AL ENCUENTRO
Cuando hay mucho que contar y el escribidor se entusiasma con cada posible hito de su texto, la dificultad es decidir qué se queda fuera de la historia o se menciona sin profundizar en datos o emociones. Bien: pues en estas estamos por aquí. Pero al lío… Si intentamos poner un poco de orden, empecemos por las oportunidades de asentamiento y el binomio clásico: agua para vivir y alturas para defenderse.
EL MUNICIPIO DE LLANES ESTÁ INCLUIDO EN ZONAS DE PAISAJE PROTEGIDO, COMO EL DE LA COSTA ORIENTAL DE ASTURIAS O EL DE LA SIERRA DEL CUERA
De mar y montaña, el municipio de Llanes va servido. Citemos que está incluido en zonas de paisaje protegido, como el de la Costa Oriental de Asturias o el de la Sierra del Cuera. Añadamos a la ecuación algunas corrientes fluviales, sobre todo el modesto Carrocedo, que es el que forma la recoleta ría a cuyos márgenes nació la capital llanisca. El resultado son restos de herramientas, enseres o enterramientos que dan fe de los asentamientos desde el paleolítico inferior en adelante. El catálogo de cuevas y lugares de interés arqueológico es amplísimo. Por su singularidad, cabe mencionar el ídolo de Peña Tú, a unos doce kilómetros de la capital, que es una roca al aire libre en la que se ven pinturas y grabados hechos en el Neolítico; hace unos cuatro mil años, calculan.
EL ÍDOLO DE PEÑA TÚ ES UNA ROCA AL AIRE LIBRE EN LA QUE SE VEN PINTURAS Y GRABADOS HECHOS EN EL NEOLÍTICO; HACE UNOS CUATRO MIL AÑOS
Muchos de esos restos que antes citábamos tienen como componentes cáscaras de moluscos y crustáceos, lo que demuestra que nuestros más primitivos antepasados también le daban al marisco que, además de estar muy bueno, ofrece la oportunidad de cogerlo sin tener que correr detrás de él y constituye una magnífica fuente de proteínas. Es lo que aporta estar en una costa rica y llena de entrantes donde poder acceder cómodamente a las zonas de captura. Hoy llamamos a estos playas; y en Llanes las hay para todos los gustos: arenales amplios, como San Antolín; con caprichos escultóricos creados por la erosión, como Cuevas del Mar; recoletas y acogedoras, como la del Canal; o interiores (sin vista directa al Cantábrico, porque el agua entra por las grietas del acantilado), como las de Cobijeru y Gulpiyuri, ambas Monumento Natural. Metidos en la costa, mención ineludible a los bufones (porque “bufan”): una especie de geiseres marinos producidos por la fuerza del mar, al buscar salida por la parte alta de las rocas, lo que genera unos chorros de agua que alcanzan varios metros de altura en las mareas con más empuje. Todo un espectáculo de fuerza y siseos que nadie debe perderse.
LOS BUFONES SON UNA ESPECIE DE GEISERES MARINOS PRODUCIDOS POR LA FUERZA DEL MAR AL EMBESTIR LAS ROCAS Y BUSCAR SALIDA POR LA PARTE ALTA
Las sendas que permiten adentrarse en rutas de montaña o de costa son numerosas y para todos los gustos. ¿Algunos ejemplos? Si el paseo se hace con gente menuda, pero que les guste caminar por el bosque, El Camín Encantáu es un cuento al aire libre en el que las leyendas, tradiciones y personajes mitológicos se encuentran con los excursionistas en unos nueve kilómetros (ruta circular) de senderismo. Para los más intrépidos, un magnífico itinerario de tres jornadas que lleva hasta el santuario de Covadonga, en Cangas de Onís, y que une montaña e historia. Y para los más marineros, varios caminos costeros o la singular Ruta de los Bufones, de poco más de once kilómetros, con inicio y fin en Llames (que pertenece a la parroquia de Pría, donde hacen, por cierto, un queso ahumado exquisito).
HAY UN MAGNÍFICO ITINERARIO DE TRES JORNADAS QUE LLEVA HASTA EL SANTUARIO DE COVADONGA, EN CANGAS DE ONÍS, Y QUE UNE MONTAÑA E HISTORIA
Centrados en la villa de Llanes, tenemos también la senda fluvial del Carroceu o el paseo costero de San Pedro, para llenarse los ojos de Cantábrico, aunque podemos hacer también un recorrido histórico que nos lleve desde el Medievo hasta nuestros tiempos. En orden cronológico, podemos empezar con las murallas y el Torreón (s. XIII), la Basílica de Santa María (s. XIII) y palacios con distinto grado de conservación como el de Gastañaga (s. XV), el del Cercáu (s. XVI), el de Posada Herrera (s. XVII) o el del Duque de Estrada (s. XVII); seguir por las casonas de indianos, que presentan aquí (en todo el municipio hay fascinantes ejemplos) una concentración difícil de encontrar en otros lugares y con tanta variedad de estilos, dicho esto con permiso del eclecticismo que caracteriza las construcciones de quienes regresaron tras haber emigrado a Las Américas y haber hecho fortuna, cuya obra más representativa es el Casino; y terminar en el puerto, donde Agustín Ibarrola convirtió 166 bloques de hormigón en Los Cubos de la Memoria (2001), contra cuyos colores y símbolos rompe el mar para hacer de cada minuto una obra escultórica diferente.
LAS MURALLAS, EL TORREÓN Y LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA SON LAS EDIFICACIONES MÁS ANTIGUAS QUE RECUERDAN EL PASADO MEDIEVAL LLANISCO
Leonor de Austria (1498-1558) nos ofrece otra manera de ver Llanes y su historia. Cuentan las crónicas que, en 1517, la entonces infanta de dieciocho años llegó a España con su hermano (menor que ella) el futuro rey Carlos I. Ya saben que el joven príncipe venía hacerse cargo de la herencia de su madre, Juana I “La Loca”, y que tras algo más de dos semanas de viaje y con un Cantábrico enfurecido, recaló en Tazones y él y sus acompañantes decidieron seguir viaje por tierra hasta Santander, que era el puerto de destino inicial. A Llanes llegó la comitiva 18 días más tarde del desembarco (el trayecto es de 66 km, pero estamos a principios del siglo XVI y hablamos de un nutrido grupo de cortesanos flamencos); y parece que Leonor, inquieta y un tanto rebelde (posiblemente genética de la abuela materna), se zafó pronto de los besamanos de bienvenida para ir a pasear por la villa, aún algo perjudicada por un reciente incendio, y conocer paisajes y paisanajes.
EN EL PUERTO, AGUSTÍN IBARROLA CONVIRTIÓ 166 BLOQUES DE HORMIGÓN EN LOS CUBOS DE LA MEMORIA (2001), CONTRA CUYOS COLORES Y SÍMBOLOS ROMPE EL MAR
En este probable paseo, la que posteriormente sería reina de Portugal y de Francia vio, claro, las murallas, la basílica de Santa María o el palacio de Gastañaga; y con toda probabilidad se interesó por la actividad ballenera del puerto llanisco, porque en aquel tiempo era el más importante motor económico. Al lado de la playa del Sablón está aún la llamada Casa de Ballenas: una de las que había al lado de los “sables”, zonas de la ribera donde se despiezaba a los cetáceos, en la que los pescadores guardaban las herramientas y procesaban la grasa, y entre cuyo mortero se ven huesos de ballena. El castillete que está en el paseo de San Pedro, al otro lado de la playa, es similar al que conoció seguramente la infanta, que servía para avistar a los gigantes marinos. Es un lugar estratégico, con gran campo visual y muy cerca del núcleo urbano, lo que facilitaba el aviso a los pescadores para que se hicieran al mar en las pequeñas barcas, ligeras y maniobrables, con las que salían a la caza.
AL LADO DE LA PLAYA DEL SABLÓN ESTÁ AÚN LA LLAMADA CASA DE BALLENAS: UNA DE LAS QUE HABÍA AL LADO DE LOS “SABLES”, ZONAS DE LA RIBERA DONDE SE DESPIEZABA A LOS CETÁCEOS
El cine y la televisión aportan otra manera de ver y disfrutar la visita a Llanes. El ayuntamiento diseñó y puso en marcha Llanes de Cine, que anima al viajero a “visitar los escenarios de rodaje de 18 largometrajes, 3 series de televisión y 1 cortometraje”, como explican sus organizadores. Desde ese drama de posguerra que es Porque te vi llorar (Juan de Orduña, 1941) hasta la serie La Señora (Lluís Mª Güell, 2008), que desgranó en tres temporadas y treinta y nueve episodios una historia de amor –y más cosas, claro– en la España de hace cien años. Directores como Gonzalo Suárez, premio de la juventud en Cannes (1984) y Concha de Plata al mejor director en San Sebastián (1988), o José Luis Garci, con un Oscar a la mejor película extranjera (1983) y un Goya a la mejor dirección (1987), suman entre ambos más de una decena de películas en las que el concejo llanisco tiene especial protagonismo. Y si hay quien se lo quiera “pasar de miedo”, ahí está el Palacio de Partarríu o, mejor dicho, El Orfanato (2007) con el que Juan Antonio Bayona, con cinco premios Goya en sus vitrinas, hizo saltar de la butaca a más de uno.
LA INICIATIVA LLANES DE CINE ANIMA AL VIAJERO A “VISITAR LOS ESCENARIOS DE RODAJE DE 18 LARGOMETRAJES, 3 SERIES DE TELEVISIÓN Y 1 CORTOMETRAJE”
Permitan que dediquemos unas líneas más a capítulos que, con seguridad, merecen reportajes aparte. Como el Museo del Oriente de Asturias, que es todo él una “foto fija” de la diversidad cultural del extremo oriental asturiano, o como la senda costera del Camino de Santiago, que recorre el litoral llanisco de lado a lado. Y, por supuesto, las peculiaridades gastronómicas, que se sustentan en pilares como la enorme variedad de quesos, los pescados y mariscos “de la Rula” o los imprescindibles “tortos” (de maíz amarillo), abundantemente rematados por picadillo de chorizo, jamón con huevo frito o crema de Cabrales, los más tradicionales.
PARA NO PERDERSE
Oficina de Turismo de Llanes
Oficina de Turismo de Llanes
Marqués de Canillejas,1
(Antigua Lonja del Pescado)
Tel.: 985 400 164
[email protected]
https://www.llanes.es/es
ALOJAMIENTO
Hotel La Arquera ***
La Arquera, s/n
Tel.: 985 402 424
WA.: 684 652 101
http://www.hotellaarquera.com/
RESTAURANTES Y TAPEO
El Almacén
Posada Herrera, 17
Tel.: 985 403 007
[email protected]
https://www.sidreriaelalmacen.es/
El Cabañón
Plaza Iyán, s/n (Naves)
Tel.: 985 407 550
https://sidreriaelcabanon.com/
El Puerto
Marqués de Canillejas, 1
Tel.: 684 610 679
https://cometellanes.com/sidreria-puerto.html
Chigre El Antoju
Mayor, 8
Tel.: 984 089 641
Mirador de Toró
Avenida de Toró, 42
(Playa de Toró)
Tel.: 985 400 882
https://miradordetoro.com/
FIESTAS DE SAN ROQUE
14 y 15 de agosto de 2026
No se trata de unas fiestas patronales, para empezar, aunque el día de la patrona de Llanes, Nuestra Señora del Conceyu, es el 15 de agosto. Tampoco son las únicas fiestas con carácter de tradición popular y cultural en la villa, que ahí están la de La Magdalena y la de Santa Ana, ambas en julio, y la de La Guía, en septiembre. Breve mención aquí a “los tres bandos” o agrupaciones vecinales (La Magdalena, San Roque y La Guía), que compiten porque las suyas sean las mejores y, como cuenta Fernando Suárez Cue en la web de la Cofradía de Pescadores de Llanes, lo de los bandos en Llanes suscitaba “unas exaltaciones de tal magnitud, que provocó situaciones tan insólitas como el que le costara el puesto a todo un Gobernador Civil de Asturias”. Si se nos permite, cualquiera de ellas son un baño satisfacción, disfrute y buen ambiente.
Las de San Roque tienen que ver con el Camino de Santiago, cuya variante costera recorre el litoral llanisco. Sus seguidores sitúan su origen en procesiones y festejos para celebrar la construcción de un albergue para peregrinos en el siglo XIII; y así siguen, al grito de “¡Viva San Roque y el perru!”.
En esas jornadas, los peregrinos son una veintena de parejas de niños, de entre ocho y catorce años, que interpretan la Danza Peregrina con pasos muy simples y entrelazando sus bastones (sus atuendos, ropas blancas, con capelina negra y sombrero de peregrino, recuerdan a los caminantes que marchaban hacia Santiago de Compostela). Este es uno de los actos más característicos de los festejos desde el punto de vista cultural. El otro, procesiones, verbenas y fiestas varias al margen, es el encuentro de gaiteros. Bandas de varios lugares de Asturias se concentran en Llanes; y si es un espectáculo verlas desfilar al atardecer por las calles de la villa, el colofón pondrá los pelos como escarpias a más de uno: reunidas todas las agrupaciones en la playa de El Sablón cuando cae la noche, tocan al unísono el popular Pericote (danza ancestral de la zona) mientas decenas de bailarines lo interpretan en la parte alta del muro; todos juntos después, músicos, danzantes y público, cantan el Asturias patria querida, que se remata con un castillo de fuegos artificiales lanzados desde barcas en el mar.
Ruta Marinera de la Princesa.
Vente a «caleyar» por Llanes.
Los Cubos de la Memoria en la Ruta del Arte Contemporáneo.




















