la de los órganos constitucionales— es importante. Pero la seguridad de abajo, la que afecta a los ciudadanos en sus transacciones cotidianas, depende del Notariado y del mundo registral. Eso es seguridad jurídica de facto. En una época de incertidumbre, eso es oro puro.

HUELLA DIGITAL

Carmen Calvo tiene cuenta en Twitter @carmencalvo_ con más de 115.00 seguidores y en dónde expresa sus opiniones. También tiene presencia en Instagram en la dirección @carmen.calvo.poyato

La página web de Caritas Española recoge abundante información sobre la actividad de la organización y de su secretaria general.

Desigualdad digital

LA @

DESIGUALDAD DIGITAL

Gabriel Cruz

La irrupción de internet y, sobre todo, la extensión de la fibra a partir del año 2000, prometían un terremoto que iba a democratizar el acceso a oportunidades independientemente de quiénes éramos o dónde estábamos. Pero como buen terremoto lo que ha provocado han sido grietas de desigualdades. La última causada por la IA. Aunque no le interese el tema le afecta por completo. Sepa cómo. 

La desigualdad digital está en muchas partes, empezando por la que le contamos en otro reportaje de esta revista sobre la cita previa obligatoria. La necesidad de hacerla online, en caso de saturación telefónica, empuja a la población sin habilidades tecnológicas fuera del servicio de la Administración. Este es un efecto de tantos de la desigualdad o brecha por edad. Las encuestas coinciden en que un 70% de los mayores de 60 años no tienen habilidades tecnológicas. Hay más brechas como la falta de acceso a internet: un 40% de la población mundial no lo tiene, sobre todo en África y Asia. En España, esa falta de acceso se traslada entre zonas urbanas y rurales. Así, mientras que más del 90% de las viviendas urbanas tienen acceso a banda ancha, en las zonas rurales es del 70%. Por cierto, en diciembre se abandonó el proyecto de 2023 del Ministerio de Transformación Digital para llevar internet de banda ancha por satélite al 100% zonas rurales.

Otra brecha es la falta de acceso a formación tecnológica, que limita las oportunidades de empleo. Así pues, la desigualdad digital ya ha convertido en una de las formas más silenciosas de exclusión social.

Desigualdad por IA. Una de las desigualdades o brechas digitales que más crece es la generada por las respuestas de la Inteligencia Artificial. Su algoritmo es un reflejo de las directrices de sus programadores y los millones de datos que absorbe para crear sus contenidos.

Un caso claro es la IA Grok de Elon Musk, conocido por sus discursos extremos. Entre todos los modelos de IA como Gemini o GhatGPT, Grok es la que más fácilmente genera imágenes violentas, machistas o racistas. Además del perfil de desarrolladores contratado por Elon Musk se suma que esta IA se nutre de los datos de la red social X, perteneciente también a Musk, cada vez más caracterizada por su polarización.

 


LA DESIGUALDAD DIGITAL SE HA CONVERTIDO EN UNA DE LAS FORMAS MÁS SILENCIOSAS DE EXCLUSIÓN SOCIAL


 

Los sesgos de la IA pueden usarse como “armas geopolíticas” como ha señalado en varias entrevistas Tristan Harris, un ex directivo de Google que asegura que Tiktok intenta hacer más estúpidos a los jóvenes occidentales. De hecho, la red social china genera mayoritariamente contenidos intrascendentes (videos de animalitos) o conflictivos para Europa y Estados Unidos. Sin embargo, en China la empresa creadora de TiktokByteDance, tiene otra red social diferente: Douyin. Esta vez, sus contenidos son educativos y sin mensajes conflictivos. Esto es muy importante porque la generación Z ya no busca en Google respuestas sino en Tiktok.

Desigualdad en el trabajo. Según cifras de la Unesco, el 88% de los creadores de IA en el mundo son hombres y eso se nota. Marisa Cruzado, fundadora de IA + igual, nos propone esta prueba: busque en cualquier buscador de IA, o incluso en Google, imágenes de colegial. A nosotros nos aparecieron fotos de zapatos para colegio y de uniformes. Ahora busque “colegialas” y surgen imágenes de chicas jóvenes y exuberantes en minifalda escolar.  Pero hay más, “en materia laboral el problema de los sesgos en los datos es mucho más crítico que en otros usos de la IA”, señala Marisa Cruzado.  Imagine que no le contratan por el barrio de donde es, por su sexo o etnia. Así, ella ha sido una de las impulsoras de un libro blanco para “desarrollar un estándar de certificación de IA en el ámbito laboral”, que constata que “la información que manejan las IA de RRHH no está bien estructurada, etiquetada y compilada.”  El hecho de que se pretenda crear una certificación puede hacer pensar que se trata de otro papeleo más. Sin embargo, Marisa Cruzado señala que “ya existe un estándar internacional para la gestión de sistemas de IA, la ISO/IEC 42001, operativa desde 2023. Esta norma proporciona un marco estructurado para gestionar riesgos asociados al uso de la IA. Lo que nosotros proponemos es un modelo, basado en este estándar, pero específico para RRHH”. El riesgo de no evitar sesgos en la IA como dice Marisa Cruzado, es “retroceder en igualdad, diversidad e inclusión sociolaboral”.  Es decir, que las grietas de ese terremoto tecnológico sean aún más profundas.

Mientras que más del el 90% de las viviendas urbanas tienen acceso a banda ancha, en las zonas rurales es del 70%.
Las encuestas coinciden en que un 70% de los mayores de 60 años no tienen habilidades tecnológicas.

A quién seguir

Hemos encontrado fundaciones sobre desigualdad digital. Pero al explorar en sus patronos detectamos demasiado contenido político, por lo que pone en duda la parcialidad de sus informes. Dejamos, las que son más solventes y neutras:

Informe de IA más igual en el campo de los Recursos Humanos.

El informe más completo es el del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad.

ONTSI ofrece muchos estudios, como este sobre brecha digital de género.

Fundación Telefónica ayuda a superar las desigualdad de los mayores.

Para los jóvenes desfavorecidos FAD Juventud, que apoya el desarrollo e inclusión de jóvenes.

Sobre la brecha entre campo y ciudad una web del gobierno de Aragón ofrece cursos gratuitos para los  que vivan en zonas rurales.

España Digital 2025 recoge las medidas, reformas e inversiones, de las políticas digitales marcadas por la Comisión Europea.