Empresa familiar: Crecer o subsistir

ENTRE MAGNITUDES

La productividad es una de las principales asignaturas pendientes de la economía española.

Empresa familiar: Crecer o subsistir

FERNANDO GEIJO

Los grandes grupos familiares españoles subrayan que la mejora de su competitividad pasa por ganar escala, reducir el absentismo laboral y superar la parálisis política actual en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y el auge del proteccionismo. El cambio de reglas en el comercio mundial obliga a estas empresas a replantear su estrategia y poner en valor sus evidentes ventajas y fortalezas competitivas.

Progresar o quedarse atrás. Las compañías familiares se enfrentan en España a una encrucijada que incluye desafíos como la presión derivada del aumento de los costes, la escasez de talento profesional y la transformación tecnológica. Sin embargo, este modelo empresarial cuenta con evidentes ventajas comparativas, como su demostrada capacidad para generar valor, el mimo a su personal y la cohesión territorial que genera en las comunidades donde operan, lo que las mantiene como un sólido activo de nuestro tejido productivo.

De hecho, constituye uno de los pilares menos visibles pero más determinantes de la economía española. Su peso es abrumador: más del 90% de las empresas del país responden a este modelo y concentran en torno al 70% del empleo privado, según datos del Instituto de la Empresa Familiar (IEF). Sin embargo, su relevancia económica no las protege de un entorno cada vez más exigente, dominado por la falta de certezas que genera un ambiente político percibido como poco favorable.

El futuro

Los retos que vislumbran en España en los próximos años no dejan de aumentar en un mundo en permanente evolución, como se constata en el análisis técnico realizado por McKinsey & Company bajo el título: El futuro de la empresa familiar: sus retos y contribución diferencial. Un trabajo que combina datos, entrevistas realizadas a más de cien directivos y comparativas internacionales para dibujar un escenario dual de contrastes con compañías resilientes y competitivas pero sometidas a tensiones estructurales que ponen en cuestión su viabilidad futura.

 


MÁS DEL 90% DEL TEJIDO EMPRESARIAL EN ESPAÑA ESTÁ COMPUESTO POR EMPRESAS FAMILIARES


 

Así lo vienen advirtiendo desde hace tiempo los grandes grupos integrados en el IEF. La organización independiente y sin ánimo de lucro, fundada en Barcelona en 1992, agrupa a más de un centenar de sociedades -entre ellas Acciona, Barceló, Gestamp, Inditex, Mercadona o Puig- y a 18 asociaciones territoriales. Empresas ya consolidadas, muchas con amplia presencia internacional, que coinciden en un mismo diagnóstico: sin tamaño será imposible competir en un entorno marcado por la fragmentación del comercio global y una creciente presión regulatoria.

Navegar la incertidumbre

Durante años, la empresa familiar ha construido su fortaleza sobre la prudencia financiera, la visión a largo plazo y el arraigo territorial. Atributos que siguen marcando la diferencia, pero que hoy resultan insuficientes. Sobre todo, ante cuestiones como la inflación, el encarecimiento de los costes, las disrupciones en las cadenas de suministro y la acelerada transformación tecnológica, que han elevado de forma sustancial el listón competitivo.

El mensaje que emerge es inequívoco: crecer ya no es una opción, sino una exigencia para sobrevivir. Así lo indican en el estudio los grandes grupos familiares, que asisten a una creciente concentración del mercado en torno a grandes actores globales. La deriva hacia estructuras cada vez más consolidadas -en sectores como la distribución, la industria o la energía, entre otros- estrecha el margen para la entrada de nuevos competidores y castiga sobremanera a las corporaciones de menor dimensión.

 


LA FACTURACIÓN CONJUNTA DE LOS CIEN GRUPOS FAMILIARES MÁS IMPORTANTES SUPONE EL 16% DEL PIB ESPAÑOL


 

La familia al poder

Los grandes grupos que integran el IEF conforman una auténtica élite empresarial con un peso económico decisivo. Su facturación conjunta equivale, según datos de la asociación, al 16% del PIB español. Una magnitud que refleja su capacidad para generar empleo, atraer inversión y sostener la actividad industrial del país.

Estas compañías han mostrado una resiliencia superior a la media. En los últimos años, muchas han intensificado su internacionalización, diversificado negocios y reforzado su apuesta por la innovación. Pero son también las primeras en señalar los factores internos que erosionan su competitividad. Entre ellos, el señalado informe de McKinsey destaca dos riesgos que se repiten con insistencia: el absentismo laboral y la parálisis legislativa.

Más caro e incierto

La presión sobre los costes y los márgenes se ha convertido en el principal desafío para la empresa familiar. Cerca del 69% de las compañías encuestadas para el citado estudio identificó este factor como su mayor preocupación estratégica. El encarecimiento de la energía, la subida de las materias primas y la volatilidad geopolítica han deteriorado igualmente la rentabilidad, con un impacto acusado en los sectores industrial y manufacturero. Y todo ello, sin incluir las consecuencias en los precios energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio.

El contexto internacional tampoco juega a favor. En España, el coste de la electricidad se ha incrementado alrededor de un 60%, frente al 14% en Estados Unidos y apenas un 10% en China, según señalan los autores de la publicación. Una brecha que lastra la competitividad de las empresas europeas y reduce su margen de maniobra para invertir en innovación, digitalización y atracción de talento, palancas clave del crecimiento.

A esta presión se añade una mayor exposición a los riesgos geopolíticos. La economía europea presenta un grado de apertura comercial un 30% superior al de Estados Unidos y un 70% mayor que el de China, lo que aumenta su vulnerabilidad ante disrupciones globales, tanto en las cadenas de suministro como en los mercados financieros.

Reformas bienvenidas

La parálisis legislativa es una de las principales preocupaciones de la empresa familiar en España. El prolongado bloqueo político ha retrasado reformas estructurales y generado una elevada incertidumbre regulatoria, dificultando la planificación empresarial, como indican los consultados en el análisis para el IEF.

La falta de consensos en ámbitos clave como la fiscalidad, el mercado laboral o la energía frenaría la inversión y debilitaría la competitividad, principalmente en las compañías familiares, cuya estrategia se basa en decisiones a largo plazo y en un marco normativo estable, señalan los encuestados.

 


ELEVADOS COSTES, ESCASO TAMAÑO Y ABSENTISMO LABORAL ENTRE LOS PRINCIPALES RETOS DEL SECTOR


 

Cambio de reglas

A los riesgos internos se suman las tensiones internacionales que están transformando el entorno económico global. La guerra en Ucrania ha disparado los precios de la energía y las materias primas, especialmente en Europa, presionando los costes empresariales mientras que los conflictos en Gaza, Líbano e Irán incrementan la incertidumbre sobre mercados energéticos y rutas comerciales clave.

Paralelamente, el giro proteccionista impulsado por Estados Unidos ha acelerado la fragmentación del comercio internacional mediante aranceles, subsidios y la reubicación de parte de las cadenas de suministro. Ante este escenario, la Unión Europea busca reforzar su autonomía estratégica a través de nuevos acuerdos comerciales, como los impulsados con Mercosur y la India, al tiempo que asume que, ante la desaparición del viejo orden mundial, “Europa debe construir su propio camino y encontrar nuevas formas para cooperar con sus socios, sin renunciar a la defensa del sistema basado en normas”, como advirtió la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

En busca del tiempo perdido

En la actual coyuntura global, Europa parte con desventaja. Según el análisis de McKinsey, sus empresas generan, de media, un 33% menos de ingresos que las estadounidenses, lo que limita su capacidad de inversión, innovación y crecimiento.

Los conglomerados familiares españoles, pese a su resiliencia, afrontan además mayores costes energéticos, una regulación más compleja y un mercado de capitales menos desarrollado. Esta realidad, como aseguran los autores del informe, refuerza la necesidad de ganar tamaño y aumentar ingresos para competir en igualdad de condiciones, invertir en tecnología, atraer talento y diversificar riesgos en un entorno cada vez más volátil.

Estamos contratando

A pesar de las recientes mejoras, la productividad sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes de la economía española. Durante décadas, el crecimiento productivo del país ha permanecido por debajo de la media europea. Ante esta tesitura, los consorcios familiares destacan, según recoge el estudio, por su estabilidad laboral y su mayor inversión en formación, aunque admiten que estas ventajas no son suficientes para cerrar la brecha.

La captación y retención del talento se ha convertido en una prioridad estratégica. Los grandes grupos familiares compiten a nivel global por perfiles tecnológicos y directivos, mientras enfrentan la escasez de profesionales en oficios y sectores clave como la industria o el turismo. A esto se suma el debate sobre las nuevas formas de trabajo, donde la anhelada flexibilidad choca con la necesidad de compromiso, complicando la gestión de las plantillas.

Los grandes grupos familiares compiten a nivel global por perfiles tecnológicos y directivos.

Adaptarse o morir

Las empresas familiares coinciden en una serie de prioridades estratégicas que implican la necesidad de acometer un reenfoque basado en el crecimiento, ya sea orgánico o a través de adquisiciones y alianzas; diversificar riesgos y acceder a mercados más amplios mediante una estrategia que apuesta de forma decidida por la internacionalización y, también, por la profesionalización de la gestión y del gobierno corporativo.

Y todo ello sin renunciar a los valores tradicionales que caracterizan este exitoso modelo empresarial: visión a largo plazo, compromiso con las personas y arraigo territorial. Unas compañías que, en esta misma línea, incluyen en su ADN aspectos como la natural inclinación por la continuidad del negocio, salvando el escollo del relevo generacional y el control accionarial de la familia fundadora, sin olvidar los roces entre las diferentes ramas en el delicado equilibrio de poder a la hora de ejercer la gestión en el día a día.

Las empresas europeas generan un 33% menos de ingresos que las estadounidenses.

Competitividad en entredicho

Riesgos que afectan a la productividad de las empresas familiares:

  • Altos niveles de absentismo laboral.
  • Bloqueo legislativo y marco regulatorio incierto.
  • Incremento de los costes energéticos y de las materias primas.
  • Fragmentación del comercio global.
  • Creciente tensión geopolítica.
  • Limitaciones de tamaño frente a los competidores internacionales.

La paradoja del capital humano

Con una tasa de desempleo próxima al 10%, las empresas familiares tienen en España problemas para contratar. En este sentido, los profesionales consultados por McKinsey destacaron carencias en tres ámbitos clave: en primer lugar, en el tecnológico, debido a la competencia global de las multinacionales, con mejores salarios y carreras más atractivas; también en los oficios tradicionales, especialmente en construcción e industria, donde la falta de relevo generacional agrava la escasez de profesionales; y por último, en la hostelería y el turismo, dadas las exigentes condiciones laborales que dificultan la fidelización de los trabajadores a largo plazo.

La economía europea presenta un grado de apertura comercial un 30% superior al de Estados Unidos.

Ojo al dato

El futuro de la Empresa Familiar. Sus retos y contribución diferencial, realizado por McKinsey & Company para el Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y su Red de Cátedras, en colaboración con Safer, presenta el informe Relevancia y supervivencia de la Empresa Familiar. La Empresa Familiar en España 2025, con una visión integral del papel que desempeñan las empresas familiares en la economía española.

“Retos de la empresa familiar para garantizar su continuidad”, por Juan Francisco Corona

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ENTRE MAGNITUDES

JUAN FRANCISCO CORONA ,

Catedrático de Economía Aplicada. Rector Honorario de la Universidad CEU Abat Oliba. Exdirector general del Instituto de la Empresa Familiar (IEF)

Sin empresas familiares que se transmitan a través de las generaciones no es posible garantizar el crecimiento de la economía a largo plazo"

Retos de la empresa familiar para garantizar su continuidad

Una empresa familiar se enfrenta a dos tipos de retos para garantizar su continuidad: los propios de cualquier empresa que opere en el mercado y los específicos de su carácter familiar, aunque todo ello aparece oportunamente compensado porque en caso de una buena gestión la empresa familiar no sólo se beneficia de la misma sino también de los factores positivos adicionales que le reporta su carácter de familiar.

En este sentido, puede desaparecer por los mismos motivos que cualquier otra empresa: tamaño insuficiente, tecnología inadecuada, planificación errónea, carencias de capital financiero, falta de adaptación en el mercado, y en general, cualquier otra deficiencia de gestión.

Política económica

Sin embargo, y desde el punto de vista de la supervivencia, la experiencia disponible demuestra que la desaparición de empresas familiares suele estar relacionada más directamente con una serie de factores diferentes a los que acabamos de exponer: los que se derivan directamente de su carácter familiar y los que son consecuencia directa de la política económica.

En el ámbito de las empresas familiares, podemos referirnos a problemas de tipo financiero como, por ejemplo, la incapacidad de incorporar capital para crecer, internacionalizarse o mejorar tecnológicamente sin diluir la participación de la familia en la propiedad, o la incapacidad para congeniar adecuadamente la necesidad de liquidez de la familia y la necesidad de capitalización de la empresa.

En una línea muy parecida podríamos considerar las dificultades para atraer, motivar y retener a ejecutivos profesionales no familiares, que permitan introducir las mejoras necesarias en orden a modernizar la empresa y adaptarla a unos mercados cuya velocidad de cambio cada vez es más explosiva.

Problemas familiares

Pero por encima de todo se encuentran los problemas estrictamente familiares, entre los que destacan la resistencia por parte de las generaciones en el poder para renunciar en el momento oportuno, las rivalidades entre miembros de la generación al mando que dificultan la consecución de acuerdos sobre la elección del sucesor o sucesores, o la incapacidad de distinguir adecuadamente entre los distintos roles de familiar, propietario y gestor de la empresa que en muchas ocasiones desempeñan varias personas pertenecientes a la familia.

En la práctica el problema número uno consiste en garantizar la continuidad de la empresa familiar a través de un proceso eficiente de sucesión generacional. Obviamente, cada empresa y cada familia son un mundo aparte, y por lo tanto no se puede generalizar, pero la experiencia demuestra que existen unas prácticas recomendadas que resultan extremadamente útiles para proteger el futuro de la empresa: la decisión de aceptar el relevo generacional en el momento oportuno, y la planificación estratégica con mucha antelación del proceso en sí. En este sentido, la existencia de períodos de bastón de mando compartido en los cuales la vieja y la nueva generación gobiernan conjuntamente, junto con la protocolización de órganos de gobierno y accionistas junto con el rol de la familia en la empresa, son instrumentos que adecuadamente canalizados ayudan enormemente a incrementar la trayectoria vital de las empresas familiares.

Obstáculos

Desde el punto de vista de la política económica, una observación detallada de la demografía empresarial nos permite apreciar que las cifras muy significativas de creación de empresas conviven con una elevada tasa de mortalidad de las mismas. Esta última se concentra en las empresas de más reciente creación, lo que sugiere que más allá de las clásicas barreras de entrada, existen importantes obstáculos a la consolidación empresarial. Por dicho motivo, el riesgo de desaparición de una empresa disminuye en la medida en que aumenta su antigüedad, lo que aconseja que la política económica priorice aquellas medidas que contribuyan a superar el periodo crítico de los primeros años de existencia de la empresa.

Para ello es preciso formular políticas que impulsen el nacimiento y consolidación de empresas (reducir regulaciones, eliminar barreras fiscales, facilitar el acceso a la financiación, incentivar I+D+i, etc.). Pero al mismo tiempo hay que tener presente que las características propias de las empresas familiares suponen una ayuda muy importante para superar los años críticos de supervivencia, por lo que es necesario diseñar un marco económico y legal orientado a favorecer la cultura de la empresa familiar, a facilitar su creación y a ayudar a su supervivencia.

Ante la evidencia, sobradamente probada, de la existencia de una correlación positiva entre aumento del número de empresas y crecimiento económico, es evidente que el futuro de la economía española descansa, en buena medida, en manos de las empresas familiares.

Sin empresas familiares que nazcan, crezcan y se transmitan a través de las generaciones no es posible garantizar la estabilidad y crecimiento de la economía a largo plazo. Todas las medidas que se adopten para favorecer la creación, consolidación y continuidad de las empresas familiares, configurarán una política económica acertada y efectiva en pro de un incremento del bienestar social.

Entrevista a Ángel Martínez León, presidente del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria

ENTRE MAGNITUDES

Hay que regular para que no suceda que cualquiera pueda ser agente inmobiliario"

Ángel Martínez León,

presidente del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria

JOSÉ MARTÍNEZ CARRASCOSA

Ángel Martínez León preside el Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (CGCOAPI), una institución con más de 75 años de historia que representa al colectivo ante las Administraciones públicas y trata de impulsar las políticas de vivienda. En esta entrevista analiza la situación del mercado y reclama que, para ejercer la actividad de agente inmobiliario, se exijan unos estándares de profesionalización que refuercen la protección del consumidor en las transacciones inmobiliarias.

¿Qué funciones realiza el Consejo General que preside?

– Desde nuestro nacimiento, hace más de 75 años, la labor que hemos tenido es de interlocución con las Administraciones Públicas sobre temas relacionados con el sector inmobiliario, la vivienda y la regulación profesional. Nuestro objetivo es defender al colectivo de agentes de la propiedad inmobiliaria y al consumidor. Además, allí donde no hay consejos autonómicos prestamos ayuda para la interlocución con la Administración autonómica. La semana pasada, por ejemplo, asistimos al Parlamento cántabro para apoyar al Colegio de Cantabria en la tramitación de la Ley de Vivienda. En estos 75 años hemos atravesado muchos vaivenes políticos y siempre nos hemos ido adaptando.

-¿Qué labor realizan los agentes de la propiedad inmobiliaria y en qué son útiles para la sociedad?

– El agente de la propiedad inmobiliaria cumple una función en la intermediación y en las transacciones inmobiliarias que realizan los clientes: en las compraventas, en los arrendamientos, en las operaciones de tasación o en los informes a la Administración de Justicia, etc. Hasta el año 2000 la profesión tenía reserva de actividad, y en el año 2000 el sector se liberalizó, pero no se reguló. Ahora mismo la regulación española no exige formación para ser agente inmobiliario y eso deja desprotegido al consumidor. Comprar una vivienda es una de las inversiones más importantes y el usuario puede estar desprotegido. Nosotros queremos aportar valor desde la génesis del contrato y también protección jurídica en la fase previa, hasta que el consumidor llega al fedatario público, al notario.

-¿Ha habido algún avance?

– Vamos cumpliendo hitos e intentamos que las comunidades autónomas creen registros de agentes inmobiliarios obligatorios. El registro de profesionales garantiza que se cuenta con un seguro de responsabilidad civil, con una formación mínima acreditada y con un lugar físico al que poder acudir en caso de tener que localizarle por algún motivo. No buscamos privilegios, sino una garantía para los consumidores: que haya capacitación del profesional y solvencia.  Esto provocaría que si hubiera un menoscabo por mala praxis se puediera resarcir. Han pasado gobiernos de distintos colores políticos y seguimos igual desde el año 2000: con consumidores desprotegidos.

-¿Cree que la sociedad conoce su función en toda su amplitud?

– No la conoce realmente. Desde el Consejo General tratamos de trasladar a las Administraciones la desprotección del consumidor y el problema de la desprofesionalización. Muchas veces se asombran de que para intermediar en una operación inmobiliaria no haga falta formación. Por eso tenemos que trasladar la importancia de que se profesionalice nuestra función.

 


“QUEREMOS APORTAR VALOR DESDE LA GÉNESIS DEL CONTRATO Y PROTECCIÓN JURÍDICA EN EL PROCESO PREVIO A ACUDIR AL NOTARIO”


 

-Ha reclamado la importancia de mejorar el acceso al mercado, colaborar con la Administración e impulsar políticas de vivienda. ¿Han podido impulsar algún avance?

– Sí. En Cataluña existe el registro obligatorio. Actualmente también lo tiene la Comunidad Valenciana. En Andalucía se ha recogido el registro obligatorio en su nueva Ley de Vivienda. Y la semana pasada estuvimos en Cantabria y expuse la medida a los grupos políticos: dijeron que estaban a favor y que es una medida a tener en cuenta. Un registro voluntario, como en la Comunidad de Madrid, no evita el mercado oportunista. Lo que queremos es evitar que los agentes no estén formados o no aporten garantías frente a posibles errores.

-¿Cómo es la colaboración entre los agentes de la propiedad y los notarios?

– Nosotros somos la antesala del notario y preparamos contratos que después se reflejan en una escritura pública. A nivel institucional, el Consejo General de los Agentes de la Propiedad y el Consejo General del Notariado tuvimos una reunión y salimos muy satisfechos y vamos a estrechar la colaboración. No es lo mismo cuando a una notaría llega una operación gestionada por un profesional que cuando llega por alguien sin conocimientos suficientes.

-El Notariado ha abierto recientemente el Portal Estadístico de la vivienda. ¿Lo conoce? ¿Aporta valor?

– Aporta gran valor. Los datos son esenciales para conocer precios y tomar las decisiones adecuadas. Cuanta mayor sea la información menor será el riesgo a equivocarnos. Y cuanta más información tengan las Administraciones sobre las transacciones y los precios, mejor podrán tomar decisiones en beneficio del ciudadano.

 


“RECLAMAMOS EL REGISTRO OBLIGATORIO DE AGENTES INMOBILIARIOS PARA MAYOR PROTECCIÓN DE LOS CONSUMIDORES“


 

-El Notariado propone que los contratos de arrendamiento se formalicen en escritura pública para dar más seguridad. ¿Cómo valora esa propuesta?

– El arrendamiento es una de las transacciones de las que tenemos menor conocimiento. Si la Administración no tiene información de cuántos agentes inmobiliarios hay, de un censo de aquellas personas que nos estamos dedicando a la transacción inmobiliaria, menos aún del número de arrendamientos. Protocolizar y gestionar los contratos aportaría mayor seguridad jurídica; podría ayudar a esa transparencia y a un trabajo conjunto entre agentes de la propiedad y el Notariado. El arrendamiento necesita ser transparente como lo es la compraventa: con datos, precios, e información.

-El Gobierno ha impulsado la creación del Consejo Asesor de la Vivienda. ¿Qué puede aportar ante la tensión inmobiliaria?

– Estuvimos en la primera mesa, en la que también estaba la presidenta del Consejo General del Notariado, Concepción Pilar Barrio Del Olmo, y coincidimos en que tener datos del mercado de la vivienda es muy importante. Los agentes de la propiedad podemos aportar conocimiento del día a día. Nuestra percepción es que la mayoría de contratos de arrendamiento son de viviendas en manos de particulares. Nosotros consideramos que la Ley de vivienda se focaliza mucho en la parte social, que me parece muy importante, pero se olvida del derecho de propiedad, algo que es sagrado en un Estado de derecho. En su momento, dijimos que las medidas que se pretendían, que después se hicieron realidad, iban a distorsionar el mercado, iban a provocar un efecto contrario al deseado. Y el tiempo, que es un juez insobornable que quita y da razones, nos ha dado la razón. Así que la Ley de vivienda yo creo que se debe de retocar.

-¿Cómo se puede frenar la escalada de precios de la vivienda?

– Es un problema real y viene de mucho tiempo. Ha faltado políticas reales de vivienda y se ha pensado a corto plazo. Hace falta un pacto de Estado entre las grandes fuerzas políticas y una hoja de ruta a veinte o veinticinco años, gobierne quien gobierne. También debe estar representadas las comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias. El mercado es localista: hay que analizarlo y buscar equilibrio. Si polarizamos, estaremos más lejos.

-¿Qué opina de reducir los pisos turísticos como vía para mejorar el mercado?

– Los pisos turísticos están dando quebraderos de cabeza. Yo creo que se puede regular de otra manera, poniendo el foco en la habitabilidad de las ciudades, buscando un equilibrio. La vivienda tiene que ser un eje principal y un objetivo dentro de las políticas de Estado, comunidades autónomas y municipios. Debemos mejorar la sociedad para los que vienen detrás.

-Usted lleva más de veinte años en el sector. ¿Qué aconsejaría a una persona que busca vivienda en 2026?

– Que tenga claro qué busca y, si puede, ponerse en manos de un profesional serio, capacitado y solvente. Que no tenga prisa, una vivienda se compra de manera tranquila, sosegada y sin presiones. No se puede estar en una operación inmobiliaria con el corazón encogido. Y hay que regular para que no suceda que cualquiera pueda ser agente inmobiliario. Si los cimientos son débiles, el futuro de la casa traerá problemas.

Entrevista a Pablo Abascal, presidente del CGCAFE

ENTRE MAGNITUDES

La relación con el Notariado es fundamental para cerrar el círculo de la seguridad jurídica inmobiliaria"

Pablo Abascal,

presidente del CGCAFE

Carlos Capa

Pablo Abascal González es el presidente del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España (CGCAFE), cargo que ocupa desde junio de 2022. Anteriormente presidía el Colegio de Administradores de Fincas de Bizkaia. En esta entrevista nos acerca la labor de este colectivo profesional, que, según sus propias palabras, enfrenta dos graves problemas: una gran sobrecarga de trabajo y una soledad enorme.

-Como presidente del CGCAFE, ¿qué diagnóstico hace hoy de la salud de las comunidades de propietarios en España en términos de convivencia, morosidad y sostenibilidad económica?

– Como administradores que estamos a pie de calle, el diagnóstico es de una exigencia máxima. Intentamos hacer todo lo que está en nuestra mano para que las comunidades sean espacios de bienestar, pero nos enfrentamos a un parque inmobiliario que envejece y una morosidad que, aunque luchamos por contenerla con gestión diaria, sigue lastrando el avance de muchos hogares. Nuestra labor no es solo «llevar papeles», sino aplicar una planificación estratégica que garantice la sostenibilidad del edificio. Ponemos todo nuestro esfuerzo en pasar de la gestión de la urgencia a una gestión técnica avanzada, porque entendemos que cada comunidad es un proyecto de vida que merece ser cuidado con rigor. No obstante, la sobrecarga de trabajo y la soledad del administrador de fincas colegiado es enorme.

 


“INTENTAMOS HACER LO POSIBLE PARA QUE LAS COMUNIDADES SEAN ESPACIOS DE BIENESTAR, PERO NOS ENFRENTAMOS A UN PARQUE INMOBILIARIO QUE ENVEJECE Y UNA MOROSIDAD QUE SIGUE LASTRANDO”


 

-La complejidad y dispersión normativa en vivienda y propiedad horizontal es cada vez mayor. ¿Dónde sitúa usted los principales focos de inseguridad jurídica para los administradores de fincas y para los vecinos, y qué cambios legislativos consideran prioritarios?

– La mayor inseguridad nace de intentar gestionar realidades del siglo XXI con herramientas legales de 1960. A pesar de que ponemos todo nuestro empeño en cumplir la norma, la actual Ley de Propiedad Horizontal (LPH) está desvirtuada. Se necesita una ley nueva que ordene estructuradamente la propiedad horizontal y de garantías a los propietarios. Es urgente una reforma que agilice la adopción de acuerdos y que dote de seguridad técnica al administrador. Asumimos la responsabilidad de interpretar una maraña normativa compleja para proteger el patrimonio inmobiliario, y un marco legal claro es la mejor herramienta para que nuestro trabajo sea realmente eficaz.

 


“LAS COMUNIDADES NECESITAN PEDAGOGÍA Y UN ACOMPAÑAMIENTO TÉCNICO-JURÍDICO CONSTANTE”


 

-El CGCAFE ha sido muy activo en la defensa de una reforma profunda de la Ley de Propiedad Horizontal. ¿En qué puntos concretos creen que esa reforma puede cambiar la vida cotidiana de las comunidades de propietarios?

– La reforma que impulsamos, y que recientemente ha visto avances en el Senado, busca simplificar la vida del ciudadano. Proponemos medidas como la unificación de convocatorias para evitar esperas innecesarias, la conciliación familiar de todos, propietarios y administradores, y la validez de las juntas telemáticas o mixtas. Esto no es modernidad por modernidad; es facilitar que el vecino pueda participar en las decisiones de su casa sin que su agenda o su situación profesional o familiar sea un obstáculo. Queremos que la ley sea un aliado de la accesibilidad y la eficiencia energética, permitiendo que las mejoras en el edificio se aprueben con agilidad, revalorizando así la propiedad de cada propietario (pero garantizando su sostenibilidad económica) que ha visto cómo se incrementan sus cuotas, y el equilibrio que tiene que existir entre el derecho de propiedad y el deber de conservación.

-Rehabilitación energética, fondos Next Generation y eficiencia del parque inmobiliario: ¿cree que las comunidades están realmente preparadas para dar este salto o falta aún mucha pedagogía y acompañamiento técnico-jurídico?

– Somos conscientes de que el reto de la sostenibilidad es enorme y, con total humildad, asumimos el papel de guías en este proceso. Las comunidades necesitan pedagogía y un acompañamiento técnico-jurídico constante. El administrador no solo tramita una subvención; lidera un cambio cultural hacia la eficiencia. No es un camino fácil, pero estamos haciendo todo lo posible para que ni un solo euro de los fondos europeos se pierda por falta de gestión, transformando edificios antiguos en hogares sostenibles y confortables.

 


“GESTIONAMOS EL AHORRO DE TODA UNA VIDA DE MUCHAS FAMILIAS, Y ESO ES UNA RESPONSABILIDAD QUE NOS TOMAMOS MUY EN SERIO”


 

-Una de las preocupaciones recurrentes es la lucha contra la morosidad en las comunidades. ¿Qué herramientas jurídicas y de gestión consideran más eficaces y qué papel puede jugar aquí una futura reforma procesal del monitorio?

– La morosidad no es solo un número: es una carga que soportan los propietarios que sí cumplen. Nuestra gestión se basa en el uso de datos y métricas para actuar de forma preventiva, pero necesitamos que la Ley nos respalde. Defendemos que el certificado de deuda sea un título ejecutivo más ágil. Todo esto se hace desde el respeto, pero con la firmeza de quien defiende los intereses de la colectividad frente al incumplimiento individual.

–Los administradores de fincas manejan datos sensibles, acuerdos complejos y decisiones que afectan al patrimonio de las familias. ¿Cuáles son, a su juicio, las claves para reforzar la seguridad jurídica en esa gestión diaria y qué apoyo ofrecen los Administradores de Fincas en este terreno?

– La clave de la seguridad es la profesionalización real y el método. Gestionamos el ahorro de toda una vida de muchas familias, y eso es una responsabilidad que nos tomamos muy en serio. Por ello, apostamos por protocolos de cumplimiento normativo proactivo. El CGCAFE garantiza que sus colegiados cuenten con un seguro de responsabilidad civil, algo que debería ser obligatorio para cualquiera que gestione dinero ajeno. No improvisamos; trabajamos con procesos claros para que el propietario tenga la confianza de que su patrimonio está en buenas manos.

 


“LA MAYOR INSEGURIDAD NACE DE INTENTAR GESTIONAR REALIDADES DEL SIGLO XXI CON HERRAMIENTAS LEGALES DE 1960”


 

-España avanza en la digitalización de la edificación y de la gestión inmobiliaria. ¿Cómo está cambiando la digitalización la profesión de administrador de fincas y qué proyectos estratégicos impulsa el CGCAFE en este ámbito?

– La digitalización no viene a sustituirlos, sino a hacernos mejores. Al automatizar tareas administrativas gracias a una digitalización inteligente, liberamos tiempo para lo que realmente importa: atender a las personas. El futuro no son solo aplicaciones, sino usar la tecnología para que el vecino tenga acceso total a la información de su comunidad (transparencia) y para que nosotros podamos tomar decisiones basadas en datos reales, mejorando la eficiencia y reduciendo costes innecesarios.

-¿Cómo considera, desde su función, la situación de la seguridad jurídica, un ámbito de profunda relación con el Notariado? La función notarial es una pieza central en el ámbito inmobiliario. ¿Cómo valora la colaboración entre notarios y administradores de fincas y en qué ámbitos cree que podría intensificarse para dar más garantías a los ciudadanos?

– La relación con el Notariado es fundamental para cerrar el círculo de la seguridad jurídica inmobiliaria. Trabajamos codo con codo para asegurar que las transmisiones de fincas y los acuerdos complejos tengan todas las garantías legales. Esta alianza estratégica permite que el ciudadano se sienta protegido en los momentos clave, como la compra de una vivienda o la formalización de acuerdos comunitarios de gran calado. Es un trabajo coordinado en beneficio de la paz social.

-¿Cree que son suficientemente conocidas las funciones y utilidades de los Administradores de Fincas?

– A veces nuestro trabajo es invisible porque, cuando todo funciona bien, nadie se pregunta por qué. Queremos que se nos vea como lo que somos: gestores técnicos, jurídicos y mediadores que trabajamos por la corresponsabilidad del propietario.

-Por último, pensando en un propietario que apenas sabe qué hace su administrador de fincas:  ¿cómo le explicaría, en una frase, por qué es importante que su comunidad esté en manos de un profesional colegiado?

– Porque un administrador de fincas colegiado es garantía de seguridad y de una formación constante. Es el arquitecto de la convivencia y el guardián de la rentabilidad de su hogar, asegurando que su comunidad progrese bajo el rigor de la ley y no bajo el azar de la improvisación.

HUELLA DIGITAL

EL CGCAFE tiene abiertos perfiles tanto en X (antiguo Twitter ) como en LinkedIn, Facebook e Instagram. 

Los Administradores de Fincas tienen una web en la que informan de sus actividades y las de su presidente.

Fin del molesto spam telefónico

CONSUMO

Los consumidores llevan años reclamando una atención más personalizada, rápida y eficaz.

Fin del molesto spam telefónico

Marián Lezaun

El pasado 28 de diciembre entró en vigor la nueva Ley de Servicios de Atención a la Clientela. El texto supone un cambio significativo para todos los consumidores en España y traerá importantes mejoras en el servicio, así como la desaparición de las molestas llamadas spam. Sin embargo, los cambios apenas se han dejado notar y las asociaciones de consumidores ya empiezan a mostrar su decepción con la aplicación práctica del texto.

La atención al cliente debería ser el centro de cualquier relación comercial. Un cliente satisfecho es una garantía de éxito empresarial, un reto diario en cualquier compañía, independientemente de su tamaño. Pero una cosa es la intención y otra la realidad. Porque, aunque siempre hay excepciones, todos hemos sufrido el fastidio que supone llamar a una centralita para reclamar un producto defectuoso, un servicio mal prestado o el cobro de un recibo equivocado. Los consumidores llevan años reclamando una atención más personalizada, rápida y eficaz que evite, sobre todo, perder el tiempo. También se quejan de la necesidad de repetir varias veces qué es lo que necesitan, que las máquinas no les entiendan o que haya que llamar varias veces para dar con el departamento adecuado.

 


LA NUEVA LEY CONTEMPLA SANCIONES DE HASTA 100.000 EUROS PARA LAS EMPRESAS QUE NO APLIQUEN LA NORMA


 

Un año de plazo

Por eso, la nueva ley ha sido bien recibida por los todos. La norma, que da todo un año a las empresas para ponerse al día, promete acabar con esas tediosas llamadas, con las conversaciones imposibles, primero con operadores remotos y luego con robots, y con los interminables tiempos de espera a los que estamos acostumbrados. A partir de ahora, las compañías deberán atender la llamada de un cliente en menos de tres minutos y, en la mayoría de los casos, de manera personal. Algo impensable para los usuarios acostumbrados a estar en espera durante minutos o a que les inviten a abandonar la llamada porque todos los operadores están ocupados. Por eso, uno de los grandes avances de esta ley es que recoge la atención personalizada como un derecho fundamental del consumidor, lo que permitirá a cualquier cliente hablar con una persona física en tiempo real, desde el menú principal de la compañía y en el horario comercial de la misma.  

Las empresas deberán también evitar que se impongan barreras tecnológicas en la comunicación con los clientes, especialmente en el caso de las personas mayores, y deberá facilitar canales de comunicación para los consumidores que tengan alguna discapacidad.  Si bien es cierto que la norma es de aplicación general y que incluye sanciones económicas para aquellas empresas que no cumplan con los nuevos requisitos, la ley establece algunas excepciones, según el tamaño o el sector en el que opera la empresa.

 


EL TIEMPO DE ESPERA EN LAS LLAMADAS DEBERÁ REDUCIRSE HASTA UN MÁXIMO DE TRES MINUTOS


 

Cambios en el funcionamiento

Por eso, las empresas han acogido la norma con precaución porque, en primer lugar, acarrea importantes cambios en los servicios de atención actuales y porque va en   contra de la tendencia actual. Y es que es, la voluntad de esta ley resulta una paradoja si tenemos en cuenta que muchos de los centros de llamadas atendidos por Inteligencia Artificial (IA) están reduciendo los tiempos de espera considerablemente. Según un informe elaborado por la consultora Salesforce, la inteligencia artificial gestionará el 50% de los casos de atención al cliente en España en 2027, frente al 30% actual porque ya son muchos los clientes que consideran que la IA es mucho más rápida y eficaz que muchas personas.

No obstante, las asociaciones de consumidores señalan como una prioridad que las empresas que condicionan la vida del usuario realicen los cambios necesarios cuanto antes. Esas empresas, es decir, los denominados servicios básicos de interés general (suministros de agua, gas, electricidad, servicios financieros, seguros, transportes y comunicaciones) deben ser las primeras en ponerse al día con los requisitos de la ley. De hecho, para estas entidades, la legislación no hace distinciones por tamaño o facturación: “Cualquier empresa que preste estos servicios esenciales debe cumplir con los máximos estándares de calidad recogidos en la norma”. Para el resto de los sectores, la ley introduce un criterio de capacidad económica. Así, las grandes empresas deben adaptar sus estructuras para evitar sanciones. En este grupo se incluye a todas las compañías con más de 250 trabajadores y un volumen de negocios superior a los 50 millones de euros. Los call centers de estas empresas deberán atender también las consultas en las lenguas cooficiales: catalán, gallego y euskera. También las Administraciones Públicas quedarán sometidas a este nuevo rigor jurídico.

 


LOS CONSUMIDORES PODRÁN SER ATENDIDOS DE MANERA PERSONAL SIEMPRE QUE LO NECESITEN


 

Consumidores sin compensación

Sin embargo, las asociaciones de consumidores que reconocen los avances, echan de menos algunos cambios fundamentales. Por ejemplo, en FACUA-Consumidores en Acción señalan la falta de indemnizaciones automáticas. «Es una ley que reconoce nuevos derechos al consumidor pero no castiga a la empresa de forma directa para resarcir al usuario». Es decir, la principal queja de la entidad es que, si una empresa incumple (por ejemplo, te hace esperar 20 minutos o no resuelve en el plazo previsto), el consumidor no recibe una compensación económica directa. La empresa puede ser multada por el Estado, pero ese dinero no va al usuario afectado, lo que, según la asociación, reduce el incentivo de las compañías para cumplir a rajatabla. Por su parte, la OCU ha puesto el foco en la efectividad real frente al acoso telefónico. Aunque celebran que la ley permita declarar nulos los contratos que se realizan a través de llamadas no deseadas, mantienen sus dudas sobre si será suficiente para frenar a las empresas que operan desde fuera de la Unión Europea. También han señalado que el éxito de la ley dependerá de la inspección: si las comunidades autónomas no destinan recursos a auditar esos tiempos de espera, la ley podría quedarse en una declaración de buenas intenciones.

Las claves de la ley

La novedad más interesante de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela es que las empresas deberán identificar las llamadas comerciales con un código numérico específico (el número 400, según ha propuesto el Gobierno) y no podrán realizar llamadas no consentidas. Además, cualquier tipo de reclamación deberá estar resuelta en un plazo máximo de quince días, que se reducen a cinco en el caso de los cobros indebidos. La norma reclama a las empresas mucha más transparencia en el caso de los precios, que deberán estar claros desde el momento de la transacción. Además, el 95% de las llamadas deberán ser atendidas por una persona física y se tienen en cuenta las dificultades de personas vulnerables o con alguna discapacidad. También se obliga a las empresas que prestan servicios de internet a avisar al consumidor, antes de renovar las suscripciones. En los casos más graves, el incumplimiento de la norma será sancionado con hasta 100.000 euros.

Las empresas deberán evitar que se impongan barreras tecnológicas en la comunicación con los clientes.
La empresa puede ser multada por el Estado, pero ese dinero no va al usuario afectado.

Más protección al consumidor

En España ya existía normativa relativa a la protección de los intereses de los consumidores y usuarios, como es el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Asimismo, existe regulación sectorial como la Ley de Medidas de Reforma del Sistema Financiero y la Ley General de Telecomunicaciones que, desde 2022, protege el derecho de los consumidores a no recibir llamadas o mensajes con fines comerciales sin haber prestado un consentimiento previo para ello. A pesar de la regulación existente, el legislador considera que la nueva norma ha puesto de manifiesto la necesidad de nuevas actuaciones, pues la práctica administrativa revela que un importante número de reclamaciones que atienden las autoridades competentes podrían ser resueltas a través de los servicios de atención a la clientela. En el ámbito de consumo, las quejas en esta materia se refirieron, en particular, al funcionamiento de los servicios de atención a la clientela.

PARA SABER MÁS

BOE: En la web del Boletín Oficial del Estado se puede consultar el texto íntegro de la nueva norma de atención a la clientela.

PWC: La firma de servicios profesionales explica las nuevas obligaciones legales que impone la ley a las empresas.

Uría: La web de la firma legal explica las claves de la nueva norma de atención a la clientela.

Gonzalbes: Esta firma de asesoría explica cómo afecta a los consumidores la nueva legislación.

La esperada ley de atención a la clientela ya está entre nosotros, por Gustavo Samayoa Estrada

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

CONSUMO

GUSTAVO SAMAYOA ESTRADA,

presidente FUCI

El servicio telefónico en ningún caso proporcionara ingresos adicionales, ni directos ni indirectos a la empresa, a costa de la clientela"

La esperada ley de atención a la clientela ya está entre nosotros

La Constitución española en su art 51 recoge que los poderes públicos deben garantizar la defensa de las personas consumidoras y usuarias, protegiendo mediante procedimientos eficaces, entre otros, sus legítimos intereses económicos.

De ahí emana la nueva norma de atención a la clientela, así como de la normativa europea de protección al consumidor, que, por otro lado, viene a dar respuesta a las reivindicaciones de los usuarios, que urgían ciertas exigencias en relación a los servicios de atención a la clientela de grandes empresas. Las organizaciones de consumidores han venido reivindicando durante mucho tiempo, ante los diferentes problemas estructurales entre esas grandes empresas y las personas consumidoras, esa atención a la clientela.

Falta de respuesta

El consumidor tenía problemas para presentar sus quejas, incidencias o reclamaciones. En algunos casos existía una falta de respuesta por parte de las empresas o se daban informaciones confusas o incompletas y en otros casos poco transparentes. Necesitábamos un marco legal para evitar permanencias abusivas, clausulas poco claras generadoras de conflictos o facturaciones erróneas. Necesitábamos canales reales de atención para salvar dificultades, así como servicios automatizados de atención humana. Se prevé en la norma la obligación para las grandes empresas de que sus oficinas y servicios de atención a la clientela aseguren a las personas consumidoras la constancia de sus quejas y reclamaciones, y, si tales servicios utilizan la atención telefónica o electrónica para llevar a cabo sus funciones, deberán garantizar una atención personal directa, más allá de la posibilidad de utilizar otros medios técnicos a su alcance.

En este mismo sentido la ley 4/22 de protección de los consumidores y usuarios frente a actuaciones de vulnerabilidad económica y social, impone a las Administraciones públicas la obligación de velar por la protección de los derechos de las personas vulnerables, definiendo el concepto de consumidor vulnerable.

Evitar la vía judicial

Uno de los objetivos de la norma es evitar que muchas reclamaciones acaben en los Tribunales Ordinarios de Justicia. Promueve los sistemas alternativos de Justicia, como el Arbitraje de Consumo, para la resolución de los conflictos, cuando estos no se resuelvan entre la persona consumidora y la empresa, debiendo la empresa informar sobre estos organismos u otros para plantear las reclamaciones.

Esta regulación busca fortalecer la confianza del consumidor. Se regulan plazos máximos de respuesta, registro de reclamaciones y la obligación de contestar en plazos razonables y de una forma fundamentada. Hasta hoy los usuarios se quejaban, entre otras, de largas esperas telefónicas, derivaciones a diferentes departamentos cuando se utilizaban los medios telefónicos para solicitar atención, y líneas de tarificación adicional, sin informar sobre ello al consumidor, que convertían en onerosas una simple consulta o la resolución de un problema. Un alto número de quejas y reclamaciones de los usuarios se centraba en llamadas a servicios de atención a la clientela atendidos por personal que, en algunas ocasiones, no había recibido una formación específica, dando información diversa o incluso discrepante y que no facilitaba clave o números identificativos, como dispone el texto refundido de la Ley General para la defensa de los consumidores y usuarios. Estas carencias se observaban, sobre todo, en empresas que prestan sus servicios de tracto sucesorio, como las de telecomunicaciones, las empresas de suministro energético y otras análogas. La ley establece que, cuando se trate de acceder a los servicios de atención al cliente a través de una llamada telefónica, en relación al contrato celebrado, esto no suponga para los clientes un coste superior al coste de una llamada a una línea telefónica fija o móvil estándar. Además, en aquellos casos de servicios básicos de interés general, las empresas deben disponer de un teléfono gratuito de atención al cliente.

También se garantiza que las oficinas y servicios de información y atención a la clientela sean diseñados utilizando medios y soportes que salvaguarden los principios de accesibilidad universal.

Defensa efectiva

Es una norma que viene a equilibrar, para la persona consumidora, una defensa efectiva, garantizando la atención, respuestas y resoluciones inmediatas, a través de canales efectivos, y para las empresas menos conflictividad, fidelización de la clientela y mejora de su reputación. Bien es cierto que algunas grandes empresas ya contaban con sistemas de atención a la clientela, pero esta norma busca, sobre todo, que esa atención sea mejorada y que su eficacia sea total, procediendo a abordar los servicios de atención, estableciendo unos parámetros mínimos de calidad que deberán cumplirse obligatoriamente.

También recoge que la norma sea de aplicación a los servicios de interés general prestados por las Administraciones públicas a los consumidores. En el ámbito financiero con respecto a las entidades, se prevé la aplicación de la norma sectorial, y la Ley de Atención de la Clientela actuara con carácter supletorio.

En relación al medio ambiente, también la norma se ocupa que los principios generales que han de regir en los servicios de atención a la clientela especialmente en aquellas empresas que tienen un impacto directo sobre el medio ambiente, como son las empresas de suministro de energía.

Atención presencial

Por otro lado, los medios de interlocución con los usuarios han de figurar en los contratos y, las consultas, reclamaciones, quejas e incidencias, y han de ser en el idioma en el que se realizó el contrato. Los niveles mínimos de comunicación deberán hacerse desde el mismo medio en que se inició la relación contractual. Esta relación se realizará de forma presencial, si así lo solicita el cliente, debiendo ser prestada por personal formado de la empresa, sin olvidar que también se pueden hacer por otros medios: postal, telefónico o electrónico, siempre a discreción de los consumidores y, en su caso, a la publicidad de la empresa.

En cuanto a los plazos, la ley prevé que las consultas telefónicas deberán ser atendidas por la empresa, garantizando que el 95% ha de ser atendido en un plazo inferior a 3 minutos. El servicio telefónico en ningún caso proporcionara ingresos adicionales, ni directos ni indirectos a la empresa, a costa de la clientela. Las reclamaciones, consultas, quejas o incidencias tendrán que resolverse en el plazo más breve posible, y en todo caso no superior a 15 días, salvo que la normativa sectorial establezca un plazo distinto. Cuando se trate de contratos de tracto sucesivo vinculados a los servicios de carácter básico de interés general, las consultas o incidencia relacionadas con la continuidad del servicio, tales como cortes o suspensión de suministros, deberán resolverse en un plazo máximo de dos horas, informando sobre las causas y el plazo estimado de restauración del servicio. En el caso de facturaciones o cobros indebidos deberán responderse en el plazo máximo de 5 días.

En definitiva, es una norma que viene a regular las relaciones entre los consumidores y las empresas cuando se trate de los servicios de atención al cliente, las sanciones por su incumplimiento y la protección de datos de los clientes.

La manipulación en la compra online

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

Los patrones oscuros están destinados a influenciar en el comportamiento y las decisiones de las personas en su interacción online.

La manipulación en la compra online

PATRICIA ANDÚJAR

La manipulación en la compra online se trata de estrategias o trucos que tratan de influir en el comportamiento y las decisiones que tomamos cuando realizamos compras por Internet. El objetivo de las empresas que los usan es obtener datos o dinero, pero en el consumidor pueden generar adicción o dependencia

Hay que remontarse a la década de los 90 para localizar los inicios del comercio electrónico. Treinta años después, las compras en línea son tan comunes como las transacciones en tiendas físicas, de hecho, el e-commerce, (abreviatura de electronic commerce), ha experimentado un importante y continuado crecimiento durante la última década. Es una práctica que forma parte de nuestro día a día y hay quien a esto le ha visto un gran potencial para obtener beneficios, más allá de la propia compra.
Cada vez es más común que cuando accedemos a un comercio electrónico, nos aparezcan mensajes ofreciéndonos algún tipo de descuento, oferta a punto de finalizar o cualquier otro ‘chollo’ que no podemos dejar pasar. Todo este bombardeo de oportunidades no es casual. Son estrategias perfectamente definidas y planeadas que se conocen como patrones oscuros.

 


LOS PATRONES OSCUROS INFLUYEN EN EL COMPORTAMIENTO Y LAS DECISIONES DE LAS PERSONAS EN SU INTERACCIÓN CON WEBS, APLICACIONES Y REDES SOCIALES


 

Según la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), los patrones oscuros o dark patterns, en inglés, “son interfaces e implementaciones de experiencia de usuario destinadas a influenciar en el comportamiento y las decisiones de las personas en su interacción con webs, aplicaciones y redes sociales”. Fue el diseñador de experiencia de usuario de webs (UX) estadounidense, Harry Brignull, quien acuñó el término en 2010 para explicar qué son y qué leyes existen para regularlos, ya que, el efecto que provocan en el consumidor es tal que hasta nos condiciona para permanecer en determinadas plataformas o incluso llevar a cabo acciones indeseadas, como es el caso de comprar artículos que, en realidad, no necesitamos. Es más, la AEPD considera que esos patrones pueden generar compromiso en los usuarios y llegar hasta la dependencia, lo que implica “que prefieran su uso (el de las plataformas web) en lugar de realizar otras actividades, incluso esenciales, como comer, dormir o relacionarse con otras personas, fomentando, por ejemplo, realizar un gasto financiero desproporcionado o compartir información sensible”.

 


NOS MANIPULAN PARA REALIZAR ACCIONES INDESEADAS, INCLUSO COMPRAR LO QUE NO NECESITAMOS


 

Tipos de patrones oscuros

Tal es el efecto que producen en el usuario que la Agencia ha propuesto clasificar los patrones adictivos en tres niveles: alto, medio y bajo.

El alto se refiere a las Estrategias Estructurales y se incluyen el dificultar el abandono; crear una urgencia en el consumidor; ocultar opciones y, por último, manipular profundamente la voluntad.

El nivel medio es el de los Enfoques Psicológicos, es decir, se centra en estrategias que explotan vulnerabilidades psicológicas específicas de usuarios, como la necesidad de aprobación social o sesgos cognitivos, diseñando interfaces que fomentan la adicción.

Finalmente, en el nivel bajo, que es el de la Ejecución Específica, encontramos la implementación concreta y técnica de estos enfoques en la interfaz, como colores, notificaciones constantes o gamificación, para maximizar el tiempo de permanencia.

Asimismo, podemos hacer otro esquema adicional, que es el de los patrones oscuros más comunes, dependiendo de la plataforma.

En el caso de las webs y apps, destacan la jerarquía falsa, cuando la web da importancia visual a una opción concreta para inducir a los usuarios a escogerla; el nagging, es decir, notificaciones insistentes que incitan al usuario a hacer algo, o el roach motel, entendido como la facilidad para contratar un servicio, pero con gran dificultad para cancelarlo; entre otros.

Por su parte, en las plataformas de microcompras aparecen conceptos como el scroll infinito, cuando no hay límite de contenido, cargado éste de una personalización que atrae más la atención del usuario, según sus gustos; misdirection, que es cuando el contenido está cargado de colores, fuentes o diseños para centrar la atención en un elemento muy concreto; o la sobrecarga informativa, que se basa en abrumar al usuario con demasiada información, lo que hace que pierda la noción del tiempo o la capacidad de evaluar las consecuencias de sus decisiones.

 


ESTAS PRÁCTICAS ENGAÑOSAS PUEDEN GENERAR DEPENDENCIA Y ADICCIÓN


 

¿Cómo nos protegemos?

Desde la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU), explican que “aunque no hay ninguna ley, nacional o europea, que cite a los patrones oscuros de forma expresa, estas prácticas podrían ser contrarias a la normativa, por incumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos, de la Ley de Defensa de las Personas Consumidores y Usuarios, de la Ley de Competencia Desleal y de la Directiva de Servicios Digitales”. Por lo tanto, aunque estas normas no citan expresamente a los patrones oscuros, sí serían de aplicación “al considerarse prácticas engañosas con las personas consumidoras”. Y un apunte importante: “Esta normativa contiene reglas especiales de protección a los menores”, algo de especial relevancia para CECU.

Aunque la aplicación conjunta de la Ley de Servicios Digitales (DSA) junto a la “referida normativa española” suponen una buena protección para los consumidores, desde CECU insisten también en la importancia de la formación para que los usuarios “puedan ejercer sus derechos”, sin olvidar a las Administraciones públicas, claves “a la hora de identificar y sancionar a aquellas empresas que incurran en prácticas contrarias a la normativa”.

Desde la Federación señalan también varios organismos donde poder denunciar dichas prácticas engañosas, tales como la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD); la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), o la Dirección General de Consumo (DGC). Asimismo, “podemos dirigirnos al responsable del tratamiento de datos” de la web donde hayamos encontrado estos patrones oscuros.

Reconocerlos para evitarlos

Si bien es cierto que la concienciación del consumidor es fundamental, ni siquiera eso le exime de poder caer ante los patrones oscuros. Es por eso que técnicas como la reflexión antes de hacer clic o realizar cualquier compra, o incluso alejarse temporalmente de las plataformas de microcompras y redes sociales, pueden también ser determinantes a la hora de escapar de las garras de este tipo de prácticas engañosas. Pero también existen otras acciones que los usuarios pueden intentar llevar a cabo para protegerse. Es el caso de la iniciativa TELUS Wise, enfocada a mejorar la experiencia online de las personas de todas las edades. Entre las recomendaciones que plantean, destacan la de prestar atención a los elementos de diseño; consultar webs y apps de fuentes fiables; leer detenidamente la información que se nos muestra y verificar dos veces antes de ‘clicar’ cualquier botón o enlace que nos lleve a registrarnos, para asegurarnos de que existen posibilidades reales de darnos de baja, si así lo deseamos.

Los patrones oscuros podrían ser contrarios a la normativa, incumpliendo el Reglamento General de Protección de Datos.

Ojo con las rebajas

“En épocas o fechas señaladas, las personas consumidoras están más expuestas a patrones oscuros y ofertas engañosas”, afirman desde CECU. No se trata de una valoración sin más. Su declaración se fundamenta en datos, en concreto, los del Ministerio de Servicios Sociales y Agenda 2030, que señala que “el 70% de las rebajas en el comercio electrónico durante el último Black Friday eran falsas o engañosas”.

Desde la Federación de Consumidores y Usuarios advierten de las “prácticas más engañosas y frecuentes” durante la temporada de rebajas. Una es ‘las falsas rebajas’, presuntas oportunidades que parecen únicas y que, pasado el tiempo, aún se mantienen. También se refieren a cuando ante fechas señaladas, como el Black Friday, determinadas empresas aprovechan a subir los precios días antes para luego rebajarlos a su coste original. Una práctica, por cierto, que “ya ha sido sancionada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y ratificado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid”, explican desde CECU.

El otro truco engañoso es la personalización de precios, que se produce cuando “los algoritmos utilizan nuestro historial de navegación, ubicación e incluso los datos de nuestro dispositivo para mostrarnos precios a medida, diferentes para cada usuario”.

Existen varios organismos donde poder denunciar las prácticas engañosas.

PARA SABER MÁS

Behavioural study on unfair commercial practices in the digital environment: dark patterns and manipulative personalisation. Final report. Informe liderado por Francisco Lupiáñez-Villanueva, profesor de Ciencias de la Información y de la Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y que se puede descargar en la Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.

Patrones adictivos en el tratamiento de datos personales. Informe de la AEPD sobre la influencia de los patrones adictivos en Internet.

TELUS Wise. Programa gratuito de educación en alfabetización digital.

 

Patrones oscuros e infancia. Estrategias de manipulación online. Guía divulgativa de CECU sobre patrones oscuros, con especial foco a la infancia.

La protección de los consumidores ante la manipulación digital, por Olga Ruiz Legido

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

OLGA RUIZ LEGIDO,

presidenta FACUA

Estamos ante unas prácticas abusivas que persiguen interferir y manipular las decisiones de compra de las personas consumidoras"

La protección de los consumidores ante la manipulación digital

Los mercados digitales y el exponencial auge del comercio en línea provocan importantes desafíos para los consumidores que se enfrentan a riesgos, reales y potenciales, como la afectación de la seguridad de sus datos personales o la proliferación de prácticas engañosas de manipulación (patrones oscuros), entre otros, que lesionan sus derechos básicos.

El Consejo y el Parlamento Europeo aprobaron el 19 de octubre de 2022 la Ley de Servicios Digitales (Reglamento de Servicios Digitales) con el objetivo de proteger el ámbito digital ante la difusión de contenidos ilícitos y prácticas engañosas y garantizar los derechos fundamentales de consumidores y usuarios. Nuevas normas que se aplican desde el 17 de febrero de 2024 y que persiguen crear un entorno en línea más seguro, reforzando la trazabilidad, la transparencia y la supervisión.

Prácticas de manipulación

Tras la aprobación de este marco regulatorio, la Comisión Europea y las autoridades nacionales de protección de los consumidores de veintitrés Estados miembros, Noruega e Islandia, que conforman la Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores o Red CPC, publicaron en febrero de 2023 los resultados de un cribado de sitios web de venta minorista. Se analizaron 399 tiendas en línea de venta de productos textiles y electrónicos buscando prácticas abusivas de manipulación online de los consumidores.

La investigación puso de manifiesto que, de las 339 tiendas visitadas, 148 sitios contenían tres tipos de prácticas de manipulación o patrones oscuros que incidían en el comportamiento del consumidor para empujarlo a tomar decisiones sobre sus compras que podían no responder a sus intereses e incluso les perjudicaban. Las prácticas identificadas respondían a estas tres categorías. Por un lado, falsos temporizadores con cuenta atrás para la compra de productos específicos que buscaban forzar decisiones rápidas y compulsivas de compra. Por otro, interfaces para inducir a la compra: 54 páginas web redireccionaban hacia determinadas opciones como suscripciones, productos u opciones de entrega más caros. También información oculta: 70 sitios web ocultaban o relegaban información relevante para los clientes como gastos de envío, composición del producto o posibilidad de un precio más barato. Otras 23 escondían información con el objetivo de conseguir que los consumidores se suscribieran a algún tipo de servicio.

En resumen, casi el 40 % de los sitios web de compras en línea analizados utilizaban prácticas manipuladoras con el objetivo de engañar al consumidor.

Sus objetivos

El término patrón oscuro, o dark pattern, hace referencia a interfaces o implementaciones de experiencias del usuario utilizadas en el entorno digital con el objetivo de influenciar el comportamiento y las decisiones de las personas que interactúan con páginas web, aplicaciones o redes sociales. Estamos ante unas prácticas abusivas que persiguen interferir y manipular las decisiones de compra de las personas consumidoras. Estos patrones oscuros pueden presentarse al usuario en distintos momentos o fases del proceso de interacción: durante el proceso de registro o alta, al realizar una compra online, al iniciar sesión, o también en otros escenarios como en la configuración de las opciones de privacidad, banners de cookies, ejercicio de derechos de tratamiento de datos o incluso al intentar darse de baja de una plataforma.

Junto con la regulación, la supervisión y la denuncia de estas prácticas de manipulación son herramientas clave para luchar contra ellas y, por ello, resulta crucial el papel que deben desempeñar las autoridades de protección del consumidor y las asociaciones de consumidores.

Respecto de las autoridades nacionales de consumo, la propia Comisión Europea hizo un llamamiento, tras el citado informe de 2023, a los Estados miembros para que reforzaran la supervisión y adoptaran medidas eficaces en la lucha contra los contenidos ilícitos, la falta de transparencia e información y las prácticas abusivas en los entornos digitales.

Medidas nacionales

En España, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 impulsó recientemente, en noviembre de 2025, una campaña de monitorización y vigilancia para investigar posibles prácticas engañosas de grandes empresas durante la conocida época de rebajas denominada Black Friday o viernes negro, y el posterior Cyber Monday. En concreto, la Dirección General de Consumo ha supervisado, a través de un barrido tecnológico, prácticas como las subidas de precio de los productos antes del Black Friday para luego rebajarlos a su precio original, además de otros patrones oscuros ilícitos como los precios por goteo, técnicas de venta bajo presión, precios dinámicos o precios personalizados basados en datos personales. Todas ellas, prácticas que reducen la transparencia y buscan inducir a error a la persona consumidora o a que tome decisiones de compra precipitadas.

De otra parte, las asociaciones de consumidores estamos comprometidas con la lucha contra los patrones oscuros y promovemos tanto la denuncia de estas prácticas como la información y formación de los consumidores, factores clave también para prevenir y evitar técnicas de manipulación y engaño en los mercados digitales y el comercio electrónico.

La vigilancia por parte de todos los interesados es el primer aliado. Los consumidores debemos relacionarnos con los mercados en línea desde la precaución, la prevención y la reflexión, dedicando tiempo para leer con detenimiento opciones y contenidos, especialmente pantallas de pago, donde a menudo se ocultan los trucos más astutos.

Con tiempo

Debemos estar atentos al proceso de compra y sus detalles, evitando la precipitación y aceptar sin querer una suscripción o un cargo adicional y revisando el carrito de compra con esmero antes de dar el paso final, asegurándonos de que cada artículo y servicio en el listado se corresponden con el elegido de forma consciente y eliminando cualquier elemento que no se reconozca o no se recuerde haber seleccionado, ya que algunos sitios web añaden automáticamente productos adicionales, seguros o garantías no pedidos.

Junto con la vigilancia, el conocimiento de los derechos que tenemos en nuestra condición de consumidores y usuarios resulta otra herramienta fundamental. La legislación europea establece un marco de protección contra las prácticas comerciales desleales. Conocer ese marco y los mecanismos para reclamar y denunciar prácticas abusivas colocan al consumidor en una posición más fuerte para relacionarse y navegar en el mundo digital.

La reina del misterio sigue ejerciendo su hechizo

ESFERA CULTURAL

Los años treinta fueron los del éxito absoluto personal y profesional para la autora.

La reina del misterio sigue ejerciendo su hechizo

JULIÁN DÍEZ

El cincuentenario del fallecimiento de Agatha Christie coincide este año con el centenario de su primer gran éxito y su legendaria desaparición.

Este año, de celebrar a Agatha Christie, llega en un momento especialmente dulce para reivindicar su legado. Cuando las adaptaciones de su obra se suceden y el subgénero de la «novela problema» triunfa de manera generalizada, cuando mantiene su reinado como la escritora más vendida de la historia, llega el cincuentenario de su fallecimiento y el centenario de los cambios en su vida que la convirtieron en leyenda.

Cómo comenzó su éxito

Durante años, Christie fue una escritora menospreciada, la acompañante perenne de la sombrilla y la nevera de plástico en las playas, sin que se le reconocieran mayores méritos. Su propio éxito (según el Libro Guinness de los récords nadie se acerca a sus dos mil millones de libros vendidos en un centenar de idiomas) y su imagen retraída un tanto a contracorriente contribuían a ese menosprecio.

Conviene recordar que Christie empieza a hacerse conocida a la vez que surge una nueva corriente en la literatura policiaca, la novela negra, que no tardaría en adquirir mayor prestigio, en parte por el interés estilístico de sus mejores representantes, también por su contenido social. Un año después de que El asesinato de Roger Ackroyd marcara en 1926 un hito para la carrera de Christie, se publicaba la novela fundacional de ese movimiento complementario y opuesto: Cosecha roja de Dashiell Hammett.

Sin embargo, el paso de los años ha terminado por igualar la imagen de la apacible dama inglesa y al dinámico activista político estadounidense. Hoy, en rigor, puede decirse que la primera no se impone solamente en términos de popularidad, sino que no está tan lejos en impacto literario.

 


LOS RÉCORDS DE VENTAS DE SUS LIBROS Y DE REPRESENTACIONES DE SUS OBRAS TEATRALES SE MANTIENEN VIGENTES


 

Su vida

Nacida en 1890, Agatha Mary Clarissa Miller combatió con sus inquietudes artísticas una infancia terminada prematuramente por el fallecimiento de su padre, un vividor que dejó a su esposa e hijos en una precaria posición económica. En 1910, cuando viajó a París para completar sus estudios parecía destinada a la música. Aunque como tantas mujeres de la época dejó atrás sus inquietudes al casarse en 1914 con el aviador Archibald Christie, del que adoptaría el apellido.

Durante la guerra fue primero enfermera voluntaria y luego auxiliar de farmacia, lo que le permitió adquirir los conocimientos de química que resultarían luego tan importantes en sus obras. En 1919 tuvo a su única hija, Rosalind, y en 1920, por una apuesta con su hermana, escribió su primera novela, El misterioso caso de Styles.

A partir de ahí su carrera mantuvo una evolución paulatina de éxito y progresiva mejora literaria para dar un salto en 1926 con su primer gran éxito: El asesinato de Rogelio Ackroy. Ese mismo año sufrió dos duros golpes personales que cambiaron totalmente su carácter: el fallecimiento de su madre y el descubrimiento de la infidelidad de su marido.

 


AUNQUE HÉRCULES POIROT FUE PROTAGONISTA DE 33 DE SUS NOVELAS, TERMINÓ SINTIENDO ANTIPATÍA POR EL PERSONAJE


 

Christie desapareció durante once días, una historia que fue la comidilla de los periódicos británicos en el desarrollo del misterio. Lo que se puede decir con seguridad es que a la vuelta su voz narrativa ganó firmeza para establecerse en el baremo de ingenio y calidad del Rogelio Ackroyd, y que puso fin a su matrimonio poco después.

Había nacido el relato característico de Agatha Christie: entorno de clase alta inglesa o internacional, crimen inesperado y reducido grupo de posibles culpables, todos con motivaciones factibles, pero con una única posible respuesta satisfactoria. Quien la encuentra en muchas ocasiones es un detective ya conocido, que se encarga de desentrañar la madeja.

Sus personajes

El más reputado de los hijos de Agatha Christie es Hércules Poirot, el amanerado propietario de unas sobresalientes células grises (en sus propias palabras) y de unas excelentes dotes de observación de la naturaleza humana, que se ha convertido en uno de los más famosos detectives de ficción de la historia. Poirot protagonizó 33 novelas empezando con su aparición en el debut literario de Christie en 1920, así como una cincuentena de relatos, si bien Christie ya dejó escrito su final con Telón, en 1947. Se publicaría en 1975, después de unas cuantas novelas más en las que aparecía.

Aunque sin llegar a los extremos de auténtica fobia que sintieron Arthur Conan Doyle por Sherlock Holmes o Henning Mankell por su comisario Wallander, Christie desarrolló cierta antipatía a Poirot en contraste con su otro gran personaje, la señorita Marple. Esta anciana ingeniosa y metomentodo, con sabiduría de la vida en lugar de los interminables conocimientos intelectuales de Poirot, fue a su vez el eje de una docena de novelas.

Tras el traumático 1926, los años treinta fueron los del éxito absoluto personal y profesional para la autora. En 1930 se casó con el arqueólogo Max Marrowan, catorce años más joven que ella, y al que acompañó en expediciones por todo Oriente Medio. De esos viajes surgieron algunas de sus obras más famosas, como Muerte en el Nilo (1937).

En esa época se publican sus dos mayores éxitos, referentes hasta hoy por la brillantez de su desenlace: Asesinato en el Orient Express (1934) y Diez negritos (1939). Esta última se considera la novela de misterio más vendida de la historia, y curiosamente fue causante de una cierta polémica en la última década.

 


SU BISNIETO CAMBIO HACE CINCO AÑOS EL TÍTULO UNA DE SUS NOVELAS MÁS FAMOSAS, DIEZ NEGRITOS, POR Y NO QUEDÓ NINGUNO


 

El bisnieto de la autora, James Prichard, anunció en 2020 que las ediciones sucesivas en idioma inglés se titularían Y no quedó ninguno, título que se ha empleado también en las últimas publicaciones en España mientras que en Francia por ejemplo se optó por Eran diez.

Obras más célebres

Aunque en años sucesivos Christie siguió publicando regularmente novelas (un total de 74), conseguiría sus éxitos más relevantes en el teatro. La obra Testigo de cargo (1946) fue poco después adaptada al cine por Billy Wilder (1957), en la que según Christie era la única de sus versiones al cine que realmente le parecía valiosa.

Aún mayor fue el éxito de La ratonera (1952), obra de la que se realizaron más de 28.000 funciones en el New Ambassador Theatre del West End londinense entre el 25 de noviembre de 1952 y el 16 de marzo de 2020. El parón sólo se debió a la interrupción de los espectáculos teatrales en Londres debido a la pandemia de covid-19. Christie rechazó ofertas para su adaptación al cine para mantener la expectación.

Los últimos años de Christie fueron de vejez activa y tranquila en su casa de campo, con reconocimientos como el de Dama del Imperio Británico, la máxima condecoración posible en su país. Falleció a los 85 años dejando un legado incalculable de horas de entretenimiento.

Sus característicos relatos se ubican en un entorno de clase alta inglesa o internacional, con un crimen inesperado y un reducido grupo de posibles culpables.

El misterio que agrandó la leyenda

El 3 de diciembre de 1926, el coche de Agatha Christie fue encontrado abandonado cerca de una cantera en una zona rural de la campiña inglesa. Desde entonces, con llamamientos de su marido, continuas noticias en los periódicos y la máxima expectación del público, pasaron once días. Su aparición se produjo en Harrogate, a unos 250 kilómetros de distancia, donde se había inscrito en un hotel con el nombre de la amante de su marido. Ni siquiera en su autobiografía reveló décadas después qué había sido de su vida en ese periodo, en el que los expertos consideran que pudo sufrir un episodio de amnesia disociativa producida por estrés emocional. La historia centra una interesante película de 1979, Agatha, protagonizada por Vanessa Redgreave.

Durante la guerra, Christie, fue primero enfermera voluntaria y luego auxiliar de farmacia.

El streaming celebra el aniversario

Este año comenzó con el estreno en Netflix de una nueva serie basada en una obra poco recordada de Agatha Christie, El misterio de las siete esferas, con estrellas como Helena Bonham Carter y Martin Freeman. Además, la plataforma Filmin ofrece de manera íntegra la serie Poirot, con David Suchet como el detective. Aunque, según muchos aficionados, quien ha conseguido recientemente ofrecer la mejor versión del presuntuoso belga ha sido Kenneth Brannagh con sus tres películas en las que dirige y encarna al personaje, la última de ellas, Misterio en Venecia, de hace solo dos años (disponible en Disney +). Netflix está también produciendo las sucesivas aventuras de un nada disimulado epígono de Poirot: Benoit Blanc, encarnado por Daniel Craig hasta ahora en tres películas que comenzaron con la exitosa Puñales por la espalda (2019).

Otras fuentes

Desde 2007 se celebra en Puerto de la Cruz (Tenerife) un festival sobre Agatha Christie, del que puede encontrarse información.

 

La localidad natal de Agatha Christie, Torquay, mantiene un museo de la autora. En la ciudad también es posible realizar recorridos turísticos en recuerdo a su hija predilecta.

Entre los numerosos artículos que dan cuenta del fenómeno que supuso la desaparición de Agatha Christie hace cien años puede consultarse, por ejemplo, uno de Infobae.

Los últimos años de Christie fueron de vejez activa y tranquila en su casa de campo.

El auge del misterio doméstico

Agatha Christie tuvo en su momento una amiga rival en el terreno de la novela de crimen en las clases altas inglesas: Dorothy L. Sayers. Sayers (1893-1957), que empezó a publicar más o menos a la par que Agatha Christie, y sus novelas estuvieron largos años descatalogadas hasta su recuperación ya en este siglo. El éxito sostenido de ambas se ha visto reflejado en la aparición de un subgénero conocido como el cozy mistery, literalmente el “misterio doméstico”, en el que se combinan la novela romántica femenina con la criminal. En España la editorial Alma incluso cuenta con una colección con ese nombre, en la que han aparecido por ejemplo las novelas de Joanna Fluke sobre una detective aficionada y repostera, o las de Sally Goldenbaum sobre un club de costura. Quizá las más exitosas de estas novelas sean la serie del Club del crimen de los jueves, de Richard Osman, que recientemente tuvo una primera adaptación en Netflix.

Entrevista a Marina Bollaín Pérez-Mínguez, directora del Centro de Documentación de las Artes Escénicas y la Música

ESFERA CULTURAL

Este no es cualquier despacho. Es un lugar en el que se trabaja por la conservación de las artes escénicas"

MARINA BOLLAÍN,

directora del Centro de Documentación de las Artes Escénicas y la Música

Juan Antonio Llorente

Reconocida ex aequo en el Festival de Gijón de 1992 como mejor actriz en Dime una mentira junto a su hermana Iciar, la madrileña Marina Bollaín es desde 2023 directora del Centro de Documentación de las Artes Escénicas y la Música (CDAEM), dependiente de la Dirección General de Artes Escénicas y Música del Ministerio de Cultura. En 2002 materializó en Berlín su proyecto fin de carrera con una aplaudida producción de La verbena de la Paloma que, con Miguel Roa en el foso, se pudo ver en España. Una prueba de amor a la Zarzuela, a la que ahora regresa, para responsabilizarse en el templo madrileño del género de la recuperación de Jugar con fuego, título apenas conocido de Francisco Asenjo Barbieri, que estará en cartel desde finales de marzo hasta mediados de abril.

-Directora de escena, dramaturga, intérprete… Después de una carrera de salto en salto, ¿cómo lleva lo del despacho?

– Lo llevo muy bien. Me ha parecido una evolución conocer el mundo de las artes escénicas y la música desde otro lado. Me está interesando mucho, pensando en el prejuicio que parece existir en el mundo de los artistas de “esto es administración y esto producción”. Yo, que siempre he organizado mis producciones con mucho interés –“esto va para esto, esto para esto”-, también lo tenía, porque me parecía poco artístico. Pero a estas alturas de mi vida soy consciente de que este no es cualquier despacho. Es un lugar en el que se trabaja por la conservación de las artes escénicas y la música. Un trabajo que tiene partes más o menos…

 


“ALLÍ DONDE ME ENCUENTRE, ESTOY A TOPE. ES EL ÚNICO MODO DE DISFRUTAR LO QUE HACES Y DE QUE TENGA SENTIDO IR A TRABAJAR CADA DÍA”


 

-¿Burocráticas?

– Burocráticas, sí. Pero sirve a un fin como la documentación, que es fundamental, aunque muchos artistas no sean aún del todo conscientes de su importancia.

-Sintetiza su actividad pasada como un puzle vital. ¿Se reconoce en él?

– Claro que me reconozco. Nunca he planificado lo que venía después. Cuando llegó este ofrecimiento, esta posibilidad, me pareció sorprendente. Pero si miro hacia atrás, veo que en efecto es un puzle que se va formando y que el paso por todo ese mundo artístico y académico se decanta en este trabajo.

-¿Echa en falta alguna pieza?

– El puzle todavía está por hacer. Supongo que en el lecho de muerte miraré hacia atrás y podré contestar a esto. Hoy por hoy no echo en falta ninguna. En la vida pienso que somos siempre los mismos, hagamos lo que hagamos. Allí donde me encuentre, estoy a tope, tanto si se trata de la Administración como haciendo un montaje o implicándome en la educación. Es el único modo de disfrutar lo que haces y de que tenga sentido ir a trabajar cada día.

 


“HE SIDO MUY ECLÉCTICA INTENTANDO CONTAR COSAS. LO IMPORTANTE ES CREER QUE TIENES ALGO INTERESANTE QUE DECIR”


 

– Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. ¿Lo ha escrito ya?

– Si contamos como trabajos dramatúrgicos las adaptaciones, considero que he hecho un trabajo literario. Y he tenido hijas maravillosas… Pero no me he propuesto objetivos ni hacia adelante ni hacia atrás. Lo importante es fijarse en que lo que haces tenga sentido para ti. Cuando deje de tenerlo, intenta irte a otro lado, donde lo tenga. Pero en mi vida he tocado muchos “palos”: teatro hablado, una adaptación para la escena de La regenta, traduciendo del alemán el Bastian y Bastiana de Mozart, La ópera de tres peniques de Kurt Weill, un montón de infantiles, girando diez años por todas partes. He sido muy ecléctica intentando contar cosas. Lo importante es creer que tienes algo interesante que decir.

-En 1992, en el Festival de Cine de Gijón, recibió un premio ex aequo como actriz con su hermana gemela Icíar. ¿El cine no le ha tentado más?

– El cine es maravilloso. Igual que la música, me vino dado, y me gustó muchísimo. Decían que era una actriz natural. Como mi hermana, porque ninguna de las dos habíamos estudiado arte dramático. Pero en el 92 terminé Filología Alemana, que simultaneaba con canto, y lo que me apetecía era salir de España. Me monté un Erasmus cuando no existía. Me fui a Alemania por un año, y me quedé once, dedicándome de lleno a la música, que era lo que hacía en ese momento. En mi Escuela Superior de Berlín, trabajando con estudiantes de dirección escénica, descubrí que, además de cantar, tenía muchas ideas de puestas en escena. A menudo, más que ellos. Y cuando acabé canto, reingresé para hacer Dirección de Escena de Ópera, carrera que a día de hoy sigue sin existir. Comparándolo con el cine: ¡veo que he hecho cosas tan bonitas! El cine lo fue cuando lo hice; luego, derivé hacia otro lado.

-Pensaba en el trabajo en cine como directora, que es más activo.

– Mi lenguaje, como como mi formación, es de cantante y de escena lírica. Es el lenguaje del teatro. Aunque el cine tenga otras cosas, lo que sugiere un escenario me resulta mucho más interesante. Que en el teatro barroco un banco sea un exterior, y que a ese mismo banco le pongas un cojín y sea un interior… eso no lo supera el cine.

-Va a medirse como directora en el Teatro de la Zarzuela. ¿Cuántos títulos del género se anota?

– La primera fue La Verbena de la Paloma en Berlín. Luego, también en Alemania, sin textos y con una dramaturgia nueva a base de zarzuelas, otra que llamé Adiós Julián. También he hecho un Manojo de rosas muy divertido, adaptado en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Esta será la siguiente.

 


“DE VERDAD QUE NO SOY TALIBÁN NI PUNKI. CUANDO ERA MÁS JOVEN, A LO MEJOR MÁS. PERO AHORA, AL REVÉS”


 

-A su Verbena de la Paloma, aquí la tituló Noche de verano en la Verbena de la Paloma.

– Cuando se estrenó en 2006 en El Escorial y, posteriormente en los Teatros del Canal de Madrid, yo la hubiera titulado La Verbena de la Paloma sin más. Lo hice por una recomendación cuando dijeron “vamos a llamarla de otra manera, por si el público se enfada por la actualización”. Los tiempos han cambiado y me parece que ahora se podría llamar sencillamente La Verbena de la Paloma. Pero yo venía de 11 años en Alemania donde, a Casa de muñecas, de Ibsen, no le tienes que cambiar el nombre porque al final Nora, de acuerdo con tu dramaturgia, le pegue un tiro a su marido. En ese sentido hemos avanzado mucho, pero en aquel momento, un poco por respeto al público, me pareció bien. Yo no tengo problema por decir: no vais a ver La Verbena con un Don Hilarion mayor, sino que van a estar todos subidos al andamio.

-Como en un retablo laico costumbrista.

– Como 13 rue del Percebe. Pero han pasado 20 años y me da la impresión de que el montaje, del que ha habido varias adaptaciones, sigue siendo moderno. La idea me vino de que, puesto que la calle era su casa, hacer una casa que fuera calle-casa. Era un concepto un poco del tiempo vivido en Alemania y por eso lo subí al andamio.  

-Ahora debuta en el Templo del Género, con un público muy especial.

– Lo sé.

-¿Se le ha venido a la cabeza el comentario entonces de su director musical, Miguel Roa?

– “A pesar de todos los cambios que has introducido, dijo, es más Verbena que nunca”.

-Y añadió algo más.

– Si. … “Cuidado con la caverna, que te va a crujir”

-¿Y?

– Cuando se estrenó en El Escorial hubo una parte que se enfadó y crujió y otra que dijo “Bravo”. Después, en los Teatros del Canal, todo funcionó.

¿La actitud de los primeros no le llevó a pentimenti?

– Simplemente, me sorprendió. Cuando decía Roa: “la caverna te va a crujir”, pensaba: “¿Por qué? Si no me estoy burlando de la Zarzuela, que me apasiona. Si está todo lleno de cariño y buen humor”. Pero cuando alguien quiere ver su cuento de toda la vida dice: “esto no lo es”.

-El título que ahora acomete sirve como pregunta. ¿Le gusta jugar con fuego?

– No, no. De verdad que no soy talibán ni punki. Cuando era más joven, a lo mejor más. Pero ahora, al revés. Incluso me he preguntado cosas como: “Puesto que esta obra prácticamente no se ha visto, que no se conoce: ¿el público tiene derecho a verla con su texto original? ¿Está bien hacer una propuesta de teatro actual, actualizándola?” Me pregunto muchas cosas, y no existe una respuesta definitiva. Se puede hacer una versión y también dejarlo tal cual para que el público lo conozca, claro que sí.

-Dirigiendo ¿Cómo es? ¿Estricta, severa?

– No, nada. Intento crear el mejor clima posible. Ante todo, pretendo que nos divirtamos. No sé cómo. Dependerá de si tienes mucho tiempo de ensayos, en cuyo caso puedes jugar más, porque en general para mí los ensayos son un disfrute. Hay gente que piensa que si pega una voz tienes el atrezo que te falta, y yo no lo creo.

-Partiendo de que, como cantante, domina la parte actoral y la vocal.

– Soy muy musical. No soporto el ruido que suena cuando hay música. Me molesta. También muy coreográfica. Aunque no haya coreografías, siguiendo la música monto los movimientos cuando están cantando. Jamás cosas antimusicales o que dificulten a los cantantes mirar al maestro en ese momento.

-¿Y su relación con el director de orquesta?

– Normalmente, muy buena. No he tenido ningún problema porque les entiendo, y no me empeño en tonterías, como poner de espaldas a los cantantes cuando tienen que entrar o cuando hay un momento difícil de todos juntos. Ahí está todo el mundo, con un ojo al maestro o con la posibilidad de mirarlo. Con pequeños detalles como esos, la relación fluye desde el principio.

-¿Le gustaría trabajar en alguno de los grandes teatros de ópera de España?

– Me encantaría. Claro.

-¿Con qué repertorio? ¿Contemporáneo? ¿Clásico? ¿Adaptándolo usted?

– Viviendo en Berlín presenté a un concurso de conceptos escénicos una propuesta muy buena y muy atrevida para Fidelio y no entendieron nada. Me gustaría poder hacerla. Disfruté muchísimo también con Bodas de Fígaro, y repetiría. El título lo elegí yo. Lo propuse en el ambiente de los años setenta, porque seguía teniendo muchísimo que decir, y funcionó muy bien. Porque Mozart dirige la escena: este entra, este sale, esta habla, este se esconde… Alucinante. Mozart es un genio y Donizetti divertidísimo. No tengo prejuicios… ¿Contemporáneo? Bueno, hice la dramaturgia para Cuerpos deshabitados, una propuesta muy poética de Sánchez Verdú sobre el exilio, dándole forma con piezas que ya existían, y me encantó.

-Vamos, que disfruta con todo.

  • Creo que sí. Sobre todo, si es bueno.

DONDE ENCONTRARLA

Dedicada en cuerpo y alma, en el CDAEM. Desde finales de mes, defendiendo su proyecto en el Teatro de la Zarzuela