Días de gloria para el comercio online

Mientras el comercio tradicional ha sido uno de los grandes perjudicados durante el estado de alarma debido al cierre precipitado de la mayoría de establecimientos, los negocios online han disparado su actividad y crecen por encima del 50%, según datos de UNO, la patronal de las empresas de logística en España. La vuelta a la normalidad dejará grandes retos para un sector que busca ahora cómo fidelizar a sus nuevos clientes.

Toda una revolución. En apenas dos meses, el comercio online ha vivido su propia revolución al cobijo de la situación provocada por el coronavirus. La tendencia creciente ya se estaba viendo meses atrás, pero ha sido ahora cuando los españoles han perdido el reparo a este tipo de compras y consumidores que apenas utilizaban este canal lo han convertido en hábito. Para los expertos, el estado de alarma ha dado un gran empujón al canal al que muchos negocios tradicionales se han subido de manera súbita. “Estos pequeños comercios tendrán luego que repensar esa transición precipitada y sufrirán un nuevo ajuste”, advierte Franc Carreras, profesor de marketing digital de la escuela de negocios Esade. Para el experto, este tiempo va a ser también de exploración para muchos emprendedores que verán cómo crece la parte online de su actividad.

Sectores beneficiados. La crisis del coronavirus ha afectado al patrón de compras por internet y ha tenido como efecto grandes ganadores y perdedores. “Una parte importante de las compras se ha trasvasado al canal online, especialmente en las categorías de consumo: alimentación, informática y electrónica, artículos de higiene personal o productos de limpieza. Como efecto colateral, también hemos visto cómo se agotaban las existencias de bicicletas estáticas, cintas andadoras, maquinaria deportiva e incluso puzles”, explica José Fermín Rosell, profesor de Dirección Financiera en Esic Business & Marketing School.

Incremento de ventas por el canal online. El material deportivo ha registrado un aumento del 200% en sus ventas, los juguetes, un 45%, los materiales de bricolaje y reformas hasta un 100% y los productos de parafarmacia un 54%, según datos de UNO. “Quien durante este periodo haya intentado realizar una compra por internet habrá podido comprobar el desbordamiento de los sistemas de muchos de los grandes del comercio electrónico, tanto en la entrega, como en la reducción del surtido o listas de espera de clientes”, dice Rosell. Otra industria que se ha beneficiado de la crisis ha sido la de los contenidos digitales, donde las principales plataformas han duplicado en pocos días el número de suscriptores. En el lado opuesto, publicaciones impresas se han visto obligadas a cerrar sus ediciones.

Sectores perjudicados. Los que sufrirán más el impacto de esta crisis, son precisamente los sectores que tradicionalmente venían tirando de las ventas por internet. El comercio electrónico supuso en 2019 unos 12.000 millones de euros, de los cuales el 16% se gastaron en agencias de viajes y operadores turísticos; el 9% en transporte aéreo; el 6% en hostelería, y el 5,6% en moda”, explica Rosell. “Está claro que aquellos sectores afectados por la restricción de la circulación son los que más sufrirán las consecuencias, y este aspecto es relevante no solo por suponer una parte importante del comercio electrónico en España, sino por tratarse de sectores con un gran peso específico en la composición de nuestro PIB”, señala.

Por Marián Lezaun