Vulnerabilidad económica y jurídica de los jóvenes, por Andrea González

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ANDREA GONZÁLEZ HENRY,

presidenta del Consejo de la Juventud de España

La mayoría de los contratos de alquiler se firman como documentos privados, sin ningún tipo de intervención que garantice que ambas partes entienden lo que están firmando”

Vulnerabilidad económica y jurídica de los jóvenes

Al hablar de democracia es algo común escuchar que en España todas las personas somos ciudadanas de pleno derecho y que nos encontramos en igualdad de condiciones. Pero nada más lejos de la realidad cuando hablamos de juventud. Porque si no podemos vivir con dignidad, no podemos ejercer una ciudadanía plena. Y vivir con dignidad, en 2026, requiere algo que se ha convertido en un privilegio: tener un lugar donde vivir. Un lugar donde sentirte segura, donde saber que el día de mañana seguirás estando, donde poder construir algo parecido a una vida.

El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España confirma lo que muchas ya sabíamos: emanciparse en España se ha convertido en un lujo generacional. Solo el 14,5% de las personas jóvenes vive de forma independiente, el peor dato desde que existen registros. Y eso ocurre, conviene subrayarlo, mientras el empleo mejora y los salarios crecen. El problema no es que la juventud no trabaje. El problema es que el mercado de la vivienda ha dejado de ser accesible para una generación entera, y que cuando por fin conseguimos entrar en él, lo hacemos en condiciones de enorme vulnerabilidad. Una enorme vulnerabilidad que no solo es económica, sino que es jurídica, porque existe una realidad que los datos de emancipación no terminan de capturar: la de quienes técnicamente tienen dónde vivir, pero en condiciones que no les protegen.

Inseguridad jurídica

Hablamos, por ejemplo, de la persona que encontró su habitación en Instagram o TikTok porque no había otra opción; de la que comparte piso con cuatro desconocidos y cuyo nombre no aparece en ningún contrato, o de la que vive en una habitación alquilada por una cantidad que paga en Bizum a su compañera de piso, sin recibo, sin registro, sin ningún documento que acredite que ese espacio es, de alguna manera, suyo. Son situaciones que se han normalizado por pura necesidad, y que dejan a quienes las viven completamente desprotegidas ante cualquier conflicto: una subida arbitraria del precio, un aviso de que hay que marcharse en dos semanas, una retención de fianza sin justificación, una cuota de basura nueva que tienes que pagar…

Pero la inseguridad jurídica no afecta solo a quienes viven al margen de cualquier formalidad. Afecta también a quienes sí tienen un contrato, porque la mayoría de los contratos de alquiler en España se firman como documentos privados, sin ningún tipo de intervención que garantice que ambas partes entienden lo que están firmando y que el contenido es legal. Hay cláusulas que son nulas aunque estén por escrito (por ejemplo que obligan a la persona inquilina a hacerse cargo de reparaciones que corresponden al propietario, que imponen penalizaciones desproporcionadas, que limitan derechos que la ley reconoce expresamente) y que sin embargo se firman cada día porque quien alquila no siempre sabe que puede negarse, o porque la necesidad de conseguir ese piso es más urgente que cualquier otra consideración, sobre todo cuando sabes que para conseguir un piso tendrás que caerle mejor al propietario que las 40 personas que lo han visitado antes que tú. También nos encontramos con mucha gente con un contrato en regla, sin trampas y sin letra pequeña sospechosa y que aun así no sabe si mañana su contrato seguirá siendo válido. La derogación del Real Decreto ley 8/2026 (aprobado en marzo para responder a las consecuencias de la guerra de Irán y derogado semanas después) dejó a miles de personas inquilinas sin saber si su prórroga extraordinaria seguía en pie o no. La respuesta, en muchos casos, llegó a través de un telediario, no de una carta de su arrendador ni de ningún servicio de orientación jurídica. Esa es también una forma de vulnerabilidad: la de vivir pendiente de si el BOE de hoy te cambia las condiciones de tu vivienda, sin tener a nadie que te explique qué significa eso para tu contrato concreto, para tu situación concreta.

¿Qué hacer?

Lo que pocos inquilinos saben es que existen instrumentos para cambiar eso. Elevar un contrato de arrendamiento a escritura pública ante notario aporta algo que un documento privado no puede dar: fecha cierta, fuerza ejecutiva, y la garantía de que alguien ha verificado que el contenido del contrato respeta la Ley y que ambas partes saben lo que están firmando. No elimina la asimetría de poder entre quien necesita urgentemente una vivienda y quien la ofrece en un mercado con escasísima oferta (para eso necesitamos política pública, y sigue haciendo falta), pero sí introduce un nivel de protección real para quien está en la posición más débil, que en la mayoría de los casos es la persona inquilina.

Nada de esto sustituye a lo que sigue siendo urgente y necesario: más vivienda pública, más oferta de alquiler asequible, una intervención decidida del Estado en un mercado que ha fallado sistemáticamente a las personas jóvenes. Decía Ricardo Piglia que cuando quería tranquilizarse se refugiaba en el futuro: «Dentro de diez años me voy a reír de todo esto». Esa opción, la de esperar a que el tiempo solucione las cosas, no está disponible para nuestra generación, pero a veces no queda otra, y mientras esas políticas llegan, hay personas jóvenes que hoy buscan piso en Instagram, que hoy firman contratos que no comprenden del todo, que hoy viven en situaciones que no las protegen. Y esas personas merecen conocer los instrumentos jurídicos que existen para protegerlas. No como sustituto de la lucha política, sino como parte del mismo compromiso: el de construir condiciones en las que la juventud pueda vivir con dignidad, con seguridad y con derechos reales. Eso también es política de vivienda.

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El notariado como motor de la España rural, por Benito Torrecillas

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN PLENO DEBATE

BENITO TORRECILLAS,

notario de Falset

Es en los pueblos donde el Notariado despliega su función social más pura y gratificante"

El notariado como motor de la España rural

Hay pueblos en España donde todavía se dejan las llaves puestas en la puerta, la gente se sigue saludando por la calle y una casa representa la memoria de una familia. Sin embargo, muchos de esos pueblos viven hoy entre persianas bajadas y carteles de “se vende” que nadie mira.

Se habla mucho de la España vaciada y de la despoblación. Las estadísticas suelen ser frías, pero a veces retratan realidades incómodas: casi la mitad de las casas vacías de España se concentran en el entorno rural (unos 3,8 millones de inmuebles, según el INE).

Inseguridad jurídica

En el debate público sobre cómo movilizar este patrimonio, se suele apelar a recargos en el IBI o a incentivos fiscales. Son medidas necesarias pero incompletas si se analizan exclusivamente desde un despacho urbano. El verdadero freno para que una casa de pueblo vuelva a tener vida no siempre es el dinero, a menudo es la inseguridad jurídica. Y es aquí donde la función notarial sobre el terreno resulta indispensable.

Para quienes ejercemos el Notariado en municipios como Falset (Tarragona), con una población de unos 2.800 habitantes aproximadamente, esa cifra no es una abstracción, sino el paisaje de cada mañana. Detrás de cada balcón desconchado y de cada cerradura oxidada no suele haber una fría estrategia de especulación, sino algo mucho más complejo: una telaraña de herencias inconclusas, dudas legales y un arraigo que se resiste a morir, pero que ha olvidado cómo avanzar. Para rehabilitar una vivienda rural, antes hay que rehabilitar su historia jurídica. Ahí el Notariado cumple una función social, aunque pocas veces visible.

Cuando llegué a mi destino en Falset, comprendí pronto que la famosa ´capilaridad´ del Notariado no es un concepto retórico, sino un servicio de urgencias jurídicas. En el mundo rural, el notario es, con frecuencia, el último faro institucional que permanece encendido mientras las oficinas bancarias bajan el cierre y los servicios se alejan. Somos el asesor de cabecera, esa autoridad cercana a la que un vecino puede acudir a consultar un problema sin necesidad cita previa o meses de antelación.

Artesanos del Derecho

Nuestra labor consiste en ser artesanos del Derecho. Dedicamos horas a desenredar particiones complejas, buscar el consenso entre copropietarios que ni siquiera se conocían y a dotar de certezas un patrimonio que, de otro modo, acabaría en ruina estructural. Aquí escuchamos historias familiares que se remontan a tres generaciones, localizamos fincas sin registrar, interpretamos voluntades dichas “de palabra”, o ayudamos a personas mayores que llegan con sus carpetas de gomas llenas de papeles desgastados por el tiempo relativas una masía que perteneció al abuelo y que nadie inscribió nunca.

Cada vez que logramos formalizar una venta difícil o ayudar a una pareja joven a adquirir esa casa que llevaba décadas cerrada, sentimos que estamos combatiendo el olvido.

Cuando pienso en el futuro de nuestra profesión, me dirijo inevitablemente a quienes hoy pasan largas jornadas devorando el temario de la oposición. Existe el mito de que el destino ideal es una plaza en una gran capital. Permítanme disentir.

Es en los pueblos donde el Notariado despliega su función social más pura y gratificante. Aquí no eres un anónimo: eres el notario del pueblo. Escuchas a las familias, aconsejas en la mesa de la cocina si es necesario, calmas los ánimos en una partición difícil y ves el impacto directo de tu trabajo en la comunidad. Animo firmemente a las nuevas promociones a buscar estos destinos no como un trámite de paso, sino como una escuela de vida y de derecho.

En muchos pueblos hay casas vacías, pero también personas que querrían rehabilitarlas, comprarlas o volver a ellas. El problema es que entre unas y otras existe, con frecuencia, un laberinto jurídico que alguien tiene que ayudar a atravesar. Ese alguien suele ser el notario rural.

Acompañar a las familias

Y quizá por eso el mundo rural sigue necesitando notarios jóvenes que quieran instalarse en él. Porque ejercer en un pueblo significa acabar acompañando a las familias en todos los momentos importantes de su vida: compras, herencias, matrimonios, proyectos, despedidas.

La recuperación de la España interior no vendrá solo de la mano de la fibra óptica o de los planes estatales, aunque sean bienvenidos. Vendrá si garantizamos que vivir en un pueblo no signifique ser un ciudadano de segunda en cuanto a acceso a la justicia preventiva. La presencia del notario en el territorio asegura que un habitante de la comarca del Priorat tenga exactamente las mismas garantías y el mismo asesoramiento de excelencia que el residente de la calle Serrano de Madrid o el Paseo de Gracia de Barcelona.

El notario rural no es una figura del pasado, sino parte de la solución futura. Un profesional cercano, accesible y capaz de transformar problemas aparentemente enquistados en oportunidades para que los pueblos vuelvan a tener vida.

El mundo rural: esencial para los nuevos notarios, por Andrés García-Bengochea

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN PLENO DEBATE

ANDRÉS GARCÍA-BENGOCHEA HERNÁNDEZ, notario de Muxía

El notario se convierte en una persona de confianza, a la que le cuentan sus problemas y preocupaciones con la esperanza de alcanzar una solución"

El mundo rural: esencial para los nuevos notarios

Después de aprobar las oposiciones y una vez asignada una plaza para comenzar su andadura profesional, los nuevos notarios se enfrentan a un nivel de novedades que probablemente no han visto con anterioridad. Dominar el Sistema Integrado de Gestión del Notariado, SIGNO, el software para la redacción de escrituras, la gestión de la notaría o conocer todos los requisitos que deben reunir los distintos textos legales, son algunos de los retos a los que se exponen. Como seguramente habrán vivido cada uno de ustedes en su vida profesional, existen ciertas diferencias entre la teoría y la práctica, que requieren un cierto período de adaptación.

Una visión de 360°

En estos inicios y dependiendo del contexto, el destino y el tipo de notaría, algunos notarios optan por comenzar solos, y otros se apoyarán en oficiales, que o bien ya trabajaban en la notaría o han sido contratados. Ambas posibilidades tienen su aspecto positivo, en el primer caso el notario adquiere una visión de 360° de cómo funciona todo y, en el segundo, permite acelerar su aprendizaje, apoyándose en personas con experiencia en este mundo laboral. El que escribe estas letras eligió la primera opción, con el objetivo de empezar desde abajo y entender todos los entresijos de la notaría.

Mi primer destino ha sido Muxía, un precioso pueblo costero de 5.000 habitantes situado en Galicia. Conocido por ser uno de los terrenos más afectados por el drama del Prestige, es una península que cuenta con playas espectaculares como la de Os Muiños o Lourido, ésta última formando parte del

Camiño dos Faros, un recorrido de casi 200 kilómetros entre Malpica y Finisterre. Al final del pueblo y al borde del mar, se encuentra el Santuario de la Virgen de la Barca y las piedras de su entorno, que recorren el Camino Xacobeo de Santiago a Muxía-Finisterre. Las fiestas de la Barca, celebradas en septiembre, paralizan el pueblo y han sido reconocidas como de interés turístico nacional. A escasos kilómetros y con grandes vistas se encuentra el parador de Muxía, que presenta la tasa de ocupación más alta de toda España.

Transcurridos unos meses, el notario empieza a conocer las peculiaridades de la zona y las preocupaciones de su gente. En Muxía los padres “quiere reconocer a los hijos”, una expresión popular que significa que desean nombrarles herederos en sus testamentos. También genera confusión la aceptación de herencia, al creer que solo con un testamento ya han adquirido el patrimonio del difunto. Es habitual la solicitud de que “les arregles los papeles”, es decir, que puedas explicarles sin tecnicismos cuál es su situación jurídica.

Una persona de confianza

El notario se convierte en una persona de confianza, a la que le cuentan sus problemas y preocupaciones con la esperanza de alcanzar una solución. Se trata de una población que presenta especiales vínculos con Suiza (por la emigración), por lo que siempre suele haber algún componente de derecho internacional. La ubicación de los inmuebles, también exige tener conocimientos acerca de la ley de costas, ya que con frecuencia se invade el dominio público marítimo terrestre. Con el paso de los meses y desarrollo de la práctica, se valora en mayor medida todo lo estudiado durante los años de oposición.

El notario actúa como un garante de la legalidad, debiendo constatar que el texto se adecúa a los requisitos formales y los otorgantes firman con pleno conocimiento de todas las circunstancias que vinculan a la escritura. En este aspecto, el juicio de capacidad cobra una relevancia significativa, cancelando cualquier firma en la que se pueda albergar dudas acerca de la falta de discernimiento/conocimiento de alguno de los interesados. Esta obligación se extiende a cualquier clase de negocio jurídico, por muy sencillos que puedan parecer algunos.

Como ejemplo, hace unos días compareció en mi notaría un señor con problemas auditivos que quería ratificar una escritura otorgada en otra ciudad (en la que ese señor era representado con mandato verbal, insuficiente para la validez del documento). Al preguntarle en qué consistía la escritura que quería ratificar, me dice que “quiere renunciar a todo” y le explico que en la escritura citada aceptaría la herencia. Le explico todo en detalle y le invito a que pueda leer con calma el documento (en su casa o en la notaría) para que lo ratifique en otro momento, si lo considera, una vez que sea consciente de su contenido. Debemos tener especial atención con las personas más vulnerables, asegurándonos de que pueda cumplirse realmente su voluntad y evitando cualquier intento de manipulación de terceros.

Se trata de una profesión en constante aprendizaje que abarca múltiples campos del derecho civil, mercantil o hipotecario, entre otros, por lo que es imprescindible mantenerse actualizado para dar un buen servicio. Desde celebrar matrimonios, hasta expedientes para la inscripción de fincas en el Registro de la Propiedad o una fusión de sociedades, todos ellos requieren una preparación para que las escrituras puedan surtir los efectos deseados.

El mundo rural es, en mi opinión, el lugar idóneo para dar los primeros pasos, teniendo un contacto más directo con los clientes, y un menor volumen de trabajo que nos permita crecer y entender en que consiste esta profesión para cumplir con acierto lo que dice el famoso refrán: “Antes de correr hay que aprender a andar”.

Llanes. De mar, cine y tradiciones

AL ENCUENTRO

Panorámica desde el Paseo de San Pedro (foto EP).

LLANES

De mar, cine y tradiciones

JESÚS ORTIZ

Más que posiblemente, si alguien habla al viajero de una localidad asturiana con todos los atractivos que puede ofrecer el Principado, la referencia a Llanes sea la que surja en primer lugar. Las razones son unas cuarenta playas a lo largo de más de medio centenar de kilómetros de costa, peculiaridades como los bufones o las playas interiores, rutas de montaña al abrigo de los Picos de Europa, visión panorámica del paso de la humanidad, desde el paleolítico hasta la arquitectura indiana, los paisajes pintorescos que han sido protagonistas en películas y series o tradiciones pesqueras y culturales, como las fiestas de San Roque y los encuentros de bandas de gaiteros. En fin: pasen y vean…

Cuando hay mucho que contar y el escribidor se entusiasma con cada posible hito de su texto, la dificultad es decidir qué se queda fuera de la historia o se menciona sin profundizar en datos o emociones. Bien: pues en estas estamos por aquí. Pero al lío… Si intentamos poner un poco de orden, empecemos por las oportunidades de asentamiento y el binomio clásico: agua para vivir y alturas para defenderse.

 


EL MUNICIPIO DE LLANES ESTÁ INCLUIDO EN ZONAS DE PAISAJE PROTEGIDO, COMO EL DE LA COSTA ORIENTAL DE ASTURIAS O EL DE LA SIERRA DEL CUERA


 

De mar y montaña, el municipio de Llanes va servido. Citemos que está incluido en zonas de paisaje protegido, como el de la Costa Oriental de Asturias o el de la Sierra del Cuera. Añadamos a la ecuación algunas corrientes fluviales, sobre todo el modesto Carrocedo, que es el que forma la recoleta ría a cuyos márgenes nació la capital llanisca. El resultado son restos de herramientas, enseres o enterramientos que dan fe de los asentamientos desde el paleolítico inferior en adelante. El catálogo de cuevas y lugares de interés arqueológico es amplísimo. Por su singularidad, cabe mencionar el ídolo de Peña Tú, a unos doce kilómetros de la capital, que es una roca al aire libre en la que se ven pinturas y grabados hechos en el Neolítico; hace unos cuatro mil años, calculan.

 


EL ÍDOLO DE PEÑA TÚ ES UNA ROCA AL AIRE LIBRE EN LA QUE SE VEN PINTURAS Y GRABADOS HECHOS EN EL NEOLÍTICO; HACE UNOS CUATRO MIL AÑOS


 

Muchos de esos restos que antes citábamos tienen como componentes cáscaras de moluscos y crustáceos, lo que demuestra que nuestros más primitivos antepasados también le daban al marisco que, además de estar muy bueno, ofrece la oportunidad de cogerlo sin tener que correr detrás de él y constituye una magnífica fuente de proteínas. Es lo que aporta estar en una costa rica y llena de entrantes donde poder acceder cómodamente a las zonas de captura. Hoy llamamos a estos playas; y en Llanes las hay para todos los gustos: arenales amplios, como San Antolín; con caprichos escultóricos creados por la erosión, como Cuevas del Mar; recoletas y acogedoras, como la del Canal; o interiores (sin vista directa al Cantábrico, porque el agua entra por las grietas del acantilado), como las de Cobijeru y Gulpiyuri, ambas Monumento Natural. Metidos en la costa, mención ineludible a los bufones (porque “bufan”): una especie de geiseres marinos producidos por la fuerza del mar, al buscar salida por la parte alta de las rocas, lo que genera unos chorros de agua que alcanzan varios metros de altura en las mareas con más empuje. Todo un espectáculo de fuerza y siseos que nadie debe perderse.

 


LOS BUFONES SON UNA ESPECIE DE GEISERES MARINOS PRODUCIDOS POR LA FUERZA DEL MAR AL EMBESTIR LAS ROCAS Y BUSCAR SALIDA POR LA PARTE ALTA


 

Las sendas que permiten adentrarse en rutas de montaña o de costa son numerosas y para todos los gustos. ¿Algunos ejemplos? Si el paseo se hace con gente menuda, pero que les guste caminar por el bosque, El Camín Encantáu es un cuento al aire libre en el que las leyendas, tradiciones y personajes mitológicos se encuentran con los excursionistas en unos nueve kilómetros (ruta circular) de senderismo. Para los más intrépidos, un magnífico itinerario de tres jornadas que lleva hasta el santuario de Covadonga, en Cangas de Onís, y que une montaña e historia. Y para los más marineros, varios caminos costeros o la singular Ruta de los Bufones, de poco más de once kilómetros, con inicio y fin en Llames (que pertenece a la parroquia de Pría, donde hacen, por cierto, un queso ahumado exquisito).

 


HAY UN MAGNÍFICO ITINERARIO DE TRES JORNADAS QUE LLEVA HASTA EL SANTUARIO DE COVADONGA, EN CANGAS DE ONÍS, Y QUE UNE MONTAÑA E HISTORIA


 

Centrados en la villa de Llanes, tenemos también la senda fluvial del Carroceu o el paseo costero de San Pedro, para llenarse los ojos de Cantábrico, aunque podemos hacer también un recorrido histórico que nos lleve desde el Medievo hasta nuestros tiempos. En orden cronológico, podemos empezar con las murallas y el Torreón (s. XIII), la Basílica de Santa María (s. XIII) y palacios con distinto grado de conservación como el de Gastañaga (s. XV), el del Cercáu (s. XVI), el de Posada Herrera (s. XVII) o el del Duque de Estrada (s. XVII); seguir por las casonas de indianos, que presentan aquí (en todo el municipio hay fascinantes ejemplos) una concentración difícil de encontrar en otros lugares y con tanta variedad de estilos, dicho esto con permiso del eclecticismo que caracteriza las construcciones de quienes regresaron tras haber emigrado a Las Américas y haber hecho fortuna, cuya obra más representativa es el Casino; y terminar en el puerto, donde Agustín Ibarrola convirtió 166 bloques de hormigón en Los Cubos de la Memoria (2001), contra cuyos colores y símbolos rompe el mar para hacer de cada minuto una obra escultórica diferente.

 


LAS MURALLAS, EL TORREÓN Y LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA SON LAS EDIFICACIONES MÁS ANTIGUAS QUE RECUERDAN EL PASADO MEDIEVAL LLANISCO


 

Leonor de Austria (1498-1558) nos ofrece otra manera de ver Llanes y su historia. Cuentan las crónicas que, en 1517, la entonces infanta de dieciocho años llegó a España con su hermano (menor que ella) el futuro rey Carlos I. Ya saben que el joven príncipe venía hacerse cargo de la herencia de su madre, Juana I “La Loca”, y que tras algo más de dos semanas de viaje y con un Cantábrico enfurecido, recaló en Tazones y él y sus acompañantes decidieron seguir viaje por tierra hasta Santander, que era el puerto de destino inicial. A Llanes llegó la comitiva 18 días más tarde del desembarco (el trayecto es de 66 km, pero estamos a principios del siglo XVI y hablamos de un nutrido grupo de cortesanos flamencos); y parece que Leonor, inquieta y un tanto rebelde (posiblemente genética de la abuela materna), se zafó pronto de los besamanos de bienvenida para ir a pasear por la villa, aún algo perjudicada por un reciente incendio, y conocer paisajes y paisanajes.

 


EN EL PUERTO, AGUSTÍN IBARROLA CONVIRTIÓ 166 BLOQUES DE HORMIGÓN EN LOS CUBOS DE LA MEMORIA (2001), CONTRA CUYOS COLORES Y SÍMBOLOS ROMPE EL MAR


 

En este probable paseo, la que posteriormente sería reina de Portugal y de Francia vio, claro, las murallas, la basílica de Santa María o el palacio de Gastañaga; y con toda probabilidad se interesó por la actividad ballenera del puerto llanisco, porque en aquel tiempo era el más importante motor económico. Al lado de la playa del Sablón está aún la llamada Casa de Ballenas: una de las que había al lado de los “sables”, zonas de la ribera donde se despiezaba a los cetáceos, en la que los pescadores guardaban las herramientas y procesaban la grasa, y entre cuyo mortero se ven huesos de ballena. El castillete que está en el paseo de San Pedro, al otro lado de la playa, es similar al que conoció seguramente la infanta, que servía para avistar a los gigantes marinos. Es un lugar estratégico, con gran campo visual y muy cerca del núcleo urbano, lo que facilitaba el aviso a los pescadores para que se hicieran al mar en las pequeñas barcas, ligeras y maniobrables, con las que salían a la caza.

 


AL LADO DE LA PLAYA DEL SABLÓN ESTÁ AÚN LA LLAMADA CASA DE BALLENAS: UNA DE LAS QUE HABÍA AL LADO DE LOS “SABLES”, ZONAS DE LA RIBERA DONDE SE DESPIEZABA A LOS CETÁCEOS


 

El cine y la televisión aportan otra manera de ver y disfrutar la visita a Llanes. El ayuntamiento diseñó y puso en marcha Llanes de Cine, que anima al viajero a “visitar los escenarios de rodaje de 18 largometrajes, 3 series de televisión y 1 cortometraje”, como explican sus organizadores. Desde ese drama de posguerra que es Porque te vi llorar (Juan de Orduña, 1941) hasta la serie La Señora (Lluís Mª Güell, 2008), que desgranó en tres temporadas y treinta y nueve episodios una historia de amor –y más cosas, claro– en la España de hace cien años. Directores como Gonzalo Suárez, premio de la juventud en Cannes (1984) y Concha de Plata al mejor director en San Sebastián (1988), o José Luis Garci, con un Oscar a la mejor película extranjera (1983) y un Goya a la mejor dirección (1987), suman entre ambos más de una decena de películas en las que el concejo llanisco tiene especial protagonismo. Y si hay quien se lo quiera “pasar de miedo”, ahí está el Palacio de Partarríu o, mejor dicho, El Orfanato (2007) con el que Juan Antonio Bayona, con cinco premios Goya en sus vitrinas, hizo saltar de la butaca a más de uno.

 


LA INICIATIVA LLANES DE CINE ANIMA AL VIAJERO A “VISITAR LOS ESCENARIOS DE RODAJE DE 18 LARGOMETRAJES, 3 SERIES DE TELEVISIÓN Y 1 CORTOMETRAJE”


 

Permitan que dediquemos unas líneas más a capítulos que, con seguridad, merecen reportajes aparte. Como el Museo del Oriente de Asturias, que es todo él una “foto fija” de la diversidad cultural del extremo oriental asturiano, o como la senda costera del Camino de Santiago, que recorre el litoral llanisco de lado a lado. Y, por supuesto, las peculiaridades gastronómicas, que se sustentan en pilares como la enorme variedad de quesos, los pescados y mariscos “de la Rula” o los imprescindibles “tortos” (de maíz amarillo), abundantemente rematados por picadillo de chorizo, jamón con huevo frito o crema de Cabrales, los más tradicionales.

Ídolo de Peña Tú (Paleolítico. Foto Turismo de Llanes).
Bufones de Pría (foto Turismo de Llanes).
Palya de Toró (foto EP).
Playa interior de El Cobijeru (foto Turismo de Llanes).
Murallas y Torreón (s. XIII. Foto EP).
Basílica de Santa María (s. XIII. Foto EP).
Calle mayor con El Casino al fondo (foto EP).
Cubos de la Memoria al amanecer (Agustín Ibarrola, 2001. Foto Turismo de Llanes).
Ría del Carrocedo (Foto EP).
Palacio de Partarríu (s. XIX. Protagonista de El Orfanato, Juan Antonio Bayona, 2007. Foto Turismo de Llanes).

PARA NO PERDERSE

Ruta Marinera de la Princesa.
Ayuntamiento de Llanes, Cofradía de Pescadores.

Vente a «caleyar» por Llanes.
Blog Vente a caleyar (2023).

Los Cubos de la Memoria en la Ruta del Arte Contemporáneo.
Blog Agustín Ibarrola.

Oficina de Turismo de Llanes

Oficina de Turismo de Llanes
Marqués de Canillejas,1
(Antigua Lonja del Pescado)
Tel.: 985 400 164
[email protected]
https://www.llanes.es/es

ALOJAMIENTO

Hotel La Arquera ***
La Arquera, s/n
Tel.: 985 402 424
WA.: 684 652 101
http://www.hotellaarquera.com/

RESTAURANTES Y TAPEO

El Almacén
Posada Herrera, 17
Tel.: 985 403 007
[email protected]
https://www.sidreriaelalmacen.es/

El Cabañón
Plaza Iyán, s/n (Naves)
Tel.: 985 407 550
https://sidreriaelcabanon.com/
 
El Puerto
Marqués de Canillejas, 1
Tel.: 684 610 679
https://cometellanes.com/sidreria-puerto.html
 
Chigre El Antoju
Mayor, 8
Tel.: 984 089 641
 
Mirador de Toró
Avenida de Toró, 42
(Playa de Toró)
Tel.: 985 400 882
https://miradordetoro.com/

FIESTAS DE SAN ROQUE

14 y 15 de agosto de 2026

Fuegos artificiales desde barcas, con las bandas de gaiteros en El Sablón (foto Bando de San Roque).

No se trata de unas fiestas patronales, para empezar, aunque el día de la patrona de Llanes, Nuestra Señora del Conceyu, es el 15 de agosto. Tampoco son las únicas fiestas con carácter de tradición popular y cultural en la villa, que ahí están la de La Magdalena y la de Santa Ana, ambas en julio, y la de La Guía, en septiembre. Breve mención aquí a “los tres bandos” o agrupaciones vecinales (La Magdalena, San Roque y La Guía), que compiten porque las suyas sean las mejores y, como cuenta Fernando Suárez Cue en la web de la Cofradía de Pescadores de Llanes, lo de los bandos en Llanes suscitaba “unas exaltaciones de tal magnitud, que provocó situaciones tan insólitas como el que le costara el puesto a todo un Gobernador Civil de Asturias”. Si se nos permite, cualquiera de ellas son un baño satisfacción, disfrute y buen ambiente.

Las de San Roque tienen que ver con el Camino de Santiago, cuya variante costera recorre el litoral llanisco. Sus seguidores sitúan su origen en procesiones y festejos para celebrar la construcción de un albergue para peregrinos en el siglo XIII; y así siguen, al grito de “¡Viva San Roque y el perru!”.

En esas jornadas, los peregrinos son una veintena de parejas de niños, de entre ocho y catorce años, que interpretan la Danza Peregrina con pasos muy simples y entrelazando sus bastones (sus atuendos, ropas blancas, con capelina negra y sombrero de peregrino, recuerdan a los caminantes que marchaban hacia Santiago de Compostela). Este es uno de los actos más característicos de los festejos desde el punto de vista cultural. El otro, procesiones, verbenas y fiestas varias al margen, es el encuentro de gaiteros. Bandas de varios lugares de Asturias se concentran en Llanes; y si es un espectáculo verlas desfilar al atardecer por las calles de la villa, el colofón pondrá los pelos como escarpias a más de uno: reunidas todas las agrupaciones en la playa de El Sablón cuando cae la noche, tocan al unísono el popular Pericote (danza ancestral de la zona) mientas decenas de bailarines lo interpretan en la parte alta del muro; todos juntos después, músicos, danzantes y público, cantan el Asturias patria querida, que se remata con un castillo de fuegos artificiales lanzados desde barcas en el mar.

Desfile del Encuentro de Gaiteros (Foto EP).
Danza Peregrina (foto Bando de San Roque).
Encuentro de gaiteros (Foto EP).

La vivienda, mejor sin burbujas, por Casimiro García-Abadillo

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN EL ESCAPARATE

CASIMIRO GARCÍA-ABADILLO,

director de El Independiente

La cuestión es si no llegamos tarde: en España ya se ha superado el nivel de deuda hipotecaria que se alcanzó antes de la crisis de Lehman Brothers"

La vivienda, mejor sin burbujas

El hombre aspira a la estabilidad. La inseguridad le provoca angustia y es una de las causas de la infelicidad. Queremos que el amor sea para siempre, como deseamos que el crecimiento económico dure eternamente, pero la realidad nos muestra que, en la vida, como en la economía, los ciclos son inevitables.

Todavía tenemos en la memoria las terribles consecuencias del estallido de la burbuja financiera, cuyo símbolo fue la caída de Lehman Brothers (15 de septiembre de 2008), cuando ya comenzamos a atisbar otra posible explosión en el horizonte.

Recordemos el origen de aquel desastre. Las entidades financieras comenzaron a conceder créditos a mansalva para la compra de viviendas; los préstamos hipotecarios se convirtieron en un gran negocio. El problema es que muchos de los endeudados, con el paso del tiempo, se encontraron con que no tenían recursos suficientes para pagar esas hipotecas.

Los llamados genios financieros descubrieron entonces otro negocio: empaquetar las hipotecas de dudoso cobro y vender esos paquetes como inversiones de riesgo. La burbuja se fue haciendo cada vez más grande. Pero mientras no estalló, algunos ganaron mucho dinero, a sabiendas de que algún día el globo pincharía sin remedio.

Situación española

Bajemos al terreno y fijémonos en lo que está pasando en España. Llevamos años en los que los precios de la vivienda no paran de crecer (en 2025 más de un 12%, y un 14,3% en el primer trimestre de 2026), y, sin embargo, las compraventas también han aumentado sin parar (hasta prácticamente enero de 2026). Es decir, se ha vendido todo a precios muy elevados.

Aunque la economía ha seguido creciendo —es cierto que a menor ritmo—, eso no implica que los salarios hayan aumentado en la misma medida. De hecho, uno de los problemas de los jóvenes es que sus ingresos no les permiten comprar o alquilar una vivienda. Muchos de ellos se arriesgan a solicitar un crédito hipotecario animados por unos tipos de interés bajos. La burbuja empieza a crecer. Los bancos, de momento, son generosos y no ponen muchas trabas.

Pero los nubarrones empiezan a aparecer. La guerra —otra guerra, pero esta con efectos más dañinos para la economía— ha venido a recordarnos que vivimos en un ciclo alcista que puede estar llegando a su fin. Ya se ha notado el efecto de los bombardeos sobre Irán en los precios del gas y de los combustibles. De ahí se trasladará a otros productos y servicios: electricidad, transporte, fertilizantes y, finalmente, alimentos. La inflación comienza a despertarse.

Cautela europea

El Banco Central Europeo ya ha adoptado una actitud de cautela. Antes del verano subirá los tipos de interés, ya que su función principal es controlar la inflación.

Si no se pone remedio —lo que equivaldría a una guerra muy corta—, subirán los precios, se frenará el crecimiento económico y esto afectará al empleo. Al mismo tiempo, aumentarán los tipos de interés, lo que encarecerá las hipotecas. Algunas figuras influyentes, como Larry Fink (CEO de BlackRock), ya han advertido de que, si la guerra se prolonga hasta final de año, el mundo podría entrar en recesión. ¿Recesión? Sí, recesión, con todo lo que ello conlleva.

La caída del PIB como consecuencia del Covid-19 se amortiguó gracias a una inyección de dinero público sin precedentes en Europa: los fondos Next Generation. La pregunta es si los países de la Unión Europea podrán afrontar otra crisis en apenas seis años con una emisión de deuda tan elevada como aquella. El peligro de esta burbuja es que ha sorprendido a Europa (Estados Unidos es otra historia) aun recuperándose de la crisis del Covid. Las deudas, aunque algunos no lo crean, al final se pagan.

El BCE ya ha comenzado a tomar precauciones para evitar lo peor. Ha pedido a los bancos que extremen sus controles, tanto en la relación entre el crédito concedido y el valor de la vivienda, como en la capacidad de devolución del prestatario. Bienvenidas sean estas medidas de prudencia.

La cuestión es si no llegamos tarde: en España ya se ha superado el nivel de deuda hipotecaria que se alcanzó antes de la crisis de Lehman Brothers.

La anterior crisis se llevó por delante en nuestro país a las cajas de ahorros. Los bancos resistieron mejor porque estaban más capitalizados y fueron más prudentes en la concesión de créditos hipotecarios. También aprendimos que añadir a la penuria del estallido un duro ajuste presupuestario quizá no sea la mejor medicina.

Ninguna crisis es igual a la anterior, pero todas se parecen en sus consecuencias para las clases medias y trabajadoras. En algunos casos, el origen estuvo en la voracidad de entidades financieras que no midieron bien sus riesgos. Pero ahora —guerras aparte— la causa del aumento sin precedentes de los precios de la vivienda radica en un error político de gran magnitud: creer que limitando la oferta se evita la burbuja.

Todo lo que ha hecho este Gobierno hasta ahora ha contribuido a agravar el problema de la vivienda. Ocho años después, comprar un piso es muchísimo más caro. Si a eso añadimos la limitación de los precios del alquiler, obtenemos la ecuación completa que refleja la angustiosa situación de muchos jóvenes y el tic-tac que nos acerca al estallido de otra burbuja.

El euro digital: no solo tecnología, por David Cano

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

LA @

DAVID CANO,

socio de Analistas Financieros Internacionales

Su diseño, implementación y regulación determinarán si se convierte en una herramienta de progreso o en una fuente de nuevas tensiones"

El euro digital: no solo tecnología

El euro digital ha dejado de ser un proyecto teórico para convertirse en una prioridad estratégica en la zona euro. Varios ministros de Economía han instado a acelerar su desarrollo y el Parlamento Europeo ha respaldado el avance del proyecto dentro de lo establecido por el Banco Central Europeo (BCE) -que lleva trabajando en ello desde 2021-, reconociéndolo como una pieza clave para la soberanía monetaria europea.

Este impulso se produce en un contexto de profunda transformación tecnológica del sistema financiero, en el que la digitalización del dinero ya no es una hipótesis, sino una realidad en marcha. Como ocurre con otras innovaciones, desde la tokenización de activos hasta las finanzas descentralizadas (de todo ello escribo en un artículo reciente en el número 186 de Papeles de Economía Española editado por Funcas), el debate no gira tanto en torno a si se producirá el cambio, sino sobre cómo integrarlo de forma ordenada y sin riesgos en el sistema financiero.

Dinero oficial

El euro digital será una CBDC (por sus siglas en inglés: Central Bank Digital Currencies), es decir, una moneda digital emitida por un banco central (el BCE) que, a diferencia de las criptomonedas, mantendrá el respaldo institucional y el curso legal. Es decir, y creo que esto todavía es necesario reiterarlo, el euro digital no será una criptomoneda más (éstas no requieren de una autoridad central para su emisión o validación), sino “dinero oficial”, como el efectivo: poseerá el mismo valor que la moneda fiduciaria tradicional. Este es un punto relevante: no pretende sustituir al sistema financiero “convencional”, sino modernizarlo, haciéndolo más eficiente y adaptado al entorno digital. Su diseño contempla, además, una doble modalidad: pagos online, intermediados por entidades financieras, y pagos offline, que permitirían operar incluso sin conexión, replicando en cierta medida las características del efectivo.

Pero el verdadero debate no es tanto tecnológico como institucional. La insistencia de los ministros en la compatibilidad entre soluciones públicas y privadas refleja una preocupación central: evitar que el euro digital desplace a los intermediarios financieros tradicionales. El riesgo de desintermediación bancaria es uno de los más citados. Si los ciudadanos pudieran mantener depósitos directamente en el banco central, se vería afectada la capacidad de los bancos para conceder crédito, con implicaciones potenciales para la estabilidad financiera.

Un delicado equilibro

Por ello, el diseño del euro digital está condicionado por un delicado equilibrio. Por un lado, debe ofrecer una alternativa segura frente al auge de las stablecoins, esto es, criptodivisas vinculadas a monedas fiduciarias u otros activos como deuda pública con la intención de mantener una cotización lo más estable posible -y que son una forma de dinero digital estable y programable con potencial para integrarse en infraestructuras de pagos y mercados tokenizados. Por otro lado, debe evitar alterar de forma abrupta el funcionamiento del sistema bancario. En este sentido, la experiencia reciente muestra que la innovación tecnológica no siempre elimina a los intermediarios, pero sí redefine su papel.

La dimensión geopolítica añade una capa adicional de complejidad. El auge de las stablecoins denominadas en dólares estadounidenses y el desarrollo de monedas digitales en otras jurisdicciones han puesto de manifiesto el riesgo de pérdida de autonomía monetaria. El BCE ha advertido que la expansión de estas soluciones privadas podría afectar a la transmisión de la política monetaria y aumentar la dependencia del sistema financiero europeo respecto a otras áreas económicas. En este contexto, el euro digital se configura como una herramienta para preservar la soberanía monetaria en un entorno de creciente competencia tecnológica.

Desafíos jurídicos

No obstante, junto a las oportunidades emergen también desafíos jurídicos relevantes. La implantación del euro digital obliga a repensar cuestiones como la protección de datos, la trazabilidad de las operaciones o la responsabilidad en caso de fallos del sistema. Uno de los retos más complejos será encontrar un equilibrio entre privacidad y control: garantizar la prevención del fraude y del blanqueo de capitales sin comprometer los derechos individuales.

Asimismo, la ciberseguridad se convierte en un elemento crítico. A diferencia del efectivo, una moneda digital depende de infraestructuras tecnológicas cuya integridad debe estar plenamente garantizada. Esto exige no solo inversiones constantes, sino también marcos de supervisión y gobernanza adecuados.

En este escenario, algunos planteamientos alternativos han ganado relevancia. Frente a un modelo puramente público, se ha propuesto el desarrollo de soluciones híbridas, en las que entidades privadas emitan instrumentos digitales respaldados por el banco central. Este enfoque permitiría combinar innovación y estabilidad, evitando tanto la fragmentación del sistema como la concentración excesiva en el balance del banco central.

En definitiva, el euro digital no es únicamente una innovación tecnológica, sino una transformación institucional del dinero. Su éxito dependerá menos de su arquitectura técnica que de su capacidad para integrarse en el ecosistema financiero existente, garantizando la confianza de ciudadanos y empresas.

La aceleración política del proyecto sugiere que su desarrollo normativo podría estar próximo. El reto será asegurar que esta nueva forma de dinero refuerce —y no debilite— los principios que han sustentado el sistema financiero europeo: estabilidad, seguridad jurídica y confianza. Porque, como demuestra la experiencia reciente, la tecnología puede transformar los mercados, pero son las instituciones las que determinan su impacto final.

Privacidad y seguridad

Por último, y no menos importante, no debe dejarse de lado que cualquier innovación tecnológica debe ser PSI, es decir, debe garantizar la privacidad y la seguridad, pero también la inclusión. El euro digital debe favorecer la inclusión financiera, facilitando el acceso a servicios en zonas con baja bancarización o a colectivos tradicionalmente excluidos.  

En conclusión, el euro digital (así como el resto de CBDC) no es simplemente una innovación tecnológica, sino que también es una reconfiguración institucional del dinero. Su diseño, implementación y regulación determinarán si se convierte en una herramienta de progreso o en una fuente de nuevas tensiones. Para conseguir lo primero y evitar lo segundo, su análisis debe ser multidisciplinar, integrando perspectivas económicas, jurídicas, sociales y tecnológicas. El tiempo, esfuerzo y rigor dedicado en los últimos meses en su diseño creo que permiten ser optimistas respecto a que supondrá un avance. Como también lo fue la creación del euro como moneda “convencional”.

¿Burbuja o demografía?, por José García Montalvo

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

EN ESTE PAÍS

JOSÉ GARCÍA MONTALVO,

Catedrático de Economía de la UPF y Miembro del Consejo Asesor del Portal Estadístico del Notariado

Las prioridades pasan por incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda, especialmente en alquiler y en formatos asequibles"

¿Burbuja o demografía?

En los últimos años han reaparecido indicadores que recuerdan al periodo previo a la gran crisis inmobiliaria: los precios de la vivienda crecen a tasas de dos dígitos, el volumen de compraventas es muy elevado y los descuentos efectivos sobre el precio de oferta son reducidos, lo que refleja un mercado tenso y con poca capacidad de negociación por parte del comprador. Esto ha alimentado la percepción de que se podría estar repitiendo una burbuja inmobiliaria similar a la de los años 2000. Sin embargo, un análisis detallado de los determinantes de la demanda y de la oferta, y la evolución demográfica muestra que la situación actual tiene una naturaleza muy distinta.

La creación de hogares

La clave está en la relación entre la formación de hogares y el ritmo de construcción de nuevas viviendas. Durante los años de la burbuja la construcción de vivienda nueva superó con creces la creación de hogares: se terminaban entre 500.000 y 600.000 viviendas anuales mientras se formaban unos 400.000 hogares, generándose un claro superávit de vivienda que alcanzó las 700.000 viviendas en 2008. En el periodo reciente se están creando en torno a 230.000 hogares anuales, mientras que solo se terminan del orden de 90.000 viviendas nuevas cada año. Esta brecha acumulada implica un déficit significativo de vivienda, que se puede cuantificar en unas 700.000 unidades en 2024. El desajuste alcanza un nivel similar, pero de signo opuesto.

La presión de la demanda actual no proviene solo de la formación de nuevos hogares, sino también del notable aumento de la población, impulsado en buena parte por la inmigración. Este contexto demográfico creciente choca con una oferta extraordinariamente rígida: la producción de viviendas por habitante y la proporción de viviendas terminadas sobre el stock existente se sitúan entre las más bajas de los países desarrollados. Esa rigidez de la oferta tiene raíces estructurales. La elasticidad de la oferta de vivienda en España es reducida, de modo que subidas de precios que en otros países activarían un fuerte aumento de la construcción en España producen un incremento pequeño de la oferta. La producción de vivienda se mantiene en torno a dos viviendas terminadas por mil habitantes, muy alejada de los niveles del pasado y de los estándares de otras economías avanzadas. La regulación urbanística fragmentada, la lentitud en la gestión del suelo, el peso de las restricciones locales y un marco fiscal poco incentivador para la inversión residencial contribuyen a este comportamiento inercial del lado de la oferta.

Indicadores de riesgo

Al mismo tiempo, el sistema financiero y el endeudamiento privado presentan un perfil mucho más prudente que en la etapa de burbuja inmobiliaria. El saldo de crédito a la construcción y a las actividades inmobiliarias se mantiene en niveles relativamente bajos en relación con el PIB, y el crédito hipotecario de los hogares representa una proporción sensiblemente inferior a la que se observaba antes de 2008. Los indicadores de riesgo asociados a las nuevas hipotecas —como la ratio préstamo‑valor, la ratio préstamo‑ingresos o el peso del servicio de la deuda sobre la renta familiar— se sitúan en cotas moderadas, muy alejadas de las financiaciones superiores al 100% del valor y de los esfuerzos de pago excesivos que caracterizaron el ciclo anterior. La combinación de una supervisión macroprudencial más estricta y un menor apalancamiento limita la posibilidad de que el crédito actúe como combustible de una burbuja especulativa de la misma naturaleza.

Si se analizan los fundamentales macroeconómicos que explican el comportamiento de los precios de la vivienda —crecimiento del PIB, creación de empleo, tipos de interés y, sobre todo, dinámica demográfica — se observa que buena parte del aumento reciente de los precios se puede explicar por estos factores. Esto contrasta con la situación previa a la crisis financiera, cuando una porción muy considerable del aumento de precios resultaba “inexplicable” por los fundamentales y solo podía entenderse como sobrevaloración alimentada por el crédito y por las expectativas de revalorización de la vivienda.

Miedo a “quedarse fuera”

En el plano de la psicología del mercado, comienzan a observarse comportamientos que recuerdan al miedo a “quedarse fuera” del acceso a la propiedad, lo que en la literatura anglosajona se describe como FOMO (Fear Of Missing Out”). Algunos compradores se adelantan en la decisión de compra ante la expectativa de que la vivienda será cada vez menos accesible. Este componente subjetivo puede reforzar la presión alcista, pero opera sobre un escenario donde el problema principal es la insuficiencia de viviendas disponibles frente al aumento de hogares, no tanto un ciclo de excesivo crecimiento del crédito y expectativas irreales de crecimiento futuro de los precios.

En conjunto, el diagnóstico que emerge es que el riesgo actual no responde al patrón clásico de burbuja inmobiliaria sustentada en un boom de construcción y sobreendeudamiento, sino a un desajuste estructural y persistente entre una demanda demográfica robusta y una oferta que reacciona muy poco a las señales de precios. La diferencia crucial entre los dos periodos considerados es que antes existía un exceso de oferta financiado con crédito que inflaba artificialmente los precios, mientras que ahora la tensión de precios proviene de una oferta insuficiente frente a una evolución demográfica muy dinámica.

Esta distinción tiene implicaciones directas para la política económica. Ante una burbuja de crédito, la respuesta natural consiste en desplegar instrumentos macroprudenciales que frenen el apalancamiento y la concesión de hipotecas de alto riesgo. En el contexto actual, en cambio, las prioridades pasan por incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda, especialmente en alquiler y en formatos asequibles, por reducir las rigideces de suelo y tramitación que limitan la construcción y por reforzar los instrumentos que permiten absorber el impacto del crecimiento demográfico sin trasladarlo íntegramente a los precios. Solo abordando este desequilibrio entre demografía y oferta se puede mitigar el riesgo de que la tensión actual derive en episodios de sobrevaloración más graves en el futuro.

Apoyo familiar para acceder a una vivienda

CONSUMO

Apoyo familiar para acceder a una vivienda

Redacción

Muchos padres y abuelos deciden donar una cuantía económica a sus descendientes.

El Centro de Información Estadística del Notariado señala que en 2025 se realizaron más de 225.000 donaciones. Esta cifra engloba la totalidad de las efectuadas, ya sean de dinero líquido, de inmuebles o de otro tipo de bienes.

“Los datos de 2025 nos muestran que las donaciones han experimentado una subida del 13% respecto al año anterior”, indica María Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado. Las razones del incremento podrían buscarse en distintas causas. Por un lado, en las bonificaciones fiscales en algunas comunidades autónomas, y por otro, en la situación que atraviesa la vivienda con un mercado marcado por unos precios cada vez más elevados. “Vemos en las notarías a muchos jóvenes que podrían pagar las cuotas hipotecarias, pero que no son capaces de afrontar el pago de la famosa entrada y de los gastos iniciales”, explica Barea. “Debido a esta situación, muchos padres y abuelos deciden donarles una cuantía económica a sus descendientes”, puntualiza.

 


LA DONACIÓN DE DINERO ES UN MECANISMO MUY UTILIZADO POR MUCHAS FAMILIAS PARA AYUDAR A LAS NUEVAS GENERACIONES A PONER EN MARCHA UN PROYECTO VITAL


 

La donación de dinero es un mecanismo muy utilizado por muchas familias para ayudar a las nuevas generaciones a poner en marcha un proyecto vital, como adquirir una vivienda o iniciar una actividad empresarial. Como es el caso de Laura Álvarez que explica: “Mis padres me donaron dinero para la entrada de la vivienda, las arras y para afrontar los impuestos”. “También tengo algunas amigas a las que les han donado la vivienda porque el mercado está imposible”, recalca. Este tipo de donaciones de propiedades también reflejan una tendencia al alza: en 2025 se registraron 52.463, un 73,5% más que en 2015, cuando se alcanzaron las 22.234.

 


LAS DONACIONES HAN EXPERIMENTADO UNA SUBIDA DEL 13% RESPECTO AL AÑO ANTERIOR


 

¿Qué impuestos hay que pagar?

Hay comunidades autónomas con bonificaciones fiscales muy importantes para las donaciones que se hacen entre parientes directos, que pueden alcanzar o incluso superar el 99% en cuota. “Una donación de dinero está sujeta únicamente al impuesto sobre donaciones, la cuantía de ese impuesto dependerá de la normativa de cada comunidad autónoma en la que tenga su residencia el donatario (la persona que recibe la donación)”, explica César Sanz, vicesecretario del Consejo General del Notariado. “En el caso de la donación de bienes inmuebles urbanos la operación está sujeta a tres impuestos: en primer lugar, al impuesto de donaciones de la comunidad autónoma en la que está situada la finca. En segundo lugar, a la plusvalía del ayuntamiento. Finalmente, la persona que transmite el bien, en su declaración de la renta del año siguiente, tendrá que incluir la donación por si se produce ganancia o pérdida patrimonial”, explica Sanz.

 


MUCHOS JÓVENES NO PUEDEN AFRONTAR EL PAGO DE LA FAMOSA ENTRADA Y GASTOS INICIALES


 

Cómo hacer una donación monetaria

Basta con que los interesados acudan al notario elegido y faciliten allí sus datos personales, los documentos de identidad y también los documentos que acrediten la transferencia del dinero a la parte donataria. El notario les proporcionará asesoramiento imparcial y gratuito y les informará sobre todas las consecuencias, tanto civiles como fiscales, que tiene realizar este tipo de acto.

Una vez firmada la escritura de donación, habrá que liquidar el impuesto sobre donaciones en la comunidad autónoma en la que esté la residencia del donatario. Esta donación de dinero no está sujeta a ningún otro impuesto y es completamente neutra en el IRPF tanto de la parte donante como de la parte donataria.

 


EL NOTARIO PROPORCIONA ASESORAMIENTO E INFORMA SOBRE LAS CONSECUENCIAS CIVILES Y FISCALES DE LA DONACIÓN


 

¿La donación debe hacerse por el banco? La mayor parte de las comunidades autónomas que tienen bonificaciones exigen requisitos como que el donante manifieste en la escritura cuál es el origen del dinero y que conste la trazabilidad, es decir, cómo se lo ha hecho llegar al donatario, incorporando los justificantes correspondientes del medio de pago. Por tanto, debe hacerse mediante un pago que deje rastro y que sea acreditable documentalmente.

Para conseguir la bonificación fiscal la donación deberá realizarse en escritura pública (con algunas excepciones según la cuantía). Si el ciudadano no cumple con los requisitos formales que se establecen para que la donación tenga la bonificación correspondiente, y si Hacienda lo detecta, se la van a liquidar como donación y, además, sin bonificación ninguna. Le aplicarán los intereses de demora y los recargos que correspondan por haber incumplido una obligación formal.

¿Es mejor donar o heredar?

“No es que sea mejor una cosa o la otra. Depende de dos circunstancias fundamentales, en primer lugar, de cuál sea la intención del posible donante o testador, porque donar en vida significa desprenderse, estando uno vivo, de algo, con lo que eso implica. Por otro lado, cuando alguien se plantea dejar algo en herencia eso significa que mientras viva será pleno titular de esa cosa y para cuando muera ya se distribuirá de la manera que determinó. Por tanto, la persona deberá preguntarse: ¿quiero desprenderme de esto ahora?  Y pensar que si se desprende de ello y el día de mañana le surgiera una necesidad ya no podría tirar de ese bien”, explica María Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado.

La segunda circunstancia de la que depende esa toma de decisión es la fiscal: de las circunstancias del caso concreto, por ejemplo, del valor de la finca, de los años que la haya tenido en su poder, para ver cuál es la carga impositiva que tiene esa operación de donación pretendida o esa futurible herencia. “El análisis de la fiscalidad de la herencia no es posible hacerlo a futuro, porque la normativa puede cambiar”, finaliza Barea.

La mayor parte de las comunidades autónomas tienen bonificaciones fiscales.

Bonificaciones fiscales

¿Sabía que la donación de dinero de padres a hijos cuenta con importantes bonificaciones fiscales en muchas comunidades autónomas?

Una vez firmada la escritura de donación, habrá que liquidar el impuesto sobre donaciones en la comunidad autónoma en la que esté la residencia del donatario.

El problemático acceso a la vivienda de nuestros jóvenes, por José María Graíño

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

CONSUMO

JOSÉ MARÍA GRAÍÑO,

decano del Colegio Notarial de Galicia

Con el anticipo hereditario se mitigan los conflictos sucesorios. Es una herramienta fundamental para la planificación sucesoria de las familias”

El problemático acceso a la vivienda de nuestros jóvenes

Uno de los problemas socioeconómicos más acuciantes para los ciudadanos españoles, y especialmente para los más jóvenes, es la extraordinaria dificultad para acceder a una vivienda digna que dé cumplimiento a lo establecido en el artículo 47 de nuestra Constitución, satisfaciendo las legítimas expectativas de las personas de lograr una vida independiente.

Y, sin embargo, nos encontramos en paralelo con la circunstancia fáctica de que, en España, según el Instituto Nacional de Estadística, existen tres millones ochocientas mil viviendas vacías que, en principio, están fuera del mercado inmobiliario.

Son muchas las medidas legislativas de política pública que pretenden solventar o aminorar las referidas dificultades, que van desde el incremento de la oferta, el control de precios, la promoción de viviendas protegidas, hasta llegar a las ayudas directas.

Ante esta problemática, el derecho privado, bien a través de las donaciones en territorio de derecho común y/o mediante los pactos sucesorios en las comunidades autónomas que tienen Derecho Civil propio (Galicia, Navarra, Cataluña, Aragón, Baleares, País Vasco), puede ayudar a paliar, en alguna medida, la dificultad de acceso a la vivienda de nuestros jóvenes y al propio tiempo movilizar el parque inmobiliario.

¿Tiene sentido esperar al fallecimiento para que transmitir una vivienda o una cuantía económica para satisfacer las necesidades de los jóvenes? Esta pregunta y la reflexión que conlleva están cada vez más presentes en las familias. Las notarías son reflejo de la vulnerabilidad económica de los jóvenes y de la siempre bien dispuesta ayuda de los padres, constatándose un cambio en la ordenación sucesoria. Este se traduce en un incremento de las donaciones y pactos sucesorios, ya se trate de la vivienda, de otros bienes o de una cuantía económica que se destina a la compra del inmueble, evitando así un mayor endeudamiento para su adquisición.

En Galicia, una de las comunidades autónomas con derecho civil propio, los instrumentos más utilizados para conseguir los resultados indicados son los pactos sucesorios, regulados por la actual Ley 2/2006 de 14 de junio, de derecho civil de Galicia.

Pactos sucesorios: La herencia en vida

Los pactos sucesorios previstos en la Ley son el de mejora y el de apartación. Pueden realizarse con o sin entrega presente de los bienes y permiten la atribución inmediata de bienes como negocio jurídico de naturaleza mortis causa, frente a las donaciones que, por todos es conocido, participan de naturaleza inter vivos.

Los pactos sucesorios han de formalizarse en escritura pública y forman parte, desde su reconocimiento legislativo, de la cultura jurídica de los gallegos, al gozar de una gran versatilidad y ventajas fiscales.

Pueden otorgarlos los padres y abuelos en favor de sus hijos y nietos, si es un pacto de apartación, a los hijos o descendientes que sean legitimarios, también al cónyuge, quedando, con la apartación, desprovistos de su condición de legitimarios.   

Antes de otorgar un pacto sucesorio es conveniente plantearse una serie de cuestiones, entre otras, si los transmitentes van a necesitar o no en el futuro esos bienes que se adjudican.

En este sentido, los notarios desaconsejamos que la vivienda habitual se transmita por esta vía, siendo más recomendable el instrumento testamentario que puede revocarse ante un cambio de circunstancias, ello, no obstante, en supuestos como la necesidad de acometer reformas en la vivienda que van a ser costeadas ya por los adjudicatarios, podrán reservarse el usufructo hasta el fallecimiento del último de los cónyuges, transmitiendo la nuda propiedad. En otros casos se transmite el usufructo, conservando los transmitentes la nuda propiedad.

Es importante, también, según los casos concretos, reservarse la facultad de disponer y prohibir la venta o hipoteca. Establecer la reversión en caso de fallecimiento del mejorante o incumplimiento de condiciones. También es aconsejable imponer la condición de cuidar y asistir a los mejorantes y en caso de no cumplirse quedaría ineficaz dicha adjudicación.

Bonificaciones fiscales

Las ventajas fiscales son un innegable incentivo para animar a su proliferación. El favorable tratamiento tributario que tienen en Galicia ha determinado que la ayuda de los padres o abuelos se materialice a través de este instrumento sucesorio, pues están exentos de tributación en el Impuesto de Sucesiones hasta la cantidad de un millón de euros por padre y madre y cada hijo.

Por otra parte, quisiera resaltar que, con el anticipo hereditario, se mitigan los conflictos sucesorios, constituyendo una herramienta fundamental para la planificación sucesoria de las familias. Se tendrán en cuenta a la hora de hacer la partición. Se computarán e imputarán en su caso a la legítima o a la parte de libre disposición. Se puede pactar el carácter colacionable o no. Entendemos que son unos negocios jurídicos que dan respuesta a una exigencia social.

Además, por esta vía, se trata de conseguir un recíproco plan de apoyo y ayuda intergeneracional entre abuelos, padres, hijos y nietos. De esta manera se satisfacen las necesidades de vivienda de las nuevas generaciones para iniciar su desarrollo personal y profesional y, a la vez, se garantiza a los padres y abuelos cuidados y afectos, tranquilidad y seguridad. Con la llamada herencia en vida, se transforma una expectativa en una realidad presente. La intervención notarial se manifiesta como un eje de la planificación sucesoria flexible: interpretando los intereses, configurando los instrumentos jurídicos adecuados a cada persona, según su situación personal, familiar y patrimonial.

 

Vino nuevo, odres nuevos, por Ángel Nanclares

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

CONSUMO

ÁNGEL NANCLARES,

decano del Colegio Notarial del País Vasco

Nuestros derechos forales han demostrado una extraordinaria variedad y dinamismo, tanto en lo legislativo como en la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades sociales”

Vino nuevo, odres nuevos

Las mejores instituciones jurídicas responden a anhelos muy profundos del ser humano, como el dejar ordenados los asuntos para cuando uno ya no esté, trabajar en unión de otros para un fin común o proteger a la sociedad de quien quiere dañarla. Esta característica, de raíces antropológicas, se revela de manera muy acusada en la figura de la donación, la cual encauza una necesidad tan primordial como la de favorecer desinteresadamente a aquellos que nos son más queridos, en muchas ocasiones para ayudarles a salir adelante y facilitarles la vida.

Liberalidad y gratuidad

Lo anterior viene recogido en esencia en el artículo 618 de nuestro Código Civil, que aporta los dos componentes subjetivos básicos del donar: es un acto de liberalidad para el que da y es gratuito para el que recibe. Liberalidad y gratuidad que explican bien a las claras el extraordinario vigor que muestra este instituto jurídico en los tiempos recientes, funcionando como un acabado ejemplo en la práctica de lo que modernamente se conoce como mecanismos de solidaridad intergeneracional. En efecto, en su variante más frecuente de la donación de bienes -singularmente de dinero efectivo- de padres a hijos, aporta solución a un problema muchas veces sangrante en nuestra sociedad: los jóvenes no consiguen independizarse, debido a que sus sueldos son magros y no les permiten acceder a una vivienda, por otra parte, un bien caro por escaso en la España actual. Son entonces los padres los que, en la medida de sus posibilidades, dan el empujón económico a sus hijos para que puedan llevar adelante su proyecto vital. Un rasgo este de apoyo familiar del que debemos estar orgullosos a mi modo de ver, y que no se da en las sociedades del centro y norte de Europa que con tanto afán tratamos de imitar.

Las instituciones del derecho civil, nacidas de la sociedad, son no obstante un material sensible y no florecen en cualquier tipo de terreno. Necesitan dos condiciones ambientales: una fiscalidad adecuada que no las impida y, todavía mejor, que las proteja y fomente; y seguridad jurídica, para la certidumbre y tranquilidad de los ciudadanos. Esta última la proporcionamos los notarios, otra creación social. Los exactos datos de nuestro Índice Único Informatizado advierten una realidad incontestable: cada vez se hacen más donaciones en escritura pública, al darse las dos condiciones apuntadas. No es casualidad.

Pactos sucesorios

¿Existe alguna forma de combinar en una sola figura jurídica el anhelo de organizar el destino futuro de nuestros bienes con el de favorecer ya ahora a nuestros familiares que lo necesitan? Sí existe y, de hecho, está presente de una u otra manera en todos nuestros derechos forales o civiles territoriales: el pacto sucesorio.

En el derecho civil del País Vasco se carece de una regulación de las donaciones, por lo que se aplica de modo supletorio el Código Civil y ello sin disfunción alguna. Sentado esto, se aprecia un lento pero inexorable desplazamiento de las donaciones por los pactos sucesorios. Esta figura, ya prevista en la Ley 3/1992, de Derecho Civil Foral, dentro del Fuero de Bizkaia, tuvo una muy discreta implantación, tanto por su escasa raigambre como por no poderse aplicar en Guipúzcoa y Álava. Sin embargo, la Ley 5/2015, de Derecho Civil Vasco, con una regulación mucho más ambiciosa y de aplicación en los tres Territorios Históricos vascos, conoce actualmente en materia de pactos sucesorios un crecimiento acelerado que comenzó por Bizkaia, pero que ya se expande al ámbito de todo el País Vasco. La razón es sencilla: en su modalidad más habitual, el pacto sucesorio con eficacia de presente y eficacia de futuro, permite combinar armónicamente la transmisión efectiva de los bienes a parientes (al igual que la donación, pero con el régimen fiscal de las herencias) con las disposiciones patrimoniales para después del fallecimiento (como el testamento, de ahí que tenga su reflejo en el sistema de últimas voluntades).

Autonomía de la voluntad

Concluyo con una breve reflexión. Siempre he mantenido que la tan necesaria actualización de nuestro Código Civil no pasa por beber en fuentes ajenas en Francia, Alemania o Italia. Muy al contrario, pasa por inspirarse en nuestros propios derechos forales, que han demostrado una extraordinaria variedad y dinamismo, tanto en lo legislativo como en la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades sociales. Los pactos sucesorios son un buen ejemplo de lo que escribo, las legítimas son otro. Tal vez haya llegado la hora de cruzar antiguas líneas rojas (prohibición de sucesión paccionada, rígidas legítimas individuales, limitaciones por doquier a la libertad de testar) que parecen haber quedado netamente desfasadas y avanzar hacia un modelo que prime sin reparos la autonomía de la voluntad y, en definitiva, una libertad civil tan amplia como sea posible unida a la necesaria seguridad jurídica. La sociedad lleva mucho tiempo preparada para ello.