Galería fotográfica de la recepción

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PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

Recepción en el Palacio de la Zarzuela

Galería fotográfica de la recepción

El Rey Felipe VI dedicó unas afectuosas palabras a los representantes de Notariado español, poniendo en valor la importancia de su función y la seguridad jurídica preventiva que prestan los casi 3.000 notarios, repartidos por pueblos y ciudades de toda España, a la sociedad. «Gracias- les dijo- «por el trabajo diario que hacéis en beneficio de nuestra sociedad, en beneficio de la confianza y en beneficio de que la Ley, el Estado de Derecho y los principios y valores que recoge nuestra Constitución prevalezcan y nutran la convivencia de España».

 

La recepción ofrecida por S.M. a la presidenta, los decanos y el director general de la Fundación Notariado les permitió también informar a Felipe VI sobre las principales actividades y proyectos que están acometiendo tanto el Consejo General del Notariado como los Colegios Notariales, en su mayoría, de carácter social y profesional. Entre ellos cabría destacar la creación de un nuevo Portal Estadístico del Notariado, con datos extraídos de las escrituras públicas, único y fiable, que dotará de mayor transparencia al mercado inmobiliario, o el desarrollo de un plan notarial de emergencias frente a las catástrofes para prestar apoyo notarial inmediato y servicio público a los damnificados-como ya se viene haciendo- por tragedias como las recientemente vividas en España.

Repercusiones mediáticas y Redes Sociales

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PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

Repercusiones mediáticas y Redes Sociales

Numerosos medios de comunicación se hicieron eco del ‘Premio Fides Grandes Valores’ concedido a S.M. el Rey Felipe VI por la Fundación Notariado. La noticia fue difundida tanto por la Casa Real como por el Consejo General del Notariado, la Fundación Notariado y los Colegios Notariales, en sus páginas web y en sus redes. Televisión Española entrevistó a la presidenta del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, así como el diario Artículo 14. Otros Medios, impresos y audiovisuales, tanto nacionales como autonómicos, económicos y jurídicos, también le dedicaron un amplio espacio.

Entrevista a la presidenta del Consejo General del Notariado y de la Fundación Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo

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PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES
CONCEPCIÓN PILAR BARRIO DEL OLMO,
PRESIDENTA DEL NOTARIADO

“El Rey nos mostró que conoce el Notariado, las preocupaciones comunes que tenemos. Incluso surgieron iniciativas que vamos a poner en marcha”

En esta entrevista con la presidenta del Consejo General del Notariado, a su vez presidenta de nuestras dos fundaciones, Aequitas y Notariado, y decana del Colegio Notarial de Madrid, nos adentramos en los momentos vividos con S.M. el Rey en la recepción del pasado 10 de octubre, la razón de ser de este premio, la realidad del Notariado y los proyectos futuros.

Ana Togores
[email protected]

-Estimada presidenta. Recientemente el Pleno del Consejo General del Notariado y el director de la Fundación Notariado hicieron entrega a S. M. el Rey del ‘Premio Fides Grandes Valores’, en su primera edición, en una recepción en el Palacio de la Zarzuela. ¿Qué reconoce este galardón?

Este galardón se creó por la Fundación Notariado. Con él queremos reconocer a las personas o instituciones cuya trayectoria y dedicación están dirigidas a mantener y defender nuestros principios y valores esenciales; los valores democráticos y de nuestra convivencia.

 


“PUDIMOS COMPROBAR QUE TENEMOS UN MAGNÍFICO REY, QUE ADEMÁS ES UNA MAGNÍFICA PERSONA. NOS RECIBIÓ CON MUCHA CALIDEZ”


 

-Como presidenta de ambas entidades, fue la encargada de hacer entrega del premio y de pronunciar unas palabras, recogidas en este número de Escritura Pública. Textualmente dijo: “Su Majestad ha hecho de la ejemplaridad, la defensa del Estado de Derecho y la vocación de servicio los pilares de Su Reinado”.  Los notarios, a los que representa, ¿son también defensores del Derecho y servidores públicos?

Sí. Los notarios, como servidores públicos, somos garantes de la legalidad, de la justicia, de la seguridad jurídica preventiva y de la libertad. De ahí que formemos parte de los poderes del Estado. Son valores que el Notariado comparte con los valores que Su Majestad el Rey ha demostrado de una forma muy sobria, muy sencilla, pero con mucha firmeza durante su reinado.

-Háblenos del acto en el Palacio de la Zarzuela… ¿Cómo fue?

Fue un día entrañable, inolvidable. Creo que todos éramos conscientes de que estábamos viviendo un momento histórico para el Notariado. Pudimos comprobar que tenemos un magnífico Rey, que además es una magnífica persona. Nos recibió con mucha calidez. Nos mostró que conoce el Notariado, las preocupaciones comunes que tenemos. Incluso surgieron iniciativas que vamos a poner en marcha siguiendo los consejos de nuestro Rey.

-En la recepción con S. M. también señaló que “los notarios somos custodios de la confianza de los ciudadanos”. Una gran responsabilidad y un gran tesoro, sin duda. ¿Cómo mantienen esta confianza en momentos tan difíciles como el actual, donde vivimos rodeados de falsas impresiones y noticias?

Es cierto que estamos viviendo en una época muy, muy difícil, donde parece que los valores se están olvidando, y la forma de mantenerlos es precisamente persistir en la verdad. La confianza es lo que justifica la razón de ser del Notariado. En mis palabras a Su Majestad le dije que el Notariado tiene un origen milenario, que es una creación de la sociedad, no una creación de la Ley. Fueron los ciudadanos, hombres y mujeres, los que se dieron cuenta de que necesitaban al Notariado. Tenemos que persistir, mantener todos los valores que justifican nuestra existencia. Y da igual que ahora utilicemos medios digitales o soporte en papel: hay que seguir manteniendo los valores que sabemos que son los que sostienen a la sociedad.

Cuando los ciudadanos van a las notarías, ¿ustedes perciben esa cercanía, esa confianza del ciudadano en el notario?

Sí. Y da igual que estemos en pueblecitos muy pequeños o en grandes ciudades: las personas se acercan al notario y les asesoramos, les aconsejamos; en definitiva, les atendemos. Muchas veces solo buscan nuestro consejo, que a veces no es ni siquiera un consejo jurídico. Y es esa relación la que aporta un plus. Siempre va a existir un notario en la notaría para atenderles personalmente, como sucedió también en la pandemia, cuando seguimos siendo un servicio público esencial.

-Organismos como los que preside —el Colegio Notarial de Madrid, el Consejo General del Notariado, la Fundación Aequitas, la Fundación Notariado—, ¿contribuyen a mantener y reforzar esa confianza de la sociedad?

Por supuesto, estas instituciones, junto con los notarios, desarrollan la función social del Notariado. La Fundación Aequitas, por ejemplo, de la que decimos que es nuestra “ONG” y que ya ha cumplido 25 años, se dedica a la atención de las personas en situación de vulnerabilidad física o psíquica. Y la Fundación Notariado, fundamentalmente, se preocupa del desarrollo social y cultural, defendiendo los grandes valores. Algo que no tendría sentido si cada uno de nosotros, en nuestros despachos, no mantuviéramos esos mismos valores. Y, por supuesto, también los Colegios Notariales y el Consejo General. Somos un gran equipo.

-¿Qué labor tiene encomendada la Fundación Notariado, impulsora de este premio?

Como he dicho antes, fundamentalmente contribuir al desarrollo cultural y social. Pero, además, desempeña una importante labor de formación de los notarios (cerca de 3.000) y de los empleados de notarías (unos 18.000). Aunque puede parecer una función interna, no lo es, porque redunda en el servicio a las personas que acuden a las notarías.

-En un breve recorrido por los proyectos desarrollados en el año que lleva como presidenta de la misma, se aprecia un creciente interés por problemas sociales tan acuciantes como la soledad no deseada de los mayores o la falta de vivienda para los jóvenes. ¿Qué pueden aportar los notarios y sus fundaciones?

Podemos aportar muchísimo y son proyectos muy ilusionantes. Eso es fruto, por un lado, de nuestro compromiso con la sociedad y con el servicio público, pero también de nuestro contacto diario con las personas, porque en las notarías sabemos cuáles son realmente los problemas que existen en la sociedad. No necesitamos encuestas ni noticias: lo estamos viendo en vivo. Nuestra formación jurídica nos permite aportar soluciones en temas como la soledad no deseada, donde estamos haciendo un trabajo importante en materia de pactos convivenciales. Respecto a la vivienda, por ejemplo, acabamos de presentar el Portal Estadístico del Notariado, cuya finalidad es poner a disposición de las personas y de las Administraciones información completa y exacta sobre la vivienda, que ha pasado a ser el principal problema de los españoles.

 


“QUEREMOS RECONOCER A LAS PERSONAS O INSTITUCIONES CUYA TRAYECTORIA Y DEDICACIÓN ESTÁ DIRIGIDA A MANTENER Y DEFENDER NUESTROS PRINCIPIOS Y VALORES ESENCIALES”


 

-¿También tienen cabida en la Fundación Notariado la cultura y el arte?

Sí. Tenemos un convenio con El Prado y estamos impulsando la cultura y el arte a través de ese convenio, así como mediante publicaciones relacionadas con pinturas de esta gran pinacoteca y sobre otras materias.

-El Notariado también realiza una amplia labor investigadora y académica, gracias a sus foros y publicaciones. ¿Le queda algo de tiempo para seguir contribuyendo a la misma como hacía antes de ser su presidenta?

– Sí, sí. Sigo contribuyendo. Por ejemplo, intervengo en foros. Recientemente he intervenido en una mesa redonda muy interesante de la Comisión de Igualdad del Consejo General del Poder Judicial y recientemente he participado como ponente en un congreso sobre vivienda de la Universidad Complutense de Madrid y en unas jornadas organizadas por el CGN sobre el 10º aniversario de la Ley de Jurisdicción Voluntaria. Además, sigo publicando artículos en revistas jurídicas o capítulos en libros también jurídicos.

 


“LOS NOTARIOS, COMO SERVIDORES PÚBLICOS, SOMOS GARANTES DE LA LEGALIDAD, DE LA JUSTICIA, DE LA SEGURIDAD JURÍDICA PREVENTIVA Y DE LA LIBERTAD”


 

-Una última pregunta: ¿algún proyecto especial o muy significativo para 2026?

Tenemos muchos proyectos en beneficio de la ciudadanía. Antes he hecho referencia al Portal Estadístico del Notariado, respecto del cual ya hemos comprobado su gran utilidad en el mercado de la vivienda y para arrojar luz sobre el problema de acceso, que es la principal preocupación de las personas. Hemos constituido la Comisión Notarial de Emergencias junto con el Plan de Emergencias para aportar soluciones de ayuda a los damnificados cuando, desgraciadamente, se produzca una catástrofe como las que hemos vivido en tiempos recientes, por ejemplo, la erupción del volcán de la isla de la Palma, la Dana en Valencia, o los incendios que han azotado España este verano.

Además, tenemos numerosos proyectos de nuestra Comisión de Igualdad Notariado, Mujer y Sociedad, y seguimos trabajando en un mayor conocimiento y en dotar de seguridad jurídica a los pactos asistenciales, en beneficio de las personas mayores. Por si fuera poco todo lo mencionado, estamos de aniversario: en 2026 se cumplirán 25 años de la entrada en vigor de la Ley 24/2001, que estableció, y los notarios cumplimos, que dispusiéramos de firma electrónica, hoy cualificada, y de una red de interconexión entre todas las notarías. De hecho, la Sede Electrónica Notarial fue pionera en España; para la regulación de las sedes electrónicas de las demás Administraciones hubo que esperar a 2007. También se cumplen 20 años de la creación de nuestro Órgano Centralizado de Prevención de blanqueo de capitales, que desarrolla una labor esencial en la prevención y lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en estrecha colaboración con las autoridades competentes en la materia. Esta labor fue muy bien valorada por el Grupo de Acción Financiera (GAFI) en 2014. Ya entonces señaló que las acciones de las sociedades anónimas que no cotizan en bolsa deberían transmitirse en escritura pública, previsión que no se ha cumplido todavía. En 2026 el GAFI volverá a España para emitir un nuevo informe y probablemente señalará esta asignatura pendiente.

¿Por qué ‘Fides’?, de José Ángel Martínez Sanchiz

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PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

¿Por qué ‘FIDES’?

Heródoto de Halicarnaso contaba que entre los persas: “Lo que no es lícito hacer no es lícito decirlo. Tienen por la primera de todas las infamias el mentir, y por la segunda, contraer deudas; diciendo, entre otras muchas razones, que necesariamente ha de ser mentiroso el que sea deudor.”  

JOSÉ ÁNGEL MARTÍNEZ SANCHIZ
Notario. Presidente del Consejo General del Notariado (2017-2024)

El dar no es fácil, conlleva un desprendimiento que presupone confianza o fe en la restitución o correspondencia ajena. La palabra crédito, deriva del verbo “credere” que hoy traducimos como “creer o confiar”, si bien originariamente equivalía a dar algo cierto, “certum dare”. Fue después, según Álvaro D`Ors, cuando apareció el sentido religioso de “creer”. Dar crédito requiere credibilidad o resultar acreditado, y, por esta vía, enlaza directamente con la idea de “fides”, que significa “confianza” y también “fidelidad con la verdad” en contraposición con la mentira y la falsedad, Se comprende, entonces, que los canonistas medievales consideraran el incumplimiento de un contrato como una mentira, esto es, como un pecado.

Confianza

Tenemos así, que la fe es tanto creencia, “dar crédito a lo que no se ve, por el testimonio del que dice,” como confianza o “fides”, procedente de fido”, a su vez, de “fio”, que contaba entre sus significaciones con la de “fiarse”. Posteriormente, el infinitivo “fidere” pasó en el latín vulgar a “fidare”, de donde fianza y confianza: “hacer fe” (“fidem facere”) equivale, en efecto, a inspirar confianza.  En este sentido, resulta interesante el paso de “hacer fe” a “dar fe” con el fin de establecer la verdad de lo dicho o escrito.

Pero, la credibilidad requiere cosas o personas creíbles; lo increíble o lo imposible queda fuera de su ámbito, “extra fidem”. Escribió Mommsen que “cuando los griegos ofrecen un sacrificio tienen sus ojos clavados en el cielo, los latinos se cubren la cabeza cuando hacen oración; los primeros contemplan, los segundos piensan.” Los romanos tienden a identificar a sus dioses con ideas. Cuenta Plutarco que Numa prohibió que se pintara o esculpiera la imagen de Dios, pues a Dios no se le podía comprender más que por el entendimiento. Por esta razón, aquel pueblo convertiría en dioses a conceptos abstractos y Numa, en concreto, construyó un templo a la “Fides” a fin de fomentar la reconciliación y la concordia. Verdaderamente, si bien se piensa, la conversión en dioses de estas abstracciones, entre ellas la fe pública y la justicia, era cosa muy útil y no muy diferente, si se me permite, de lo que hacemos modernamente al recoger en la Constitución los valores superiores del ordenamiento jurídico.

 


“RESULTA INTERESANTE EL PASO DE “HACER FE” A “DAR FE” CON EL FIN DE ESTABLECER LA VERDAD DE LO DICHO O ESCRITO”


 

En la antigua Roma, en especial los juristas, tenían clarísimo que la buena fe representa la argamasa sobre la que se construye la convivencia social. La buena fe, en el sentido ético, de honestidad, es el mejor camino para la consecución de la paz. La existencia de una ordenada concordia. Solo cuando la buena fe no basta, ante la desmoralización de la sociedad, resulta necesario acudir a medidas cautelares o preventivas, y, en última instancia, recurrir a la coacción jurídica. Entretanto, Numa al edificar su templo convirtió la fe en una divinidad pública.

Verdad  y fidelidad

Pero ¿cómo asegurarse de la verdad y la fidelidad de las personas?

En la respuesta a esta pregunta se encuentra el origen de la fe pública notarial. El asunto llevó su tiempo.

En efecto, hay que esperar hasta el siglo XII para que aparezca la fe pública como un atributo de la función notarial. El reconocimiento de la fe pública era una necesidad impuesta por la seguridad jurídica, pero no fue una invención legislativa, no surgió de la nada, sino que se fundamentó en la credibilidad ganada por los humildes escribas que subsistieron en la Romanía tras la caída del imperio de Occidente.

En la lucha por el derecho -escribió Calasso- el particular se sentía solo: y a esta soledad socorre el humilde escribano con todos los medios a su disposición, que nosotros la posteridad juzgando tranquilamente con la distancia de los siglos, fácilmente atribuimos al infantilismo mental o ignorancia. Es, sin embargo, natural que en esta lucha el notario se sienta protagonista y exalte enfáticamente la propia obra, de la cual depende la estabilidad en el tiempo y en el espacio del negocio que el particular ha encomendado a su cuidado, y la tranquilidad de éste que no ha de verse turbada por las violaciones de otros, generadoras de litis.”

En la Alta Edad Media, en ausencia de una organización estatal, las gentes acuden a los monasterios, que en Occidente no siguieron al Concilio de Calcedonia (451) en cuanto a la prohibición de enseñar a niños y jóvenes, sino que, al contrario, crearon escuelas monacales, al tiempo que los monjes asumían la documentación no solo de los negocios del monasterio, sino también los propios de los particulares.

A falta de un sistema judicial efectivo que hiciera valer los documentos, ¿en qué se basaba su credibilidad?

La credibilidad va asociada, en un primer momento, al monasterio, que constituye un “locus credibilis”, del que se piensa que las paredes pertenecen a los santos. Así en el Cartulario de Santo Toribio de Liebana se realizan donaciones al Salvador, a San Juan “in loco Viñellas, a Santa María o al Santo que da nombre a la Iglesia. Ahora bien, las donaciones implican la responsabilidad del escritor para con la verdad del documento, por lo que consigna su nombre en el mismo. En algunos cartularios, el monje se aplica el calificativo de indigno, alejándose así de toda vanidad.

 


“EN LA ANTIGUA ROMA, EN ESPECIAL LOS JURISTAS, TENÍAN CLARÍSIMO QUE LA BUENA FE REPRESENTA LA ARGAMASA SOBRE LA QUE SE CONSTRUYE LA CONVIVENCIA SOCIAL”


 

Esta “formula humilitatis” no era una mera cláusula de estilo o de complacencia, como explica Ángel Martínez Sarrión, apoyándose en el formulario del monje Marculfo, sino que obedecía al pensamiento de que por el documento el monje se dignificaba, pues escribir era, en definitiva, una forma de orar.

 


“HAY QUE ESPERAR HASTA EL SIGLO DOCE PARA QUE APAREZCA LA FE PÚBLICA COMO UN ATRIBUTO DE LA FUNCIÓN NOTARIAL”


 

Los escritores seglares no recogerán la “formula humilitatis”; su credibilidad derivaría del juramento de fidelidad que implicaba atenerse a la verdad y a la legalidad, lo que dará lugar al reconocimiento de la fe pública en la Decretal “Scripta authentica” de Alejandro III en el 1167 o 1169, anticipando el planteamiento de la glosa que recurrió a la consideración del notario como persona pública. Hoy los notarios recibimos la fe pública como consecuencia de nuestro nombramiento y ostentamos la doble e inescindible condición de funcionarios públicos y profesionales del derecho, dando la razón a la certera afirmación de Fernández Casado de haber depositado la ley en nosotros el ministerio de la verdad, como en los tribunales el de la justicia. En realidad, sin vedad no puede haber justicia, pues en el fondo “iustitia veritatis”.

La “fides” exige, como hemos visto, fidelidad por parte de quien la presta, tal como refleja límpidamente el lema del Notariado español, “Nihil prius fide, extraído, como acredita Fernández Casado de una elegía de Propercio: “Los dioses me son testigos de que no he degenerado de nuestros progenitores y que en mis libros nada se antepone a la fidelidad y a la exactitud en la narración.”

La confianza según el Diccionario de la Lengua es la esperanza firme que se tiene de algo. De este modo, la fe no se proyecta solo sobre los hechos pasados en una visión necesariamente retrospectiva como ocurre en un proceso judicial, sino que en el caso del notario, por  el hecho de desarrollar una función cautelar o preventiva, abarca hechos pasados y contemporáneos que  proyecta también hacía el futuro, pues alberga la esperanza firme de que no haya conflictos, de manera que, a semejanza de dios Jano, abre la puerta a la justicia y la cierra con la paz.

‘Equilibrio’: el arte de los ‘Grandes valores‘

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PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

Equilibrio:

el arte de los ‘Grandes Valores’

El galardón del ‘Premio Fides Grandes Valores, creado por el Consejo General del Notariado (CGN), a través de su Fundación Notariado, es una escultura en bronce concebida por la joven artista Estela Ferrer. Su título, Equilibrio, simboliza la armonía entre dos fuerzas esenciales para la convivencia: el respeto y la tolerancia. Una obra que trasciende su dimensión estética para convertirse en emblema de los valores que inspiran tanto la función notarial como el propio premio.

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
[email protected]

El trofeo del premio no fue encargado, sino elegido mediante un concurso de escultura denominado Grandes Valores y convocado en el año 2021 por la Fundación Notariado entre jóvenes artistas. El certamen invitaba a estudiantes de último curso de ciclos superiores, grados oficiales o de máster y doctorado en Bellas Artes y disciplinas afines, a crear una pieza de pequeño formato que representara los valores que mueven el mundo y que dan sentido a la función notarial: confianza, honestidad, diálogo, tolerancia, esfuerzo, ética. En el concurso participaron alumnos de escuelas y universidades de diferentes áreas geográficas como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Politécnica de Valencia, la Escuela de Arte Superior de Conservación y Restauración de Valladolid o la Universidad de Sevilla.

De entre las decenas de propuestas recibidas, el jurado —integrado por representantes de la Fundación Notariado y destacados miembros de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Asociación Española de Pintores y Escultores y la Asociación Española de Críticos de Arte— eligió la obra Equilibrio, presentada por Estela Ferrer, que por aquel entonces cursaba el Máster Universitario en Producción Artística de la Universidad Politécnica de Valencia. “Buscábamos que los jóvenes creadores reflexionasen sobre los grandes valores de la Humanidad y nos ofrecieran una mirada artística innovadora que pudiera simbolizarlos”, explicó José Ángel Martínez Sanchiz, presidente del CGN y de la Fundación Notariado entre 2016 y 2024.

Convivencia y respeto

La escultura Equilibrio representa el abrazo entre dos ramas que crecen juntas, se rodean y se apoyan mutuamente, hasta unirse en un gesto final de armonía. Ninguna de las dos invade a la otra ni pretende imponerse. Ambas se necesitan para sostener dos esferas que simbolizan la vida pública y la privada, inseparables en la construcción de una sociedad justa y ética.


EL TROFEO DEL PREMIO NO FUE ENCARGADO, SINO ELEGIDO MEDIANTE UN CONCURSO DE ESCULTURA DENOMINADO GRANDES VALORES Y CONVOCADO EN EL AÑO 2021 POR LA FUNDACIÓN NOTARIADO


La escultura, de formas orgánicas y movimiento fluido, fue concebida para transmitir la coexistencia serena de fuerzas complementarias: la convivencia y el respeto, la justicia y la empatía, la libertad y la responsabilidad.

En palabras de la artista, “nacen de un abrazo en la parte inferior; después se rodean, se esfuerzan, se apoyan y finalmente se dan la mano”. El jurado valoró su capacidad para reunir en una sola forma escultórica una “polisemia de grandes valores”.

De la idea al bronce

El proceso de materialización de Equilibrio fue, según la propia autora, una experiencia de aprendizaje y diálogo. Partió de una maqueta modelada en barro rojo, presentada al concurso, y evolucionó después hacia una escultura fundida en bronce. Durante el desarrollo, Estela Ferrer trabajó en estrecha colaboración con el equipo de la Fundación Notariado, ajustando proporciones, acabados y materiales. “La Fundación Notariado me acompañó en todo el proceso. Mantuve un contacto constante con ellos para definir cuestiones como la pátina, la peana o el acabado final”, explica la escultora.


LA ESCULTURA EQUILIBRIO REPRESENTA EL ABRAZO ENTRE DOS RAMAS QUE CRECEN JUNTAS, SE RODEAN Y SE APOYAN MUTUAMENTE, HASTA UNIRSE EN UN GESTO FINAL DE ARMONÍA


El resultado final dio vida a una pieza que conjuga fuerza y delicadeza, materia y significado. “Fue un proceso en el que cada decisión tenía un sentido simbólico: la unión de materiales, la textura, la dirección de las formas… todo debía transmitir armonía y equilibrio”, señala Ferrer.

La escultura Equilibrio, creada por Estela Ferrer.

Un galardón con alma

Convertida ya en el trofeo oficial del ‘Premio Fides Grandes Valores’, la escultura Equilibrio acompaña al reconocimiento que la Fundación Notariado otorga a quienes encarnan los principios de integridad, justicia, responsabilidad y servicio a la sociedad. En su primera edición, el galardón fue entregado a Su Majestad el Rey Felipe VI, como símbolo de la unidad, la estabilidad institucional y la defensa del Estado de Derecho.

Más allá de su valor artístico, la obra se erige como un emblema duradero del compromiso del Notariado con la cultura y con la promoción de los valores que fortalecen la convivencia. Su presencia en cada edición futura recordará la alianza entre Arte y Derecho, entre creación y servicio público, mostrando que los valores también pueden representarse de forma tangible y bella. Equilibrio será, así, la huella material de una ética compartida entre quienes inspiran y quienes sirven a la sociedad.

La artista Estela Ferrer durante sus trabajos en el taller.
La maqueta de la escultura en barro rojo.

Entrevista a Estela Ferrer, autora de la escultura

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ESTELA FERRER, ARTISTA

“Ganar el concurso Grandes Valores supuso un antes y un después en mi carrera”

Nacida en Berge (Teruel) en 1999, Estela Ferrer pertenece a una generación de artistas que entienden el arte como un instrumento de reflexión y compromiso. Su obra, centrada en la escultura, está impregnada de sensibilidad hacia la identidad, el feminismo y el mundo rural. Desde su taller en Teruel crea piezas que exploran el vínculo entre cuerpo y emoción. Ganadora del concurso de escultura Grandes Valores de la Fundación Notariado, su trayectoria no ha dejado de crecer desde entonces, como ella misma explica.

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
[email protected]

Hace 3 años ganó el concurso Grandes Valores con su escultura Equilibrio. ¿Cómo recibió la noticia?

Fue, sin duda, un día profundamente emocionante que recuerdo como si fuera ayer. Recibí la llamada una mañana, mientras estudiaba en Valencia, en mi piso de estudiantes. Fue una noticia que me llenó de una inmensa felicidad, no solo por el honor de ganar, sino por la trascendencia del certamen.

Era un concurso realmente especial, de esos que, como artista, sabes que marcan un antes y un después en tu carrera. Ver que mi escultura Equilibrio fue elegida para representar los Grandes Valores del Notariado y convertirse en el trofeo del ‘Premio Fides Grandes Valores’ fue una validación profesional enorme y un motivo de profundo orgullo.

¿Qué significó para usted que el premio fuera entregado en su primera edición a Su Majestad el Rey Felipe VI?

Fue una sorpresa mayúscula que superó todas mis expectativas. Al principio no imaginaba la magnitud real que tendría este reconocimiento, y descubrir que la primera edición se entregaría a Su Majestad el Rey Felipe VI fue un honor inmenso.

Es, sin duda, el máximo reconocimiento que se le puede dar a una obra: un gesto que eleva su valor simbólico e institucional.

¿Cómo resumiría el proceso creativo desde la maqueta inicial hasta la versión final en bronce de Equilibrio?

En el plano conceptual, el mayor desafío fue sintetizar unos ‘Grandes Valores’ tan amplios y a la vez profundos en una única forma. Para lograrlo, opté por una obra abstracta, diseñada para funcionar como un símbolo atemporal.

Quería innovar y crear una escultura nueva y cautivadora, que evitara la obviedad. La solución fue utilizar las alusiones a las esferas, generando una composición que fuera a la vez sencilla y complicada, logrando que el significado se extrajera de su equilibrio estético y estructural.

 


“VER QUE MI ESCULTURA EQUILIBRIO FUE ELEGIDA PARA REPRESENTAR LOS GRANDES VALORES DEL NOTARIADO FUE UNA VALIDACIÓN PROFESIONAL ENORME Y UN MOTIVO DE PROFUNDO ORGULLO”


 

En el plano técnico, la creación de la maqueta en barro fue fundamental. Era la fase más personal y requirió un conocimiento preciso de los materiales. El reto fue hacer que los brazos tan finos que sostienen el conjunto tuvieran la fortaleza para aguantar la composición, dominando el proceso de secado del barro. Finalmente, la pieza se llevó a su versión en bronce, material que le da la solidez institucional. Aquí mi rol fue el de dirección artística y supervisión con la empresa fundidora, para garantizar que la transición del barro al metal mantuviera la delicadeza y el sentido de Equilibrio de la maqueta original

Ha hablado de esas dos ramas, que representan la convivencia y el respeto, sosteniendo las esferas de lo público y lo privado. ¿Cómo conectan estos símbolos con su propia mirada artística?

Mi mirada parte siempre del deseo de expresar lo intangible —la emoción, la energía, lo espiritual— a través del cuerpo y el material. En Equilibrio, las dos ramas funcionan casi como extensiones humanas: tensas, pero armónicas, sosteniendo el punto de unión entre lo público y lo privado. Esa relación entre fuerzas contrapuestas es muy similar a la que busco en mi obra: traducir las emociones en forma y peso, en materia viva. Trabajo con materiales naturales porque me interesa su sensibilidad, su respuesta a la mano, y porque creo que en ellos habita una memoria que puede transformarse en emoción escultórica.

¿Y de qué modo este premio ha influido en su trayectoria profesional y personal?

El Premio Grandes Valores ha sido decisivo en mi trayectoria. A nivel profesional, me otorgó una visibilidad institucional inmediata y un reconocimiento que abrió nuevas oportunidades.  Pero, más allá de eso, el impacto más profundo fue personal, ya que el premio llegó cuando aún era estudiante, en una etapa de búsqueda e incertidumbre. Ganar un concurso de tal envergadura me dio la confianza necesaria para creer en mi visión y en mi voz como escultora. Fue una validación interna y externa a la vez. Podría decir que ese momento marcó el punto de inflexión que me llevó a dedicarme plenamente a la escultura con convicción y propósito.

¿En qué está centrada ahora mismo?

Actualmente estoy centrada en dos líneas principales. Por un lado, en la creación de Umbral, un proyecto escultórico que investiga los procesos de transformación —personales, naturales y universales—, continuando con mi interés por los conceptos profundos y simbólicos.

Y por otro lado, mantengo una programación activa de exposiciones colectivas en distintos museos y salas. Además, preparo varias individuales: una próxima en el Museo de Arte Sacro de Teruel, en colaboración con el CIDA (programa Alabastro in itinere), y otra para el próximo año en Zaragoza con la Fundación Ibercaja. Paralelamente, sigo formándome constantemente, porque considero que el conocimiento y la técnica son una evolución permanente del propio artista.

La artista Estela Ferrer con una de sus obras.
Estela Ferrer tras ganar el concurso Carrara Ciudad Creativa.

Dos instituciones unidas

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Dos instituciones unidas

El Notariado español ha compartido con S.M. el Rey momentos muy destacados a lo largos de los últimos años. Felipe VI ha presidido, primero como Príncipe de Asturias y después como Rey de España, varios foros, nacionales e internacionales, organizados por el Consejo General del Notariado. De igual modo S.M. la Reina ha acompañado a los notarios en momentos y actos de singular importancia, como la celebración del 25 aniversario de la Fundación Aequitas, para la protección jurídica de los más vulnerables.

Redacción
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Congreso Internacional del Notariado

En 2007 se celebró en Madrid el XXV Congreso Internacional del Notariado, convocado por la Unión Internacional del Notariado (UINL) y organizado por el Consejo General del Notariado Español. Bajo el lema El Notariado como institución mundial, en él se dieron cita más de 1.500 notarios, procedentes de los entonces 76 países miembros de este organismo, hoy compuesto por 91 Estados.


EL ENTONCES PRÍNCIPE DE ASTURIAS RECORDÓ QUE “CORRESPONDE AL NOTARIO EJERCER UN CONTROL DE  LEGALIDAD EN LOS DOCUMENTOS QUE AUTORICE”


Don Felipe de Borbón y Grecia quiso dedicar “un merecido y específico tributo de gratitud y admiración a todos los notarios españoles por su rigurosa preparación, reconocida autoridad jurídica y encomiable profesionalidad, imparcialidad y dedicación”, señalando “ante la sociedad, la tradicional y creciente importancia de la función notarial, su indudable contribución a la paz social y su trascendental dimensión económica y social, al constituir un pilar esencial para la seguridad del tráfico jurídico en nuestra sociedad”. El entonces Príncipe de Asturias recordó que “corresponde al notario ejercer un control de legalidad en los documentos que autorice y buscar una solución equilibrada que garantice la seguridad jurídica y el respeto a la libertad contractual desde una posición de independencia e imparcialidad, de equidistancia respecto de los intereses de las partes”, lo que “explican el reconocimiento y alto prestigio acumulados por los notarios en los países representados en este congreso”. 

150 aniversario de la Ley del Notariado

En marzo de 2011 los notarios españoles iniciaron los actos conmemorativos de su ley rectora: la Ley Orgánica del Notariado, aprobada el 28 de mayo de 1862. Esta ley, que se ha ido modificando y desarrollando a lo largo de los años con la publicación de diferentes normativas, contiene los principios fundamentales de la función notarial, que continúan vigentes.

Para celebrar la efeméride, el Notariado organizó a lo largo de un año y en diferentes ciudades españolas el 11º Congreso Notarial. Este congreso estuvo dedicado al estudio del Derecho Privado Español desde la óptica de la autonomía de la voluntad que configuran los notarios, entendida como elemento nuclear del sistema jurídico. Un congreso dividido en siete sesiones en el que Universidad y Notariado intercambiaron su saber y experiencia. El resultado de estos estudios y debates conformó los siete tomos de una publicación científica que el Consejo General del Notariado editó en colaboracion con Walter Kluwwer. Una obra en la que participaron destacados catedráticos y profesores expertos en Derecho civil, patrimonial, mercanitl, administrativo, e internacional privado, junto con notarios de toda España.

La última de estas citas, celebrada en Madrid el 28 de mayo, reunión a más de 650 personas, en su mayoría notarios españoles e iberoamericanos, en un acto presidido por Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias.

El Príncipe Don Felipe nos dejó palabras tan significativas como estas:

“Quiero en primer lugar manifestar junto a la Princesa nuestra alegría por encontrarnos nuevamente con los notarios españoles (…) Hoy hace 150 años que la Reina Isabel II promulgó la Ley Orgánica del Notariado. El Notariado español entraba así en la modernidad y lo hacía como uno de los precursores en Europa de lo que más tarde sería el Notariado Latino, modelo que en la actualidad siguen cerca de un centenar de países en todo el mundo. Con legítimo orgullo se puede decir que el Notariado español continúa instalado en la modernidad; ha sabido adaptarse y mantener su esencia, y sigue siendo en el concierto jurídico internacional el mismo referente de tradición y profesionalidad.

Cerca de 3.000 notarios, presentes en toda la geografía de nuestro país, contribuyen, en el ejercicio de sus funciones, a la mayor vertebración de nuestra sociedad, así como a garantizar la seguridad jurídica de nuestro tráfico económico, fortaleciendo nuestro Estado de Derecho. El notario, como funcionario del Estado, desempeña funciones públicas en interés de todos los ciudadanos y de todas las Administraciones. A su capacidad de servicio en el ámbito público incorpora además su competencia en el ámbito privado, porque allá donde el notario ejerza su función, cualquier español sabe que encontrará un jurista experto y cualificado”.


S. A. R. EL PRÍNCIPE DE ASTURIAS: “QUIERO EN PRIMER LUGAR MANIFESTAR JUNTO A LA PRINCESA NUESTRA ALEGRÍA POR ENCONTRARNOS NUEVAMENTE CON LOS NOTARIOS ESPAÑOLES”


Tenerife, capital de la Justicia iberoamericana

En septiembre de 2024 Tenerife se convirtió en la capital de la Justicia iberoamericana, acogiendo la celebración de una macrocumbre en la que confluyeron varios foros, entre los que destaca la celebración del II Encuentro de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB) y de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países de Lengua Oficial Portuguesa (CMJPLOP), inaugurado por S. M. el rey Felipe VI.

Esta gran cita de la Justicia, organizada por el Consejo General del Notariado y la COMJIB, reunió en total a más de 200 juristas y representantes de organismos públicos en las sesiones de las XIX Jornadas Notariales Iberoamericanas; la I Reunión de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP) y de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP); la I Reunión de la Comisión de Coordinación y Seguimiento para la XXI Edición de la Cumbre Judicial Iberoamericana 2025; y la 112 Sesión Plenaria de la Comisión de Asuntos Americanos (CAAm) de la Unión Internacional del Notariado (UINL).

Sociedades más justas

En la inauguración del II Encuentro de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos y de Lengua Portuguesa, S. M. el rey Felipe VI remarcó “la vocación de España con la Justicia y con la cooperación internacional, cada vez más urgente y necesaria”, especialmente en el ámbito jurídico, y reiteró su compromiso institucional con el amplio espacio representado en la cumbre. A su vez, el Rey incidió en la importancia de “la justicia del día a día”, que desarrollan instituciones como el Notariado, y que “ha de presidir las relaciones humanas, contribuyendo a la paz y al desarrollo, y debe ser accesible para los ciudadanos y empresas de nuestros países, acercando personas y garantizando la circulación e intercambio seguro de documentación”.

Su Majestad también llamó a utilizar la tecnología como “un gran aliado” que debe aprovecharse para crear espacios de cooperación en materia civil y penal, incrementar la eficacia de las instituciones de Justicia y combatir la delincuencia. “Para alcanzar estos objetivos es necesario mantener y fortalecer la cooperación entre las instituciones judiciales, fiscales, policiales y notariales a través de protocolos y herramientas técnicas que sirvan a la Justicia y que generen confianza”, subrayó.

En relación al trabajo que realiza la Red Iberoamericana de Cooperación Jurídica Internacional (IberRed), Felipe VI afirmó que se trata de una “herramienta de cooperación en materia civil y penal, a disposición de los operadores jurídicos de 22 países iberoamericanos, junto a organismos como Eurojust e Interpol, que quiere abrirse también a otros países, especialmente los lusófonos”. Esta red de cooperación está hoy dotada con un sistema de comunicación seguro (Iber@) que ha sido desarrollado por el Centro Tecnológico del Notariado español y que permite, con las máximas garantías, la comunicación en tiempo real entre estos operadores jurídicos.


EL REY INCIDIÓ EN LA IMPORTANCIA DE “LA JUSTICIA DEL DÍA A DÍA”, QUE DESARROLLAN INSTITUCIONES COMO EL NOTARIADO


Para concluir, el Rey se refirió también a la plataforma Iberfides, un sistema tecnológico que permite la circulación segura de documentos notariales entre países: “Es ya toda una realidad en tres continentes, al haberse completado el desarrollo tecnológico en Bolivia, Santo Tomé y Príncipe y España, a la que se irán sumando otros países de habla española y portuguesa”.


EN NOVIEMBRE DE 2024, S. M. LA REINA PRESIDIÓ EL ACTO CONMEMORATIVO DEL 20 ANIVERSARIO DE AEQUITAS


25 aniversario de la Fundación Æquitas del Notariado

En noviembre de 2024, S. M. la Reina presidió el acto de conmemoración del 25º Aniversario de la Fundación Æquitas del Consejo General del Notariado, celebrado en el claustro de los Jerónimos del Museo del Prado. El acto fue inaugurado por José Ángel Martínez Sanchiz, entonces presidente del Consejo General del Notariado y de la Fundación Æquitas, quien explicó la génesis de la institución: «Nace con el propósito de trasladar de manera unitaria a la sociedad civil la experiencia notarial; más allá de la acción individual de cada uno de nosotros. Y la clave es de “manera unitaria”, pues Æquitas es ante todo una vía para la colaboración de los juristas en la humanización del Derecho respecto de las personas más vulnerables, apelando al espíritu de servicio a la sociedad. Este espíritu de servicio resulta patente en quienes forman y han formado parte de su patronato, integrantes de las distintas profesiones jurídicas, gracias a los cuales, Æquitas constituye una realidad».  

Doña Letizia hizo entrega de los Premios Altavoz y Héroes Anónimos, impulsados por la fundación para conmemorar la efeméride de su creación. Los galardones fueron para Juan Carlos Unzué, portavoz de la Confederación Nacional de Entidades con ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), y Rosa Martínez Vera, fundadora de la Asociación en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual San José de Guadix (Granada).

El Príncipe de Asturias señaló que “la función notarial es un pilar esencial para la seguridad del tráfico jurídico”.
En 2007 los Príncipes de Asturias inauguraron el XXV Congreso Internacional del Notariado celebrado en Madrid.
Los Príncipes de Asturias clausuraron en Madrid el 11º Congreso Notarial Español.
El Príncipe D. Felipe en un momento de su intervención.
S.M. el Rey con los integrantes del Consejo General del Notariado en 2024.
Un momento de la intervención del Rey en la macrocumbre celebrada en Tenerife en septiembre de 2024.
Doña Letizia hizo entrega del Premio Altavoz a Juan Carlos Unzué.
La Reina también hizo entrega del Premio Héroes Anónimos a la hija de Rosa Martínez Vera (que no pudo asistir por problemas de salud).

FELICITACIÓN DE SS.MM.

En enero de 2000 vio la luz el primer número de la revista Escritura Pública, creada por el Consejo General del Notariado como plataforma de encuentro entre los notarios y la sociedad. El nombre elegido no podía ser otro que el mismo que recibe el documento público que los notarios elaboran y autorizan: la escritura pública. Un documento que refleja y recoge los valores de los notarios: su imparcialidad, profesionalidad, autenticidad y cercanía.  Con motivo de esta efeméride Sus Majestades los Reyes no hicieron llegar una felicitación.

Recepciones de S.M. a las promociones notariales

EDITORIAL
PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

Recepciones de S.M.

a las promociones notariales

A lo largo de los años S.M. el Rey ha ido recibiendo en el Palacio de la Zarzuela a las nuevas promociones de notarios. Los “nuevos notarios” acuden ilusionados a estos encuentros con Felipe VI, en los que Su Majestad conversa animadamente con ellos, reconoce públicamente su esfuerzo y les anima a ejercer la función notarial con la máxima entrega y dedicación al servicio público que se les encomienda.

Oposiciones notariales

La oposición libre para obtener el título de notario se convoca periódicamente -aproximadamente cada dos años- por el Ministerio de Justicia, mediante resolución de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, la cual se publica en el BOE.

Para presentarse, como requisitos, los aspirantes deben tener nacionalidad española o de cualquier país miembro de la Unión Europea y ser licenciados o doctores en Derecho -o disponer de un título equivalente-.

El proceso selectivo consta de cuatro ejercicios eliminatorios, en los cuales los opositores intervendrán según el orden de examen establecido por sorteo. Los dos primeros exámenes, de carácter oral, consisten en la exposición de temas -extraídos al azar- sobre Derecho Civil, legislación fiscal, Derecho Mercantil, Derecho Hipotecario, Derecho Notarial, Derecho Procesal y Derecho Administrativo.

El tercer ejercicio, conocido como dictamen, es de carácter escrito y evalúa la capacidad del opositor para resolver un caso práctico relacionado con el ámbito notarial. Finalmente, el cuarto examen, también escrito, incluye la redacción de una escritura notarial, la liquidación de impuestos y la resolución de un supuesto de contabilidad y matemáticas financieras.

Tanto los dos primeros ejercicios, como la lectura del tercero y de la primera parte del cuarto, son públicos.

Día de la Fiesta Nacional

Representantes de todos los niveles institucionales y diferentes sectores de la sociedad española acudieron el pasado 12 de octubre a la tradicional recepción ofrecida en el Palacio Real de Madrid con motivo del Día de la Fiesta Nacional. La presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo acudió en representación de los notarios.

Entrevista a Raimundo Fortuñy Marqués, director general de la Fundación Notariado

EDITORIAL
PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES
RAIMUNDO FORTUÑY MARQUÉS,
DIRECTOR GENERAL DE LA FUNDACIÓN NOTARIADO

“El Rey transmite una sensación de seguridad, de solidez y de conocimiento de la realidad que no deja indiferente a su interlocutor”

Raimundo Fortuñy Marqués, patrono y director general de la Fundación Notariado fue testigo privilegiado en la entrega del ‘Premio Fides Grandes Valores al Rey Felipe VI el pasado 10 de octubre en el Palacio de la Zarzuela. Raimundo Fortuñy es notario desde 1987 y ejerció como decano del Colegio Notarial de las Islas Baleares durante tres mandatos, amén de haber sido vicepresidente del Consejo General del Notariado entre 2020 y 2024, cargo que le convirtió igualmente en vicepresidente y patrono nato de la Fundación Notariado durante ese periodo. En esta entrevista nos habla del Premio, de lo vivido alrededor de ese día y de sus objetivos para la fundación, de la que encomia la labor de sus dos predecesores.

Francis Ochoa
[email protected]

El Consejo General del Notariado, a través de la Fundación Notariado, ha creado el Premio Fides Grandes Valores y se lo ha concedido al Rey Felipe VI en su primera edición. ¿Puede decirse que se ha cumplido con creces un objetivo de la fundación?

Obviamente sí. El hecho de que Su Majestad el Rey Felipe VI haya aceptado el premio en nuestra primera edición constituye un gran reto, y para el Notariado, además, es un honor inmenso que haya querido aceptarlo, no podíamos imaginar otro candidato mejor. Nuestro Rey aúna todos los valores que el Notariado quería premiar y que son inherentes a nuestra función: la verdad, la autenticidad, la legalidad, la justicia o la libertad. La trayectoria de Felipe VI es inigualable en la defensa de los derechos y libertades, siempre dentro del marco constitucional y con pleno respeto a las opiniones discrepantes. Su talante, siempre moderado y conciliador, constituye un ejemplo para las generaciones futuras.

¿Cómo fue el acto de entrega del premio? ¿Cómo lo vivió usted?

Dentro de las formalidades que supone una visita a la residencia oficial de nuestro Jefe del Estado, todos los que acudimos nos sentimos muy bien recibidos. Para empezar, el Jefe de la Casa Real, Camilo Villarino, un hombre totalmente entregado a su función, nos informó sobre la jornada del Rey y de su dedicación abnegada como servidor público. En el ámbito personal, él nos recordó que era hijo de notario, por lo que conocía muy bien nuestra función y los valores que representa. A continuación, uno a uno saludamos a su Majestad el Rey, se procedió a tomar la foto oficial y a la recepción propiamente dicha. Nuestra presidenta, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, hizo un discurso memorable, tanto en lo institucional, reconociendo los altísimos valores que el Rey encarna, como en lo personal, agradeciendo en términos entrañables su empatía para con el cuerpo notarial. El Rey, por su parte, agradeció el premio con palabras muy cercanas para el Notariado y a continuación departió con todos nosotros interesándose por las actividades que desarrollamos y poniendo de manifiesto un exacto conocimiento de la realidad de nuestra labor. En suma, fue un acto solemne en lo institucional y muy cercano en lo personal.


“NUESTRO REY AÚNA TODOS LOS VALORES QUE EL NOTARIADO QUERÍA PREMIAR Y QUE SON INHERENTES A NUESTRA FUNCIÓN”


¿Cómo vio al Rey en las distancias cortas? ¿Qué sensación le transmitió?

El Rey transmite una sensación de seguridad, de solidez y de conocimiento de la realidad que no deja indiferente a su interlocutor. Si a lo largo de la conversación tiene alguna duda o precisa de algún matiz, interviene cuantas veces sean precisas hasta resolverlo. Por otro lado, en la distancia corta tiene un encanto personal, una empatía que permite al interlocutor sentirse muy cómodo en su presencia y no dejarse llevar por la solemnidad del momento.

El premio se configuró hace tiempo. Usted participó en su gestación como vicepresidente del Consejo General del Notariado y, por tanto, de la Fundación Notariado.

La gestación del premio ha sido larga. Durante mi mandato como vicepresidente se planteó la idea de crear un premio que realzara los valores de los que el Notariado es depositario, tales como la veracidad, la libertad, la justicia o la igualdad. La idea fue germinando lentamente, aunque es cierto que desde el principio no constituyó una necesidad urgente y prioritaria, por lo que los decanos del Consejo General y los patronos de la Fundación fuimos desarrollándola, recogiendo y contrastando propuestas. Antes de pasar a redactar las reglas del premio, consideramos la necesidad de realizar un concurso para elegir el galardón a entregar a los premiados, y con posterioridad debatimos sobre la periodicidad del premio, y, sobre todo, sobre cuál era su objetivo, esto es, premiar a la persona o institución que a lo largo de una trayectoria consolidada fuera un referente en la defensa de aquellos valores.  Desde el inicio consideramos que el Rey Felipe VI era el principal acreedor, aunque éramos conscientes de la dificultad de su aceptación, dada su agenda y la multiplicidad de actos de homenaje y reconocimiento.

Existen muchos premios dentro y fuera del ámbito jurídico que resaltan valores. Los valores están siempre presentes como termómetros de toda vida pública y privada, ¿qué valor diferencial puede aportar este premio?

Es verdad que en el ámbito jurídico existen multiplicidad de premios que tratan de realzar los valores que han conformado el mundo occidental, pero también es cierto que muchos de ellos se otorgan desde un prisma un tanto local o circunscrito a la visión concreta o relacionada con el ámbito de quien lo otorga. En nuestro caso, el premio tiene mayor vocación universal. El Notariado tiene enraizados desde siglos los valores que presiden su función y bajo los cuales todos nosotros desarrollamos la actividad diaria en nuestros despachos. Nuesto lema Nihil prius fide, tomado del poeta romano Propercio, se traduce como “nada antes o más allá de la fe, de la confianza”.  Esa confianza de los ciudadanos que acuden a nuestras oficinas, y que se basa en que nuestra labor está presidida por la autenticidad, por la verdad de nuestros protocolos, por la igualdad y equilibrio entre las partes, por la justicia y por la libertad. Muchos de ellos son los valores que queremos incorporar al premio.

¿Cuál es la periodicidad del premio?

Inicialmente pensamos que la periodicidad del premio tiene que abarcar un periodo de dos años, pues no estamos tan interesados en la promoción del mismo para indirectamente promocionar la labor de quien lo otorga, sino antes al contrario, espaciar su concesión para poder seleccionar la persona o institución adecuada y darle el protagonismo y el reconocimiento merecido en la defensa de los valores que el premio representa.

Hace menos de un año que usted ha sido nombrado director general de la Fundación Notariado, ¿qué opinión le merece la actividad desarrollada?

La Fundación Notariado nace en el seno del Notariado en el año 1995 bajo la denominación de la Fundación Cultural del Notariado, si bien en 2019 cambia su denominación por la actual de Fundación Notariado al tiempo que amplía sus fines fundacionales. Remontándome exclusivamente a esta segunda etapa, valoro muy positivamente el trabajo realizado por mis dos inmediatos antecesores, los notarios Pedro Martínez Pertusa e Ignacio Gomá Lanzón.

Si tuviera que elegir un único proyecto de la Fundación Notariado, ¿cuál elegiría?

Me resulta difícil elegir un único proyecto. Tal vez en el ámbito interno le diría que tengo especial preferencia por las sesiones de Práctica Notarial que mensualmente dirigimos a los empleados de nuestras notarías. Creo que es una experiencia que redunda en un beneficio común, al tiempo que supone un reconocimiento del Notariado para con sus empleados, un colectivo fiel y siempre al día en todas las numerosas novedades jurídicas, cuyo alto nivel repercute en una mejor coordinación con el notario y, sobre, todo un beneficio para el ciudadano que nos visita.


“EL REY AGRADECIÓ EL PREMIO CON PALABRAS MUY CERCANAS PARA EL NOTARIADO PONIENDO DE MANIFIESTO UN EXACTO CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD DE NUESTRA LABOR”


Pero no puedo dejar de comentar que en el ámbito externo me enorgullece el premio Cerca de los que están cerca, que, aunque discurre paralelo a la actividad de nuestra fundación hermana “Aequitas”, supone el reconocimiento y acercamiento al sector de nuestros mayores y a las instituciones que tratan de hacerles la vida mejor y más llevadera cuando las fuerzas menguan o ciertas habilidades se resienten.


“DE LOS PROYECTOS DE LA FUNDACIÓN DESTACARÍA LAS SESIONES DE PRÁCTICA NOTARIAL PARA LOS EMPLEADOS DE NUESTRAS NOTARÍAS: UNA EXPERIENCIA QUE REDUNDA EN UN BENEFICIO COMÚN”


Y ahora que está a punto de comenzar un nuevo año, ¿qué objetivos se ha marcado para 2026 y su mandato?

Debo confesar que tomé posesión de mi cargo tan solo hace unos meses. Estoy aún revisando las actividades que viene desarrollando la fundación, si bien ya en disposición de presentar un plan de actuación al patronato a finales de este año.  Mis objetivos están en las coordenadas que lleva ya años desarrollando, si bien incidiendo o profundizando en ciertas líneas maestras donde creo que su actividad pueda contribuir al mejor desarrollo de sus fines. Bajando a detalle, creo que debe incidirse en el ámbito de la cátedra, actividad que debe interconexionarse con la editorial, y donde la interrelación con el Notariado puede producir resultados interesantes. En el ámbito interno, la fundación podría colaborar en la formación de nuestros notarios recién aprobados, ofreciendo, a través de diferentes cursos sobre materias concretas, una vertiente práctica de la profesión, que facilite el tránsito del opositor al nuevo notario en su primera plaza. Me planteo igualmente la posibilidad de organizar cursos especiales para empleados de notaría, complementando la labor que los colegios notariales vienen desarrollando. En el ámbito editorial, creo que hay que potenciar estudios de derecho antes foral, hoy especial o autonómico, desde el rigor y la consideración de su desarrollo actual e implantación en una parte importante del territorio nacional. En fin, tengo numerosas ideas que trataré de implementar en el plan de actuación para este año y los venideros, obviamente siempre bajo la aprobación de su patronato y del Consejo General del Notariado, a los que me debo.

Fundación Notariado: compromiso, confianza y valores

EDITORIAL
PREMIO «FIDES» GRANDES VALORES

Fundación Notariado:

compromiso, confianza y valores

La Fundación Notariado se ha consolidado como el gran instrumento de proyección del Notariado español hacia la sociedad. Su objetivo es claro: contribuir al desarrollo social y económico, con especial atención a los valores humanos, la seguridad jurídica preventiva y el progreso colectivo. Desde la formación o la promoción del arte y la cultura, hasta la acción social, su actividad refleja la vocación del Notariado de estar cerca de la ciudadanía y contribuir a su desarrollo.

JAIME PÉREZ DE MIGUEL
[email protected]

Constituida en 1995 como Fundación Cultural del Notariado por el Consejo General del Notariado (CGN), la Fundación Notariado, refundada en 2019, nació para canalizar la vocación social de la profesión y para extender a la ciudadanía los valores que inspiran la función notarial: confianza, legalidad, autenticidad y servicio público.

Al servicio de la sociedad

La Fundación Notariado canaliza sus actuaciones a través de tres grandes áreas: Formación, Cultura y Sociedad y Acción Social. Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del CGN y de Fundación Notariado, resume así su propósito: “Nuestra misión es que la seguridad jurídica sea también una forma de cuidado, con una dimensión humana y transformadora. Trabajamos para que la función notarial siga siendo un motor de confianza y desarrollo social”.

En cuanto a su estructura, además de su presidenta, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, forman parte del Patronato de la Fundación Notariado Manuel Seda Hermosín, vicepresidente y decano del Colegio Notarial de Andalucía; Manuel Tarrío, secretario; y Jorge Prades, tesorero. Su condición de “patronos natos” responde precisamente a que ocupan esos mismos cargos en el Consejo General del Notariado, institución dentro de la cual se integra orgánicamente la Fundación Notariado. Junto a ellos, un equipo de gestión encabezado por Raimundo Fortuñy, Director General, coordina las distintas áreas de actuación y desarrolla la labor diaria de la fundación.

 


LA FUNDACIÓN NOTARIADO CANALIZA SUS ACTUACIONES A TRAVÉS DE TRES GRANDES ÁREAS: FORMACIÓN, CULTURA Y SOCIEDAD Y ACCIÓN SOCIAL


 

El Patronato se completa con una representación plural de notarios y decanos de distintos colegios notariales de toda España, reflejo de la diversidad territorial y profesional del Notariado.

Desde su creación, la Fundación Notariado ha actuado como un organismo vertebrador del compromiso del Notariado con la sociedad civil. A lo largo de estos años ha desarrollado programas que combinan la reflexión jurídica con la acción solidaria y la difusión cultural, siempre bajo el principio de que la seguridad jurídica preventiva no es solo una garantía legal, sino también una herramienta para el bienestar colectivo.

La fundación mantiene una presencia constante en el territorio nacional gracias a la colaboración de los diecisiete colegios notariales, que permiten extender sus actividades y proyectos a todo el país. Este modelo descentralizado y participativo facilita que las iniciativas respondan a las realidades y necesidades concretas de cada comunidad, fortaleciendo así el vínculo entre los notarios y la ciudadanía.

Formación: Acompañar el esfuerzo

El compromiso con la formación ha sido, desde sus inicios, uno de los pilares fundamentales de la Fundación Notariado, que, a través de distintas iniciativas, impulsa el desarrollo personal y profesional de quienes se relacionan con el ámbito notarial: desde los opositores que se preparan para acceder a la profesión, hasta los exopositores o los empleados de notarías. Raimundo Fortuñy, resume así la filosofía de esta área: “Formar no es solo transmitir conocimiento, sino acompañar a las personas en su desarrollo profesional y humano. Queremos que cada opositor y cada empleado de notaría se sienta parte de una comunidad que comparte los mismos valores”.

Uno de los proyectos clave es el Programa de Entrenamiento Mental para Opositores, una iniciativa pionera diseñada por el coach y abogado del Estado Juan Manuel Ruigómez, que busca dotar a los opositores de herramientas para mejorar su estabilidad mental, emocional y física, con el objetivo de que su esfuerzo sea sostenible y aumente sus posibilidades de éxito. El programa incluye 36 lecciones en vídeo, sesiones grupales y un foro interactivo. Hasta la fecha, más de 80 opositores ya se han beneficiado de esta formación que integra motivación, resiliencia y control emocional.

Para aquellos que han dedicado años a la oposición pero no han logrado convertirse en notarios, la Fundación Notariado, en colaboración con la Universidad Pontificia Comillas-ICADE, ha desarrollado el Diploma de Experto en Formación Jurídica Complementaria a la Oposición a Notario. Una titulación única en España que tiene como objetivo apoyar a los exopositores que, gracias a la preparación que han llevado a cabo para la oposición, y al hecho de que son licenciados o graduados en Derecho, tienen amplios conocimientos en esta materia. El curso, que ya ha celebrado dos ediciones, también busca desarrollar sus habilidades profesionales y personales tras años de preparación en solitario. Así, la suma de los conocimientos jurídicos de alumnos que obtienen con este diploma y las capacidades desarrolladas durante el curso, permiten a los exopositores diversificar sus posibilidades laborales y facilitar su acceso a un empleo.

La Fundación Notariado entiende la formación no solo como aprendizaje técnico, sino como una forma de fortalecer la vocación de servicio y el compromiso con los valores del Notariado.

Mantener los lazos vivos

La Fundación Notariado mantiene un estrecho vínculo con los notarios que han concluido su etapa profesional, convencida de que su experiencia y sus valores siguen siendo un activo esencial para la institución. A través del programa Encuentros notariales con júbilo, se organizan dos viajes anuales para notarios jubilados a ciudades españolas de especial interés cultural y patrimonial. Estas reuniones, más allá de su carácter lúdico, buscan reforzar los lazos de amistad y pertenencia entre compañeros; mantener viva la relación con el Notariado, y ofrecer un espacio para el intercambio de vivencias y reflexiones.

La comunicación con este colectivo se complementa con la newsletter semestral reeNcueTros.

Cultura: arte y pensamiento

En el ámbito cultural, la Fundación Notariado se apoya en alianzas con instituciones de referencia para divulgar el arte, el pensamiento y la reflexión ética desde una perspectiva humanista. En este sentido, desde 2019 la Cátedra del Prado, fruto de un convenio con el Museo Nacional del Prado, se celebra cada noviembre bajo la dirección de grandes especialistas internacionales. Temas como La arquitectura en la pintura, Las escalas de la pintura europea o La recuperación del patrimonio saqueado han atraído a miles de asistentes.

Además de las conferencias, cada edición se completa con un ciclo de seminarios exclusivos para 20 alumnos de Historia del Arte o materias afines, becados por la Fundación Notariado y seleccionados por el Museo Nacional del Prado. Una formación que supone para los jóvenes investigadores una oportunidad única de aprendizaje en un contexto de excelencia académica y de contacto directo con el Museo.

Por otro lado, la Fundación ha creado la colección Miradas sociales que une arte y responsabilidad. A través de catálogos y exposiciones virtuales, la Fundación Notariado ha abordado tres temas esenciales: la infancia, con Acoger es un bien para todos; la vejez en La vejez como experiencia humana; y la juventud con el proyecto Los jóvenes y el arte: el atrevimiento de mirar. Todos ellos, además de contar con la inestimable colaboración del Museo Nacional del Prado, también han tenido el respaldo de los ministerios y organismos públicos vinculados a cada ámbito, reforzando así su dimensión social y su vocación de servicio a la ciudadanía, como el Ministerio de Juventud e Infancia, el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, el Consejo de la Juventud de España, el Ministerio de Cultura o el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones o el Ministerio de Hacienda y Función Pública, entre otros.

 


LA FUNDACIÓN MANTIENE UNA PRESENCIA CONSTANTE EN EL TERRITORIO NACIONAL GRACIAS A LA COLABORACIÓN DE LOS DIECISIETE COLEGIOS NOTARIALES


 

Acoger es un bien para todos contó con la colaboración de la asociación Familias para la Acogida para proponer una reflexión sobre el derecho de todos los menores a crecer en familia. A través de una selección de obras maestras de Tiziano, Velázquez, Rubens, Murillo o Goya, la exposición virtual y su catálogo invitan a mirar la infancia desde el prisma del arte y la empatía, subrayando la importancia del acogimiento familiar como vía de integración y cuidado.

La vejez como experiencia humana propone mirar el envejecimiento desde el arte como un espejo de la condición humana. A partir de una cuidada selección de obras del Museo Nacional del Prado —con pinturas de Rosales, Fortuny, Ribera, Rubens, Murillo o Alonso Cano, entre otros— el proyecto ofrece un recorrido por las distintas representaciones de la vejez en la pintura europea: el paso del tiempo, la sabiduría acumulada, la fragilidad, la soledad o la transmisión entre generaciones. Cada lienzo se convierte en una reflexión sobre el valor de la experiencia, la dignidad y el derecho a una vida plena en todas las etapas vitales.

Los jóvenes y el arte: el atrevimiento de mirar aborda la juventud y sus preocupaciones a través de 26 obras maestras del Museo Nacional del Prado que muestran cómo los grandes pintores han representado la vitalidad, los deseos, las dudas y los aprendizajes de esta etapa de la vida. A través de un recorrido dividido en cuatro secciones —La belleza de la juventud, El ímpetu vital, Una eterna insatisfacción y Un adulto como compañía—, la exposición y el catálogo proponen una lectura transversal que conecta las emociones de los jóvenes de ayer con las inquietudes de los de hoy. Este proyecto se amplió con una campaña en redes sociales protagonizada por el periodista e influencer Mario de las Sagras, logrando más de 160.000 visualizaciones y fomentando el diálogo sobre los valores de la juventud y el arte.

Este año el Palacio Miramar de San Sebastián acogió la presentación del proyecto Eduardo Chillida. El elogio del infinito, promovido por el Colegio Notarial del País Vasco con la colaboración de la Fundación Notariado y la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce. Una iniciativa que se enmarca dentro de los actos celebrados con motivo del centenario del nacimiento del artista y que se estructura en torno a una exposición multimedia virtual y una publicación de prestigio en forma de catálogo, mediante los cuales Chillida vuelve a interpelar al mundo sobre los límites inalcanzables y la aparente dicotomía entre lo lleno y lo vacío. La voz del escultor toma de nuevo protagonismo en diálogo con un Notariado que comparte su compromiso con la búsqueda de la verdad y la reflexión a través del arte.

“La labor de la Fundación Notariado en este ámbito representa la unión entre cultura, verdad y compromiso público —explica Raimundo Fortuñy—. Chillida, el Prado o los jóvenes artistas nos recuerdan que el arte también necesita fe y autenticidad”.

Sociedad y acción social

La Fundación Notariado entiende la acción social como una extensión natural del servicio público notarial. Sus proyectos buscan mejorar la calidad de vida de las personas, promover la convivencia y tender puentes entre generaciones, como es el caso de los Premios Cerca de los que están cerca. Convocados junto a Fundación Aequitas, y con la colaboración de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), estos galardones reconocen la labor de asociaciones y entidades sin ánimo de lucro que trabajan por mejorar el bienestar de las personas mayores y de las personas mayores con discapacidad. Además, desde la edición de 2024 también se concede un Premio Honorífico (sin cuantía económica) a una institución de reconocida trayectoria en su trabajo con las personas mayores y otro a una entidad en reconocimiento por el impacto logrado por su actividad con las personas mayores con discapacidad.

Retos y preocupaciones sociales

Los Foros Fundación Notariado: Temas que importan—abiertos, colaborativos y de vocación divulgativa—son una herramienta eficaz para conectar el conocimiento jurídico con la realidad cotidiana. En ellos confluyen expertos de la universidad, la Administración y la sociedad civil, generando un debate plural que enriquece las políticas públicas y acerca el Derecho al ciudadano. Cada foro se documenta además en materiales audiovisuales y resúmenes disponibles en la web de la Fundación, con el fin de multiplicar su alcance y utilidad práctica.

 


EL COMPROMISO CON LA FORMACIÓN HA SIDO, DESDE SUS INICIOS, UNO DE LOS PILARES FUNDAMENTALES DE LA FUNDACIÓN NOTARIADO


 

En esta misma línea de reflexión y compromiso, la Fundación Notariado ha impulsado los dos últimos años el Curso de verano en San Sebastián. En su edición de 2025, bajo el título Vivienda: del diagnóstico a la acción. Propuestas de solución para un problema apremiante, reunió a expertos, académicos y representantes institucionales para analizar medidas que garanticen el acceso a una vivienda digna y sostenible. Durante dos jornadas, se abordaron temas como la seguridad jurídica en el alquiler, el desequilibrio entre oferta y demanda o el papel de la digitalización y los datos en la toma de decisiones.

Asimismo, la fundación quiso trasladar su compromiso solidario al ámbito cultural a través del concierto benéfico Música por la infancia desplazada, celebrado en el Teatro Monumental de Madrid en 2024. En colaboración con Cruz Roja y la Plataforma de Infancia, el evento tuvo como objetivo apoyar a los niños y niñas refugiados y migrantes que llegan a España, ya sea como país de tránsito o de destino. La recaudación íntegra se destinó a programas de atención y acompañamiento a menores en situación de vulnerabilidad, reafirmando la vocación de la fundación de poner la cultura al servicio de la justicia social.

Con estas y otras iniciativas, la Fundación Notariado ha ido consolidando una presencia activa en los grandes debates de nuestro tiempo: la vivienda, la soledad no deseada, la infancia o la igualdad de oportunidades. Su labor no se limita a detectar necesidades, sino que promueve soluciones sostenibles y alianzas entre sectores. Esta estrategia de colaboración interinstitucional, que une a notarios, universidades, ONG y Administraciones, es hoy una de las señas de identidad más reconocibles de la Fundación Notariado, que muestra así su compromiso con una sociedad más justa, participativa y humana.

El Patronato de la Fundación Notariado está integrando por una representación plural de notarios y decanos de distintos colegios notariales de toda España, reflejo de la diversidad territorial y profesional del Notariado.

Debate doctrinal

La labor editorial es otra de las líneas estratégicas de la Fundación Notariado. Desde sus inicios, la entidad ha impulsado la edición y difusión de publicaciones jurídicas y notariales de referencia, contribuyendo así al conocimiento y al debate doctrinal en el ámbito del Derecho. En su librería, accesible a través de su página web, se puede encontrar un extenso catálogo de obras escritas por notarios y juristas de prestigio, que abordan desde cuestiones técnicas hasta reflexiones sobre la función notarial en la sociedad contemporánea. A ello se suman las tres revistas jurídicas de referencia que edita: Cuadernos de Derecho y Comercio, especializada en Derecho Mercantil; la Revista Jurídica del Notariado, que desde 1992 da continuidad a la histórica Revista de Derecho Notarial (1953–1990); y la colección de monografías Panorama, orientada a ofrecer soluciones prácticas a las cuestiones que plantea la labor notarial diaria.

La Reina también hizo entrega del Premio Héroes Anónimos a la hija de Rosa Martínez Vera (que no pudo asistir por problemas de salud).

Apoyo a empleados

En el último trimestre de 2024 la Fundación Notariado puso en marcha un programa específico para apoyar también a los empleados de notarías. Se trata del ciclo formativo de Formación Práctica Notarial. Mediante sesiones breves, dinámicas y prácticas, cada mes se abordan de la mano de un experto temas concretos del trabajo del día a día de las notarías que pueden suscitar dudas o necesitar aclaraciones. Las sesiones son celebradas de forma online y, al finalizar cada una de ellas, se pone a disposición de los interesados el video de la sesión, la presentación y los materiales complementarios a través de la página web de la Fundación. Además, también existe la posibilidad de volver a escuchar la sesión a través del podcast de Fundación Notariado Práctica Notarial, disponible en la plataforma Spotify.

Cerca de los que están cerca

Los Premios Cerca de los que están cerca se han convertido en un punto de encuentro entre el tejido asociativo y el Notariado, creando una red de colaboración. La Fundación Notariado ha asumido así un papel dinamizador, impulsando proyectos que fortalecen la cohesión social y ponen en valor a uno de los grupos poblacionales más importantes. Convocados junto a la Fundación Aequitas, y con la colaboración de la Plataforma de Mayores y Pensionistas.

Temas que importan

Otra de las principales iniciativas impulsadas por la Fundación Notariado en el ámbito social son los Foros Fundación Notariado: Temas que importan, un espacio de diálogo entre el Notariado y la Sociedad en el que a lo largo de los años se han abordado cuestiones de actualidad que preocupan a la sociedad: juventud y propiedad, sucesiones, parejas de hecho, acuerdos de convivencia o vivienda, entre otros.

CURSO DE VERANO

La Fundación Notariado impulsa desde hace años el Curso de verano en San Sebastián, organizado junto al Consejo General del Notariado y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Este encuentro, que en su dos últimas ediciones ha puesto el foco en la vivienda. se ha consolidado como un foro de referencia para el debate público en torno a los grandes desafíos sociales, económicos y jurídicos que debe afrontar España.

MIRANDO AL FUTURO

Refundada en 2019, la Fundación Notariado se proyecta hacia el futuro con una vocación renovada: seguir siendo un puente entre el Derecho y la Sociedad, y un espacio donde la seguridad jurídica se una a la empatía y la innovación. En los próximos años, la institución continuará fortaleciendo y ampliando sus colaboraciones con universidades, entidades sociales y organizaciones culturales para llegar a nuevos públicos y territorios. “Queremos seguir siendo útiles a la sociedad y fieles a los valores que nos inspiran: confianza, servicio y humanidad”, subraya su presidenta, Concepción Pilar Barrio Del Olmo. El objetivo es claro: que la fundación continúe siendo una referencia en la proyección social del Notariado español; un espacio donde el conocimiento jurídico, la cultura y la solidaridad se entrelacen para construir una sociedad más justa, enriquecida y cohesionada.