Millones de motivos para proteger la infancia

FUNDACIÓN NOTARIADO

T E N E R I F E 2 0 2 4

MILLONES DE MOTIVOS PARA PROTEGER LA INFANCIA

En el contexto mundial actual cada vez hay más niños migrantes. Según las estimaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), basadas en datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el número de menores de 18 años en esta situación alcanzó los 24 millones entre 1990 y 2000, y desde ese momento, no ha parado de aumentar hasta llegar a los 36 millones en 2020.
FÁTIMA PÉREZ DORCA
Entre 1990 y 2000 el número de menores migrantes fue de 24 millones y en 2020 alcanzó los 36 millones.

Con el objetivo de aportar mayor seguridad jurídica a los menores migrantes en el ámbito internacional, el Consejo General del Notariado, en un proyecto liderado por Jorge Prades, notario y presidente de la Asociación Familias para la Acogida, presentó el proyecto Libro blanco de la infancia en movimiento: niños bien acompañados. Buenas prácticas notariales y seguridad jurídica digital en el ejercicio de la responsabilidad parental transfronteriza. El coloquio para defender la necesidad de este documento tuvo lugar en el marco de las XIX Jornadas Notariales Iberoamericanas, celebradas en septiembre en Tenerife.

En el diálogo, moderado por Prades, participaron Salomé Adroher, profesora de Derecho Internacional e integrante del Comité de expertos sobre derechos y superior interés del niño en casos de separación parental y en procedimientos de protección del Consejo de Europa; Silvia Valmaña, directora general de Infancia, Familia y Fomento de la Natalidad de la Comunidad de Madrid; Manuel Campos, fiscal delegado de Menores de Santa Cruz de Tenerife y Miguel Angel Molinero, representante del Centro Tecnológico del Notariado.

 


EL LIBRO BLANCO DE LA INFANCIA EN MOVIMIENTO SERVIRÁ DE GUÍA INTERNACIONAL DE BUENAS PRÁCTICAS NOTARIALES


 

La finalidad de la mesa fue doble. Además de mostrar a la comunidad internacional, en especial a los notarios, jueces y fiscales, una propuesta inicial de los contenidos del libro blanco que se elaborará por los diferentes responsables del proyecto, también pretendía lograr la mayor implicación internacional por parte de los diferentes actores relacionados con la protección de la infancia desplazada como las administraciones públicas, los jueces, los fiscales y los notarios de diferentes países.

Infancia en movimiento. En referencia al documento Jorge Prades explicó que “servirá de guía internacional de buenas prácticas notariales en aquellos documentos autorizados por el notario que afecten a la guarda de menores, como son, por ejemplo, las escrituras de extensión o auxilio en el ejercicio de la patria potestad, las autorizaciones de viaje o las actas de constancia de guarda de hecho, entre otros”.

Según señaló Prades: «Este documento tiene su origen en las sesiones de trabajo en relación a la protección social, jurídica, económica y jurídica de la infancia y la función notarial, que fueron organizadas por la Fundación Æquitas y el Consejo General del Notariado a partir de 2019, así como en la Circular Informativa 7/20 sobre la actuación notarial en aquellos documentos que afecten a la función de guarda de los menores de edad«. El objetivo es que la actuación en esta materia sea lo más uniforme y eficaz posible, ajustada al nuevo enfoque en la construcción del edificio de los derechos de la infancia y la adolescencia y coordinada con la fiscalía y la correspondiente entidad pública de protección de menores en caso de que se aprecie cualquier situación, actual o potencial, de desprotección por riesgo o desamparo”.

En su intervención Silvia Valmaña citó numerosos casos internacionales en los que familias que viven fuera de España envían a sus hijos al país por distintas razones y abogó por la necesidad de que este libro blanco de buenas prácticas “incorpore un formato común, en el que se señale quiénes son los otorgantes, los cuidadores designados, el nombre del menor que se va a cuidar, el detalle de lo que se va a encomendar y los derechos y obligaciones que se establezcan”. Asimismo, según Valmaña, este libro debería contemplar “las obligaciones que siguen manteniendo los progenitores, las que asumen los cuidadores, la duración, qué hacer si se observa el riesgo de que no sea temporal, las facultades delegables, etc.”.

Al respecto de este documento, Manuel Campos añadió que “será muy positivo si se lleva a efecto y, sobre todo, por la aplicación que pueda tener internacionalmente. Aportará mayor seguridad jurídica en muchos aspectos, sobre todo porque cuando se detecte un indicador de riesgo de un menor se comunique a las autoridades, en concreto a nosotros, la fiscalía, que estamos 24/7 dedicados a la protección de los menores”.

 


LOS NOTARIOS REGISTRAN EN LA SEDE ELECTRÓNICA DEL NOTARIADO LAS AUTORIZACIONES DE VIAJE DE MENORES


 

Derecho a aplicar. Por su parte, Salomé Adroher explicó algunos de los casos más comunes de movilidad infantil y las situaciones que se dan a la hora de aplicar la normativa correspondiente: “Los niños que se desplazan por fronteras lo hacen por distintas razones, por ejemplo, porque son adoptados, y en estos casos la normativa aplicable es el Derecho Internacional privado, pero hay otros desplazamientos que responden a la migración, la movilidad o reagrupación familiar o los traslados temporales de menores a otro país por motivos médicos y las normas del sistema jurídico que regulan estos desplazamientos son las normas de extranjería”. “En este sentido -añadió- hay un informe del Parlamento Europeo que señala que la distinción entre Derecho Privado y Público parece clara pero no lo es y la Unión Europea debería tener una relación coherente a estas áreas”.

Finalmente, Miguel Ángel Molinero explicó cómo, en su Sede Electrónica, los notarios pueden registrar conforme prevé la Instrucción 10/2019 de la Secretaría de Estado de Seguridad, las autorizaciones de viaje de menores que salgan del territorio nacional no acompañados de cualquiera de sus progenitores o tutores, de manera digital y en tiempo real en la frontera. Para ello “el notario incluye de manera digital para que puedan ser comprobados por los cuerpos de seguridad del Estado en la frontera los datos del menor, de sus progenitores o tutor y de la persona autorizada para realizar el viaje como acompañante. Este trámite genera un documento que expide una autorización al interesado que se establece en un formulario, con un Código de Seguridad de Verificación (CSV). También se genera un código de barras que permite que se pueda acceder a una copia electrónica autorizada para que luego ese documento pueda tener validez jurídica en el país de destino”.

Libro Blanco

La parte central de este documento estará destinada a establecer, mediante una serie de recomendaciones, buenas prácticas notariales y complementariamente incluiría:

  • Un estudio sobre responsabilidad parental y protección de la infancia con dos cuadros: uno comparativo con la ratificación sobre los Derechos del Niño que fue adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1989, la de los Convenios de la Conferencia de la Haya de Derecho Internacional privado y el Reglamento Bruselas II ter 2019/1111. Y un segundo cuadro comparativo del Derecho Sustantivo, por países, en las siguientes materias: responsabilidad parental, atribución judicial de la guarda en caso de crisis, tutela, guarda de hecho, sistema de protección, y las normas de Derecho Internacional privado.
  • Modelos notariales digitales normalizados: que mostrarán, por ejemplo, cómo realizar el permiso y autorización de viaje con y sin modificación del lugar de residencia habitual del menor, en el primer caso con el correspondiente auxilio parental transfronterizo, así como la delegación de guarda entre titulares de la patria potestad o el acta de constancia de la guarda de hecho, entre otros.
De izda. a dcha.: Silvia Valmaña, Salomé Adroher, Jorge Prades y Miguel Ángel Molinero.
En la mesa de diálogo, de izda. a dcha.: Manuel Campos, Silvia Valmaña, Salomé Adroher, Jorge Prades y Miguel Ángel Molinero.
Identificar a los niños
El Parlamento Europeo señala tres tipos de situaciones que se dan a la hora de documentar a los migrantes: “Algunos niños tienen copias o certificados no autenticados de documentos de identidad, ya que, en muchos países, por razón de la guerra o de su administración es materialmente imposible legalizar o apostillar documentos. También hay personas que no tienen ni pueden obtener ningún tipo de documento porque han salido huyendo de su país o por imposibilidad material, así como hay países en los que la forma de expedición de los documentos de identidad puede inducir a sospecha de posibles fraudes”.

«Da miedo», por Pilar Cernuda

ALDEA GLOBAL

PILAR CERNUDA,
periodista

"Si abusar de los ingenuos puede ser delictivo, hacerse pasar por experto en cuestiones de salud es una indecencia"

Da miedo

Sin meterse en las redes sociales -no soy partidaria; es el mejor medio de comunicación después del teléfono, pero el peor utilizado- solo teclear Google para buscar información sobre asuntos de salud y de alimentación provoca una inquietud inconmensurable. Da miedo.

Miles, millones, miles de millones de personas de todo el mundo tienen a su alcance a los muchos gurús que se mueven a través de las redes sociales y que se atreven a dar consejos sobre vida saludable. Incluso sobre enfermedades y cómo tratarlas. Seguro que entre ellos hay personas con la formación necesaria y con la sensibilidad especial a la que están obligados quienes se dedican a sanar, o intentar sanar, problemas físicos y mentales. Pero también hay expertos de la nada, hombres y mujeres que no han pisado una escuela o una universidad, o que creen que un master te da los mismos conocimientos que reciben quienes han estudiado previamente durante cinco o seis años, completándolos con las imprescindibles prácticas. No todas las carreras obligan a una exhaustiva y minuciosa preparación previa a ejercerla, pero parece obligado tomárselas más en serio de lo habitual cuando una mala praxis puede tener consecuencias irreversibles para el cliente. O el paciente.

Ocurre con la medicina en sus distintas ramas y especialidades, pero ocurre también con quienes presumen de estudios, o experiencia, en carreras técnicas, en las que un error de apreciación, un despiste o falta de la formación adecuada, puede provocar una catástrofe humanitaria.

Si abusar de los ingenuos puede ser delictivo, hacerse pasar por experto en cuestiones de salud es una indecencia. Por las consecuencias de engañar a personas abducidas por un farsante cuyas instrucciones siguen a rajatabla como si fuera un dios, alguien a quien seguir hasta el fin del mundo. No es una boutade; existe ese tipo de personas y de seguidores. Siempre ha ocurrido, pero el problema se agranda con la colaboración de las redes sociales.

Hace un año conmovió el mundo la noticia de una joven rusa, Shanna Samsonov, que se hacía llamar Zhanna D-Art, nutricionista. Zhanna no tenía muchos seguidores, apenas 12 mil, pero suficientes para que muchos de ellos tomaran al pie de la letra sus consejos -evidentemente la consideraban una profesional- y se alimentaban exclusivamente, como ella misma, de frutas y zumos naturales; ni siquiera bebían agua. La familia de Zhanna era consciente de que perdía salud a ojos vista, pero ella no hacía caso a sus indicaciones, a sus consejos. Murió de desnutrición y, lo más grave, es que a pesar de que la noticia dio la vuelta al mundo y se activaron todas las señales de alerta, es probable que algunos de sus seguidores hayan tenido tan fatal destino como la gurú.

En las redes sociales existen multitud de páginas en las que, con la metodología de la publicidad inteligente, se ofrecen profesionales del sector sanitario para resolver distintos problemas de salud. Tanto física como mental. Con un ingrediente añadido para captar clientes: la obsesión por la estética, sobre todo entre la gente joven. Por alcanzar el estereotipo que ciertos grupos identifican con el triunfo, que inevitablemente tiene un modelo como prioridad: cuerpo delgado. Muy delgado. Llevando a primer plano toda una serie de métodos de alimentación con raíces en países muy alejados de nuestra civilización y hábitos, y que son ejemplo de pueblos muy saludables. Todo ello muy relacionado con el espectro de las modas. No solo las modas en el vestir, sino que los influencers marcan el camino en otros aspectos como qué hay que escuchar y ver para estar en mundo que triunfa: qué países visitar, qué deportes se deben practicar, qué espectáculos son indispensables, a quién hay que seguir.

Esos branders que entran por los ojos a través de las redes, fundamentalmente de Instagram, son muy activos en todos esos aspectos, y dan prioridad a la salud. No solo promueven fórmulas para contar con un cuerpo sano en una mente sana, sino que ofrecen contactos con expertos. Es curioso que, en la mayoría de esas páginas que “ofrecen” a consejeros de alimentación y hábitos saludables, en la mayoría de los casos los datos profesionales son muy poco concretos: nutricionista, entrenadores personales, coaching… Hombres y mujeres de profesión imprecisa que además de supuestos consejos de salud ofrecen productos de su propia cosecha con los que amplían su negocio. Cosmética, alimentos, medicinas, libros, instrumentos para hacer ejercicio… Hay excepciones, por supuesto; las redes sociales no solo las utilizan quienes tienen poco oficio y apenas beneficio e intentan utilizar un medio tan a mano como el que se ofrece a través de internet. Pero son infinidad los que las utilizan para hacer negocio; hombres y mujeres que cobran por vestirse de determinada manera y se mueven en círculos en los que es fundamental dejarse ver. Se trata de publicidad presentada de otra forma.

Nada que objetar; cada uno se gana la vida como puede, pero cuando se utilizan esos métodos entrando de lleno en cuestiones relacionadas con la salud, suenan todas las sirenas, todas las voces de alarma. El ejemplo de Zhanna asusta, porque no es el único. Los medios de comunicación recogen constantemente casos parecidos.

Estremece que en este mundo actual, a través de internet, un elemento indispensable para la vida cotidiana, se puedan imponer hábitos de dudosa eficacia que incluso pueden provocar enfermedades… o la muerte. Asusta que profesionales de la publicidad encubierta sean capaces de convencer a gente preparada para dejarse llevar por la irresponsabilidad de confiar en médicos a los que no conocen, sin pensar que ninguno sugeriría normas ni recomendaría medicamentos a pacientes a los que no conoce ni ve. Ni tampoco lo harían nutricionistas sin la analítica previa necesaria, ni entrenadores que no tienen ni idea de quién es el que le consulta a través de las redes…

Lo dicho. Da miedo.

«La incierta autonomía estratégica de Europa», por Carlos Sánchez

ÁMBITO EUROPEO

CARLOS SÁNCHEZ,
director adjunto de El Confidencial

“¿Hasta dónde quiere llegar Europa en su propia defensa al margen de la OTAN?"

La incierta autonomía estratégica de Europa

No deja de sorprender que uno de los primeros proyectos de la construcción europea, incluso antes de que se firmara el Tratado de Roma, fuera la creación de lo que un día se llamó Comunidad Europea de Defensa. Corría el año 1952, y la misma Europa que dejaba atrás un continente devastado por la guerra, entendió casi desde el primer día —salvo Francia, que dos años después vetaría el acuerdo— que era necesario levantar una arquitectura propia de seguridad y de defensa, dos conceptos que necesariamente van unidos. Setenta y dos años después, la vieja Europa, ahora con 27 miembros, sigue dándole vueltas a la misma idea. No es ninguna novedad. Europa se ha acostumbrado a pasar por el diván después de cada crisis, y son legión.

Es cierto que la ampliación de la OTAN a nuevos territorios respecto de sus miembros fundacionales ha resuelto muchos de los problemas de defensa y seguridad en el flanco Este, pero hay pocas dudas de que no puede haber autonomía estratégica, el proyecto central de la Comisión Europea, sin una arquitectura propia en aras de lograr una posición común en el tablero geopolítico.

La pregunta, por lo tanto, es obvia: ¿hasta dónde quiere llegar Europa en su propia defensa al margen de la OTAN? Lo que sabemos es que los límites los marca la llamada Política Común de Seguridad y Defensa, pero no deja de ser un desiderátum en la medida que cualquier avance en esa dirección, necesariamente, genera recelos en EE. UU., cuya política exterior no siempre coincide con los intereses europeos. Sin contar con que las decisiones hay que tomarlas por unanimidad. Las sucesivas ampliaciones hacia el Este, de hecho, han metido en un problema a Europa que, quiera o no, debe intentar convivir con un vecino incómodo, como es Rusia. Otra cosa es que Moscú lo desee.

Y es por eso, precisamente, por lo que la aspiración a una cultura de seguridad y defensa propias —articulada en torno a la Política Exterior y de Seguridad Común— no deja de tener algo de voluntarista. Entre otras razones, porque ambas zonas del Atlántico comparten, en lo general, una misma visión que las dos partes quieren proteger ante el avance de las autocracias y el pensamiento iliberal. Eso sí, con un evidente desequilibrio de fuerzas. En estos momentos, Europa dispone de apenas 3.500 militares y 2.000 civiles en operaciones de paz en el mundo; no parece mucho en un contexto de fuertes tensiones en determinadas áreas geográficas. Desde luego, a años luz del imponente despliegue de EE. UU. en el conjunto del planeta.

El caso de Ucrania, donde no ha habido fisuras relevantes en el seno de la OTAN tras más de dos años de guerra, es el más evidente. Tampoco hay divergencias en el otro teatro de operaciones actual, Oriente Medio, donde Europa juega un papel irrelevante. Esto es así porque lo que se ha llamado vínculo transatlántico es, de hecho, la pieza esencial de la política de seguridad y defensa, y así lo seguirá siendo hasta donde alcanza la vista a ver, por lo que habría que hablar más de un reforzamiento de la complementariedad entre EE.UU. y Europa, que del nacimiento de una verdadera autonomía estratégica. Entre otras razones porque una cosa es predicar y otra, como dice el refrán, dar trigo, y Europa, por razones presupuestarias, ahí están sus reglas fiscales, no está en condiciones de crear una arquitectura propia. Ni siquiera ha sabido o podido articular una posición común en el frente Sur, que atañe directamente a países como España, donde el terrorismo yihadista ha expulsado a Francia como el guardián de la región.

Cabe recordar, en este sentido, que fue el Tratado de Maastricht (en 1993) el que decidió avanzar en la integración europea a través de la economía, pero dejando en un segundo plano la defensa y la seguridad. Probablemente, porque, tras la caída del Muro, se pensó que las viejas tensiones de la guerra fría se habrían de disolver para siempre. No fue así y hoy, con décadas de retraso, Europa intenta recuperar el tiempo perdido.

Es verdad que existen compromisos internacionales en el marco de la OTAN o que el Banco Europeo de Inversiones está ya en condiciones de ofrecer vías de financiación, pero en un contexto de envejecimiento hay pocas dudas de que lo prioritario para muchos gobiernos será el sostenimiento del Estado de bienestar, pese a las amenazas procedentes del frente oriental.

También es cierto que Europa, en aras de lograr una cierta autonomía industrial y tecnológica en materia de defensa, ha puesto en marcha un mecanismo que obliga a los Estados miembros a cooperar en la adquisición conjunta en la región de material de guerra (el 50% hasta 2030), pero, igualmente, los intereses de cada país con sus industrias nacionales son demasiado fuertes para pensar que esto pueda materializarse con la dimensión prevista. Y ello pese a que una colaboración más estrecha de las industrias nacionales de defensa generaría beneficios globales gracias al aprovechamiento de las economías de escala y así evitar las duplicidades en una actividad clave desde el punto de vista de la investigación tecnológica o de la ciberseguridad.

No es un asunto menor teniendo en cuenta que, según la Agencia Europea de Defensa, el gasto total de los Estados miembros superó en 2022 los 240.000 millones de euros, incluidos 58.100 millones de inversiones en defensa. Es una cifra mareante, pero probablemente reducida respecto de lo que gasta EE. UU., lo que aboca a Europa a seguir siendo subalterna de Washington. Basta recordar que la Agencia Europea de Defensa, creada hace dos décadas, cuenta con una plantilla de apenas 180 funcionarios. No parece mucho para enfrentarse a un mundo tan convulso.

«Talento en fuga”», por Casimiro García Abadillo

ALDEA GLOBAL

CASIMIRO GARCÍA ABADILLO,

director de «El Independiente»

"La realidad es que hoy el mercado laboral es más dual que nunca. No sólo hay diferencias abismales en los salarios, sino en las condiciones de trabajo"

Talento en fuga

Atraer o retener el talento es hoy uno de los principales desafíos de toda empresa que pretenda ser competitiva. Entender cómo se consigue fichar y conservar a los mejores es la clave principal del éxito empresarial.

Hace décadas, la respuesta a esa incógnita era simple. Todo dependía de la cantidad de dinero que una compañía estuviera dispuesta a pagar por contratar o por evitar la marcha de un empleado brillante. Ahora eso ya no es así. O ya no es del todo así. Por supuesto que el dinero influye, pero ya no es el único factor o el principal para determinar que una empresa sea deseada.

El paradigma ha cambiado totalmente. En España, un joven bien formado en los setenta o en los ochenta soñaba con incorporarse a una gran empresa, con un buen salario y, a partir de ahí, ascender hasta llegar a un puesto de alta dirección. No le importaba el esfuerzo, ni las horas de trabajo; su familia siempre estaba en un segundo plano.

Pero las cosas han cambiado mucho. El joven bien formado de hoy sabe que tiene un puesto de trabajo asegurado y tiene otras aspiraciones que, probablemente, a su padre ni se le pasaban por la cabeza. Cambiar frecuentemente de empresa no es visto como una prueba de inadaptación o fracaso, la demostración de que un empleado es un culo de mal asiento, sino la vía para conseguir mejores condiciones y nuevas experiencias. El trabajo ya no es percibido como un fin en sí mismo, sino un medio para vivir, y, en última instancia, para ser feliz. En muchas ocasiones, la prioridad no es tanto el salario o la posición que se va a ocupar en el organigrama de la compañía, sino la flexibilidad en el horario o la posibilidad de teletrabajar.

También entran en juego otros factores más filosóficos o ideológicos. Por ejemplo, que la empresa en cuestión respete la igualdad de género o mantenga estrategias que respeten el medio ambiente.

Las barreras fronterizas ya no son un obstáculo. El joven bien formado de hoy está acostumbrado a viajar, domina el inglés y a veces otro idioma a la perfección y sabe que su futuro puede estar a miles de kilómetros de la ciudad donde nació o se crio.

El matrimonio o la vida en pareja, algo que era una meta habitual en la vida hace cuarenta años, ahora es una opción. Y, de ser así, tampoco tiene lugar a una temprana edad, sino más bien a partir de los 30 o incluso cerca de los 40 años. Ese alargamiento del llamémosle periodo de juventud hace que la movilidad, la capacidad para decidir cambios sin ataduras, se prolongue en el tiempo.

Alfonso Escámez (histórico presidente del Banco Central, fallecido en 2010) llamaba a los trabajadores de su banco “funcionarios”. Y no lo hacía como un insulto o una crítica, sino con el orgullo de que el banco que él presidía era una institución tan sólida como el propio Estado. Él comenzó de botones y acabó siendo presidente. Su carrera era el arquetipo del triunfo para una clase que no pertenecía ni a la nobleza ni a la alta burguesía. Ahora eso sería imposible. Para empezar ya no hay botones en los bancos y seguro que mucha gente no sabe ni siquiera qué son y para qué sirven, aparte de para abrochar camisas y chaquetas.

El modelo ahora es radicalmente distinto. El cambio es en sí mismo un valor, así como el sector en el que se trabaja, que tiene que estar ligado de una u otra forma a la tecnología. Los referentes están claros y tienen nombres y apellidos: Javier Oliván (Meta); Pilar Manchón (Google IA); David Carmona (Microsoft IA); Alex Acero (Apple), y tantos otros. Españoles que triunfan en las empresas punteras de alta tecnología. Ya no existe el complejo de inferioridad que durante tanto tiempo lastró a los profesionales españoles. El talento no tiene barreras y ese hecho dificulta la retención de los mejores.

La movilidad, la apertura al cambio, asumir dificultades sin miedo, son valores muy positivos. Pero esa capacidad, por desgracia, sólo la tienen una parte de los jóvenes; la que ha tenido acceso a una buena educación.

La realidad es que hoy el mercado laboral es más dual que nunca. No sólo hay diferencias abismales en los salarios, sino en las condiciones de trabajo. Los peor formados tienen que conformarse con los trabajos más precarios. Son esos jóvenes, por desgracia la mayoría, los que se conforman con un empleo fijo y temen la movilidad porque, por lo general, esta no viene condicionada por una mejora, sino por un despido o un ajuste.

En fin, el factor humano, la calidad de los trabajadores que componen una empresa, es el elemento esencial para determinar si una compañía tiene futuro. La inversión, el capital, los recursos propios, son ya una herramienta, algo que se puede conseguir en el mercado sin grandes dificultades si detrás de una empresa hay una idea clara y un equipo con iniciativa y capacidad para ilusionar a sus empleados.

Es algo tan fácil de entender como difícil de alcanzar. Que el empleado considere que su empresa le da oportunidades para crecer, que fomenta la iniciativa y la creatividad, que hace algo no sólo para satisfacer a sus accionistas, sino para mejorar la sociedad. Y aceptar que, aun así, la fidelidad absoluta no existe.

«Colocar bien las fichas», por María Andrés Marín

ÁMBITO EUROPEO

MARÍA ANDRÉS MARÍN,

directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España

“Rusia y China han sido el mejor pegamento transatlántico en los últimos años"

Colocar bien las fichas

Celebrando su reelección como un gol: con ese gesto de victoria y los puños en alto recibió la alemana Ursula von den Leyen la noticia de su reelección como presidenta de la Comisión Europea, el pasado julio en Estrasburgo. 401 de 720 eurodiputados votaron a favor de su plan de prosperidad para Europa, una apuesta por la continuidad en momentos de incertidumbre global… pero esta vez con un acento muy diferente en los ritmos y prioridades para los próximos cinco años.

Si la pasada fue la legislatura del Pacto Verde, esta será la legislatura del Pacto Industrial.

Los grandes objetivos de fondo son continuistas: Europa necesita terminar de costear la transición verde y digital de su tejido empresarial, hacerlo más competitivo, avanzar en su autonomía estratégica de terceros -lo que significa mucho más que lograr una verdadera política de defensa, que va desde lograr la independencia energética hasta acortar las cadenas de valor, la producción local de microchips y paracetamol o la protección de infraestructuras críticas de posibles ciberataques-. Debe la UE también en esta legislatura honrar los compromisos de ampliación al este, no sin antes completar las reformas institucionales necesarias que permitan que la futura UE ampliada se maneje en aguas navegables.

La clave, sin embargo, estará como siempre en los matices. En este caso, en el cambio de acento que los grupos políticos mayoritarios y proeuropeos han incluido en sus primeras intervenciones, y que la presidenta de la CE hizo suyos durante el discurso de candidatura a la investidura.

En su reelección al frente del ejecutivo comunitario, además del necesario apoyo de la mayoría de delegaciones conservadoras, socialistas y liberales, el voto del grupo de los Verdes fue clave para revalidar a Ursula von der Leyen. Ella se comprometió con los ecologistas a no dar marcha atrás en la agenda verde, aunque la abordará de manera más “pragmática”: presentará durante los primeros cien días un nuevo plan de “industria limpia” para impulsar empresas europeas y, a la vez, luchará para comprometer una reducción del 90% de las emisiones para el año 2040. La apuesta está en demostrar que la dicotomía entre industria o clima es un falso debate.

Espoleados por los efectos de la pandemia y de la inflación, los ciudadanos buscan soluciones urgentes a sus problemas sociales o económicos y en las últimas elecciones europeas muchos se han dejado seducir por partidos soberanistas de extrema derecha: Francia, Alemania, Italia, Austria, Hungría… España es, de hecho, el único país de los 5 grandes de la UE donde la ultraderecha antisistema o euroescéptica no ha quedado ni en primera ni en segunda posición en las urnas.

Sin negar esa realidad, es importante también destacar que los grupos políticos del centro constructivo en el Parlamento Europeo -conservadores, socialistas, liberales y verdes- siguen componiendo una mayoría amplia y han reeditado su intención de seguir avanzando juntos, pero son muy conscientes de que necesitarán dar mejores respuestas a un sector de la ciudadanía que se siente perdedora de la globalización desenfrenada. Agricultores, empresarios abrumados por una normativa verde y unos precios energéticos que no les permiten recuperar su ventaja competitiva, jóvenes que no pueden emanciparse y sienten que, a pesar de ser la generación mejor formada, vivirá peor que sus padres.

El principal cambio de paradigma en el pleno de julio fue el sentido de urgencia que se imprimió en cada discurso al objetivo de lograr una mayor competitividad con respecto a otros grandes gigantes comerciales como EE.UU. o China. Y en blindar una Europa más segura contra los ataques rusos o la inmigración ilegal, pero también más social (el “plan europeo de vivienda”, una nueva política que contará con fondos de cohesión y permitirá más ayudas de Estado, fue una clara demanda del grupo socialista a cambio de su apoyo a la candidata alemana).

¿Cómo afectará este nuevo ciclo a las relaciones comerciales con EE.UU.? En 2022 la administración de Joe Biden promulgó la Ley de la Reducción de la Inflación (IRA) para apoyar con subsidios a los fabricantes norteamericanos que reúnan estándares medioambientales de producción. La IRA excluyó de su plan de estímulos a los países que carecen de un acuerdo de libre comercio con EE.UU., como Europa. La UE reaccionó preocupada por el impacto de la ley en sectores económicos clave como el del vehículo eléctrico, y para evitar que las nuevas exenciones fiscales atrajeran a empresas e inversiones europeas en EE.UU. en plena crisis inflacionaria por la guerra en Ucrania. En marzo de 2023, la CE anunció su propio “plan industrial del pacto verde”. Otras disputas recientes han sido la negociación entre ambos lados del Atlántico para establecer un acuerdo sobre minerales críticos, todavía sin resolver, o los aranceles sobre varios productos verdes con los que EE.UU. quiere protegerse de la producción china y que la UE sufre como nueva guerra comercial.

¿Lograrán en esta nueva legislatura EE.UU. y la UE alinear sus enfoques discordantes hacia la descarbonización? La UE además ha adoptado importantes regulaciones en el sector de las nuevas tecnologías -ley de servicios y mercados digitales, ley de protección de datos, ley de inteligencia artificial- que afectan especialmente a las Big Tech estadounidenses. Teniendo en cuenta la próxima cita electoral en EE.UU. y la posible victoria de Donald Trump, la posibilidad de sufrir los efectos de nuevas políticas aislacionistas desde allí será un factor clave para la industria europea.

También hay que tener en cuenta, en momentos de grandes crisis geopolíticas, que nada une más que un enemigo común. Salvo, quizás, compartir un enemigo común (Rusia) y además un “rival sistémico” (China). Ambos países, Rusia y China, han sido el mejor pegamento transatlántico en los últimos años. “Las elecciones son las bisagras del destino”, vaticinó Von der Leyen en su discurso de candidatura. Vivimos momentos de cambios profundos en el proceso de globalización y en lo que llevamos de siglo varias crisis han sacudido el tablero de juego en las relaciones comerciales y diplomáticas de la UE. En este año macroelectoral, seguimos intentando anticipar de qué lado va cayendo cada ficha.

De la tribu al ‘flex living’

ALDEA GLOBAL

DE LA TRIBU AL ‘FLEX LIVING’

Solemos referirnos a “vivienda compartida” cuando queremos diferenciar un espacio habitacional unifamiliar o unipersonal de aquel que, por distintas circunstancias, comparten varias personas sin un vínculo estable previo. Las tendencias poblacionales, empero, están conduciéndonos a que, más que vivienda, algunas personas prefieran compartir modo de vida en un espacio común. Más o menos, lo que ya hacíamos cuando nos organizábamos en tribus o en comunas.

Espacio de coliving de Life X en Copenague.

MELCHOR DEL VALLE

En este contexto, la colonización lingüística viene a decirnos que se trata de distintas formas de flex living, que pueden diferenciarse en coliving, coworking o cohousing. Nada nuevo bajo el sol en un panorama internacional de falta y encarecimiento de viviendas, pero con innovaciones que pueden explicar la atención, también de los inversores, a esos términos.

Decía Aristóteles (s. III a. de C.), para diferenciar al género humano de otros “animales sociales”, que el hombre es un “animal político”. Dicho de otra forma, que se trata de un ser vivo cuya relación con sus congéneres se desarrolla en las polis (ciudades-Estado); que tiene lugar, pues, en sociedades complejas. Desde que nos organizábamos en grupos tribales, por otro lado, el progreso en la colaboración entre los miembros del colectivo determinaba su desarrollo y crecimiento. Es decir: desde las tribus a las polis, hemos ido configurando las formas más eficaces en cada momento de establecer y aprovechar sinergias, vocablo, por cierto, que también procede del griego (συνεργία synergía) y se traduce como “cooperación”.

 


EXISTE UNA NOTABLE DEMANDA DE ESPACIOS HABITABLES INNOVADORES Y ASEQUIBLES, CUYO PRINCIPAL MERCADO SERÍAN PERSONAS DE ENTRE 30 Y 40 AÑOS


Los grandes núcleos urbanos

Según datos del Grupo Banco Mundial (WBG, abril, 2023), “En la actualidad, alrededor del 56% de la población mundial —4.400 millones de habitantes— vive en ciudades. Se espera que esta tendencia continúe, ya que la población urbana aumentará a más del doble para 2050, momento en que casi siete de cada diez personas vivirán en ciudades”. Esto tiene una lógica: más del 80% del PIB mundial se genera en las ciudades, dice también el WBG. Pero, claro, en el momento en que se desequilibra la oferta y la demanda de la vivienda que necesitan esas personas para habitar en esas ciudades, se produce la crisis inmobiliaria, lo que se traduce en menos viviendas disponibles y más caras. Y sí: es un problema mundial.

Solo por dar una idea, que este asunto es absolutamente poliédrico, podemos citar un informe del Instituto de Estudios Financieros (noviembre de 2023) en el que se utilizan datos de distintas fuentes para afirmar que, en el panorama internacional, “los precios de la vivienda han crecido 0,45 puntos porcentuales anualmente (periodo 1975-2023) por encima de la renta disponible, lo que, visto de otra forma, implica una reducción en la accesibilidad de la vivienda”. Esto no es uniforme en todo el mundo, obviamente. Añade este informe, por ejemplo, que “Los países cuyo precio de la vivienda ha aumentado más del doble de la renta disponible han sido Australia, Luxemburgo y los Países Bajos, y aquellos en los que el precio de la vivienda no ha llegado a aumentar ni la mitad de la renta disponible han sido Japón, Corea del Sur y Colombia”.

Vistazo al retrovisor.

La historia más reciente, sin ir más atrás del siglo XX, nos va marcando diferentes hitos de colaboración residencial, como el colectivo de Fick (Copenhague, 1903) y sus cocinas centrales, de manera que cada familia tuviera su casa, pero sin cocina; como las casas de huéspedes tan populares en los EE. UU. a mediados de siglo, cuando se impuso la tendencia de que los adolescentes se emanciparan a la primera de cambio; como las comunidades agrarias de Israel, los conocidos kibutz; como las mismísimas y peculiares colonias hippies de los 70; o, ya entrados en el siglo actual, como las “casas de hackers”, ingenieros informáticos que vivían y trabajaban juntos, que surgieron principalmente en San Francisco.

El antecedente directo de las actuales tendencias habitacionales basadas en compartir y colaborar lo encontramos en Dinamarca, en los años 70, con grupos de familias que se organizaron en casas con espacios comunes (algo así como una urbanización, vaya). Según explica la plataforma “coliving.com”, “La diferencia entre este movimiento cohousing y las muchas iteraciones anteriores es que nació tanto de una necesidad como de un deseo. Los residentes querían interactuar entre sí a lo largo del día, tanto social como productivamente”.

 


EL ANTECEDENTE DIRECTO DE LAS ACTUALES TENDENCIAS HABITACIONALES BASADAS EN COMPARTIR Y COLABORAR LO ENCONTRAMOS EN DINAMARCA, EN LOS AÑOS 70


Actualidad y tendencia

Con los mimbres económicos y sociales que hemos ido desgranando (no son todos, pero son los principales) la conclusión es que existe una notable demanda de espacios habitables innovadores y asequibles, cuyo principal mercado serían personas de entre 30 y 40 años. Incluso de más edad: pensemos en el crecimiento de la esperanza de vida. Una investigación, en este sentido, publicada por el estudio de arquitectura Studio Weave (2018) afirma que “el coliving debería ser una opción para personas de todas las edades a fin de abordar los problemas relacionados con la asequibilidad y la soledad”. Una opción, recordemos, a la que toca ser innovadora. Y no hay más que echar un vistazo, para constatarlo, al éxito de proyectos como Common coliving, que se fundó en Nueva York y cuenta ya con veinticinco propiedades en seis ciudades de Estados Unidos; Life X (Dinamarca), de exquisitos diseños; The Collective (Londres) y sus conocidas lavanderías discoteca; o Quarters y Vonder en Berlín, con cuidadísimos detalles de decoración, potente red wifi y suscripción incluida en el precio de alquiler a plataformas de películas (Netflix, HBO).

En esa innovación juega un gran papel la tecnología móvil. El smartphone será (está siendo) la llave de casa, la aplicación para organizar pagos y gastos, para reservar espacios compartidos o para contactar con vecinos que quieran ser compañeros de actividades deportivas. Piénsese, en este punto, la importancia que tiene la atención a la tecnología para los “nómadas digitales”, habituales usuarios del coliving. También es un factor de interés para el mercado que los espacios residenciales destinados a este modo de vida sean verdes y sostenibles, cosa que importa a los jóvenes, pero también a las nuevas familias y a las personas mayores que están viendo con buenos ojos otra forma de vivir su jubilación.

El modelo para los mayores

De nuevo los países del norte y el centro de Europa supusieron la avanzadilla en lo que podemos llamar el cohousing senior, pero ya todos los países desarrollados van construyendo sus proyectos o viendo crecer organizaciones cuyo fin es que los mayores puedan ponerse de acuerdo para crear sus espacios habitacionales. En España, por ejemplo, existen organizaciones como Living Cohousing, dedicada a la difusión del concepto y a la gestión del proyecto que se les encomiende, o Hábitat Colaborativo, una cooperativa que ya ha hecho realidad hábitats como el Balneario de Frailes Senior Cohousing, en la Sierra Sur de Jaén.

La idea que trasladan las citadas organizaciones, y que es común en las que se dedican a la vivienda colaborativa para mayores en todo el mundo, es que con este modelo se construye un ambiente amigable que ayuda a vencer los problemas derivados de la soledad (según las proyecciones de población del INE, un total de 6,5 millones de personas podrían vivir solas en España en 2037) y se reduce la carga financiera y de costes por los servicios comunes –que cada colectivo definirá a su criterio–, a la vez que los residentes mantienen su independencia y pueden participar en la toma de decisiones. ¿Alguien dijo “tribu”?

 


LOS PAÍSES DEL NORTE Y EL CENTRO DE EUROPA SUPUSIERON LA AVANZADILLA EN LO QUE PODEMOS LLAMAR EL ‘COHOUSING SENIOR’


 

Los modelos de vida comunitaria

La revista Pixel-Bit, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla, publicó en julio de 2024 un estudio en el que analiza las tendencias y variaciones en las discusiones relacionadas con cohousing y coliving en la red social X. “Temas clave como espacios de trabajo compartido, pisos en alquiler y planificación urbana -señala el estudio-destacan de manera prominente en las discusiones sobre la vivienda colaborativa, demostrando el impacto multifacético de los modelos de convivencia en diversas poblaciones”.

En el trabajo Explorando tendencias sociales en las discusiones sobre cohousing y coliving en X (Twitter), los investigadores, que analizaron cerca de diez mil posts en inglés entre 2019 y 2022, explican que: “Nuestros hallazgos enfatizan la importancia de los modelos de vida comunitaria y los espacios compartidos, especialmente en la resolución de desafíos globales relacionados con la asequibilidad y la adaptación a nuevas necesidades como el envejecimiento o los nuevos modelos de relaciones laborales. Entre los usuarios, surge el interés y la discusión sobre Live Spaces, un término altamente asociado con la innovación y el diseño. Este grupo está más cercano al cohousing que al coliving debido al énfasis del primero en el carácter permanente de la residencia”.

Interior del espacio residencial Balneario de Frailes Senior Cohousing, de Habitat Colaborativo.
Lavandería-discoteca en uno de los espacios de The Collective en Londres.
El perfil del coliver

La empresa Urban Campus, en su informe Coliving impact report 2024, concluye que el perfil de los usuarios europeos de sus modelos residenciales (en España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido) corresponde a un joven profesional de 35 años, mayoritariamente trabajador por cuenta ajena (71%) y algo más de la mitad (51%) son residentes nacionales de cada país. Un 11% de ellos son emprendedores. El 86% afirma que es más feliz viviendo en este modelo de vivienda y el 82%, que se siente menos solo.

Para saber más

OECD Affordable Housing Database.
Organisation for Economic Co-operation and Development, 2023.

Design study into co-living as typology of shared living.
MVRDV, HUB y Bridges Fund Management, 2024.

Explorando tendencias sociales en las discusiones sobre cohousing y coliving en X(Twitter) mediante el uso de técnicas de PNL y de análisis de texto.
Rafael Sosa Ramírez, Esteban Vázquez Cano, Norberto Díaz-Díaz y Eloy López-Meneses.
Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación (Universidad de Sevilla), 2024.

«Del piso compartido al coliving; de la corrala al cohusing», por José Luis Fernández Santillana

ALDEA GLOBAL

JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ SANTILLANA,

presidente de CEOMA

"¿Por qué no se ofertan opciones de cohousing en régimen de alquiler, especialmente dirigidas a personas mayores que conforman una pareja o a situaciones de vida unipersonales?"

Del ‘piso compartido’ al ‘coliving’; de la corrala al ‘cohousing’

La novedad de estas fórmulas de vivir o convivir radica más en las nuevas denominaciones que, una vez más, importamos del mundo anglosajón.

Del piso compartido de estudiantes al coliving es una forma de vivir en un espacio en el que se reducen gastos, se crean espacios colaborativos a nivel laboral y se favorece un estilo de vida sostenible. Un rasgo importante del coliving es que favorece las alianzas profesionales (antes estudiantes) al mismo tiempo que se comparte residencia; es en la práctica una prolongación natural del coworking.

Se pretende compartir un espacio donde trabajar y vivir, a partir del uso para todos de elementos comunes: zonas de trabajo, descanso, ocio, servicios de limpieza o comedor, etc. Donde cada participante tiene su espacio propio donde ¿vivir, desconectar del resto, o dormir?, pero todos bajo un mismo techo.

Esta nueva modalidad de residir va más allá de lo que sería el tradicional piso compartido de estudiantes; el coliving necesita espacios más amplios, una mayor oferta de servicios. Si bien es una fórmula de disminuir gastos, está más pensada para jóvenes profesionales, donde en muchos casos prima la movilidad y por tanto no hay un sentido de propiedad o de pertenencia, algo propio de lo que hoy denominamos ¨nómadas digitales¨. Muchas de estas personas residen temporalmente en un espacio de coliving y viajan constantemente de uno a otro espacio sin ningún tipo de condicionamiento.

El paradigma lo podemos encontrar en la oferta de cruceros para quienes hacen del teletrabajo un estilo de vida, un coliving temporal en alta mar. Un crucero para nómadas digitales.

También a veces se plantea como una posibilidad de convivencia intergeneracional entre jóvenes y mayores. Creo que no es la fórmula más utilizada por estos últimos, que entre otras cuestiones buscan estabilidad y continuidad en sus relaciones.

No siempre es fácil vivir y convivir bajo un mismo espacio, y ello dificulta la relación intergeneracional en estos espacios, y si bien, no es imprescindible, unos intereses o aficiones comunes ayudan.

De la corrala al cohousing es otro fenómeno residencial que guarda alguna semejanza con el coliving, pero no son lo mismo. Pueden parecer conceptos residenciales semejantes, pero son dos planteamientos vitales diferentes.

El cohousing es un modelo de vivienda colaborativa en el que los residentes disfrutan de espacios privados en los que viven y zonas compartidas, adaptándose a las necesidades y a los intereses de todo el grupo.

De alguna manera, podríamos decir que los primeros cohousing en España habrían sido las corralas, pequeñas casas (apartamentos) con un gran patio común y con unos servicios compartidos muy esenciales: los baños y el lavadero, este en el patio común y junto a un pozo que, además de para sacar agua, servía para refrescar las frutas y bebidas. Unos espacios en los que primaba el juego de los más pequeños, la vecindad; no había anonimato, sino ayuda mutua.

Un modelo este alejado de la tradicional residencia, que está haciendo que las generaciones que más tienden a acercarse a este modelo de convivencia sean las de las personas mayores o familias con miembros en esta situación.

Los que optan por el cohousing buscan espacios compartidos que favorecen la convivencia y la interrelación personal. Es un modelo de convivencia pensado para una residencia permanente, mientras que el coliving se disfruta de un modo más ocasional o breve. En el cohousing los residentes comparten un proyecto de vida a largo plazo, y con frecuencia orientado a un mayor contacto entre ellos, conformando una comunidad de personas más diversa en las que abundan familias y mayores.

Hay algunos aspectos de cohousing en los que podemos profundizar: es una alternativa a las tradicionales residencias; y posibilita la independencia que muchos reclaman garantizando la percepción de servicios de los que no tienes que preocuparte: comida, limpieza, etc.; tareas estas que a veces pueden resultar penosas para algunos mayores. También puedes realizar las comidas en una zona común o llevártela a ¨casa¨.

¿Cómo se conforma el cohousing? Tenemos diversas alternativas para ello: las promotoras de viviendas empiezan a ofertar esta modalidad: pisos y apartamentos con zonas de uso común. El ¨problema¨ es: ¿te arriesgas a compartir espacios con personas que no conoces o con intereses distintos?

Una buena opción es la cooperativa: personas con un interés y proyecto común. Otra posibilidad es el acuerdo entre los futuros componentes para adquirir su vivienda en un mismo edificio o zona, y abordar entre todos la compra de las zonas comunes y su equipamiento. Aquí podría aparecer una nueva dificultad: uno puede desprenderse de su propiedad, pero, ¿qué pasa con la participación en la propiedad común? ¿Se puede vender sin más?

Algunos de estos planteamientos se realizan sin necesidad de esperar a la jubilación, incluso con carácter preventivo a situaciones que se darán en un futuro próximo. Una familia puede entrar en el cohousing pensando en que en unos años uno o varios de sus miembros serán mayores y necesitarán de esos servicios comunes y de la relación con un entorno amigable y conocido.

Una última cuestión es el papel que deben jugar las administraciones en ofertar este tipo de soluciones a los mayores, especialmente a aquellos que no tienen capacidad económica para constituir un cohousing. ¿Por qué no se ofertan opciones de cohousing en régimen de alquiler, especialmente dirigidas a personas mayores que conforman una pareja o a situaciones de vida unipersonales? Una propuesta: que en todas las promociones de vivienda pública se reservase una parcela a este fin.

Impulso académico para ex opositores a notario

FUNDACIÓN NOTARIADO

www.fundacionnotariado.org

IMPULSO ACADÉMICO PARA EX OPOSITORES A NOTARIO

En junio tuvo lugar en la sede de ICADE el acto de graduación de la segunda promoción del Diploma en Experto en Formación Jurídica Complementaria a la Oposición a Notario, impulsado por la Universidad Pontificia Comillas -a través de su Facultad de Derecho (ICADE)- y Fundación Notariado.
JAIME PÉREZ DE MIGUEL
De izda. a dcha.: Abel Veiga, Ignacio Gomá, las alumnas Blanca Domenech, Julia González y Marta Arriaga; Vanesa Morente y Antonio Alonso.

A lo largo de cuatro meses los estudiantes profundizaron en materias que no habían sido tratadas en la oposición, además de potenciar la vertiente práctica y procesal de Derecho civil y mercantil y desarrollar habilidades profesionales y personales que favorezcan su acceso al mercado laboral.

Formación y futuro

En un acto cargado de emotividad, los alumnos graduados recibieron la banda de la Universidad y el título del Diploma de la mano de Abel Veiga, decano de la Facultad de Derecho-ICADE; Ignacio Gomá, director general de Fundación Notariado; Antonio Alonso Timón, director del Centro de Innovación del Derecho (CID-ICADE), y Vanesa Morente, profesora de ICADE y directora del Diploma.

También estuvo presente el profesor de Derecho Mercantil y coordinador de dos de los cinco módulos, Cecilio Molina, quien declaró que “el grupo ha sido muy compacto y sólido”, y agradeció “su predisposición en todas las asignaturas, incluso a hacer exámenes los fines de semana”. Las clases se impartieron durante 200 horas divididas a lo largo de cuatro meses en un formato trimodal (online, directo y diferido). El programa incluyó una veintena de asignaturas divididas en cinco bloques temáticos: habilidades profesionales, derecho laboral, derecho administrativo, derecho tributario, y sistemas alternativos de resolución de conflictos (ARDs). Al finalizar cada módulo, los alumnos realizaron exámenes teóricos y talleres prácticos.

 


LAS SALIDAS LABORALES PARA LOS GRADUADOS SON PROMETEDORAS, ABARCANDO DESDE DEPARTAMENTOS JURÍDICOS DE EMPRESAS, HASTA NOTARÍAS Y CONSULTORÍAS


 

Las salidas laborales para los graduados son prometedoras, abarcando desde departamentos jurídicos de empresas, hasta notarías y consultorías. Además, ICADE ha creado una tabla de reconocimientos para las asignaturas del Diploma, facilitando la realización del Máster de Acceso a la Abogacía de ICADE, y todos los graduados pueden incluir su currículum en el Servicio de Orientación Profesional (OPE) de la universidad, beneficiándose de la bolsa de empleo de Comillas.

Abel Veiga, en un momento de su intervención.
Entrevista a Abel Veiga, decano de la Facultad de Derecho-ICADE

“SE TRATA DE UNA TITULACIÓN ÚNICA EN ESPAÑA”

Usted fue uno de los mayores impulsores de este diploma. ¿Cómo surgió este proyecto?

En octubre de 2020, en plena pandemia -algo que nos parece ya muy lejano- tuvimos una reunión en el Consejo General del Notariado con el presidente del Consejo y de Fundación Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz. Nos expresó el profundo compromiso que el Notariado tiene con la sociedad y la inquietud moral que los notarios, y él personalmente, tenían de poder ofrecer una vía a aquellas personas que han dedicado años de su vida a preparar la oposición a notario pero que, por diferentes motivos, no han logrado sacarla. Tras varias conversaciones comprendimos que son personas altamente cualificadas, con un extensísimo conocimiento jurídico, que han sacrificado mucho tiempo y renunciado a muchas cosas, pero que, sin embargo, se han quedado a las puertas, con el desgaste físico y mental que ello supone. Vimos que necesitaban un empujón moral y una vía académica para canalizar todo ese conocimiento y tener una salida laboral. Y de esa premisa nació este diploma. Ha sido un trabajo de estrecha colaboración entre ICADE y Fundación Notariado, y en el que José Ángel Martínez Sanchiz puso un especial entusiasmo personal e ilusión para poder llevarlo a cabo, algo que aprovecho para agradecerle una vez más.

Esta ha sido la segunda edición del diploma. ¿Qué balance hace?

Estas dos primeras ediciones han sido un aprendizaje constante, tanto para los organizadores del postgrado, como para los alumnos e, incluso, para los propios docentes. Hemos seguido trabajando para enriquecer aún más el programa y puedo decir que el resultado es altamente satisfactorio. Los profesores se han implicado al máximo para adaptar sus métodos de enseñanza a las exigencias del diploma y han motivado mucho a los alumnos con su ejemplo profesional. Y, por su parte, los alumnos han demostrado en estas dos ediciones la ilusión y el compromiso con los que encaran este curso, que abre una nueva etapa en sus vidas.

Por tanto, en el cómputo global, el resultado está siendo muy positivo. Y hay que ponerlo en valor, porque se trata de una titulación única en España.

Ha tenido la oportunidad de charlar con los alumnos y conocer sus impresiones. ¿Qué sensaciones tienen ellos?

Los alumnos de estas dos primeras ediciones valoran el programa académico muy positivamente y lo consideran un punto de inflexión en su trayectoria, ya que favorecerá su acceso al mercado laboral. Además, tal y como ellos mismos me cuentan durante nuestras charlas, cursar este diploma les ha ayudado a reafirmarse en sus capacidades, ganar confianza y superar la dificultad emocional de no haber aprobado las oposiciones. Estoy seguro de que con sus conocimientos y este programa van a marcar la diferencia y serán muy valorados por los operadores jurídicos por su excepcional preparación.


“CURSAR ESTE DIPLOMA LES HA AYUDADO A REAFIRMARSE EN SUS CAPACIDADES, GANAR
CONFIANZA Y SUPERAR LA DIFICULTAD EMOCIONAL DE NO HABER APROBADO LAS OPOSICIONES”


El curso que viene convocarán la tercera edición. ¿Contemplan realizar algún cambio?

Aunque el programa ya es muy completo, en ICADE trabajamos siempre desde la perspectiva de un proceso constante de mejora para ofrecer a nuestros alumnos la mejor formación posible. Por ejemplo, tras escuchar las opiniones de los profesores y alumnos que participaron en la primera edición, este año hemos potenciado la parte práctica y procesal de derecho mercantil y civil, dos materias en las que los alumnos vienen con una formación eminentemente teórica.

«Del Mercado Único Digital a la identidad autosoberana», por Alberto Martínez Lacambra

ÁMBITO EUROPEO

Alberto Martinez Lacambra
ALBERTO MARTÍNEZ LACAMBRA,
director general del Centro Tecnológico del Notariado

“Este nuevo marco legislativo otorga al notario un papel esencial en un eficaz despliegue de la cartera digital"

Del Mercado Único Digital a la identidad autosoberana

La digitalización es un fenómeno que ha invadido prácticamente todas las esferas de nuestra vida, tanto en el ámbito profesional como en el privado. Desde la forma de trabajar, de desarrollar los estudios o los hábitos de compra, a la forma de relacionarnos a través de las redes sociales. El espacio virtual no sabe de fronteras y cada vez es más necesario que los ciudadanos puedan acceder a servicios públicos y privados de forma segura, tanto en el ámbito nacional como internacional, gestionando la identidad bajo su propio control, pues es el ciudadano su único legítimo propietario.

La Unión Europea ha hecho un viaje que empezó en la década de los 90 con el objetivo de crear un Mercado Único Digital (con la aprobación de la Directiva 1999/93/CE el 13 de diciembre de 1999 por la que se estableció un marco comunitario para la firma electrónica), para llegar a la última estación el pasado 11 de abril, con la aprobación el Reglamento 2024/1183 (eIDAS2) por el que se modifica el Reglamento eIDAS1 (910/2014) en lo que respecta al marco europeo de identidad digital, implementando el paradigma de self-sovereign identity (identidad autosoberana).

Este término, que fue acuñado por Cristopher Allen en 2016, en su artículo The Path to Self-Sovereign Identity (El camino hacia la identidad auto-soberana), deja claro que esta identidad consiste en hacer públicos y accesibles algunos aspectos de la persona, de manera que el ciudadano pueda controlar cuándo mostrarla, actualizarla e incluso esconderla.

Europa inicia el camino en los años 90, cuando decidió impulsar el Mercado Único Digital en el ámbito territorial europeo. En 1997, la Comisión emitió una comunicación donde subrayaba la importancia del comercio electrónico y la necesidad de un marco común regulatorio. Posteriormente, en 1999, otra comunicación se enfocaba en asegurar la seguridad y confianza en las comunicaciones electrónicas.

El 13 de diciembre de 1999 se aprobó la Directiva 1999/93/CE por la que se estableció un marco comunitario para la firma electrónica. Se fijaron las bases para la interoperabilidad de las firmas electrónicas y se intentó eliminar barreras nacionales a su uso, fomentando la confianza en las transacciones electrónicas en la UE. Por tanto, la vocación en todo momento de la interoperabilidad y la definición de ese marco común pretendían impulsar el Mercado Único Digital, quedando muy lejos de vislumbrar ese concepto de la identidad autosoberana, pues en aquel momento era difícil imaginar que la intensidad de lo digital llegaría a las cotas actuales.

La Directiva 1999/93/CE implicaba que los distintos países realizarían la transposición en su legislación interna. El resultado no fue el pretendido, ya que cada Estado miembro interpretó la Directiva, incorporando algunas restricciones e impidiendo la interoperabilidad y generando un escenario fragmentado.

Sin embargo, la Comisión Europea mantenía el objetivo de la creación de un eficaz Mercado Único Digital. En la comunicación de 19 de mayo de 2010, Una Agenda Digital para Europa, se lamentaba de que internet no tuviera fronteras, pero los mercados en línea en la UE siguieran separados por múltiples barreras, señalando que no podía mantenerse esta situación.

El siguiente gran paso a la consolidación de ese Mercado Único Digital se dio con la aprobación el 23 de julio de 2014 del Reglamento 910/2014 (eIDAS1) relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior y con la derogación de la Directiva 1999/93/CE. Entró en vigor en 2016, con la ventaja de que fue de aplicación directa para los Estados miembros, sin que precisara de transposición a la legislación interna.

El Reglamento eIDAS1 definió un catálogo de servicios de confianza, entendidos como servicios que gozan de la presunción de veracidad cuando son prestados por un prestador cualificado, y supuso un importante avance en la consolidación de ese Mercado Único Digital. Al incorporar la identificación electrónica (eID) permite a consumidores y empresas probar electrónicamente que son quienes dicen ser y así obtener acceso a servicios o realizar transacciones comerciales en línea.

No obstante, la Comisión Europea, en su comunicación de 19 de febrero de 2020, Configurar el futuro digital de Europa, enfatizó en la necesidad de contar con “una sociedad europea potenciada por soluciones digitales que estén firmemente arraigadas en nuestros valores comunes”. Aseverando que “esa sociedad digital debe ser totalmente inclusiva, equitativa y accesible para todos”. En el mismo documento se puso de manifiesto la importancia de que los propios ciudadanos pudieran controlar su identidad en línea cuando fuera necesaria la autenticación para acceder a determinados servicios digitales.

En base a esa línea argumental, el 11 de abril de 2024 se aprobó el Reglamento 2024/1183 (eIDAS2), por el que se modifica el Reglamento eIDAS1 en lo que respecta al establecimiento del marco europeo de identidad digital.

Se incorpora un nuevo modelo de gestión de identidad basado en el concepto de cartera (wallet) digital. Dicho modelo se basa en el paradigma del self-sovereign identity, que consiste en un modelo descentralizado en el que la gestión de la identidad está exclusivamente bajo el control de su legítimo propietario, a diferencia de los modelos centralizados a los que estamos acostumbrados.

El wallet o cartera digital no es más que el equivalente electrónico de la cartera física que el ciudadano lleva de forma habitual, y lo que se conoce como atributos correspondería a las tarjetas o documentos que contiene la cartera.
El reglamento establece que los atributos proporcionados por los prestadores cualificados de servicios de confianza como parte de la declaración deben ser cotejados con fuentes auténticas.

Es evidente que este nuevo marco legislativo unido al rol del notario como fuente auténtica en virtud de su condición de fedatario público, le otorga un papel esencial en un eficaz despliegue de la cartera digital y, por tanto, en el impulso de la identidad auto-soberana.

El carácter de prestador cualificado de servicios de confianza del Centro Tecnológico del Notariado permitirá a su vez la emisión de declaraciones de atributos electrónicos por parte de los notarios. En este sentido, desde el Centro se está desarrollando un prototipo de cartera electrónica notarial que permitirá, en primera instancia, la emisión y almacenamiento de una declaración de atributo por parte del Consejo General del Notariado a los notarios acreditando su condición, y posteriormente, la emisión de una credencial de identidad para algún actor externo, tal como algún colegio profesional.

Desde el Centro Tecnológico estamos convencidos de la relevancia de ese cambio de paradigma y trabajaremos para adecuarnos a la cartera digital y para que el Notariado tenga un rol esencial en la autenticación de los atributos, que son la pieza clave en la Identidad Digital Europea.

IV revolución industrial: el poder de la IA

ALDEA GLOBAL

IV REVOLUCIÓN INDUSTRIAL: EL PODER DE LA IA

Propensos como somos a poner ordinales en nuestras etapas vitales, hoy hablamos ya abiertamente de la “cuarta” revolución industrial y, con algo más de prudencia, del ‘quinto’ poder, que asignamos a la IA generativa. Los gobiernos de los grandes bloques económicos, con EE.UU. y China en primer plano, se baten en los escenarios internacionales por situar a sus modelos de IA a la cabeza, mientras la UE marca la pauta en materia de regulación. Las grandes tecnológicas, sin embargo, son las que realmente parecen estar en disposición de decir la última palabra.
Los graduados STEM en China fueron casi 3,6 millones, frente a los 820.000 de EE.UU.
MELCHOR DEL VALLE

Fue Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, quien acuñó en 2016 el término IV Revolución Industrial. Cabe añadir que fue bastante discutido, porque, al fin y al cabo, hacía relativamente poco que había empezado la ‘tercera’ (años ochenta) y en ella se incluía la plena implementación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Es probable que hoy, a punto de finalizar el primer cuarto del siglo XXI, la rápida evolución de la IA generativa haga ociosas aquellas discusiones, porque ya no estamos solo ante un ordenador personal y unas altas capacidades de conexión a la red, sino que corresponde hablar de una forma de poder.

 


ESTADOS Y ECONOMÍAS COMPITEN DESDE HACE AÑOS POR TENER LA ÚLTIMA PALABRA EN TODOS O ALGUNOS DE LOS ESCENARIOS EN TORNO A LA IA


 

Modelos

Se puede recordar, muy escuetamente, que la IA depende de datos; y que cuando hablamos de entrenarla, nos estamos refiriendo a decidir qué datos se facilitan, y de qué fuentes, a los correspondientes programas. Internet viene siendo la más importante vía de suministro de datos. La anterior afirmación parece ociosa, pero se trata de recordar que muchos millones de usuarios en todo el orbe aportamos, gratia et amore habitualmente, una torrentera de datos a las grandes tecnológicas de capital estadounidense, como Meta, Google o Microsoft. Del lado chino y sus monopolios estatales, la recopilación se basa en una población de setecientos millones de usuarios de las redes y bastante entusiastas de la tecnología.

La Unión Europea, Rusia, Japón, Corea del Sur y, sobre todo, India, son otros actores que no han de perderse de vista en la carrera para liderar la implantación de la IA. Algunos con más peso ético o conceptual y otros con el potencial de sus desarrollos tecnológicos y la experiencia que dan los muchos años de haber hecho el trabajo duro para las empresas que externalizan producción y servicios. Son, unos y otros, Estados y economías que ya compiten desde hace años por tener la última palabra en todos o algunos de los escenarios en torno a la IA, probablemente convencidos del impacto de esta tecnología en el equilibrio del orden mundial, en el que se mueven intereses económicos, industriales, militares, políticos, de seguridad o geoestratégicos.

Inteligencia Artificial y ciudadanos

Durante el último año (encuesta internacional de Ipsos), la proporción de quienes piensan que la IA afectará mucho a sus vidas en los próximos tres a cinco años ha aumentado del 60% al 66%. Por otro lado, el 52% expresa nerviosismo hacia los productos y servicios de IA, lo que marca un aumento de 13 puntos porcentuales con respecto a 2022.

OPINIÓN GLOBAL SOBRE PRODUCTOS Y SERVICIOS QUE UTILIZAN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Inversiones

Si hay una prueba palpable de que algo está en todos los focos y llama la atención de los poderes económicos y políticos, esa es el capítulo de inversiones. Xinhua News Agency (agencia oficial de noticias del gobierno de la República Popular China) publicó hace menos de un año que “la inversión de China en inteligencia artificial (IA) puede alcanzar los 38.100 millones de dólares en 2027, lo que representa cerca del 9% del total mundial”. Es decir: establecen en unos 400.000 millones de euros la inversión global, cifra que coincide con las estimaciones del sector. Si hablamos de inversión privada, según el Artificial Intelligence Index 2024 (Stanford University), “en 2023, las inversiones en IA en Estados Unidos alcanzaron los 67.200 millones de dólares, casi 8,7 veces más que China, el siguiente mayor inversor”. Y añade que mientras que la inversión privada en IA en China y la suma de la UE y Reino Unido disminuyó un 44,2% y un 14,1%, respectivamente, respecto a 2022, EE.UU. experimentó un aumento del 22,1% en el mismo período.

Otra prueba del interés que antes citábamos está en los procedimientos legislativos de los distintos países. Según el mismo índice de Stanford, las menciones a la IA en dichos procedimientos en todo el mundo pasaron de 1.247 en 2022 a 2.175 en 2023, lo que supone un incremento de casi el 75%. Añade el informe que “la IA se mencionó en los procedimientos legislativos de 49 países en 2023. Además, al menos un país de cada continente discutió la IA en el mismo año, subrayando el alcance verdaderamente global del discurso político sobre IA”.

 


MUCHOS MILLONES DE USUARIOS EN TODO EL ORBE APORTAMOS UNA TORRENTERA DE DATOS A LAS GRANDES TECNOLÓGICAS


 

Detalles

Vueltos a los aspectos económicos, quizá sorprenda que, con los datos de 2022 en la mesa, EE. UU. cuadruplicara la inversión china en inteligencia artificial; sin embargo, el número de patentes de IA del país asiático fue de un 61,13% del total, frente al 20,9% de los americanos (a años luz nos quedamos la suma de la UE y RU: un 2%). La explicación es que aquí entra en juego el mundo académico. En 2020, según información recopilada por The Center for Security and Emerging Technology (Georgetown University), los graduados STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) en China fueron casi 3,6 millones, frente a los 820.000 de EE.UU. Aunque las proporciones no sean idénticas, la relación entre titulados y patentes guarda aquí más lógica que la que hay entre estas e inversiones. También en porcentaje sobre el total de graduados, por completar la foto, los STEM chinos (41%) superan a los norteamericanos (20%).

Hay otro actor, que es India. Ha generado en 2022 un muy pequeño porcentaje de patentes sobre IA, solo un 0,23%, pero sus STEM superaron los dos millones y medio en 2020 y son el 30% de todos los graduados, por usar cifras comparables con las del párrafo anterior. Pero su mayor reto aún es la obtención de suficientes datos homogéneos para los modelos fundamentales (hay 22 lenguas oficiales). Téngase en cuenta que un país con un papel destacado en la industria de externalización de tecnologías de la información, como es el caso, necesita personas preparadas, de ahí el número de graduados STEM. Por tanto, si la decisión política india, como señalan sus dirigentes, es superar los problemas de lenguaje y pisar el acelerador en materia de IA, disponer de personal con alta cualificación técnica es ya un objetivo cumplido.

Poder

Si levantase la cabeza Montesquieu diría que esto de la IA es un poder en toda regla. El control de los datos es la razón por la que EE.UU. prohibió las inversiones en entidades chinas que participen en los sectores de semiconductores y microelectrónica, tecnologías de información cuántica e inteligencia artificial. Es también la explicación de por qué el mercado chino está cerrado a muchas plataformas estadounidenses. Como es de rigor, cada cual protesta de las medidas que toma el otro.

En el lado americano, la excusa es el absoluto control estatal de la industria y la tecnología china. Hace ya algunos años, la teniente general de la Fuerza Aérea de Estados Unidos VeraLinn Jamieson reconoció que entre los militares estadounidenses inquieta la posibilidad de no estar a la altura en la guerra digital. “China tiene los medios para llevar a cabo ambiciosos experimentos en materia de IA. Los datos son un arma y debemos comenzar a tratarlos como tal”, aseguró. En el lado chino, ponen sobre el tapete que en EE.UU. es el sector privado el que da la cara, pero que es enorme el número e importancia de los proyectos de investigación favorecidos por DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), la agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar.

 


EN 2023, LAS INVERSIONES EN IA EN EE.UU. FUERON DE 67.200 MILLONES DE DÓLARES, CASI 8,7 VECES MÁS QUE CHINA, EL SIGUIENTE MAYOR INVERSOR


 

Control

Su necesidad, más bien. Y aquí se adelantó la UE en marzo de 2024. “La Ley de IA –explica la Comisión Europea– es el primer marco jurídico integral sobre IA en todo el mundo. El objetivo de las nuevas normas es fomentar una IA fiable en Europa y fuera de ella, garantizando que los sistemas de IA respeten los derechos fundamentales, la seguridad y los principios éticos y abordando los riesgos de modelos de IA muy potentes e impactantes”.

La pregunta es si ese valor ético promovido para y desde Europa, y quizás su mejor carta en el tablero de juego de esta IV Revolución Industrial, tiene peso suficiente para controlar el poder de los gigantes tecnológicos.

La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea es el primer marco jurídico integral del mundo.

Para saber más

AI Index report 2024.
Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence.
Stanford University, 2024.

La economía mundial transformada por la inteligencia artificial ha de beneficiar a la humanidad.
Kristalina Georgieva, directora gerente. Fondo Monetario Internacional, 2024.

Big ideas 2024.
ARK Investment Management, 2024.