FUNDACIÓN NOTARIADO

notaria y miembro de la Comisión Notariado, Mujer y Sociedad, de la Fundación Notariado.
En un momento en que el medio rural recupera protagonismo en la agenda social y política, el notario reafirma su rol como colaborador activo en el progreso de estas tierras y de su gente"
Notarías en el mundo rural: Un balón de seguridad jurídica, desarrollo y apoyo social
En España tenemos más de 660 notarías en pueblos de menos de 15.000 habitantes. De estas, más de la mitad, 366, tiene al frente una notaria.
Estas notarías tienen, además de las características comunes a todas las notarías, algunas que las diferencian. Mucha gente puede pensar que somos solo una oficina donde se firman documentos, pero somos mucho más que eso; somos un espacio de confianza, cercanía y asesoramiento que contribuye de forma decisiva al bienestar personal, familiar y empresarial de las personas, de las familias, de las empresas, de la comunidad… Lejos de la imagen fría que a veces se asocia a la función notarial, la labor del notario, especialmente en el mundo rural, tiene un componente social profundo y dinámico, adaptado a las necesidades particulares de su entorno.
Integrad@s en la comunidad
Los pueblos pequeños tienen características que los diferencian claramente de los entornos urbanos: relaciones personales más frecuentes y estrechas, economías basadas en la agricultura, ganadería y pequeñas empresas, y, en muchos casos, una población envejecida. Los notarios no solo conocemos la Ley, también comprendemos las realidades locales: la importancia de una finca familiar, las particularidades de las explotaciones agrarias, la transmisión de negocios, o los retos de fijar población y dinamizar la economía local.
Nuestra presencia fortalece la seguridad jurídica preventiva, aspecto fundamental para evitar conflictos y litigios futuros mediante la adecuada planificación y formalización de actos y contratos. En entornos donde los recursos jurídicos y judiciales quizá son más limitados, la prevención se convierte, aun mas, en un instrumento de paz social y de reducción de incertidumbres.
Son varios los ámbitos en que desarrollamos nuestra actuación. Podemos destacar los siguientes:
Con las personas y familias
Todos los notarios asistimos a las personas en los momentos más relevantes de su vida. En el mundo rural, estos servicios adquieren una dimensión humana singular. Desde la actuación con mayores, personas con discapacidad o en situaciones de soledad no deseada, el notario proporciona información clara y adaptada. También orienta sobre mecanismos como tutelas, curatelas o poderes preventivos, especialmente relevantes en poblaciones con una alta proporción de mayores.
Testamentos y planificación sucesoria. En un entorno donde el patrimonio familiar está a menudo ligado a tierras y bienes productivos, planificar adecuadamente la sucesión es clave para evitar conflictos entre herederos. El notario asesora sobre testamentos, pactos sucesorios, instituciones de heredero y legítimas, siempre buscando equilibrar la voluntad del testador y la protección de los derechos de los beneficiarios.
Protocolización de acuerdos familiares. Las familias rurales, al igual que cualquier familia, pueden enfrentarse a situaciones complejas: separación de bienes, renuncias a herencias, donaciones entre parientes o acuerdos sobre el uso de bienes comunes. Formalizar estos acuerdos ante notario garantiza claridad y fuerza jurídica, reduciendo la posibilidad de malentendidos en el futuro.
Con el tejido empresarial rural
El mundo rural se caracteriza por un tejido productivo fundamentalmente compuesto por autónomos, cooperativas, pymes agrarias, pequeños negocios locales y proyectos emprendedores. El notario ofrece asesoramiento y formalización en todos estos ámbitos:
Constitución y transformación de empresas. La creación de cooperativas agrarias, sociedades limitadas o comunidades de bienes pasa por decisiones cruciales: estatutos, aportaciones, distribución de beneficios, representación legal, etc. El notario no solo da fe pública de los acuerdos, sino que orienta para que la sociedad se configure de forma adecuada y adaptada a cada necesidad y a cada persona desde el inicio.
Contratos y actos mercantiles varios. En la actividad rural hay múltiples contratos que requieren seguridad jurídica: arrendamientos de tierras, compraventa de maquinarias, contratos de suministro, franquicias o acuerdos de colaboración. La formalización ante notario dota a estas transacciones de claridad, trazabilidad y protección frente a conflictos.
Garantías y financiación. Cuando una explotación necesita financiación, los notarios intervenimos en la formalización de garantías reales como hipotecas o prendas sin desplazamiento de la posesión, así como en las pólizas de contratos bancarios varios. Además, podemos informar sobre las implicaciones de cada tipo y sus efectos sobre el patrimonio del productor o empresario.
Ayuda a la mujer en el mundo rural
Uno de los aspectos más sensibles y socialmente relevantes de la actividad notarial en el medio rural es el apoyo a la mujer, especialmente en contextos donde la igualdad de oportunidades aún enfrenta barreras estructurales.
Especialmente en la ayuda a la mujer rural, los notarios desempeñamos un papel de guía y apoyo, promoviendo la igualdad de oportunidades, la titularidad de derechos y la participación plena en la vida económica y social de su comunidad.
Puedo señalar algunos de las funciones más importantes que podemos desempeñar como son:
Asesoramiento jurídico y empoderamiento. Muchas mujeres rurales desempeñan un papel clave en sus explotaciones y familias, aunque no siempre figuren como titulares oficiales. Podemos asesorar sobre cómo formalizar derechos sobre tierras, negocios o viviendas, asegurando que las mujeres accedan a los mismos derechos patrimoniales que sus parejas o familiares varones.
Protección frente a la violencia de género. En situaciones de maltrato, el notario ofrece información sobre medidas legales de protección, mecanismos de separación de bienes o administración de recursos de forma segura y planificada. También puede dirigir a la interesada a los recursos públicos existentes, garantizando un enfoque integral.
Fomento del emprendimiento femenino. Cada vez son más las mujeres rurales que emprenden proyectos empresariales propios, desde turismo rural hasta productos artesanales o iniciativas agroecológicas. El notario actúa como interlocutor jurídico que facilita la constitución de proyectos, la elección de la forma societaria adecuada, la redacción de estatutos y la formalización de acuerdos entre socias.
En un momento en que el medio rural recupera protagonismo en la agenda social y política, el notario reafirma su rol como colaborador activo en el progreso de estas tierras y de su gente.
Nuestra presencia en el medio rural no es un lujo burocrático, sino un pilar esencial del desarrollo sostenible, la justicia preventiva y la cohesión social. Aporta seguridad jurídica, asesoramiento integral y proximidad humana, adaptándose a las necesidades personales, familiares y empresariales de quienes viven y trabajan en el entorno rural.
















