Skip to content
PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ESPECIAL VISITA A CEUTA​

JUAN RAMÓN FURRASOLA GONZÁLEZ,

notario de Ceuta

Lo que aquí se ve en directo, y no a través de una pantalla, deja un recuerdo de por vida y marca nuestro devenir diario”

Una notaría de frontera

Durante la agradecidísima visita a Ceuta de nuestra presidenta, doña Concepción Pilar Barrio del Olmo, junto a don Manuel Seda, don Luis Mayorga, don Alfonso Cavallé y don Víctor Manuel Arrabal, surgió la idea de que contáramos, en pocas palabras, las especialidades de una Notaría en Ceuta y las consecuencias en nuestro día a día de la invasión que sufrimos en verano. Una idea que me pareció especialmente relevante e interesante dadas las circunstancias y que, en mi caso, apela directamente a lo personal puesto que soy nacido en Ceuta, aunque la salida a la universidad, la oposición y mis primeros destinos como notario me hayan tenido veintiocho años por otras ciudades de toda la península.

Una notaría con particularidades

Pues bien, mi Notaría es un despacho relativamente pequeño, situado en la conocida como Gran Vía de la ciudad, muy cerca del Ayuntamiento y de la plaza de África, de cuatro empleados, y en la que he cumplido ya doce años. Ceuta es una plaza de primera clase en una ciudad de unos 85.000 habitantes, por lo cabría preguntarse si un despacho notarial en Ceuta equivaldría a una Notaría en una capital pequeña de provincia de la península o, más en concreto, de Baleares o Canarias. En principio la respuesta es sí. Se trata de una ciudad con 19 kilómetros cuadrados, en la que hay prácticamente una inexistencia de operativa de fincas rústicas (confieso que la echo un poco de menos), y en la que básicamente se firman compraventas e hipotecas, o herencias, con inmuebles en división horizontal. Quien tiene en Ceuta vivienda unifamiliar tiene un tesoro.

La singularidad de Ceuta

La idiosincrasia de Ceuta y la insularidad, como en los archipiélagos, nos hacen trabajar con una gran cantidad de poderes y ratificaciones. Esa es una especialidad de la práctica notarial en Ceuta, pero hay algunas más:

  • La proporción altísima de funcionarios, que en lo negativo hace que el sector privado de la economía sea proporcionalmente menor que en la península (poco mercantil, pólizas…); pero en lo positivo genera una estabilidad económica de agradecer (la crisis de 2008, propiamente como la sufrimos en la península, yo también; aquí no existió con esa gravedad).
  • No somos Comunidad Autónoma. No tenemos su capacidad legislativa. Y ello genera una situación jurídica al menos curiosa en las competencias en que la ley de bases corresponda al Estado pero el desarrollo a las Comunidades. ¿Como entendemos el desarrollo de la Ley del Suelo? La interlocución con el Registro de la Propiedad resulta indispensable y fundamental en nuestro día a día.
  • Y la clave en estos momentos que vivimos es que tenemos una frontera terrestre con un país no comunitario. Esta circunstancia ha generado desde siempre un flujo de clientes a la Notaría procedentes de Marruecos, españoles allí residentes y extranjeros con algún interés en España, que firman aquí sus negocios jurídicos o financiaciones. También nos encontramos con mucha documentación con destino a los distintos consulados españoles en Marruecos e incluso a terceros países tanto comunitarios como extracomunitarios.

El impacto de la crisis migratoria

Pues bien, como todos sabéis, desde el día treinta de julio Ceuta afronta un desafío descomunal. Lo que aquí se ve en directo, y no a través de una pantalla, deja un recuerdo de por vida y marca nuestro devenir diario.

Desde varios días antes de la entrada masiva se comentaba en diferentes ámbitos que estaban llegando a nado bastantes inmigrantes, sobre todo menores de edad. El ambiente y la preocupación de los ceutíes se iba enrareciendo. El día de la avalancha a nosotros nos cogió trabajando y esencialmente nos enteramos de lo que iba ocurriendo por videos que nos fueron llegando de conocidos. Ese primer día no afectó al trabajo directamente, pero ya se veía por la calle gran cantidad de afluencia de gente extranjera. Al día siguiente sí que afectó al trabajo de la Notaría, donde no vino nadie a partir del mediodía. Se incrementó considerablemente la presencia de una gran cantidad de personas extrañas en la calle, y poco a poco nos enteramos del cierre de los comercios y las entidades bancarias, para evitar cualquier incidencia de seguridad, lo cual nos llevó a tomar la decisión de terminar la mañana con mucha precaución.

A día de hoy podemos afirmar que las consecuencias en el despacho no son muy relevantes. Se observa una pequeña caída en la facturación, pero hay que tener en cuenta que ya con anterioridad a estos sucesos se estaba produciendo esa ralentización, ralentización que algún compañero me confirma que también se venía notando en distintas ciudades de la península.

Hasta el momento solo algunos inmigrantes, pocos, han venido a otorgar poderes a pleitos, con pasaportes en vigor (sin tener que acudir al artículo 163 del Reglamento Notarial).

Un mercado inmobiliario a la espera

Las compraventas ya señaladas se han ido firmando con normalidad y a los precios pactados con mantenimiento también de las tasaciones.

Sí nos consta que muchas compraventas aun no señaladas están en un periodo de “reflexión”, esperando acontecimientos.

Adicionalmente, sí que estamos teniendo muchas consultas, más que jurídicas, en relación con nuestra previsión sobre la evolución del mercado de vivienda en la ciudad. En relación a las mismas, solo podemos tranquilizar, pero no pronosticar. Las sensaciones, que eran desoladoras al principio, parecen más tranquilas poco a poco.

Objetivamente, y por hoy, solo se observa la salida al mercado de algunas viviendas más, con mantenimiento de precios. En relación con esto, solo comentar un detalle: antes de la invasión, en el centro de la ciudad, dada la rentabilidad de los alquileres (precios equivalentes a Madrid) y dado que no se esperan a corto plazo la terminación de promociones nuevas, no había más de veinte viviendas a la venta. La situación no ha variado sustancialmente.

Recuperar la confianza

¿Qué le espera a Ceuta de cara al futuro? Como comentaba antes, hacer previsiones resulta complejo, pero sí puedo testar el ambiente emocional de la ciudad. En ese sentido, las últimas noticias y, sobre todo, la visita de los Reyes ha cambiado bastante el estado de ánimo de los ceutíes. Esperemos que una actuación expeditiva de las autoridades, la realización de las obras prometidas de reforzamiento físico y de vigilancia de la frontera, nos devuelva a la normalidad y refuerce la sensación de estabilidad, ánimo, robustez y crecimiento que existía en otros momentos y que caracterizan el espíritu de Ceuta.

¿Quieres recibir una notificación con el próximo número de Escritura Pública?

Déjanos tu email y recibirás un correo cuando publiquemos el siguiente número de la revista.