Entrevista a Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030

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Queremos llevar al BOE la gran reforma de las leyes de discapacidad y dependencia”

Jesús Martín Blanco,

director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030

José M. Carrascosa

En mayo de 2021, asumió su cargo tras desarrollar previamente tareas en el tercer sector como en CERMI o en la Confederación Estatal de Personas Sordas. Nacido en Eljas, un pequeño municipio de la Sierra de Gata, en Cáceres, se licenció como documentalista en la Universidad de Salamanca y ha cursado formación posuniversitaria relacionada con la discapacidad y los derechos humanos.

¿Está satisfecho con el trabajo de su equipo en este quinquenio?

Soy un convencido de la trascendencia del servicio público, porque es un instrumento que iguala a todas las personas sin que importe nuestra renta, origen o condición. En estos cinco años al frente de la Dirección General de Derechos de las Personas con Discapacidad he constatado que los y las funcionarias garantizan que el país siga funcionando, gobierne quien gobierne, que se sigan pagando las pensiones y las prestaciones de dependencia o que podamos recibir un trasplante de riñón. Pero también me gustaría subrayar que, al contrario de lo que dictan los estereotipos, no son seres grises sino personas altamente comprometidas con la mejora de este país, cuya labor valiosa ha sido determinante para desplegar una agenda vigorosa y orientada para que las personas con discapacidad seamos, estemos y contemos en España. En este sentido, mi satisfacción es máxima, porque tengo la certeza de que los derechos de las personas con discapacidad también se construyen con el talento de las y los servidores públicos del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

 


“EL VERDADERO RETO QUE TENEMOS COMO SOCIEDAD ES QUE LA CULTURA SEA UNA VALEDORA DE LA INCLUSIÓN”


 

¿Cuáles son sus principales objetivos en lo que queda de legislatura?

Sin duda, poder llevar al BOE la gran reforma de las leyes de discapacidad y dependencia. Para quienes no lo sepan, esto viene a desarrollar el renovado artículo 49 de la Constitución, para que sus mandatos de inclusión, de autonomía, de accesibilidad y de protección reforzada a las mujeres y a la infancia con discapacidad lleguen a donde tienen que llegar: a nuestro día a día y al de nuestras familias.

Sería difícil condensar el poder transformador de esta reforma. Por primera vez, la accesibilidad universal se reconoce como un derecho, reforzando así su protección y garantía de cumplimiento por parte de los poderes públicos.

Se crea también un programa público para financiar los costes de la eliminación de barreras en los espacios y servicios públicos. La materialización de este derecho tiene diversas expresiones en el proyecto de ley. En este punto, me gustaría destacar la modificación de la Ley sobre Propiedad Horizontal, para asegurar que las personas con discapacidad puedan residir en una vivienda accesible, eliminando barreras arquitectónicas que dificulten su autonomía personal y provoquen situaciones de aislamiento o institucionalización forzosa absolutamente evitables.

 


“LOS OPERADORES JURÍDICOS PERMITEN QUE LA DISCRIMINACIÓN NO QUEDE IMPUNE Y DEJE DE SER EL PAISAJE NATURAL POR EL QUE TRANSITAMOS LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

El proyecto de ley incluye, además, un artículo para proteger y reconocer los apoyos a nuestras familias como nuestras cuidadoras principales. Y también reconoce, por primera vez, a las mujeres para que dispongan de un soporte legal que las libere de machismo y del capacitismo. Al mismo tiempo, el texto normativo velará por la infancia con discapacidad, reconociendo la atención temprana como un derecho subjetivo.

Si esta ley se aprueba contaremos, al fin, con una regulación legal del facilitador procesal para despejar cualquier duda jurídica sobre profesionales que se tienen que encargar de asegurar que podamos entender a los y las notarias, las abogadas, los jueces, etc.

Al mismo tiempo, desempeña la dirección del Real Patronato sobre Discapacidad, un organismo que -bajo otras denominaciones- se remonta a 1910. ¿Puede explicarnos la evolución de las instituciones públicas del sector en nuestro país?

Este organismo es una respuesta pública al desamparo social que vivíamos las personas con discapacidad en una España en blanco y negro, en la que estábamos pidiendo en las puertas de las iglesias. Este organismo nace para ofrecer aquella incipiente asistencia social a personas cuyo único refugio eran sus propias familias y sus asociaciones.

En una sociedad globalizada, digitalizada y donde empiezan a surgir términos como desregularización, la institucionalidad juega un papel fundamental en el cuidado de las democracias, porque son las que nos conectan con la soberanía de un país, que es la que decidimos con nuestro voto. En este contexto, las Administraciones deben ser más abiertas, cercanas, diversas e inclusivas. En conseguir este objetivo nos estamos empeñando mucho, para que nuestras instituciones y trámites administrativos sean fáciles de entender a toda la ciudadanía.

 


“NO TIENE SENTIDO QUE EN 2026 SIGA HABIENDO FOROS EN LOS QUE SE HABLA DE LA DISCAPACIDAD, PERO LOS PONENTES O LOS INTERLOCUTORES NO SON PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

Recientemente recogió en nombre de este Patronato un reconocimiento institucional por parte de la Fundación Aequitas del Notariado. ¿Qué aportan los operadores jurídicos en la defensa de los Derechos Humanos de las personas con discapacidad?

Pues nada más y nada menos que nuestra integridad esté a salvo, que podamos participar del Estado de Derecho y que la discriminación no quede impune y deje de ser el paisaje natural por el que transitamos las personas con discapacidad. Como digo el rol de los notarios es nuclear, pero también el nuestro. Quiero decir, que en Real Patronato sobre Discapacidad estamos invirtiendo tiempo y recursos para que las personas con discapacidad aprendamos a identificar, por ejemplo, que si no podemos llamar al teléfono de emergencias 112 eso discriminación y que conozcamos también los canales para denunciarlo.

El Centro Español de Accesibilidad Cognitiva (dependiente del Patronato) ha puesto en marcha la campaña Inclínate por lo fácil para impulsar la accesibilidad cognitiva entre los profesionales del Derecho. ¿Cuáles son los principales objetivos de esta iniciativa?

Queremos exponer a la opinión pública uno de los principales desafíos del sistema judicial: garantizar que todas las personas puedan entenderlo. Porque sin accesibilidad no hay satisfacción del derecho. Si consideramos los derechos humanos como instrumentos que protegen o facilitan bienes para el desarrollo de una vida humana digna, queda fuera de toda duda que un requisito para la satisfacción de ese derecho es que sea accesible.

El objetivo principal de esta iniciativa es promover la accesibilidad cognitiva en el ámbito de la justicia, para garantizar que todas las personas puedan ejercer en igualdad de condiciones su derecho a una tutela judicial efectiva y evitar situaciones de indefensión provocadas por la falta de comprensión de los documentos o de los procedimientos.

Inclínate por lo fácil interpela especialmente a los distintos operadores jurídicos -jueces y juezas, fiscales, abogados, procuradores/as, notariado, personal policial y administrativo- porque son quienes pueden adaptar el lenguaje y los entornos, revisar procedimientos y garantizar apoyos efectivos. La campaña hace una llamada a la acción: inclinar la balanza hacia la accesibilidad para que todas las personas puedan ejercer sus derechos de forma plena.

 


“RESULTA INCOMPRENSIBLE QUE ESTÉ AFLORANDO UNA AGENDA RACISTA QUE CRIMINALIZA A NIÑOS MIGRANTES O QUE CUESTIONA LA VIOLENCIA MACHISTA”


 

Como persona con displasia ósea conoce de primera mano la situación que vive el colectivo de la discapacidad (integrado por más de cuatro millones de miembros). ¿Influye, en alguna medida, su situación personal a la hora de poner en marcha sus tareas diarias?

Absolutamente, la discapacidad me ha acompañado durante toda mi vida y en la vida de mis hermanos. Me siento un privilegiado porque mis padres, siendo agricultores, apostaron por darnos una vida regular, con mucho amor. Me siento afortunado por nacer en un país con un sistema público de educación que me permitió estudiar lo que quise y una sanidad pública que en nuestro caso es vital porque nuestra salud es más frágil. Ser una persona con discapacidad me lleva a defender, si cabe, con más fuerza un empeño personal: que nuestros cuerpos y nuestras voces, aunque suene a través de un sintetizador, estén en los espacios de decisión. No tiene sentido que en 2026 siga habiendo foros en los que se habla de la discapacidad, pero las ponentes o las interlocutoras no son personas con discapacidad. Eso sería impensable en el feminismo, por ejemplo, pero en nuestro caso muchas veces seguimos como meros espectadores de nuestra existencia.

Durante un acto celebrado en el CERMI apuntó que “España es un país que respeta los cuerpos, las miradas y talentos no normativos; que celebra la diversidad y no castiga”. ¿Qué podemos hacer para que esta situación de integración se mantenga?

Pues respetar nuestro marco normativo y si se incumple, denunciarlo. España ha ratificado todos los tratados de derechos humanos y nuestra Constitución lo dice sin ambages en su artículo 10.2: “Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España”. Y en su artículo 96: “Los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno”. Por este motivo, resulta incomprensible que esté aflorando una agenda racista que criminaliza a niños migrantes o que cuestiona la violencia machista. Leamos la Carta Magna antes de invocarla con discursos llenos de intolerancia.

Este año celebramos dos aniversarios relevantes para la protección jurídica del sector: el de la Ley 8/2021 y el de la Convención de la ONU. ¿Está satisfecho con la implantación de estas dos normativas?

Yo soy un inconformista por naturaleza y esta virtud, o este defecto, me hace seguir llamando a puertas para continuar ensanchando los derechos humanos a un grupo humano al que pertenezco y que, por desgracia viene de muy atrás. Pero reconozco que España ha dado pasos decisivos, como la restauración del derecho al voto, acabar con la muerte civil de las personas con discapacidad que sustituía la voluntad en el trato jurídico para pasar a un sistema de apoyo y acompañamiento en la Ley. O también la abolición de las esterilizaciones forzosas, que intervenía los cuerpos de las mujeres y niñas con discapacidad al margen de su voluntad privándolas de sus derechos sexuales y reproductivos. O la movilización de más de 100 millones de euros para que España sea un país accesible.  Y, sobre todo, la primera reforma social de nuestra Constitución que adecúa el artículo dedicado a las personas con discapacidad a un abordaje exigente de derechos humanos.

La reforma del artículo 49 de la Constitución y la Ley de apoyo a pacientes de ELA y otras enfermedades severas contaron con un apoyo unánime en el hemiciclo. ¿A qué cree que se debe este consenso, inusual en otras materias?

Pues a contar con una sociedad civil muy articulada en torno a la discapacidad. El CERMI es marca social España y su activismo propositivo ha traído las grandes transformaciones en materia de inclusión y protección social para las personas con discapacidad.

En sus redes sociales pone de manifiesto sus intereses culturales, donde refleja su opinión sobre novedades literarias y cinematográficas. ¿Qué papel juega el arte en la visibilidad de la discapacidad? 

El arte es un elemento civilizatorio, pero teniendo presente que las personas con discapacidad hemos sufrido la cultura porque la historia o bien nos privó de este bien o lo puso en contra de nuestra plena ciudadanía, y todo ello ha tenido consecuencias irreparables en la conformación de nuestra identidad colectiva. La verdadera cultura de la cancelación es la ausencia de accesibilidad que nos impide disfrutar de Sirat o de Amarga Navidad.

Y es que. igual que existe una cultura patriarcal, también existe la cultura capacitista: responsable de oprimirnos. Pero también la cultura puede restaurar nuestra dignidad quebrada. Este es el verdadero reto que tenemos como sociedad: que la cultura sea una valedora de la inclusión y no un resorte para afianzar y propagar posturas estigmatizantes y discriminatorias que todos conocemos pero que sufrimos en carne propia las personas con discapacidad.

La esencia de los derechos humanos es democratizar el poder y llevar la igualdad y la libertad a la gente humilde, trabajadora, a las mujeres, a las migrantes y a la gente atravesada por vulnerabilidades. También los derechos humanos están para abolir las culturas del maltrato que permiten, por ejemplo, someter a personas con enanismo a la mofa pública en las plazas de toros

Películas como Sorda, libros como Lectura fácil o la Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE son una esperanza a nuevas expresiones culturales en la que estamos y se nos respeta. 

NotariADo: garantía de un consentimiento libre

En la entrega de premios anuales del Foro Justicia y Discapacidad puso en valor la labor de la Fundación Aequitas, uno de los miembros de la plataforma desde su creación. ¿Qué papel aportan operadores jurídicos, como los notarios, en la protección jurídica de la discapacidad?

La protección jurídica de las personas con discapacidad es el resultado de un trabajo colectivo en el que todos los actores jurídicos aportan su contribución. Cada uno desde el ámbito de sus competencias.

Los notarios son actores especialmente relevantes en esta tarea. Como garantes de la fe pública, la legalidad y la seguridad jurídica, contribuyen de manera decisiva a que la voluntad, deseos y preferencias de las personas con discapacidad sean respetados y debidamente formalizados, conforme al modelo instaurado por la Ley 8/2021. Su intervención preventiva permite evitar conflictos futuros y desarrollan una labor esencial de formalización de las medidas voluntarias de apoyo, así como de verificación, en su caso, de las facultades del curador y de las autorizaciones judiciales requeridas. Aportan su gran cualificación profesional a la labor de escucha y asesoramiento imparcial para garantizar que el consentimiento de la persona con discapacidad se preste de forma libre, informada y plenamente válida, pudiendo comunicar cualquier indicio de abuso o conflicto de intereses al Ministerio Fiscal.

La Fundación Aequitas es impulsora imprescindible de un sistema de justicia con perspectiva de discapacidad, impulsó activamente la creación del Foro Justicia y Discapacidad, y desarrolla actualmente un papel esencial en el mismo.

 

HUELLA DIGITAL

@jesusmartinb en su cuenta personal en X tiene cerca de 4.000 seguidores y expone su visión propia sobre asuntos de actualidad, con especial hincapié en literatura y cine.

Quinto aniversario de la Ley 8/2021 sobre Discapacidad, por Manuel Rueda

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

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MANUEL RUEDA,

director de la Sección Jurídica de la Fundación Aequitas

El número total de poderes preventivos ha sido de 1.997.600 entre los años 2015 y 2025"

Quinto aniversario de la Ley 8/2021 sobre Discapacidad

El 2 de junio de 2021 se aprobó la Ley 8/2021, con la que adaptaba la legislación civil española a los postulados de la Convención de 6 de diciembre de 2006, sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

De ella merecen ser comentados dos aspectos: por un lado, desaparece la incapacitación. Un mayor de edad no puede ser privado de sus derechos, ni de su ejercicio. Si lo necesita, se le ayudará mediante apoyos que le prestarán otros. De estos apoyos, con carácter general para las actividades de su vida, el Código Civil contempla tres, la guarda de hecho, la curatela y las medidas que, voluntariamente, la persona haga para sí mismo, ante notario.

Por otro lado, la labor del notario, que ya era muy importante para quienes no querían ser judicializados en su vida socio-económica, a través de los denominados poderes generales, recibe un impulso muy importante. Además del contenido representativo, se le añade el asistencial que promueve la Convención.  Desde 2003 (ley 41/2003) se incorporó a prácticamente todos ellos la cláusula que los convertía en preventivos, la negativa a que una incapacitación los anulara. Hoy en día sigue siendo la medida más ampliamente utilizada. Así, el número total de poderes preventivos ha sido de 1.997.600 entre los años 2015 y 2025.

Dentro de ellos, aquellos puramente preventivos (para ser aplicados cuando el poderdante pierda su capacidad) suponen un porcentaje que va desde el 2,73 % en 2015 hasta el 14,59 % en el año 2025.

Medidas voluntarias asistenciales

Del segundo grupo de medidas voluntarias, aquellas que podemos denominar asistenciales (excluidos los poderes puramente representativos) podemos tener datos de los años 2023 (últimos seis meses), 2024 y 2025, pues a partir de entonces se consignan por separado en los índices notariales. Se citan las realizadas al amparo del Código Civil, tras la ley 8/2021, junto con las asistencias de la legislación catalana, ley 9/2021. Llegan a un total en 2025 de 1.607 escrituras.

En total, dentro del ámbito de vigencia de la ley 8/2021, prácticamente un millón de personas (999.802) han acudido a las notarías entre 2021 y 2025 para otorgar documentos de medidas voluntarias, asistenciales o representativas, para su aplicación inmediata o futura.

La guarda de hecho

Junto con estas medidas, la ley ha potenciado la guarda de hecho, medida informal que ejerce el entorno (normalmente familiar) de la persona con discapacidad, pero que nadie ha creado formalmente. Uno de sus obstáculos es la acreditación, para lo que se ha desarrollado un acta notarial de notoriedad específica para justificar que, en el entorno del sujeto, se sabe, es notorio, que alguien se ocupa de él, ejerce su guarda, con efectos que ampara el Código Civil.

Y la tercera medida formal general es la judicial. Un juez determinará quién asistirá a la persona, y con qué facultades, si no hay o no son suficientes las dos anteriores, voluntarias o del entorno. El interesado, ante una posible curatela, tiene algo que decir (no podrá hacerlo en el momento en que haya perdido su capacidad). Para ello la reforma ha potenciado la figura de la autocuratela (antes autotutela), robusteciendo sus efectos frente al juez y ampliando su contenido.

Incluyendo tanto las disposiciones referentes a la futura curatela de uno mismo como a la de quienes dependen de él, hay un total de 58.421 escrituras en los últimos diez años, de los cuales un porcentaje (del 36,23% en 2021 al 48,97% en 2025) corresponden a instrucciones sobre el futuro del propio interesado; el resto, sobre la de hijos, cónyuge o pareja y a otros actos sobre la materia.

En esta materia, se puede apreciar un notable descenso de las autocuratelas tras la pandemia.

Coincidió, inicialmente, con esta. Siguió con la reforma, que nos otorga vías más directas para organizar, de forma voluntaria, nuestro propio sistema de apoyos. Así se da solución a la intención inicial que, recordemos, consistía en evitar la judicialización de nuestro futuro.

Todos los actos reseñados, para surtir efectos en terceras personas o en instituciones, requieren la intervención de un funcionario público que incluya en su función el contacto directo con las personas. Y, en estos casos en que no hay controversia con nadie, es el notario, de la misma forma que el personal de la Administración de Justicia (jueces, fiscales y letrados) si hay alguna oposición. De ahí que estas actuaciones consten necesariamente en escrituras o en actas notariales, cuyo desglose se ha expuesto.

Constitución del Foro Aequitas de Castilla y León

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Mesa Presidencial. De izquierda a derecha: Mónica Pérez, decana del Colegio de Abogados de Burgos; Fernando Puente, delegado autonómico de la Fundación Aequitas; José Miguel García, rector de la Universidad de Burgos; Santiago Mena, fiscal superior de Castilla y León; Leopoldo Martínez de Salinas, decano del Colegio Notarial de Castilla y León; Emilio Vega, magistrado del TSJ; y Gonzalo A. López Ebri, coordinador de los Foros Aequitas de Discapacidad.

Constitución del Foro Aequitas de Castilla y León

José M. Carrascosa

A mediados de marzo, la sede del Colegio Notarial de Castilla y León acogió la constitución del Foro Aequitas de discapacidad autonómico.

El acto -presidido por el decano anfitrión, Leopoldo Martínez de Salinas- contó con la asistencia de, entre otras personalidades, Santiago Mena, fiscal superior de Castilla y León; María José Burgos, fiscal delegada autonómica de discapacidad y mayores; Emilio Vega, magistrado del TSJ; María Antonia Paniego, gerente territorial de Servicios Sociales; María Concepción Balairón, jefe del Área de Tutela de la Fundación de Apoyos y Acción Social de la Junta de Castilla y León; Mónica Pérez, decana del Colegio de Abogados de Burgos o José Miguel García, rector de la Universidad de Burgos.

Por parte de la Fundación Aequitas acudieron los notarios Fernando Puente, María Ángeles Anciones y Jessica Peón (delegados autonómicos); Gonzalo A. López Ebri, coordinador de los Foros Aequitas de Discapacidad de discapacidad; Manuel Rueda, director de la Sección Jurídica; y Francisco González (adjunto a la dirección)

 


EL CASTELLANO LEONÉS ES EL OCTAVO FORO AEQUITAS CONSTITUIDO, TRAS LOS DE ANDALUCÍA, ARAGÓN, ASTURIAS, CASTILLA Y LEÓN, EXTREMADURA, GALICIA, ISLAS CANARIAS Y PAÍS VASCO


 

Una inclusión real

Para López Ebri «Aequitas quiere hablar de la discapacidad ‘con’ las personas con discapacidad, nada sobre nosotros sin nosotros. Por eso, en todos nuestros foros intervienen las asociaciones del tercer sector. Queremos interactuar con cuidado jurídico para que la inclusión sea real con todos los ámbitos de la discapacidad: jueces, fiscales, notarios, abogados, Universidad… y escuchar a todo el Tercer Sector para ver toda su problemática y derribar obstáculos. Ya hemos conseguido hacerlo, eliminando -por ejemplo- la excusa absolutoria que exoneraba de responsabilidad a familiares en delitos con el patrimonio. Estamos trabajando para paliar injusticias colaterales de la Ley 8/2021 en materia de ámbito tributario o de seguridad social, incompatibles con la eliminación de la muerte civil o incapacitación. También estamos luchando con aspectos del ingreso involuntario de las personas en el ámbito residencial sin asistencia letrada; haciendo especial hincapié en su protección patrimonial (cuentas corrientes, pensiones…). Queremos compartir este foro con todas las perspectivas, sin protagonismos, para que ninguna de las personas con discapacidad quede defraudada. Estamos seguros que lo vamos a conseguir».

 


HABIDA CUENTA DE LA EXTENSIÓN TERRITORIAL DE CASTILLA Y LEÓN, ESTÁ PREVISTA LA CONSTITUCIÓN DE UNA SEGUNDA SEDE DE ESTE FORO AUTONÓMICO EN VALLADOLID


 

González agradeció el elevado nivel de asistencia, y manifestó que «el foro se constituye como un punto de encuentro de todos los ámbitos jurídicos y del movimiento asociativo de la discapacidad y las personas mayores. Es un grupo de trabajo para encontrar soluciones y mejorar la calidad de vida del colectivo. Desde el foro hacemos una llamada a todo el movimiento asociativo. Es fundamental que trasladen las quejas o vulnerabilidades que se encuentran para intentar mejorar. Y no sólo hablaremos de la Ley 8/2021, sino de todo lo que preocupe a las entidades o administraciones. Queremos escuchar la voz del movimiento asociativo».

Transversalidad

Mónica Pérez destacó «la transversalidad de este foro. La abogacía castellano leonesa estará a su entera disposición», recordando que «los abogados estamos en la primera línea de la defensa de la discapacidad, cuando alguien llega a nuestros despachos exponiendo sus problemas».

García, apuntó que «desde la Universidad es un honor y un privilegio contribuir en la medida que podamos, por ejemplo, con formación. Nuestra implicación es total, cabe destacar que tenemos a muchos estudiantes con discapacidad en nuestras aulas».

 


EN EL ACTO PARTICIPARON: CÁRITAS, CERMI, AUTISMO, FUNDACIÓN MIRADAS, DOWN, ASPANIAS, PLENA INCLUSIÓN, AFACAYLE, PARKINSON O FUTUDIS


 

Vega señaló las dificultades en los juzgados de familia en la aplicación de la nueva ley: «Estamos preocupados con el tema de la especialización. Los juzgados deben estar especializados en discapacidad y mayores, pero existe un problema por la despoblación de Castilla y León, por lo que tendremos que centralizarlos en las capitales de provincia».

Mena, fiscal superior de Castilla y León, recordó que «una de las funciones de los fiscales es velar por las personas con discapacidad» y puso de manifiesto que «es un paso muy importante la creación de este foro, que permitirá que todos los colectivos que trabajemos alrededor de la discapacidad, actuemos juntos».

En el acto tomaron la palabra representantes de diversas instituciones (Colegios de Abogados de Soria y Ávila; Archidiócesis de Burgos y Fundación Caja de Burgos) y del tercer sector (Cáritas, Cermi, Autismo Burgos, Fundación Miradas, Down Burgos, Aspanias, Plena Inclusión Castilla y León, AFACAYLE, Parkinson Burgos, Futudis).

Foro Aequitas de Discapacidad

Puesto en marcha ya en las comunidades de Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Islas Canarias y País Vasco- es una iniciativa que tiene como objetivo crear una plataforma de trabajo en la que tengan cabida diferentes profesionales y entidades, como Notariado, Judicatura, Fiscalía, Abogacía, Administraciones, Universidades y el Movimiento Asociativo, con la finalidad de: estudiar y analizar la situación actual de las personas con discapacidad y personas mayores vulnerables; y avanzar en la promoción de su autonomía y la protección de sus Derechos en los términos que exige la Convención de la ONU sobre los Derechos de las personas con Discapacidad y la Ley 8/21. 

Constituido en junio de 2023, este foro celebra periódicamente encuentros de trabajo para determinar sus diferentes líneas de actuación. Es la primera plataforma multidisciplinar que reúne a los principales operadores jurídicos, representantes del tercer sector, instituciones y universidad para debatir sobre la normativa sobre discapacidad existente y divulgar su contenido.

Numerosos representantes del sector de la Discapacidad asistieron a la constitución del Foro Aequitas en la sede del Colegio Notarial de Burgos.

"La discapacidad exige una lucha constante y pertinaz que no tiene sentido si todos los sectores implicados no colaboramos"

Leopoldo Martínez de Salinas, decano del Colegio Notarial de Castilla y León subrayó la «vocación de colaboración» de Aequitas desde su creación y recordó que la discapacidad «exige una lucha constante y pertinaz» que hace imprescindible el trabajo conjunto de todos los sectores implicados.

El decano precisó que este foro de Castilla y León nace «con pretensión de cercanía, capliaridad y voluntad de llegar a todos los sitios. Esta proximidad, propia de los casi 3.000 notarios repartidos por todo el país, hasta en las poblaciones más pequeñas, es otra de las características que distingue a Aequitas».

«La discapacidad -prosiguió- es un fenómeno muy complejo en el que intervienen factores jurídicos, médicos y sociales. La Ley 8/2021 constituye al notario en el centro del reconocimiento universal de la voluntad de obrar, valorando el discernimiento y las necesidades de apoyo. La ley nos coloca ante un nuevo paradigma, una realidad volátil en la que la toma de decisiones es permanente. Estas decisiones están encadenadas; el desafío es que los sujetos obligados a tomar esas decisiones lo hagan de manera más razonable, lo que facilitará el camino a los que vienen detrás».

"La finalidad de este foro es hacer efectivos los objetivos de la Ley 8/2021"

Fernando Puente, delegado autonómico de la Fundación Aequitas adelantó que en las próximas fechas se creará otro Foro similar en Valladolid, debido a la extensión de la comunidad autónoma.

Para el delegado de Aequitas «estos foros son consecuencia necesaria de la publicación de la Ley 8/2021, que introduce un sistema de apoyos a la persona con discapacidad. La nueva normativa interpela a todas las personas, porque ensancha la autonomía de la voluntad y su libertad para cuando llegue una situación de discapacidad. La finalidad de este foro es hacer efectivos los objetivos de la Ley 8/2021, que apelan a los Derechos Humanos, evitando la discriminación del colectivo. No hay que caer en un optimismo exagerado ni en una negación de esta nueva legislación; estamos en un Estado de Derecho y hay que intentar cumplirla. El foro fomenta la coordinación entre los sectores que debemos aplicar la ley para resolver dudas, como jueces, fiscales, notarios y abogacía”.

Entrevista a Isabel Revuelta, presidenta del Foro Justicia y Discapacidad

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Los notarios contribuyen de manera decisiva a que la voluntad de las personas con discapacidad sea respetada”

ISABEL REVUELTA,

presidenta del Foro Justicia y Discapacidad

José M. Carrascosa

Desde noviembre de 2024 Isabel Revuelta de Rojas ocupa la presidencia del Foro Justicia y Discapacidad, cargo que compagina con su puesto como vocal del Consejo General del Poder Judicial. En esta entrevista desgrana su dilatada trayectoria profesional y las principales líneas de actuación del citado foro, constituido en 2003 para coordinar a las instituciones jurídicas en su tarea de garantizar la tutela efectiva de los derechos de las personas con discapacidad.

-¿Qué balance realiza de su labor al frente del Foro Justicia y Discapacidad desde su llegada a la presidencia hace poco más de un año?

– El balance que realizo es positivo. En primer lugar, ha sido un honor contar con la confianza de la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, quien delegó en mí esta responsabilidad, que asumí con gran ilusión y un firme compromiso institucional, profesional y personal.

Durante este periodo se ha culminado la tramitación del nuevo convenio que ha de regir este foro, que fue formalmente suscrito el pasado 8 de enero. Este instrumento jurídico reviste una especial relevancia ya que refuerza el marco de cooperación institucional y consolida líneas de actuación orientadas a garantizar el acceso a la justicia en condiciones de igualdad para las personas con discapacidad, eje vertebrador del foro.

Con el esfuerzo compartido de miembros del foro y otros expertos se ha elaborado la Guía Práctica para la Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad en el Proceso Penal que está llamada a ser un importante instrumento práctico para garantizar que el acceso al proceso judicial de las personas con discapacidad se verifique de forma real y efectiva en condiciones de igualdad.

El foro también ha reconocido y valorado públicamente la labor de instituciones y personas en pro de las personas con discapacidad, contribuyendo así a la creación de una cultura de respeto y conocimiento de la discapacidad, específicamente en el ámbito de la justicia.

 


“LA COOPERACIÓN DE NOTARIADO, FISCALÍA Y JUDICATURA CONSTITUYE UNA DE LAS PIEDRAS ANGULARES EN EL ACCESO A LA JUSTICIA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

-¿Cuáles son los principales proyectos de este organismo multidisciplinar en un corto plazo?

– Los principales proyectos a corto plazo se orientan a seguir ahondando en la cooperación con todas las instituciones implicadas, así como con los delegados y delegadas de discapacidad, una figura clave para detectar y coordinar la respuesta a los problemas que puedan surgir en esta materia en el ámbito de los Tribunales Superiores de Justicia, la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.

Colaboramos con los miembros del Foro que nos lo han solicitado, en la implementación de la regulación en materia de patrimonios protegidos y también de la persona experta facilitadora, cuya intervención en los procesos judiciales resulta esencial para asegurar que las personas con discapacidad puedan participar y ejercer efectivamente sus derechos. La consolidación de esta figura supone un paso decisivo hacia un modelo de justicia más respetuoso con la autonomía y la voluntad de las personas con discapacidad.

Estamos constituyendo nuevos grupos de trabajo con miembros del Foro y expertos que van a estudiar la posición de la persona con discapacidad cuando comparece como víctima en el proceso penal, así como, por otra parte, la proyección de la perspectiva de discapacidad no solo en el orden jurisdiccional penal sino también en el civil, en el contencioso-administrativo y en el social, puesto que cada uno de ellos tiene sus peculiaridades.

-Numerosas iniciativas…

– Sí, también de formación judicial en relación con los aspectos forenses de la discapacidad, internamientos involuntarios, la discapacidad en el marco del proceso penal o el valor prescriptor y orientador de las decisiones judiciales del Convenio Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Quiero destacar especialmente la celebración del Encuentro Judicatura- Notariado- Fiscalía que gracias al apoyo de Almudena Castro-Girona y Federico Cabello de Alba se celebró la anterior ocasión en el marco incomparable del Colegio Notarial de Madrid, y que constituye, desde la promulgación de la Ley 8/2021, un espacio de encuentro fundamental en nuestro ámbito, del que surgen innumerables buenas prácticas. La cooperación de Notariado, Fiscalía y Judicatura constituye una de las piedras angulares para la efectividad de la igualdad en el acceso a la justicia de las personas con discapacidad.

 


“AUNQUE EL MARCO NORMATIVO ESPAÑOL ESTÁ ALINEADO CON LOS ESTÁNDARES INTERNACIONALES, EL AMPARO EFECTIVO DESDE EL DERECHO AÚN PRESENTA RETOS IMPORTANTES”


 

-Este año se celebran dos hitos legislativos importantes: el vigésimo aniversario de la Convención de la ONU sobre Derechos de las Personas con Discapacidad, y los cinco años desde la entrada en vigor de la Ley 8/2021. ¿Cree que desde el Derecho se ampara suficientemente al colectivo y sus familias?

– Se han producido avances muy relevantes en la protección de los derechos de las personas con discapacidad y de sus familias, especialmente a partir de la entrada en vigor en España en 2008 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y, en el ámbito interno, con la entrada en vigor de la Ley 8/2021. Ambas normas han supuesto, sin duda, un cambio de paradigma, pasando de un modelo asistencial y sustitutivo de la voluntad a otro centrado en la autonomía personal y el respeto a la voluntad y preferencias de la persona, proporcionándole los apoyos que precise para ello.

No obstante, aunque el marco normativo español está alineado con los estándares internacionales, el amparo efectivo desde el Derecho aún presenta retos importantes. La aplicación práctica de estas normas no siempre es homogénea, persisten dificultades de coordinación institucional, y es necesario seguir avanzando en la formación de los operadores jurídicos, así como en la dotación de recursos, de medios personales y materiales suficientes para que los derechos reconocidos sean reales y efectivos.

A mi juicio, el Derecho en España ofrece hoy una base sólida para la protección del colectivo y sus familias, pero es necesario continuar profundizando en su aplicación práctica para que la igualdad y la inclusión plena se materialicen de forma efectiva en todos los ámbitos.

-En ese acto tuvo lugar la presentación de la Guía Práctica para la Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad en el Proceso Penal. ¿Cuál es el objetivo principal de esta publicación?

– Servir como herramienta de orientación para los actores jurídicos, facilitando la correcta aplicación de los derechos y garantías de las personas con discapacidad a lo largo del procedimiento penal. Aunque está centrada en el orden jurisdiccional penal por sus importantes especificidades, contiene criterios y recomendaciones de carácter transversal, aplicables al resto de órdenes jurisdiccionales, en la medida en que los derechos y garantías que aborda son comunes a todo el sistema de justicia.  La guía tiene como finalidad facilitar la detección de las necesidades de apoyo de las personas con discapacidad en el procedimiento judicial, la comprensión del alcance de las indicadas necesidades y, la correcta adopción de las medidas y ajustes necesarios.

-Dicha guía contiene un apartado sobre accesibilidad donde se pone de manifiesto la necesidad de implantar textos en lectura fácil en determinados casos. ¿Cree que el lenguaje jurídico está lo suficientemente bien adaptado para su comprensión?

– El lenguaje jurídico sigue presentando importantes retos de comprensión para la ciudadanía, especialmente para las personas con discapacidad cognitiva o intelectual. Los textos legales buscan precisión y seguridad jurídica, pero esa rigurosidad técnica a menudo dificulta su comprensión.

La incorporación de textos en lectura fácil, resúmenes accesibles y formatos comprensibles constituye un avance significativo, aunque todavía queda camino por recorrer. Todos los actores del sistema, miembros de la carrera judicial, notarios, abogados, fiscales, procuradores, letrados de la Administración de Justicia, graduados sociales… tienen que seguir colaborando para garantizar que la información y los procedimientos sean claros y accesibles, promoviendo así una justicia inclusiva, cercana y comprensible para todos.

-Participó el pasado diciembre en un encuentro entre notarios, jueces y fiscales donde los miembros de los tres cuerpos compartieron experiencias en el día a día con las personas con discapacidad y sus familias. ¿Cómo valora este tipo de intercambios multidisciplinares?

– Estos encuentros anuales son de un valor incalculable. Como he adelantado, la implicación conjunta de jueces, fiscales y notarios propicia un intercambio de experiencias muy enriquecedor, favoreciendo una comprensión integral de las necesidades de las personas con discapacidad y sus familias en el ámbito de la justicia.

Cada edición es una oportunidad muy valiosa para mejorar la coordinación y garantizar que las decisiones se ajusten a los principios de igualdad, autonomía y respeto a la voluntad. En definitiva: fortalecen la capacidad del sistema de justicia para ofrecer a las personas con discapacidad y a sus familias un acceso efectivo al mismo.

La Fundación Aequitas, a través del papel esencial que desarrolla Almudena Castro-Girona, se sitúa en el centro de gravedad de estos encuentros, a los que impulsa, sostiene y llena de contenido año tras año.

 


“LA LEY 8/2021 INTRODUJO UN CAMBIO EN LA MANERA EN QUE EL DERECHO ABORDA LA DISCAPACIDAD Y ESO HIZO NECESARIA LA REVISIÓN DE LAS SITUACIONES DE INCAPACIDAD PREVIAS”


 

-El cambio de paradigma de la Ley 8/2021 obligaba a la revisión de las situaciones de incapacidad previas, que condenaban a las personas con discapacidad a una práctica ‘muerte civil’. Sin embargo, aún no se ha concluido este proceso. ¿En qué estado se encuentra?

– La Ley 8/2021 introdujo un cambio en la manera en que el Derecho aborda la discapacidad y eso hizo necesaria la revisión de las situaciones de incapacidad previas, con el objetivo de erradicar la ´muerte civil´ de las personas con discapacidad y abordar sus necesidades desde un prisma nuevo. Debido al elevado volumen de expedientes y a la disparidad de situaciones previas, este proceso aún no se ha completado.

Inicialmente, la disposición transitoria quinta del referido texto legal fijó un plazo de cinco años hasta septiembre de 2024, que resultó insuficiente. La Comisión Permanente del CGPJ instó al Gobierno a una primera prórroga, finalmente fijada hasta el 3 de septiembre de 2027. A finales de 2024 quedaban pendientes 76.822 expedientes, un 30 % menos que el año inmediatamente anterior. Hacemos un seguimiento de la evolución a través de los informes del Servicio de Inspección del CGPJ.

-Desde julio de 2024 forma parte del renovado Consejo General del Poder Judicial, una institución que está permanentemente en el punto de mira de los medios de comunicación. ¿Considera que la sociedad conoce suficientemente la labor que realizan desde el órgano de gobierno de los jueces?

– El Poder Judicial en España es a la vez único y complejo. El Consejo General del Poder Judicial lo gobierna por ser la opción del constituyente para asegurar su independencia de los otros Poderes del Estado, pero no forma parte del mismo, ya que nuestra Constitución establece que el Poder Judicial lo integran los jueces y magistrados.

Nuestra labor se vertebra en torno a los nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario de jueces y magistrados de carrera, que forman un cuerpo único, dotados del Estatuto Jurídico que determina la Ley Orgánica del Poder Judicial, en el marco de la Constitución. Integramos el Consejo veinte vocales y la presidenta, que lo es también el Tribunal Supremo. Los vocales somos ocho abogados y juristas y doce jueces y magistrados. Actualmente los veinte somos elegidos por mayoría parlamentaria de 3/5, la mitad por el Congreso y la mitad por el Senado. Nuestra Constitución solo prevé la elección parlamentaria para los vocales juristas, y los estándares europeos establecen que en los Estados en los que el Poder Judicial sea gobernado por un Consejo como el nuestro, como es el caso de Francia o de Italia, sus vocales de origen judicial deberían ser elegidos por sus pares sin intervención alguna de las cámaras. Por ello es esperable que el legislador español se alinee con los estándares europeos también en esta materia y algún día los vocales jueces y magistrados sean elegidos por sus pares.

Notarios: garantía de un consentimiento libre

En la entrega de premios anuales del Foro Justicia y Discapacidad puso en valor la labor de la Fundación Aequitas, uno de los miembros de la plataforma desde su creación. ¿Qué papel aportan operadores jurídicos, como los notarios, en la protección jurídica de la discapacidad?

La protección jurídica de las personas con discapacidad es el resultado de un trabajo colectivo en el que todos los actores jurídicos aportan su contribución. Cada uno desde el ámbito de sus competencias.

Los notarios son actores especialmente relevantes en esta tarea. Como garantes de la fe pública, la legalidad y la seguridad jurídica, contribuyen de manera decisiva a que la voluntad, deseos y preferencias de las personas con discapacidad sean respetados y debidamente formalizados, conforme al modelo instaurado por la Ley 8/2021. Su intervención preventiva permite evitar conflictos futuros y desarrollan una labor esencial de formalización de las medidas voluntarias de apoyo, así como de verificación, en su caso, de las facultades del curador y de las autorizaciones judiciales requeridas. Aportan su gran cualificación profesional a la labor de escucha y asesoramiento imparcial para garantizar que el consentimiento de la persona con discapacidad se preste de forma libre, informada y plenamente válida, pudiendo comunicar cualquier indicio de abuso o conflicto de intereses al Ministerio Fiscal.

La Fundación Aequitas es impulsora imprescindible de un sistema de justicia con perspectiva de discapacidad, impulsó activamente la creación del Foro Justicia y Discapacidad, y desarrolla actualmente un papel esencial en el mismo.

 

Por los derechos de las personas con discapacidad

ESPACIO ÆQUITAS

1. De izda. a dcha.: María del Carmen Adán; Iñaki Subijana; Bakartxo Tejeria; Concepción Pilar Barrio Del Olmo y Aitor Bedialauneta.

Por los derechos de las personas con discapacidad

Redacción

Los días 22 y 23 de enero tuvieron lugar las jornadas Los derechos fundamentales de las personas con discapacidad: perspectivas personal y patrimonial, organizada por la Fundación Aequitas del Consejo General del Notariado y el Parlamento Vasco.

La inauguración de las jornadas contó con las intervenciones de Bakartxo Tejeria, presidenta del Parlamento Vasco; Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado y de la Fundación Aequitas; Iñaki Subijana, presidente del Tribual Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV); María del Carmen Adán, fiscal superior; y Aitor Bedialauneta, presidente de EDEKA (Coordinadora vasca de representantes de personas con discapacidad). 

Tejería recordó que esta jornada es la segunda organizada por ambas instituciones tras las celebradas en 2024 bajo el título Dos años de vigencia de la Ley 8/2021, por la que se reforma la legislación civil y procesal: contextualización jurídica y social, que definió como «muy enriquecedoras, por la intervención de todos los agentes que estamos concernidos en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad cuando éstas ejercen su capacidad jurídica». «En ese momento -prosiguió la presidenta del Parlamento Vasco- se abordó la vigencia de una normativa que supuso un hito por el reforzamiento de figuras como las medidas voluntarias de apoyo o la guarda de hecho. Sin embargo, “casi cinco años después de su entrada en vigor existen disfunciones y trabas en su aplicación; siguen pendientes de revisión aspectos concretos como el internamiento voluntario o temas bancarios. También celebramos dos décadas de la creación de la Convención de Nueva York sobre Derechos de las Personas con Discapacidad; los Estados parte han adoptado medidas que consiguen avances, pero queda camino por recorrer a la hora de alcanzar el goce pleno de los derechos y la promoción de la dignidad inherente del colectivo». 

La aplicación de la ley

Por su parte Barrio Del Olmo destacó que la citada normativa supuso para los notarios «una gran responsabilidad jurídica y moral a la hora de defender valores y derechos comprometidos con la igualdad de las personas». Para la presidenta de la Fundación Aequitas «la ley no es suficiente, son necesarios foros que aseguren su aplicación para que no quede sin efectos, como el Foro Aequitas del País Vasco que persigue coordinar y unificar a todas las instituciones relacionadas con la discapacidad para avanzar en la determinación de defectos en su aplicación». Sobre los retos pendientes, la notaria señaló cuestiones y reformas que deben desarrollarse, tales como: «Establecer un turno de abogados de personas con discapacidad para el acceso a la jurisdicción y la tutela judicial efectiva, eliminar posibilidades de expolio patrimonial, establecer bonificaciones fiscales y en materia de seguridad social, el internamiento voluntario… entre muchas otras». 

Subijana hizo hincapié en que «uno de los retos de la justicia es la accesibilidad, el derecho al acceso a la Justicia. Es un reto de actitudes, más que de inversión en políticas públicas se trata de la mirada o la forma con la que posibilitamos el ejercicio de un derecho nuclear como el de entender y ser entendido. Hay marcos jurídicos completos, hace falta un giro de perspectiva para alcanzar una mirada aplicativa y proactiva; que jueces y juezas tengan la visión de captar necesidades que precisan atenciones o acompañamientos específicos, que no pasen desapercibidas y generen contextos de indefensión». Asimismo, el presidente del TSJ vasco demandó que se pueda «entender el lenguaje oral y escrito, la forma y manera de comunicarnos, para permitir que las personas se sientan apoyadas. Las personas con discapacidad no tienen por qué transitar solas por el sistema de justicia, se precisa un derecho al acompañamiento con facilitadores, una interlocución ya prevista en la Ley de Enjuiciamiento Civil. Son múltiples retos pequeños que se suman al reto en mayúsculas: construir una justicia al servicio de las personas». 

Eliminar las barreras

Adán resaltó que «existen derechos fundamentales que creemos consolidados en materia de libertad e igualdad, pero no es así. Debemos seguir proyectándolos y facilitando su ejercicio. Hay agradecimiento al legislador por la Ley 8/21 pero queda mucho que hacer en su aplicación práctica; por ejemplo, en materia de internamientos voluntarios. Desde la fiscalía percibimos que aún existen barreras para que las personas con discapacidad disfruten de autonomía, igualdad efectiva y calidad de vida. Ciudadanía, instituciones y Administración de Justicia debemos reforzar nuestro compromiso para eliminarlas».

Por último, Bedialauneta, quien se dirigió al auditorio en lengua de signos, puso en valor la importante aportación del movimiento asociativo: «Tras muchos años de desarrollo jurídico, la discapacidad tiene ahora derechos completos, la sociedad nos tiene presentes y se nos reconoce como sujetos activos».

«Las personas con discapacidad deben tomar compromiso en la toma de decisiones, ofreciendo aportaciones para trabajar en red, creando un punto de encuentro de escucha activa que permita a autoridades, Administraciones Públicas y asociaciones intercambiar opiniones. Seguimos trabajando desde las asociaciones para que los planes de acceso a la justicia se respeten y se lleven a la práctica. Estamos orgullosos de que se nos escuche», concluyó.

Previamente a las intervenciones institucionales, bailarines del grupo Arai Danza representaron el espectáculo Miradas Cruzadas, donde se recogen escenas de su vida cotidiana.

 


BAKARTXO TEJERIA: “CELEBRAMOS DOS DÉCADAS DE LA CREACIÓN DE LA CONVENCIÓN DE NUEVA YORK SOBRE DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

Diálogos

Tras la ceremonia de apertura, Gonzalo A. López Ebri, ex teniente fiscal de la Comunidad Valenciana, pronunció la conferencia El ingreso voluntario: historia de una encrucijada.

A continuación, tuvo lugar la primera mesa redonda Aspectos prácticos del ingreso involuntario psiquiátrico y residencial, con la participación de: Mª José Cano, vicepresidenta de EDEKA; Mikel Merino, agente de apoyo mutuo de Agifes; Jose Mª Bastos, director general de Justicia del Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco; y Catalina Pedrero, fiscal delegada de la protección de personas con discapacidad y mayores del País Vasco.

La primera jornada se cerró con el panel de debate Efectos colaterales de la Ley 8/2021. Promoción de autonomía personal y protección patrimonial de las personas con discapacidad, en el que tomaron parte: Emilio Olabarría, exparlamentario del Parlamento Vasco, patrono de Aequitas; Rafael Armesto, abogado, red de Juristas de Plena Inclusión (FEVAS-País Vasco); Luis Gonzaga, presidente de la asociación Liber; e Íñigo Revilla, notario.

El segundo día de jornadas se inició con la mesa redonda Diseño de las medidas de apoyo judiciales y voluntarias: retos actuales, que contó con los siguientes ponentes: Almudena Castro-Girona Martínez, notaria y directora general de la Fundación Aequitas; María José Segarra, fiscal de Sala coordinadora de Personas con Discapacidad y Mayores y patrona; y Josep Tresserras, responsable de relaciones institucionales de la Fundació de Suport Som. 

 


BARRIO DEL OLMO: “LA LEY 8/2021 SUPUSO PARA LOS NOTARIOS UNA GRAN RESPONSABILIDAD A LA HORA DE DEFENDER DERECHOS COMPROMETIDOS CON LA IGUALDAD DE LAS PERSONAS»


 

El último panel versó sobre los Aspectos bancarios, con la presencia de David Mayor, fiscal adscrito a la Fiscalía de Sala de Discapacidad y Mayores; José Naguel Gutiérrez, representante de la Fundación Ondoan; Francisco de Asís Paniagua, director de la Asesoría Jurídica de Kutxabank; y Carmen Velasco, delegada de la Fundación Aequitas en el País Vasco (y moderadora).

2. De izda. a dcha.: Rafael Armesto, Almudena Castro-Girona, Gonzalo López Ebri, Emilio Olabarría y Luis Gonzaga.

Videos de las jornadas

En el canal de YouTube del Colegio Notarial del País Vasco están disponibles todos los videos de los diálogos de las jornadas de los días 22 y 23 de enero en el Parlamento Vasco.

Retos o daños colaterales de la Ley 8/2021 , por Emilio Olabarría Muñoz

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ESPACIO ÆQUITAS

EMILIO OLABARRÍA MUÑOZ,

licenciado en Derecho, exdiputado y patrono de la Fundación Aequitas

Nos encontramos con una preocupante falta de coherencia entre los requerimientos de la Ley 8/2021 y numerosos sectores del derecho público"

Retos o daños colaterales de la Ley 8/2021

Como cuestión preliminar podemos comentar que la Ley 8/2021, de 2 de junio, tiene en relación al ordenamiento de la discapacidad una naturaleza semejante al Título Preliminar del Código Civil caracterizada por su aplicabilidad a la totalidad del ordenamiento jurídico.

La Ley 8/2021 no solo absorbe la ontología de la Convención Internacional sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, aprobada en Nueva York el 13 de diciembre de 2006, sino también lo relativo a la discapacidad de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966; las Normas Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades de las Personas con Discapacidad de 1993; el Convenio 159 de la OIT; el artículo 15 de la Carta Social Europea; la Directiva 2000/78 CE para la Igualdad de Trato al Empleo de la Discapacidad, etc.

Disfunciones

Nos encontramos, sin embargo, con una preocupante falta de coherencia entre los requerimientos de la Ley 8/2021 y numerosos sectores del derecho público, particularmente del derecho tributario, del derecho laboral y de la Seguridad Social.

La primera disfunción hace referencia al incumplimiento de la Sentencia del Tribunal de la Unión Europea, sala primera, de 18 de enero de 2024, que prohíbe despedir a un trabajador con discapacidad sobrevenida sin intentar adaptar su puesto. El fallo se emite por entender el Tribunal de Justicia que se incumple el artículo 5 de la Directiva 2000/78 CE. La directiva y la sentencia obligarían, y no se ha hecho, a reformar el artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores, el artículo 194 de la Ley General de la Seguridad Social y otros.

La siguiente disfunción es la actual regulación de la Disposición adicional vigesimoquinta del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social. De esta disposición adicional se deriva la ilegal obligación de vincular la acción protectora del sistema de pensiones a una curatela representativa para todos los actos de la vida del incapacitado. Es doble la disfunción derivada de este precepto: se obliga a optar por una figura, la curatela representativa, de carácter residual en la Ley 8/2021 que opta por la desjudicialización de las medidas de apoyo, y, además, exigiendo que dicha curatela sea para todos los actos de la vida (de facto se recupera la tutela) se está innovando peligrosamente, puesto que el auto que declare la curatela tiene que identificar qué actos concretos legitiman la actuación del curador.

Acceso al empleo público

En relación al acceso al empleo público de las personas con discapacidad y superado por la Convención de Nueva York el modelo histórico-médico del rehabilitador de las personas con discapacidad, se focaliza con particular atención al acceso al empleo público.

El acceso al empleo público de las personas con discapacidad está caracterizado por dificultades añadidas en cumplimientos legales. El Real Decreto Legislativo 5/2015 de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, establece una reserva del 7% de las Ofertas Públicas de Empleo de grado igual o superior al 33% para su cobertura por personas con discapacidad. Se exige que estas personas superen las pruebas selectivas (se ofertan procedimientos de lectura fácil y adaptaciones de las pruebas selectivas que por estar mal confeccionadas resultan más gravosas que las pruebas ordinarias). El 2% de las plazas ofertadas se limita a personas con discapacidad intelectual, exigiéndose ajustes razonables tanto en las pruebas selectivas como en las plazas asignadas a las personas con discapacidad intelectual que superen dichas pruebas. Y no solo lo anteriormente indicado. Pese a que se configura un sistema de prioridad en la selección de la plaza para que las personas con discapacidad intelectual puedan tomar posesión de la misma, evitando que la falta de autonomía personal u otras características de su discapacidad (plazas geográficamente lejanas, plazas que obligan a vivir en solitario a personas sin autonomía personal) les impidan tomar posesión de la plaza, se hace lo contrario y este tipo de plazas habitualmente quedan vacantes por el desistimiento del incapacitado.

Plazas para personas con discapacidad

Las circunstancias anteriores empeoran porque las resoluciones que aprueban las bases de las Ofertas Públicas de Empleo establecen una perversión de tracto sucesivo consistente en lo siguiente: si las plazas de las personas con discapacidad intelectual no se cubren, estas acrecen el cupo de otras discapacidades; si tampoco así se cubren estos cupos, se acrece el cupo ordinario o general.

Se incumple sistemáticamente el artículo 2 de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad cuya letra M establece la obligación de aplicar ajustes razonables a las personas con discapacidad, siendo estos: las modificaciones y adaptaciones necesarias adecuadas del ambiente físico, social y actitudinal de las necesidades específicas de las personas con discapacidad que no impongan una carga desproporcionada o indebida, cuando se requiera en una caso particular de manera eficaz y práctica la accesibilidad y la participación (Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre).

Observamos que en el ámbito del empleo se mantienen actividades discriminatorias contrarias a la vida independiente, la normalización, la accesibilidad universal, el diseño para todos, el diálogo civil y la transversalidad de las políticas en materia de discapacidad.

“La Ley 8/2021 y el ingreso involuntario psiquiátrico: una reforma aún pendiente”, por Mª José Cano y Mikel Merino

PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR

ESPACIO ÆQUITAS

Mª JOSÉ CANO,

directora de la Federación Salud Mental Euskadi

MIKEL MERINO,

representante del Comité en Primera Persona de Salud Mental Euskadi y agente de Apoyo Mutuo en Agifes

En la práctica el ingreso involuntario acaba funcionando con demasiada frecuencia como la respuesta principal ante situaciones de crisis"

La Ley 8/2021 y el ingreso involuntario psiquiátrico: una reforma aún pendiente

Los días 22 y 23 de enero tuvimos la oportunidad de participar en la jornada sobre Los derechos fundamentales de las personas con discapacidad, organizadas por el Foro Aequitas de la Discapacidad de Euskadi y por el Parlamento Vasco. En dicha jornada hemos reflexionado sobre el ingreso involuntario psiquiátrico.

Cinco años después

Tras la aprobación de la Ley 8/2021 uno de sus retos clave sigue sin resolverse: la regulación del ingreso involuntario psiquiátrico. Desde las entidades sociales que trabajamos en el ámbito de la salud mental y acompañamos a personas y familias en su vida cotidiana, esta reforma supuso un importante avance. La ley marcó el abandono definitivo del modelo de incapacitación y sustitución de la voluntad, reconociendo la capacidad jurídica de las personas con discapacidad y alineando el ordenamiento jurídico español con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD). Este cambio de paradigma ha sido, sin duda, un paso decisivo hacia un enfoque más respetuoso con la autonomía y los derechos. Sin embargo, el ingreso involuntario psiquiátrico continúa regulándose y aplicándose desde lógicas previas a la reforma, lo que genera una importante incoherencia normativa y práctica.

El artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil permanece igual tras la Ley 8/2021. Resulta significativo, además, que mantenga el término “internamiento”, un concepto históricamente vinculado a la reclusión y al control, más cercano a ámbitos custodiales o incluso penales que a una intervención sanitaria basada en cuidados y apoyos. El lenguaje no es neutro: influye en la mirada profesional, en la práctica asistencial y en las garantías. Nombrar “internamiento” en vez de “ingreso sanitario” contribuye a sostener modelos que la reforma precisamente pretendía superar.

Aunque jurídicamente se concibe como una medida excepcional y temporal, en la práctica el ingreso involuntario acaba funcionando con demasiada frecuencia como la respuesta principal ante situaciones de crisis. Y no siempre porque la situación clínica lo haga inevitable, sino porque el sistema carece de alternativas reales que permitan intervenir antes y de forma menos restrictiva.

Experiencias personales

Las consecuencias de esta situación son muy visibles en la vida de las personas. Quienes han vivido un ingreso involuntario nos trasladan de forma reiterada sentimientos de pérdida de control, miedo e indefensión. Una de las quejas más frecuentes es la falta de información clara y accesible: no saber cuánto va a durar el ingreso, qué tratamientos se van a aplicar, qué derechos les asisten. A ello se suma el temor a medidas coercitivas como contenciones físicas o farmacológicas o incrementos rápidos de medicación, que se viven como experiencias traumáticas y dejan una huella en la relación con el sistema de salud mental.

En estos procesos pueden verse comprometidos derechos fundamentales como la libertad personal, la integridad física, el consentimiento informado, la intimidad o el derecho a recibir información comprensible. Cuando una medida afecta de manera tan intensa a la autonomía, las garantías no pueden ser solo formales: deben ser reales, accesibles y efectivas.

Las familias

El ingreso involuntario suele llegar tras un largo proceso de desgaste. En muchos casos son los parientes quienes sostienen la situación, con apoyos insuficientes, hasta que la crisis se vuelve insostenible. Es entonces cuando las familias se ven obligadas a tomar decisiones en contextos de enorme tensión emocional, activando el circuito del ingreso a través de urgencias. Esta realidad pone de manifiesto una carencia estructural: la falta de dispositivos de atención domiciliaria, equipos de crisis comunitarios, casas de crisis o respiro, recursos residenciales flexibles y apoyos continuados que permitan intervenir antes y de otra manera. La crisis no aparece de repente: es el sistema el que llega tarde.

Y en este punto es esencial recordar que la atención a las personas en estos momentos es, ante todo, una medida sanitaria. Esto implica que debe orientarse al cuidado, la prevención y al acompañamiento clínico y psicosocial, siempre desde un enfoque de derechos. Una intervención sanitaria respetuosa con la autonomía exige actuar de manera proactiva y preventiva, ofreciendo apoyos reales en el ámbito sanitario y de la comunidad y evitando que la respuesta llegue únicamente cuando la situación ya está desbordada. Mientras la intervención siga siendo mayoritariamente reactiva, el ingreso involuntario continuará convirtiéndose en la única salida ante la falta de alternativas.

Punto de vista jurídico

El Tribunal Constitucional ha reiterado que el ingreso involuntario constituye una auténtica privación de libertad y que, como tal, exige garantías reforzadas. Más recientemente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España por vulneración del derecho a la libertad personal en un caso de internamiento involuntario, subrayando que la ausencia de una defensa jurídica efectiva vacía de contenido el control judicial. Desde la experiencia asociativa constatamos que estas garantías no siempre se materializan en la práctica cotidiana.

Todo ello pone de manifiesto la necesidad de abordar una reforma pendiente. Revisar el régimen del ingreso involuntario es imprescindible para hacerlo coherente con la Ley 8/2021 y con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), pero esta reforma no puede ser solo normativa: debe ir acompañada de una apuesta decidida por los recursos sanitarios y comunitarios, la prevención, los apoyos al consentimiento, la planificación anticipada de decisiones en salud mental y los planes de prevención de recaídas. La introducción del artículo 13 bis en el proyecto de Leygeneral de los derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social, así como la incorporación de una disposición adicional octava que establece un plazo de un año para modificar el 763 conforme a la CDPD puede suponer un avance relevante, pero insuficiente si no se traduce en cambios reales y dotación de recursos.

Entrevista a Josefa Romero, Premio Héroes Anónimos de la Fundación Æquitas

ESPACIO ÆQUITAS

Pepa Romero, durante su discurso de agradecimiento.

Cuando una persona entra en Paz y Bien la discapacidad se queda en la puerta”

JOSEFA ROMERO,

PREMIO HÉROES ANÓNIMOS DE LA FUNDACIÓN AEQUITAS

José M. Carrascosa

El pasado octubre, los miembros del jurado de la IIª Edición del Premio Héroes Anónimos de la Fundación Aequitas, tras examinar las diferentes candidaturas presentadas, acordaron conceder este galardón a Josefa Romero, vicepresidenta y cofundadora de la Asociación Paz y Bien de Sevilla. A finales de noviembre, en un emotivo acto, Pepa recibía su merecido reconocimiento de manos del Consejero de Justicia andaluz, José Antonio Nieto.

-¿Qué ha supuesto para usted recibir -tras cinco décadas de dedicación a la acción social- esta distinción?

– Ha sido una emoción profunda, difícil de expresar con palabras. No me considero una heroína: simplemente he hecho lo que me apasionaba, estar al lado de las personas, acompañarlas en sus procesos, aprender de ellas. Este galardón no es solo mío, sino de todas las personas que han caminado conmigo estos 46 años. Es un reconocimiento a una vida con sentido, vivida desde la entrega, el compromiso y la defensa de la dignidad de quienes más lo necesitan.

-En 1979 fue una de las fundadoras de Paz y Bien, junto a Fray Rafael Pozo. ¿Cómo se percibía en la España de la Transición la discapacidad intelectual? ¿Qué diferencias fundamentales existen entre la asociación de hoy y la de entonces?

– En aquella época, la discapacidad intelectual era invisible y marginada. Se usaban términos como ´deficiente mental´, y la visión general era asistencialista. Desde el inicio quisimos romper con ese paradigma. Recuerdo que colocamos en el monasterio un azulejo que decía: “El deficiente mental es persona, es capaz de ser y convivir, y puede realizar un trabajo productivo”. Hoy esa visión ha evolucionado hacia una defensa firme de la autodeterminación y los apoyos individualizados. Cuando una persona entra en Paz y Bien, la discapacidad se queda en la puerta.

 


“NO ME CONSIDERO UNA HEROÍNA: SIMPLEMENTE HE HECHO LO QUE ME APASIONABA, ESTAR AL LADO DE LAS PERSONAS, ACOMPAÑARLAS EN SUS PROCESOS, APRENDER DE ELLAS”


 

-Antes de formarse como trabajadora social, sus inicios profesionales se desarrollaron en el ámbito de la puericultura. ¿En qué medida esa formación influyó en su posterior vocación?

– Fue clave. La puericultura me enseñó a poner en el centro el cuidado desde lo humano, no desde la técnica. Aquella etapa me dotó de una sensibilidad que luego trasladé al trabajo social. Comprendí pronto que acompañar a alguien es una responsabilidad delicada y que cada historia necesita ser escuchada con atención.

-La ganadora de la primera edición de Héroes Anónimos fue Rosa Martínez, una personalidad con un perfil similar al suyo (fundó la Asociación San José de Guadix en 1973). ¿Qué papel han jugado las mujeres en la creación de organizaciones solidarias de apoyo? 

– Un papel esencial. Las mujeres hemos sido impulsoras silenciosas de muchísimas iniciativas comunitarias, muchas veces sin reconocimiento público. Hemos estado en la base, sosteniendo, acompañando, organizando. No por afán de protagonismo sino por vocación. Nuestra historia está llena de mujeres que han buscado soluciones a problemas sociales enraizados. De hecho, el origen de Paz y Bien se remonta a la preocupación de unas madres sobre el futuro de sus hijos e hijas con discapacidad, algo que, a día de hoy, se mantiene.

-El movimiento Jesús Abandonado y la actividad de misiones y parroquias en los lugares más necesitados desempeñaron un rol importante en el movimiento asociativo de la época. ¿Se sigue manteniendo ese vínculo en la actualidad con los Servicios Sociales institucionales?

– Sí, aunque con matices. En nuestros inicios, el impulso eclesial fue decisivo. Había una conexión profunda entre fe y compromiso. Hoy, aunque las instituciones están más profesionalizadas, sigue existiendo una colaboración importante entre entidades sociales y Administraciones. No hay que olvidar que muchas de las grandes transformaciones sociales nacieron de comunidades que creían que otro mundo era posible, siendo la Iglesia promotora de apoyos, de forma paralela y complementaria a las ONG´s.

 


“LAS MUJERES HEMOS SIDO IMPULSORAS SILENCIOSAS DE MUCHÍSIMAS INICIATIVAS COMUNITARIAS, MUCHAS VECES SIN RECONOCIMIENTO PÚBLICO”


 

-En 2007, Paz y Bien inicia sus actividades en Guatemala. ¿Cómo es la situación de la protección de la discapacidad en América?

– Guatemala nos mostró una realidad dura marcada por la desigualdad y la falta de recursos. Pero también encontramos una población luchadora, con ganas de avanzar. Allí aprendimos que no se trata de exportar modelos, sino de acompañar procesos locales con respeto, humildad y cooperación. La protección de las personas con discapacidad necesita aún un gran impulso en muchos países latinoamericanos.

Cuando Paz y Bien comenzó su labor en Guatemala en 2007, la protección de los derechos de las personas con discapacidad en el país era aún muy limitada. Aunque existía desde 1997 la Ley de Atención a las Personas con Discapacidad, su impacto era escaso. El movimiento asociativo no estaba articulado y los recursos públicos destinados eran insuficientes.

Ante este contexto, Paz y Bien aplicó su experiencia en Andalucía y Europa para estudiar la realidad local, especialmente en el Corredor Seco guatemalteco. A partir de ese diagnóstico, diseñó una intervención centrada en la atención a las personas con discapacidad materializada en los proyectos y servicios de la Residencia Tuncushá, en Quezaltepeque. Este enfoque ha contribuido a construir un modelo de atención más humano y respetuoso con los derechos fundamentales.

-En su momento formó parte de la estructura organizativa de Feaps Andalucía (hoy, Plena Inclusión), actividad que le permitió conocer de primera mano la labor del movimiento asociativo en la Unión Europea. ¿Cuáles eran los métodos de trabajo seguidos fuera de nuestras fronteras? ¿Cuándo se profesionalizó la actividad de cuidar, que se inició como voluntariado?

– En Europa descubrimos formas de trabajo más estructuradas, orientadas a la personalización, a la calidad de vida y a los derechos. En esos viajes pudimos ver que todos los perfiles profesionales se involucraban directamente en trabajar de manera conjunta con la persona, escuchando y teniendo en cuenta sus deseos e inquietudes. Participamos incluso en proyectos con Dinamarca y Finlandia, elaborando materiales sobre cómo trabajar con personas con discapacidad en contextos penitenciarios. La profesionalización llegó cuando entendimos que cuidar no es solo querer, es también saber cómo hacerlo bien, con preparación y formación continuada.


“LA PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD NECESITA AÚN UN GRAN IMPULSO EN MUCHOS PAÍSES LATINOAMERICANOS”


-Pronto ampliaron su ámbito de ayuda a otros colectivos, como menores tutelados, ¿podría resumirnos sus principales proyectos relativos a la infancia y juventud?

– En 1998, la Junta de Andalucía nos pidió ayuda para atender a menores tutelados. Aunque no teníamos experiencia en ese ámbito, aceptamos el reto y aplicamos la misma filosofía: poner a la persona en el centro. Desarrollamos hogares funcionales, programas educativos y de inserción, con equipos motivados y comprometidos. El éxito estuvo en creer en cada niño, en cada joven, como sujeto de derechos y posibilidades.

A día de hoy, Paz y Bien gestiona una red de servicios y recursos compuesto por nueve centros de distintas tipologías, como el centro especializado para menores con discapacidad intelectual y trastornos de conducta, un centro de acogida inmediata, o dos viviendas donde desarrollamos el programa de Mayoría de Edad, dirigido a jóvenes extutelados.

También trabajamos actualmente, de la mano de la Administración andaluza, en el programa de Familias Colaboradoras, por el que formamos y acompañamos a familias que puedan prestar apoyos puntuales a menores residentes en centros de protección.

-Otro campo en el que son un referente es el de la inserción laboral de las personas con discapacidad, con la puesta en marcha de centros especiales de empleo. ¿Cómo es la situación actual del mercado laboral para este tipo de colectivos?

– Ha habido avances, pero aún hay mucho camino por recorrer. En nuestro Centro Especial de Empleo apostamos por un modelo digno y funcional, donde se formaron muchísimas personas que luego pasaron a la empresa ordinaria.

Realizamos también un trabajo importante de formación en empresas a través de prácticas para personas con discapacidad y sin discapacidad, que se benefician de nuestros programas formativos, como los desarrollados de la mano de Fundación ONCE, y de mejora de la empleabilidad, en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla.

Pero necesitamos más sensibilización empresarial, más incentivos públicos y, sobre todo, creer en las capacidades. Siempre hemos dicho a las familias: no me digas lo que no puede hacer tu hijo, dime lo que sí puede y potenciémoslo.

Pepa Romero recibe su premio de manos de José Antonio Nieto.
Imagen del trabajo diario de Pepa Romero.
De izda. a dcha.: Almudena Castro-Girona, directora de la Fundación Aequitas; Manuel Seda, decano del Colegio Notarial de Andalucía; José Antonio Nieto, consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública de la Junta de Andalucía; Pepa Romero; Concepción Pilar Barrio Del Olmo, presidenta del Consejo General del Notariado; Lorenzo del Río, presidente del TSJ de Andalucía y patrono de Aequitas, y Ana Tárrago, fiscal superior de Andalucía.

Entrevista a Fátima Vázquez y Lucía Cagigas, delegada y subdelegada de la Fundación Æquitas en Galicia

ESPACIO ÆQUITAS
De izquierda a derecha: Fátima Vázquez y Lucía Cagigas.

FÁTIMA VÁZQUEZ Y LUCÍA CAGIGAS,

DELEGADA Y SUBDELEGADA DE LA FUNDACIÓN ÆQUITAS EN GALICIA

En octubre de 2024, la sede coruñesa del Colegio Notarial de Galicia acogió la constitución del Foro Aequitas de Discapacidad de la comunidad autónoma. Doce meses después, las notarias Fátima Vázquez y Lucía Cagigas, delegada y subdelegada, respectivamente, de la fundación en la comunidad, valoran la puesta en marcha de dicha plataforma multidisciplinar en esta entrevista conjunta.

‘Trajes a medida’ que recogen los deseos y preferencias de las personas con discapacidad

JOSÉ M. CARRASCOSA
Fátima Vázquez.
Lucía Cagigas.

Normalmente se asocia el día a día de la función notarial con ámbitos como el sucesorio o el inmobiliario, sin embargo, el asesoramiento en materia de discapacidad cobra cada vez mayor importancia. ¿Creen que es suficientemente conocida esta labor?

Fátima Vázquez: Los notarios hemos sido siempre un colectivo que ha escuchado las preocupaciones de las familias y de las personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad y hemos buscado darles respuestas con instrumentos jurídicos que, dentro del marco legal, se adaptasen a las distintas situaciones. Con la Ley 8/2021, el notario se constituye como un operador esencial que -en el ámbito extrajudicial- da a los sistemas de apoyo una importancia relevante; no sólo porque se canaliza a través de la escritura pública la transcendencia jurídica, económica y humana que late con la reforma, sino porque el notario elabora, con tales instrumentos, ‘trajes a medida’ que recogen necesidades, deseos y preferencias de esas personas.

Según el INE, en Galicia el 27% de la población tiene más de 65 años, siendo la tercera comunidad española con más envejecimiento. ¿Cuáles son las principales demandas de estas personas a la hora de acudir a las notarías?

Lucía Cagigas: Principalmente les interesa hacer previsiones tendentes al debido cuidado en la etapa de su vejez, bien por parientes directos y colaterales o incluso con extraños, disponiendo de sus bienes a su favor normalmente por vía sucesoria y, con menor frecuencia, a través de un contrato vitalicio, por el cual se ceden bienes a una persona con la obligación de cuidarla y asistirla hasta su fallecimiento.

Otra de las demandas es que se están haciendo poderes preventivos o con cláusula de subsistencia especialmente con personas ya de edad bastante avanzada, que empiezan a tener síntomas de alguna enfermedad mental degenerativa, lo que demuestra la preocupación latente en este sentido.

 


FÁTIMA VÁZQUEZ: “LOS FAMILIARES SIEMPRE HAN TENIDO ESPECIAL PREOCUPACIÓN SOBRE CÓMO SERÁ EL FUTURO DE SUS PARIENTES CON DISCAPACIDAD CUANDO YA NO ESTÉN PARA AYUDARLES”


 

Otra de las características determinantes de Galicia es su elevado porcentaje de población rural. ¿Cómo es el trabajo de los notarios en los ayuntamientos donde no existen grandes núcleos urbanos?

F.V.: Es una labor con una interacción más directa con el ciudadano, dado que la mayoría de sus problemas vienen de la preocupación de trasladar el patrimonio familiar y la explotación agraria, así como su mantenimiento, a los hijos. Igualmente se hace mucha documentación relativa a la dinámica de las explotaciones agrarias o ganaderas y su configuración como sociedades (últimamente, como sociedad civil) o cooperativas, con la finalidad de mantener su continuidad y rentabilidad económica.

Otro de los documentos más demandado es el testamento, también los pactos sucesorios, apartaciones y pactos de mejora que facilitan la transición de los bienes hereditarios y tienen importantes beneficios fiscales.

 


LUCÍA CAGIGAS: “DETRÁS DE CADA ACTUACIÓN JURÍDICA HAY SIEMPRE UNA PERSONA Y UNA HISTORIA QUE MERECE SER ESCUCHADA Y PROTEGIDA”


 

¿Qué les movió a integrarse en Aequitas? ¿Animarían a los notarios de las últimas promociones a formar parte de la Fundación?

F.V.: Lo que me motivó a entrar en Aequitas fue su firme compromiso con las personas que necesitan más ayuda y atención para su integración en la sociedad y su desarrollo. Por otro lado, sus familias siempre han tenido una especial preocupación sobre el futuro de estas personas cuando ya no puedan estar ahí para ayudarlas. Por ello, poder asesorar debidamente y proponer adecuados instrumentos legales para este fin ha sido mi principal motivación.

También conocer el trabajo y la dedicación de otros profesionales (jueces, fiscales, abogados, médicos, representantes de asociaciones, etc.) que trabajan en favor del colectivo, lo que ha contribuido a enriquecer mi formación. Sin duda animaría, y mucho, a los nuevos notarios a trabajar con la fundación.

 L.C.: Conocí de manera fortuita la labor que realiza la Fundación Aequitas y, desde ese momento, decidí implicarme y colaborar con su trabajo. Descubrí una organización profundamente comprometida con la protección de las personas con discapacidad y de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, y donde la función notarial tiene mucho que aportar.

Integrarme en la Fundación Aequitas responde a la convicción de que nuestra función no se limita a garantizar la seguridad jurídica, sino que también debe contribuir al respeto de la dignidad y los derechos de todas las personas, ofreciendo un espacio en el que la vocación profesional y la sensibilidad social se unen en beneficio de quienes más lo necesitan. Sin ninguna duda, animaría a los notarios de las últimas promociones a formar parte de Aequitas, pues les permitiría conocer y desarrollar la profesión desde su dimensión más humana, reforzando el papel social de nuestra institución y recordando que, detrás de cada actuación jurídica, hay siempre una persona y una historia que merece ser escuchada y protegida.

Desde su constitución, el Foro Aequitas de Galicia ha mantenido diversas reuniones con profesionales jurídicos, institucionales, académicos y asistenciales. ¿Cómo ha sido la acogida de esta plataforma?

L.C.: La acogida ha sido extraordinaria. En todo momento se ha tenido participación muy activa por parte de los distintos profesionales jurídicos, académicos, asistenciales y por el movimiento asociativo en pro de las personas con discapacidad. En las reuniones se han tocado muchos de los temas que afectan y preocupan a las personas con discapacidad. La implicación que se ha sentido en dichas reuniones nos ha motivado a seguir trabajando en este foro con mucha ilusión.

Precisamente, en una de sus sesiones se demandaron mayores medios para hacer frente a una correcta aplicación de la Ley 8/2021. ¿Cuáles son las principales necesidades detectadas a nivel económico y humano para la debida implementación de la nueva normativa?

F.V.: Sobre la mesa del foro se han puesto de manifiesto varios de los problemas que se están observando en la aplicación práctica de la normativa derivada de la citada Ley 8/2021. Cabe resaltar entre ellos las dificultades que inicialmente han tenido los guardadores de hecho, figura que se regula en esta ley, para ejercer debidamente sus funciones a la hora de acreditar tal condición o sus facultades frente a entidades bancarias y a la Administración en general.  Se ha puesto de manifiesto también el retraso en la revisión de sentencias para regular o actualizar las medidas de apoyo que correspondan según la situación de dichas personas con discapacidad. Por parte de representantes de servicios sociales municipales se ha comentado la falta de medios personales y económicos para poder cumplir debidamente con la demanda que se hace desde los juzgados de informes psicosociales. De esta falta de medios también se hicieron eco federaciones en favor de las personas con discapacidad, resaltándose además los daños colaterales que se han derivado de dicha Ley 8/2021 en ámbitos como la Seguridad Social y Hacienda. Igualmente se hizo constar la necesidad de una mayor información sobre medios o instrumentos que permitan encontrar soluciones que faciliten la integración de las personas con discapacidad atendiendo a sus particularidades, en distintos ámbitos profesionales como las administraciones públicas, las notarías, las compañías aseguradoras, en la práctica de las entidades bancarias, etcétera.

 


LUCÍA CAGIGAS: “LA FUNDACIÓN ÆQUITAS RESPONDE A LA CONVICCIÓN DE QUE NUESTRA FUNCIÓN CONTRIBUYE AL RESPETO DE LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS DE TODAS LAS PERSONAS”


 

Otro aspecto que se puso de manifiesto en el foro es la dificultad para acceder a la operatividad bancaria por parte de las personas con discapacidad. En este sentido, mantuvieron una reunión con los asesores jurídicos de las principales entidades financieras. ¿Cuáles son las principales necesidades detectadas en este sentido?

L.C.: Una de las preocupaciones que se han puesto de manifiesto en el foro es la problemática que se ha derivado en la práctica bancaria, en torno a temas como la necesidad de formación del personal de las entidades, en especial en áreas rurales, el mayor conocimiento de la figura del guardador de hecho y de sus funciones, la necesidad de adaptar la banca online, la accesibilidad a oficinas, el bloqueo de cuentas, etcétera.

Cuarto aniversario de la Ley 8/21: Retos pendientes

ESPACIO ÆQUITAS

Coincidiendo con la efeméride de su entrada en vigor, la agencia de noticias Servimedia celebró el diálogo 4ª Aniversario de la Ley 8/2021: Retos pendientes, con el apoyo de la Fundación Aequitas y la Alianza Apoyo y Autonomía.

De izquierda a derecha: Luis Gonzaga, Gregorio Saravia, María José Segarra, Ramón Corral y Maribel Cáceres.

CUARTO ANIVERSARIO DE LA LEY 8/21:

RETOS PENDIENTES

REDACCIÓN

El director general de Servimedia, José Manuel González Huesa, moderó la conversación con varios expertos: Luis Gonzaga, presidente de Liber; Gregorio Saravia, delegado de Derechos Humanos y para la Convención del Cermi estatal; Mª José Segarra, fiscal de Sala Coordinadora de Personas con Discapacidad y Mayores de la Fiscalía General del Estado; Ramón Corral, colaborador de Aequitas, notario jubilado y premio Foro Justicia y Discapacidad; y Maribel Cáceres, vicepresidenta de Plena Inclusión, profesional de Liber y miembro del Comité Ejecutivo del Cermi.

 


RAMÓN CORRAL: “LA LEY HA SIGNIFICADO UN CAMBIO DE PARADIGMA PARA EL NOTARIADO: AHORA LOS APOYOS JUDICIALES ESTÁN SUBORDINADOS A LOS APOYOS DE CARÁCTER VOLUNTARIO”


 

Compromiso social
Para Ramón Corral, «la ley ha significado un cambio de paradigma para el Notariado: ahora los apoyos judiciales están subordinados a los apoyos de carácter voluntario. La nueva norma dota a las personas con discapacidad de mayor visibilidad». Asimismo, puso de manifiesto el compromiso del tercer sector con la puesta en marcha de iniciativas como la Alianza Apoyo y Autonomía -impulsada por Cermi y las fundaciones ONCE y Aequitas, que cuenta con la adhesión de todas las federaciones del sector-, lo que permite “proporcionar una unidad en los actos y decisiones del colectivo”.

 


MARÍA JOSÉ SEGARRA: “LA LEY NOS PUSO EN LA VÍA DE SALIDA PARA LOGRAR LA ACCESIBILIDAD EN LA JUSTICIA PARA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

Por su parte, María José Segarra (patrona de la Fundación Aequitas) hizo hincapié en que “la ley nos puso en la vía de salida para lograr la accesibilidad en la justicia para las personas con discapacidad. Hemos dado un gran paso adelante en el proceso desjudicializador, aunque falta camino por recorrer. Aún hay que hacer un gran cambio, ya que hay 2,5 millones de personas con discapacidad que tienen necesidad de apoyo constante”.

 


LUIS GONZAGA: “LA MODIFICACIÓN DE LA CAPACIDAD SUPONÍA LA MUERTE CIVIL DE LA PERSONA. DERECHO SIGNIFICA DIGNIDAD”


 

Luis Gonzaga destacó la importancia de su entrada en vigor, ya que antes “la modificación de la capacidad suponía la muerte civil de la persona. Derecho significa dignidad; si una persona tiene derecho a decidir, su dignidad se ve aumentada”. Sin embargo, demandó que la ley debe ir acompañada de “algo más, como un aporte económico. En cada comunidad autónoma hay una realidad distinta y la persona con discapacidad no recibe la misma calidad de apoyo».

 


GREGORIO SARAVIA: “HAY QUE CONMEMORAR ESTE CUARTO ANIVERSARIO CON SATISFACCIÓN, OTRAS CUESTIONES SE IRÁN AJUSTANDO CON EL CORRER DEL TIEMPO”


 

Según Gregorio Saravia «hay que conmemorar este cuarto aniversario con satisfacción, otras cuestiones se irán ajustando con el correr del tiempo». El representante del Cermi manifestó el paso importante dado por España con esta normativa: “Muchos países latinoamericanos miran con interés esta ley” y puso de manifiesto la puesta en marcha de iniciativas de difusión como la Alianza Apoyo y Autonomía: “Tenemos que seguir formándonos porque la unión nos da mayores oportunidades. Es clave trabajar en alianza porque vivimos momentos complicados».

 


MARIBEL CÁCERES: “SE DEBEN MODIFICAR LAS LEYES QUE HAGAN FALTA PARA QUE ESTA LEY SEA REAL PARA TODAS LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD”


 

Por último, Maribel Cáceres apuntó que “antes de la Ley 8/2021 las personas con discapacidad no podíamos decidir si queríamos casarnos. Se deben modificar las leyes que hagan falta para que esta ley sea real para todas las personas con discapacidad. Si no se cambian no va a ser tan efectiva, debemos seguir avanzando”.

Debate en Servimedia

El acto tuvo lugar de manera presencial en el estudio de televisión de Servimedia y pude verse íntegro en Servimedia TV, el canal de YouTube de esta agencia de noticias.

José Manuel González Huesa, moderador del debate.
Cómo aclarar las dudas sobre la Ley 8/2021

En la página web de la Fundación Aequitas el usuario puede encontrar una guía, realizada en colaboración con la Fundación La Caixa, con información sobre esta ley, titulada Más de 100 preguntas sobre la discapacidad. Este documento pretende resolver las dudas más frecuentes que atañen a las personas con discapacidad, así como a sus familias y a los profesionales del sector. Por ejemplo: qué ayudas pueden tener las personas con discapacidad; cómo ejercitar sus derechos con apoyos, o cómo establecer salvaguardias. Este proyecto fue elaborado por un grupo de trabajo transversal, del cual forman parte profesionales de distintos ámbitos (notarios, jueces, fiscales, abogados y trabajadores sociales) que cuentan con una amplia experiencia y son referentes en el ámbito de la discapacidad. Además, cuenta con la colaboración de la Fundación Once y del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad.