“El Notariado ante la DANA: respuesta institucional y consolidación de nuevas herramientas telemáticas”, por José Carmelo Llopis

EN EL ESCAPARATE

JOSÉ CARMELO LLOPIS,

decano del Colegio Notarial de Valencia

"El Colegio Notarial de Valencia, como corporación de derecho público, reaccionó de manera inmediata para garantizar la continuidad de la función notarial"

El Notariado ante la DANA: respuesta institucional y consolidación de nuevas herramientas telemáticas

El 29 de octubre de 2024, la provincia de Valencia sufrió el que puede calificarse como el mayor desastre natural de la historia reciente de España. Una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) de intensidad excepcional descargó lluvias torrenciales en gran parte de la Comunidad Valenciana, especialmente en las comarcas de la Ribera Alta y l’Horta Sud. En pocas horas, se superaron acumulados de 400 litros por metro cuadrado, desbordando barrancos, ríos y acequias, provocando una destrucción generalizada en núcleos urbanos y zonas rurales.

Municipios como Algemesí, Guadassuar, Benetússer, Paiporta o Catarroja, entre otros muchos de la provincia de Valencia, quedaron parcialmente sumergidos. Miles de viviendas, locales comerciales y explotaciones agrarias sufrieron daños irreparables. La red viaria colapsó y los servicios esenciales, como el suministro eléctrico y las telecomunicaciones, quedaron fuera de servicio durante días. Gran cantidad de escrituras, títulos de propiedad y documentos públicos quedaron destruidos, desaparecidos o severamente dañados.

En este contexto de emergencia absoluta, el Colegio Notarial de Valencia, como corporación de derecho público, reaccionó de manera inmediata para garantizar la continuidad de la función notarial en las zonas afectadas, preservar la documentación pública notarial y, al mismo tiempo, ofrecer una respuesta ágil y eficaz a los ciudadanos y empresas damnificados.

Actuación de emergencia. Consciente de la magnitud de la situación, al día siguiente, el 30 de octubre de 2024, la Junta Directiva del Colegio Notarial de Valencia convocó una reunión extraordinaria por videoconferencia con todos los notarios cuyas oficinas estaban ubicadas en las localidades más afectadas, poniéndose de manifiesto un escenario desolador.

En el conjunto de poblaciones afectadas por la DANA, se encuentran demarcadas un total de 64 notarías. Si bien actualmente todas las notarías de las zonas afectadas han recuperado su operatividad técnica, en el momento inicial, 33 notarías sufrieron al principio una caída de la red Signo, en su mayoría como consecuencia de interrupciones en el suministro eléctrico y de las comunicaciones, y no tanto por daños materiales provocados directamente por la DANA. Durante los días posteriores al fenómeno, el Centro Tecnológico del Notariado desplegó los recursos necesarios para dotar a las notarías afectadas de los medios informáticos y telemáticos imprescindibles para retomar su actividad. Gracias a estos trabajos y a la progresiva restauración del suministro eléctrico y la reconexión de servidores, solo 10 notarías mantenían incidencias de conexión pasados los primeros días. De esas 10 notarías, 6 quedaron completamente devastadas, sin posibilidad de reanudar la atención presencial de manera inmediata, mientras que 4 notarías, aunque afectadas, sí pudieron prestar servicio al público con ciertas limitaciones.

Esta situación, unida a las interrupciones eléctricas y de telecomunicaciones, junto con la incógnita sobre la situación física de los protocolos notariales, exigían la toma de decisiones inmediatas por parte de la junta directiva para poner en marcha una actuación de emergencia y ayuda a los afectados, que dio comienzo el mismo 31 de octubre de 2024.

En esta actuación, el colegio no estuvo solo. Contó en todo momento con el apoyo del Consejo General del Notariado en su conjunto y con la solidaridad de todos los colegios Notariales quienes, a través de sus juntas directivas, canalizaron entre otras las solicitudes de ayuda, por ejemplo, para la autorización de actas telemáticas. Por supuesto, los notarios de toda España se apresuraron a preguntar qué podían hacer y colaboraron activamente con el Colegio en todo lo que se les solicitó. Todo ello, contando con la inestimable colaboración de nuestro Centro Tecnológico, sin el cual, y sin la profesionalidad y solidaridad de su equipo, no hubiera sido posible dar una respuesta tan inmediata a necesidades básicas, como el suministro de equipos informáticos, y complejas, como la habilitación, en tiempo récord, de la Sede Electrónica Notarial para la autorización telemática de las actas de protocolización.

Vaya por delante mi agradecimiento a todos y cada uno de los que, cada cual en su ámbito, han contribuido a esta respuesta notarial y a ayudar a los ciudadanos y notarios afectados.

Podemos afirmar, sin lugar a dudas, que la respuesta unificada de todo el Notariado, el conjunto de medidas adoptadas y la adaptación tecnológica implementada han supuesto un ejemplo de la consolidación de la capacidad de respuesta institucional del Notariado ante situaciones de emergencia que ya se manifestó en La Palma.

No obstante, lo cierto es que cada catástrofe natural es distinta a las demás. En el caso de Valencia, la actuación presencial era prácticamente imposible y la cantidad y la tipología de bienes afectados diferente, siendo por tanto necesario que la respuesta fuera diferente y descansara más en soluciones tecnológicas.

Ayuda general. La primera cuestión que se identificó fue la de que las actuaciones debían cubrir toda la ayuda y apoyo posible que pudiera darse, tanto a los ciudadanos y empresas afectadas, como a los notarios directamente perjudicados: entre otras, y sin ánimo de ser exhaustivo, se habilitó a todos los notarios de la Comunidad Valenciana para actuar en cualquier municipio afectado; se aprobaron ayudas económicas y materiales a las notarías afectadas; se suministró a quien fue necesario equipamiento informático, y se activó un plan de rescate documental para apoyar a los compañeros afectados. Este plan consiste en la retirada, previa autorización del acta establecida en el artículo 280 del Reglamento Notarial, a cargo del Colegio Notarial y depósito temporal en el Archivo del Distrito, de los tomos de protocolo alcanzados por las aguas, para su recuperación, en la medida de lo posible y siempre que dicha recuperación física sea razonable por su estado. Actualmente están siendo sometidos a procesos de secado, limpieza y estabilización.

No puedo dejar pasar la ocasión de poner de manifiesto que, gracias a la existencia del protocolo electrónico, los documentos notariales autorizados desde la entrada en vigor de la Ley 11/2023 y cuyo reflejo informático estuviera depositado en el Consejo General del Notariado están perfectamente conservados y van a poder ser recuperados sin mayores problemas.

Se procedió al refuerzo tanto de la comunicación de las decisiones adoptadas, tratando de tener una presencia constante que permitiera a los ciudadanos conocer las medidas que estaban aplicándose, como de la atención telefónica y por correo electrónico, para ayudar a los ciudadanos y notarios afectados, siendo en estos puntos inestimable la colaboración de los empleados del Colegio Notarial de Valencia, a los que no puedo sino agradecer su dedicación, incluso habiendo sido algunos de ellos afectados directamente por la DANA. El correo electrónico [email protected] ha recibido más de 3.500 mensajes, incrementándose la solicitud de atención telefónica en un 48,86% (por poner un ejemplo, el día 14 de noviembre se registraron un total de 1.967 llamadas).

 


LOS NOTARIOS DE TODA ESPAÑA SE APRESURARON A PREGUNTAR QUÉ PODÍAN HACER Y COLABORARON ACTIVAMENTE CON EL COLEGIO EN TODO LO QUE SE LES SOLICITÓ


 

El Colegio Notarial de Valencia también habilitó un servicio de atención presencial a los afectados, que fue atendido por el ya existente SAU (Servicio de Atención al Usuario) dirigido por dos notarios jubilados de Valencia y que se reforzó con tres notarios más voluntarios, quienes han prestado una inestimable e impagable ayuda presencial a las personas afectadas.

Otra medida fue aprobar la puesta en marcha de un servicio notarial gratuito de ayuda a los ciudadanos afectados por la DANA de búsqueda, expedición y entrega de copias simples de las escrituras públicas de sus propiedades perdidas como consecuencia de dichas inundaciones. Este servicio tiene su antecedente inmediato en otra iniciativa solidaria reciente del Colegio Notarial de Valencia, pues se habilitó inicialmente para los afectados del incendio de Campanar que asoló un edificio de viviendas en Valencia el 22 de febrero de 2024.

Quizás la medida más innovadora fue la implantación de un sistema especial de actas telemáticas de protocolización, que permitió a los ciudadanos documentar fehacientemente los daños sufridos sin necesidad de desplazarse a la notaría: debido a la envergadura del territorio afectado, a la cantidad de bienes anegados, a las restricciones físicas y legales para circular y entrar en las zonas inundadas y la situación de insalubridad y peligrosidad física, era imposible pensar que la solución podía venir por realizar actas presenciales.

Canal telemático. Gracias a la infraestructura tecnológica del Notariado español y al esquema introducido por la Ley 11/2023, a los pocos días, concretamente el 4 de noviembre de 2024, estaba operativo un canal telemático gratuito para que se solicitaran por los interesados actas de protocolización, sin intervención presencial y sin presencia física, que quedaron consagradas en el artículo 43 del Real Decreto-ley 6/2024, que regula el apoyo notarial, recuperación de documentación destruida y facilitación de pruebas documentales de derechos existentes, y cuyo procedimiento básico es el siguiente:

-El ciudadano accede al Portal Notarial del Ciudadano por un enlace específico y dedicado, completa un sencillo formulario y adjunta imágenes que documenten los daños.

-Con esa información, desde la Sede Electrónica Notarial se genera un documento en formato pdf, que incluye el requerimiento de protocolización. En caso de que se hayan aportado datos de ubicación catastral y el sistema Copernicus de Catastro los haya podido procesar correctamente, las actas llevan acompañada una certificación catastral que indica que la parcela informada está dentro del perímetro delimitado por la afectación de la DANA.

-El notario que se asigna el acta revisa únicamente ese documento, verifica el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios y lo incorpora al acta de protocolización.

-El notario expide de manera gratuita e inmediata una copia autorizada electrónica, con CSV y un código QR, enviándose al correo electrónico del afectado para que pueda acceder a ella, descargarla o imprimirla desde la Sede Electrónica Notarial.

Su finalidad es constatar hechos relacionados con la DANA, por lo que no se expiden para, ni se dirigen contra, entidades concretas, ya sea Administraciones Públicas, aseguradoras o el Consorcio de Compensación de Seguros, sino que, al documentar hechos objetivos, pueden tener utilidad tanto judicial como extrajudicial, actual o futura.

Actualmente, se han atendido unas 12.000 solicitudes por notarios de toda España. Pese a que la mayor cantidad de actas se procesaron efectivamente durante las primeras semanas posteriores a la DANA (por ejemplo, el 6 de noviembre se llegaron a recibir 1.297 solicitudes de actas en un solo día), lo cierto es que siguen entrando solicitudes todos los días y, gracias a la labor de todos los notarios de España que siguen autorizándolas, suelen procesarse el mismo día, disponiendo el afectado de su copia de manera inmediata.

La respuesta del Notariado ante la DANA ha puesto de manifiesto la capacidad de adaptación y modernización del cuerpo notarial ante situaciones de emergencia, combinando el rigor jurídico con la agilidad tecnológica. El Notariado ha demostrado ser un pilar esencial de la seguridad jurídica, no solo en el ámbito de la contratación ordinaria, sino también en la protección de derechos y la documentación de hechos en contextos de especial vulnerabilidad. La colaboración de todos ha permitido articular un modelo de actuación que, sin duda, debe constituir una referencia para futuras situaciones similares.

Tecnología y solidaridad del Notariado en respuesta a la dana

LA @ EN DESARROLLO

TECNOLOGÍA Y SOLIDARIDAD DEL NOTARIADO EN RESPUESTA A LA DANA

La devastadora dana que impactó la Comunidad Valenciana el 29 de octubre de 2024 dejó más de 200 víctimas mortales y causó daños significativos en infraestructuras y propiedades. En respuesta a esta catástrofe, el Notariado, especialmente a través del Colegio Notarial de Valencia, implementó una serie de medidas tecnológicas y organizativas para asistir a los damnificados, destacando el papel crucial de su plataforma tecnológica en este proceso.
CRISTINA MASSANA
Gracias al protocolo electrónico notarial, vigente desde la Ley 11/2023, se evitó la pérdida de documentos públicos notariales.

En situaciones de emergencia, la seguridad jurídica se convierte en un pilar fundamental para proteger a los afectados y asegurar sus derechos. La destrucción de documentos esenciales, como escrituras o contratos, puede suponer un obstáculo añadido para quienes ya han perdido parte de su patrimonio. El Notariado, con su función de custodia y certificación, juega un papel decisivo en estos escenarios. Y su respuesta fue inmediata.

 


EN SITUACIONES DE EMERGENCIA, LA SEGURIDAD JURÍDICA SE CONVIERTE EN UN PILAR FUNDAMENTAL PARA PROTEGER A LOS AFECTADOS Y ASEGURAR SUS DERECHOS


 

El 31 de octubre de 2024, la junta directiva del Colegio Notarial de Valencia se reunió para coordinar acciones de apoyo. De las 64 notarías afectadas, 33 perdieron conexión con los servidores y al menos 7 se vieron gravemente dañadas por estar ubicadas en plantas bajas. Gracias al protocolo electrónico notarial, vigente desde la Ley 11/2023, se evitó la pérdida de documentos públicos notariales, garantizando la continuidad del servicio y la preservación de la documentación.

Plataformas como la Sede Electrónica Notarial y el Portal Notarial del Ciudadano (PNC) permitieron a los afectados por la dana gestionar sus trámites con rapidez y seguridad, sin depender de oficinas físicas dañadas por la catástrofe. La sede electrónica permitió la gestión remota de documentos notariales, garantizando la continuidad del servicio pese a las dificultades en las notarías afectadas, mientras que el Portal Notarial del Ciudadano facilitó la tramitación de actas y la obtención de copias de documentos sin necesidad de desplazamientos. Además, a través del PNC y de las páginas web de los colegios notariales de Valencia y Castilla-La Mancha, los afectados podían enviar fotografías de inmuebles o vehículos dañados, agilizando la emisión de actas de manera telemática.

Tecnología propia. Detrás de estas soluciones, el Centro Tecnológico del Notariado, pilar esencial en la digitalización de la corporación notarial, desempeñó un papel clave en su implementación y mantenimiento, asegurando su operatividad en momentos críticos y permitiendo que los notarios continuaran prestando un servicio accesible e imprescindible.

En los tres meses posteriores a la dana, se gestionaron más de 11.000 actas notariales gratuitas, ascendiendo en la actualidad a las 12.000 solicitudes atendidas por los notarios de toda España, facilitando a los damnificados la tramitación de reclamaciones y solicitudes de ayuda por daños en propiedades y vehículos. Además, se implementó un sistema para la localización y entrega de copias simples gratuitas de escrituras públicas extraviadas debido a las inundaciones. Adicionalmente, se amplió el Servicio de Atención al Usuario, gestionando más de 3.500 correos electrónicos y alcanzando un incremento del 48,86% en las llamadas telefónicas.

La respuesta del Notariado ante la dana en Valencia demuestra cómo la combinación de innovación tecnológica, adaptación organizativa y solidaridad ofrecen soluciones efectivas en tiempos de crisis, proporcionando a los ciudadanos el apoyo y la seguridad jurídica necesarios para superar situaciones adversas.

Plataformas como la Sede Electrónica Notarial y el Portal Notarial del Ciudadano permitieron a los afectados por la dana gestionar sus trámites con rapidez y seguridad.

PROTAGONISTAS. Hablamos con Eduardo García Parra, que vivió en primera persona la respuesta notarial a los afectados por la dana, y con Marcos Varela, cuyo equipo hizo posible la continuidad del servicio notarial.

MARCOS VARELA,
director de Desarrollo del Centro Tecnológico del Notariado
“La dedicación fue absoluta para buscar
soluciones y ejecutar los correspondientes planes
de contingencia”

¿Qué aspectos resaltaría del papel de los profesionales del Centro Tecnológico para asegurar la continuidad del servicio del Notariado tras la catástrofe de la dana?

Destacaría su rápida reacción, disponibilidad y flexibilidad. La dedicación fue absoluta para buscar soluciones y ejecutar los correspondientes planes de contingencia. La prioridad de todos los profesionales implicados fue dar el mejor servicio al Notariado y a los ciudadanos damnificados por la dana. Por descontado, también resaltaría su preparación para hacer frente a una situación imprevisible y con consecuencias tan dramáticas.

¿Cuál fue el reto tecnológico más difícil de solventar durante estos días tan complicados?

Fueron varios los retos a los que nos enfrentamos. Desde el CTNotariado nos encargamos de volver a habilitar equipos y sistemas para los notarios cuyos despachos se vieron anegados; desplazamos equipos físicos a la zona cero y habilitamos accesos remotos garantizando las comunicaciones seguras, así como la interoperabilidad con otras instituciones. Se creó un acceso directo específico en la página principal del Portal Notarial del Ciudadano, donde cualquier damnificado podía encontrar todo lo necesario para gestionar la petición de su acta notarial. En definitiva, aseguramos la continuidad operativa y la disponibilidad de los datos esenciales para la labor notarial.

¿Qué lecciones se lleva para futuras situaciones de crisis?

Hemos establecido unos protocolos de actuación y capacitaciones internas que nos permitirán hacer frente a situaciones similares con mayor planificación y optimización de recursos. Por desgracia, situaciones como la dana o el volcán de La Palma podrían volver a suceder en un futuro cercano y debemos estar preparados para la necesidad de poner a disposición de los ciudadanos actas de catástrofe similares. Por último, estamos estudiando cómo los actuales planes de inversión en infraestructuras en la nube facilitarán la recuperación de los datos y minimizarán daños y tiempos de inactividad del servicio.

EDUARDO GARCÍA PARRA,
censor 1º de la junta directiva del Colegio Notarial de Valencia
“Se ha evidenciado la necesidad de tener un protocolo notarial de actuación que garantice la seguridad jurídica de los ciudadanos”

¿Qué destacaría sobre la respuesta que dio el Notariado para ayudar a los damnificados por la dana?

Sin duda la inmediatez. Desde el primer momento fue evidente la magnitud de la tragedia, así que por experiencia de situaciones similares se adoptaron dos medidas: la tramitación telemática de actas notariales para la constancia de los daños producidos en bienes y propiedades y el reforzamiento del SAU (Servicio de Atención al Ciudadano) del colegio. En días sucesivos se tomarían decisiones sobre la habilitación de todos los notarios del colegio para actuar en zonas afectadas por la dana; recomendación sobre gratuidad de copias de documentos notariales perdidos; reconstrucción de protocolos, etc.

Muchas de estas medidas fueron recogidas en el Real Decreto-ley 6/2024, de 5 de noviembre, siendo de destacar la gratuidad establecida para la tramitación de las actas notariales telemáticas, urgentes y autorizadas sin presencia física del notario por el procedimiento habilitado en la Sede Electrónica Notarial.

¿Qué tipo de documentos o servicios fueron los más solicitados por los afectados?

Las actas notariales para la constancia de los daños padecidos en bienes y propiedades, dada la necesidad de contar con una prueba privilegiada de cara a los seguros y posibles indemnizaciones que pudieran conceder las distintas Administraciones Públicas. Junto a ellos, la solicitud de copias de documentos notariales perdidos o destruidos a fin de acreditar la titularidad de los bienes. Pero no solo estos. En mi caso, se me solicitó la copia de un poder preventivo que un padre impedido físico había otorgado a los hijos y que era necesario para la presentación de solicitudes de ayudas en su nombre. Pasados los días se comenzó a requerir la intervención notarial para la formalización de escrituras y pólizas documentando moratorias en préstamos o para financiar la reconstrucción de viviendas y empresas. Y tampoco hay que olvidar el asesoramiento y posterior documentación hereditaria de los ciudadanos desgraciadamente fallecidos en la dana.

¿Qué aprendizajes deja esta experiencia para la respuesta del Notariado ante futuras catástrofes?

Desgraciadamente en España hemos tenido dos grandes catástrofes naturales en un intervalo de tres años: la erupción del volcán de La Palma en 2021 y la dana de Valencia en 2024. Es cierto que las consecuencias, y por tanto las necesidades jurídicas en ambos casos, no han sido idénticas, pero sí se ha evidenciado la necesidad de tener un protocolo notarial de actuación que garantice la seguridad jurídica de los ciudadanos en estas situaciones y que facilite tanto una respuesta inmediata como la ayuda posterior a la reconstrucción. Para la fase propiamente de reconstrucción queda por reseñar la autorización de escrituras e intervención de pólizas destinadas a documentar moratorias o novaciones y préstamos para la construcción. Y desde el punto de vista de la organización notarial es de destacar el esfuerzo realizado por los notarios y notarías afectadas apoyados por el Colegio Notarial de Valencia a través de asignaciones a fondo perdido y préstamos blandos para que las notarías pudieran prestar de nuevo sus servicios. A nivel humano no puedo dejar de constatar que tanto en el colegio como en las notarías de la zona afectada se ha atendido a personas que lo que buscaban era consuelo y comprensión.

Un cine muy inteligente (y artificial)

LA @

UN CINE MUY INTELIGENTE (Y ARTIFICIAL)

La irrupción de la IA en la industria cinematográfica abre la puerta a la recreación digital de imágenes y voces reales o inventadas. ¿Estamos ante los últimos actores de carne y hueso de la historia? ¿El próximo Chaplin será un disco duro de un ordenador? Pasen y vean.

Tiene su cara, usa sus gestos y se mueve de idéntica manera. El protagonista de la recién estrenada película Putin no es otro que el presidente ruso. Una película biográfica (biopic) que recorre su historia durante seis décadas, desde su infancia hasta su muerte. Un momento. ¿Muerte? ¿De verdad Vladimir Putin ha consentido recrear su final? ¿Cómo saca tiempo en su apretada agenda para grabar una película? Porque Putin, en la gran pantalla, no es Putin. Pero se le parece muchísimo más que ningún otro actor caracterizado.

 


EL DIRECTOR PATRYCK VEGA RECREÓ LA FIGURA
DE PUTIN CON AYUDA DE UN ACTOR CON COMPLEXIÓN SIMILAR AL REAL Y USÓ LA TECNOLOGÍA IA


 

El director polaco Patryck Vega es el responsable de este nuevo proyecto que dejó boquiabierto al público en su presentación en Cannes este mismo año. Él mismo explicó a la prensa cómo dio con su Putin: recreó la figura del líder ruso con ayuda de un actor con complexión similar al real y usó la tecnología IA (Inteligencia Artificial) para superponer la cara del mandatario. ¿El resultado? Un deepfake como nunca se ha visto. Es decir, una imagen manipulada, extremadamente realista, del presidente. La película se ha comercializado a más de 50 países y el director está dispuesto a vender su tecnología, de gran precisión, a quien quiera pagarla en la industria. Se abre la caja de Pandora.

El principio del fin

Los productores están de suerte: la inteligencia artificial en la industria cinematográfica puede ser una fantástica herramienta para reducir costes y mejorar la eficiencia. Los actores figurantes y extras se pueden recrear digitalmente y mezclarse en escenas sin que el público tan siquiera se percate de que no son reales. Por ejemplo, recrear una batalla o llenar un circo romano. Incorporar estas fórmulas de trabajo a gran escala, sin embargo, deja en entredicho a gran parte de las profesiones implicadas en el proceso. Los primeros, por supuesto, los propios actores, y detrás de ellos, aquellos que trabajan en el proceso de selección: agentes, directores de castin (sí, sin g como recomienda la RAE), personal de apoyo en plató… todos dejarán de ser imprescindibles. Si la puerta se abre también a los protagonistas, ¿seguirá siendo cine el cine?

La situación es extrapolable a los actores de doblaje, míticos en nuestro país. El reconocimiento les llega hasta del mismísimo Hollywood. Así lo demostró con sus palabras la premiada Sigourney Weaver en su recogida del último Goya Internacional. “Mi amigo Bill Murray siempre me dice que mi interpretación es mucho mejor doblada al español”, afirmaba. La actriz María Lluïsa Solà, que la ha doblado en más de 30 películas, lo sintió como un reconocimiento a toda la profesión. Preguntada por el debate que abre la IA en el mundo del doblaje, se muestra preocupada: “Amenaza con ser un problema grave”.

Así lo viven y sufren, también, otros de sus compañeros, como Ángel G. Morón. “Hace poco hice una campaña institucional en la que concluía: ‘No es magia, son tus impuestos’. Al poco tiempo, en redes sociales, circulaba un video trucado atacando al organismo para el que trabajé emulando parte de mi voz. Sin duda es ilegal porque han usado mi registro sin mi consentimiento”. Morón tiene una larga trayectoria como actor de doblaje, es profesor de comunicación y cuenta con varios libros sobre la materia. Sabe que la IA se acerca peligrosamente y que, además, es inevitable. “Hace poco realice una locución para un video corporativo. El cliente quería una versión en inglés. Cuando me la enseñó, me pareció correcta. El cliente me confesó que la había realizado con una aplicación de IA que en su versión de prueba te da 3 minutos. Una locución puede rondar los 500 euros, pero si la puedes conseguir gratis total, es imposible luchar”. Aun así, de momento hay peros: “La calidad no es comparable. La riqueza de matices y giros que da un actor profesional aún no la ofrece la IA”. Pero, ¿hasta cuándo? Como señala Roberto Torena, arquitecto de soluciones IA, “hasta ahora la IA pierde información en la interacción por voz porque solo entiende de texto, no de emociones. Pero vamos a oír voces más naturales, con más entonación y sentimiento, capaces de reír, susurrar o hablar con tonos pausados”.

El escándalo estalló de manera definitiva hace unos meses, cuando un estudio de grabación español organizó una “convocatoria de emociones” por encargo de una multinacional. El objetivo era pedir a actores que expresaran emociones con su voz. ¿La finalidad? Entrenar una IA. Los implicados crearon expresamente una asociación, PASAVE (Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España), para defender sus intereses. “Yo nunca he permitido que mi voz sea usada para entrenar la IA” afirma Morón. “De hecho, hay un movimiento sectorial de los actores de doblaje a nivel internacional para que sus voces no sean usadas por estudios y productoras para este fin”. La amenaza es inevitable pero no quieren alimentarla.

Sin permiso y sin límites

En la era digital, ni los más famosos se libran de sus copias digitales. La actriz Scarlett Johansson declinó hace poco más de un año una oferta de OpenAI para usar su voz en la nueva versión de Chat GPT-4o. A pesar de la negativa y sin conocimiento de la interesada, la tecnológica siguió adelante y la sorpresa fue mayúscula cuando los usuarios de la recién estrenada plataforma escucharon la opción de voz Sky del chatbot. “La voz es tan similar a la mía que ni mis amigos más cercanos ni los medios de comunicación podían notar la diferencia” explicaba Johansson en un comunicado a la revista Variety. La afrenta se resolvió con la retirada de su tono por parte de la tecnológica (abogados mediante) aunque OpenAI nunca reconoció haber copiado su timbre. Siempre sostuvieron que recurrieron a la voz natural de una actriz profesional. Si nuestros sentidos no son capaces de diferenciar humanidad y tecnología, tal vez necesitemos un aviso que nos descubra la verdad: “Este protagonista se ha recreado virtualmente y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. La magia será diferente, incluso ¿desaparecerá? ¿O acaso es lo mismo ver a un trapecista dar un triple salto mortal que contemplar cómo lo hace una recreación por ordenador?

Indiana sin Harrison

No hace falta recurrir ni al maquillaje ni a las prótesis. Si la Inteligencia Artificial (IA) ya consiguió rejuvenecer a Harrison Ford en la última entrega de Indiana Jones (Indiana Jones y el dial del destino, 2023) retrocediendo hasta la década de los 80, ¿quién impide que el mítico personaje no sea recreado en su totalidad con el archivo de voz e imagen del actor? Eso incluye, por supuesto, sus gestos más personales, como su cautivadora media sonrisa o su réplica interpretativa. La IA puede conseguirlo si se entrena con material del propio Ford: sus movimientos corporales, su voz, su mirada… y ahí está el problema. ¿Cómo se reconoce la propiedad intelectual sobre el material del que bebe la tecnología? El más internacional de los arqueólogos reducido a fantasma digital… ¿Qué opinarán sus fans?

EN REDES

@LaGeneralLoc (La General de Locutores) permite leer íntegramente la cláusula IA desarrollada por PASAVE (Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España). Debe estar incluida en todas las cesiones de derechos de doblaje desde enero de este año.

Una ‘nube’ de datos

LA @

Una nube de datos

Si está leyendo este reportaje en formato digital, ya está en la nube. Si lo lee en papel y le envía un mensaje a un amigo diciéndole lo interesante que es, también ha pasado por ella. Si cierra la revista, también. Porque su historial médico, sus impuestos, sus cuentas bancarias, etc. están dentro de la nube. Admítalo: está rodeado. Por eso, qué menos que entender dónde está metido.

GABRIEL CRUZ
Una de las cosas que más llama la atención en un centro de datos es el ruido constante de los ventiladores para enfriar los procesadores.

“Meterse” de verdad dentro de una nube se tarda en gestionar unas tres semanas. Hay que firmar al menos dos escritos de confidencialidad. Aparte de pasar por varios controles de seguridad, etc. Estuvimos en un centro de datos de Alcobendas en Madrid perteneciente a una multinacional española de las comunicaciones. De hecho, hay centros que directamente no admiten la visita de periodistas, como el más grande de España, situado en Alcalá de Henares, Madrid. Las dificultades se deben a que los centros de datos son una instalación estratégica y crítica. Lo primero porque su funcionamiento es indispensable para los intereses nacionales y lo segundo porque si falla tendría graves consecuencias para el país. ¿Se imagina que Hacienda pierda sus datos?

 


SI QUIERE SABER SI UNA INFORMACIÓN ESTÁ
EN ‘LA NUBE’ ES SENCILLO: SI PUEDE ACCEDER A ELLA DESDE DIFERENTES TERMINALES CONECTADOS A INTERNET ES QUE ESTÁ DENTRO


 

Instalaciones estratégicas

Dentro de estos edificios lo que se ve son pasillos con muebles metálicos negros denominados racks en los que hay ordenadores, unos encima de otros, que no paran de mover información a tenor de las lucecitas que parpadean. Lo que hacen es guardar la información de empresas y organismos públicos; también son proveedores de correo electrónico. Es decir, es como un hotel en el que las habitaciones son ordenadores y los huéspedes son datos de las empresas. Si quiere saber si una información está en la nube es sencillo: si puede acceder a ella desde diferentes terminales conectados a internet es que está dentro.

La gran ventaja para una empresa es que su centro de datos es escalable. Es decir, si necesita más espacio puede alquilarlo y si no, lo libera. Además, es accesible a través de internet, ahorra costes (actualizaciones, mantenimiento…) se hacen copias de seguridad y poseen una ciberseguridad más sólida. Además, si hay cortes de luz cuentan con generadores de barcos para dar continuidad al suministro eléctrico. Es como si tiene su dinero (su información) en el colchón de su casa (disco de su ordenador) o en el banco (centro de datos).

Calor de los datos

Jorge García Díez, técnico en sistemas, señala que uno de los desafíos más importantes de los centros de datos es la ciberseguridad: “Además está la integración de diferentes sistemas multinube, (distintos tipos de centros de datos) y otro reto la migración de los sistemas que están alojados en la red privada de las empresas a centro de datos más grandes. Es decir, pasar la información de los discos duros de un sitio a otro”.

Una de las cosas que más llama la atención en un centro de datos es el ruido constante de los ventiladores para enfriar los procesadores. Hay pasillos fríos por donde entra el aire de los ventiladores que refrigera y el pasillo caliente por donde sale el de los procesadores. De hecho, como señala Félix Villar, ingeniero informático y empresario en transformación digital, “el gran consumo energético de los centros de datos no es por el trabajo de computación que realizan los ordenadores sino por la refrigeración que necesitan”. Así, según afirma la Asociación Española de Data Center, los centros de datos ya consumen el 3% de la electricidad mundial.

Los procesadores de un centro de datos deben trabajar a unos 21 grados; sin embargo, el calor que producen puede llegar a los 30 grados. Hay que bajarlo si no queremos que se resienta su funcionamiento. Incluso en 2022 se quemó un centro de datos en Estrasburgo, pero el secretismo de estas compañías impidió saber cómo ocurrió. Así pues, como Señala Villar: “grandes proveedores de servicios en la nube como Google están construyendo en EE. UU reactores nucleares pequeños, que producen un tercio de energía más que los tradicionales, para enfriar sus centros de datos. Incluso cada vez más se habla de la huella medioambiental que cada uno de nosotros producimos”. De hecho, la Unión Europea quiere reducir el uso de los «gases fluorados» que usan como refrigerantes los centros de datos.

 


‘LA NUBE’ ES ACCESIBLE A TRAVÉS DE INTERNET, AHORRA COSTES, SE HACEN COPIAS DE SEGURIDAD Y POSEE UNA ‘CIBERSEGURIDAD’ MÁS SÓLIDA


 

Por eso, como señala Villar, “se estudia llevar centro de datos al espacio donde la temperatura es de muchos grados bajo cero. De hecho, creo que esta opción tiene más posibilidades que la meterlos bajo el mar y enfriarlos con su agua. En el espacio la energía la tienes del sol y en el futuro intercambiarías datos comprimidos a velocidades mucho más altas que el 5G a estaciones terrestres que los distribuirían al resto de la tierra. Además, con la privatización de los viajes espaciales, como los de SpaceX de Elon Musk, todo eso será mucho más fácil”.

¿Pero tan importante es la computación en la nube para llegar a esos extremos?

¿El nuevo patrón oro?

Félix Villar lo tiene muy claro: “El país o empresa que tenga más capacidad de computación será más rico y poderoso”. Gracias al desarrollo de la IA podrá crear desde mejores sistemas armamentísticos hasta saber cómo influir en el voto de cualquier ciudadano de cualquier país. Piense que un centro de datos de tamaño medio puede almacenar varios megabytes. Es decir, caben todos los documentos que se han producido a lo largo de la historia de la humanidad.

 


ESPAÑA SE HA CONVERTIDO EN UN ACTOR ESTRATÉGICO POR SU SITUACIÓN GEOGRÁFICA Y SU CONEXIÓN DE CABLES SUBMARINOS QUE NOS CONECTAN CON EL RESTO DEL MUNDO


 

Los datos refuerzan la tesis de Félix. Las grandes tecnológicas como Amazon, Google, Meta, Microsoft… aumentan todos los años su inversión en estos centros. De hecho, si bien las cifras de diferentes auditores varían ligeramente, todas son mareantes. Así en 2025 el tamaño del mercado de la computación tendrá un valor de 452.000 millones de dólares, pero en 2029 alcanzará los 624.000 millones de dólares.

España se ha convertido en un actor estratégico por su situación geográfica y su conexión de cables submarinos que nos conectan con el resto del mundo. Dentro de nuestro país, Madrid aglutina el 80% de centros de datos de toda España. Porque, la nube, cuanto más cerca mejor.

QUÉ LEER

Muchos libros que aún se siguen vendiendo sobre los data center están desactualizados. Abundan los trabajos de fin de grado que acaban en el mundo de autoedición. Nos ha llamado la atención Una introducción a Cloud Computing del holandés Huibert-Aalbers educado en España y residente en México. Sobre todo, porque explica de manera sencilla cómo evolucionó la computación en la nube. El libro es gratis a través de este enlace.

A QUIÉN SEGUIR

Revista Cloud Computing

@revistacloud
Es una publicación con noticias de la Nube o Cloud Computing, Big Data, Blockchain, Fintech, Inteligencia Artifical, Móvil, Inversión, Soluciones y Tecnología.

Asociación @aslan

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Asociación de proveedores de redes, internet y telecomunicaciones con especial interés en centros de datos.

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Social Media sobre Marketing, Branding, Estrategia, Networking. De vez en cuando habla de la nube.

«Sin ‘la nube’ estamos en las nubes», por Esther Esteban

LA @

ESTHER ESTEBAN,

periodista

 

"Mi queridísimo padre hizo muchísimas preguntas sobre ‘la nube’ y tenía razón con marcar distancias entre nubes"

Sin ‘la nube’ estamos en las nubes

Cuando me pidieron que escribiera este artículo acababa de morir mi padre: José Esteban Largo. Nació el 8 de diciembre de 1924 por lo que, de haber vivido unos días más, habríamos podido celebrar su centenario. Era joyero de profesión, un amante de la historia y un lector empedernido al que no se le resistía nada. Cuando cumplió los 88 años su geriatra -un reputado investigador- le pidió permiso para hacerle un test de inteligencia, que corroboró lo que intuíamos todos: que era superdotado. Hasta un día antes de morir utilizó todas las herramientas que le permitía su teléfono de última generación. Navegaba en internet, manejaba hábilmente la banca electrónica, consultaba a Google sus dudas, y nos enviaba fotos a través de WhatsApp cada dos por tres. Aprendió gracias a las lecciones que, en un par de tardes, le dieron mi hermano José Luis -ingeniero de Telecomunicaciones- y sus tres nietos: Ignacio, Itziar y Eva, a quienes consultaba los pasos que tenía que seguir.

Un día se preocupó mucho porque se le estropeó su móvil -que era su contacto con el mundo dada su reducida movilidad- y pensó que había perdido los álbumes de fotos que él fue archivando en el dispositivo con una paciencia infinita. Mi hija Itziar le tranquilizó: “Abuelo no te preocupes, todo lo tienes en la nube”. “¿La nube?, ¿qué es eso de la nube?”, respondió de inmediato. Cuando mi hija le explicó lo que era, él, con esa maravillosa ironía que tanto utilizaba dijo sin más: “Vamos, que esa nube es la que nos asegura que no estamos en las nubes, cuando metemos la pata”.

Mi queridísimo padre hizo muchísimas preguntas sobre la nube y tenía razón con marcar distancias entre nubes.

Ese es un término que se ha vuelto omnipresente en nuestras conversaciones diarias, pero ¿qué es realmente? Parece una especie de bálsamo de fierabrás de la vida moderna, un archivador de tamaño incalculable dentro de internet.

Es evidentemente una infraestructura donde se transmiten y almacenan datos, permitiéndonos acceder a ellos desde cualquier lugar y dispositivo con conexión a internet. Algo que, a los de mi generación y mucho más a la de mi padre, nos ha resultado complicado de entender. Hemos pasado de tener todo en archivadores, de tocar el papel hasta mancharnos las manos, de transcribirse los datos, a que, de repente, todo eso se convierta en un recuerdo casi romántico del pasado.

La famosa nube nos permite guardar nuestros archivos y acceder a ellos en cualquier momento y desde cualquier dispositivo, ya sea un ordenador, una tableta o un smartphone. Esta flexibilidad ha revolucionado la manera en que trabajamos y gestionamos nuestra información. Todo está al alcance de nuestra mano, a golpe de clic.

Esta nueva realidad no es una oportunidad solo para las personas físicas, sino también para las empresas y, de hecho, nuestro país se ha convertido en un enclave ideal para ubicar las infraestructuras en las que se soporta esta nube. Este fenómeno se debe a varios factores, incluyendo la ubicación geográfica estratégica y las políticas favorables para la inversión en tecnología. Sin embargo, el consumo de recursos de estas infraestructuras se está disparando, especialmente con el auge de la inteligencia artificial (IA). La IA requiere una enorme cantidad de datos y potencia de procesamiento, lo que a su vez aumenta la demanda de energía y agua.

Por eso, las empresas de energías renovables juegan un papel crucial en esta gran revolución. La creciente demanda energética ha llevado a un aumento en la inversión en fuentes de energía limpia. Empresas como Iberdrola, por ejemplo, están a la vanguardia de esta transición, desarrollando proyectos de energía solar, eólica e hidroeléctrica para satisfacer las necesidades energéticas de la nube. La integración de energías renovables no solo ayuda a reducir la huella de carbono de estas infraestructuras, sino que también promueve la sostenibilidad a largo plazo y la independencia energética. Además, la colaboración entre las empresas tecnológicas y las de energías renovables está impulsando la innovación y creando nuevas oportunidades de empleo en ambos sectores, aunque parezca todo lo contrario.

La nube permite a las empresas escalar sus operaciones de manera eficiente. En lugar de invertir en hardware y software adicionales, las empresas pueden simplemente aumentar su capacidad en ella según sea necesario. Esto no solo reduce los costos, sino que también permite una mayor agilidad y capacidad de respuesta a las demandas de un mercado que es cada vez más volátil.

Pero, ¿que esté todo en un lugar cuasi imaginario, sin barreras, pone en jaque nuestra seguridad? Aunque puede parecer contradictorio, almacenar datos en la nube puede ser más seguro que mantenerlos en servidores locales. Los proveedores de sus servicios invierten significativamente en medidas de seguridad avanzadas, incluyendo cifrado de datos, autenticación multifactor y monitoreo continuo. Esto ayuda a proteger los datos contra amenazas cibernéticas y garantiza la integridad y confidencialidad de la información.

Esta seguridad de la que hablamos está estrechamente relacionada con la privacidad y la conformidad con las regulaciones. Las empresas deben asegurarse de que sus datos en la nube cumplan con las leyes y normativas aplicables, como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en Europa. Esto implica implementar políticas y procedimientos adecuados para la gestión de datos, así como trabajar con proveedores de servicios que cumplan con los estándares de seguridad y privacidad.

Sin embargo, su adopción también plantea desafíos. Uno de los principales es la dependencia de la conectividad a internet. Sin una conexión estable y rápida, el acceso a los datos y aplicaciones en la nube puede verse comprometido. Además, la migración a la nube puede ser un proceso complejo y costoso, especialmente para las empresas con infraestructuras heredadas y grandes volúmenes de datos.

Para la generación nacida en los años 50 o 60, adaptarse a esta nueva realidad puede ser un reto significativo. Muchos de nosotros crecimos en una época en la que la tecnología digital no era omnipresente, y la transición a un mundo donde la nube domina puede ser abrumadora. La necesidad de aprender nuevas habilidades y adaptarnos a herramientas digitales puede generar ansiedad y resistencia. Sin embargo, con el apoyo adecuado y la formación continua, nuestra generación puede superar estos desafíos y aprovechar las ventajas que ofrece. Si mi padre centenario descubrió en las nuevas tecnologías digitales una forma de conocer y entender el mundo exterior y estar conectado incluso con sus biznietos Adriana y Bosco de siete y cinco años… ¿cómo no lo vamos a hacer nosotros?

La nube es una tecnología transformadora que ha llegado para quedarse y ha cambiado la manera en que almacenamos, accedemos y gestionamos nuestros datos. Nos ofrece una serie de beneficios, incluyendo flexibilidad, escalabilidad y seguridad, pero también plantea desafíos que deben ser abordados. A medida que su adopción continúa creciendo, es esencial que las empresas y los usuarios comprendamos tanto sus ventajas como sus limitaciones, y tomemos las medidas necesarias para maximizar su valor y minimizar los riesgos. En resumen: ¡Debemos ”usar la nube para no estar en las nubes”, que diría Don José! ¡Qué ejemplo para todos y qué gran legado nos ha dejado! DEP ese maravilloso hombre: José Esteban Largo, mi padre, que ahora nos protege desde nubes más altas y hermosas.

"Para la generación nacida en los años 50 o 60, adaptarse a esta nueva realidad puede ser un reto significativo"

Servicio notarial digital y presencial

LA @

SERVICIO NOTARIAL DIGITAL Y PRESENCIAL

En noviembre de 2024 se cumplió un año de la entrada en vigor de la Ley 11/2023, que permitió la digitalización de diversas actuaciones notariales. Desde el mismo día de su aprobación, los 2.721 notarios prestan servicios online a los ciudadanos y empresas que lo requieren en la Sede Electrónica Notarial, entrando por el portalnotarial.es, que ya cuenta con más de 477.000 usuarios.

REDACCIÓN

Hace un año la ley permitió al Notariado crear el protocolo notarial electrónico, gracias al que pueden generarse copias electrónicas autorizadas de las escrituras públicas para ciudadanos y empresas, de forma que estos pueden presentarlas en los organismos pertinentes e intercambiárselas sin necesidad de desplazamientos, con el consiguiente ahorro en tiempo. El protocolo notarial electrónico permite generar copias con Código Seguro de Verificación (CSV) cuya comprobación tiene lugar en la Sede Electrónica Notarial.

 


MARÍA TERESA BAREA: “LA ESENCIA DE NUESTRA FUNCIÓN, QUE ES PROPORCIONAR SEGURIDAD JURÍDICA, SIGUE SIENDO LA MISMA”


 

Durante el primer año de vigencia de la nueva ley, los notarios autorizaron 6.916.845 protocolos electrónicos notariales y generaron 7.814.840 copias electrónicas para Administraciones, empresas y ciudadanos, contribuyendo a agilizar el tráfico jurídico y económico del país.

Estos protocolos electrónicos están depositados, de forma encriptada, en el Consejo General del Notariado, y solo puede acceder a ellos el notario titular de cada uno, al igual que ocurre con los protocolos en papel, que siguen estando en las notarías.

Autorizaciones online

Esta ley también permitió a los notarios la autorización online de todos los actos societarios, de las pólizas mercantiles y de algunos poderes especiales; de los requerimientos iniciales de ciertas actas; de las declaraciones de obra nueva sin extinción de condominio ni adjudicación de propiedad; y de la división de la propiedad horizontal, así como la legitimación de firmas, entre otros.

Este gran paso para el Notariado, que la ley avaló hace un año, vino a ser el broche de una andadura que comenzó hace veinte años y que, sin duda, continuará en el futuro. Como explica la portavoz del Consejo General del Notariado, María Teresa Barea: “En 2005 comenzamos a generalizar la utilización de tarjetas de firma electrónica y se lanzó el Índice Único Informatizado Notarial, una gran base de datos que se elabora con información extraída de los documentos notariales, convenientemente anonimizada”.

Barea explica que las notarías están totalmente digitalizadas. “Por la mañana, el notario, al tiempo que llega a la notaría y coge el bolígrafo, está cogiendo la tarjeta de firma electrónica; nos comunicamos con las Administraciones por vías electrónicas completamente seguras y también podemos hacerlo con ciudadanos y empresas, pero la esencia de nuestra función, que es proporcionar seguridad jurídica, sigue siendo la misma tanto de manera presencial como digital”.

APUESTA TECNOLÓGICA DEL NOTARIADO

Hablamos con la portavoz del Consejo General del Notariado, María Teresa Barea, que, como notaria, ha vivido la entrada en vigor de la Ley 11/23; y con Carles Llach, director de Negocio del Centro Tecnológico del Notariado, cuyos profesionales han desarrollado los mecanismos para su implementación digital.

TERESA BAREA,

notaria y portavoz del Consejo General del Notariado.

“La Ley 11/23 supuso un cambio en la forma de funcionar en las notarías”

 

¿Cuál es el balance tras un año de la entrada en vigor de la Ley 11/23?

Podemos sentirnos satisfechos. Esta ley era todo un reto; suponía un cambio en la forma de funcionar en las notarías por la necesidad de generar el protocolo electrónico, las matrices en su soporte electrónico y tener que subirlas a un depósito encriptado con todos los mecanismos de seguridad. Eso era un desafío para nuestra forma habitual de trabajar, pero, por grande que fuera, lo superamos desde el día uno de la entrada en vigor de la ley.

¿Ha reducido la digitalización el número de notarías?

No, todos los notarios de España seguimos a disposición de los ciudadanos en las mismas oficinas que existían antes, distribuidas por todo el territorio español. Cualquier ciudadano tiene cerca siempre a un notario, a una distancia y tiempo razonable. La digitalización simplemente nos ofrece un camino más, pero no sustituye a la vía presencial que siempre queda abierta para el que la prefiera.

¿En qué se diferencia una notaría de hoy de la de hace veinte años?

Lo que ha cambiado tiene que ver más con el elenco de medios materiales que con la esencia de nuestra función, que sigue siendo la misma: la cercanía con la persona, el asesoramiento y control de legalidad, cómo verificamos que todo es seguro acorde con la ley y que no va a generar problemas. Seguimos desplazándonos cuando una persona lo necesita y dando seguridad a los negocios jurídicos. No ha cambiado la confianza del ciudadano en el notario, ni nuestra función antilitigiosa; tampoco nuestra labor como cooperadores necesarios de las Administraciones para luchar contra el blanqueo de capitales.

CARLES LLACH,

director de Negocio del Centro Tecnológico del Notariado.

“Estamos mejorando la experiencia del usuario en el Portal Notarial del Ciudadano”

 

¿Cuál es el servicio notarial online más solicitado por los usuarios del Portal Notarial del Ciudadano (PNC)?

Cabe destacar la buena acogida de los servicios notariales que se prestan online a través de videoconferencia, gracias a las facilidades que esta ofrece a ciudadanos y empresas. Los más solicitados, en este sentido, son las cartas de pago y cancelación de garantías, los poderes para actos societarios, las pólizas mercantiles, el otorgamiento de otros actos societarios (legitimación de firmas, conciliaciones) y las actas de manifestaciones.

¿Qué otra ventaja para el ciudadano destacaría del Portal?

Es la puerta de entrada a la Sede Electrónica Notarial y, por ello, otra de las ventajas que ofrece la continua digitalización del Notariado es que el ciudadano puede saber las escrituras públicas que ha otorgado en los últimos veinte años y qué notarios las custodian. Es decir: puede saber ante qué notarios realizó determinados actos o contratos y si le interesa pedirles copias de los documentos públicos donde se recogieron.

¿Se ha llevado a cabo algún otro avance tecnológico en el Notariado durante el año 2024?

Desde el CTNotariado tenemos en desarrollo nuevos proyectos para ayudar a la corporación notarial a ofrecer un mejor servicio al ciudadano. Actualmente estamos aplicando unos cambios en el PNC que permiten optimizar la experiencia de usuario: un proceso de registro más ágil, un buscador de notarios y servicios más visible y una resolución mejorada para dispositivos móviles.
Otro importante proyecto que ha visto la luz a finales de 2024 y que se irá consolidando paulatinamente es el Portal Notarial de la Banca, que permite ofrecer en un solo espacio todos los servicios notariales a las entidades financieras.

 

«Ciencia y conciencia», por José Alberto Marín

LA @

JOSÉ ALBERTO MARÍN,
Decano del Colegio Notarial de Cataluña. Miembro de la Comisión Permanente del Consejo General del Notariado.

"La tecnología ha de servir para mejorar la seguridad jurídica preventiva y de esta forma conseguir uno de sus principales objetivos: evitar litigios"

Ciencia y conciencia

El Centro Tecnológico del Notariado es una entidad propiedad al 100% del Consejo General del Notariado (CGN), que trabaja exclusiva y directamente para el Notariado e indirectamente para las Administraciones Publicas.

Su objetivo es facilitar que los ciudadanos, como usuarios del servicio público de la función notarial, puedan utilizar las Tecnologías de la Información y Comunicación en su camino hacia la seguridad jurídica.

España, con nuestro Ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes a la cabeza, está impulsando y ejecutando un ambicioso plan de modernización del mundo de la justicia entendido en el sentido más amplio, dentro del cual el Notariado ejerce un papel esencial como piedra angular de la seguridad jurídica preventiva. La recientemente aprobada Ley 11/2023 ha supuesto un espaldarazo para la tecnología notarial al crear el protocolo electrónico y regular los otorgamientos a distancia por videoconferencia entre otras muchas novedades.

El esquema sobre el que se desarrolla este progreso tecnológico no olvida algo básico para los notarios: la atención personal de los usuarios del servicio y la inmediación del notario en la prestación de su función.

La seguridad jurídica se basa, entre otros pilares, en el consentimiento informado y, en ningún caso, las aplicaciones informáticas pueden perder de vista a su principal protagonista: el ciudadano. El notario no es solo fedatario; es asesor de las personas y de las empresas y esta dimensión de su función no puede ser olvidada. La tecnología ha de servir para mejorar la seguridad jurídica preventiva y de esta forma conseguir uno de sus principales objetivos: evitar litigios. Los notarios, en todo el mundo, han sido, y siguen siendo, básicos para lograr este objetivo.

El análisis jurídico de las cuestiones que se le plantean en cualquier operación en la que interviene un notario permite aconsejar la solución más adecuada y conveniente no sólo para las partes del negocio sino también para el resto de personas que podrían resultar afectadas pese a no intervenir directamente.

Control y tecnología. Además, el control de legalidad que ejerce, resulta fundamental para que los documentos notariales se ajusten al ordenamiento jurídico, y no solo a la normativa de derecho privado sino también a la de derecho público como por ejemplo la relativa a prevención de blanqueo de capitales, fraude fiscal y financiación de terrorismo. Además del filtrado que realiza cada notario de cada operación, la tecnología del Notariado permite el cruce y análisis de los millones de datos que los notarios facilitamos a nuestros servicios centrales debidamente segmentados e interoperables detectando las operaciones sospechosas para informar de las mismas a las autoridades policiales, fiscales, financieras y judiciales. Los algoritmos de búsqueda son mejorados constantemente y permiten un control exhaustivo de todos los negocios que se formalizan ante los notarios. Excluir actos jurídicos del control notarial lleva a una importante pérdida de información centralizada.

Todas estas actuaciones de los notarios se basan hoy en un sistema informático eficiente y seguro que provee el Centro Tecnológico del Notariado, con dos sedes, una en Madrid y otra en Barcelona, y con unos 350 técnicos que dan servicio exclusivamente a los notarios y a quienes con ellos se relacionan. Ese fue el objetivo inicial del Centro: facilitar la relación telemática entre los notarios y las administraciones públicas para dar un mejor servicio al ciudadano.

 


EL ESQUEMA SOBRE EL QUE SE DESARROLLA ESTE PROGRESO TECNOLÓGICO NO OLVIDA ALGO BÁSICO PARA LOS NOTARIOS: LA ATENCIÓN PERSONAL DE LOS USUARIOS DEL SERVICIO Y LA INMEDIACIÓN DEL NOTARIO EN LA PRESTACIÓN DE SU FUNCIÓN


 

Dos leyes, la 24/2001 y la 24/2005, dieron un importante impulso a estas comunicaciones.

Servicio a la sociedad. Pero uno de los hitos más importantes del Notariado español lo supuso la creación en 2004 del llamado Índice Único Informatizado (IUI) que implicó, con enorme esfuerzo por parte de los notarios, contar con un archivo digital que recoge todos los datos de los documentos notariales estructurados. En la actualidad este índice constituye la segunda base de datos de España, solo superada por la Agencia Tributaria. La potencia actual y la potencialidad de este “hub” tecnológico, CTNotariado, puede deducirse de la relación de servicios que se prestan y su magnitud numérica.

Cada día utilizan directamente la plataforma notarial más de 20.000 notarios y empleados de notarías. Cada año los 2.700 notarios españoles utilizan la firma electrónica cualificada en quince millones de ocasiones siendo uno de los sectores de actividad que más la usan.

Todo este entramado tecnológico tiene su base en un plataforma homogénea y única para todos los notarios (SIGNO) permitiendo una total interoperabilidad entre ellos y entre ellos y el resto de actores a los que a continuación nos referiremos con una red de comunicaciones segura (RENO).

Así en 2023 se remitieron al Ministerio de Justicia 900.000 partes testamentarios para su constancia en el Registro General de Actos de Últimas Voluntades (en el que se consulta una vez fallecida una persona qué testamentos ha otorgado). En ese mismo año se obtuvieron desde las notarías más de 200.000 certificados de ese registro y otros tantos del Registro de Seguros de Vida (desde el que se obtiene información de los seguros de ese tipo que tenía una persona fallecida).

También en el mismo periodo se realizaron más de medio millón de consultas a las bases de datos de los ayuntamientos españoles para comprobar si existen deudas de tributos municipales que puedan afectar al adquirente de una finca, garantizando así su indemnidad. Esto implica tener acceso a más de 5.000 entidades locales con las que se realiza la consulta online y en tiempo real. Además, se realizaron más de 1.200.000 comunicaciones a ayuntamientos para poner en su conocimiento hechos imponibles que dan lugar al devengo de impuestos. Esta actividad culmina con la expedición de más de 5.000.000 de copias electrónicas que han dado lugar, además de otros muchos efectos, a más de 3.000.000 de inscripciones en registros de la propiedad y mercantiles.

Podrían ofrecerse muchos más datos tan representativos como estos, siendo toda una muestra de la envergadura del sistema informático del Notariado cuyo último gran hito ha sido la implantación del protocolo electrónico operado por la ley 11/2023.

El protocolo electrónico. Si bien en todas las notarías ya existía una réplica electrónica del protocolo en papel, esta Ley 11/2023 ha dado carácter legal y oficial al mismo. Desde el 9 de noviembre de 2023 todos los documentos notariales tienen un doble formato en papel y electrónico, siendo este último “reflejo” del primero. De esta manera las copias electrónicas, que hasta ese momento estaban reservadas para su utilización con registros y administraciones públicas, pueden ser utilizadas por los ciudadanos en general. El protocolo notarial electrónico permite generar copias con Código Seguro de Verificación (CSV) cuya comprobación tiene lugar en la Sede Electrónica Notarial que también crea esa norma, cuya puerta de entrada para el ciudadano, el PNC, cuenta ya con más de 400.000 usuarios. Este sistema también permite instaurar una importante novedad cual es el otorgamiento por videoconferencia que, mediante un canal totalmente seguro y la utilización de firma electrónica cualificada, posibilita la firma de documentos desde cualquier lugar del mundo.

 


EL PROTOCOLO NOTARIAL ELECTRÓNICO PERMITE GENERAR COPIAS CON CÓDIGO SEGURO DE VERIFICACIÓN (CSV) CUYA COMPROBACIÓN TIENE LUGAR EN LA SEDE ELECTRÓNICA NOTARIAL


 

Finalmente destacaremos que en el ámbito internacional el Notariado español está trabajando de la mano de otros muchos en la creación de redes de intercambio de documentos.

El objetivo del Notariado es garantizar la seguridad jurídica en España. El Estado del Bienestar requiere inversiones y las inversiones requieren seguridad. En España el Gobierno de la Nación apuesta por una función notarial moderna, tecnificada pero basada en la atención personalizada. El CGN y el CTNotariado también apuestan por ello y por socializar su conocimiento y experiencia.

El ojo que todo lo ve

LA @

EL OJO QUE TODO LO VE

¿Cuántas veces ha escuchado sobre un enfermo: “Todavía no han dado con lo que tiene”? Pues cada vez lo oirá menos. La Inteligencia Artificial se pone la bata blanca y no se le escapa nada. Eso sí, necesita de usted para aprender.
GABRIEL CRUZ

Tengo un primo médico -es verdad, se llama Miguel Burgueño y fue jefe del Servicio de Cirugía Maxilofacial en el hospital La Paz en Madrid hasta que se jubiló- que lo resume así: “Cómo no vas a fiarte de un ordenador que tiene en su memoria miles de datos de historias clínicas mientras que yo apenas me acuerdo de unos centenares”. Hablábamos de los avances de la Inteligencia Artificial (IA) aplicados en la medicina. ¿Recuerda cuando el médico le dice que su familiar que padece tal enfermedad la superará en tal porcentaje, o que tendrá secuelas en otro tanto? Con la IA conseguirán afinar de tal manera que apenas habrá espacio para las posibilidades. Vienen tiempos parecidos a la ciencia ficción en el que cada persona tiene una curación hecha a medida, personalizada o… ¿se decía de precisión?

 


LA IA ES IMBATIBLE POR SU CAPACIDAD PARA MANEJAR MULTITUD DE DATOS SOBRE SÍNTOMAS QUE A UN MÉDICO SE LE ESCAPAN


 

En los estudios médicos que leímos para este reportaje nos hemos encontrado continuamente con el término “medicina de precisión” o “medicina personalizada”. Unos los usan como sinónimos, otros no. Se puede decir que la primera, la de precisión, es el paso previo a la segunda. Se trata de la curación no solo enfocada a la enfermedad, sino también a las características individuales del paciente: su genética, factores ambientales, hasta el nivel socioeconómico. Para evitar caer en discusiones que consumen muchas páginas y que no nos sacan de dudas, nos quedamos con el término Medicina Personalizada de Precisión (MPP) usado por el Colegio de Médicos. En definitiva, se trata de curar a enfermos por las características que los hacen únicos, más que enfermedades en general. Ya sabe: no hay enfermedades, sino enfermos. Y en esto, la IA es imbatible por su capacidad para manejar multitud de datos sobre síntomas que a un médico se le escapan. Cualquier cosa: desde unas manchas diminutas en una radiografía que apenas se perciben a un antecedente familiar escondido en el historial médico.

Por citar un ejemplo de aquí y reciente. En mayo de este año, la Universidad de Córdoba y el Instituto Maimónides de Investigaciones Biomédicas diseñaron un modelo basado en IA para el diagnóstico temprano de Alzhéimer con una precisión del 95%. Para entrenar al programa informático usaron multitud de datos de enfermos ya diagnosticados. Así pues, el programa ve muchos casos, saca patrones comunes y de esa forma detecta nuevos. De este modo, cuando el médico introduce el resultado de algunos síntomas de un paciente, el sistema le avisará para que valore la existencia de Alzhéimer con nuevas pruebas hasta confirmar el diagnóstico.

Uno de los problemas de estos programas es que, para ser fiables, necesitan entrenarse con muchos datos; cuantos más mejor. Sin embargo, empresas emergentes sanitarias en IA españolas se quejan de la negativa de centros de salud a cederlos pese a que se facilitan sin que sea posible identificar al paciente. Argumentan que hay una ley europea de protección de datos que dice claramente que si el dato está anonimizado y es con fines de investigación, es una obligación compartirlo. En eso también coinciden los científicos: donde hay más limitaciones en la IA es en encontrar datos que sirvan de entrenamiento a los programas. Dolores del Castillo, investigadora del Centro de Automática y Robótica y científica titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, señala que, además de los permisos, “otro problema para entrenar el programa de IA es encontrar una masa de pacientes lo suficientemente importante que responda al patrón que vamos buscando”.

Asistente virtual

Del Castillo nos apunta que “donde indiscutiblemente la IA juega un papel clave es en la imagen (radiología, resonancias magnéticas, tomografías, etc.) para detectar y diagnosticar una enfermedad y su evolución”. Hay infinidad de ejemplos. En Gran Bretaña el sistema Mia detectó entre 10.000 mamografías las de 11 mujeres con cáncer de mama cuyos tumores minúsculos pasaron desapercibidos para los médicos. Por el otro lado, para el cáncer más prevalente en hombres, el de próstata, el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid cuenta con un programa QP-Prostate basado en IA para su detección temprana.

Como estos casos, muchos más. Incluso algunas universidades anuncian una aplicación móvil que detecta con un selfie un glaucoma, cataratas… No nos vengamos arriba; sobre este caso es mejor esperar a más estudios que corroboren lo que anuncian.

Otras de las ventajas que destaca Dolores del Castillo es la de la rehabilitación. Por ejemplo, en un daño cerebral la IA puede descubrir puntos que no están afectados en el cerebro y que se podrían potenciar para intentar suplir los otros. Además, está la IA aplicada en farmacia, que permite ahorrar muchos costes en ensayos; por ejemplo, para saber la mejor molécula para un medicamento.

En cualquier caso, como dice Del Castillo: “La IA es una ayuda al médico, que es el que toma la decisión”. Imagine que algo falla en el tratamiento. ¿A quién se le echa la culpa? ¿Al creador del algoritmo que ni siquiera conoce al paciente? En eso hay unanimidad tanto en pacientes como en científicos y facultativos, incluido mi primo: “La última palabra sobre el diagnóstico y tratamiento la debe tener un doctor porque es su responsabilidad”, sentencia.

Y EN X, ¿QUÉ OPINAN?

Al navegar en el mundo de X vemos muchas cuentas sobre IA en medicina que empezaron muy fuertes, pero después se han quedado abandonadas sin publicar nada en meses. Algunas con nombres tan llamativos como Alliance for Artificial in Healthcare @theaaih, o Medicina del Futuro @medaifuture. Así que, para no quedarse a medias, les proponemos estas:

@CGCOM_Esp
El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos tiene como función la representación, la ordenación y la defensa de la profesión médica.

@ihmedrano
Cuenta de Ignacio H. Medrano, neurólogo y dueño de una empresa médica de Inteligencia Artificial. Se queja precisamente de la negativa a ceder datos anonimizados. No se anda por las ramas y suelta titulares como estos: “Todo el mundo quiere que le atienda un humano, pero cuando la alternativa son listas de espera de 14 meses para una prueba, creo que la gente va a preferir el algoritmo”.

@invoxmedical
Esta cuenta es de una empresa, INVOX Medical, que nos da una idea de otras aplicaciones de la IA. Asegura que es capaz, tras una conversación entre médico y paciente, y a través de reconocimiento de voz, de elaborar el informe médico.

Teléfonos más inteligentes

LA @

Teléfonos más inteligentes.

¿Qué le parece entenderse con cualquier persona del mundo gracias a un infalible traductor simultáneo? Esto, entre otras muchas más cosas. La mayoría piensa que la inteligencia artificial (IA) en los móviles cambiará nuestra vida extraordinariamente “para bien”. Falta la parte “para mal”. Aquí le revelamos las dos.
GABRIEL CRUZ
Los servicios de IA que ofrecen los teléfonos no están en su almacenamiento interno, sino fuera de él, en grandes servidores externos.

Con este tipo de temas, el lector tiene la sospecha de que al redactor que habla tanto y tan bien de las novedades de móviles sin poner un miserable “pero”, es porque le han regalado uno. Hace bien en sospechar; a veces sucede. A mí nunca me ha pasado y, en este reportaje, tampoco.

Cada marca se trata de arrogar un avance “revolucionario” en el uso de la inteligencia artificial (IA). Algunas aseguran llevar al usuario al “más allá” de lo que ha visto hasta ahora. Samsung, por ejemplo, afirma que ha sido pionera en el uso de la IA en móviles con el lanzamiento en enero de este año de los modelos S. Para Apple, sus IPhone 15 pro y 15 pro max, son el top del mercado. Después aparece Google con su Pixel 8a que ofrece IA pero a la mitad de precio… A estas fanfarrias se unen una legión de influenciadores que amplifican el mensaje.

Ese impacto de novedad lo rebaja Félix Villar, ingeniero informático, empresario en transformación digital y miembro del consejo asesor de IA+Igual. Villar señala que “hace unos cinco años que la IA se lleva usando en teléfonos. Por ejemplo, en las cámaras de fotos. Cuando aplicas el zoom de la cámara y la imagen se hace más nítida. También con el reconocimiento facial, etc.”.

 


CON LA IA SE PUEDEN BORRAR O CAMBIAR DE LUGARI OBJETOS O PERSONAS SIN QUE SE NOTE, SIMPLEMENTE RODEÁNDOLOS EN LA IMAGEN CON SU DEDO


 

Imágenes trucadas

Lo que sucede ahora es que las posibilidades de los móviles con IA crecen exponencialmente. Por ejemplo, grabar una reunión y que te haga un resumen. Hacer una traducción simultánea perfecta de un interlocutor cuyo idioma detectará automáticamente el móvil y que, además, transcribirá. Vamos, como si llevase un intérprete a su lado. Puede irse a Kenia y tener una conversación en suajili tranquilamente o resolver un negocio con un proveedor de China. De hecho, según el último informe de la Universidad de Stanford sobre IA, esta ya supera a los humanos en comprensión de idiomas También elimina cualquier ruido de fondo de una conversación haciéndola más nítida.

Una de las funciones más promocionadas es la de la imagen. Advierto de problemas legales para saber con certeza si lo que plasma la foto ocurrió verdaderamente. Es decir, los “deepfake” serán cotidianos. Porque con la IA se puede borrar o cambiar de lugar objetos o personas sin que se note. Simplemente rodeándolos en la imagen con su dedo. Pero hay más. Por ejemplo, si tira varias fotos con amigos, siempre hay alguno que tiene los ojos cerrados o no sonríe. Lo que hacen estos teléfonos con IA es seleccionar la cara más favorecedora de cada uno y unirlas en una sola fotografía que saque lo mejor de todos. Además, podrá mapear entornos y reconocer objetos, es decir, que usted vea el nuevo bolso de su amiga, haga una foto y lo identifique y la IA le dirá dónde comprarlo al mejor precio. Nuevamente, según el informe de Stanford, la IA supera al humano en comprensión de imagen.

Asistentes para todo

Además de su uso en teléfonos, la IA se extiende a elementos periféricos como anillos (caso de Samsung) que controlan las constantes vitales 24h: desde el sueño a la tensión arterial. Lo mismo que hacían las pulseras, pero de forma más fiable.

 


DA IGUAL SER MAYOR O NATIVO DIGITAL; LA LÍNEA PRINCIPAL DE LA IA ES LA GENERACIÓN DE ASISTENTES PERSONALES


 

Da igual ser mayor o nativo digital; la línea principal de la IA es la nueva generación de asistentes personales: su objetivo es ayudar en lo que sea de forma mucho más fácil. Ahora los asistentes como Alexa, Google Assistant, Siri y Cortana apenas son útiles salvo para que sintonicen una emisora de radio, pedirles una canción o que enciendan la luz. Los nuevos asistentes en móviles con IA prometen serlo de verdad. Es decir, se les puede pedir que nos compren el primer billete de tren que salga para Palencia o el de un avión para Paris. Incluso puede solicitarle “búscame en mi álbum mis mejores fotos para un currículo” y que se las incluya en su CV. Si le consiguiera el trabajo sería el “no va más” pero, de momento, a eso no llegará por mucho que promocionen “revolucionarias” novedades en su móvil. Y es que, en esto de la IA, también hay mucho humo.

 


LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL GENERATIVA CREA CONTENIDO ORIGINAL: TEXTOS, VIDEOS… PARA HACERLO, HA “APRENDIDO” PROCESANDO MILLONES Y MILLONES DE DATOS


 

La cara oscura

El Parlamento Europeo señala que “la Inteligencia Artificial es la habilidad de una máquina de hacer el razonamiento humano”. Así que, de la misma forma que usted reconoce una cara amiga, la IA es capaz de desbloquearle el teléfono o seleccionar las fotos en las que aparecen sus hijos. Ahora existe una IA más avanzada: la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) que crea contenido original: textos, videos… Para hacerlo, ha “aprendido” procesando millones y millones de datos para encontrar patrones comunes. Lo consigue gracias al trabajo de miles de personas marcando durante horas, por ejemplo, en una foto, donde hay un gato. A estos trabajadores, generalmente de países en vías de desarrollo y con sueldos ajustados, se les denomina etiquetadores de datos (data labelers en inglés). Clasifican textos, sonidos o imágenes para ayudar a que la IA sepa distinguirlos.

Con razón, Villar señala que “la Inteligencia Artificial tiene mucho de marketing porque es mucha potencia, pero no tanta inteligencia” en el sentido de los millones y millones de datos que necesita para buscar patrones comunes. A un humano le resulta mucho más fácil. De hecho, el informe de la Universidad de Stanford sobre IA estima que el coste de entrenar el GPT-4, de OpenAI, fue de 71 millones de euros mientras que el de Gemini Ultra, de Google, alcanzó los 174.

El problema es que, como señala Villar, todos los servicios de IA que ofrecen los teléfonos no están en su almacenamiento interno, sino fuera de él, en grandes servidores externos, la denominada nube. El motivo es que el hardware del móvil es y será insuficiente para almacenar todas estas capacidades de las que estamos hablando. Villar resume el problema así: “En la fiebre del oro quien se hizo rico de verdad fue el que vendió los picos y las palas. Aquí con la explosión de la IA los grandes fondos de inversión están comprando CPD (Centros de Procesamiento de Datos)”. Es decir, cambiamos picos por esos grandes centros de almacenamiento masivo de información. Por ejemplo, un tipo medio de un CPD de 10 petabytes equivaldría a 5 billones de páginas de texto. Usted no necesita tanto, ¿verdad? pero la IA sí. Son procesadores que consumen ingentes cantidades de energía para refrigerarlos y que contienen la información de la nube. De hecho, su tamaño es por la energía que consumen: el más grande del mundo está en el Norte de Virginia con 2552 megavatios, el primero español ocupa el puesto 33 mundial y consume 120 megavatios.

Como señala Villar: “La IA necesita muchos CPD, ahí es donde está el negocio. Cualquier teléfono que ofrezca IA tendrá que contratar esos centros de datos para que su terminal responda instantáneamente a las demandas de los millones de usuarios repartidos por todo el mundo. Porque la respuesta a lo que usted le pide a su teléfono no vendrá desde dentro del terminal, sino desde un CPD que puede estar en la otra punta del mundo. Multiplíquelo por millones de usuarios”. Es igual que las redes sociales: todas las historias que usted ve, no están en su teléfono, están en un CPD que sin internet no se pueden ver. Pues la IA en los móviles será igual, pero de una forma exagerada.

Así que cuando algunas marcas anuncien que su teléfono de IA es “verde” porque parte de él, ni siquiera todo, está fabricado con cobalto, acero y tierras raras recicladas, pregunte mejor cuánta energía consumen sus “fabulosas” funciones y la contaminación que generarán. Ya se lo dije al comienzo: no creo que me regalen un móvil de última generación.

Ayuda a los mayores
Los avances de la IA no solo sirven para los que buscan mejores prestaciones, sino también para aquellos a los que los móviles se les hacen complicados, como les pasa a muchos mayores. Nos lo explica Jorge Terreu, director del proyecto Maximiliana: “Tenemos que darnos cuenta de que, por ejemplo, hay ancianos que al ver un asistente virtual en la pantalla que dice: ¿En qué puedo ayudarte? creen que es una persona real y no un programa. Eso les infunde temor. En “Maximiliana” configuran el móvil para hacerlo más accesible a personas mayores. Por ejemplo, que las llamadas con el “nieto” sean más sencillas pinchando en su foto. Terreu señala que implantaron en sus terminales “un sistema entrenado con IA con movimientos característicos de personas mayores cuando cogían un teléfono”. Así tienen el ademán de colgar o descolgar.
Las posibilidades de los móviles con IA crecen exponencialmente: pueden grabar una reunión y hacer un resumen.

Y en X, ¿qué opinan?

Hay infinidad de cuentas que hablan de novedades de mercado. Cada vez se hace más difícil distinguir la línea entre lo que es publicidad o información. A ver qué les parecen estas.

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PARA SABER MÁS

Si no le basta con las páginas de este artículo, aquí tiene las 502 del último informe sobre inteligencia artificial de la Universidad de Stanford.

Si le encantan los gráficos para recibir información rápida y visual no se pierda esta web que encontré buscando datos sobre consumo eléctrico de los centros de procesamiento de datos.

«Móviles avanzados, ¿humanos avanzados?», por Esther Paniagua

LA @

ESTHER PANIAGUA,

periodista y autora especializada
en tecnología

 

"Para personalizar la experiencia, la IA necesita datos, lo que implica recopilar y analizar nuestra información personal e íntima"

Móviles avanzados, ¿humanos avanzados?

Imagine un dispositivo que no solo le conozca, sino que se anticipe a sus necesidades, que organice su día, que haga sus fotografías y vídeos más bellos, o que genere todo tipo de contenido para usted, con solo una orden de voz o a medida que escribe. Un teléfono inteligente que analice sus imágenes y documentos, su localización, su estado de salud, sus compras y cualquier otra variable que pueda conocer o medir, todo para convertirse en su mejor asistente

¿Prometedor o aterrador? Probablemente, un poco de ambas. La fiebre por incorporar inteligencia artificial (IA) generativa a todo, ha llegado a los smartphones, y no está exenta de consecuencias. La más clara es el impacto que puede tener en exacerbar problemas preexistentes, asociados tanto a la conectividad como a las herramientas y plataformas digitales, y a los dispositivos electrónicos.

Quizá el mayor riesgo, del que ya se están viendo signos, es el del refuerzo y multiplicación de la adicción a la IA y, por ende, al vehículo donde se inserta. Este efecto viene de muchas formas. Una de ella son los ‘acompañantes de IA’. Es decir, el uso de chatbots como si fueran humanos: amigos, colegas, novias, amantes, psicólogos, mentores, maestros, etc.

En países como Australia, los jóvenes pasan hasta cinco horas al día con chatbots sexuales, y el segundo uso más popular de ChatGPT es el juego de roles sexuales. Muchos chatbots, de hecho, se ofrecen como acompañantes, novias virtuales, terapeutas… Es, de hecho, una de las aplicaciones de la IA generativa con mayor crecimiento.

Estos acompañantes artificiales son tan adictivos porque nos proporcionan lo que queremos cuando lo queremos, de forma realista y adaptada a las preferencias de cada persona. Sin necesidad de dar, recibimos lo que deseamos. Como explican científicos del MIT, esto no solo es adictivo, sino que puede atrofiar nuestra capacidad de relacionarnos plenamente con otros seres humanos que tienen deseos y sueños reales propios”, lo que conduce a lo que denominan ‘trastorno del apego digital’.

Los acompañantes de IA no son el único motivo por el que la adicción al móvil puede intensificarse con las nuevas generaciones de smartphones. El otro gran potenciador de este efecto es un viejo conocido: la personalización de las experiencias, que la IA ayuda a afinar. A esto se añade la generación continua y automatizada de contenido, que explota el llamado “scroll” o desplazamiento infinito. Este contenido es, además, hiperrealista, difícil de identificar como artificial, tanto en su autoría como en el contenido en sí.

Lo anterior tiene relación con otras problemáticas. Una es la brecha de privacidad: para personalizar la experiencia, la IA necesita datos, lo que implica recopilar y analizar nuestra información personal e íntima, incluso nuestra localización en todo momento. ¿Quién tendrá acceso a ella, y para qué y cómo la empleará?

Estos datos permiten conocer y explotar nuestras vulnerabilidades para influir de manera oculta en nuestra toma de decisiones. Es decir, para manipularnos. Esto limita nuestra autonomía, que es la capacidad efectiva de una persona para gobernarse a sí misma: un derecho fundamental.

Dicha autonomía también puede verse mermada debido a una dependencia excesiva en la IA para tomar decisiones, reduciendo el pensamiento crítico. Además, a medida que se delegan más tareas en la IA, pueden disminuir ciertas habilidades cognitivas y prácticas. Sería un impacto similar al que otras herramientas, como los sistemas GPS, han tenido en nuestro sentido de la orientación y memoria.

A esto se añade un empobrecimiento de la comunicación verbal, en un mundo en el que la forma de relacionarnos con los dispositivos se limita a un “OK, Google” o a órdenes en imperativo.

Otra problemática es la perpetuación de los sesgos y la discriminación por motivos de raza, religión, clase social, orientación sexual, género, etc., en la que se ha demostrado que están ya incurriendo las herramientas de IA generativa. Esto tiene muchas implicaciones. Una de ella es la acentuación de los estereotipos, ya que el contenido generado por la IA reproduce los patrones de cuerpos perfectos que ha aprendido, inundando el espacio digital de falsas personas con siluetas imposibles de alcanzar. Como se ha demostrado, esto acarrear una reducción de la autoestima -sobre todo de mujeres y adolescentes- y refuerza las conductas dañinas, la ansiedad y la depresión.

Por último, no se puede obviar el impacto medioambiental del uso creciente de la IA. Por una parte, por su elevado consumo energético y de agua a través de los centros de procesamiento de datos necesarios para entrenar los modelos de IA. Por otra parte, debido a la basura electrónica, que puede crecer con más velocidad al ser necesario cambiar de dispositivo para poder acceder a las ventajas del último modelo con IA. A su vez, esto exacerbará la brecha digital entre quienes pueden y no pueden pagar teléfonos de última generación.

A la vista de todo esto, es difícil recordar las ventajas de incorporar IA generativa en los móviles. Más allá de convertirnos en los reyes del Photoshop y de permitirnos delegar ciertas tareas, el valor más significativo podría estar en proporcionar una mayor independencia a personas con diferentes capacidades, a través de funciones de accesibilidad avanzadas, siempre y cuando se habiliten.

Si eso no sucede; si las grandes tecnológicas siembran la IA a sus anchas y sin límites efectivos; y si los consumidores, usuarios y ciudadanos nos dejamos llevar por la comodidad acrítica y el uso compulsivo de estos dispositivos, tendremos que darle la razón al teórico de la comunicación Marshal McLuhan en eso de que “los nuevos medios y tecnologías mediante los cuales nos amplificamos y extendemos constituyen una enorme cirugía colectiva realizada sobre el cuerpo social en su totalidad”. Una amputación que aún estamos a tiempo de evitar.