Actualidad de los Colegios Notariales – País Vasco

COLEGIOS NOTARIALES

País Vasco

Guía jurídica sobre discapacidad adaptada al País Vasco

El pasado 14 de julio, la sede del Colegio Notarial del País Vasco en Bilbao acogió la presentación del texto Más de 100 preguntas acerca de la discapacidad. Guía Jurídica Básica Adaptada a la Legislación del País Vasco, editada por la Fundación Æquitas, en colaboración con la Fundación ‘la Caixa’ Esta publicación está disponible en castellano, euskera y lectura fácil y se puede descargar gratuitamente aquí.

El acto fue presentado por Ángel Nanclares, decano del Colegio Notarial del País Vasco; Valeri Ruiz García, responsable en el Área de Colaboraciones y Alianzas para el Impulso Social de la Fundación ‘la Caixa’; y Almudena Castro-Girona, directora de la Fundación Æquitas.

Para más información, puedes leer la noticia completa en la página de la Fundación Aequitas.

De izda. a dcha.: Valeri Ruiz García, Ángel Nanclares y Almudena Castro-Girona.
Foto de familia.
Participantes en la reunión.

Foro Aequitas de Discapacidad

El Foro Aequitas de Discapacidad del País Vasco se reunió el 15 de julio en la sede del colegio notarial autonómico, en una sesión que contó con la participación de representantes institucionales y de las Administraciones Públicas, de la Fundación Aequitas y del Notariado, operadores jurídicos y profesionales del tercer sector. Esta plataforma, constituida en 2023, tiene como objetivo promover los derechos de las personas con discapacidad y la implantación efectiva de la Ley 8/2021.

Actualidad de los Colegios Notariales – Madrid

COLEGIOS NOTARIALES

Madrid

‘Comparecen los olvidados’

La sede del Colegio Notarial de Madrid acogió la presentación del libro Comparecen los olvidados. Mujeres abandonadas, homosexuales, gitanos, prostitutas, esclavos, expósitos y otros en los protocolos notariales, del notario Plácido Barrio. Una obra que recopila testimonios y rastros documentales, en las escrituras notariales entre el siglo XVI y el XIX, de los estratos más desfavorecidos de la sociedad.

El acto fue presentado por el vicedecano del Colegio Notarial de Madrid, Eduardo Hijas, y contó con las intervenciones de José Ángel Martínez Sanchiz, expresidente del Consejo General del Notariado; Ignacio Solís, exdecano del colegio notarial madrileño; y el notario jubilado Antonio Linage.

Los ponentes expusieron cómo la historia está íntimamente ligada a los documentos notariales, fiel reflejo de la realidad social desde antaño, que a lo largo de los siglos han recogido las acciones, palabras, voluntades y vivencias de las personas.

“El Notariado es la profesión jurídica más proclive a la historia”, señaló el autor Plácido Barrios en su intervención. Sobre el libro, Barrios añadió que trata de recoger las historias de aquellos personajes marginados por la sociedad, los más vulnerables, habitualmente relegados a un segundo plano, “cuya presencia en los protocolos notariales es lo que les va a rescatar del olvido y a mantener en la historia para siempre”.

La obra tiene, además, fines solidarios y lo recaudado se destinarán, a través de la Fundación Notariado, a ayudas y becas para opositores a notarías con menores recursos económicos.

Puedes volver a ver aquí la entrevista a Plácido Barrios en la sección ‘Un Café en Escritura Pública‘.

Intercambio de información Catastro-Notariado

En imagen, de izda. a dcha.: Rafael Bonardell, Ricardo Cabanas y Eduardo Hijas.

El Colegio Notarial de Madrid celebró a finales de junio un seminario formativo sobre el intercambio de información entre la Dirección General del Catastro y los notarios. La sesión fue presentada por el vicedecano del colegio notarial madrileño, Eduardo Hijas, y contó con la participación de la notaria Victoria Cervantes; José Alfonso Solórzano, gerente regional del Catastro de Madrid; y Magdalena Peguero, gerente regional adjunta.

El encuentro sirvió para poner en común cuestiones relacionadas con los sistemas de interconexión entre el Catastro y el Notariado, las sedes electrónicas de ambas instituciones, las comunicaciones y el suministro de información sobre alteraciones jurídicas, las comunicaciones físicas de los fedatarios, las subsanaciones de discrepancias, el informe de validación gráfica y la asignación de referencias catastrales en divisiones horizontales.

Encuentros y seminarios

PANORAMA INTERNACIONAL // ENCUENTROS Y SEMINARIOS

Foto de familia de los participantes.

Cooperación entre Catastro y Notariado

Del 27 y el 31 de julio, el Centro de Formación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) celebró en Cartagena de Indias (Colombia) el Seminario Iberoamericano «El objeto del derecho y su adecuada concordancia con la realidad: función catastral y notarial», organizado conjuntamente por AECID y el Consejo General del Notariado (CGN).

Representantes de 12 países de Iberoamérica reflexionaron sobre la trascendencia de la cooperación institucional entre el Catastro y los notarios para asegurar la correcta descripción gráfica e información territorial de los inmuebles y su importancia para la seguridad jurídica preventiva, y pusieron de manifiesto el valor de la escritura pública como instrumento de actualización catastral y fuente de información fiable. Se analizaron los distintos modelos iberoamericanos de coordinación entre el Catastro, el Notariado y el Registro, se abordaron las oportunidades que trae consigo la transformación digital y la inteligencia artificial para la gestión territorial, y se realizaron diversos talleres prácticos sobre la comunicación de alteraciones y la resolución de discrepancias.

Los representantes del Notariado español Alfonso Cavallé -delegado para América y África- y José Ignacio González Álvarez -miembro de la Sección Internacional del CGN- intervinieron en la inauguración y clausura del seminario, acompañados por el director del Centro de Formación, Carlos Pérez Ybarra. El encuentro contó también con la participación del director general del Catastro español, Jesús Puebla, y su antecesor en el cargo, Fernando de Aragón, así como el responsable de Webs Corporativas del Centro Tecnológico del Notariado, Miguel Ángel Molinero.

Además, en las sesiones, el presidente de la Unión Internacional del Notariado, David Figueroa, y el secretario general de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (Comjib), Enrique Gil Botero, firmaron un memorando de entendimiento entre ambas instituciones.

De izda. a dcha.: Alfonso Cavallé, Natalia Barrios -directora del Instituto de Derecho Registral y Catastral del Colegio de Escribanos del Paraguay- y José Ignacio González.
Firma del memorando de entendimiento entre la UINL y la Comjib.

European Law Institute

Representantes institucionales de ELI.
Carmen Boulet, en pantalla, interviene en el encuentro.

A principios del mes de septiembre, la notaria Carmen Boulet participó en la Conferencia Anual 2026 del European Law Institute (ELI), titulada Europa y el Estado de Derecho: compromiso cultural y resiliencia jurídica, en representación del Notariado español, como miembro integrante de dicha institución.

Boulet, delegada de Asuntos Económicos e Internacionales del Consejo General del Notariado, intervino en las sesiones, celebradas en París, para resaltar las virtudes del sistema de seguridad jurídica latino, del que forma parte el Notariado español, frente al modelo anglosajón.

El encuentro reunió a numerosos profesionales del Derecho, académicos y responsables políticos para debatir sobre la Justicia y el Estado de Derecho, profundizando en cuestiones como la independencia judicial, el equilibrio institucional y la convivencia de las distintas tradiciones jurídicas. Asimismo, la conferencia también abordó los nuevos retos jurídicos que afronta Europa y las perspectivas de futuro en el ámbito regulatorio, de las nuevas tecnologías, la sostenibilidad, la competitividad, la resolución de conflictos y el Derecho privado y contractual, entre otros.

La presidenta de ELI, Teresa Rodríguez de las Heras, inauguró las sesiones, que contaron con la intervención de representantes institucionales y de los órganos de Justicia europeos, entre ellos Matthias Guyomar, presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y Donal O’Donnell, presidente de la Red de Presidentes de los Tribunales Supremos de los Estados miembros de la UE.

Prevención del blanqueo en Perú

Asistentes y ponentes del seminario.

El 11 de agosto, el jefe de la Unidad de Análisis y Comunicación del Órgano Centralizado de Prevención del Blanqueo del Consejo General del Notariado, Mariano García Fresno, participó en el taller Beneficiario final: desafíos, buenas prácticas y uso estratégico de la información para la prevención e investigación del lavado de activos y financiamiento del terrorismo, organizado en Lima por la Unidad de Inteligencia Financiera de Perú, de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP.

Funcionarios públicos de las instituciones que integran el sistema peruano contra el blanqueo asistieron al seminario impartido por el representante del Notariado español, que centró su intervención en la exposición de buenas prácticas y la experiencia comparada de España y Panamá.

El taller contó también con la participación de representantes del Ministerio Público, la Policía Nacional del Perú y la Procuraduría General del Estado, entre otros organismos. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales implicados en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo para la identificación, el análisis y la utilización de la información sobre el beneficiario final en la prevención de estos delitos.

UINL

PANORAMA INTERNACIONAL // UINL

Comisión de Asuntos Americanos

Foto de familia de la 116ª Sesión Plenaria de la CAAm.

Los días 27 y 28 de agosto, la Comisión de Asuntos Americanos (CAAm) de la Unión Internacional del Notariado (UINL) se reunió en Ciudad de México para celebrar su 116ª Sesión Plenaria. Representantes de los 22 países que integran la CAAm se dieron cita para hacer balance de las actividades e hitos notariales de los últimos seis meses.

Las sesiones estuvieron presididas por el mexicano David Figueroa, presidente de la UINL, y la boliviana Stenka Udaeta, presidenta de la CAAm. En representación del Notariado español asistieron a la cita Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado (CGN); Alfonso Cavallé, delegado para América y África; e Ignacio González Álvarez, miembro de la Sección Internacional del CGN.

Conferencia sobre prevención del blanqueo

De izda. a dcha.: Thierry Vachon, Ayaz Baetov, David Figueroa y Symbat Ryskulova.

En agosto, la notaria Belén Barrios, miembro de la Sección Internacional del Consejo General del Notariado, intervino por videograbación en el seminario internacional La lucha contra el blanqueo de capitales: el papel clave de la profesión notarial, organizado por la Comisión de Cooperación Notarial Internacional (CCNI) de la Unión Internacional del Notariado (UINL) y la Cámara de Notarios de la República de Kirguistán.

Las sesiones se celebraron en Biskek (Kirguistán) y reunieron a numerosos notarios de diversos puntos del planeta para compartir experiencias prácticas y debatir sobre los desafíos en materia de prevención del blanqueo. Los ponentes abordaron el marco normativo internacional y su aplicación nacional, así como la utilización de las nuevas tecnologías en la lucha contra esta lacra. En su intervención, Barrios expuso la experiencia y el modelo de España y el funcionamiento del Órgano Centralizado de Prevención del blanqueo del Notariado.

El seminario fue inaugurado por el ministro de Justicia de la República Kirguisa, Ayaz Batyrkulovich Baetov; la presidenta del Notariado de Kirguistán, Symbat Sharshebaevna Ryskulova; el presidente de la UINL, David Figueroa Márquez; el presidente de la CCNI, Thierry Vachon; y el presidente de la Comisión de Asuntos Asiáticos de la UINL, Oleg Polumordvinov.

«Abrir la puerta a lo real», por Alfonso Garnica

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Alfonso Garnica.

Abogado y escritor. Socio de Departamento Procesal de Garnica Asesores Legales. Profesor de Derecho Procesal en ISDE Law & Business School.

Abrir la puerta a lo real

Se ha olvidado en esta era tecnocientífica la importancia de la literatura para conocer toda la realidad del mundo. Se sitúa en esa finalidad y causa en un plano de igualdad con las matemáticas, la física y la química. No se trata de que como ciencia sea equiparable categóricamente, sino que, al igual que -sobre todo- la física, observa y describe la realidad del universo, sin que ambas sean excluyentes.

Desde la explosión de la cosmovisión propiciada por Einstein, la interpretación de Copenhague auspiciada por Bohr, el gato de Schrödinger, el experimento de la doble rendija, la radicación de fondo de microondas, la teoría de cuerdas y, cómo no, la Teoría del Todo y el Multiverso; la física se ha convertido en la ciencia que explica el mundo y el universo, a través del lenguaje de las matemáticas.

El auge de la física y el lenguaje matemático, por contraposición o por la manida bipolaridad, ha desplazado a la literatura como fuente de conocimiento de la realidad, relegándola a una forma de entretenimiento. Este movimiento tectónico, en consecuencia, ha frustrado esta función primordial de la literatura, limitando el conocimiento del ser humano en un ámbito esencial: la parte de la realidad que es inaprehensible e inconmensurable.

Describir el mundo con palabras

Si observamos un libro, la física y la química nos darán detalles sobre su longitud, anchura, profundidad, composición, peso, tiempo aproximado de lectura, color, antigüedad de sus materiales y, en definitiva, de todos los elementos necesarios para identificarlo como un libro. Sin embargo, ¿es una definición completa del libro? ¿Se agota con ello su realidad?  

Si nos acercamos a ese libro ya individualizado y lo observamos más detalladamente, comprobamos que se trata de una edición del Quijote. ¿Podría la física o la química, a través de la matemática, explicar qué significa eso? Obviamente, la respuesta a esa pregunta es negativa, pues entramos dentro del ámbito de estudio de la literatura. Será esta la que explicará, más allá de sus aspectos formales y medibles con los que podrá, lógicamente, interactuar con la física, que se trata de una novela con un argumento concreto y un significado determinado.

En este breve espacio no puedo profundizar en este argumento, pero valga como conclusión, que la física puede explicar el libro, pero no puede explicar el Quijote. Sin embargo, una y otra explicación precisan coexistir si queremos tener una explicación completa del Quijote.

Esto mismo ocurre con el mundo, entendido en su máxima expresión. Existe una realidad material que está siendo explicada de forma magistral y extensa por la física desde principios del siglo XX, pero esa realidad material no agota la realidad del mundo ni lo explica por completo. Coexiste con esa realidad material otra inmaterial que antes he definido como inaprehensible e inconmensurable, que escapa a los dominios de la física y que debe ser explicada por las letras y descrita por la literatura.

Con la literatura se materializan y se hacen accesibles al ser humano las entidades que conforman el mundo inmaterial, que denominaremos como “lo real”. Algunos son sentimientos y se comprueban internamente y se confirman de forma relacional, otros se conforman como presentimientos que solo podrán tener confirmación en el convencimiento interno.

No pretendo darle a la literatura la función propia de la filosofía, aunque nuevamente, como con la física, sus funciones no son excluyentes y convergen en muchos puntos. La literatura aspira a la descripción de la realidad, a relatarla como es, no necesariamente a explicarla como sí lo hace per se la filosofía.

Ambición universal e intención estética

La literatura, cuando se refiere a lo real, lo hace con afán descriptivo y, en cierta forma, didáctico. Por eso, es muy acertada la afirmación que dice que la literatura trae el mundo al lenguaje.[1] El amor, la envidia, el bien, el mal, la verdad, la justicia, el alma o el espíritu… son realidades del mundo que se hacen accesibles a través de la literatura. Complementan la realidad que explica la física.

Podría objetarse a la anterior afirmación que el autor, cuando escribe un libro, no se encuentra sometido a las leyes físicas, ni tampoco pueden confirmarse o refutarse sus conclusiones respecto a lo real, toda vez que por su propia naturaleza no pueden ser definidas físicamente, sin embargo, la literatura cuando se refiere a lo real y lo describe, sí está sometida a límites.

El autor podrá hurtar a la física el mundo en el que se desarrollan sus personajes, pero no puede sustraerse de los principios que rigen lo real, porque, entonces, su historia sería incontable. El ejemplo más evidente sería el amor. Este puede verse afectado por la psicología del personaje y la relación con aquello que ama, puede ser amor romántico, filial, fraternal; idealista, realista, práctico; pero en ningún modo puede ser impostado, porque entonces el lector no identificará ese sentimiento con amor. El concepto de amor no puede ser hurtado en literatura, como sí puede ser modificado el mundo físico, porque eso haría a la obra intrascendente.

De esta manera, la literatura, cuando apela a lo real, se basa en el cumplimiento intrínseco de las normas que el autor se impone, esto es el contexto en el que la historia se desarrolla, pero también responde a normas externas que no puede sortear: esa limitación insalvable, permite que la literatura pueda ser considerada como una forma adecuada de entender el mundo en el que vivimos.

Partiendo de todo lo anterior, se evidencia la importancia de leer y, sin solución de continuidad, se plantea también la duda de si la mera lectura proporciona el acceso a esa parte de la realidad. La respuesta, creo yo, debe ser positiva en la medida que hemos dado de la literatura, cualquiera que sea el género (narrativa, poesía, teatro o ensayo). Cualquier libro literario aspira a introducir el mundo en el lenguaje a través de la palabra. Tiene ambición universal e intención estética. Como se puede comprobar, la finalidad de este tipo de obras no es (al menos inmediatamente) entretener.

Del entretenimiento a la decadencia

Lo que ha producido la decadencia de la literatura no ha sido la televisión, los teléfonos inteligentes o las tabletas y ordenadores; la caída en desgracia de la literatura ha sido porque se ha apartado de su finalidad principal. Los libros han perdido su carácter literario porque se presentan como una forma de entretenimiento de masas. Su causa no es ya lo real, sino cubrir la necesidad de esparcimiento, ocio y divertimento que la sociedad actual exige como fórmula de la felicidad. Sería algo así como si la física se redujera a encandilar con sus trucos en ferias y espectáculos.

No se quiere afirmar que no se escriba nada bueno, eso sería un maximalismo injusto, lo que ocurre es que como dijo Pérez-Reverte, en una entrevista concedida en abril de 2026 a El Español: “Lo bueno se asfixia entre tanta basura”. No necesita traducción, y se ha ganado el derecho a expresarse con contundencia, pero adaptado a esta meditación, es lo mismo que decir que la literatura se asfixia entre tanto entretenimiento.

Quizá sea Kafka quien lo expresa de una forma más abrupta en una carta que envía a su amigo Pollak, en la que afirma: “Si el libro que leemos no nos despierta con un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leemos entonces ese libro? ¿Para que nos haga felices, como tú escribes? Dios mío, felices seríamos también si no tuviéramos libros… un libro debe ser el hacha para el mar helado que hay dentro de nosotros. Eso creo”. Debe advertirse que el objeto de la carta no era una disquisición literaria. Responde a una carta previa que no se ha conservado. Con todo, creo que el contenido de la cita sirve para nuestro propósito.

La literatura, para serlo, necesita orientarse al mundo de lo real a través de la realidad sensible. Si trata de rehuirlo o falsearlo, traspasa los límites de lo que se entiende por literatura. Sin embargo, respetando sus propios límites, podrá acercar al lector (y al autor) a la verdad, hacia el origen del mundo, aunque la palabra imperfecta no podrá, como tampoco ha podido la física, alcanzarlo.

Pero de lo que no se puede hablar es mejor callar, como dijo Wittgenstein, por lo que no debemos darle a la literatura una función que exceda esos límites. Desde lo humano no podemos aspirar más que acceder a lo humano. La literatura no amplía las fronteras de este mundo, lo describe y nos permite tener el presentimiento de aquello que no conoceremos.[2] 

Restauremos el lugar que debe ocupar la literatura, reforcemos el conocimiento del mundo y, “cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que sea largo…” que la lectura de las obras literarias despierte tus sentidos, acompañen tus emociones, respondiendo a tus preguntas y ayudándote a aceptar que de lo que no se puede hablar, es mejor callar, y, quizá, simplemente solo debas asombrarte.

[1] Se atribuye a Italo Calvino, aunque seguramente sea una paráfrasis de su obra Mundo escrito y mundo no escrito. 

[2] Son clarificadoras las palabras de Domingo en el “Hombre que fue Jueves” de Chesterton: “Averiguarán ustedes lo que son las estrellas… entenderán lo que es el mar y yo seguiré siendo un enigma”.

«A propósito de Clarín. Republicano de las letras», por Antonio Jiménez-Blanco

ÁGORA CULTURAL Y JURÍDICA

Antonio Jiménez-Blanco Carrillo de Albornoz.

Catedrático de Derecho administrativo. Letrado de las Cortes Generales. Autor de publicaciones en diversas materias de Derecho público.

A propósito de «Clarín. Republicano de las letras», de Rafael Jiménez Asensio

Clarín, pseudónimo de Leopoldo Alas —en realidad García-Alas Ureña—, que vivió medio siglo mal contado (1852-1901) fue, ante todo, lo que los franceses llaman un homme de lettres, aunque teniendo lo jurídico —como más tarde Miguel Delibes, Francisco Ayala o Alejandro Nieto— como formación de base. De hecho, era nada menos que catedrático de lo que entonces se llamaba Derecho Natural, hoy de Filosofía o Teoría del Derecho, y fue quien, en 1881 —poco antes de tomar posesión de la Cátedra— prologó la versión española de La lucha por el derecho de Ihering, con un texto que Giner calificó como “uno de los trabajos de más intensa profundidad y de más sustancia de nuestra literatura filosofía-jurídica”.

En los últimos años está mereciendo mucha atención: al extraordinario El caso Alas Clarín, con el subtítulo —ciertamente expresivo— La memoria y el canon literario, de Ricardo Labra (2022), se suma ahora la obra Clarín. Republicano de las letras —definitiva, si es que acaso tiene sentido emplear esa palabra— de Rafael Jiménez Asensio, que, tras los estudios sobre Galdós (2023) y Valera (2024), “cierra esta suerte de trilogía”, como se afirma en la propia solapa del libro al presentar al autor. Ni que decir tiene que tanto el grancanario como el egabrense vuelven a estar muy presentes en este nuevo trabajo.

De la industrialización al desastre del 98

Pongamos las cosas en su contexto o, como se decía antes, en su sazón. Las palabras “progresista” y “conservador” están muy gastadas por el uso que de ellas se hace en nuestra España polarizada —calificativo postmoderno de lo que no es sino el tribalismo de siempre—, al grado de que su empleo para calificar a algunas personas, sobre todo si son del planeta judicial, arroja un resultado verdaderamente caricaturesco: suele suceder por cierto con los estereotipos (“verdades cansadas”, como decía George Steiner). Pero lo que nadie podrá negar es que en esa dicotomía —palabra que empleo en el sentido de Norberto Bobbio para referirse a la diferencia entre lo público y lo privado— anida un fondo de verdad. Es un hecho indiscutido que todo está siempre mutando (la razón está del lado de Heráclito de Éfeso y de Darwin, no de Parménides ni de sus discípulos de la escuela de Elea), mutaciones sobre cuya raíz última puede discutirse si se encuentra en la evolución tecnológica —de la rueda a la IA— o en que son las mentalidades las que van cambiando. El debate sobre la causa y la consecuencia resulta tan interminable como el que enfrenta al huevo y la gallina, porque bien se sabe que la pescadilla tiende de manera impepinable a morderse la cola con terquedad.

Sea por lo uno o por lo otro, o por ambas cosas retroalimentadas, lo cierto es que frente a los cambios hay dos maneras de reaccionar: o celebrarlos o lamentarlos. Y sucede que, en la segunda mitad del siglo XIX, la que empieza en el año 1848, las cosas se aceleraron. La expansión del ferrocarril (es decir, los caminos para la máquina de vapor; para el motor de explosión y las carreteras habría que esperar todavía) dio lugar en Europa a la industrialización y la urbanización, dos palabras distintas para llamar a lo que en el fondo es una sola cosa. Un fenómeno que vino acompañado de la idea de que el espacio de identidad política pasaba a ser la nación —recuérdense las unificaciones de Italia y de Alemania—, concebida en su acepción democrática. De ahí el sufragio universal, entendido, eso sí, solo para los varones. Pero las mujeres no iban a resignarse, ni en lo relativo al voto ni en ninguna otra faceta de la vida, empezando por lo que hoy llamamos las relaciones de pareja: a los maridos insoportables no había por qué seguirles aguantando. Surge así el adulterio (femenino) no solo como hecho social sino también como género literario, con Madame Bovary, la legendaria Emma, de la mano de Flaubert, que se vio procesado por las autoridades del régimen de Napoleón III —nada se consigue gratis—; y (en 1878) tanto con Ana Karenina como con Luisa, la protagonista de El primo Basilio, de José María Eça de Queiroz. Novelas todas ellas a las que el calificativo de realistas —el de costumbristas se ha quedado antiguo— se ajusta como el guante a la mano.

En España, aun con nuestro lamentable rezago —los primeros trenes no llegaron hasta 1848 en Barcelona y 1849 en Madrid—, todo se desarrollaba más o menos igual: leyes de ensanche de poblaciones en los años sesenta y sufragio universal (masculino) en 1890, ya bajo otro régimen político, el de la Constitución alfonsina de 1876, con el desdichado Sexenio de por medio. Y con una década de final de siglo marcada por la desgracia: el asesinato de Cánovas en 1897 y, claro está, el desastre del 98, no hace falta decir de qué siglo. Nuestras ‘novelas de adulterio’ habían aparecido antes, La regenta —ya se estaba echando en falta la cita— en 1884 y 1885 (fueron dos tomos) y Fortunata y Jacinta, en cuatro volúmenes en 1887.

Crítico literario, azote político y maestro del relato breve

El libro de Rafael Jiménez Asensio que da lugar a estas líneas —una suerte de biografía intelectual— retrata a Clarín, en primer lugar, en cuanto crítico literario, y por cierto, de la clase de los implacables, o ácidos incluso (“higiénicos”, según sus propias palabras), lo que no le granjeó precisamente amistades. Particular mención merece, en ese contexto, Emilia Pardo Bazán (y, claro está, José Lázaro Galdeano, el editor de La España moderna, que junto con El imparcial de Ortega y Munilla eran el no va más), acerca de todo lo cual se encuentra el lector multitud de anécdotas.

Segundo, Jiménez Asensio se recrea en el Clarín autor de cuentos o novelas cortas, con particular atención a los textos recogidos en El gallo de Sócrates, publicado en 1901 (mismo año de fallecimiento del maestro) y ahora reeditado. Y eso sin contar sus obras de teatro, que también las hubo, aunque no fuese lo más celebrado en su momento y lo mejor conocido hoy.

Y, en fin, tenemos el Clarín comentarista político, el de los Paliques, que, lejos de mostrarse un cortesano (los había hasta los límites de lo bufonesco, obviamente retribuidos a tanto la línea), se comportaba de nuevo como un crítico feroz del régimen de la Restauración —ya se sabe: las palabras clientelismo y caciquismo son casi una cláusula de estilo para describir aquello— y, en particular, de la persona de Antonio Cánovas del Castillo. Incluso después del sufragio universal (masculino, se insiste): “[…] lo que hemos traído es la cocina económica. Un hombre un voto, no; un hombre un plato” (El heraldo de Madrid, 22 de abril de 1896). Y siempre, en la línea de Mariano José de Larra, con gran escepticismo sobre las posibilidades de arreglo de las cosas: nunca se alineó con los regeneracionistas, a los que, ya en 1899 —es decir, tras el acabose— dedicó un artículo poniéndolos de vuelta y media.

Reflexiones vigentes más de un siglo después

Las casi 270 páginas del libro (más diez de bibliografía) cunden muchísimo. No hay desperdicio. Y, leídas en esta España de 2026 (cuando han sido escritas), dan lugar a muchas reflexiones sobre nuestro tiempo, porque se puede concluir que las actuales patologías, como el sectarismo de los tertulianos —y de la opinión pública— o el descrédito de la clase política (auténticos malditos de la sociedad) ya existían entonces.

Suele decirse, siguiendo a Ortega, que los nacionalismos periféricos son una consecuencia del desastre de Cuba. Se justifican en una España decadente —las naciones moribundas de que hablaba Lord Salisbury en contraste con la feliz Inglaterra de su tiempo, la arcadia rediviva— y de ahí que, por ejemplo, los triunfos futbolísticos patrios les supongan toda una afrenta. Pero el libro recoge (págs. 199 a 205) textos de Clarín anteriores a 1898 donde, con tono verdaderamente profético —un auténtico oráculo en la mejor tradición griega—, se alerta de la calamidad que se nos venía encima. Por ejemplo, en un artículo en La publicidad del 2 de febrero de 1896, apenas un lustro después de las Bases de Manresa:

«El regionalismo que, per se, es una cosa natural y excelente, siempre es peligroso en España, porque suele significar el salto atrás de la civilización y de la racionalidad […]. No me hace gracia tratar con los fanáticos de ningún género, ni con los que lo son por retrógrados, ni con los que lo son por separatistas de campanario, por espíritu de aislamiento sea regional, municipal, de clan de tribu o lo que se quiera. Todo ello es puramente salto atrás […]. En Cataluña, como en Galicia, como en Asturias, hay que tener mucho cuidado con cierta clase de regionalistas que trabajan ‘pro domo sua’ y aspiran al provincialismo para ser, si pueden, cabeza de ratón, notabilidades de treinta leguas a la redonda, caciques literarios o científicos o lo que sea».

Poco más de un año más tarde, el 15 de abril de 1897, en La saeta, el maestro volvía a despacharse a gusto:

«Si el regionalismo ha de ser pasarse la vida tocando la gaita si es uno gallego o asturiano, o cantando la jota si es aragonés, si el regionalismo ha de ser formar sociedades de bombos mutuos entre las celebridades de campanario, entonces el regionalismo es todo vanidad. El regionalismo artificial es una Zarzuela de espectáculo, para que se luzcan los literatos de la lengua. Para que puedan llamarse eminentes varios señores que nadie conoce más allá de los límites del respectivo obispado».

Han pasado más de 125 años desde que esas líneas se escribieron y, en cuanto al fondo, poco hemos mejorado. Igual a quien le asistía la razón es a Parménides y no a Heráclito, porque el rasgo esencial de la sociedad española sigue siendo, con uno u otro nombre, el tribalismo, no se sabe si herencia berebere o incluso más antigua, de los pueblos germánicos que conocemos como visigodos. En el bien entendido de que algo sí ha cambiado, hoy ese tipo de frases no se atreve a pronunciarlas —en público— nadie y menos aún un republicano (un progre, sí). La ventana de Overton se ha estrechado muchísimo. Podemos hablar de lo políticamente correcto, la autocensura o como lo queramos llamar: los Ramones Martínez Vigil (el obispo de Vetusta que, en 1885, recién aparecida La regenta, escribió su famosa carta condenatoria) ya no hacen falta.

Suele afirmarse, con tono de lamentación, y no sin motivo, que a Clarín le ha faltado, en la capital de Asturias —y no solo— el reconocimiento intelectual al que era acreedor. En ese contexto, a este libro, como el de Labra de 2022, y antes los de Yvan Lissorgues, se les saluda con muestras de satisfacción de una suerte de deuda histórica o, dicho en términos actuales, un acto de justa reparación de la memoria igualmente histórica. Aceptado ese marco mental, hay que decir que igual la tardanza ha merecido la pena: Don Leopoldo estaba esperando a sus bisnietos, los Tolívar Alas (uno de ellos, por cierto, prologuista del libro objeto de esta glosa). Vaya un lujazo de estirpe, aunque haya tardado en manifestarse.

 

Clarín. Republicano de las letras, de Rafael Jiménez Asensio (Ediciones Orígenes, 2026).

Una escritura para la posteridad

EDITORIAL

Una escritura para la posteridad

De izquierda a derecha: José Alberto Marín, decano del Colegio Notarial de Cataluña; Su Santidad el Papa León XIV; el Cardenal y Arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, y Esteve Camps, presidente delegado de la Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia.

El 10 de junio, durante la visita de Su Santidad el Papa León XIV a España, en el marco del acto celebrado en el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, se llevó a cabo la firma de un documento notarial sobre este momento histórico.

El documento recoge la finalización de la Torre de Jesucristo, su bendición por Su Santidad y el estado actual de la obra. Como indica la escritura, esta surge de “la voluntad de dejar constancia pública y solemne del estado de ejecución de las obras de la Basílica de la Sagrada Familia, con la finalidad de que las generaciones futuras puedan conocer, con plena fehaciencia jurídica, las circunstancias en las cuales se ha culminado la Torre de Jesucristo”.

La escritura fue firmada, en la sacristía de la Sagrada Familia, por Su Santidad el Papa y el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, y autorizada por el decano del Colegio Notarial de Cataluña, José Alberto Marín, quien dio fe de los hechos.

 


LA FIRMA ESTE DOCUMENTO SUBRAYA EL VALOR DE LA ESCRITURA PÚBLICA COMO INSTRUMENTO DE MÁXIMA SOLEMNIDAD PARA DEJAR CONSTANCIA DE HECHOS DE GRAN RELEVANCIA SOCIAL


 

La expresión más solemne

 El documento protocoliza la inauguración y bendición de Su Santidad de la Torre de Jesucristo, con una altura de 172,5 metros, elemento que convierte la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo, y recoge la misa solemne celebrada en ella. Además, contiene referencias a la presencia de destacadas autoridades de Barcelona, Cataluña y España, que asistieron al acto, junto con representantes eclesiásticos, institucionales y académicos.

Este documento notarial se convierte en un nuevo testimonio singular de la construcción de la Sagrada Familia, que queda vinculado, tal y como se recoge en sus páginas, al acta de colocación de la primera piedra del templo barcelonés en 1882, conservada en el Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona del Colegio Notarial de Cataluña. Precisamente, un facsímil de esta escritura fue uno de los obsequios que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, entregó a Su Santidad el pasado 9 de junio.

 La firma del documento ante notario no solo subraya el valor de la escritura pública como instrumento de máxima solemnidad para dejar constancia de hechos de gran relevancia social y preservar la memoria histórica, sino que también pone de relieve la figura del notario como garante de la autenticidad y la veracidad de los hechos. Es por ello que el texto hace constar, explícitamente, que “los comparecientes reconocen y declaran que la finalización de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia es un hecho de importancia excepcional para la humanidad, la Iglesia Católica, para España, para Cataluña y para la ciudad de Barcelona; y que reconocen en la firma del presente instrumento la expresión más solemne que les permite el ordenamiento jurídico para testimoniar ante la Historia que han estado presentes en este momento irrepetible”.

Anulación por el Tribunal Supremo del registro único de alquiler vacacional

EDITORIAL

Anulación por el Tribunal Supremo del registro único de alquiler vacacional

Decía Spinoza, en la proposición XXV de la cuarta parte de su Ética, publicada póstumamente en 1677, que “nadie se esfuerza por conservar su ser a causa de otra cosa”. Si el filósofo nacido en Ámsterdam en 1632 viviera hoy en Madrid y conociera la realidad de la seguridad jurídica preventiva en España, quizá dudaría antes de formular una afirmación tan categórica.

 


LA SENTENCIA HA DECLARADO LA NULIDAD DE TODOS LOS PRECEPTOS DEL REAL DECRETO 1312/2024 RELATIVOS AL DENOMINADO REGISTRO ÚNICO DE ARRENDAMIENTOS


 

La Sentencia núm. 620/2026 de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, de 19 de mayo de 2026, de la que fue ponente el magistrado Diego Córdoba Castroverde, ha estimado parcialmente el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Generalitat Valenciana y ha declarado la nulidad de todos los preceptos del Real Decreto 1312/2024, de 23 de diciembre, relativos al denominado Registro Único de Arrendamientos.

Conviene recordar que dicho Real Decreto creó la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos de España como pasarela nacional para la transmisión electrónica de datos entre las plataformas de alquiler de corta duración y las autoridades competentes. Asimismo, dispuso, en ejecución del Reglamento (UE) 2024/1028 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de abril de 2024, que el procedimiento de obtención del número de registro se tramitara a través de los Registros de la Propiedad y de Bienes Muebles, sometiéndose a las previsiones del Reglamento europeo, del propio Real Decreto y, con carácter supletorio, de la legislación hipotecaria.

 


CABE PREGUNTARSE EN QUÉ MOMENTO Y EN QUÉ ÁMBITO SURGIÓ LA IDEA DE ATRIBUIR A LOS REGISTROS DE LA PROPIEDAD ESTA FUNCIÓN


 

Pues bien, el Tribunal Supremo ha anulado íntegramente ese sistema registral. A la fecha de redacción de estas líneas, otras dos sentencias posteriores, de 21 de mayo y 4 de junio de 2026, dictadas en recursos promovidos por asociaciones del sector del alquiler vacacional de Barcelona, Girona y Canarias, han confirmado la misma doctrina y reproducido sustancialmente sus argumentos.

Consideraciones que merecen reflexión

El análisis estrictamente jurídico de estas resoluciones ya ha sido abordado en numerosos estudios técnicos. Por ello, interesa detenerse aquí en algunas consideraciones de carácter institucional que merecen reflexión.

En primer lugar, resulta legítimo cuestionar el proceso que condujo a la creación de este Registro Único. Cabe preguntarse en qué momento y en qué ámbito surgió la idea de atribuir a los Registros de la Propiedad la función de asignar números identificativos indispensables para la comercialización de viviendas turísticas en plataformas digitales. Porque esa era, en realidad, la pieza esencial de todo el sistema.

El extraordinario desarrollo económico del alquiler vacacional descansa precisamente en la posibilidad de que cualquier propietario pueda ofrecer su vivienda en internet y que un turista situado a miles de kilómetros formalice una reserva de forma rápida, sencilla y segura. Al condicionar el acceso a ese mercado digital a la obtención de un número registral se introducía de facto una obligación de inscripción incompatible con uno de los principios básicos de nuestro sistema hipotecario: el carácter voluntario de la inscripción.

 


PARTICULARMENTE AFECTADOS RESULTARON NUMEROSOS PROPIETARIOS DE EDAD AVANZADA, PARA QUIENES ESOS RENDIMIENTOS REPRESENTAN UNA PARTE SIGNIFICATIVA DE SUS RECURSOS


 

Muchos propietarios se vieron compelidos a acudir al Registro para no perder una fuente de ingresos que, para cientos de miles de familias, constituye un complemento económico esencial. Particularmente afectados resultaron numerosos propietarios de edad avanzada, para quienes esos rendimientos representan una parte significativa de sus recursos. La obtención del número exigió en muchos casos la previa inmatriculación de inmuebles, la declaración de obras nuevas, entre otros trámites, sometiendo a los interesados a procedimientos y costes que inicialmente se habían presentado como meramente automáticos.

La realidad fue muy distinta. Las calificaciones registrales dieron lugar a miles de recursos gubernativos que han absorbido una parte considerable de la actividad de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública desde la entrada en vigor del Real Decreto.

 


NO SERÍA EXTRAÑO QUE SE PROMOVIERAN NORMAS AUTONÓMICAS QUE EXIGIERAN NUEVAMENTE LA OBTENCIÓN DE UN NÚMERO REGISTRAL


 

Nuevo fracaso del proceso legislativo

Pero la cuestión de fondo es otra. El objetivo real de este Registro Único difícilmente puede identificarse con la solución del problema de la vivienda o con la incorporación masiva de inmuebles al mercado del alquiler residencial, como llegó a afirmarse en determinados discursos políticos. Más bien parece responder a una estrategia de ampliación progresiva del ámbito material de actuación registral mediante la incorporación de nuevas funciones ajenas a la finalidad tradicional del Registro de la Propiedad.

No corresponde a este foro exigir responsabilidades ni plantear eventuales reclamaciones derivadas de los perjuicios ocasionados. Sí corresponde, en cambio, señalar un nuevo fracaso del proceso legislativo y advertir sobre una tendencia expansiva que viene manifestándose desde hace décadas y que encuentra precedentes en otras reformas conocidas: la inscripción de representaciones gráficas georreferenciadas, los procedimientos del artículo 199 de la Ley Hipotecaria, los expedientes de deslinde y otras figuras similares.

No debe olvidarse que la función propia del Registro de la Propiedad consiste en la publicidad jurídica de los actos y contratos que crean, modifican, transmiten o extinguen derechos reales sobre bienes inmuebles, formalizados en documentos públicos notariales, judiciales o administrativos. Sin embargo, quien tiene atribuida la potestad de calificar los títulos no debería simultáneamente crear los presupuestos documentales o resolver procedimientos que posteriormente habrá de calificar. La coexistencia de ambas funciones plantea evidentes riesgos de confusión institucional y de conflicto de intereses.

Temor ante una nueva tentativa

Cabe temer, tras el severo correctivo impuesto por el Tribunal Supremo, una nueva tentativa para alcanzar por la vía autonómica lo que no ha sido posible por la estatal. No sería extraño que se promovieran normas autonómicas que exigieran nuevamente la obtención de un número registral para el ejercicio de la actividad turística, argumentando que el Alto Tribunal únicamente ha apreciado un problema competencial.

Sin embargo, esa eventual solución exigiría una justificación rigurosa. Las comunidades autónomas disponen ya de registros administrativos específicos para el control de la actividad turística que cumplen adecuadamente su función. Además, carecen de competencia para imponer la inscripción registral de los arrendamientos turísticos, del mismo modo que tampoco podrían exigir su formalización en escritura pública.

Los responsables políticos deberían recordar que la acción legislativa está llamada a resolver problemas reales y no a generar nuevos obstáculos burocráticos ni costes adicionales para los ciudadanos. Mucho menos cuando el servicio impuesto no aporta un valor añadido efectivo a la actividad económica sobre la que recae.

Finalmente, quizá sean los propios registradores quienes deban reflexionar sobre el rumbo seguido en los últimos años. No solo por la credibilidad institucional de su función, sino también por su propio interés corporativo. La grandeza del Registro de la Propiedad reside precisamente en la relevancia de su misión tradicional dentro del sistema español de seguridad jurídica preventiva. Preservar esa función esencial y evitar aventuras competenciales ajenas a su naturaleza contribuiría más a fortalecer la institución que cualquier intento de expansión de sus ámbitos de actuación.

El Registro Único de Arrendamientos: el Supremo pone fin a una enorme incertidumbre jurídica, por Silvia Blasco

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN EL ESCAPARATE

SILVIA BLASCO BENITO,

presidenta de FEVITUR. Organización patronal de alquiler de corta estancia en España.

La principal enseñanza de esta historia quizá sea que la seguridad jurídica no se construye acumulando registros, autorizaciones o procedimientos"

El Registro Único de Arrendamientos: el Supremo pone fin a una enorme incertidumbre jurídica

Las sentencias 620/2026, 629/2026 y 697/2026 del Tribunal Supremo han cuestionado los elementos esenciales del denominado Registro Único de Arrendamientos creado por el Real Decreto 1312/2024. La primera resolvió el recurso promovido por la Generalitat Valenciana. La segunda, el interpuesto por APARTUR y ATA. La tercera, el planteado por la Asociación Canaria del Alquiler Vacacional (ASCAV).

Las tres parten de procedimientos distintos, impulsados por actores diferentes y desde territorios distintos. Sin embargo, todas convergen en una misma conclusión: la adaptación española del Reglamento europeo sobre alquileres de corta duración fue más allá de lo que permitían tanto el reparto constitucional de competencias como los principios que deben inspirar una regulación eficaz y proporcionada.

Conviene aclarar algo desde el principio.

Las sentencias no cuestionan la necesidad de disponer de información sobre los alquileres de corta duración. Tampoco cuestionan que las administraciones públicas deban contar con herramientas que permitan conocer mejor la realidad del mercado, combatir el fraude o diseñar políticas públicas basadas en datos.

Cargas administrativas y advertencias

Lo que cuestionan es algo muy distinto.

Cuestionan que, bajo la apariencia de una adaptación técnica de una norma europea, se construyera un sistema que añadía nuevas cargas administrativas sobre actividades que ya estaban sometidas a control público, generando duplicidades, inseguridad jurídica y conflictos competenciales perfectamente evitables.

Lo verdaderamente llamativo es que este desenlace era perfectamente previsible.

Antes de la aprobación de la norma, el propio Consejo de Estado advirtió de los problemas competenciales que planteaba el proyecto. Señaló que el Estado carecía de cobertura suficiente para regular determinados aspectos del Registro Único en los términos planteados y que la función estatal podía ejercerse mediante instrumentos de coordinación e intercambio de información, sin necesidad de crear una nueva capa administrativa sobre estructuras ya existentes.

Las comunidades autónomas alertaron de la invasión competencial.

Las organizaciones empresariales advirtieron de la duplicidad registral.

Los operadores alertaron de los costes y de la inseguridad jurídica que iba a generar el sistema.

Nada de lo que hoy recogen las sentencias apareció por sorpresa.

Y es precisamente aquí donde este asunto deja de ser un debate sobre viviendas turísticas para convertirse en una reflexión sobre la calidad institucional de nuestro país.

Porque cuando una Administración impulsa una norma pese a la existencia de advertencias técnicas relevantes, el problema deja de ser exclusivamente jurídico. Se convierte en una cuestión de responsabilidad pública.

Daños difícilmente reparables

Las consecuencias han sido muy reales.

Miles de operadores iniciaron procedimientos registrales. Muchos propietarios tuvieron que actualizar documentación técnica de sus inmuebles. Otros quedaron atrapados en procesos complejos, costes inesperados o situaciones de incertidumbre que afectaban directamente a su actividad económica. Todo ello para cumplir una obligación cuya configuración jurídica ha sido posteriormente cuestionada por el Tribunal Supremo.

Y conviene recordar quiénes son esos afectados.

No hablamos únicamente de grandes plataformas o fondos de inversión. Hablamos, en gran medida, de pequeños propietarios, autónomos, empresas familiares y emprendedores. Personas que no disponen de departamentos jurídicos especializados ni de estructuras capaces de absorber con facilidad los errores regulatorios de las administraciones.

Mientras tanto, el debate público se desarrolló bajo una narrativa simplista según la cual cualquier crítica al Registro Único equivalía a una oposición al control, a la transparencia o a la legalidad.

La realidad era mucho más sencilla.

Lo que muchas organizaciones veníamos defendiendo era algo elemental: si ya existen registros autonómicos creados por las Administraciones competentes en materia turística, la solución no puede consistir en obligar a los ciudadanos a registrarse una segunda vez ante otra autoridad distinta para acreditar una realidad que ya había sido comprobada por la administración competente.

La buena regulación no consiste en pedir dos veces la misma información.

La buena regulación consiste en hacer interoperables los sistemas existentes.

La buena regulación no consiste en multiplicar procedimientos.

Consiste en simplificarlos.

Y la buena regulación no consiste en trasladar al ciudadano los costes de la falta de coordinación administrativa.

Consiste precisamente en evitarlos.

Injustificable papel de los registradores

Tampoco debería pasar desapercibido el papel que desempeñó el Colegio de Registradores dentro de este modelo.

No corresponde cuestionar una institución que ha desempeñado históricamente una función esencial para la seguridad jurídica preventiva en España. Precisamente por ello resulta legítimo preguntarse si era razonable convertir al Registro de la Propiedad en el eje central de un sistema destinado a supervisar actividades económicas que ya estaban siendo objeto de control administrativo por parte de las comunidades autónomas.

La cuestión no es si los registradores actuaron dentro de las funciones que les fueron atribuidas.

La cuestión es quién decidió atribuirles funciones que nunca debieron formar parte de ese diseño regulatorio.

Porque una institución concebida para proporcionar publicidad y certeza jurídica no debería verse arrastrada al centro de controversias regulatorias que corresponden al ámbito de la acción administrativa y de la distribución territorial de competencias.

La principal enseñanza de esta historia quizá sea que la seguridad jurídica no se construye acumulando registros, autorizaciones o procedimientos.

Se construye mediante normas sólidas, proporcionadas y respetuosas con el ordenamiento jurídico.

Regular más no significa regular mejor.

Y cuando las advertencias técnicas se ignoran, los informes se convierten en un trámite y las dudas jurídicas se subordinan a los objetivos políticos del momento, el resultado suele ser el mismo: años de litigios, recursos públicos desperdiciados y ciudadanos obligados a asumir los costes de errores que nunca cometieron.

Las sentencias del Tribunal Supremo no representan únicamente la corrección de una norma concreta.

Representan algo más importante.

La constatación de que el fin no justifica cualquier medio regulatorio.

Porque la lucha contra cualquier problema social, incluido el acceso a la vivienda, debe desarrollarse dentro de los límites que impone el Estado de Derecho.

No al margen de ellos.

Las democracias sólidas no se distinguen por la cantidad de normas que aprueban, sino por su capacidad para respetar los límites jurídicos que el propio ordenamiento impone a quienes gobiernan.

Y esa es, probablemente, la lección más valiosa que dejan estas sentencias.

Europa fortalece su capacidad de respuesta ante futuras crisis sanitarias

EN EL ESCAPARATE​

La Unión Europea ha movilizado más de 6.000 millones de euros en inversiones sanitarias para apoyar la salud global.

Europa fortalece su capacidad de respuesta ante futuras crisis sanitarias

Elvira Arroyo

Tras décadas de avances históricos, la mejora de los indicadores sanitarios mundiales se ha ralentizado. El aumento de los brotes infecciosos, el retroceso de la financiación internacional y el auge de la desinformación están poniendo a prueba los sistemas de salud. Ante este escenario, la Unión Europea (UE) ha lanzado la Iniciativa de Resiliencia Sanitaria Mundial, una estrategia para reforzar los sistemas sanitarios y afrontar con rapidez nuevas emergencias.

Durante los últimos 25 años la salud mundial ha vivido una transformación sin precedentes. La esperanza de vida se ha incrementado en más de cinco años, la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad y la mortalidad materna ha descendido un 40% desde el año 2000. Estos avances han sido posibles gracias al crecimiento económico, la investigación científica y décadas de inversión internacional que han ampliado el acceso a la atención médica en gran parte del planeta. En la actualidad, aunque los indicadores de salud continúan mejorando, lo hacen a un ritmo menor.

 


LA RESILIENCIA SANITARIA SE HA CONVERTIDO EN PIEZA CLAVE DE LA SEGURIDAD COLECTIVA, LA ESTABILIDAD ECONÓMICA Y EL BIENESTAR SOCIAL


 

La Comisión Europea advierte de que el contexto que hizo posible estos progresos está cambiando. La cooperación multilateral pierde peso frente a enfoques más bilaterales, mientras la desinformación erosiona la confianza pública en la ciencia y en las instituciones. A ello se suma la reducción de la financiación internacional: entre 2024 y 2025, la ayuda al desarrollo destinada a la salud cayó un 21%, lo que ha puesto de relieve las debilidades de numerosos sistemas sanitarios, especialmente en los países de renta baja.

Todo ello ocurre mientras aumentan los riesgos de propagación de enfermedades infecciosas. El cambio climático, la degradación ambiental, la resistencia a los antimicrobianos o la inseguridad alimentaria contribuyen a que los brotes sean cada vez más frecuentes e intensos. Además, en un mundo interconectado, las carencias sanitarias de una región pueden convertirse rápidamente en un problema global.

 


LA COOPERACIÓN MULTILATERAL PIERDE PESO FRENTE A ENFOQUES MÁS BILATERALES, MIENTRAS LA DESINFORMACIÓN EROSIONA LA CONFIANZA PÚBLICA EN LA CIENCIA Y EN LAS INSTITUCIONES


 

La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la fragilidad de los sistemas sanitarios ante crisis de alcance global. Seis años después de aquella emergencia, la Unión Europea ha decidido reforzar su papel en la salud global mediante la Iniciativa de Resiliencia Sanitaria Mundial, adoptada el 13 de mayo de 2026. Esta hoja de ruta pretende mejorar la capacidad de prevención, preparación y respuesta ante futuras crisis, fortalecer los sistemas sanitarios y forjar unas bases más sólidas frente a amenazas que no conocen fronteras.

Ejes prioritarios

La nueva estrategia europea pretende actuar sobre las principales vulnerabilidades detectadas tras la pandemia de COVID-19 y otras crisis sanitarias recientes. Para ello, la Comisión Europea ha diseñado un plan de acción estructurado en cinco grandes prioridades y nueve iniciativas emblemáticas que comenzarán a desplegarse entre 2026 y 2027.

El primer reto consiste en construir una gobernanza sanitaria mundial más eficaz y menos fragmentada, capaz de responder a dificultades persistentes como la insuficiencia de financiación. Bruselas considera imprescindible una mayor coordinación entre los Estados miembros y mantener su compromiso con la agenda sanitaria global. En este sentido, recuerda que ya ha movilizado más de 6.000 millones de euros en inversiones sanitarias.

El segundo objetivo se centra en consolidar los sistemas sanitarios nacionales, especialmente en los países socios de la UE. La Comisión considera que aquellos Estados capaces de financiar, gestionar y prestar sus propios servicios sanitarios están mejor preparados para proteger a sus poblaciones y asegurar la continuidad asistencial durante las crisis. La transición hacia una mayor soberanía sanitaria se apoyará en inversiones específicas, con especial atención a la atención primaria.

 


EN UN MUNDO INTERCONECTADO, LAS CARENCIAS SANITARIAS DE UNA REGIÓN PUEDEN CONVERTIRSE RÁPIDAMENTE EN UN PROBLEMA GLOBAL


 

El tercer eje de la estrategia consiste en mejorar la prevención, la preparación y la capacidad de respuesta ante futuras amenazas epidémicas. La Comisión quiere impulsar tecnologías como la secuenciación genómica y la inteligencia artificial para mejorar la vigilancia en tiempo real y agilizar la identificación de nuevas amenazas. Asimismo, prevé ampliar las capacidades de análisis de aguas residuales y del medio ambiente, capaces de detectar la presencia de patógenos antes incluso de que se registren casos clínicos.

La rapidez de actuación será clave. El brote de mpox (antes “viruela del mono”) registrado en África en 2024 demostró la importancia de una respuesta coordinada, pero también dejó ver las deficiencias en los sistemas de detección temprana. Para subsanarlas, la UE se decanta por las denominadas plataformas agnósticas de patógenos, unos sistemas de vigilancia diseñados para identificar de forma precoz cualquier agente infeccioso, incluso aquellos desconocidos o no incluidos previamente en los programas de seguimiento.

Cadenas de suministro diversificadas

El cuarto pilar de la estrategia europea busca diversificar las cadenas de suministro globales, impulsar la fabricación de productos sanitarios estratégicos y fomentar la cooperación internacional en el desarrollo de contramedidas médicas. La pandemia de la COVID-19 dejó constancia de las limitaciones de depender de un número reducido de países y fabricantes para el suministro de vacunas, medicamentos y otros productos esenciales.

La Comisión Europea considera que unas cadenas de suministro más diversificadas son decisivas para afianzar la resiliencia sanitaria y reducir la vulnerabilidad ante tensiones geopolíticas o interrupciones del mercado.

Este compromiso es especialmente importante para productos destinados a combatir enfermedades como el cáncer, el VIH, la tuberculosis o la malaria, así como para responder a futuras epidemias. En esta línea, la UE puso en marcha en 2021 el programa MAV+, que ha movilizado alrededor de 2.000 millones de euros en países como Sudáfrica, Senegal, Ghana, Nigeria, Ruanda y Egipto.

La Comisión prevé intensificar estos esfuerzos mediante nuevos instrumentos de inversión y una mayor colaboración con el sector privado para impulsar la producción de productos sanitarios esenciales y mantener la competitividad de la industria europea.

Por último, la quinta línea de actuación aborda la lucha contra la desinformación sanitaria. Durante las crisis sanitarias importantes, existe un mayor riesgo de información engañosa e injerencia por parte de agentes extranjeros en materia de salud que pueden mermar la confianza pública en la ciencia. El objetivo de la UE es que la formulación de políticas de salud mundial se siga sustentando en la cooperación internacional y en la evidencia científica.

Al mismo tiempo, es necesario intensificar la lucha contra los medicamentos falsificados y de calidad inferior, sobre la base de los conocimientos especializados de la UE en el sector y aprovechando las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

 


ES NECESARIO INTENSIFICAR LA LUCHA CONTRA LOS MEDICAMENTOS FALSIFICADOS Y DE CALIDAD INFERIOR


 

Una cuestión de seguridad global

La Iniciativa de Resiliencia Sanitaria Mundial llega en un momento especialmente delicado para la salud global. Episodios recientes como el mpox en África o los recurrentes brotes de ébola han vuelto a recordar la debilidad de los sistemas sanitarios y la celeridad con la que una amenaza local puede adquirir dimensión internacional. Para los responsables europeos, la preparación ya no puede entenderse como una respuesta puntual ante una crisis, sino como una política permanente basada en la anticipación, la vigilancia y la cooperación.

Pero, más allá del ámbito sanitario, la Comisión Europea reconoce que la salud es un factor cada vez más relevante en el tablero geopolítico. En este contexto, la Unión Europea aspira a consolidarse como un actor de referencia en la gobernanza sanitaria mundial, reafirmando su apoyo al multilateralismo y a la Organización Mundial de la Salud.

En definitiva, ninguna región puede considerarse segura si el resto del mundo sigue siendo vulnerable. La resiliencia sanitaria se ha convertido en pieza clave de la seguridad colectiva, la estabilidad económica y el bienestar social.

La financiación sanitaria de la UE

Más del 42% de los recursos del Fondo para Pandemias son aportados por Team Europe.

360 millones de euros son destinados por la UE para Gavi, la Alianza para las Vacunas.

Alrededor de 540 millones de euros se han invertido en la fabricación de productos sanitarios en África, movilizando hasta 2.000 millones de euros en el marco de la iniciativa MAV+ para vacunas, medicamentos y tecnologías sanitarias.

Más de 100 millones de euros se han destinado a iniciativas de seguridad sanitaria puestas en marcha junto con Africa CDC (Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades).

700 millones de euros han sido comprometidos por la UE para el Fondo Mundial, elevando la contribución total de Team Europe a más de 3.000 millones de euros.

Fuente: Comisión Europea. 2026.

Europa aspira a consolidarse como un actor de referencia en la gobernanza sanitaria mundial.

El primer acuerdo mundial sobre pandemias

La pandemia de la COVID-19 hizo visibles las dificultades de la comunidad internacional para coordinar una respuesta rápida ante una emergencia sanitaria de alcance mundial. Para prevenir situaciones similares, los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobaron en mayo de 2025 el primer Acuerdo sobre Pandemias de carácter internacional.

El texto incorpora el enfoque Una sola salud, que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y el medio ambiente.

El acuerdo recoge que las decisiones sobre confinamientos, campañas de vacunación, cierres de fronteras u otras medidas de salud pública seguirán siendo competencia exclusiva de cada Estado.

El modelo europeo de innovación sanitaria

La Unión Europea considera que su fortaleza sanitaria se basa en la combinación de investigación, capacidad industrial y un marco regulador que garantiza la seguridad y eficacia de medicamentos, vacunas y productos sanitarios.

En este marco, la Agencia Europea de Medicamentos permite acelerar la evaluación y autorización de nuevos productos en situaciones de emergencia, manteniendo elevados estándares de calidad y seguridad.

La investigación es otro de los pilares del modelo europeo. A través de la Asociación Global Health EDCTP3, financiada por Horizonte Europa, la UE impulsa el desarrollo de vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas, especialmente en África subsahariana.

La UE quiere acelerar el desarrollo de vacunas, tratamientos y diagnósticos para responder con mayor rapidez a futuras pandemias.
La UE apuesta por nuevas herramientas de vigilancia, como la inteligencia artificial, la secuenciación genómica y las plataformas capaces de detectar patógenos

Un observatorio para seguir la financiación sanitaria mundial

La Comisión Europea propone la creación de un Rastreador Mundial de Salud y Resiliencia, una herramienta que permitirá monitorizar de forma sistemática el gasto sanitario a escala internacional. El objetivo es aumentar la transparencia, evitar duplicidades y mejorar la eficacia de los recursos destinados a la salud global.

La intención es desarrollarlo en colaboración con la OCDE, la OMS y el Banco Mundial. A medio plazo, el rastreador ampliará su alcance a otras prioridades sanitarias internacionales e incorporará, cuando los datos lo permitan, indicadores desglosados por sexo y con perspectiva de género.

Para saber más

Unión Europea de la Salud. Iniciativa de la Comisión Europea en la que todos los países de la UE se preparan y responden juntos a las crisis sanitarias.

Perfiles de salud por país europeo 2025. Comisión Europea. Análisis detallado de los sistemas nacionales de salud de la UE que incluye una sección especial sobre productos farmacéuticos.