ESPACIO ÆQUITAS

PLANIFICAR LA ÚLTIMA ETAPA DE LA VIDA

Sólo uno de cada cuatro españoles ahorra para su jubilación, pese a que hacerlo conlleva un mayor cuidado de la salud y una mejor aceptación del final de la vida. Así lo puso de manifiesto un estudio presentado en mayo y promovido por Ilunion Seguros, Laboral Kutxa y las fundaciones Æquitas, ONCE y Edad & Vida.

 

JOSÉ M. CARRASCOSA

boletin@notariado.org

JMCarrascosa

EL ESTUDIO, en el que han participado una veintena de expertos de los ámbitos económico y socio-sanitario junto a más de 1.300 ciudadanos de distintas edades, se titula La Planificación de la Última Etapa de la Vida: Claves para afrontar el envejecimiento y el aumento de la esperanza de vida.

Entre sus principales conclusiones, cabe destacar que el 77% de los ciudadanos consideran bastante o muy importante ahorrar para la jubilación, pero que tan solo un 25% lo hace de forma sistemática para este fin y que el 59% confiesa no ahorrar nada. Asimismo, se indica que sólo el 33% de los ciudadanos cuida de su salud desde hace tiempo y que únicamente el 50% están mentalizados sobre el final de la vida.

Cabe destacar el alto desconocimiento de algunos de los instrumentos de protección legal de la persona y de su patrimonio (testamento, documento de voluntades anticipadas y poderes preventivos) entre los encuestados. Este desconocimiento se traduce en un bajo nivel de otorgamiento de dichos instrumentos, ya que, según la encuesta realizada a los ciudadanos, el 60% no ha otorgado ninguna de estas tres figuras jurídicas.


Existe un alto desconocimiento de los instrumentos de protección legal
de la persona como el documento de voluntades anticipadas
y los poderes preventivos

Almudena Castro-Girona, directora de la Fundación Æquitas, participó como ponente en la mesa redonda posterior –moderada por el director general de Servimedia José Manuel González Huesa–. En este panel de debate también intervinieron el periodista Juan Cruz y Juan Díez Nicolás, catedrático de sociología.

Para la notaria: “Sorprende la falta de conocimiento de los instrumentos jurídicos de prevención. Los notarios estamos constantemente con personas y sabemos que tienen miedo a la muerte; pero también que tienen miedo a dejar problemas tras el fallecimiento. El testamento es conocido, pero se desconocen otras figuras que te ayudan a superar una situación en la que necesites apoyo, previa al fallecimiento, como los poderes preventivos o los documentos de voluntades anticipadas; o la maravilla de documentos que van a venir con la reforma del Código Civil en ciernes. Cabe señalar que, tras la pandemia muchas personas han acudido a hacer testamento a las notarías”.

“Las voluntades médicas anticipadas, testamentos o poderes preventivos no sólo protegen a la persona y al patrimonio; sino que protegen a la autonomía de la voluntad. Debemos respetar a la persona y su voluntad, fomentar su marco de libertad con independencia de sus circunstancias: ya tenga discapacidad o sea mayor. Debemos hacer una labor de difusión desde antes de llegar a ser mayores; hacer una labor de prevención previa, porque el envejecimiento nos atañe a todos, no sólo a los mayores. Eso es algo que llevamos haciendo desde nuestra Fundación Æquitas desde 1999: difundir esos instrumentos preventivos, aunque queda mucho por hacer”, prosiguió Castro-Girona.

“Nuestra sociedad –señaló la notaria– vive de espaldas a la muerte y no la afronta como un hecho. No hay que tener miedo a enfrentarse a la última etapa de la vida, hay que tener la entereza de afrontarla. Hay que involucrar a poderes públicos, sociedad y sectores jurídicos para, desde la educación, prepararnos para la llegada de la muerte. En muchas ocasiones la prevención llega tarde. El futuro se prepara en el presente.”