Sana, sana. La tecnología que te curará mañana

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Sana, sana...
La tecnología que te curará mañana

Desde la predicción de enfermedades por inteligencia artificial hasta un implante corporal impreso en 3D o una rápida operación con unas gafas de realidad aumentada… La tecnología del futuro será tan común en el quirófano como los guantes y la mascarilla.

GABRIEL CRUZ

@Gabrielcruztv

Cuando en diciembre de 2018 me invitaron en el Hospital Gregorio Marañón (Madrid) a una demostración de un novedoso sistema quirúrgico, esperaba ver un robot con unos brazos de precisión extraordinaria. Me equivocaba. En su lugar, un cirujano con gafas de diseño futurista hacía extraños gestos con las manos en el aire. Como un director de orquesta, o como el actor Tom Cruise, cuando examinaba la información policial en la futurista “Minority Report”. Se trataba de un sistema de «navegación quirúrgica y realidad aumentada». El médico podía proyectar en sus gafas todas las pruebas radiológicas (TAC, RM, PET) del paciente, haciéndolas coincidir con su cuerpo con un margen de error submilimétrico. Algo así como dotar al cirujano de Rayos X al mismo tiempo que opera, por lo que las cirugías se acortan enormemente.

Cuando salgo de presentaciones sobre «sorprendentes avances» pienso en si no se quedarán solamente en eso: presentaciones. Tres años después de aquello llamé a este y otros hospitales y me confirmaron que este tipo de cirugías con gafas 3D o realidad aumentada ya se hacen regularmente en determinadas intervenciones. En realidad, es solo una parte de todo lo que nos espera. Hay quien dice, incluso, que no enfermaremos…

¿Iremos a los hospitales? Lo asegura la segoviana María González, ingeniera biomédica. Trabajó en una multinacional de dispositivos médicos y, tras completar un master en innovación, se ha lanzado a crear su propia startup (Tucuvi) para el cuidado a distancia de ancianos. “La sanidad del pasado está basada en el diagnóstico y tratamiento en hospitales. Pero la sanidad del futuro se basará en la predicción y los pacientes estarán en su hogar”. Por eso “no enfermaremos”, en realidad, no nos sentiremos enfermos. La tecnología detectará lo que nos pasa antes de que nos sintamos así. González continúa: “Si puedo comprar comida o hacer operaciones bancarias por el móvil: ¿por qué tengo que ir al hospital existiendo sensores que me puedo poner por mi misma? Esa información a través de la inteligencia artificial (IA), que recoge millones de variables y de datos, nos dirá qué nos pasa y cuando no lo sepan nos derivarán a un médico humano para diagnosticarnos. Digamos que los hospitales serán grandes centros tecnológicos y en todo caso se harán algunas operaciones o pruebas”. Es decir, la medicina estará basada en la prevención gracias a la inteligencia artificial. Este será su gran campo de avance. Combinar millones de datos, cuantos más mejor, para sacar patrones de enfermedades y actuar en el enfermo cuando aparezcan los primeros síntomas. Hay un ejemplo indiscutible: los datos de dos millones de termómetros inteligentes adelantaron la llegada de la pandemia covid-19 (véase cuadro) antes que los organismos oficiales.

Otra vez, la inteligencia artificial. La aplicación médica de la IA es la capacidad de dictar un diagnóstico increíblemente fiable y la capacidad para predecir enfermedades. Digamos que en vez de tener enfrente a un doctor que guarda en su memoria patrones de cientos, quizá miles de historiales clínicos, ahora se encuentra con un algoritmo que guarda millones. También es útil para interpretar pruebas de imagen y otras tareas rutinarias que alivian el trabajo de los sanitarios.

Parece el remedio maravilloso… pero tiene un problema: es un glotón de los datos. Sus algoritmos se basan en millones de ellos a partir de los cuales crean los patrones de diagnóstico. Cuantos más mejor. Sin datos la IA no sirve absolutamente para nada, es como un coche fórmula 1 aparcado porque no tiene quien le eche gasolina. Y los datos siempre son información sensible para la administración pública. Como señala Susana Solís, ingeniera industrial y miembro de la comisión sobre inteligencia artificial del Parlamento Europeo: “Durante la pandemia hemos sido incapaces de compartir los datos médicos entre países. Esto nos serviría para luchar contra nuevas infecciones y así tener prioridades en política de salud. Incluso dentro de nuestro país en cada comunidad autónoma hemos visto un mosaico de datos en formatos diferentes, y así no se puede funcionar”. Una de las prioridades de la Unión Europea es crear un sistema común para la salud, sólido para el intercambio de datos. Sin embargo, como señala Solís: “Necesitamos que las historias clínicas electrónicas sean compatibles en sus formatos entre los países europeos. Que sean anónimas asegurando la confidencialidad, porque solo así un paciente cedería sus datos. Para lograrlo se necesita transparencia y explicar bien a los ciudadanos los beneficios de la inteligencia artificial en sanidad; que no la perciban como una caja negra que toma decisiones de forma autónoma”.

Así que, la clave está en la formación digital. Sin embargo, según Solís, incluso un 46% del personal sanitario considera que no ha recibido la suficiente. Allí donde hay una carencia hay una oportunidad, en este caso de empleo. El sector de la tecnología sanitaria factura anualmente en España 8.840 millones de euros y tiene un crecimiento del 11%.

Como se habrá figurado, uno de los puestos más solicitados es el de experto en big data para inteligencia artificial. Pero hay muchos más, como especialista en nanomedicina, por la continua miniaturización de los aparatos médicos. Incluso se ensaya con minúsculos robots capaces de localizar tumores y acabar con ellos. Otro campo es el de especialista en impresión 3D. De hecho, el Hospital Gregorio Marañón, donde comenzamos este reportaje, es pionero en este campo. Han conseguido, incluso, implantar los huesos de la cuenca de un ojo realizados con una malla de titanio sobre un modelo impreso en 3D. Todavía hay un paso más: conseguir hacerlo con material biológico. Se cree que en 10 o 20 años se podrían crear órganos para ser trasplantados a un humano. En teoría ya es posible hacerlo, aunque aún no se han podido probar en personas. Aún.

Este termómetro acertó con la pandemia del covid 19

Al comienzo de la pandemia algunos médicos comprobaron que se enfrentaban a un virus desconocido, pero no podían hacerse a la idea de lo extendido que estaba. Sin embargo, la predicción más exacta llegó a través de los dos millones de termómetros conectados de la empresa estadounidense Kinsa Health. Avisaron de que había una epidemia 18 días antes de que lo hiciesen los sistemas de salud. Son termómetros que se conectan por cable al teléfono móvil y donde se visualiza la temperatura. El móvil reporta a una central de datos que le advierte si hay brotes cerca. Como señaló el director de Kinsa, Indar Singh: “Vimos que los datos que se registraban estaban por encima de lo que estaba previsto por esas fechas. Había brotes inusuales por todo Estados Unidos”.

Cirugías con gafas 3D o realidad aumentada ya se hacen regularmente en determinadas intervenciones

Y en Twitter ¿qué opinan?

@Berci. Twitter del divulgador búlgaro Dr Meskó, director de “The Medical Futurist Institute” (https://tmfinstitute.org/). Encabeza un equipo de 4 personas que hace previsiones sobre por dónde evolucionarán las tecnologías sanitarias. Está convencido de que la telemedicina será la futura normalidad, gracias a dispositivos que llevaremos en las muñecas y que controlarán nuestros niveles de salud.

En España se pueden seguir:

@fenin_es. Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria. Suya es la campaña #TecnologíaparaVivir, que pretende difundir la tecnología sanitaria entre la población. Una de sus series informativas es Espías de laboratorio, en la que explican cómo funcionan las más de 700 millones de pruebas diagnósticas que se realizaron en España en 2020, poniendo en valor su importancia. De hecho el 70% de las decisiones médicas proceden de los resultados de las pruebas de laboratorio.

@SEEIC_Spain. Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica. Engloba a organismos públicos y empresas que trabajan en el Desarrollo, Fabricación y mantenimiento de los equipos Electromédicos.