Los datos notariales: base para el análisis de la vivienda

EN ESTE PAÍS

Martínez Lacambra presentó el informe La vivienda en España 2007‐2024.

LOS DATOS NOTARIALES: BASE PARA EL ANÁLISIS DE LA VIVIENDA

ALEJANDRO MOYA BLAY

La vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los ciudadanos españoles: en tan solo tres años ha escalado del puesto 31 al primero en el ranking que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas. Un problema de gran calado social que el Notariado ha analizado en profundidad mediante el informe La vivienda en España 2007-2024. Una aproximación desde el Índice Único Notarial, que examina la evolución del sector inmobiliario prestando especial atención a los precios, el mercado hipotecario, el esfuerzo económico de las familias, el acceso de los jóvenes y el papel de los compradores extranjeros.

EVOLUCIÓN DE LA PROMOCIÓN DE VIVIENDA PROTEGIDA EN ESPAÑA (1991–2023)

FUENTE: MINISTERIO DE FOMENTO-MITMA Y MINISTERIO DE VIVIENDA Y AGENDA URBANA, WWW.EPDATA.ES

En el marco del curso Vivienda: del diagnóstico a la acción. Propuestas de solución para un problema apremiante, celebrado por Fundación Notariado el pasado mes de julio, el director general del Centro Tecnológico del Notariado (CTNotariado), Alberto Martínez Lacambra, realizó la presentación este informe, que emplea los datos extraídos de las escrituras públicas para evaluar la situación actual y plantear algunas reflexiones que permitan adoptar medidas para facilitar el acceso a la vivienda, corregir los desequilibrios del mercado y relajar las tensiones en los territorios más afectados.

 


SEGÚN LOS DATOS DEL ÍNDICE ÚNICO NOTARIAL EL PRECIO POR METRO CUADRADO PASÓ DE 2.077 EUROS EN 2007 A 1.992 EUROS EN 2024: UN 4% MENOS


 

Tomando como referencia los datos de viviendas plurifamiliares, Lacambra apuntó que “según los datos notariales el precio por metro cuadrado pasó de 2.077 euros en 2007 a 1.992 euros en 2024: un 4% menos”. Y precisó que “de 2007 a 2013 vivimos un periodo de fuerte recesión, con una caída del 37% en los precios. Desde 2014 hasta la actualidad los precios han aumentado un 61%, superando por primera vez en 2025 -en términos nominales- el precio por metro cuadrado del año 2007”.

¿Una nueva burbuja inmobiliaria?
Aún con estas cifras, algunas voces apuntan a los primeros síntomas de una nueva burbuja inmobiliaria. Al respecto, Lacambra señaló que “las burbujas se caracterizan porque el sistema crediticio desborda” -en palabras de Kindleberger-. Un buen termómetro para identificar qué situación enfrentamos es, por tanto, observar el nivel de deuda de las familias: “Según los datos que tenemos de las hipotecas, en el año 2010 la deuda de las familias equivalía a un 85% del PIB. Hoy equivale a un 43%, una reducción importantísima”, apuntó.

No dejan de ser buenas noticias: mirando al mercado hipotecario, es pronto para hablar de una nueva burbuja inmobiliaria, aunque debemos observar de cerca la evolución del sector: “En 2025 ya estamos detectando un incremento del 10 % en el precio de la vivienda, mientras que el PIB a precio de mercado está aumentando un 5%. Por tanto: cuidado”, matizó el ponente. “La mala noticia -añadió- es que hay personas que no tienen vivienda, lo cual es un verdadero problema”.

En este contexto, los síntomas apuntan a una fuerte presión de la demanda que “no responde a un posicionamiento especulativo como en el boom inmobiliario, sino a la necesidad de acceso a la vivienda. El problema radica en una oferta insuficiente que genera un déficit de unas 200.000 viviendas anuales”.

 


ENTRE 1990 Y 2000, EN ESPAÑA SE CONSTRUYERON 75.000 VIVIENDAS PROTEGIDAS AL AÑO. EN LA ACTUALIDAD APENAS SE LLEGA A LAS 12.000


 

Recuperar las cotas de construcción
Según Lacambra resulta urgente estimular la oferta de vivienda privada y de vivienda pública, también en régimen de alquiler, y recuperar las cotas de años atrás: “A finales de los 90, en España se terminaban 300.000 viviendas anuales. En 2006 fueron 658.000 viviendas y la crisis nos llevó a cotas de 44.000. Hoy, estamos cerca de las 80 o 90 mil viviendas terminadas al año”, subrayó. Cifras insuficientes para cubrir la alta demanda.

Lo mismo sucede con la vivienda protegida: “En los años 90 y primera década del 2000, en España se construyeron 1,5 millones de viviendas protegidas, a razón de 75.000 viviendas al año”, explicó Lacambra. En la actualidad apenas se llega a las 12.000 viviendas anuales: “Recuperar el impulso de la vivienda protegida permitiría ofrecer un canal más asequible de incorporación al mercado. Por ello, es necesario movilizar tanto suelo público como privado”.

En esta línea, Lacambra planteó la posibilidad de revisar las cargas fiscales y aliviar el IVA soportado por los promotores en la construcción, con el objetivo de facilitar la viabilidad financiera de las operaciones. “Hay que activar decididamente el desarrollo de vivienda protegida en régimen de alquiler sobre suelo público y, para ello, se necesita un marco regulatorio propio, estable y adaptado a esta realidad”, defendió.

 


LOS JÓVENES HAN QUEDADO PRÁCTICAMENTE
EXCLUIDOS DEL MERCADO: SOLO UNO DE CADA DIEZ COMPRADORES TIENE HOY MENOS DE 30 AÑOS, FRENTE A UNO DE CADA CUATRO EN 2007


 

FUENTE: INE Y AUTOR DEL ESTUDIO

Un balón de oxígeno para los jóvenes
En su opinión, la vivienda protegida, como palanca social, puede ser fundamental, especialmente para los jóvenes, que han quedado prácticamente excluidos del mercado: “Solo uno de cada diez compradores tiene hoy menos de 30 años, frente a uno de cada cuatro en 2007. No se debe solo al cambio demográfico, sino a la dificultad para disponer del ahorro suficiente para hacer efectiva la entrada”, explicó.

Para facilitar su acceso a la vivienda, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Ministerio de Vivienda han activado líneas de avales para menores de 35 años y familias con menores. “Estas medidas de financiación, con las que se puede llegar a cubrir el 100% del valor de la vivienda, me parecen absolutamente razonables y necesarias”, valoró Lacambra. “A lo mejor también hay que plantear medidas de carácter fiscal para dar facilidades a los jóvenes, como fraccionar el pago del ITP y que pudiera realizarse en un periodo de 15 años. Además, en zonas muy tensionadas también habría que plantear bonificaciones del IRPF para aliviar las dificultades de acceso”, puntualizó.

El transporte público: una vía de solución
Y es que el optimismo ‘va por barrios’. La situación empeora -o mejora- en función de la provincia, la ciudad o incluso el distrito en el que pretendamos adquirir una vivienda. “Si tomamos como ejemplo la ciudad de Barcelona, en 2024, el precio del metro cuadrado alcanzaba los 4.142 euros. En cambio, a 30 km de la ciudad -por ejemplo, en Mataró-, bajaba prácticamente un 50% el valor de la vivienda. Y a 60 km se reducía dos tercios”, expuso el representante del Notariado.

Ergo, ‘habemus’ una alternativa. “La solución pasa por el transporte público”, afirmó Alberto Martínez Lacambra. “Invirtamos en transporte público, mejoremos la conectividad en las áreas metropolitanas, garanticemos que el desplazamiento no supere los 45 minutos y, automáticamente, vamos a disponer de suelo mucho más barato”, añadió, e hizo hincapié en la necesidad de que las administraciones públicas agilicen las licencias y avancen en el planeamiento urbanístico.

Zonas tensionadas y presión extranjera
No obstante, hay zonas muy tensionadas donde factores adicionales como el alquiler vacacional y el peso de los compradores extranjeros hacen aún más compleja la ecuación. “El aumento de los compradores extranjeros es una de las transformaciones más notables que está viviendo el mercado en España. En 2007 representaban un 7,5% del total; en 2024, un 20,9%. Hoy, en territorios como Alicante, Baleares o Málaga superan el 40%”, detalló el ponente.

En estas zonas, la creciente incursión en el mercado de extranjeros no residentes ha añadido presión al sector. “A diferencia de los residentes, estos compradores tienden a destinar el inmueble al uso vacacional, la inversión o la revalorización a medio plazo”, concretó. Un fenómeno que se manifiesta de forma especialmente crítica en las islas y el arco mediterráneo: “En estas zonas hay que hacer algo en términos tributarios, como establecer un gravamen adicional o introducir tramos específicos en el IRPF para compradores no residentes”, concluyó.

Datos precisos y fiables: el Índice Único Notarial

“Sin datos fiables, actuales y detallados las soluciones a los retos que afronta el mercado de la vivienda pueden ser ineficaces. Hoy, en España, no existe una fuente de datos más precisa para analizar el mercado inmobiliario que el Índice Único Informatizado Notarial”, aseguró el director general del Centro Tecnológico del Notariado en su intervención.

Con más de 25.000 millones de datos procedentes de las escrituras públicas, este índice es “una herramienta esencial para formular propuestas realistas orientadas al desarrollo de políticas públicas; una base de datos única por su granularidad, alcance y actualización”, aseveró, que permite desagregar los datos por provincias, municipios o nacionalidades, aportando una visión extremadamente precisa del mercado.

Seguridad jurídica para el mercado del alquiler

En relación al mercado del alquiler, Martínez Lacambra abogó por la intervención de los notarios en los contratos de arrendamiento: “Tendría mucha utilidad, primero, para el dato, ya que sabríamos qué está ocurriendo en España. Ahora mismo no sabemos dónde hay datos fiables del alquiler. Y en segundo lugar permitiría acabar con la figura del ‘inquiokupa’”.

El director general del CTNotariado sostuvo que la formalización en escritura pública de estos contratos “aumentaría la seguridad jurídica de propietarios e inquilinos y permitiría llevar a cabo un mayor control de legalidad”.

Entrevista a Fernando de Aragón, director general del Catastro, y Jesús Puebla, subdirector general de Gestión Catastral, Colaboración y Atención al Ciudadano

EN ESTE PAÍS

Desde su ingreso en 1985 hasta alcanzar el cargo de director general en 2016, Fernando de Aragón ha desarrollado toda su trayectoria profesional en el Catastro Inmobiliario del Ministerio de Hacienda. De igual manera, a Jesús Puebla le avalan más de 35 años en la institución para ejercer hoy como subdirector general de Gestión Catastral, Colaboración y Atención al Ciudadano. En el marco del curso Vivienda: del diagnóstico a la acción. Propuesta de solución para un problema apremiante, organizado por la Fundación Notariado en San Sebastián, hablamos con ambos sobre la transformación que ha vivido la entidad, la importancia de la colaboración con instituciones como el Notariado y el valor de la información catastral para la seguridad jurídica del tráfico inmobiliario.

El valor de la información catastral

Fernando de Aragón, director general del Catastro, y Jesús Puebla, subdirector general de Gestión Catastral, Colaboración y Atención al Ciudadano

ALEJANDRO MOYA BLAY

 

Arriba, Fernando de Aragón; abajo, Jesús Puebla.

¿Cómo ha cambiado el Catastro de lo que era en los años 80 a lo que es hoy en día?

[Fernando de Aragón] La evolución que ha tenido el Catastro en los últimos 40 años ha sido enorme. Una parte ha sido común al resto de Administraciones y propiciada por el desarrollo de la tecnología y los sistemas de gestión. Pero otra parte se ha originado por la valiosa información que hemos logrado incorporar. Hemos pasado de ofrecer un sujeto pasivo y una base imponible del IBI a proporcionar un valor con múltiples finalidades, tanto tributarias como extratributarias, a ser un pilar indiscutible de la seguridad jurídica del mercado inmobiliario y a vincularnos de manera decidida con el territorio rural.

Hemos pasado de basar nuestro sistema de mantenimiento en obligaciones tributarias de los ciudadanos a alcanzar un modelo colaborativo y de actualización inmediata que se nutre de la información que nos suministran otras Administraciones e instituciones públicas. De ser una organización con información poco accesible a ofrecer toda nuestra información en abierto y ser una de las bases de datos más consultadas del país.

¿Sobre qué líneas estratégicas trabaja actualmente la institución?

[Fernando de Aragón] Actualmente está en vigor nuestro Plan Estratégico 2024–2026. En él se describen las principales líneas de actuación de la organización, entre las que destacaría afianzar el valor de referencia como auténtico referente del valor de los bienes inmuebles a efectos fiscales; consolidar la actualización inmediata de los datos catastrales a través de fórmulas de colaboración con otras Administraciones e instituciones públicas y sin cargas para la ciudadanía; y que la cartografía catastral sea la representación gráfica única de los inmuebles para generar una mayor seguridad jurídica en el tráfico inmobiliario.

También, el incremento de la información y los servicios que ofrece el Catastro al territorio rural, la consolidación de una atención a la ciudadanía ejemplar y el fomento de una estrategia de proyección institucional que permita al Catastro posicionarse y mantenerse en el lugar que le corresponde.

 


FERNANDO DE ARAGÓN: “HEMOS PASADO DE SER UNA ORGANIZACIÓN CON INFORMACIÓN POCO ACCESIBLE A OFRECERLA EN ABIERTO Y SER UNA DE LAS BASES DE DATOS MÁS CONSULTADAS DEL PAÍS”


 

¿Y en el ámbito de la tecnología? ¿Cómo se han adaptado a las nuevas exigencias digitales?

[Jesús Puebla] La tecnología ocupa un papel fundamental para conseguir desarrollar todas las líneas estratégicas descritas anteriormente. El Catastro, como inventario de los bienes inmuebles del territorio, es una gran base de datos, que no se podría manejar sin un sistema de información adecuado. La tecnología es imprescindible para la gestión de esa base de datos y para las entradas y salidas de información: declaraciones, colaboración con otras instituciones, emisión de certificaciones, etc.

Ya en los años noventa del siglo pasado se estableció un sistema de intercambio y suministro de información con notarios y registradores, y con ayuntamientos con convenio. Ese sistema evolucionó en los primeros años del presente siglo a servicios web y culminó con la creación de la Oficina Virtual del Catastro (OVC), una web absolutamente pionera, en 2003. Ofrecer toda la información catastral a través de nuestra Sede Electrónica del Catastro ha sido clave para el conocimiento de nuestra organización.

Por otra parte, el Catastro realizó una apuesta temprana por la digitalización de sus bases de datos, especialmente la base cartográfica, lo que ha permitido que la cartografía catastral sea la base gráfica de los inmuebles en España.

En cuanto a la adaptación al nuevo escenario tecnológico, creo que la Dirección General del Catastro ha sido pionera en muchos ámbitos. La OVC requirió el desarrollo y aplicación de herramientas como la firma electrónica, el sello electrónico o las actuaciones administrativas automatizadas, que a su vez permitieron la obtención por los usuarios de la certificación catastral descriptiva y gráfica, o la tramitación electrónica de expedientes y las notificaciones electrónicas.

¿Qué información ofrece el Catastro y cómo se emplea?

[Jesús Puebla] Actualmente, se obtienen cada año más de 18 millones de certificaciones catastrales, se realizan más de 240 millones de consultas a la Sede Electrónica Catastral y se atienden más de 1,5 millones de llamadas y citas de los ciudadanos.

El Catastro se utiliza en figuras tributarias de los tres niveles de organización españoles. Y desde el punto de vista extratributario, ya hemos destacado la vinculación que la información catastral tiene con la seguridad jurídica del tráfico inmobiliario: baste mencionar que prácticamente la mitad de las certificaciones que he citado las obtienen los notarios en el ejercicio de sus funciones.

También es muy utilizada en temas de ayudas y subvenciones públicas, por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Recientemente se ha podido comprobar esta utilidad en catástrofes naturales como la erupción del volcán de La Palma, los incendios forestales o la dana de la Comunidad Valenciana.

¿Cómo trabajan para mantener actualizado el gran volumen de información que manejan?

[Jesús Puebla] El secreto para mantener operativa y actualizada esta información es sin duda la colaboración. Tenemos suscritos casi 800 convenios de colaboración con diferentes entidades públicas y privadas. Estos mecanismos nos permiten gestionar los más de siete millones de alteraciones anuales de bienes inmuebles que se producen y ofrecer la información catastral con un excelente grado de actualización.

De izda. a dcha.: Jesús Puebla y Fernando de Aragón.

El Notariado es una de las entidades con las que el Catastro mantiene una estrecha relación.

[Fernando de Aragón] La colaboración entre el Notariado y el Catastro es estrecha y antigua. Son dos instituciones que se complementan de manera natural. Cada una de ellas genera y gestiona información fundamental para la otra y entre ambas se crean importantes sinergias que benefician -sobre todo- a la ciudadanía.

El Catastro posee información sustancial sobre el inmueble, lo describe con precisión y lo valora. Además, ofrece su configuración gráfica dentro de un parcelario catastral continuo y completo, donde aparecen perfectamente reflejadas las relaciones topológicas entre inmuebles colindantes. Esta información resulta esencial para los notarios en el ejercicio de sus funciones. Poder contar con esta descripción detallada, tanto a nivel gráfico como alfanumérico, genera un plus de seguridad jurídica en todas las operaciones por ellos autorizadas.

Por otra parte, los notarios intervienen en el origen de numerosos negocios que originan alteraciones catastrales. Poder comunicar directamente desde una notaría un cambio de dominio de un bien inmueble tiene un doble efecto muy positivo: para el ciudadano, pues se le exime de la obligación de declarar; y para el Catastro, pues obtiene la información desde el mismo nacimiento de la alteración catastral. Anualmente se tramitan más de un millón y medio de cambios de dominio por esta vía: el ciudadano otorga una escritura en una notaría y a los pocos días recibe una notificación del Catastro con la alteración realizada.

 


JESÚS PUEBLA: “LA INFORMACIÓN SOBRE
LOS PRECIOS Y VALORACIÓN DE BIENES INMUEBLES CONSIGNADOS EN LAS ESCRITURAS PÚBLICAS ES ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE”


 

¿Ha evolucionado esta colaboración en los últimos años?

[Fernando de Aragón] Desde el año 2011, y sobre todo desde 2015, la colaboración se ha extendido a otro tipo de operaciones inmobiliarias como las agrupaciones, agregaciones, segregaciones y divisiones. Actualmente las notarías transmiten de manera sencilla información al Catastro sobre este tipo de alteraciones. Quiero destacar también la colaboración de los notarios en la corrección de errores en la delimitación de los inmuebles a través de los procedimientos de subsanaciones de discrepancias, que cada vez se tramitan en mayor número.

Pero esta colaboración tiene todavía recorrido. Los notarios aportan un elemento al tráfico jurídico de gran relevancia. Son los únicos que reciben personalmente, en todas las ocasiones, a los ciudadanos involucrados en un negocio inmobiliario. Tenemos que conseguir aprovechar ese momento para asegurar que en la escritura se describe la realidad física y que esta realidad se incorpora al Catastro. Esto, sin duda, será una gran aportación conjunta a la seguridad jurídico-inmobiliaria de nuestro país.

Finalmente, ¿cómo funcionan las comunicaciones entre los notarios y el Catastro?

[Jesús Puebla] Todos los notarios tienen acceso a la Sede Electrónica del Catastro. Pueden consultar los datos catastrales de una parcela o bien inmueble, pero sobre todo pueden obtener una Certificación Catastral Descriptiva y Gráfica que contiene los datos esenciales, desde su ubicación y delimitación cartográfica, a su valoración, pasando por la titularidad y otros datos jurídicos, físicos y económicos.

Por otro lado, los notarios han ido ofreciendo cada vez más información a Catastro. Conviene destacar dos conjuntos de datos especialmente relevantes: las comunicaciones notariales de los cambios de titularidad y la información sobre los precios y valoración de bienes inmuebles consignados en las escrituras públicas, absolutamente imprescindible en el cálculo y aplicación del valor de referencia.

HUELLA DIGITAL

La Dirección General del Catastro cuenta con un portal institucional (catastro.hacienda.gob.es) dentro de la web del Ministerio de Hacienda. Asimismo, la Sede Electrónica del Catastro contiene una amplia información de interés para instituciones, profesionales y ciudadanos, que se puede consultar en: sedecatastro.gob.es.

Más allá del desequilibrio entre oferta y demanda de vivienda

ENTRE MAGNITUDES
De izda. a dcha.: Enrique Vinagrero, Xavier Vilajoana, José Ramón Fernández Torres y Valentina Montero.

MÁS ALLÁ DEL DESEQUILIBRIO ENTRE OFERTA Y DEMANDA DE VIVIENDA

El mercado de la vivienda afronta una compleja situación acentuada por la escasez de oferta y una elevada demanda: faltan casas y los núcleos de convivencia crecen a un ritmo mayor que la edificación de obra nueva. Como posibilidades de actuación, los expertos abogan por acelerar la transformación del sector inmobiliario hacia la “construcción industrializada” e implementar nuevas herramientas financieras, regulatorias y formativas.
ALEJANDRO MOYA BLAY

Así lo expresaron los profesionales que participaron en el panel de debate dedicado a analizar el desequilibrio entre oferta y demanda en el curso Vivienda: del diagnóstico a la acción. Propuestas de solución para un problema apremiante, organizado por Fundación Notariado el pasado mes de julio en San Sebastián.

“El problema no es solo de oferta. Falta suelo desarrollado, hay escasez de mano de obra especializada y los instrumentos financieros tradicionales no se adaptan a los nuevos modelos constructivos», expuso el arquitecto Enrique Vinagrero en su intervención. Para el director adjunto de ST Consultores Inmobiliarios, el sector adolece de amplias demoras para la consecución de suelo finalista, la “materia prima de la industria de la construcción”. “Con la legislación que tenemos se nos van entre 5 y 10 años en conseguir ese suelo desarrollado con el que trabajar”, denunció.

“En España, el plazo medio para disponer de suelo ya urbanizado y listo para construir es de 16 años”, apuntaba en este sentido Xavier Vilajoana, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España. “Llevamos algunos años con desregulaciones que permiten agilizar los procesos administrativos. La aparición de la declaración responsable en sustitución de la licencia o la eliminación de la obligatoriedad de arrancar una promoción con una licencia de obra, permitiendo que se haga con un expediente administrativo, han sido requerimientos también del sector promotor para tratar de recortar esos tiempos”.

Colaboración, legislación e inversión
Valentina Montero, vicedecana del Colegio Notarial del País Vasco y moderadora de la mesa, también abogó por agilizar la generación de suelo finalista, así como por activar la colaboración público-privada, armonizar la actuación entre Administraciones y mejorar la financiación: “Solo mediante un Pacto de Estado por la Vivienda, con vocación de permanencia y seguridad jurídica, podremos garantizar el ejercicio real del derecho a la vivienda, proteger a todas las partes implicadas y avanzar hacia un modelo que refuerce el bienestar social”, señaló.

Por su parte, el catedrático de Derecho Administrativo, Juan Ramón Fernández Torres, animó a repensar cómo queremos que sean las ciudades: “Venimos siendo tributarios de un modelo urbanístico que tiene más de 80 años y estamos en un atolladero. Debemos plantearnos que ese modelo se ha agotado e instaurar uno nuevo”. Y pidió a los organismos públicos “cumplir y hacer cumplir la legislación, en su espíritu y finalidad. Muchas veces la Administración no está dispuesta a atenerse a las leyes urbanísticas que ella misma ha aprobado, no respeta su propio planteamiento y deja a los promotores en callejones sin salida. Si se aplicaran las leyes en vigor, ya avanzaríamos mucho”.

De igual manera, Vilajoana, pidió una mayor flexibilidad en los modelos de cooperación para que nuestro urbanismo se adapte con mayor rapidez a las nuevas necesidades sociales: “La solución pasa por dejar trabajar a los profesionales del sector. Nosotros pensamos en el medio y largo plazo, mientras que los que regentan las Administraciones Públicas piensan tan solo a corto plazo. La vivienda tiene que ser una infraestructura social, como la sanidad o la educación, pero para eso hay que invertir. La realidad es que en sanidad se invierte aproximadamente el 20% del PIB, en educación el 12% y en vivienda no llegamos al 1,5%”.

Exigencias y mano de obra
Los principales actores del mercado inmobiliario también se topan con las altas exigencias y estándares de calidad impuestos por las normativas comunitarias: “Durante muchos años, cuando desarrollabas un proyecto, valorabas un coste de producción de unos 600 euros el metro cuadrado. En el último trimestre hemos alcanzado los 1.300 euros de coste promedio. La regulación, los estándares técnicos y de calidad que nos están imponiendo, junto a otras muchas cosas hace que la vivienda cueste lo que cuesta”, apuntó Vinagrero. En su opinión, a futuro, “no va a bajar el precio de la vivienda, pero no porque alguien se esté enriqueciendo, sino porque cada vez el nivel de exigencia es más alto. La calidad de la vivienda asequible está prácticamente en la misma línea que la vivienda libre. La pregunta es: ¿podemos permitirnos como sociedad estos altos estándares de calidad?”.

La falta de mano de obra es otro de los principales problemas del sector y las proyecciones no son alentadoras: “En los próximos 15 años el 40% de la mano de obra va a tener edad de jubilación. Ahora tenemos carencia, pero en el futuro va a ser todavía peor”, subrayó Xavier Vilajoana. Como solución a este problema plantearon dos vías de actuación. En primera instancia, fomentar la incorporación de los jóvenes al sector y “mejorar la formación dual en nuestro país”, añadía Vilajoana.

La industrialización del sector
Como segundo punto, incidieron en acelerar el proceso de fabricación de las viviendas y avanzar en la industrialización de la construcción. “Estamos ahora mismo en una fase muy incipiente de industrialización del sector, precisamente para cubrir la falta de capacidad que tiene. Es necesario que suframos ese proceso de transformación, igual que lo han sufrido otras industrias”, expuso Vinagrero.

Desde la Administración Pública se trabaja en esta línea a través del PERTE de Industrialización de la Vivienda, un plan dotado con 1.300 millones de euros de inversión, como señaló la subsecretaria del Ministerio de Vivienda, Llanos Castellanos, en la inauguración del curso. En relación a este plan estratégico del Gobierno, Vilajoana apuntó que “el objetivo del PERTE es que la construcción industrializada suponga el 10% de la producción en los próximos 5-10 años. No se puede plantear como la solución a todo cuando sólo abarcará un porcentaje de lo que vamos a construir, va a ser una solución complementaria”.

Finalmente, desde el punto de vista del Derecho, Fernández Torres matizó que este tipo de ‘viviendas industriales’ no tiene un régimen jurídico diferenciado y privilegiado, de manera que el acceso, instalación y uso sea más fácil que en los demás casos. “Mientras no se establezca un régimen que facilite la implantación de este tipo de viviendas, el ciudadano preferirá seguir el régimen tradicional”, planteó el catedrático.

Xavier Vilajoana (izda.) y José Ramón Fernández Torres (dcha.).
Enrique Vinagrero.
José Ramón Fernández Torres y Valentina Montero.

VALENTINA MONTERO:

“SOLO MEDIANTE UN PACTO DE ESTADO, CON VOCACIÓN DE PERMANENCIA Y SEGURIDAD JURÍDICA, PODREMOS GARANTIZAR EL DERECHO A LA VIVIENDA”

ENRIQUE VINAGRERO:

“FALTA SUELO DESARROLLADO, HAY ESCASEZ DE MANO DE OBRA ESPECIALIZADA Y LOS INSTRUMENTOS FINANCIEROS TRADICIONALES NO SE ADAPTAN”

XAVIER VILAJOANA:

“EN LOS PRÓXIMOS 15 AÑOS EL 40% DE LA MANO DE OBRA VA A TENER EDAD DE JUBILACIÓN. AHORA TENEMOS CARENCIA, PERO EN EL FUTURO SERÁ PEOR”

JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ TORRES:

“DEBEMOS REPENSAR CÓMO QUEREMOS QUE SEAN LAS CIUDADES. SOMOS TRIBUTARIOS DE UN MODELO URBANÍSTICO DE MÁS DE 80 AÑOS”

Ojo al dato

´Plan Alto Impacto en Competitividad, 2025´. Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

´Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial, 2025´. Gobierno de España.

´Real Decreto-ley 4/2025, de 8 de abril, de medidas urgentes de respuesta a la amenaza arancelaria y de relanzamiento comercial´. Boletín Oficial del Estado (BOE).

“Más oferta y menos regulación en vivienda”, por Xavier Vilajoana Eduardo

ENTRE MAGNITUDES
XAVIER VILAJOANA EDUARDO,

Presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCEspaña)

“Debemos volver a poner en marcha el engranaje de la producción para triplicar el actual ritmo de construcción”

Más oferta y menos regulación en vivienda

Tenemos un reto mayúsculo en materia de vivienda en España, y no es otro que el de incrementar la oferta, desarrollando políticas que la promuevan en vez de legislar solo desde el punto de vista de la demanda. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), se prevé la creación de 330.000 nuevos hogares anuales en los próximos cuatro años. Si tenemos en cuenta que los visados de obra de vivienda nueva alcanzaron cerca de 128.000 unidades a cierre de 2024 (según datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana), el ritmo de construcción es claramente insuficiente. Según los cálculos realizados por APCEspaña y Colliers sobre el déficit de vivienda, de no incrementarse sustancialmente la producción en nuestro país, este podría situarse en casi tres millones de viviendas en 2039.

¿A qué se debe este bajo nivel de producción? Pues a la suma de varios factores: problemas en la gestión de suelo y de falta de suelo finalista; los altos costes de construcción; infrafinanciación; embriaguez legislativa -con la consecuente inseguridad jurídica-, falta de mano de obra cualificada y una escasa inversión pública en políticas de vivienda.

Es importante que tengamos clara la magnitud del desequilibrio existente entre oferta y demanda, que no se soluciona únicamente con la construcción de vivienda pública mediante la colaboración público-privada. La vivienda pública anunciada -que no construida- por las distintas Administraciones no llega al 1% de lo que realmente se necesita. Debemos volver a poner en marcha el engranaje de la producción para triplicar el actual ritmo de construcción de viviendas -de toda tipología-, y para ello es imprescindible atraer inversión y ganar en productividad. Desafortunadamente, las medidas que se están tomando en estos últimos años son diametralmente opuestas a la consecución de estos objetivos: se está ahuyentando a la inversión privada y no se están realizando los cambios normativos de calado en el urbanismo, tan necesarios para impulsar ese incremento de producción de vivienda, tanto libre como asequible y protegida.

Tal desequilibrio entre oferta y demanda en el mercado de la vivienda también tiene un impacto directo en los precios, aumentando así el esfuerzo a realizar por parte de las familias para la compra o el alquiler. Como destacaba el Banco de España en su informe sobre el mercado del alquiler, somos el país donde los hogares que viven de alquiler soportan la mayor tasa de sobresfuerzo para el pago de la renta de toda la Unión Europea: casi el 40% de los inquilinos en España se encuentra en situación de sobreesfuerzo para pagar el alquiler, muy por encima del 20% de media de la zona euro o del 13,8% de Alemania. Y ya hemos visto que la producción de obra nueva actual, tanto en venta como en alquiler, es insuficiente para reducir este desequilibro.

El sector promotor constructor privado es el que tiene la maquinaria para poder llevar a cabo la tarea de construir las viviendas necesarias, ya que la estructura productiva de la
Administración por sí sola no podrá asumir este reto. Un hecho que requiere de un trabajo conjunto y de consenso entre sector público y sector privado, y desde la APCE reiteramos nuestra disposición a colaborar para alcanzar un objetivo común: mejorar el acceso a la vivienda en nuestro país y que los ciudadanos puedan elegir en qué régimen de tenencia quieren disfrutar de su hogar, ya sea siendo propietarios o bien arrendatarios.

Pero para ello, necesitamos voluntad política. Voluntad para alcanzar un Pacto de Estado en materia de vivienda, para aprobar la reforma de la Ley de Suelo que permita desencallar los numerosos planeamientos urbanísticos paralizados por defectos menores totalmente subsanables, y voluntad para regular de manera justa y eficiente. Cuando se legisla buscando únicamente un rédito electoral y sin verter recursos públicos ha quedado demostrado que es una dinámica que no funciona: sólo hay que ver los efectos que está teniendo la Ley Vivienda, o los escasos resultados de la medida del 30% de reserva de VPO para nueva construcción y gran rehabilitación en Barcelona, por poner solo un par de ejemplos. Si sólo se incide en aspectos referentes a la demanda, sin hacerlo también en la oferta; si no se garantiza la seguridad jurídica; si los trámites administrativos se eternizan; si no se agiliza la gestión urbanística de los planeamientos, etc., la situación continuará igual o empeorará.

Y otro factor clave para ampliar el parque de vivienda, especialmente de vivienda asequible: que toda política vaya acompañada de una dotación presupuestaria suficiente que garantice su viabilidad y que se mantenga en el futuro para poder dar respuesta a las necesidades de hogares de los próximos años. La construcción de viviendas es intensiva en capital y actualmente en España no disponemos de la financiación suficiente para asumir el reto que tenemos por delante, así que es imprescindible atraer la inversión privada, a la vez que promover más líneas de financiación pública para desarrollar vivienda asequible en alquiler y en venta.

Es hora de pasar de las palabras a los hechos, de pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones. Afortunadamente, los promotores constructores siempre estaremos aquí, y me siento orgulloso de poder representar a un sector que, a pesar de algunas críticas interesadas, sigue resistiendo, sigue trabajando, sigue evolucionando y sigue generando valor, mucho valor.

Seguridad jurídica en el arrendamiento

EN SOCIEDAD

Seguridad jurídica en el arrendamiento

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
De izda. a dcha.: Eduardo Vázquez de Castro, Javier Valentín, Natalia Palomar, Vicente Magro e Igone Aretxaga.

La inseguridad jurídica y la falta de respuesta eficaz ante los impagos y la okupación están frenando el mercado del alquiler. Bajo este diagnóstico común, los expertos que participaron en la mesa Seguridad jurídica como garantía para el propietario y el inquilino. Arrendamientos e impacto en la ‘okupación’ coincidieron en la necesidad de reformas normativas, incentivos y nuevas herramientas jurídicas.

El debate, moderado por la secretaria del Colegio Notarial del País Vasco, Igone Aretxaga, reunió a juristas, académicos y representantes del sector para analizar cómo reforzar la seguridad jurídica en el alquiler. Los participantes, Vicente Magro, magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo; Natalia Palomar, directora Jurídica y de Derechos de Provivienda; Javier Valentín Peñate, vicepresidente de ASCAV (Asociación Canaria de Alquiler Vacacional); y Eduardo Vázquez de Castro, catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Cantabria, coincidieron en que recuperar la confianza de los propietarios es clave para reactivar un mercado esencial ante la actual crisis de acceso a la vivienda.

Contratos en escritura pública
“Es necesario elevar los contratos de arrendamiento a escritura pública para aportar mayor seguridad a los propietarios”, afirmó el magistrado Vicente Magro. Su intervención abrió este diálogo en la segunda jornada del Curso de Vivienda 2025. Magro defendió una batería de reformas urgentes para garantizar una respuesta eficaz: desalojo exprés en 24 horas; refuerzo del papel policial en casos de flagrancia, y registro obligatorio de los contratos para evitar fraudes documentales. También propuso cambios en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en la Ley de Vivienda y en la legislación de propiedad horizontal “para permitir que comunidades de vecinos puedan actuar judicialmente ante situaciones de okupación”.

Además, Magro subrayó que los contratos formalizados en escritura pública ofrecen una mayor protección jurídica y probatoria frente a conflictos legales. “Es una garantía para todas las partes y un instrumento que fortalece la seguridad del sistema”, aseguró.

Por su parte, Eduardo Vázquez de Castro, incidió en la necesidad de “distinguir entre el arrendatario vulnerable y el incumplidor doloso”. En su opinión, una justicia ágil, con plazos claros y criterios homogéneos, genera previsibilidad y confianza: “Proteger al arrendatario vulnerable no debe significar blindar el abuso”. Subrayó además el papel que pueden jugar los seguros de impago y los programas de intermediación pública para incentivar la oferta.

El catedrático también apuntó a la importancia de establecer incentivos fiscales a largo plazo como medida eficaz para estimular la salida de vivienda vacía al mercado de alquiler. Según explicó, “hay propietarios reticentes que podrían estar dispuestos a alquilar si se les ofrece estabilidad, rentabilidad y seguridad”.

Alquiler asequible
Javier Valentín Peñate, advirtió que “sin seguridad jurídica, la oferta seguirá estancada”. Reclamó también marcos normativos claros que permitan al propietario confiar en el cumplimiento del contrato. Además, durante su intervención defendió que la vivienda turística —que representa solo el 1,4% del parque residencial— “ha sido convertida en chivo expiatorio de una crisis estructural”, marcada por la escasez de suelo, la lentitud administrativa y la insuficiente promoción pública. “Tenemos un problema de base que no se soluciona culpando al alquiler vacacional”, indicó. “Es más fácil señalar que reformar el urbanismo o acelerar los trámites de obra nueva”. Valentín también defendió que se potencie la seguridad jurídica como vía para profesionalizar el mercado del alquiler.

Desde una perspectiva social, Natalia Palomar apostó por fórmulas complementarias a la construcción de vivienda protegida. Citó iniciativas que calificó de “innovadoras”, como las bolsas de alquiler asequible o las housing associations sin ánimo de lucro, capaces de movilizar vivienda vacía bajo esquemas seguros para propietarios e inquilinos vulnerables. También alertó de los límites de la legislación actual para proteger a las personas en riesgo de desahucio: “Sin una respuesta ágil de la Administración, la suspensión judicial no basta. La ley no obliga a realojar”.

Palomar subrayó que el alquiler debe abordarse como una política estructural, no solo como respuesta de emergencia. “Necesitamos una estrategia a largo plazo que combine seguridad jurídica, programas sociales y colaboración público-privada”, afirmó.

Por último, la directora jurídica de Provivienda también puso en valor el papel del Notariado en la formalización de contratos que contemplen cláusulas de equilibrio y resolución alternativa de conflictos, especialmente útiles cuando intervienen colectivos vulnerables. “Contar con asesoramiento imparcial y cualificado desde el inicio puede evitar muchos problemas posteriores”, señaló.
Recuadro: Arrendamientos con garantías
Durante el debate se destacaron iniciativas orientadas a garantizar el cobro de las rentas y facilitar el acceso a la vivienda sin poner en riesgo la posición del propietario. Entre ellas, los seguros de impago con cobertura pública, los sistemas de avales institucionales o los programas de intermediación gestionados por entidades del tercer sector. Estos mecanismos permiten combinar la protección del inquilino vulnerable con incentivos suficientes para que los pequeños propietarios —que poseen el 90% del parque de alquiler— saquen sus viviendas al mercado. También se abordó la necesidad de contar con una normativa homogénea en todo el territorio nacional. Actualmente, los baremos y ayudas difieren entre comunidades autónomas, lo que genera desigualdades y dificulta una respuesta eficaz. En este sentido, se propuso la creación de un protocolo estatal que fije criterios claros de actuación ante el impago o el desahucio. Los expertos coincidieron en que, más allá de las reformas legales, hace falta una estrategia integral que combine celeridad procesal, seguridad jurídica y medidas de incentivo a la oferta, tanto desde el ámbito público como privado. La intervención notarial, mediante contratos en escritura pública, puede jugar un papel decisivo en este proceso.

Arrendamientos con garantías

Durante el debate se destacaron iniciativas orientadas a garantizar el cobro de las rentas y facilitar el acceso a la vivienda sin poner en riesgo la posición del propietario. Entre ellas, los seguros de impago con cobertura pública, los sistemas de avales institucionales o los programas de intermediación gestionados por entidades del tercer sector. Estos mecanismos permiten combinar la protección del inquilino vulnerable con incentivos suficientes para que los pequeños propietarios —que poseen el 90% del parque de alquiler— saquen sus viviendas al mercado. También se abordó la necesidad de contar con una normativa homogénea en todo el territorio nacional. Actualmente, los baremos y ayudas difieren entre comunidades autónomas, lo que genera desigualdades y dificulta una respuesta eficaz. En este sentido, se propuso la creación de un protocolo estatal que fije criterios claros de actuación ante el impago o el desahucio. Los expertos coincidieron en que, más allá de las reformas legales, hace falta una estrategia integral que combine celeridad procesal, seguridad jurídica y medidas de incentivo a la oferta, tanto desde el ámbito público como privado. La intervención notarial, mediante contratos en escritura pública, puede jugar un papel decisivo en este proceso.

IGONE ARETXAGA:

“EL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO NECESITA HOY EL MISMO REFUERZO JURÍDICO QUE CUALQUIER OTRO NEGOCIO RELEVANTE”

VICENTE MAGRO:

“ES NECESARIO ELEVAR LOS CONTRATOS DE ARRENDAMIENTO A ESCRITURA PÚBLICA PARA APORTAR MAYOR SEGURIDAD A LOS PROPIETARIOS”

NATALIA PALOMAR:

“HAY QUE AMPLIAR LAS FÓRMULAS DE ACCESO SEGURO A LA VIVIENDA, CON RESPALDO INSTITUCIONAL”

JAVIER VALENTÍN:

“EL PROBLEMA DEL ALQUILER NO SE RESUELVE SEÑALANDO CULPABLES, SINO REFORMANDO LO QUE NO FUNCIONA”

EDUARDO VÁZQUEZ DE CASTRO:

“NECESITAMOS REGLAS CLARAS Y ÁGILES QUE NO PENALICEN NI AL VULNERABLE NI AL CUMPLIDOR”

A TENER EN CUENTA

Perfiles. La okupación, foco de inseguridad jurídica.

ASVAL (Asociación de propietarios de Viviendas de Alquiler). La Incidencia de la Seguridad Jurídica en el Mercado del Alquiler.

Cinco Días. El registro de impagados judiciales se consolida como un escudo legal contra la inquiokupación.

“La situación actual de la ocupación ilegal de inmuebles en España”, por Vicente Magro Servet

EN SOCIEDAD
VICENTE MAGRO SERVET,

Magistrado del Tribunal Supremo y doctor en derecho

“La expulsión en 24 horas es la solución al problema de la ocupación ilegal de inmuebles"

La situación actual de la ocupación ilegal de inmuebles en España

La situación actual de la ocupación ilegal de inmuebles en España es muy preocupante. 15.000 denuncias al año de las que se tengan conocimiento se están presentando de ciudadanos que están viendo cómo sus viviendas están siendo ocupadas ilegalmente, sin que el sistema legal establecido haya arbitrado mecanismos ágiles y eficaces para devolver la posesión a sus propietarios, lo que no es admisible en un Estado de derecho.

En todos los países de la Unión Europea, sin excepciones, cuando una persona realiza una ocupación ilegal es expulsada de forma inmediata antes de que transcurra las 72 horas, lo que ha provocado que los casos de ocupación ilegal estén en cifras muy reducidas, a diferencia de lo que ocurre en nuestro país.

La razón es bien clara, por cuanto si hubiera un sistema que propiciara legalmente que en el caso de que una persona acceda a una vivienda de forma ilegal fuera expulsada antes de que transcurra 72 horas no existiría la proliferación de hechos que se están produciendo ahora mismo, porque cuando existe un retraso del sistema en adoptar soluciones inmediatas a un acto ilícito los autores de estos se aprovechan para incrementar estas conductas, lo que conlleva una absoluta indefensión de los ciudadanos cuyas casas están siendo ocupadas, tal y como reflejan los medios de comunicación con sucesos concretos todos los días, y ante la incomprensión de los propietarios que se ven impotentes para encontrar una solución a este drama, porque pocas cosas pueden causar un daño tan terrible a un ciudadano como que se apoderen de la tu casa. A una persona le podrán arrebatar un bien mueble que puede ser “sustituible”, pero un bien inmueble del que te arrebatan tu posesión, y sin saber cuándo la podrás recuperar, provoca un daño psicológico como daño moral indemnizable que, además, no se podrá cobrar ante la segura insolvencia de los autores de este tipo de hechos.

Por ello, quienes están acometiendo estos actos lo hacen con claro conocimiento de los retrasos que están existiendo en la resolución de la expulsión inmediata. Además, ese conocimiento se lo hacen ver al propietario cuando éste les solicita que abandonen la vivienda, y le comunican que tienen derecho a estar allí hasta que un juez se lo ordene, incluso en muchos casos solicitando la entrega de indemnizaciones para pactar el abandono del inmueble, lo que constituye una absoluta desprotección de los propietarios, que en en muchas ocasiones se han visto obligados a indemnizar a los autores de la ocupación ilegal con cifras que llegan a los 5.000 euros para poder recuperar la posesión de su inmueble.

Muchas han sido las propuestas que se han realizado para resolver este problema, pero la más eficaz ahora mismo es aprobar una Ley integral ante el fenómeno de la ocupación ilegal de inmuebles; una ley que determine la aprobación del artículo 544 sexies en la ley procesal penal para que, por el juez de instrucción, y en los casos de denuncia, querella o atestado policial por ocupación ilegal, se proceda a la inmediata expulsión del okupa.

Además, hay que incidir en que la situación de posible vulnerabilidad de los okupas no se puede tener en cuenta a la hora de tomar la decisión sobre la expulsión inmediata. Y ello, habida cuenta que, incluso, la propia Ley 12/2023, de 24 de mayo de vivienda remite a una introducción de una Disposición Final 5ª de reforma de la LEC, por la que en ninguna circunstancia se debe tener en cuenta esta posible vulnerabilidad. Lo que deberá hacer el juez de instrucción es trasladar a la Administración el señalamiento de la inmediata expulsión para que, en su caso, adopte las medidas oportunas. Pero lo que debe quedar claro es que la vulnerabilidad no supone una razón para prolongar la indebida ocupación de un inmueble.

El ejemplo que se puede poner es el de la sustracción de un vehículo de motor, ya que cuando los agentes policiales detienen a la persona que los ha sustraído inmediatamente practican la detención y proceden a la devolución del vehículo a su propietario legítimo. En ningún caso, la solución que se adopta es la de mantener la posesión del vehículo al autor de la sustracción y comunicarle al propietario que se espere a la celebración del juicio. Sin embargo, en una materia tan grave como es la entrada ilegal en un inmueble se está manteniendo en muchas ocasiones en la posesión ilegal a quien ha accedido a él y, además, con su expresa oposición, con la presentación de denuncia o querella.

También hay que recordar los casos de “inquiokupación” que se están dando, que son aquellos en los que una persona realiza un contrato de arrendamiento con el propietario de un inmueble con clara voluntad de no cumplir el pago de la renta y a los pocos meses dejar de pagar la misma, lo que también ocurre en casos de alquiler vacacional en los que al día señalado para el vencimiento no se van del inmueble. Estos sucesos constituyen un delito de estafa del art. 250.1.1º CP por afectar a vivienda y debe acordarse, también, la inmediata expulsión del inmueble, pidiendo esta medida cautelar por otrosí en la denuncia o querella.

Por ello, reseñar que este problema tiene soluciones. La cuestión solo es aprobar la Ley para poder resolver la ocupación ilegal de inmuebles en España.

Tecnología al servicio de la vivienda

LA @

Tecnología al servicio de la vivienda

De izda. a dcha.: Javier González Granado, Sergio Carrasco Mayans, Sonia Díaz Español y José Carmelo Llopis.
JAIME PÉREZ DE MIGUEL

La tecnología puede ser una aliada clave para mejorar el acceso a la vivienda, siempre que se aplique con criterios jurídicos, fiscales y sociales adecuados. Así lo defendieron los expertos que participaron en la mesa Soluciones digitales y vivienda, celebrada en la segunda jornada del Curso de Vivienda 2025, organizado por Fundación Notariado en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco, con la colaboración del Consejo General del Notariado y el Colegio Notarial del País Vasco.

Durante la sesión, moderada por José Carmelo Llopis, decano del Colegio Notarial de Valencia y Delegado de Nuevas Tecnologías del CGN en el Consejo de los Notariados de la Unión Europea (CNUE), se abordaron temas como la construcción modular e industrializada, la tokenización de activos inmobiliarios o el uso del dato notarial como palanca de transparencia. Todo ello bajo una premisa compartida: solo desde la seguridad jurídica puede la tecnología transformar el sector inmobiliario. En ello estuvieron de acuerdo los participantes de este debate: Sergio Carrasco Mayans, abogado e Ingeniero de Telecomunicaciones y de Informática; Sonia Díaz Español, socia fiscal de Cuatrecasas; y Javier González Granado. Notario de Eivissa (Islas Baleares).

JOSÉ CARMELO LLOPIS:

“EL NOTARIADO DEBE LIDERAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL CON GARANTÍAS PARA TODOS LOS OPERADORES”

SERGIO CARRASCO:

“LA TECNOLOGÍA NO PUEDE CONDICIONAR EL DIAGNÓSTICO: NECESITAMOS DATOS FIABLES Y COMPARTIDOS ANTES DE DECIDIR LAS HERRAMIENTAS”

SONIA DÍAZ:

“LA VIVIENDA MODULAR EXIGE SEGURIDAD JURÍDICA Y FISCAL SI QUEREMOS VIVIENDA ASEQUIBLE”

JAVIER GONZÁLEZ GRANADO:

“EL NOTARIADO GENERA DATOS QUE DEBEN SER LA BASE SOBRE LA QUE SE CONSTRUYAN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE VIVIENDA”

Los ponentes compartieron una premisa: solo desde la seguridad jurídica puede la tecnología transformar el sector inmobiliario.

Construcción modular
La primera parte del debate se centró en las nuevas formas de construcción, especialmente en la vivienda industrializada y modular. Este modelo permite reducir plazos y costes, pero plantea interrogantes jurídicos aún sin resolver. “La vivienda modular exige seguridad jurídica y fiscal si queremos vivienda asequible”, señaló Díaz Español, quien recordó que el vacío legal actual penaliza fiscalmente la innovación. Para superar esta barrera, propuso una revisión del marco normativo que clarifique si este tipo de viviendas deben considerarse bienes muebles o inmuebles. Una categorización con implicaciones clave en su fiscalidad, financiación y transmisión.

En este contexto, el papel del Notariado fue subrayado como pieza esencial para generar confianza y estabilidad jurídica en los nuevos modelos de construcción. “Es fundamental contar con criterios comunes en toda España”, reclamó Díaz Español. “Solo así podremos fomentar la inversión y asegurar un tratamiento fiscal coherente”, añadió.

Innovación responsable
Uno de los puntos más innovadores de la sesión fue el debate sobre la tokenización de activos inmobiliarios. Aunque esta práctica no transmite directamente la propiedad, permite estructurar derechos de uso o participación económica sobre bienes inmuebles mediante tecnología blockchain. “La tokenización puede democratizar la inversión inmobiliaria, pero requiere seguridad jurídica y fiscal”, advirtió Díaz Español. En su opinión, el Notariado está llamado a jugar “un papel clave” como validador de las operaciones, frente a los riesgos de fraude y opacidad.

La intervención de Sergio Carrasco Mayans reforzó esta visión, pero con una llamada a la prudencia: “Antes de aplicar cualquier tecnología, necesitamos disponer de datos fiables y compartidos que permitan un diagnóstico preciso del mercado”. Para él, la condición previa para cualquier reforma eficaz pasa por crear una plataforma colaborativa de datos verificables que integre información sobre escrituras, licencias, consumos, incidencias jurídicas o avances de obra. “La información es el núcleo principal, y el acceso a un repositorio adecuado es el primer paso para la toma de decisiones de cualquier tipo”, aseguró.

Además, Carrasco Mayans señaló que el uso de tecnologías como la inteligencia artificial permitiría anticipar tensiones de precios, facilitar modelos de scoring crediticio o priorizar rehabilitaciones según criterios sociales y medioambientales. Pero todo ello, insistió, requiere estándares comunes, interoperabilidad y supervisión institucional: “Si no hay un modelo compartido de gobernanza del dato, las herramientas se desvirtúan”, afirmó.

El dato notarial
La aportación del notario Javier González Granado se centró precisamente en el valor del dato como instrumento transversal. “La digitalización no es un proceso neutral”, advirtió, tras repasar su evolución histórica en el ámbito jurídico. Recordó que ya existen herramientas consolidadas —como la copia electrónica, el Índice Único Informatizado o el otorgamiento online— que permiten al Notariado actuar como garante de veracidad y transparencia.

González Granado defendió una visión amplia de la función notarial en el contexto digital: no solo como fedatario de hechos, sino como generador de datos con valor jurídico, económico y social. “La vivienda, como objeto material y jurídico, está atravesada por la transformación digital”, explicó. Desde la construcción modular hasta la financiación tokenizada, pasando por el acceso a portales inmobiliarios, el dato notarial puede aportar certeza, trazabilidad y confianza.

En este sentido, los ponentes pusieron en valor el nuevo Portal Estadístico del Notariado, que ofrecerá datos actualizados sobre compraventas, hipotecas, precios y perfiles de comprador. Una herramienta que —según subrayaron— puede mejorar la toma de decisiones ciudadanas y facilitar la planificación de las Administraciones Públicas.

Para concluir, Carrasco Mayans recordó que “la tecnología no debe imponerse por moda”, sino como respuesta racional a necesidades reales: “Primero los datos, luego las herramientas”. Por su parte, Díaz Español pidió “reforzar la protección del dato y la supervisión de los algoritmos”. Y, finalmente, González Granado cerró con una advertencia: “En la vivienda digital del futuro, sin seguridad jurídica, no habrá garantías ni equidad”.

Y EN TWITTER, ¿QUÉ OPINAN?

Sobre la segunda mesa

Sonia Díaz

Sergio Carrasco

Javier González Granado

“Innovar sin vacíos: vivienda, fiscalidad y tecnología ante el reto de la seguridad jurídica”, por Sonia Díaz Español

LA @

SONIA DÍAZ ESPAÑOL,

Socia del Área Fiscal en Cuatrecasas. Inspectora de tributos en excedencia. Docente universitaria.

"Hoy más que nunca, el protocolo notarial puede dar seguridad y trazabilidad a operaciones que, de otro modo, serían terreno fértil para la inseguridad jurídica y fiscal"

Innovar sin vacíos: vivienda, fiscalidad y tecnología ante el reto de la seguridad jurídica

La revolución tecnológica y los nuevos modelos de construcción y financiación de vivienda están desbordando los límites de nuestro marco jurídico y fiscal. Modularidad, impresión 3D, tokenización y plataformas de datos no pueden seguir funcionando en un limbo normativo. Es momento de aportar respuestas técnicas, visión práctica y seguridad para ciudadanos, promotores, inversores y la propia Administración.

En el ámbito de la vivienda, pocas cosas preocupan tanto como la falta de certezas. Y, sin embargo, estamos ante una ola de cambios —tanto tecnológicos como económicos— que tensionan la forma en que concebimos, registramos y fiscalizamos un inmueble. Desde nuevas formas de construir hasta innovadores esquemas de inversión, lo que está en juego es la seguridad jurídica y la capacidad de nuestro sistema fiscal para acompañar la transformación sin convertirse en un obstáculo.

Cada vez es más frecuente encontrarnos con viviendas modulares, casas de madera, contenedores marítimos convertidos en vivienda o incluso construcciones impresas en 3D. Lo que antes era experimental, hoy ya es una alternativa real para abaratar costes, acelerar tiempos y diversificar la oferta. No podemos cerrar los ojos ante esta realidad.

El reto surge cuando esta innovación choca con categorías tradicionales: ¿son bienes muebles o inmuebles? La respuesta afecta a toda la cadena: financiación bancaria, garantías registrales, licencias urbanísticas, tributación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas (TPO), Impuesto sobre el Valor Añadido (ICA), Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)…

Hoy, ni constructores ni compradores ni Administración tienen certezas plenas. Y sin certezas, no hay inversión. Y sin inversión, no hay progreso. Y sin progreso, no hay mejora en la calidad de vida.

Necesitamos un marco claro, práctico, que combine seguridad jurídica con flexibilidad para que estas nuevas técnicas prosperen.

La tokenización de activos —especialmente inmobiliarios— pasó de ser una promesa disruptiva a una práctica que algunos consideran residual y otros, la semilla de un nuevo modelo de inversión. La idea es sencilla: fraccionar la titularidad o derechos sobre un inmueble en tokens negociables en mercados digitales. La pregunta es: ¿nos permite nuestra estructura legal hacer estas operaciones? Y ¿cómo fiscalizamos eso?

Sin garantías jurídicas y fiscales claras, la tokenización puede convertirse en un mecanismo opaco de transmisión patrimonial. Cada transmisión de tokens que represente derechos sobre inmuebles, ¿debe tributar como la transmisión del derecho real subyacente? Además, no podemos olvidar que debe cumplir con las exigencias de prevención del blanqueo de capitales, identificación del titular real y control registral, pilares fundamentales de nuestro estado de derecho.

Aquí el papel del Notariado es clave. Hoy más que nunca, el protocolo notarial puede dar seguridad y trazabilidad a operaciones que, de otro modo, serían terreno fértil para la inseguridad jurídica y fiscal.

La tercera gran línea de transformación es la gestión del dato. La iniciativa del Consejo General del Notariado para crear un portal inmobiliario notarial, alimentado con información real de escrituras de compraventa e hipotecas, es un ejemplo de cómo la tecnología puede ser aliada de la seguridad jurídica y la buena fiscalidad.

Un mercado de vivienda transparente necesita datos fiables. Para los compradores, para los inversores, pero también para la Administración Tributaria, que debe fundamentar el valor de la operación y detectar posibles fraudes. Ahora bien, la transparencia no debe colisionar con la privacidad. La protección de datos personales debe seguir siendo un pilar irrenunciable. El equilibrio siempre es lo deseable, conjugar transparencia y protección.

Todo este contexto plantea una pregunta esencial: ¿queremos una fiscalidad que bloquee o que facilite? En mi experiencia —como fiscalista, como inspectora en excedencia y como docente— estoy convencida de que solo un marco normativo claro, adaptado a la realidad económica y tecnológica, atraerá la inversión y protegerá a los ciudadanos y a las empresas.

Necesitamos:

  • Clarificar la calificación registral y fiscal de las nuevas formas constructivas.
  • Regular la tokenización de activos con plenas garantías jurídicas y tributarias.
  • Consolidar plataformas de información que doten de datos veraces, inmediatos y útiles a ciudadanos, empresas y Administración.

El reto no es menor, pero la oportunidad es inmensa: construir vivienda más asequible, captar ahorro para proyectos sólidos, optimizar la fiscalidad y reforzar la confianza. Esa es la política tributaria que necesitamos: técnica, justa, transparente y aliada del progreso.

Cierro con una convicción personal: Innovar sin vacíos regulatorios es la única forma de proteger la seguridad jurídica y, con ella, la prosperidad y la equidad. Con rigor técnico, con valentía política y con visión de largo plazo podemos lograrlo.

El desafío que enfrentamos es, sin duda, de gran magnitud. Sin embargo, quienes dedicamos nuestra trayectoria profesional al mundo de la fiscalidad y la docencia, sabemos que cada reto encierra también una valiosa oportunidad. No se trata solo de superar obstáculos o adaptarse a los cambios: se trata, sobre todo, de encontrar en cada dificultad un motivo para mejorar, crecer y aportar con mayor impacto al bienestar colectivo.

A lo largo de los años, hemos aprendido que la labor que realizamos no solo se limita al cumplimiento de normas o a la transmisión de conocimientos técnicos. Nuestra verdadera vocación está en servir a la sociedad, en facilitar el acceso a un sistema más justo, transparente y eficiente, y en formar nuevas generaciones de profesionales comprometidos con la ética y la excelencia.

Por eso, ante la complejidad de los tiempos que corren, reafirmamos nuestro compromiso con la responsabilidad y la innovación. Porque entendemos que, en definitiva, todo gran desafío representa también una nueva posibilidad de construir un futuro mejor para todos.

El dato como palanca de cambio

LA @

El dato como palanca de cambio

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
De izda. a dcha.: José Carlos Díez Gangas, Enrique Used, José García Montalvo y Miguel Solchaga.

La falta de información veraz, unificada y transparente es uno de los grandes escollos para diseñar políticas públicas eficaces en materia de vivienda. Así lo señalaron los expertos que participaron en la mesa redonda El valor del dato en las políticas de vivienda, la última que se celebró durante el curso Vivienda: del diagnóstico a la acción. Propuestas de solución para un problema apremiante.

Durante el diálogo, moderado por Miguel Solchaga (socio de Metys), José García Montalvo, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Pompeu Fabra y profesor investigador de Barcelona Graduate School of Economics y del IVIE; Enrique Used, socio fundador de Suelos Renovables y profesor de finanzas en IE University; y José Carlos Díez Gangas, economista y profesor de macroeconomía y finanzas internacionales de la Universidad de Alcalá, apostaron por una mayor interoperabilidad entre fuentes públicas y privadas, el desarrollo de herramientas innovadoras como el nuevo Portal Estadístico del Notariado y la creación de un “gemelo digital” del mercado inmobiliario español.

La importancia del dato
«¿Tienen las Administraciones datos de calidad para evaluar las políticas públicas? A veces ni siquiera los quieren tener». La advertencia inicial de José García Montalvo, marcó el tono de una mesa redonda centrada en las debilidades estadísticas del sistema español. “Aunque en compraventa se ha avanzado en la calidad de los registros gracias al INE, los notarios y los registradores, la realidad es que el mercado del alquiler sigue siendo un agujero negro», afirmó Montalvo. En este sentido, subrayó que la información es escasa, heterogénea y poco fiable. «Los últimos dos deciles de población gastan más del 50% de su renta en alquiler, y aun así no sabemos casi nada del mercado arrendaticio», lamentó.

La información sobre viviendas vacías también es contradictoria, tal y como explicó el propio Montalvo: «El censo las sobredimensiona. Por ejemplo, en Barcelona se decía que había un 11,8% de viviendas vacías, pero tras contrastar consumos reales se rebajó esa estadística al 1,25%». Ante estas evidencias, los expertos estuvieron de acuerdo en que la falta de datos ciertos impide saber qué medidas pueden movilizar parque construido o cómo intervenir para aumentar la oferta.

Enrique Used añadió que la fragmentación de las fuentes públicas, la disparidad de escalas y la ausencia de interoperabilidad generan “ruido e incertidumbre”, lo que dificulta tanto el análisis como la toma de decisiones. Por su parte, José Carlos Díez fue más allá: “La falta de datos fiables no solo limita las políticas públicas, también perjudica al ciudadano, que acaba pagando un precio más alto por la vivienda porque no tiene capacidad de negociación”.

Sesgo y fragmentación
Desde una perspectiva macroeconómica, el profesor José Carlos Díez señaló que la carencia de información afecta directamente al funcionamiento del mercado: «Sin acuerdo en el precio entre oferta y demanda no hay transacción. Y sin datos no hay precio justo». En su opinión, el Índice Único Notarial representa un punto de inflexión: «Por primera vez desde 1492 vamos a tener información desagregada, por calles, fiable y en tiempo real. Eso es una auténtica revolución».

Díez alertó también de la asimetría informativa que sufren los ciudadanos respecto a grandes tenedores o inversores: «Sin transparencia, pagas más y tu bienestar empeora». Además, denunció que muchas decisiones se siguen tomando con una visión ideologizada, sin evaluar resultados: «No sabemos si las políticas benefician a quienes más lo necesitan. Y a veces parece que tampoco importa».

Por su parte, Enrique Used coincidió en que la dispersión de datos genera un escenario de confusión que penaliza a todos los actores del mercado, incluidos los más potentes: “Hay tanto ruido en el sistema que incluso los inversores institucionales acaban recurriendo a datos privados que no siempre son fiables. Eso nos lleva a tomar decisiones más conservadoras o directamente a no invertir”. Used insistió en que la única vía para corregir ese desorden es combinar el dato público con la trazabilidad jurídica del dato notarial: “Sin información interoperable y de calidad, todo lo demás falla: la política pública, la inversión privada y la confianza ciudadana”.

Ecosistema interoperable
Para revertir la actual fragmentación informativa, los ponentes coincidieron en la necesidad de construir un ecosistema interoperable, donde los datos públicos y privados se fusionen con coherencia. En este sentido, Enrique Used reclamó criterios de calidad comunes y una mayor integración entre fuentes: “Cada organismo publica lo suyo con objetivos distintos y en formatos poco comparables. Necesitamos armonizar escalas, tiempos y metodologías”.

Por su parte, Díez Gangas subrayó que la clave está en que el dato sea verificable y accesible, no solo abundante: “No se trata de tener más cifras, sino de que estas sirvan para tomar decisiones. Y eso solo lo lograremos si las instituciones comparten la información de manera colaborativa”.

García Montalvo insistió en que esa interoperabilidad debe construirse sobre bases técnicas sólidas y con objetivos compartidos entre Administraciones, universidades y organismos profesionales. “Hay que dejar de ver el dato como una amenaza o como un patrimonio de quien lo produce. Es una herramienta colectiva y debe gestionarse como tal”, defendió. También advirtió de que “sin coordinación real, muchas iniciativas pueden acabar duplicándose o fracasando por falta de alineación entre niveles de gobierno”.

Para concluir, los ponentes destacaron que existen modelos exitosos en Europa y que España cuenta con herramientas pioneras, como el Índice Único Notarial, capaces de dar ese salto si se incorporan plenamente al diseño de políticas. “El reto ya no es técnico, es institucional y de voluntad política”, afirmó Used.

Datos, digitalización y escritura pública

La clausura del curso puso el foco en la necesidad de reforzar la seguridad jurídica también en el ámbito del alquiler. En este sentido, Ángel Nanclares, decano del Colegio Notarial del País Vasco, subrayó: “Un negocio jurídico se escritura porque la sociedad lo respalda y le es útil. La compraventa ya no se concibe sin escritura pública y debemos aspirar a lo mismo en los arrendamientos”. Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta de Fundación Notariado y del Consejo General del Notariado, hizo un balance del seminario: “Es importantísimo contar con datos fiables para un funcionamiento eficiente del mercado. En este curso se han propuesto soluciones basadas en la seguridad jurídica, la transparencia y la información, como el cumplimiento de la ley para lograr el equilibrio entre la oferta y la demanda, pero también la innovación con la digitalización como instrumento. Los notarios ya lo veníamos diciendo, pero aquí han sido los ponentes quienes han demandado la necesidad de formalizar los alquileres en escritura pública, para la seguridad jurídica de arrendador y arrendatario, pero también para contar con la información necesaria ante los retos que se nos plantean”. Por último, Eider Mendoza, diputada general de la Diputación Foral de Gipuzkoa, recordó que “la vivienda es la principal preocupación de los guipuzcoanos” y que su institución está actuando para aumentar el parque disponible y facilitar el acceso a los jóvenes, pese a retos como “el estancamiento de los salarios o los plazos excesivos para actuar ante ocupaciones ilegales”.

MIGUEL SOLCHAGA:

“LO IMPORTANTE ES TENER DATOS ACCESIBLES, ÚTILES Y CONFIABLES. POR ESO EL DATO NOTARIAL TIENE TANTO VALOR”

ENRIQUE USED:

"SIN INFORMACIÓN FIABLE, EL INVERSOR SE PROTEGE: EXIGE MÁS RENTABILIDAD O DIRECTAMENTE NO ENTRA"

JOSÉ GARCÍA MONTALVO:

"EL SECTOR RESIDENCIAL ESPAÑOL SUFRE UNA CARENCIA CRÓNICA DE DATOS FIABLES Y ACCESIBLES, ESPECIALMENTE EN ALQUILER"

JOSÉ CARLOS DÍEZ GANGAS:

"POR PRIMERA VEZ DESDE 1492 VAMOS A TENER DATOS DE CALIDAD SOBRE VIVIENDA. ESO ES UNA REVOLUCIÓN EN PRODUCTIVIDAD"

OTROS ENFOQUES, MISMO TEMA

Datos abiertos para conocer mejor la situación de la vivienda en España. Este artículo del portal datos.gob.es explora herramientas para visualizar el precio del alquiler barrio a barrio en función de los ingresos.

Previsión precio vivienda España 2025 y 2026.
Bankinter analiza en su blog las previsiones del precio de la vivienda en un entorno de escasez de oferta y demanda creciente. Destaca las subidas esperadas del 5 % en 2025 y del 3 % en 2026, con impacto directo en compradores e inversores.

La gran revisión del alquiler: más de 300.000 hogares se enfrentan a la actualización de sus contratos.
Reportaje de El País que analiza el impacto de las subidas de renta en España, señalando el desajuste entre vivienda asequible y poder adquisitivo. Se subraya la carencia de datos fiables sobre alquileres.

“El valor del dato en las políticas de vivienda”, por Miguel Solchaga

LA @

MIGUEL SOLCHAGA,

socio de Metyis

"La información del Centro de Información Estadística del Notariado recoge el 100% de las transacciones ocurridas en el país y las delimita temporalmente"

El valor del dato en las políticas de vivienda

Las políticas de vivienda son sin duda uno de los mayores retos de los gobiernos, tanto en España como en casi todos los países de nuestro entorno. El acceso a la vivienda es cada día más complicado para los jóvenes tanto si desean comprar como si desean alquilar y así lo ha reflejado de forma continuada el CIS durante los últimos años, donde siempre ha sido una de las mayores preocupaciones.

En este contexto, surge la pregunta sobre si las administraciones públicas y los agentes económicos disponen de datos de calidad suficientes para tomar decisiones acertadas. La respuesta es diferente en función del mercado que hablemos, existe mucha información sobre el mercado de compraventa de vivienda y muy poca sobre el mercado de alquiler.

Un mercado sin datos suficientes no permitiría a las AA.PP. diseñar políticas de vivienda adecuadas o medir sus resultados. Peor aún, la falta de transparencia afectaría con toda seguridad al correcto desempeño del mercado inmobiliario, limitando oferta y demanda, afectando a la formación de precios y limitando la financiación de las transacciones.

La calidad de los datos depende de dos factores: la fiabilidad de los existentes, es decir si nos los podemos creer o no, y el detalle de los mismos; o lo que es lo mismo: el nivel de granularidad de los datos existentes por geografía o tipología de inmueble.

En el mercado de compraventa existe una enorme disponibilidad de datos tanto de fuentes públicas como privadas. Las mejores son los de carácter público y dentro de estas destaca el Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN) que ofrece información de carácter estadístico de la vivienda.

En lo referente a la fiabilidad de los datos, los portales inmobiliarios y otros agentes del mercado ofrecen la información que suministran sus clientes, que son una parte de los oferentes de vivienda en un momento dado y publican precios de oferta o tasación, pero no el precio efectivo de la transacción que podría haber ocurrido o no. La información de CIEN, por el contrario, recoge el 100% de las transacciones ocurridas en el país, las delimita temporalmente de forma precisa y se basa en la información de la escritura de compraventa que refleja precios reales.

La información de CIEN por tanto, ofrece información de calidad para la toma de decisiones de las AA.PP., sin embargo, no ofrece en muchos casos la granularidad suficiente. Esta granularidad existe, está en el Índice Único Notarial que recoge todas y cada una de las transacciones de vivienda y todos los datos asociados a la misma como precios, metros cuadrados, ubicación exacta, etc.

El pasado 16 de julio el Consejo General del Notariado llegó a un acuerdo con el Banco de España para compartir el Índice Único, siempre de forma anonimizada por supuesto, lo que representa un hito muy relevante ya que permitirá a banco mejorar sus análisis y recomendaciones sobre el mercado inmobiliario en España.

El siguiente paso obvio, es poner a disposición de los agentes privados como inmobiliarias, entidades financieras y particulares, esta información anonimizada para dotar al mercado de la mayor transparencia posible. Un mercado más transparente favorecerá una mayor liquidez y permitirá la reducción de los costes de financiación.

El caso del mercado de alquiler es muy distinto, aquí no existe información pública de calidad y la información de carácter privado presenta de los mismos problemas que se han destacado antes, con la complejidad adicional de que un contrato de alquiler suele recoger más detalles que el de compraventa. Los alquileres pueden ser sobre pisos completos o solo habitaciones individuales, sobre inmuebles ya amueblados o vacíos, incluir o no los suministros básicos, etc.

La información oficial y fiable de compraventa existe debido a que estos contratos se celebran ante notario y por tanto podemos confiar que tenemos toda la información disponible y estar seguros de la calidad de esta. En el caso del alquiler esto no ocurre. Todas las transacciones se producen directamente entre particulares a través de contrato privado con mayor o menor formalidad.

Existen muchos argumentos jurídicos a favor de la notarización de los contratos de alquiler: la seguridad que ofrecería a ambas partes de que se cumple la ley escrupulosamente; el asesoramiento y mejor entendimiento del contrato, o la propia elevación a público del documento. Todas ellas consideraciones muy relevantes, pero en las que no me extenderé ya que mi conocimiento del tema es insuficiente.

Desde el punto de vista económico, no me cabe ninguna duda de que la intervención notarial de estos contratos podría, sin la menor duda, dotar de mucha mayor transparencia a los mercados de alquiler y ser una herramienta fundamental para diseñar y entender el éxito o fracaso de las políticas públicas. Tener los datos de los alquileres de forma precisa no solo podría ayudar a definir con mayor detalle donde hay un problema de accesibilidad a la vivienda alquilada sino también donde realmente se están haciendo operaciones y, por ejemplo, si las restricciones en el precio del alquiler están afectando a la oferta de alquiler y el número de transacciones realizadas.

Sería deseable por tanto buscar un modelo de notarización de los alquileres, que no suponga un coste relevante para las partes, y que ayude a mejorar la seguridad jurídica y la información disponible sobre este mercado.

Los datos inmobiliarios son fundamentales para el funcionamiento de los mercados inmobiliarios y la actuación de los poderes públicos. La buena noticia es que ya disponemos de buenos datos estadísticos de compraventa y se puede poner a disposición de los agentes datos más detallados de esta de forma casi inmediata. El reto es generar información de calidad sobre el alquiler y esta es una tarea que las AA,PP, tendrán que afrontar lo antes posible.