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EN SOCIEDAD

El notario se encuentra en primera línea a la hora de hacer frente a los problemas de las personas con discapacidad"

JOSÉ ANTONIO CARBONELL,

Notario y miembro de la Academia de Jurisprudencia de Baleares

José M. Carrascosa

El pasado diciembre, José Antonio Carbonell, fue nombrado miembro de la Real Academia de Jurisprudencia de Baleares, institución fundada en 1998. La reforma en el tratamiento de las personas con discapacidad por la Ley 8/2021. Un análisis desde la perspectiva de un notario, fue el tema elegido para su discurso de ingreso. En esta entrevista repasa su amplia trayectoria como servidor público ejerciendo en diferentes notarías.

-¿Qué ha supuesto para usted el ingreso en la Academia de Jurisprudencia?

– Acceder a la Academia ha supuesto para mí un verdadero orgullo ya que supone la culminación a una carrera profesional de cuarenta años. Todo ello teniendo en cuenta, además, que me propusieron tres académicos para cubrir la vacante producida como consecuencia del fallecimiento del notario jubilado, Eduardo Martínez-Piñeiro Caramés, propuesta a la que se adhirieron tres académicos más.

-¿Cuáles son los principales rasgos de identidad que definen el ordenamiento propio de las Islas Baleares en materia civil?

– La actual legislación sobre el Derecho civil de las Islas Baleares está contenida en el Decreto Legislativo 79/1990, de 6 de septiembre y tiene su antecedente en la Ley 5/1961 de 19 de abril, con tres libros, el I con disposiciones aplicables a la isla de Mallorca, el II aplicable a la isla de Menorca y el III a las islas de Ibiza y Formentera. A su vez el Decreto Legislativo 79/1990, de 6 de septiembre ha sufrido una importante modificación por la Ley 8/2022, de 11 de noviembre, de sucesión voluntaria paccionada o contractual de las Illes Balears, que ha derogado la regulación contenida en el mencionado decreto legislativo en relación con dicha materia. Hay que tener en cuenta que nuestra legislación está muy influenciada por el Derecho romano y figuras como la sucesión contractual, en sus diversas modalidades, así como la regulación del régimen legal de separación de bienes, como régimen supletorio a falta de pacto, son las dos instituciones características de nuestro Derecho, junto con la necesidad de institución de heredero para la validez del testamento.

 


ACCEDER A LA ACADEMIA HA SUPUESTO PARA MÍ UN VERDADERO ORGULLO YA QUE SUPONE LA CULMINACIÓN A UNA CARRERA PROFESIONAL DE CUARENTA AÑOS


 

-Desde su ingreso en el Notariado hace más de cuarenta años pasó por plazas en Cataluña y Canarias, antes de recalar en su Palma de Mallorca natal. Además de tratar con un 20% de población procedente de otros países, ¿qué caracteriza el trabajo de los setenta notarios de su colegio?

– Dada el diverso origen de muchas personas residentes en las islas, que provienen de distintas comunidades autónomas dentro del Estado español o de diferentes países no sólo europeos, sino iberoamericanos, africanos o asiáticos, es necesario tener claros los principios que informan la solución de los conflictos interregionales  o transfronterizos  que se pueden producir a la hora de determinar su régimen económico matrimonial o la ley aplicable a su sucesión; y, en segundo lugar, las ventajas fiscales concedidas a los residentes, tanto nacionales como extranjeros, en relación con el Impuesto sobre las Donaciones y las Sucesiones, lo que ha producido un incremento del otorgamiento de escrituras que contienen pactos sucesorios y donaciones.

-Dentro de su trayectoria, cabe destacar su papel como mediador en la Fundación Notarial Signum. ¿Cree que las Medios Adecuadas de Solución de Controversias (MASC) -tras el impulso de la Ley 1/2025 sobre eficiencia procesal- están suficientemente implantados como solución extrajudicial de conflictos entre la ciudadanía?

– A nivel personal, creo firmemente en ellos, de forma tal que cursé en la Universidad de las Illes Baleares un Máster de Mediación en conflictos familiares, civiles y mercantiles y las técnicas que aprendí no sólo durante el mismo, sino además en cursos seguidos en el Colegio Notarial de Madrid a través de la Fundación Notarial Signum, me han servido en múltiples ocasiones para resolver conflictos en materia sucesoria planteados en mi despacho profesional. De todas formas, considero que la utilización de los denominados MASC no tendrán plena implantación en la sociedad hasta que se convenza a los abogados de las ventajas que tiene su utilización.

 


LA EMPATÍA ES UNA HABILIDAD IMPRESCINDIBLE A LA HORA DE TRATAR CON EL CIUDADANO QUE ACUDE A NUESTROS DESPACHOS EN BUSCA DE SOLUCIONES A SUS PROBLEMAS


 

-Es autor de la obra Los documentos de voluntades anticipadas (Editorial Tirant Lo Blanch). ¿Se ha notado en los últimos años un mayor interés por plasmar estas instrucciones previas (o testamento vital) en escritura pública ante notario?

– Efectivamente, sobre todo en personas que, por desgracia, sufren algún tipo de enfermedad grave, las cuales acuden al despacho aconsejadas por su médico. Además, es curioso que todas ellas muestran su conformidad en que se incluyan disposiciones relativas a la aplicación del procedimiento eutanásico en el caso de que se den los supuestos legalmente previstos en la ley.

-La reforma en el tratamiento de las personas con discapacidad, el análisis desde la perspectiva de un notario fue el título de su discurso de ingreso en la Academia el pasado diciembre. Se cumplen ahora veinte años de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. ¿Cree que este tratado internacional está suficientemente implantado?

– Tal y como señalé en mi discurso de ingreso en la Academia, creo que las personas necesitadas de apoyo, y sus familias tienen, por regla general, muy claros los principios contenidos en la Convención de Nueva York, así como en la Ley 8/2021, de 2 de junio, con el correspondiente cambio en la percepción de su situación. Ello es debido, en la mayoría de los casos, a la labor de los asesores de las fundaciones especializadas en la materia (abogados, psicólogos etc.) y también al asesoramiento realizado por los notarios que están especializados en la materia. En cuanto a los jueces y fiscales, tras las conversaciones mantenidas con ellos, consideran que el notario se encuentra en primera línea a la hora de hacer frente a los problemas específicos que se plantean con estas personas necesitadas de apoyo, ya que la Ley 8/2021, de 2 de junio, nos ha trasladado mucha responsabilidad a la hora de tomar ciertas decisiones relacionadas con la materia. En cuanto al colectivo notarial, independientemente de la excelente labor llevada a cabo por el Consejo General del Notariado a través de Fundación Notariado y Fundación Aequitas, en lo referente a la formación de los notarios, es imprescindible una mayor implicación personal de cada uno de nosotros a la hora de poner en práctica todo el cambio que ha representado en nuestra actuación profesional la entrada en vigor de la Ley 8/2021, de 2 de junio.

-Otro hito que se celebra este 2026 es el quinto aniversario de la Ley 8/2021, que modificó sustancialmente toda la normativa existente en discapacidad, dotando al notario de mayores funciones a la hora de definir las medidas de apoyo. ¿Cómo ha afectado la nueva normativa a las personas con discapacidad y sus familias?

– La nueva legislación ha supuesto, como he dicho anteriormente, un cambio en la percepción de la situación por parte de algunas de las personas necesitadas de apoyos, las cuales, en función de grado de apoyo que necesitan, reivindican que no se las excluya, como se hacía anteriormente, a la hora de tomar determinadas de decisiones que les afectan. Quieren que se cuente con ellas, por muchas dificultades que tengan a la hora de expresar su voluntad, lo que exige cada vez más a los notarios una mayor dedicación, preparación y comprensión hacia ellos. En cuanto a las familias, generalmente los padres, lo que demandan es seguridad y garantías para que en el futuro sus hijos no sean víctimas de engaños y fraudes.

-Precisamente, uno de los principales ‘caballos de batalla’ de la Fundación Aequitas del Consejo General del Notariado, es la difusión de esa ley, con iniciativas como la puesta en marcha de la Alianza Apoyo y Autonomía. ¿Hay suficiente conocimiento de las figuras jurídicas actuales de protección personal y patrimonial a la discapacidad?

– Como ya he señalado, actualmente la Fundación Aequitas pone los medios suficientes para que el colectivo notarial tenga pleno conocimiento de estas figuras jurídicas y ya es tema de responsabilidad de cada notario el aprovecharlas o no. Tal vez sería conveniente que los colegios notariales insistiesen un poco en la necesaria formación continuada de sus colegiados sobre esta materia.

 


LA FUNDACIÓN AEQUITAS PONE LOS MEDIOS SUFICIENTES PARA QUE EL COLECTIVO NOTARIAL TENGA PLENO CONOCIMIENTO DE ESTAS FIGURAS JURÍDICAS (PROTECCIÓN PERSONAL Y PATRIMONIAL)


 

-En su discurso de ingreso habló sobre la necesidad de empatizar con las personas con discapacidad. ¿Qué medidas se deben poner en marcha para que los servicios jurídicos sean lo suficientemente accesibles para todo tipo de colectivos?

– La empatía es, a mi juicio, una habilidad que o es innata o hay que trabajarla y que además es imprescindible a la hora de tratar con el ciudadano que acude a nuestros despachos en busca de soluciones a sus problemas. No sólo tiene que ser aplicada a la hora de tratar con las personas necesitadas de apoyo o sus familias, sino también a la hora de conversar con un testador o testadora que te transmite, por ejemplo, la angustia que sufre porque hace quince años que un hijo no se relaciona con él; o con un viudo o viuda que está en pleno duelo por la pérdida de su consorte y trae al despacho la documentación para aceptar su herencia.

-Su primer destino fue en un pequeño pueblo de la Sierra de Tramontana. ¿Qué aporta el notario rural a los habitantes de municipios más pequeños?

– Efectivamente, estuve en Esporles desde el mes de enero del año 1986 hasta principios de 1990. El notario rural aporta proximidad con el ciudadano, dedicación a los problemas planteados y mucha ilusión que compensa la poca experiencia que se tiene. Pienso que a los notarios que comienzan su andadura les sirve para ir aprendiendo poco a poco el ejercicio práctico de la función notarial y además para ir cogiendo experiencia.