El Colegio Notarial del País Vasco organizó, en noviembre, el acto de apertura del curso de la Academia Vasca de Derecho (AVD-ZEA), con la presencia de representantes institucionales, políticos, notariales y del sector jurídico. La lección inaugural tuvo como protagonista al presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz, que habló sobre Libertad civil y “mores maiorum”.
El encuentro estuvo presidido por el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana; y contó con la presencia de la Consejera de Gobernanza Pública y Autogobierno, Olatz Garamendi; la fiscal superior del País Vasco, Carmen Adán; el presidente de la Academia Vasca de Derecho, Andrés M. Urrutia; la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto, Gema Tomás; el político y patrono de la Fundación Aequitas, Emilio Olabarría; y el decano de los notarios vascos, Diego Mª Granados, quien ejerció de anfitrión.
Se sumaron al acto otros notarios, magistrados, abogados y familiares de Adrián Celaya, ya que en mitad del encuentro se entregaron los premios a Jóvenes Juristas, que llevan el nombre del destacado catedrático.
Tras la presentación por parte del decano del colegio, Diego Mª Granados, el presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sanchiz, dictó la lección magistral Libertad civil y «mores maiorum». En palabras de su autor, la esencia del Derecho Civil radica en esa conjunción entre la “libertad” por un lado y las mores o costumbres propias de los mayores que representan; a la postre, los buenos usos y costumbres. Esta es la raíz de la que surgen antiguamente los derechos forales.
EL PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DEL NOTARIADO DICTÓ LA LECCIÓN MAGISTRAL LIBERTAD CIVIL Y «MORES MAIORUM»
Derechos civiles propios
El conferenciante se centró en la evolución histórica de los derechos civiles propios de los territorios forales y su comparación con la legislación castellana. El tránsito del imperio de la costumbre al imperio de la ley, el sentido de la equidad y su plasmación en el naturalem sensum o sentido común.
Finalmente, a la vista de cómo se fraguaron los derechos llamados antiguamente forales, examinó el diferente asunto de la libertad civil en las distintas legislaciones, y en especial en lo que atañe a la libertad de testar y a la situación del cónyuge viudo o el superviviente de la pareja. En el curso de la conferencia, puso de manifiesto la peculiar gestación del Derecho del País Vasco, de sus fueros y resaltó el acierto, digno de encomio, que supone su regulación de la libertad civil coherente con la mejor tradición.
Por último, advirtió del peligro al que se encuentra sometido el Derecho Civil, cuando no se produce de manera sosegada o paulatina, como fue tradición, sino que nace de impulsos legislativos al margen de la costumbre, en cuyo caso hay que extremar la atención para asentar los preceptos legales, como reconoce la Ley gallega, en el derecho vivo, genuinamente real, sin experimentos teóricos.
En este sentido, explicó que las diferentes legislaciones civiles constituyen una riqueza, una cantera de la que los prácticos y, especialmente los notarios, pueden extraer soluciones e importarlas por vía convencional, de un derecho a otro en beneficio de los ciudadanos y de la sociedad en general.
Al finalizar la lección inaugural, y tras la intervención del presidente de la Academia Vasca de Derecho, tomó la palabra Olatz Garamendi, Consejera de Gobernanza Pública y Autogobierno, quien subrayó «la importancia de la costumbre como fuente del Derecho en tanto que deriva del ejercicio continuado de la libertad civil».
Garamendi precisó que no sólo se refiere a las costumbres de nuestros mayores y antepasados, sino «a toda costumbre» y apuntó que, «al contrario que en Navarra, con carácter general, la costumbre contra legem no tiene valor en el Derecho Civil vasco, como de antiguo dejó sentado la jurisprudencia».
Añadió, sin embargo, que además de que pueden citarse «algunos ejemplos históricos de costumbres que se han impuesto contra la Ley, en Euskadi esta afirmación general requiere ser matizada por la aplicación del principio de libertad civil y la presunción del carácter dispositivo de la Ley, de forma que, en nuestro país, la libertad conforma costumbre y Derecho, incluso contra la Ley, si la Ley es dispositiva y no imperativa».
Las palabras de Iñaki Subijana, presidente del TSJPV, pusieron punto final al acto de apertura del Curso de la Academia Vasca de Derecho (AVD-ZEA).