Siguiente Empresa familiar: Crecer o subsistir
Nº 158
Marzo - abril 2026
El proyecto BEPS (Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios) sigue siendo motivo de desequilibrios con la administración Trump, a pesar de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hizo público, a principios de 2026, que los 147 países y jurisdicciones que se incluyen en el Marco Inclusivo de la OCDE/G20 se han puesto de acuerdo en ir implementado coordinadamente el ya pactado impuesto mínimo global, Pilar Dos del proyecto BEPS, pero incluyendo un régimen fiscal que aplica requisitos de tributación mínima a los grupos multinacionales, tanto para las rentas nacionales como para las extranjeras, siempre que ya exista en la jurisdicción de la matriz un régimen paralelo cualificado… como sucede en EE. UU.
En esta misma sección del número 156 de Escritura Pública, cuando hablábamos de Impuesto de sociedades: presión y elusión, hacíamos un breve apunte sobre el Proyecto BEPS que nos puede servir para contextualizar el Side-by-Side Package anunciado por la OCDE en enero de 2026. Decíamos que la OCDE “define la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS) como ‘las estrategias de planificación fiscal que las empresas multinacionales utilizan para aprovechar las lagunas en la normativa fiscal y trasladar artificialmente sus beneficios a países con baja o nula tributación, con el fin de evadir el pago de impuestos’. Hablamos de eludir el pago de unos 200.000 millones de euros al año. Esto llevó a la organización, en colaboración con el G20, a poner en marcha una serie de iniciativas que evitasen la elusión fiscal. De todo esto, ya dio cuenta Escritura Pública en su número 131, recién firmado el acuerdo de los ministros de finanzas del G7 (junio de 2021) para reformar, en el ámbito del plan BEPS, el sistema fiscal global estableciendo un tipo impositivo mínimo global del 15% en el impuesto de sociedades”.
LA OCDE, EN COLABORACIÓN CON EL G20, PUSO EN MARCHA UNA SERIE DE INICIATIVAS QUE EVITASEN LA ELUSIÓN FISCAL DE LAS MULTINACIONALES CON EL PROYECTO BEPS
Marco Inclusivo
Recordemos que el Marco Inclusivo fue creado en 2015 y lo componen el conjunto de países que definen y controlan las normas para la redistribución de la potestad tributaria en las distintas jurisdicciones donde operan las multinacionales. A dicho grupo se han unido 147 países, muchos de ellos en vías de desarrollo, a quienes la elusión fiscal afecta más. Todos los miembros del Marco Inclusivo deberían de haber adaptado su normativa entre 2023 y 2024 para que el impuesto mínimo global estuviese vigente en 2025, pero las cosas fueron más despacio de lo previsto, aunque no mal del todo. En su informe A Decade of the BEPS Initiative (2025), la OCDE reconoce que se dieron pasos en la transparencia de la planificación fiscal de las multinacionales y da datos como que la iniciativa TIWB (inspectores fiscales sin fronteras, por sus siglas en inglés) ha ayudado a las Administraciones tributarias de los países en desarrollo a recaudar 2.400 millones de dólares adicionales en ingresos.
Uno de los frenos para la total vigencia del acuerdo, fue, cómo no, la Administración del nuevamente elegido presidente de EE.UU. Cuando regresó a la Casa Blanca, Trump firmó dos órdenes ejecutivas para la salida de su país del Acuerdo Fiscal Global de la OCDE. La razón, por supuesto, que era injusto para las empresas estadounidenses; y la pataleta, el que se conoció como “impuesto de la venganza”, incluido en la Ley Fiscal de Trump, que los acólitos del presidente calificaron rimbombantemente de “gran y bella” ley. En su sección 899 se legisla sobre poner impuestos adicionales a empresas cuyos países «realicen prácticas fiscales punitivas». Es decir: la sección facultaría al presidente de EE.UU. para imponer un impuesto especial a los inversores extranjeros en su país, si los impuestos en la jurisdicción o Estado de origen de estos se consideran injustos desde la perspectiva estadounidense (por poner un ejemplo, el IVA europeo es un impuesto injusto para el mandatario). Así llegamos a junio de 2025, cuando Scott Bessent, secretario del Tesoro, anunció la retirada de la citada sección de la legislación presupuestaria, tras un acuerdo en el G7 para que el impuesto mínimo global del 15% no se aplique a las empresas estadounidenses.
EL MARCO INCLUSIVO LO COMPONEN EL CONJUNTO DE PAÍSES QUE DEFINEN Y CONTROLAN LAS NORMAS PARA LA REDISTRIBUCIÓN DE LA POTESTAD TRIBUTARIA
Side-by-Side Package
El plan hecho público en enero de 2026 por la OCDE llega poco después de que en junio de 2025 se produjese el acuerdo del G7 antes citado. Quizás a esto se refería la actualización del Plan BEPS de unas semanas más tarde cuando decía que actualmente “existe una gama mucho más amplia de herramientas e iniciativas para garantizar la seguridad jurídica en materia fiscal, que pueden servir, no solo para resolver controversias, sino también para prevenirlas, entre otras cosas mediante la aplicación coordinada de normas comunes”. Hagamos hincapié en lo de “resolver controversias”. El paquete (Side-by-Side Package), acordado por los 147 países y jurisdicciones que están en el Marco Inclusivo de la OCDE/G20, contiene un “elementos clave”, “marca el rumbo a seguir para la operación coordinada de acuerdos globales de impuestos mínimos en el contexto de una economía digitalizada y globalizada” y “representa un importante acuerdo político y técnico que sentará las bases para la estabilidad y la certidumbre en el sistema tributario internacional”.
CUANDO REGRESÓ A LA CASA BLANCA, TRUMP FIRMÓ DOS ÓRDENES EJECUTIVAS PARA LA SALIDA DE SU PAÍS DEL ACUERDO FISCAL GLOBAL DE LA OCDE
Hay cuatro aspectos que destacan en el package: primero, adopción de medidas de simplificación para que multinacionales y autoridades fiscales comuniquen sus datos sobre las normas impositivas mínimas globales; segundo, incremento de la armonización del tratamiento de incentivos fiscales; tercero, inclusión de un proceso de evaluación para garantizar que se mantengan igualdad de condiciones para todos los miembros del Marco Inclusivo; y cuarto, impulso al objetivo de que los regímenes de impuestos mínimos complementarios nacionales calificados sigan siendo un mecanismo principal en el marco global del impuesto mínimo para garantizar la protección de las bases impositivas locales, en particular en los países en desarrollo. Este último punto es el que debemos leer con calma. En cualquier caso, los firmantes se felicitaron porque, como resumió el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, “los miembros del Marco Inclusivo merecen ser elogiados por su labor en la finalización de este paquete, que mejora la seguridad fiscal, reduce la complejidad y protege las bases imponibles”.
Excepciones
Por resumir, las excepciones pactadas en el seno del G7 y que dieron lugar a paquete anunciado por la OCDE, significan que el acuerdo exime a las multinacionales con sede en EE.UU. de la mayoría de las normas del Pilar Dos, porque el compromiso alcanzado permitirá que los países que tienen un sistema impositivo mínimo con objetivos de política similares y un alcance superpuesto al del Pilar Dos reciban el estatus de «lado a lado» (Side by Side). Como la Ley de Reducción de la Inflación de EE.UU. introdujo un nuevo impuesto mínimo alternativo corporativo (CAMT) del 15 % para los ejercicios fiscales posteriores a 2022, ya se aplica el mismo tipo impositivo mínimo a las entidades con sede en EE.UU. y en otras jurisdicciones, como por ejemplo la UE. Puede entenderse que esto garantiza que el acuerdo no otorgue una ventaja competitiva a las empresas con sede en EE.UU. frente a entidades similares con sede en Europa y otras jurisdicciones que implementan el Pilar Dos, pero también, y ahí está el quid de la cuestión, para que no las perjudique cuando se establecen en otros países.
EL SIDE-BY-SIDE PACKAGE MARCA EL RUMBO A SEGUIR PARA LA OPERACIÓN COORDINADA DE ACUERDOS GLOBALES DE IMPUESTOS MÍNIMOS
A partir de aquí nos podemos fijar en cómo reaccionan Estados como Irlanda, donde tienen sus sedes muchas multinacionales estadounidenses. Puede decirse que han aceptado plenamente la situación; quizás como mal menor. Simon Harris, ministro de Finanzas y viceprimer ministro irlandés, expuso nada más hacerse público el acuerdo que “como miembro del Marco Inclusivo de la OCDE/G20 sobre BEPS, Irlanda se unió al consenso mundial al acordar un sistema Side-by-Side, que reconoce la solidez tanto del sistema tributario estadounidense como del impuesto mínimo global, preservando al mismo tiempo los objetivos originales del acuerdo fiscal internacional de la OCDE […]. Este paquete se negoció cuidadosamente en respuesta a las preocupaciones de Estados Unidos y al mandato resultante del G7 y el G20”. El acuerdo, en fin, debería empezar a aplicarse ya, en determinadas circunstancias, o en todas las jurisdicciones del Marco Inclusivo a principios de 2027. La única duda es si el inquilino de la Casa Blanca volverá o no a cambiar las reglas de juego.
El 12 de enero de 2026, unos días después de publicado el acuerdo relativo al Pilar Dos del Proyecto BEPS, la Unión Europea emitió una comunicación en la que reconoce dicho acuerdo “sobre puertos seguros del Marco Inclusivo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), adoptado el 5 de enero de 2026, y confirma su aplicación en el contexto de la Directiva sobre el Pilar Dos”.
Dicha Directiva del Consejo, de 14 de diciembre de 2022, se refiere a la garantía de un nivel mínimo global de imposición para los grupos de empresas multinacionales y los grupos nacionales de gran magnitud en la Unión.
España implementó el impuesto mínimo global mediante la Ley 7/2024, que no tiene en cuenta los nuevos puertos seguros del paquete Side-by-Side a finales de enero de 2026.
La comunicación publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (12 de enero de 2026) es interpretativa y no genera una nueva normativa, aunque los Estados miembros pueden tenerla en cuenta y modificar su legislación.
The BEPS (Base Erosion and Profit Shifting) project continues to cause imbalances with the Trump administration, despite the fact that the Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) disclosed in early 2026 that the 147 countries and jurisdictions included in the OECD/G20 Inclusive Framework have agreed to implement the global minimum tax already agreed in a coordinated manner. This is Pillar Two of the BEPS project, and incorporates a tax regime that applies minimum taxation requirements to multinational groups (both for domestic and foreign income), provided that a qualified parallel regime already exists in the parent jurisdiction, as is the case in the USA.
In this same section of issue 156 of Escritura Pública, when we discussed Corporate Tax: pressure and avoidance, we made a brief reference to the BEPS Project that can be used to contextualise the Side-by-Side Package announced by the OECD in January 2026. We said that the OECD base erosion and profit shifting (BEPS) defines this as “tax planning strategies that multinational companies use to exploit loopholes in tax rules and artificially shift profits to low- or no-tax countries in order to avoid paying taxes”. We are talking about evading payment of around €200,000 million a year. This led the organisation, in collaboration with the G20, to launch a series of initiatives to prevent tax avoidance. All of this has already been reported by Escritura Pública in issue 131, after the recent signing of the G7 finance ministers’ agreement (June 2021) to reform the global tax system by establishing a global minimum corporate tax rate of 15% as part of the BEPS plan».
THE OECD, IN COLLABORATION WITH THE G20, LAUNCHED A SERIES OF INITIATIVES TO PREVENT TAX AVOIDANCE BY MULTINATIONALS WITH THE BEPS PROJECT
Inclusive Framework
We might recall that the Inclusive Framework was created in 2015 and comprises the set of countries that define and control the rules for the redistribution of taxing power in the different jurisdictions where multinationals operate. The group has been joined by 147 countries, many of them developing countries, which are most affected by tax avoidance. All members of the Inclusive Framework should have adapted its legislation between 2023 and 2024 in order that the global minimum tax would be in force by 2025, but things went slower than expected, although not too badly. In its report A Decade of the BEPS Initiative (2025), the OECD acknowledges that progress has been made in making multinationals’ tax planning more transparent, and notes that the TIWB (Tax Inspectors Without Borders) initiative has helped tax administrations in developing countries to raise an additional $2.4 billion in revenue.
One of the obstacles to the full implementation of the agreement was, of course, the administration of the newly elected US president. When he returned to the White House, Trump signed two executive orders for his country’s exit from the OECD’s Global Tax Agreement. The reason, of course, was that it was unfair to US businesses; and the tantrum over the so-called “revenge tax”, included in Trump’s tax law, which the president’s acolytes bombastically called a “big beautiful” law. Section 899 provides for imposing additional taxes on companies whose countries “engage in punitive tax practices”. In other words: the section would empower the US president to impose a special tax on foreign investors in their country, if the taxes in their home jurisdiction or state are considered unfair from the US perspective (e.g. European VAT is an unfair tax for the president). This brings us to June 2025, when Scott Bessent, Secretary of the Treasury, announced the withdrawal of the aforementioned section of the budget legislation, following an agreement at the G7 that the global minimum tax of 15% would not apply to US companies.
THE INCLUSIVE FRAMEWORK COMPRISES THE COUNTRIES THAT DEFINE AND CONTROL THE RULES FOR THE REDISTRIBUTION OF TAXING AUTHORITY
Side-by-Side Package
The plan made public in January 2026 by the OECD comes shortly after the aforementioned G7 agreement in June 2025. Perhaps this is what the BEPS update several weeks later was referring to when it said that “there is now a much wider range of tools and initiatives to ensure legal certainty in tax matters, which can serve not only to resolve disputes, but also to prevent them, including through the coordinated application of common rules”. Let us emphasise «resolve disputes». TheSide-by-Side Package, agreed by the 147 countries and jurisdictions that are in the OECD/G20 Inclusive Framework, contains «key elements», «sets the way forward for the coordinated operation of global minimum tax arrangements in the context of a digitised and globalised economy» and «represents an important political and technical agreement that will lay the foundation for stability and certainty in the international tax system».
WHEN HE RETURNED TO THE WHITE HOUSE, TRUMP SIGNED TWO EXECUTIVE ORDERS FOR HIS COUNTRY’S EXIT FROM THE OECD’S GLOBAL TAX AGREEMENT
Four aspects stand out in the package: first, adoption of simplification measures for multinationals and tax authorities to report their data on global minimum tax rules; second, increased harmonisation of the treatment of tax incentives; third, inclusion of an assessment process to ensure that a level playing field is maintained for all members of the Inclusive Framework; and fourth, a push for qualified domestic supplementary minimum tax regimes to remain a primary mechanism in the global minimum tax framework in order to ensure that local tax bases are protected, particularly in developing countries. It is this last point that we should read carefully. The signatories welcomed the fact that, as OECD Secretary-General Mathias Cormann summed up, «the members of the Inclusive Framework deserve to be commended for their work in finalising this package, which improves tax certainty, reduces complexity and protects tax bases».
THE SIDE-BY-SIDE PACKAGE SETS THE WAY FORWARD FOR THE COORDINATED OPERATION OF GLOBAL MINIMUM TAX AGREEMENTS
Exceptions
To summarise, the exceptions agreed within the G7 and which led to the package announced by the OECD, mean that the agreement exempts US-based multinationals from most Pillar Two rules, because the compromise reached will allow countries that have a minimum tax system with similar policy objectives and overlapping scope as Pillar Two to receive «Side by Side» status. As the US Inflation Reduction Act introduced a new corporate alternative minimum tax (CAMT) of 15% for tax years after 2022, the same minimum tax rate already applies to entities based in the US and in other jurisdictions, e.g. the EU. This can be understood to ensure that the agreement does not give US-based companies a competitive advantage over similar entities based in Europe and other jurisdictions implementing Pillar Two, but also, and this is the quid of the matter, that it does not disadvantage them when they establish themselves in other countries.
MATHIAS CORMANN, SECRETARY GENERAL OF THE OECD: “THIS PACKAGE IMPROVES TAX CERTAINTY, REDUCES COMPLEXITY AND PROTECTS TAX BASES”
From here we can look at how countries such as Ireland, where many US multinationals are headquartered, react. It can be said that they have fully accepted the situation; and perhaps regard it as a lesser evil. Simon Harris, Irish Minister for Finance and Deputy Prime Minister, said immediately after the agreement was made public that «as a member of the OECD/G20 Inclusive BEPS Framework, Ireland joined the global consensus by agreeing to a Side-by-Side system, which recognises the strength of both the US tax system and the global minimum tax, while preserving the original objectives of the OECD’s international tax agreement […]. This package was carefully negotiated in response to US concerns and the mandate resulting from the G7 and G20». The agreement should be implemented now, in certain circumstances, or in all Inclusive Framework jurisdictions by early 2027. The only question is whether or not the occupant of the White House will change the rules of the game again.
On 12 January 2026, a few days after the BEPS Pillar Two agreement was published, the European Union issued a communication acknowledging the agreement «on safe harbours of the Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) Inclusive Framework, adopted on 5 January 2026, and confirming its implementation in the context of the Pillar Two Directive».
This Council Directive of 14 December 2022 concerns the guarantee of an overall minimum level of taxation for multinational enterprise groups and large domestic groups in the Union.
Spain implemented the global minimum tax by Law 7/2024, which does not take into account the new safe harbours of the Side-by-Side package at the end of January 2026.
The communication published in the Official Journal of the European Union (12 January 2026) is interpretative and does not create new legislation, although Member States may take it into account and amend their laws.
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